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ECOLOGIA

ecología. Introducción a los sistemas biológicos.

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ISFDyT N°24

LA ECOLOGÍA

La materia en el universo se organiza en una escalera de complejidad creciente, cada escalón constituye
un nivel de organización cuyos componentes tienen propiedades heredadas de niveles anteriores más
simples y propiedades nuevas emergentes de ese grado de complejidad. A cada nivel le corresponden las
leyes de los niveles anteriores más las leyes de sus propiedades emergentes. Así cada uno de esos
niveles es estudiado por una ciencia: el de los átomos por la física, el de las moléculas por la química, el
de los organismos por la biología. Pero los organismos también son estudiados por la ecología, ciencia
que además estudia niveles de organización más complejos: poblaciones y comunidades. El nivel de
población está formado por un conjunto de organismos de una especie que habitan en un lugar
determinado; el de comunidad es el que surge de poblaciones superpuestas e interrelacionadas. Los
ecólogos generalmente estudian relaciones estructurales y funcionales que se forman entre los niveles de
poblaciones o de comunidades y el ambiente físico y químico. También estudian a los ecosistemas en su
conjunto, es decir, a las comunidades dentro de su ambiente, los flujos de materia y energía, los balances
de los elementos químicos en ese sistema complejo.

Y por supuesto, cada vez los ecólogos están más interesados en investigar qué sucede cuando cualquiera
de los sistemas mencionados es modificado, perturbado o explotado por la actividad humana o por causas
naturales. Así temas de investigación como los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas, el
impacto de las especies invasoras en una comunidad, la dinámica de las poblaciones de especies
consideradas plagas o la de aquellas que se encuentran en riesgo de extinción, se han constituido en
ramas de la ciencia ecológica con marcos teóricos y metodologías propias y particulares. El vocablo
ecología fue creado en 1866 por el biólogo alemán Ernest Haeckel, a partir del griego oikos, casa, y -logos,
ciencia. Entonces podemos definir la ecología como la ciencia que estudia las relaciones existentes entre
los organismos vivos y el ambiente en que viven.

