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2020

Cátedra de Proyecto Estructural

Cubiertas de Curvatura Continua y Plegadas

Victorio Hernández Balat

Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata


Departamento de Construcciones

1
CUBIERTAS DE CURVATURA CONTINUA Y PLEGADAS

Antes y por encima de todo cálculo está la idea,


moldeadora del material en forma resistente,
para cumplir su misión.
Eduardo Torroja

1.- Clasificación

La mayor parte de las clasificaciones tiene un cierto grado de arbitrariedad. La que sigue
no es una excepción. Se trata de unificar vocabulario de modo de poder hacer más compacta la
escritura y saber de qué se está hablando en cada momento sin desvirtuar los conceptos básicos,
aunque con algunas diferencias, por ejemplo, con las nomenclaturas empleadas por la Teoría de
la Elasticidad.

1.1.- Curvatura Continua y Plegadas

Figura 1.1.1: Palazzetto dello Sport (1957) Figura 1.1.2: Hipódromo de Groenendael (1980)
La cubierta de la Figura 1.1.1, proyectada por Pier Luigi Nervi (1891-1979) tiene un
diámetro interior de 60 metros y es un ejemplo de una cubierta de curvatura continua (dejando de
lado los pliegues del perímetro que están destinados a aumentar localmente la resistencia al
pandeo).

Por el contrario, la Figura 1.1.2 muestra los voladizos que techan una tribuna construidos
a partir de placas planas unidas rígidamente a través de sus aristas. Este tipo de configuraciones
llevan el nombre de láminas plegadas.

En ambos casos puede hablarse de estructuras “monolíticas” o “continuas”.

1.2.- Cáscaras y Grillas

En forma genérica (y no siempre


correcta) se suele denominar
“cáscaras” a estructuras superficiales
continuas de curvatura continua
(Figura 1.1.1) y “grillas” o “grillas
espaciales”, “estéreo estructuras” o
”superficies reticuladas” a superficies
construidas a partir de elementos
discretos (barras, nudos y,
eventualmente, cables) tal como se
muestra en las figura 1.2.1. En buena
Figura 1.2.1: Estación de Metro de Elbbrücken (2018) parte de estas estructuras lo nudos no

2
están sometidos a esfuerzos de flexión significativos. Como se verá más adelante, las grillas
pueden constituir estructuras con geometrías muy variadas entre las que se encuentran las
superficies de curvatura continua pero también las hay, por ejemplo, planas.

1.3.- Estructuras para Cubiertas Constituidas por Membranas y Cables

Estas estructuras, analizadas en otro fascículo, se caracterizan por ser flexibles (no
desarrollan momentos flectores significativos en su superficie y no resisten esfuerzos de
compresión por su casi nula resistencia al pandeo) y por presentar toda su superficie traccionada.
Las cáscaras y las grillas pueden desarrollar esfuerzos de compresión y de tracción.

2.- Cáscaras de Curvatura Continua

2.1.- Algunos comentarios “históricos”

Superficie interior desarrollada con indicación de fisuras

Figura 2.1.1: Panteón, Roma (primer siglo DC)

La cubierta del Panteón de Roma (Figuras 2.1.1) fue construida alrededor del año 124
utilizando “hormigón romano” (cenizas puzolánicas y áridos), un precursor del actual hormigón. La
estructura tiene espesor variable y una abertura de 8.9 metros de diámetro en su parte superior
que permite el ingreso de luz al interior (óculo). Lo primero que surge a la vista es el importante
espesor general (cubierta y paredes). El interior de la cubierta es esférico de unos 43.3 metros de
diámetro. Recién en el Renacimiento las cúpulas de la Catedral de Florencia (1446) y de la Basílica
de San Pedro (1593) llegaron a los 42 metros de luz y, claramente su luz fue audaz para la época
y no fue hasta el Siglo XX que este valor de diámetro fue superado.

Estudiando en detalle los métodos constructivos de la época, hoy se piensa que la


construcción escalonada de la cubierta se debió al uso de encofrados verticales en las zonas de
mayor pendiente.

Distintos relevamientos realizados a través de los siglos han evidenciado la presencia de


fisuras orientadas según los meridianos (Figura 2.1.1 derecha) lo que, en ausencia de armaduras,
reduce el funcionamiento estructural de la cubierta a una serie de arcos que comparten la clave
constituida en este caso por un anillo que rodea al óculo superior. Los arcos generan importantes
empujes que requieren paredes del tambor de gran espesor para poder resistirlos.

Esta cubierta no puede clasificarse como una “cáscara” dado que, como se ha dicho, la
fisuración la ha convertido en una serie de arcos perdiendo continuidad en la dirección de los
paralelos.

Otras cubiertas que desde fuera podrían parecer “cáscaras” no lo son por su propia
construcción. Este es por ejemplo de las grandes cúpulas de las basílicas e iglesias construidas
durante el Renacimiento. En la Figura 2.1.2 puede verse un corte de la Basílica de San Pedro en
Roma. Aquí la estructura portante de la cúpula directamente está constituida por arcos entre los
3
cuales se han construido superficies curvas de ladrillos para
completar el cerramiento. En realidad, se trata de dos
cúpulas, una externa y otra interna. Lo que llama la atención
es que, a diferencia del Panteón, el tambor de apoyo es
delgado y está calado por la presencia de ventanas. Cabe
preguntarse entonces cómo se resistieron los empujes. La
respuesta no es obvia: mediante la disposición de cadenas
anulares de hierro forjado ubicadas entre la cúpula y el
tambor.

Durante el siglo XVIII se observó que la cúpula se


estaba fisurando (o que estaba aumentando su fisuración).
Resultó evidente que las cadenas dispuestas eran
insuficientes. En la Figura 2.1.2 pueden apreciarse algunos
dibujos realizados por los denominados “tres matemáticos”
que, a partir de un modelo muy realista de la rotura conjunta
de la cúpula y el tambor recomendaron el agregado de varias
cadenas de refuerzo.
Figura 2.1.2: Cúpula de la Basílica de
En definitiva, no aparecen cubiertas de curvatura
San Pedro, Roma, (Siglos XVI y XVII) continua a las que se le pueda llamar “cáscaras” dado que,
de una forma o de otra, se termina hablando de una sucesión de arcos y no de estructuras
continuas en la dirección de sus paralelos.

