T2 Radioactividad
T2 Radioactividad
ESPECTRO ELECTROMAGNÉTICO.
Es la distribución energética del conjunto de las ondas electromagnéticas. Dicha radiación sirve para identificar
la sustancia de manera análoga a una huella dactilar. Los espectros se pueden observar mediante espectroscopios que,
además de permitir ver el espectro, permiten realizar medidas sobre el mismo, como son la longitud de onda,
la frecuencia y la intensidad de la radiación.
Diagrama del espectro electromagnético, mostrando el tipo, longitud de onda con ejemplos, frecuencia y temperatura de
emisión de cuerpo negro.
Para su estudio, el espectro electromagnético se divide en segmentos o bandas, aunque esta división es
inexacta. Existen ondas que tienen una frecuencia, pero varios usos, por lo que algunas frecuencias pueden quedar en
ocasiones incluidas en dos rangos.
Los rayos gamma tienen las longitudes de onda más cortas y las frecuencias más altas conocidas. Son ondas de alta
energía capaces de viajar a larga distancia a través del aire y son las más penetrantes.
Los rayos X tienen longitudes de onda más largas que los rayos gamma, pero menores que la radiación ultravioleta
y por lo tanto su energía es mayor que la de estos últimos. Se utilizan en diversas aplicaciones científicas e
industriales, pero principalmente utilizan en la medicina como la radiografía. Consisten en una forma de radiación
ionizante y como tal pueden ser peligrosos. Los rayos X son emitidos por electrones del exterior del núcleo,
mientras que los rayos gamma son emitidos por el núcleo.
La radiación ultravioleta (UV) se define como la porción del espectro electromagnético que se encuentra entre los
rayos X y la luz visible. Es una forma de radiación no ionizante que es emitida por el sol y fuentes artificiales, como
las camas bronceadoras. Aunque ofrece algunos beneficios a las personas, como la producción de vitamina D,
también puede causar riesgos para la salud.
La luz visible, también conocido como espectro visible, es la parte de espectro electromagnético que los ojos
humanos son capaces de detectar. Cubre todos los colores desde el azul a 400 nm hasta el rojo a 700 nm. La luz azul
contiene más energía que la roja.
La radiación infrarroja (IR) o radiación térmica, es la parte del espectro electromagnético que se encuentra entre la
luz visible y las microondas. La fuente natural más importante de radiación infrarroja es el Sol.
Las ondas radioeléctricas tienen longitudes de onda largas que varían unos pocos centímetros a miles de
kilómetros de longitud. Sus principales usos son en la televisión, los teléfonos móviles y las comunicaciones por
radio.
La energía electromagnética en una particular longitud de onda λ (en el vacío) tiene una frecuencia f asociada y
una energía de fotón E. Por tanto, el espectro electromagnético puede ser expresado igualmente en cualquiera de esos
términos. Se relacionan en las siguientes ecuaciones:
, o lo que es lo mismo
E , o lo que es lo mismo
RADIACIONES.
La radiación es la emisión, propagación y transferencia de energía en cualquier medio en forma de ondas
electromagnéticas o partículas. Proviene de átomos inestables sometidos a la desintegración radiactiva o puede ser
producida por máquinas.
Cuanto mayor es la frecuencia de la radiación electromagnética, mayor será su energía. Las ondas o radiaciones
electromagnéticas se pueden clasificar en función de su energía en radiaciones ionizantes, tienen energía suficiente
como para producir la ionización de los átomos de la materia que atraviesan (ej., rayos X) o radiaciones no ionizantes,
no tienen suficiente energía para romper los enlaces de los átomos y producir la ionización (ej., microondas).
Los seres vivos conviven con las radiaciones desde sus orígenes. Sin la radiación del sol no habría existido vida en
la tierra y sin la radiación infrarroja no podríamos calentarnos. Además de estas fuentes naturales de radiación, el ser
humano ha sido capaz de desarrollar distintos aparatos que se basan en o utilizan las radiaciones. Utilizamos la radiación
cuando escuchamos la radio, hablamos con el móvil, calentamos el desayuno en el microondas, tostamos el pan o nos
hacen una radiografía.
Tipos de radiación. Se denota el nivel de radioactividad, frecuencia y fuentes de radiación.
RADIACIÓN NO IONIZANTE.