SISTEMAS Y ECOSISTEMAS

Un sistema es un conjunto de elementos que interaccionan y están relacionados entre sí de manera tal
que responden como un todo unificado; cualquier variación o cambio en alguno de los elementos, de algún
modo, influye sobre el conjunto. Así visto, un conjunto de organismos de una o más especies que
interaccionan entre sí y con su entorno físico y químico intercambiando materia y energía, constituye un
sistema ecológico, un ecosistema. Pueden considerarse ecosistemas a un bosque, a un río, a una ciudad,
a una bahía, al mar entero, a toda la biosfera y también a un recipiente como una pecera. Entonces
delimitar un ecosistema no es simple, porque a veces la zona de transición con ecosistemas vecinos es
muy difusa y el intercambio de materiales entre uno y otro puede ser grande; la delimitación comúnmente
se hace según el propósito de quienes lo estudian o de quienes lo usan, cosas que por lo general suelen
ser arbitrarias. En un ecosistema constituido por una comunidad y su ambiente, la energía unida a la
materia fluye, es transportada, transferida, entre los organismos consumiéndose en ese camino. En tal
camino pueden distinguirse una serie de niveles tróficos, el primero es el de los productores primarios,
formado por los organismos que contienen clorofila. Este nivel es la puerta de entrada de energía solar al
ecosistema. Con esa energía y con moléculas inorgánicas que se encuentran en el medio, se sintetiza
materia orgánica dentro de las células autótrofas: es la fotosíntesis. La materia orgánica así formada en un
área, se denomina producción primaria. Parte de esta producción es respirada por los mismos organismos
autótrofos, los productores primarios, que son las plantas verdes, desde los formados por una sola célula
como las algas del fitoplancton, hasta los grandes árboles. La producción que queda representa un
aumento de la biomasa de los productores primarios y se la designa producción primaria neta, para
distinguirla de la producción primaria bruta que incluye a la producción neta más la que se gasta en la
respiración.
Una parte de la producción neta es ingerida por el nivel trófico siguiente: el de los herbívoros o fitófagos,
dando origen a la producción secundaria bruta; restando la energía que se consume en ese nivel en
respiración, queda la producción secundaria neta que, a su vez, es utilizada por el tercer nivel trófico, el de
los carnívoros o zoófagos de primer grado. Así puede haber uno o dos niveles tróficos más. En tal orden
cada nivel sería como un eslabón de una cadena: la cadena trófica, donde cada eslabón come del anterior
y del cual come el siguiente. Cadáveres, excrementos y otros restos producidos por diversos organismos
son descompuestos por la actividad de los descomponedores (bacterias y hongos) que, mediante la
respiración, los transforman en compuestos simples muy oxidados de los que ya no puede obtenerse
energía aprovechable por los seres vivos. Pero estos compuestos simples sí pueden ser tomados
nuevamente por los vegetales y con ellos, y nueva energía luminosa, construir moléculas orgánicas
complejas, reiniciando el ciclo de la materia. Ha dicho el científico Luis Pasteur que la vida y la muerte son
cosas correlativas... la vida no podría existir sobre la Tierra si no hubiera al mismo tiempo, no sólo la
muerte sino también la disolución. Dentro de los ecosistemas la materia puede reciclarse. Pero no sucede
lo mismo con la energía que procede del sol: sabemos, por la segunda ley de la termodinámica, que en
cada transformación la energía inexorablemente pierde parte de su capacidad de realizar trabajo, se va
degradando. El mantenimiento del orden de un ecosistema lleva consigo un aumento de la entropía del
medio. La energía no se recicla, fluye en un solo sentido. El flujo de energía impulsa el movimiento de la
materia, que circula por momentos organizada y unida a ella (y por ella) formando los organismos, y
conteniendo información. La estructura de los organismos se mantiene a costa de un intenso consumo de
energía y producción de entropía, sobre todo, en los niveles tróficos más bajos, como las plantas y los
herbívoros. Pero tales cadenas rara vez son lineales: por lo general vemos redes tróficas: cuando un pez
grande se come al pez chico también puede comer zooplancton, algún alevín de su mismo nivel, y otros.
Además, no todos los organismos son comidos por otros: simplemente pueden morir y ser degradados por
hongos y bacterias. Finalmente éstos descomponen toda la materia orgánica liberando las moléculas
inorgánicas que son nutrientes con los que se puede sintetizar nueva materia orgánica y reiniciar el ciclo.

ESTRUCTURAS DEL ECOSISTEMA

Dos grupos de rasgos característicos permiten describir de manera muy general los ecosistemas que se
observan en la naturaleza, los rasgos estructurales y los rasgos funcionales. Los rasgos estructurales
refieren a la disposición espacial de los componentes del sistema en un momento dado, que a nivel de
ecosistema puede ser el tamaño, la forma y la densidad de las plantas o la distribución de los herbívoros.
Forman estructuras del ecosistema los individuos de cada especie, la cantidad de éstas y sus biomasas,
las reservas de biomasa y energía, la red de comunicaciones internas que permite el intercambio (flujo) de
energía, materia e información entre las partes (ejemplos de estas últimas estructuras son nervios, venas,
caminos, túneles, líneas eléctricas, oleoductos, etc.). Las estructuras a nivel de ecosistema le otorgan su
fisonomía, por ejemplo los árboles en el bosque y las hierbas en las praderas, o el ecosistema formado por
los organismos que viven en sobre fondo de las aguas o asociados a él y forman el bentos. Las
estructuras de los ecosistemas terrestres son más estables, tienen componentes poco móviles porque las
plantas no se desplazan; en tanto en los sistemas acuáticos la estructura y el aspecto varían enormemente
entre comunidades del fondo, bentónicas, y las de aguas abiertas, pelágicas. Entre estas últimas
comunidades está la comunidad planctónica que posee estructuras, pero son muy poco estables porque
dependen de los movimientos del agua. Algunos aspectos de la estructura de un ecosistema son la
biomasa (que designaremos B) y la diversidad específica, que también nos permite conocer el
funcionamiento del sistema. La biomasa es la cantidad de materia viva por unidad de área horizontal o de
volumen que hay en un lugar determinado. O sea el peso de los individuos vivos que hay en un lugar del
ecosistema en un momento dado. Para estimarla lo más simple es tomar muestras de la comunidad o de
la población y pesarlas. El peso puede estimarse en peso fresco o en peso seco, y los resultados se
expresan en mg/l, kg/m2, etc. La estimación en peso seco se realiza para estandarizar los resultados,
eliminando el agua que varía mucho según el grado de hidratación de diferentes tejidos de diferentes
organismos. DIVERSIDAD, RIQUEZA Y ABUNDANCIAS RELATIVAS DE LAS ESPECIES Por otro lado,
para describir mejor la estructura del ecosistema y deducir algunas características de su funcionamiento,
suele ser interesante observar cómo se distribuyen los organismos. Un ecosistema puede ser más o
menos rico en especies, y cada una de éstas puede estar representada por un número más o menos
constante de individuos, número que puede ser muy alto en unas pocas y bajo en muchas. Si logramos
cuantificar este aspecto conocemos la diversidad. Ésta expresa tanto la riqueza de especies (número de
especies presentes) como sus abundancias relativas. Cuanto más similares sean las abundancias
relativas, más diverso será el sistema. La diversidad máxima teórica sería aquella en que cada uno de los
individuos perteneciera a una especie diferente. Por el contrario sería mínima cuando todos los individuos
pertenecieran a la misma especie. En general, en las comunidades naturales existen pocas especies
representadas por muchos individuos y muchas especies representadas por pocos.