A lo largo de la historia se emplearon muchas geometrías para cubiertas, en particular de


templos (especialmente de iglesias) realizadas con mampuestos, es decir, trabajando a
compresión, que por diferentes motivos tampoco encuadrarían en el concepto moderno de
“cáscara”.

Cabe preguntarse entonces cuándo nacen las cáscaras en el concepto moderno del
término (estructuras delgadas y continuas). Lo hacen en el primer cuarto del Siglo XX, unos 70
años después de la aparición del primer material moldeable con resistencia a tracción y
compresión, el hormigón armado.

Figura 2.1.3: Planetario Zeiss en la ciudad de Jena, Alemania, 1926 – Proyecto: Franz Dischinger (1887-1953)

En la Figura 2.1.3 puede verse el Planetario Zeiss construido durante la década de 1920
en la ciudad alemana de Jena. La particularidad constructiva consistió en la utilización de una
estructura triangulada de acero (geodésica) como soporte del encofrado y como armaduras y que
dio lugar a las denominadas patentes Zeiss-Dywidag. Este Planetario tiene 25 metros de diámetro.
En la fotografía de la izquierda puede verse a los operarios trabajando sobre la estructura metálica
autoportante.

4
A pesar de que las cáscaras de hormigón armado pueden llegar a ser estructuras
extraordinariamente eficientes y con muy bajo consumo de materiales, como se verá más
adelante, en la actualidad casi no se las emplea.

2.2.- El “porqué” de las geometrías adoptadas – Aciertos y aprendizajes

2.2.1.- Los comienzos

Como ya se ha dicho, las cáscaras, en su concepto de superficies continuas desde lo


geométrico y desde lo estructural (resistiendo a tracción y compresión) y como elementos de
pequeño espesor destinados a cubrir grandes superficies sin apoyos interiores aparecieron en el
primer cuarto del Siglo XX y su material fue el hormigón armado. La elección del material obedeció
a varias cuestiones:

 Libertad en la elección de las geometrías


 La estructura cumplía al mismo tiempo la función de ser una cubierta razonablemente
impermeable y razonablemente aislante en términos térmicos
 Podía resistirse tracción y compresión
 Las compresiones podían resistirse económicamente con espesores muy pequeños

La efectividad en términos de resistencia a compresión y costo llevó a que los diseños se


orientaran hacia formas que minimizaran la aparición de tracciones o bien se buscó que sus
magnitudes fueran modestas y superficialmente muy acotadas.

Ubicados en el primer cuarto del Siglo XX aparece un factor limitante adicional que hoy,
con la disponibilidad de software y potencia de cálculo se podría pasar por alto: las solicitaciones
tenían que poder calcularse con los recursos que proveía en ese momento la Teoría de la
Elasticidad y, dentro de ella, la Teoría de las Cáscaras Delgadas. En un principio eso limitó las
geometrías empleadas a calotas esféricas, paraboloides hiperbólicos y elípticos y cilindros.

Con el correr de los años proyectistas como Eduardo Torroja (1899-1961) fueron
incorporando las mediciones en ensayos de modelos físicos a escala como complemento de las
teorías disponibles para establecer las solicitaciones en sus estructuras.

En el último cuarto del Siglo XX se fueron incorporando los recursos informáticos para el
cálculo de solicitaciones pero, tal como se comentará, las cubiertas realizadas con cáscaras de
hormigón armado estaban en un proceso de extinción aunque no sus conceptos básicos y sus
geometrías que fueron empleadas como base para nuevas soluciones estructurales. Algo parecido
ocurrió con algunos usos muy limitados del ladrillo como material de construcción de cáscaras.

2.2.2.- La cáscara “ideal”

A partir de pensar en el hormigón armado como material de construcción una cáscara ideal
tendría que:

 Estar sometida solamente a esfuerzos de compresión y no experimentar fenómenos de


inestabilidad (pandeo)
 Si eso no fuera posible, al menos no debería experimentar flexiones y/o tracciones
significativas y ser estable
 Si eso no fuera posible, las flexiones y/o tracciones significativas deberían producirse en
superficies pequeñas frente a la superficie total y ser estable frente al pandeo

En la Figura [Link] se muestran las deformaciones correspondientes a una calota


semiesférica sometida a su propio peso. Como puede apreciarse, a partir de unos 52º medidos
desde la clave, los paralelos comienzan a experimentar tracciones. Eso explica dos cosas:

5
primero, por qué se fisuró la cubierta del Panteón (Figura 2.1.1) y segundo, por qué los grandes
proyectistas de este tipo de estructura emplearon calotas rebajadas (Figura 1.1.1). Cuando no fue
así se debió a requerimientos funcionales. Este es el caso de la Figura 2.1.3 donde la geometría
venía definida por los requerimientos de proyección del planetario.

Figura [Link]: Deformaciones y esfuerzos (conceptual)


en una calota semi-esférica sometida a su propio peso

Cabría preguntarse por qué se ha hecho repetida referencia a la diferencia entre un


conjunto de arcos y una “cáscara”.

En la parte superior de la Figura [Link]


se ha comparado la respuesta estructural
de un arco y de una cáscara de revolución
obtenida por rotación de la geometría del
arco. Ambos están sometidos a la acción
de una carga parcial. Como puede
apreciarse, el arco desarrolla flexiones
mientras (MA) que la cáscara no (MD).

En la parte inferior de la misma figura


se observa lo qué ocurre si sobre el arco
Figura [Link]: Comparación conceptual entre el actúan un par de fuerzas “H” a la altura de
funcionamiento estructural de un arco y de una cáscara los apoyos y qué pasa en la cáscara si
actúa una carga radial “H” en todo el
perímetro. Como puede observarse, mientras que el arco
va experimentando flexiones crecientes hacia la clave, en
la cáscara aparecen unos momentos pequeños que se
amortiguan rápidamente.

La pregunta a responder es por qué los


comportamientos son tan diferentes. La respuesta, a nivel
conceptual puede verse en la Figura [Link]. Puede
pensarse a la cáscara como compuesta por dos familias
Figura [Link]: Meridianos y paralelos en de elementos resistentes: los meridianos y los paralelos.
una cáscara de revolución Cualquier solicitación con simetría de revolución podría
producir deformaciones de flexión en los meridianos pero éstos, para deformarse, deberían alargar
o acortar a los paralelos. Como estos elementos tienen una gran rigidez axial restringen la
capacidad de deformación de los meridianos cancelando o amortiguando las flexiones en los
mismos. De esta forma, debido a este efecto que en alguna bibliografía se denomina “efecto
espacial”, las cáscaras tienen un funcionamiento estructural mucho más eficiente que los arcos
experimentando, fundamentalmente, esfuerzos de tracción y compresión (mayoritariamente de
compresión si están bien proyectadas).

