Interpretación y Hermenéutica Jurídica
Interpretación y Hermenéutica Jurídica
Generalidades.
Por tanto, al tratar aquí de la Ley Procesal, lo hacemos no solamente en el sentido del código
procesal o conjunto de disposiciones de procedimiento ordenadas sistemáticamente en un cuerpo
de Ley, sino también en el sentido de norma jurídica procesal o disposición de esta especie,
emanada del Poder Nacional conforme a las mismas previsiones constitucionales.
Interpretación Jurídica.
La interpretación jurídica o del derecho es una actividad que consiste en establecer el significado
o alcance de las normas jurídicas y de los demás estándares que es posible encontrar en todo
ordenamiento jurídico y que no son normas, como por ejemplo, los principios. En consecuencia,
hablar de interpretación del derecho es igual a referirse a una actividad que comprende a todas
las normas jurídicas, y no únicamente a las normas legales que produce el órgano legislativo. De
ahí que la interpretación de la ley sea una especie de interpretación jurídica, y con el mismo
alcance en el campo judicial.
En todo caso y sentido lato, es una actividad tendiente a interpretar, indagar y a esclarecer el
verdadero sentido de las palabras… lo que nos sirve para encontrar el camino de la verdad, del
contexto en que el legislador emitió el acto en forma de Ley, que fue lo que se quiso decir o
sancionar en el momento histórico en que se hizo esa disposición legal.
Hermenéutica.
Hermes ( Jurídica.)
Hemeléutica. ( Religión)
Escrituras.
Para entender los largos alcances que significa la hermenéutica, me permito
aprovechar la oportunidad de recomendarles el reciente texto del maestro italiano, Dr.
Francesco Petriello, ‘Interpretacione y correcione ermeneutica’, traducido al español
por nuestro dilecto colega y amigo el Dr. Carmine Romaniello, profesor de la
Universidad Santa María de Caracas, de cuya traducción se logra establecer el
objetivo de la hermenéutica que es “superar los límites del enfoque tradicional y los
mitos del positivismo, cuya interpretación jurídica es basada exclusivamente en la
norma escrita ya construida; sino ir más allá aplicando mecanismos capaces de
reconocer la insuficiencia de la Ley”.
Se refiere el maestro italiano, a los casos donde nos encontramos con las llamadas
lagunas legales y los fenómenos de la anomia jurídica o de la opacidad, cuando el
derecho no es claro o resulta opaco, es necesario aplicar la hermenéutica.
Más adelante señala el maestro: “Con la hermenéutica jurídica el derecho penetra en
el tiempo, pero ni lo oprime ni lo suprime con la rectius reinterpretare”.
Nos alerta el doctor Petrillo sobre el error de caer en automatismos de tipo lingüístico
analítico, la volatilidad del lenguaje y los modos de expresión, o sea la
transformación del lenguaje común con el discurrir del tiempo, que sería una especie
de aplicación del positivismo clásico.
Existen algunos sistemas de aplicación de la correcta hermenéutica, que la doctrina
ha clasificado de diversas maneras:
Clasificación.
Es el mero estudio etimológico de las palabras que frecuentemente usan los abogados
en su lenguaje muy particular como sujetos epistémicos, desde luego resulta una
interpretación insuficiente.
Visión Holística.
Lo que evidencia un nuevo paradigma del derecho que es la de la realidad que nos
rodea, o sea, aplicar las máximas de experiencia, la sana crítica, la discrecionalidad,
generar la polémica, ir más allá hasta incurrir posiblemente en un sacrilegio del
proceso clásico que es el ultra peticionismo.
Es decir, que el Juez pudiera decidir por encima de los límites de lo que las partes
aspiran. El Juez está obligado en cumplir una amplia función social, sobre todo, bajo
los fundamentos constitucionales vigentes en Venezuela, bajo un Estado Social de
Justicia y de Derecho. Óigase bien, primero lo social, segundo la justicia y tercero el
derecho.
La Hermenéutica pudiera convertirse de cara a los próximos años, por sí misma, en
una institución generadora de derecho. Destacando desde luego, el gran papel que
cumplirán los profesionales del libre ejercicio y los jueces del sistema judicial,
utilizando el llamado Sistema de Proporcionalidad y Ponderación, cuyo máximo
exponente es el tratadista Robert Alexy, traducido por el maestro colombiano Carlos
Bernal Pulido.
Nota.
Los abogados deben comenzar a desarrollar y ejercitar la visión holística, es decir, la
observación y comprensión cabal en conjunto, de todos los fenómenos desarrollados
en una controversia, en un litigio, en estricta reconstrucción de la relación de los
hechos que dieron lugar al proceso. Así mismo, y particularmente los jueces, van
desarrollando y cultivando caso tras caso, de sentencia en sentencia, la aplicación
total de sus máximas de experiencia, para lograr contribuir en la correcta y recta
aplicación de justicia.
Principios Constitucionales.
1.- La Igualdad Ante La Ley Sin Distinción De Sexo, Credo Y Religión.
2.- La Garantía De La Defensa.
Disposición Legal.
1.- La defensa y la asistencia jurídica son derechos inviolables en todo estado y grado de la
investigación y del proceso. Toda persona tiene derecho a ser notificada de los cargos por los
cuales se le investiga; de acceder a las pruebas y de disponer del tiempo y de los medios
adecuados para ejercer su defensa. Serán nulas las pruebas obtenidas mediante violación del
debido proceso. Toda persona declarada culpable tiene derecho a recurrir del fallo, con las
excepciones establecidas en esta Constitución y en la ley.
3.- Toda persona tiene derecho a ser oída en cualquier clase de proceso, con las debidas garantías
y dentro del plazo razonable determinado legalmente por un tribunal competente, independiente
e imparcial establecido con anterioridad. Quien no hable castellano, o no pueda comunicarse de
manera verbal, tiene derecho a un intérprete.
4.- Toda persona tiene derecho a ser juzgada por sus jueces naturales en las jurisdicciones
ordinarias o especiales, con las garantías establecidas en esta Constitución y en la ley. Ninguna
persona podrá ser sometida a juicio sin conocer la identidad de quien la juzga, ni podrá ser
procesada por tribunales de excepción o por comisiones creadas para tal efecto.
5.- Ninguna persona podrá ser obligada a confesarse culpable o declarar contra sí misma, su
cónyuge, concubino o concubina, o pariente dentro del cuarto grado de consanguinidad y
segundo de afinidad. La confesión solamente será válida si fuere hecha sin coacción de ninguna
naturaleza.
6.- Ninguna persona podrá ser sancionada por actos u omisiones que no fueren previstos como
delitos, faltas o infracciones en leyes preexistentes.
7.- Ninguna persona podrá ser sometida a juicio por los mismos hechos en virtud de los cuales
hubiese sido juzgada anteriormente.
8.- Toda persona podrá solicitar del Estado el restablecimiento o reparación de la situación
jurídica lesionada por error judicial, retardo u omisión injustificados. Queda a salvo el derecho
del o de la particular de exigir la responsabilidad personal del magistrado o de la magistrada, del
juez o de la jueza; y el derecho del Estado de actuar contra éstos o éstas.