Las radiaciones no ionizantes constituyen, en general, la parte del espectro electromagnético cuya energía
fotónica es demasiado débil para romper enlaces atómicos. Entre ellas cabe citar la radiación ultravioleta, la luz visible,
la radiación infrarroja, los campos de radiofrecuencias y microondas, y los campos de frecuencias extremadamente
bajas.
Las radiaciones de origen artificial proceden de diversos artefactos creados por el hombre y pueden ser
producidas por equipos radioeléctricos o no; por ejemplo, el monitor de una PC, un tubo de iluminación fluorescente, un
horno a microondas, un secador de cabello, una afeitadora eléctrica, una licuadora, un televisor, etc. Estas radiaciones
electromagnéticas tampoco tienen la energía suficiente para ionizar la materia, razón por la cual se las denomina No
Ionizantes.
Es importante destacar que las ondas radioeléctricas, que emiten radiaciones no ionizantes, aun cuando sean de
alta intensidad de potencia, no pueden causar ionización en un sistema biológico, es decir que no pueden alterar su
estructura molecular ni celular.
RADIACIÓN IONIZANTE.
La radiación ionizante es un tipo de energía liberada por los átomos en forma de ondas electromagnéticas (rayos
gamma o rayos X) o partículas (partículas alfa y beta o neutrones), tiene tanta energía que destruye los electrones de los
átomos, proceso que se conoce como ionización. La desintegración espontánea de los átomos se denomina
radiactividad, y la energía excedente emitida es una forma de radiación ionizante.
Siendo más específicos, tenemos que la estructura de la materia se compone de moléculas, formadas por
átomos. A su vez el átomo se compone de un núcleo y de electrones que giran a su alrededor. Los electrones son una
especie de envoltorio, como un sobre que protege al núcleo, formado por protones y neutrones. Los protones tienen
carga eléctrica positiva y los electrones, negativa, mientras que los neutrones se llaman así porque no tienen carga.
Protones y electrones se atraen por fuerzas físicas.
Estructura de un átomo.
En condiciones normales de equilibrio, las partículas del átomo permanecen fuertemente unidas, como si
estuvieran atadas. Pero un exceso o una falta de neutrones pueden romper ese equilibrio. Entonces se convierten en
elementos inestables, con tendencia a transformarse en otros elementos. Para que esto ocurra, las ataduras tienen que
romperse y formar otras nuevas. Este cambio, que se llama desintegración radiactiva, se produce liberando gran
cantidad de energía en forma de ondas electromagnéticas o partículas invisibles y silenciosas que llamamos radiaciones.
Parte de la masa del cuerpo se transforma en energía, de acuerdo con la fórmula de Einstein, este proceso se denomina
fisión nuclear, es decir, ruptura del núcleo del átomo.
Algunos elementos son más adecuados que otros para producir este tipo de reacciones. Es el caso del uranio-
235, con tendencia a absorber cualquier neutrón que choque con él. Cuando esto ocurre, el uranio-235 aumenta de
peso, se vuelve más inestable y acaba rompiéndose en varios fragmentos, liberando otros neutrones. Si estos neutrones
son absorbidos, a su vez, por otros átomos de uranio-235 se produce una secuencia de reacciones en cadena, que
genera cantidades importantes de radiactividad y de energía.
La radiación, cuando penetra en la materia, y sobre todo en el caso de partículas cargadas (alfa, protones,
fragmentos de fisión y electrones), fundamentalmente suele arrancar electrones de los átomos circundantes mediante
un proceso que se conoce con el nombre de ionización.
En el caso de que la materia sea tejido biológico con un alto contenido de agua, la ionización de las moléculas de
agua puede dar lugar a los llamados radicales libres que presentan una gran reactividad química, suficiente para alterar
moléculas importantes que forman parte de los tejidos de los seres vivos. Entre esas alteraciones pueden incluirse los
cambios químicos en el ADN, la molécula orgánica básica que forma parte de las células que forman nuestro
cuerpo. Estos cambios pueden conducir a la aparición de efectos biológicos, incluyendo el desarrollo anormal de las
células.
En resumen, se puede decir que las radiaciones ionizantes están formadas por partículas o por ondas
electromagnéticas de muy alta frecuencia con la suficiente energía como para producir la ionización de un átomo y
romper los enlaces atómicos que mantienen las moléculas unidas en las células. Estas alteraciones pueden ser más o
menos graves según la dosis de radiación recibida.
Tipos de radiación ionizante.