6
2.2.3.- Los apoyos “ideales”

¿Qué se espera de un apoyo “ideal”? Básicamente que genere las reacciones necesarias
para el equilibrio si impactar negativamente en el comportamiento de la cáscara, es decir, que no
introduzca, por ejemplo, flexiones.

Sin entrar aquí en los fundamentos de las siguientes afirmaciones puede decirse que, para
cargas gravitacionales:

 Si la geometría de una cáscara parte de una geometría cerrada, los apoyos deben
reproducir las reacciones del sector que ha sido recortado. Por ejemplo, si se parte de una
superficie de revolución como podría ser una esfera o un elipsoide cortada con un plano
normal al eje de revolución, los apoyos deben transmitir reacciones sobre la superficie
media coincidentes con la tangente a dicha superficie (Figura [Link]).
 Si la geometría de una cáscara parte de una geometría abierta infinita (por ejemplo, un
paraboloide hiperbólico tipo “silla de montar”), el apoyo perimetral debería transmitir
reacciones sobre la superficie media coincidentes con las que le transmitiría la superficie
recortada (Figura [Link]).

Figura [Link]: Apoyo ideal para


Figura [Link]: Esfuerzos en una “silla
una superficie de revolución
de montar” infinita y reacciones
cerrada
ideales sobre una superficie recortada

En la práctica, los apoyos del tipo de la Figura [Link] pudieron lograrse parcialmente tal
como se muestra en la Figura 1.1.1 en cambio, las geometrías basadas en paraboloides
hiperbólicos convivieron con apoyos que, en mayor o menor medida, distorsionaron el
funcionamiento membranal pero que, aun así, fueron empleados en estructuras notables.

2.2.4.- Las cáscaras reales

a) Los proyectistas

A diferencia de lo que ha ocurrido con otras tipologías estructurales, el proyecto de estructuras


tipo “cáscara” ha estado asociado, fundamentalmente, a unos pocos proyectistas

 Franz Dischinger (1887-1953)


 Ulrich Finsterwalder (1897-1988)
 Eduardo Torroja (1899-1961)
 Pier Luigi Nervi (1891-1979)
 Nicolás Esquillán (1902-1989)
 Anton Tedesco (1903-1994)
 Fritz Leonhardt (1909-1999)
 Felix Candela (1910-1997)
 Eladio Dieste (1917-2000)
 Heinz Isler (1926-2009)
 Jorg Schlaich (1934- )
 Santiago Calatrava (1951- )
7
b) Aprendizajes - Ejemplos

Se citan a continuación solo dos


ejemplos en los que puede
apreciarse el impacto que puede
tener el apartamiento de las
condiciones “ideales” de apoyo.

En 1955 se finalizó la
construcción del Auditorio Kresge en
el campus del Massachusetts
Institute of Technology (MIT) , en
Cambridge, EEUU. La cubierta se
resolvió mediante un gajo esférico
obtenido a partir de una esfera de 34
metros de radio y espesor constante
Figura [Link]: Auditorio Kresge, MIT, Cambridge, EEUU cortada por planos verticales que
definen una planta en forma de
triángulo equilátero. La distancia entre los apoyos puntuales resultó de 49 metros.

Inmediatamente después del retiro del apuntalamiento las deformaciones


de los bordes libres Figura [Link] obligaron a reforzar la cáscara. Como esto no resultó
suficiente se adaptó la carpintería exterior de modo que obrara como apoyo de los bordes libres.
Aun así, la cáscara experimentó una fisuración tan importante que requirió varias
impermeabilizaciones, un recubrimiento metálico (Figura [Link]) y una posterior puesta fuera de
servicio por un año para realizarle reparaciones mayores originadas por la corrosión de las
armaduras. Queda claro que, ni los bordes libres, ni los apoyos puntuales constituyen apoyos que
restituyan la parte de esfera que ha sido recortada.

El proyecto ganador del concurso internacional realizado en 1957 para la Ópera de Sydney
contemplaba la construcción de cáscaras autoportantes compuestas por segmentos de esfera de
75 metros de radio y hasta 60 metros de altura. Pasó mucho tiempo desde el resultado del
concurso de ideas hasta que finalmente se demostró que la estructura originalmente prevista no
era viable. Finalmente se mantuvieron las formas exteriores soportadas por una potente estructura
construida a partir de complejos elementos prefabricados y se demolieron y reemplazaron las

Figura [Link]: Sydney Opera House, Australia (1957) Figura [Link]: Modelo Físico en escala
fundaciones que habían sido construidas con anterioridad a la finalización del proyecto final de la
estructura para dar lugar a las definitivas. El apartamiento de las condiciones ideales de apoyo
impidió un cálculo teórico de solicitaciones por lo que, no disponiendo en la época de programas
de cálculo, debió recurrirse a un modelo físico en escala (Figura [Link]) para validar los cálculos
aproximados realizados.

8
Como resultado de todo lo anterior la obra se retrasó nueve años y su costo pasó de U$S
10.000.000 a U$S 130.000.000 principalmente por los problemas originados en una inadecuada
concepción inicial de la estructura de cubierta.

Finalmente, según algunos autores, los trabajos de ingeniería necesarios para el proyecto
de la cubierta demandaron un monto mayor que el presupuesto inicialmente destinado a la
construcción de la misma. De más está decir que la estructura construida dista mucho de estar
constituida por cáscaras y se asemeja bastante a una serie de arcos prefabricados unidos entre
sí. Eso no quita su reconocido valor escultórico y haber pasado a ser uno de los íconos de la
ciudad de Sídney.

c) Ejemplos exitosos

Las cáscaras, como la mayoría de las cubiertas con luces importantes, no son estructuras que
se vean con gran frecuencia. Sin embargo, las cáscaras tuvieron su período de mayor utilización
rondando el año 1960, un poco antes y un poco después.

En términos de uso de paraboloides hiperbólicos el mayor representante a nivel mundial


fue Félix Candela (1910-1997) quien desarrolló la mayor parte de su obra en Méjico.

