El Cual Hacer Mis Pies Como De Ciervas.
Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y
en mis alturas me hace andar (Habacuc 3:19).
Ciervas, son animales mamíferos, los llamados venados, Los ciervos
son conocidos por su adaptabilidad y resistencia en la naturaleza. Su
capacidad para sobrevivir en diferentes entornos y superar desafíos
los convierte en símbolos de adaptabilidad y resistencia, tienen una
característica especial y es que son animales de pies seguros.
Para escalar una montaña se necesita un equipo especial, pero los
ciervos, los Venados, ¿qué usan? Solo sus pies.
Dios las ha capacitado para eso, para andar o escalar por el terreno más
difícil, rocoso, inhóspito, inclusive por aquellos lugares más inaccesibles,
inaccesibles para el hombre.
Mira tus pies y piensa: cuántos obstáculos has vencido, con cuantos te
has tropezado y frente a cuántos te has quedado inmóvil, porque no
quieres ni siquiera levantar el pie para ver si puedes sobrepasarlos.
En nuestra travesía, cuando utilizamos herramientas o el equipo
equivocado y queremos sobrepasar ciertos obstáculos, nos lastimamos.
Ya no podemos avanzar como antes porque cada vez que tratamos nos
lastimamos aún más (por tener tus pies lastimados con llagas, con
magullones o quizás con heridas profundas y así no se puede avanzar).
Te has puesto a pensar que lo que necesitas es tener pies de cierva.
Tenemos que decirle al Señor que haga nuestros pies ágiles, diestros,
fuertes, con pasos firmes como los de las ciervas. Alguna vez has visto
algunos de estos animalitos pensando dos veces por donde va a pasar,
como diciéndose a sí mismo, ¿podré o no podré?. Yo nunca los he visto
dudando, se lanzan porque saben que pueden, Dios los ha creado para
escalar lo que sea y estar allí en lo alto.
Pero para avanzar, hay que dejar atrás de nuestras vidas ciertos
obstáculos como: miedos/ inseguridades, complejos, enfermedades,
problemas económicos, fracasos (que todavía seguimos arrastrando),
tristezas, debilidades o flaquezas, ansiedades... por mencionar algunos.
Mientras estos obstáculos estén delante, no nos dejaran avanzar,
debemos saltarlos y dejarlos atrás.
2 Samuel 22:17-37 uno cada uno (20 versículos)
Los versos 33 al 34 dice: «Dios es el que me cine de fuerza y quien
despeja mi camino. Quien hace mis pies como de ciervas y me hace
estar firme sobre mis alturas.» Dios te ciñe, te viste, ¿de qué? De Su
fuerza, de Su Espíritu para ser valiente, emprendedor, arriesgado en el
Señor. ¿Qué más hace?
Limpia tu camino, prepara tu camino, el área que vas a pasar para que
no te lastimes, para que no te tropieces, para que puedas vencer. Y hace
tus pies como de ciervas para que subas, subas y subas con agilidad,
con precisión, sin titubear, sin dudar, porque lo que estorbaba queda
atrás, ya no molesta, ya no te estanca, ya no te lastima, y allí en las
alturas te hace estar firme, seguro. Con pies fuertes y ágiles, ceñido o
vestido de Su fuerza, en pocas palabras victorioso. Victorioso, sobre todo
inclusive hasta de ti mismo, sí, porque quizás pensaste que no podías
hacerlo, que no llegarías. Pero El te da Su fuerza, El te capacita, prepara,
te llena de Su Espíritu para poder, ya no vas a subir con tus pies, pies
débiles, inseguros, temerosos y quizás pies un poco torpes. Ahora son
pies de ciervas y las ciervas moran en alturas, no en el valle, no abajo,
están arriba cerca de Él. En comunión con Él. En esas alturas lo verás
todo diferente, estás sobre las circunstancias, sobre todo los
obstáculos... Los verás pequeños, porque todo se vé mucho menor
desde lo alto. Y una vez allí quizás te preguntarás: ¿Qué otra montaña
conquistaré? ¿Qué otro reto tendré? Una montaña más grande, más
difícil de escalar. Pero como esto se hace con Su fuerza lo podrás lograr.
Isaías 40:31
31
pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas
como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se
fatigarán.
Una característica del águila.
El águila vuela más alto cuando sabe que se va a enfrentar a una
tormenta. Ella vuela por encima de la tormenta, hoy Dios nos brinda las
armas para saber cómo pelear y vencer los obstáculos. El águila usa esa
tormenta para escalar más alto que la tempestad, en otras palabras, los
obstáculos no nos podrán vencer en el nombre de Jesús.