Radiación Alfa.
Son causadas por las partículas alfa (α) que tienen carga positiva y están
compuestas por dos protones y dos neutrones del núcleo del átomo. Las partículas alfa
provienen de la desintegración de los elementos radiactivos más pesados, como el uranio,
radio y polonio. Si bien las partículas alfa tienen mucha energía, son tan pesadas que
agotan su energía en distancias cortas y no se pueden alejar demasiado del átomo; es decir, tienen mucha masa, pero
son poco penetrantes: una hoja de papel o la misma piel humana son suficientes para protegernos de sus efectos.
El efecto sobre la salud de la exposición a las partículas alfa depende en gran medida de la forma de exposición
de la persona. Las partículas alfa carecen de la energía para penetrar incluso la capa externa de la piel, de manera que la
exposición en el exterior del cuerpo no es motivo de gran preocupación. Sin embargo, en el interior del cuerpo pueden
ser muy dañinas. Si los emisores de rayos alfa se inhalan, ingieren o ingresan al cuerpo por medio de un corte, las
partículas alfa pueden dañar tejido vivo sensible. La forma en que estas partículas grandes y pesadas causan daños las
hace más peligrosas que las de otros tipos de radiación. Las ionizaciones que producen están muy próximas: pueden
liberar toda la energía en unas cuantas células. Esto se traduce en daño más grave para las células y el ADN.
Radiación Beta.
Producida por las partículas beta (β), que son partículas pequeñas y rápidas con una
carga eléctrica negativa que son emitidas desde el núcleo de un átomo durante la
desintegración radiactiva. Estas partículas son emitidas por ciertos átomos inestables como
el hidrógeno 3 (tritio), el carbono 14 y el estroncio 90.
Las partículas beta son más penetrantes que las alfa, pero menos dañinas para el tejido vivo y el ADN porque las
ionizaciones que producen son más espaciadas. Se desplazan a distancias mayores en el aire que las partículas alfa, pero
pueden ser detenidas por una capa de ropa o una capa delgada de una sustancia como el aluminio. Algunas partículas
beta son capaces de penetrar la piel y causar daños como quemaduras de la piel, por ejemplo. Sin embargo, al igual que
con los emisores de alfa, los emisores de beta son más peligrosos cuando se inhalan o ingieren.
Rayos Gamma.
Los rayos gamma (γ) son paquetes sin peso, llenos de energía llamados fotones. A
diferencia de las partículas alfa y beta, que tienen energía y masa, los rayos gamma son
pura energía. Los rayos gamma son similares a la luz visible, pero tienen energía mucho más
alta. Los rayos gamma suelen ser emitidos junto con partículas alfa o beta durante la
desintegración radiactiva.
Los rayos gamma constituyen un peligro desde el punto de vista de la radiación para todo el cuerpo. Pueden
penetrar fácilmente las barreras que detienen a las partículas alfa y beta, como la piel y la vestimenta. Los rayos gamma
tienen tanta potencia para la penetración que se necesitarían varias pulgadas de un material denso, como el plomo o
incluso unos cuantos pies de cemento, para detenerlos. Los rayos gamma pueden atravesar completamente el cuerpo
humano; al pasar pueden provocar ionizaciones que dañan tejidos y el ADN.
Las personas están expuestas a diario tanto a la radiación de origen natural o humano. La radiación natural
proviene de muchas fuentes, como los más de 60 materiales radiactivos naturales presentes en el suelo, el agua y el
aire. El radón es un gas natural que emana de las rocas y la tierra y es la principal fuente de radiación natural.
Diariamente inhalamos e ingerimos radionúclidos presentes en el aire, los alimentos y el agua.
Asimismo, estamos expuestos a la radiación natural de los rayos cósmicos, especialmente a gran altura. Por
término medio, el 80% de la dosis anual de radiación de fondo que recibe una persona procede de fuentes de radiación
naturales, terrestres y cósmicas. Los niveles de la radiación de fondo varían geográficamente debido a diferencias
geológicas. En determinadas zonas la exposición puede ser más de 200 veces mayor que la media mundial. Tres cuartas
partes de la radiactividad que hay en el medio ambiente proceden de los elementos naturales.