Figura [Link]: Restaurante Los Manantiales (1958) Figura [Link]: Fábrica textil en Coyoacán (1955)
En la Figura [Link] se muestra la estructura de cubierta que proyectó para el restaurante
“Los Manantiales”, en Xochimilco, Méjico (1958). Puede apreciarse un arreglo radial de cuatro
paraboloides hiperbólicos que se intersectan dando lugar a la formación de ocho gajos cubriendo
una planta de 42 metros de diámetro sin soportes internos. El espesor de hormigón es variable
con un mínimo de 5 centímetros.

Figura [Link]: Diferentes arreglos de cubiertas compuestas por paraboloides hiperbólicos

9
Otro arreglo muy empleado por Candela fue el de “paraguas” o estructuras fungiformes tal
como se observa en el techo de Figura [Link].
En la figura [Link] se muestran diferentes
arreglos de cubiertas compuestas por paraboloides
hiperbólicos. Algunos se asemejan a geometrías
vistas al estudiar cubiertas ejecutadas con
membranas y cables.

Un comentario particular merece la obra del


Ingeniero Eladio Dieste (Uruguay 1917-2000) por
sus originales contribuciones realizadas con
mampostería de ladrillo estratégicamente
reforzadas con armaduras pasivas y aún con
Figura [Link]: Iglesia Cristo Obrero (1958-1960) armaduras activas (Figura [Link])

d) El paso del tiempo

Con el paso del tiempo el ahorro en materiales


se vio largamente superado por el incremento de
costos provenientes de los encofrados y la mano
de obra y sólo algunos procesos de construcción
patentados permiten que unas pocas tipologías de
este tipo aún resulten competitivas.

La Figura [Link] muestra un modelo


constituido por cables y pesas utilizado a principios
del siglo XX por el arquitecto catalán Antonio Gaudi
para definir una geometría “antifunicular” para la
Catedral de la Sagrada Familia en Barcelona, lo
que le permitió obtener arribar a formas de gran
Figura [Link]: Sagrada Familia – interés arquitectónico sin recurrir a estructuras
Modelo de cables y pesas sometidas a importantes flexiones o tracciones. El
principio de inversión ya había sido expuesto por
Robert Hooke en 1675 y utilizada por Christopher Wren en el diseño de la cúpula de la catedral de
San Pablo en Londres.

Como era costumbre en Hooke (hizo lo mismo con la ley que lleva su nombre), expresó su
idea en un anagrama cuya solución sólo se publicó luego de su muerte. El anagrama era la
respuesta a la forma que debería tener un arco perfecto y lo expresó como:
“abcccddeeeeefggiiiiiiiillmmmmnnnnnooprrsssttttttuuuuuuuux”. Nunca demostró su teoría ni la
pudo plantear matemáticamente pero la solución del anagrama era: “Ut pendet continuum flexile,
sic stabit contiguum rigidum inversum”. La traducción del latín puede intuirse pero sólo aclara un
poco las cosas respecto a colgar un continuo flexible y aplicar la forma a un continuo rígido de
forma inversa.

Volviendo a Gaudí y a sus obras, a él le bastó hacer un modelo en el que los cables fijaran la
geometría a partir de las pesas que representaban el peso propio de la estructura para luego
invertirlo y obtener la estructura comprimida buscada. Al trabajar con estructuras relativamente
masivas no se manifiestan en estos casos problemas de pandeo.

A partir de la década de 1960, y durante muchos años, el ingeniero suizo Heinz Isler (1926-
2009) empleó un procedimiento de proyecto parecido abandonando para las cáscaras las
denominadas “formas geométricas” (cilindros, esferas, paraboloides, etc.) y dando un gran empuje
a las “formas no geométricas” o “formas libres”. Isler presentó sus ideas sobre las formas libres
cuando tenía sólo 33 años de edad.

10
El objeto de las formas libres es obtener estructuras en las que, fijada una planta y unas
condiciones de borde, se originen básicamente esfuerzos de compresión en la superficie adoptada
respondiendo al uso de hormigón armado como material de construcción.

Si bien en la actualidad podría


recurrirse a programas de
optimización geométrica, en ese
momento no estaban disponibles por
lo que Isler utilizó diferentes caminos
para llegar a estas formas escalando
Figura [Link]: Diferentes técnicas los resultados obtenidos en modelos
empleada por Heinz Isler para reducidos. Los procedimientos que
determinar las formas de sus empleó fueron una generalización
cubiertas de los empleados por Gaudí. Utilizó
telas colgantes a las que mojó y
congeló para mantener su forma, telas con yeso para que fijaran su forma al secar, membranas
infladas, etc. Luego relevaba meticulosamente la geometría y la invertía para proyectar sus
cáscaras. Si bien Isler hizo una apología del “no cálculo”, aclaró que los trabajos sobre modelos
eran extremadamente delicados dado que unas pocas décimas de milímetro de error en una
medida sobre el modelo representarían centímetros en la estructura real lo que haría que ésta no
trabajara a esfuerzos directos. También advirtió sobre el peligro de pandeo que los modelos
traccionados no permiten detectar. La forma en que consideró el pandeo queda poco clara en sus
escritos. En muchas oportunidades completaba sus estudios con modelos a escala bastante
rústicos (Figuras [Link] y [Link]).

Figura [Link]: Cubierta para la fábrica Sicli en Figura [Link]: Modelo en escala de la cubierta de la
Ginebra (1970) fábrica Sicli realizado en resina epoxi

Un resultado particularmente exitoso de un desarrollo


obtenido a partir de modelos de membranas infladas fueron las
cáscaras “burbuja” (Figura [Link]) de las que, para el año
2009, se llevaban construidas más de 1000 con dimensiones
en planta de hasta unos 59 metros de lado con perforaciones
para lucernarios.

Isler construyó más de 1400 cáscaras y pudo hacerlo


porque, además de ser su proyectista, fue su constructor y fue
ideando formas de reutilizar encofrados de modo de bajar
costos de construcción. Continuó su tarea hasta entrada la
Figura [Link]: Cáscaras “burbuja” década de 1990.