LAS FUNCIONES DEL ECOSISTEMA

Las funciones que podemos observar y estudiar en un ecosistema son procesos, es decir, de fenómenos
dependientes del tiempo. Una función es la secuencia temporal y ordenada de las estructuras que forman
los componentes del sistema. Tales funciones de un ecosistema están relacionadas con el flujo de la
energía, flujo que se expresa en cantidad por unidad de tiempo. Por ejemplo, la fotosíntesis y la
respiración son funciones, es decir, procesos ordenados que posibilitan la obtención, transformación,
almacenamiento y uso de la energía en los organismos, con la que incorporan y transforman materia. Y en
los ecosistemas a través de las cadenas y redes tróficas esas funciones determinan el ciclo de materia,
ciclo movido por la energía que se va consumiendo desde los productores primarios hasta los
descomponedores, en tanto que la materia se mantiene, pasando por moléculas que contienen desde
mucha a muy poca energía utilizable por los seres vivos. Recordemos que todas las funciones se
producen de acuerdo a las leyes de la termodinámica.

La abundancia relativa -Rango de especie- están relacionadas con el flujo de la energía, flujo que se
expresa en cantidad por unidad de tiempo. Por ejemplo, la fotosíntesis y la respiración son funciones, es
decir, procesos ordenados que posibilitan la obtención, transformación, almacenamiento y uso de la
energía en los organismos, con la que incorporan y transforman materia. Y en los ecosistemas a través de
las cadenas y redes tróficas esas funciones determinan el ciclo de materia, ciclo movido por la energía que
se va consumiendo desde los productores primarios hasta los descomponedores, en tanto que la materia
se mantiene, pasando por moléculas que contienen desde mucha a muy poca energía utilizable por los
seres vivos. Recordemos que todas las funciones se producen de acuerdo a las leyes de la
termodinámica.

EL NICHO ECOLÓGICO

Se dice en general que el nicho ecológico de una especie es la función que cumple dentro del ecosistema.
Una definición algo más exacta es decir que el nicho es la posición que ocupa la especie en la red trófica
del ecosistema. Pero es necesario incluir en este concepto otras variables (por ejemplo: a qué horas come
el organismo, dónde obtiene su alimento, dónde y cómo construye sus refugios, si lo hace, etc.) de ahí que
Hutchinson describiera al nicho ecológico como un “hiperespacio de n-dimensiones”. Cada una de las
dimensiones sería una variable ambiental ante la cual el organismo tiene preferencia o un cierto espectro
de respuestas; por ejemplo la temperatura ambiental, la cantidad de luz, la oferta de alimento, la
distribución de depredadores, el espacio disponible para anidar o refugiarse, la salinidad, la humedad, etc.
Cada especie tiene un “nicho ideal”, que es el espectro completo de todas las variables que podría
aprovechar y un “nicho real” que es el espectro que efectivamente aprovecha. El nicho real es siempre
menor que el ideal, ya sea porque la oferta del ambiente no es tan amplia o porque otros organismos
compiten con ventaja en ciertos valores de los parámetros y por lo tanto desplazan al organismo en
cuestión.