No todos los lugares de la tierra tienen el mismo nivel de radiactividad. En algunas zonas de la India, por
ejemplo, la radiactividad es 10 veces mayor que la media europea. La razón está en las arenas de la India, que tienen
torio, un elemento radiactivo natural. Los Alpes y otras cordilleras también tienen un nivel de radiactividad
relativamente elevado, debido a la composición de sus granitos. Además de esta variabilidad geográfica, determinadas
actividades como, por ejemplo, la fabricación de cerámica, la producción de fertilizantes, o la extracción de gas y de
petróleo, pueden aumentar las dosis debidas a estos radionúclidos de origen natural, no sólo para los trabajadores sino
también para el resto de ciudadanos.
En nuestras casas también puede existir radiactividad, procedente principalmente del gas radón. Este gas se
produce como consecuencia de la desintegración del uranio que contienen las rocas. La cantidad de gas radón que se
acumula en una casa depende de su situación, de los materiales que se han utilizado en su construcción y de nuestra
forma de vida. El radón emana de las rocas y se concentra en los lugares cerrados, por lo que es muy recomendable que
las viviendas y los lugares de trabajo estén bien ventilados.
Por otro lado, la radiación cósmica se genera en las reacciones nucleares que ocurren en el interior del sol y en
las demás estrellas. La atmósfera filtra estos rayos y nos protege de sus efectos peligrosos, ya que fuera de la atmósfera,
en el espacio, la radiactividad es mucho mayor. Cuando ascendemos a una montaña, esa protección disminuye y la
radiación cósmica es más intensa. Lo mismo ocurre cuando viajamos en avión, que estamos más expuestos a las
radiaciones.
También existen elementos radiactivos en múltiples alimentos y en el agua potable. Incluso nuestros cuerpos
son una fuente de radiación, ya que almacenan pequeñas cantidades de potasio radiactivo, un producto necesario para
el cuerpo humano.
Las radiaciones también se pueden producir de forma artificial, En 1895, el físico Roëntgen, cuando
experimentaba con rayos catódicos, descubrió el primer tipo de radiación artificial que ha utilizado el ser humano: los
rayos X. Se trata de ondas electromagnéticas originadas por el choque de electrones con un determinado material, en el
interior de un tubo de vacío.
Una vez que empezaron a conocerse las propiedades y la potencialidad de la radiación se fueron desarrollando
sus aplicaciones, así como las técnicas para obtener materiales radiactivos artificiales. Los rayos X y gamma se utilizan en
medicina para diagnosticar mediante imágenes múltiples problemas físicos. También se usan radiaciones en el
tratamiento del cáncer y otras enfermedades. La industria también se beneficia de las aplicaciones de las radiaciones en
técnicas de radiografía medición industrial, esterilización de alimentos, control de plagas, etc. Además, en las centrales
nucleares se provocan reacciones de fisión que liberan una gran energía en forma de radiaciones permitiendo la
producción de electricidad.
Las aplicaciones de las radiaciones ionizantes se basan en la interacción de la radiación con la materia y su
comportamiento en ella. Los materiales radiactivos y las radiaciones ionizantes se utilizan ampliamente en medicina,
industria, agricultura, docencia e investigación.
En el ámbito industrial, las aplicaciones de las radiaciones ionizantes son muchas y muy variadas. La industria
aprovecha la capacidad que tienen las radiaciones para atravesar los objetos y materiales y el hecho de que cantidades
insignificantes de radionucleidos pueden medirse rápidamente y de forma precisa proporcionando información exacta
de su distribución espacial y temporal.
Algunas de las aplicaciones más significativas de las radiaciones ionizantes en la industria son la esterilización de
materiales; la medición de espesores y densidades o de niveles de llenado de depósitos o envases; la medida del grado
de humedad en materiales a granel (arena, cemento, etc.) en la producción de vidrio y hormigón; la gammagrafía o
radiografía industrial para, por ejemplo, verificar las uniones de soldadura en tuberías; los detectores de seguridad y
vigilancia mediante rayos X en aeropuertos y edificios oficiales; los detectores de humo; detectores de fugas en
canalizaciones y la datación por análisis del carbono 14 para determinar con precisión la edad de diversos materiales.
También son muchas las aplicaciones de las radiaciones ionizantes en la agricultura y la alimentación, por
ejemplo, para determinar la eficacia de la absorción de abono por las plantas, determinar la humedad de un terreno y
así optimizar los recursos hídricos necesarios, para el control de plagas y para prolongar el periodo de conservación de
los alimentos mediante su irradiación con rayos gamma.