Como ya se ha comentado, el costo de los encofrados y de la mano de obra ha ido haciendo


que el uso de las cáscaras fuera cada vez menos frecuente y concentrado en procesos más
industrializados y menos creativos desde las formas. Existen algunos usos basados en el empleo
de encofrados inflables (Figuras [Link]) con un empleo bastante orientado a la construcción de

11
Figura [Link]: Ejemplos de uso de encofrados inflables o neumáticos
depósitos industriales (granos, cemento, productos químicos) y espacios religiosos y recreativos.
Las formas más empleadas tienen simetría de revolución. Se trata de sistemas patentados.
Algunos se basan en el uso de membranas de PVC que se emplean, una vez infladas, como
enconfrado perdido y capa externa de impermeabilización. Seguidamente se aplica contra el
interior de la membrana inflada una capa de espuma de poliuretano que colabora con el
aislamiento térmico de la cubierta y permite acomodar las armaduras sin riesgo de dañar la
membrana externa. Finalmente se aplica, también desde el interior, hormigón proyectado,
actividad que puede realizarse independientemente de las condiciones climáticas.

e) El Siglo XXI

Además de los usos más industriales ya mencionados, como muchas otras tipologías
estructurales, las cáscaras han ido derivando en su uso también hacia convertirse en elementos
escultóricos y/o participantes de una cierta espectacularidad y hasta ostentación.

Puede citarse un ejemplo basado en más en un efecto estético (y en un homenaje) que en


una solución con interés económico.

Figura [Link]: L’Oceanográfic, Ciudad de las Artes y las Ciencias, Valencia, España (1995-2000) – Calatrava
En la Figura [Link] puede verse uno de los edificios de la Ciudad de las Artes y las Ciencias
de Valencia denominado “L’Oceanográfic”. Puede apreciarse la similitud con el restaurante “Los
Manantiales” proyectado por Félix Candela (Figura [Link]). El nuevo edificio es ligeramente más
grande dado que se encuentra inscripto en una circunferencia de unos 47 metros de diámetro. Su
altura es significativamente mayor alcanzando casi 13 metros. El proyectista, Santiago Calatrava,
lo concibió como un homenaje a Félix Candela quien, a su vez, fue contratado como asesor para
el diseño y construcción. En la fotografía de la derecha se aprecia la complejidad del encofrado de
madera, uno de los argumentos por los que las cáscaras, en su concepción constructiva original,
han ido perdiendo vigencia. Sin embargo, cabe comentar que los paraboloides hiperbólicos
presentan una ligera ventaja frente a otras geometrías dado que, al ser superficies regladas,
pueden construirse a partir del uso de tablas de madera rectas. De cualquier manera, se trata de

12
un trabajo complejo y caro de carpintería y apuntalamientos. Asimismo, en las zonas cercanas a
los apoyos, las fuertes pendientes complican el hormigonado con encofrado de una sola cara.

En la misma línea anterior de concepción escultórica puede inscribirse el Teshima Art Museum
(2010), Japón (Figura [Link])

Figura [Link]: Teshima Art Museum (2010), Japón. Arquitectura orgánica y minimalista

Se trata de una estructura muy rebajada (poca


flecha frente a la luz) que fue hormigonada
directamente sobre suelo compactado previo un
perfilaje sumamente prolijo del mismo. El espesor de
la cubierta es de 25 centímetros (Figura [Link]).

Antes de construir el molde de tierra se


hormigonó una platea destinada a alojar un sistema
de tensores que evitan que la estructura transmita
empujes al terreno. Esa misma platea actúa como
piso interior una vez retirado el molde interior de tierra.

En definitiva, las cáscaras hoy se emplean en


Figura [Link]: Teshima Art Museum (2010), Japón forma simples que permitan el uso de sistemas
constructivos económicos o en formas muy complejas
que aporten interés estético o de otro tipo pero no se emplean con los mismos criterios que
utilizaron en su momento proyectistas como Dischinger, Torroja, Nervi o Candela.

2.2.5.- Las “cáscaras” cilíndricas

En la bibliografía suelen citarse ejemplos del uso de “cáscaras” cilíndricas. Anteriormente se


ha dicho que para funcionar solamente con esfuerzos laminares o membranales una lámina
cilíndrica tendría que ser cerrada o bien, si estuviera recortada, en los bordes deberían
reproducirse las condiciones que se tenían en la lámina cerrada. Estas condiciones resultan
imposibles en las estructuras cilíndricas reales empleadas en cubiertas.

Las superficies cilíndricas abiertas son desarrollables por lo que requieren el uso de tímpanos
extremos (como mínimo) para mantener la forma (Figura [Link]). Estos tímpanos deberían
permitir el libre giro de los extremos pero,
necesariamente, introducen una
perturbación al funcionamiento membranal
dado que no pueden reproducir las
condiciones de borde de la parte de cilindro
faltante. Otra fuerte perturbación proviene
Figura [Link]: Cáscaras Cilíndricas - Uso de tímpanos extremos
13
de los bordes libres sobre los que no están actuando las acciones provenientes de la parte de
cilindro que se ha suprimido.

En la Figura [Link] se aprecia que este tipo de “cáscaras” son en realidad vigas con
sección perfilada donde, a diferencia de las cáscaras de doble curvatura adecuadamente
apoyadas, existen importantes esfuerzos de tracción que deben ser tomados por armaduras
pasivas o por pretensado. También se observa que el funcionamiento estructural tiene una
dirección dominante, no hay un aporte resistente en sentido normal al eje del cilindro. Asimismo,
la Figura [Link] muestra que los bordes libres tienden a descender y sufrir desplazamientos
horizontales hacia el interior provocando flexiones transversales que deben ser resistidas por la
superficie con un espesor estructural muy pequeño.

Figura [Link]: Esfuerzos longitudinales Figura [Link]: Deformaciones en la sección media

En aristas interiores comunes de sistemas múltiples los efectos horizontales se compensan y


el funcionamiento estructural mejora sensiblemente (Figura [Link]). Pero en los bordes libres
externos o en cáscaras aisladas las deformaciones y solicitaciones en sentido transversal resultan
importantes. Por ese motivo se disponían en los bordes largos libres vigas horizontales o verticales
para limitar los desplazamientos horizontales de dichos bordes.