ESTABILIDAD, CONECTIVIDAD, EFICIENCIA

La velocidad con que la energía fluye –el tiempo desde que entra hasta que se disipa- es menor en un
sistema complejo que en uno simple. En los primeros existen muchas estructuras y funciones que retardan
el momento en que la energía se gasta. Una comunidad con mayor diversidad específica tiene más
estabilidad porque las interacciones amortiguan los cambios ambientales que puedan aparecer. La
cantidad de esas interacciones o conexiones nos dan una idea de la conectividad del sistema. Muchas
especies entre las que no hay conexiones, o hay muy pocas, como en un jardín, no aseguran la estabilidad
del sistema. Un sistema, con muy pocas conexiones corre el riesgo de la fragmentación; por otra parte, un
sistema con excesivas conexiones pierde flexibilidad y tampoco es viable. Las redes tróficas naturales se
ubican dentro de ciertos límites en cuanto a las proporciones entre depredadores y presas, la conectividad
y el número de niveles tróficos. La eficiencia es un aspecto funcional cuantificable que nos ayuda a
describir, comparar e interpretar distintos ecosistemas. En cualquier tipo de sistema, la eficiencia de un
proceso es el cociente entre dos variables: la variable dependiente o de salida y la variable independiente
o de entrada, o una de éstas en caso de ser varias. Por ejemplo, en un automóvil la eficiencia en el uso del
combustible serán los kilómetros recorridos/litros consumidos, y en los animales la eficiencia de
crecimiento neto puede calcularse como el cociente entre el crecimiento/alimento ingerido. En condiciones
normales, la eficiencia de uso de la energía del primer nivel trófico es muy baja: las plantas no aprovechan
más del 1% de la luz utilizable que incide sobre ellas (energía química / energía luminosa). En la cuadro
III.1 vemos datos de la eficiencia de crecimiento neto de organismos de otros niveles, según Margalef

(1974). Se ha calculado la eficiencia, en cuanto al crecimiento y la reproducción en función del alimento


ingerido, en distintos niveles tróficos y se ha visto que frecuentemente es mayor en los más altos, los más
alejados de los productores primarios, y también que, en general, son más eficientes los organismos más
especializados y de mayor tamaño. A estos organismos es más probable encontrarlos en las comunidades
en equilibrio relativo, donde cada nivel trófico extrae del anterior sólo la producción neta; si extrajera más
podría llegar a agotar la biomasa productora

ACTIVIDADES

1. ¿Qué se entiende en ecología cuando hablamos de comunidad, nivel trófico, descomponedores, nicho
ecológico, diversidad específica, biomasa, producción primaria, producción primaria neta, producción
primaria bruta, estabilidad, eficiencia y energía exosomática? Defina y trate de dar ejemplos.

2. ¿Puede nombrar tres organismos que ocupen el primer nivel trófico, dos que ocupen el segundo y uno
que ocupe el tercero?
3. ¿A qué debe que en un ecosistema complejo la energía que ingresa tenga un flujo más lento que en
uno simple, con pocas especies? ¿Cuál es más eficiente respecto del aprovechamiento de la energía?

4. ¿Qué parte de la biomasa que se produce en un ecosistema es la que puede extraer de modo
sostenido en el tiempo sin correr el riesgo de provocar cambios en la producción del mismo?

6. ¿Qué ecosistema es más estable sin aporte de energía exosomática: un ecosistema agrícola o una
selva tropical? Fundamente su respuesta.

7. Busca información sobre el nicho ecológico de una especie típica de nuestro territorio, describe como es
su comportamiento y de que se alimenta.

8- Dibuja una pirámide trófica con cuatro niveles, para ello infórmate de qué se alimenta cada especie que
describas. ¿Podría existir una pirámide trófica con dos niveles como el trigo y el hombre? razona tus
respuestas.

9-Investiga el significado de los siguientes términos sobre distintas formas de alimentación: saprofítico,
detritívoro, hematófago, coprófago, fagotrofía, saprófago y nectarívoro.

10- Escribe una cadena trófica de tres biomas distintos del territorio argentino.

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