Aparte de los logros tecnológicos anteriores, el uso de las radiaciones ha supuesto un increíble avance en todo
tipo de actividades de investigación tales como los estudios de biología celular y molecular del cáncer, patologías
moleculares, evolución genética, terapia genética, desarrollo de fármacos, etc.
Rayos X.
Las imágenes de rayos X muestran el interior de su cuerpo en diferentes tonos de blanco y negro. Esto es debido
a que diferentes tejidos absorben diferentes cantidades de radiación. El calcio en los huesos absorbe la mayoría de los
rayos X, por lo que los huesos se ven blancos. La grasa y otros tejidos blandos absorben menos, y se ven de color gris. El
aire absorbe la menor cantidad, por lo que los pulmones se ven negros.
Al igual que los rayos gamma, los rayos X no poseen masa, son pura energía, la diferencia entre éstos radica en
que los rayos gamma proceden de la desintegración de los núcleos inestables de algunos elementos radiactivos y los
rayos X proceden de las capas externas del átomo, donde se encuentran los electrones.
La exposición a la radiación puede ser interna o externa y puede tener lugar por diferentes vías:
La exposición interna a la radiación ionizante se produce cuando un radionúclido es inhalado, ingerido o entra
de algún otro modo en el torrente sanguíneo (por ejemplo, inyecciones o heridas). La exposición interna cesa
cuando el radionúclido se elimina del cuerpo, ya sea espontáneamente (por ejemplo, en los excrementos) o
gracias a un tratamiento.
La exposición externa se puede producir cuando el material radiactivo presente en el aire (polvo, líquidos o
aerosoles) se deposita sobre la piel o la ropa. Generalmente, este tipo de material radiactivo puede eliminarse
del organismo por simple lavado.
La exposición a la radiación ionizante también puede resultar de la irradiación de origen externo (por ejemplo, la
exposición médica a los rayos X). La irradiación externa se detiene cuando la fuente de radiación está blindada o la
persona sale del campo de irradiación.
Las personas pueden estar expuestas a la radiación ionizante en circunstancias diferentes, en casa o en lugares
públicos (exposiciones públicas), en el trabajo (exposiciones profesionales) o en un entorno médico (como los pacientes,
cuidadores y voluntarios).
Las situaciones de exposición a la radiación ionizante pueden clasificarse en tres categorías. La primera, la
exposición planificada, es el resultado de la introducción y funcionamiento deliberados de fuentes de radiación con fines
concretos, como en el caso de la utilización médica de la radiación con fines diagnósticos o terapéuticos, o de su uso en
la industria o la investigación. La segunda, la exposición existente, se produce cuando ya hay una exposición a la
radiación y hay que tomar una decisión sobre su control, como en el caso de la exposición al radón en el hogar o en el
lugar de trabajo, o de la exposición a la radiación natural de fondo existente en el medio ambiente. La tercera categoría,
la exposición en situaciones de emergencia, tiene lugar cuando un acontecimiento inesperado requiere una respuesta
rápida, como en el caso de los accidentes nucleares o los actos criminales.
El daño que causa la radiación en los órganos y tejidos depende de la dosis recibida, o dosis absorbida, que se
expresa en una unidad llamada gray (Gy). El daño que puede producir una dosis absorbida depende del tipo de radiación
y de la sensibilidad de los diferentes órganos y tejidos.
Para medir la radiación ionizante en términos de su potencial para causar daños se utiliza la dosis efectiva. La
unidad para medirla es el sievert (Sv), que toma en consideración el tipo de radiación y la sensibilidad de los órganos y
tejidos.
Es una manera de medir la radiación ionizante en términos de su potencial para causar daño. El sievert tiene en
cuenta el tipo de radiación y la sensibilidad de los tejidos y órganos. El sievert es una unidad muy grande, por lo que
resulta más práctico utilizar unidades menores, como el milisievert (mSv) o el microsievert (μSv). Hay 1000 μSv en
1 mSv, y 1000 mSv en 1 Sv. Además de utilizarse para medir la cantidad de radiación (dosis), también es útil para
expresar la velocidad a la que se entrega esta dosis (tasa de dosis), por ejemplo, en microsievert por hora (μSv/hora) o
milisievert al año (mSv/año).