En el pasado se emplearon cubiertas con


elementos cilíndricos asimétricos denominadas
“shed”. Se usaban con el objeto de cubrir y dar luz
natural al interior de plantas industriales (Figura
[Link])

Figura [Link]: Cubierta tipo “shed” Antes de finalizar con estos breves comentarios,
cabe consolidar que, si bien en la bibliografía suelen
encontrarse referencias a “cáscaras cilíndricas”, en plantas alargadas, en realidad se trata de
estructuras con funcionamiento “unidireccional” que más bien podrían ser pensadas como vigas
perfiladas. De hecho, antes del uso de las computadoras, se empleaba para plantas alargadas un
sistema de cálculo aproximado de tensiones y armaduras longitudinales denominado “método de
la viga” en el que la cáscara era tratada como una viga cuya sección transversal era directamente
la sección que se obtenía cortando a la estructura con un plano normal a la generatriz.

La construcción en hormigón armado de todas estas geometrías a base de superficies


cilíndricas está casi totalmente abandonada en la cobertura de luces importantes.

3.- Grillas de Curvatura Continua

3.1.- Introducción

Así como los reticulados resultan un recurso estructural interesante en el campo de las
estructuras planas cargadas en su plano y las grillas planas resultan lo propio en el campo de las
estructuras planas cargadas normalmente a su plano algo similar ocurre con el empleo de
estructuras reticuladas para la construcción de superficies de doble curvatura.

Originalmente las grillas (planas y curvas) compartían que:

14
 Sus elementos constitutivos (barras y cables) estaban sometidos dominantemente a
esfuerzos directos y eran rectos.
 Los elementos lineales se vinculaban entre sí a través de nudos o nodos de unión que no
transmitían momentos. En la actualidad, en algunos casos se proyectan nodos con
capacidad de transmitir momentos.

Figura 3.1.1: Emparrillado de reticulados Figura 3.1.2: Grilla “directa”


Figura 3.1.3: Grilla con tramas defasadas

En la Figura 3.1.1 se muestra un emparrillado


plano de reticulados, es decir que la vinculación
entre la capa superior y la capa inferior de las
familias de reticulados se efectúa sólo en las
intersecciones y sobre nudos que se encuentran
en la misma vertical. Tanto las disposiciones de
Figura 3.1.1 como 3.1.2 pueden asimilarse a lo
que ocurre en losas casetonadas: se pierde la
capacidad de generar el equivalente a momentos
torsores. La evolución del emparrillado de
reticulados hacia la grilla puede pensarse, en
forma muy esquemática como el desfasaje de la
Figura 3.1.4: Unidad de la grilla de Fig. 3.1.3 trama superior respecto a la inferior en medio
módulo y en la vinculación de cada nodo
mediante diagonales con cuatro nodos de la capa opuesta (Figuras 3.1.3 y 3.1.4). Con las
limitaciones del caso, ahora el funcionamiento podría asimilarse al de una losa llena.

Las grillas planas se


han usado y se usan
para la construcción de
cubiertas y fachadas.

La siguiente
evolución ha sido el uso
de grillas de una y dos
capas en la construcción
de estructuras de
curvatura continua.

3.2.- Un poco de
historia

Figura 3.2.1: Crystal Palace Figura 3.2.2: Gallerie des Machines Las grillas
inicialmente se

15
inscribieron dentro de lo que se denomina “construcción modular”, es decir, la generación de
estructuras a partir de elementos prefabricados con un alto grado de repetición unidos o vinculados
en obra a través de elementos también altamente estandarizados. Como se verá más adelante,
en la actualidad muchos de estos conceptos han ido evolucionando a medida que la tecnología de
construcción ha ido abaratando la construcción de elementos no repetidos.

Dos estructuras marcaron un antes y un después en la estandarización de elementos


metálicos premoldeados: el “Crystal Palace” construido para la Feria Mundial de 1851 en Londres
(Figura 3.2.1) y la “Galerie des machines” construida para la Feria Mundial de Paris de 1889
(Figura 3.2.2).

Aunque sin impacto inmediato en la


construcción de estructuras civiles, otro paso
importante lo dio en los primeros años del Siglo
XX Alexander Graham Bell (1847-1922), el
inventor del teléfono, con la introducción del
tetraedro como unidad estructural
tridimensional en su búsqueda de estructuras
eficientes para la construcción de alas
voladoras (Figura 3.2.3).

Sin embargo, el primer paso concreto


hacia las modernas grillas se da en la década
de 1930 con el patentamiento de lo que luego
pasaría a conocerse comercialmente como
sistema Unistrut basado en nudos hechos con
Figura 3.2.3: Estructuras con tetraedros (A. G. Bell) chapa estampada y perforada que podían
vincular entre sí 8 elementos lineales tubulares
con capacidad de formar estructuras tetraédricas de doble capa (Figura 3.2.4). Con esta patente
podían crearse estructuras modulares planas cargadas normalmente a su plano con una capa
superior y una capa inferior paralelas entre sí con uniones diagonales.

Figura 3.2.4: Sistema Unistrut - Chapa nodal y tubos Figura 3.2.5: Sistema Mero

Un gran salto tecnológico se produce en Alemania en 1942 con el patentamiento del


sistema Mero (Figura 3.2.5). En él el elemento de unión es una esfera en la que se facetan caras
de apoyo de las barras que en este caso son tubos circulares con sistemas de ajuste por tornillo
ocultos en sus extremos. Existen elementos de unión de este tipo de hasta 18 elementos
concurrentes.

Todas las grillas planas requieren sistemas de dos capas o napas.

16
En un proceso más lento comienza también el desarrollo de los sistemas triangulados de
doble curvatura constituidos por grillas en una sola capa o napa o en dos, en un principio, aplicados
a estructuras “esféricas”. No se comentarán aquí otros ejemplos de estructuras no trianguladas
de una capa dado que esta tipología no prosperó.

a) Schwedler b ) Triangular c) Geodésica


Figura 3.2.6: Nombres de algunos arreglos geométricos de grillas de curvatura continua

En 1863 Johann Wilhelm Schwedler (1823-1894)


desarrolla una cúpula para techar depósitos de gas (Figura
3.2.6.a) y su desarrollo patentado es utilizado a lo largo de los
siguientes años.

Los sistemas triangulados se emplearon con alguna


frecuencia en estructuras “esféricas” hasta la aparición de las
denominadas “cúpulas geodésicas” que, si bien fueron usadas
en la construcción del planetario de Jena (Figuras 2.1.3 y 3.2.b),
entre otros, y dieron lugar a la patente Zeiss-Dywidag su uso se
extendió muchos años después con su patentamiento (Figura
3.2.7, 1954) y difusión en EEUU por parte de Richard
Buckminster Fuller (1895-1983). Filler desarrolló
detalladamente las posibilidades de división de las 20 caras del
icosaedro a través de triángulos y de hexágonos y pentágonos
(Figura 3.2.8) dando lugar a diferentes soluciones geodésicas.

Figura 3.2.7: Patente Fuller La estructura de Jena (Figura 2.1.3), según la notación de
Figura 3.2.8, sería una geodésica de frecuencia 16 dado que
cada lado del icosaedro estaba dividido en 16 partes.

Figura 3.2.8: División de un icosaedro en triángulos (izquierda) y en hexágonos y pentágonos

En la práctica, las cúpulas geodésicas tienen todos sus vértices sobre la superficie de la
esfera en la que está inscripto el icosaedro de caras planas. Desde un punto de vista estético las
17
geodésicas presentan una ventaja frente a una triangulación convencional que radica en que en
el primer caso pueden observarse líneas “ondulantes” casi horizontales (Figura 3.2.6.b) que casi
no aparecen en las geodésicas (Figura 3.2.9)

Figura 3.2.9: Montreal Biosphere (1967) Figura 3.2.10: Tacoma Dome (1983)

La Figura 3.2.9 muestra la ahora denominada “Montreal Biosphere” que fuera construida
para la Expo ’67 en Montreal, Canadá. En su versión original se trató de una estructura de 76
metros de diámetro y 62 metros de altura recubierta con paños de acrílico. Se trata también de un
domo de frecuencia 16 con un peso estructural de 53 kg/m 2. Estructuralmente es un sistema de
doble capa. Un incendio destruyó las láminas de acrílico pero la estructura sobrevivió sin daños
importantes.

En la Figura 3.2.10, por su parte, puede verse el “Tacoma Dome” finalizado en 1983 que
presenta una estructura de una sola capa construida en madera con nodos metálicos. Su diámetro
supera los 160 metros. Existen también ejemplos de estructuras geodésicas construidas en
aluminio.

Como se ha visto, existen superficies de doble curvatura de una y de dos capas (malla
tridimensional). En las superficies de una capa pueden aparecer fenómenos de inestabilidad
elástica sin que se produzca pandeo local de ninguna de sus barras. La forma puede resultar
inestable lo que requiere que se realicen análisis de segundo orden.

3.3.- Presente

3.3.1.- Estructuras de Dos Capas - Evolución de los sistemas comerciales tradicionales

En la actualidad se siguen construyendo estructuras de formas “regulares” (p.e. de


revolución) para estadios, ferias, grandes depósitos de materiales a granel, etc. pero, partir de la
década de 1970, la evolución de las grillas en general se acelera debido a la disponibilidad de
software y hardware capaces de abordar el dibujo y el cálculo “exacto” de estos sistemas
altamente hiperestáticos y el avance de las técnicas de producción con gran precisión geométrica
de estructuras metálicas incorporando equipos con control numérico. También influye la
disponibilidad de software para el dibujo en tres dimensiones que va dando cada vez más libertad
a los proyectistas de arquitectura e ingeniería.

Todo lo anterior va dando lugar a la aparición de “formas libres” e incluso a nuevas formas
de lograr la triangulación estructural (rigidización) sin recurrir exclusivamente al empleo de barras
rígidas incorporando cables tesos a los sistemas.

18
Un ejemplo que permite ver hasta donde los sistemas comerciales han avanzado en la
exploración y solución de nuevas formas los constituye el denominado “Eden Project” (2000)
ubicado en Cornwall, Reino Unido (Figura [Link]).

Figura [Link]: Vista general del “Eden Project” (2000) Figura 3.3 .1.2: Doble Capa

Se trata de un gigantesco invernadero (39.540 m 2) en cuyo interior se reproducen


diferentes climas de la Tierra. Está compuesto por esferas de diferente diámetro que se intersectan
entre sí. En las intersecciones se dispusieron arcos mientras que las superficies esféricas se
aproximaron a partir de geodésicas con trama hexagonal. Estructuralmente se adoptó un sistema
de doble capa (Figura [Link]). El domo mayor tiene 125 metros de diámetro y el peso promedio
de la estructura es de menos de 24 kg/m2. Todo el sistema es extremadamente complejo dado
que está cubierto por paños inflables hexagonales construidos a partir de varias capas de EFTE ó
ETFE (Etileno-TetraFluoroEtileno) que permanecen permanentemente presurizados. La vida
estimada para los mismos es de 20 años. Por otra parte, se ha dispuesto un sistema de claraboyas
automáticas destinado el intercambio de aire.

Buena parte de lo dicho se contrapone al concepto primigenio de “estructura modular” en


el que la repetitividad resultaba un concepto básico.

Complicando el diseño y construcción de las uniones, en el caso de esta estructura se


requirió que, en la capa exterior, las uniones fueran “rígidas” para los tubos de dicha capa y
“flexibles” o articuladas para los tubos diagonales (Figuras [Link] y [Link]).

Figura [Link]: Nudo externo tipo “bowl” Figura [Link]: Cara superior nudo tipo
“bowl”Como ya se ha dicho, la fabricación a partir de equipos con control numérico ha cambiado
las cosas.

Al estudiar materiales estructurales se habló de la fundición de acero como recurso para


lograr elementos estructurales con formas especiales que reunieran varias particularidades:
19
estética, no concentración de tensiones y no empleo de soldaduras. Ambos recursos se emplearon
en el diseño y construcción de los nudos correspondientes a la capa exterior que se muestran en
las Figuras [Link] y [Link]. Se aprecia claramente la diferencia entre el contacto “continuo” de
los tubos externos y el contacto “articulado” de las barras diagonales que conectan con la capa
inferior. Los nudos de la capa inferior fueron los tradicionales ya mostrados en la Figura 3.2.5. La
estructura cuenta con 1.100 nodos en la capa externa con un peso medio de unos 80 kg y un
espesor de acero de unos 4 cm. La cantidad de nodos diferentes requirió que cada nodo estuviera
numerado.

Si bien aquí se ha hecho referencia al sistema Mero otros sistemas como Triodetic también
se han ido adaptando para poder hacer frente a las “formas libres” mientras otros pioneros como
Unistrut abandonaron esta rama de la construcción.