Más allá de ciertos umbrales, la radiación puede afectar el funcionamiento de órganos y tejidos, y producir
efectos agudos tales como enrojecimiento de la piel, caída del cabello, quemaduras por radiación o síndrome de
irradiación aguda. Estos efectos son más intensos con dosis más altas y mayores tasas de dosis.
Si la dosis de radiación es baja o la exposición a ella tiene lugar durante un periodo prolongado (baja tasa de
dosis), el riesgo es considerablemente menor porque hay más probabilidades de que se reparen los daños. No obstante,
sigue existiendo un riesgo de efectos a largo plazo, como el cáncer, que pueden tardar años, o incluso decenios, en
aparecer. No siempre aparecen efectos de este tipo, pero la probabilidad de que se produzcan es proporcional a la dosis
de radiación. El riesgo es mayor para los niños y adolescentes, pues son mucho más sensibles a la radiación que los
adultos.
Según la intensidad de la radiación y en que parte del cuerpo se produjo, puede ser inocua, o por encima de los
250 mSv de dosis equivalente producir diversos efectos. Síntomas en los humanos a causa de la radiación acumulada
durante un mismo día (los efectos se reducen si el mismo número de Sieverts se acumula en un periodo más largo):
Efecto biológico de las radiaciones ionizantes sobre personas.
Dosis Efecto
recibida
0 - 0,25 Sv Ninguno.
0,25 - 1 Sv Algunas personas sienten náuseas y pérdida de apetito, y pueden sufrir daños en
la médula ósea, ganglios linfáticos o en el bazo.
1 - 3 Sv Náuseas entre leves y agudas, pérdida de apetito, infección, pérdida de médula ósea más
severa, así como daños en ganglios linfáticos , bazo, con recuperación solo probable.
3 - 6 Sv Náusea severa, pérdida de apetito, hemorragias, infección, diarrea,
descamación, esterilidad, y muerte si no se trata.
6 - 10 Sv Mismos síntomas, más deterioro del sistema nervioso central. Muerte probable.
> 10 Sv Parálisis y muerte.
Si la dosis de radiación es baja o la exposición a ella tiene lugar durante un periodo prolongado (baja tasa de
dosis), el riesgo es considerablemente menor porque hay más probabilidades de que se reparen los daños. No obstante,
sigue existiendo un riesgo de efectos a largo plazo, como el cáncer, que pueden tardar años, o incluso decenios, en
aparecer. No siempre aparecen efectos de este tipo, pero la probabilidad de que se produzcan es proporcional a la dosis
de radiación. El riesgo es mayor para los niños y adolescentes, pues son mucho más sensibles a la radiación que los
adultos.
RADIOISÓTOPOS.
Los isótopos son átomos de un mismo elemento que tienen el mismo número atómico pero que difieren en su
número de neutrones y por lo tanto en su número de masa. La mayoría de los elementos de la tabla periódica están
conformados por dos o más isotopos.
Los isotopos pueden ser estables con una vida media o inestables y radiactivos (radioisótopos) que por fisión
nuclear se transforman en otros isotopos o elementos más estables que emiten radiaciones, es importante saber que los
radioisótopos pueden tener ventajas como: ayudar a curar enfermedades peligrosas como cáncer, desarrollo de la
agricultura y de las industrias, entre otras, así también se tienen algunas desventajas, si es que no se usan
adecuadamente, como por ejemplo en la medicina en algunos humanos pueden causar daños a tejidos sanos por cómo
reaccionan con su organismo, contaminar el medioambiente, algunos son venenosos o altamente tóxicos, provocan
alergias o mucha radiación, son muy costosos ya que para producirlos artificialmente requieren de reactores nucleares
a través del bombardeo de blancos con neutrones, en aceleradores o por fisión de las moléculas de los combustibles
de los reactores nucleares.
Los radioisótopos son átomos con núcleo inestable debido a un exceso de energía los cuales causan radiación
alfa, beta o gamma. Los radioisótopos existen en forma natural y artificial. Los artificiales se producen por bombardeo
de blancos con neutrones en reactores nucleares, en aceleradores o fisión de las moléculas de los combustibles de
reactores nucleares.
El estudio de los átomos radiactivos son llevados a cabo por los químicos y los físicos nucleares, el uso de estos
átomos radiactivos si se manejan de forma constructiva es de gran importancia para la sociedad, este conocimiento ha
permitido entender los estudios de fusión y fisión nuclear, crear reactores nucleares que producen energía eléctrica
(núcleo-eléctrica), investigación científica y producción de materiales fisionables.
Nuevamente, es importante que existan medidas de protección para ambos el personal que trabaja en plantas
nucleares y para la población que vive cercana, buscando evitar riesgos de contaminación radiactiva.
Aplicaciones científicas de isotopos radiactivos
Ámbito Radioisótopo Aplicación
Trazadores (intercambio de Síntesis de DNA y su relación con el ARN.
Carbono-14
átomos de una molécula a otra). Cambios del C en la fotosíntesis.
Hierro-59 Promedio de vida de los glóbulos rojos 120 días.
Se acumula en compuestos de tumores malignos para
Tecnecio-59
localizar el tejido enfermo.
Absorbido por el músculo cardiaco normal que mediante
Talio-201
imágenes fotográficas se localizan células dañadas.
Tratamientos médicos. Cromo-51 Enfermedades de la sangre.
Tener información acerca de si existen obstrucciones en el
Sodio-24
sistema circulatorio.
Cobalto-60 Para producir rayos gama para tratamiento de cáncer.
Yodo-131 Tratar el cáncer de tiroides.
Fosforo-32 Prolongar la vida de los pacientes con Vazquez-Oslert.
Medir la densidad y espesor de la nieve para predecir
Los estudios del agua. Cobalto-60 la cantidad y velocidad con que se acumulan en las
presas.
La industria. Cobalto-60 Los monómeros formen polímeros en la madera.
La industria de los Desinfectar cereales, destrucción de microbios, eficiencia de
Radioisótopos
alimentos. lavado de una lavadora, efectividad de un detergente.
Las industrias que elaboran
Radioisótopos Eliminar riesgos de explosión por la electricidad estática.
pólvora y plásticos.
Fosforo-32
La agricultura. Estudio de la facilidad de captación de los fertilizantes.
Azufre-35
Uranio-238
Plomo-206
Determina la antigüedad de los minerales.
Fechación. Potasio-40
Argón-40
Carbono-14 Determina la antigüedad de los restos orgánicos.
Uranio-235,
Armamento nuclear. Alimentar reactores nucleares y fuente de energía.
Uranio-238
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Información básica sobre la radiación. Última actualización
26/05/2022. Disponible en https://espanol.epa.gov/espanol/informacion-basica-sobre-la-radiacion
Consejo de Seguridad Nuclear. Las Radiaciones. Visitado el 16/03/20203. Disponible en https://www.csn.es/las-
radiaciones#:~:text=La%20radiaci%C3%B3n%20es%20la%20emisi%C3%B3n,radiaci%C3%B3n%20infrarroja%20no%
20podr%C3%ADamos%20calentarnos.
Control Nacional de Salud Ambiental. Radiación UV. Última actualización 28/06/2023. Disponible en
https://www.cdc.gov/spanish/nceh/especiales/radiacionuv/index.html
Frizzera V. Radiaciones no ionizantes. Comisión Nacional de Comunicaciones. Febrero de 2007. Disponible en
chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://langeracrich.com.ar/wp-
content/uploads/2020/11/informe_RNI_CNC.pdf
López-Tolentino M. (2020). Isótopos y radioisótopos. Vida Científica Boletín Científico De La Escuela Preparatoria
No. 4, 8(16), 33-36. Disponible en: https://repository.uaeh.edu.mx/revistas/index.php/prepa4/article/view/6132
MedlinePlus. Rayos X. Última actualización 04/10/2021. Disponible en https://medlineplus.gov/spanish/xrays.html
Organización Mundial de la Salud. Radiaciones ionizantes: efectos en la salud y medidas de protección. Fecha de
visita 16/03/2023. Disponible en https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/ionizing-radiation-health-
effects-and-protective-measures
Scientific Committees Toolbox. Espectro Electromagnético. Visitado el 16/03/2023. Disponible en
https://ec.europa.eu/health/scientific_committees/opinions_layman/es/lamparas-bajo-
consumo/glosario/def/espectro-electromagnetico.htm
Wikipedia. La Enciclopedia Libre. Espectro electromagnético. Última actualización 28/02/2023. Disponible en
https://es.wikipedia.org/wiki/Espectro_electromagn%C3%A9tico
Wikipedia. La Enciclopedia Libre. Radiación. Última actualización 26/02/2023. Disponible en
https://es.wikipedia.org/wiki/Radiaci%C3%B3n