Un comentario general: las estructuras tipo domo no son sensibles a los cambios de
temperatura debido a que los transforman en cambios de radio generando muy bajos niveles de
esfuerzos.

3.3.2.- Estructuras de una Capa (o napa)

Estéticamente las estructuras de una capa resultan más atractivas y dan una mayor
sensación de transparencia y liviandad. Eso ha hecho que en los últimos años hayan aparecido
numerosos ejemplos de este tipo de soluciones que, mayoritariamente, se han resuelto mediante
dos tipos de nudos o uniones: conectores por empalme (splice connectors) y conectores a tope
(end-face connectors).

[Link].- Conectores por empalme

Este tipo de conectores presentan las siguientes características:

 La superficie de contacto entre el nodo y el elemento conectado se produce a través


de placas de empalme con su mayor dirección en la dirección del eje longitudinal
del elemento
 Las uniones se realizan mediante bulones postesados o bien mediante soldadura

Figura [Link].1: Conector por empalme desarrollado


por Schlaich Bergermann & Partner para estructuras de
una capa arriostradas con cables

En 1988, Schlaich Bergermann & Partner, de Stuttgart, Alemania, publicó los principios
de una tipología estructural nueva que incorporaba este tipo de conectores. El nodo conector
consiste de dos placas planas que están conectadas entre sí a través de un tornillo central (Figura
[Link].1). Inferiormente se dispone una abrazadera ranurada por donde pasarán los cables de
20
arriostramiento que producen la triangulación. Cada elemento estructural se conecta mediante dos
tornillos trabajando al corte. El tornillo central (eje) permite el ajuste del ángulo entre los elementos.
Se pueden plegar ligeramente los brazos de la unión para hacer ligeras correcciones en los
ángulos de ataque pero el sistema no permite “torsiones” en los ángulos de los elementos. Por su
geometría estos conectores casi no transmiten momentos flectores.

Un uso de esta tipología estructural y de este tipo de nudos puede verse en el techo que
se ejecutó sobre el patio interior del Museo de Historia de Hamburgo (Figura [Link].2). Las luces
de la cubierta fueron de 14 y 17 metros en cada una de las ramas de la “L”. El cerramiento superior
fue ejecutado con paños de vidrio (60x40cm) y los “tímpanos” que se observan en el esquema de
la estructura fueron materializados íntegramente con cable puestos en tensión.

Figura [Link].2: Museo de historia de Hamburgo


(1989). Cubierta sobre patio interior. En la figura de la
derecha no se muestran los cables de arriostramiento

Esta tipología resulta visualmente muy interesante dado que, a la distancia, los cables de
arriostramiento resultan casi imperceptibles. Su bajo peso las hace ideales para la cobertura de
espacios en construcciones existentes sobre las que no se pueda agregar un peso importante.

Existen evoluciones del nudo anterior realizadas por el mismo estudio y también otros
ejemplos en los cuales no se incorporan cables. En este segundo grupo se encuentran los
conectores mostrados en la Figura [Link].3.

Figura [Link].3: Ejemplos de conectores por empalme

[Link].- Conectores a tope

Estos conectores nodales, que pueden transferir momentos, comparten las siguientes
características:

21
 La superficie de contacto entre el conector y la
cara extrema del elemento estructural conectado
es normal al eje de dicho elemento
 La conexión puede realizarse mediante
bulones postesados o soldadura.

Schlaich Bergermann & Partner,


desarrollaron el nudo de Figura [Link].1 que
combina la solución de arriostramiento con
cables con un sistema de conexiones a tope.

En la Figura [Link].2 se muestra una


conexión a tope empleada en una estructura
muy singular construida para techar el patio
Figura [Link].1: Conector a tope – Barras y cables interno del Museo Británico (Figuras [Link].3 y
[Link].4).

Figura [Link].2: Conector a tope – Empleado en la cubierta de patio interno del Museo Británico

Figura [Link].3: Vista aérea del techo del patio del Museo Británico (2000)

22
Figura [Link].4: Detalle de la cubierta del patio interno del Museo Británico (2000)

La Figura [Link].3 muestra que la cubierta del patio vincula un perímetro externo
rectangular (95 x 75 metros) con un perímetro interno circular (42.6 m de diámetro) dando lugar a
una geometría extraordinariamente compleja. De hecho, aunque sea sólo por milímetros, todas
las 3312 piezas de vidrio que cubren la estructura son diferentes unas de otras. El peso de la
estructura de acero fue de 478 t mientras que el peso del cerramiento de vidrio fue de 315 t. El
proyecto es de Foster and Partners.

Sin computadoras y sin fabricación con control numérico esta estructura hubiera resultado
prácticamente imposible desde el proyecto y desde la construcción.

Así como la unión en el conector de Figura [Link].2 se recurre a la soldadura, en la unión


comercial de Figura [Link].5 se recurre al empleo de bulones.

Figura [Link].5: Unión a tope con bulones (Sistema Mero-1)

23
3.4.- Construcción

Tanto para las grillas planas como para


las de curvatura continua aplica una cantidad
enorme de formas de montaje debido a la
liviandad de los elementos que componen estas
estructuras.

El primer método es el denominado


“barra por barra” y, tal como su nombre lo indica,
consiste en ir armando las estructuras a partir de
sus nudos y barras. En muchas estructuras esto
permite la construcción sin ningún tipo de
apuntalamiento (no es el caso de las grillas
planas).

Más frecuente es recurrir al armado por


sectores “en tierra” y luego llevarlos a su posición
definitiva. Esto puede requerir el uso de apoyos
temporarios.

Para mostrar la variedad de sistemas de


montaje vale referirse a un ejemplo interesante
dado por el Palau St. Jordi (Figura 3.4.1)
construido en Barcelona para las Olimpíadas de
1992. El estadio, para 17.000 espectadores, fue
proyectado por el arquitecto japonés Arata
Isozaki y la solución estructural pertenece a
Mamoru Kawaguchi. En él se emplearon los
criterios utilizados en el diseño de estructuras
desarrollables (en inglés: deployable structures).
El esquema de construcción y elevación puede
verse en la Figura 3.4.1. La planta cubierta tiene
138 x 106 metros y la altura máxima interior es
Figura 3.4.1: Montaje cubierta Palau St. Jordi de 45 metros. La cubierta tiene una altura
estructural máxima de 2.5 metros y está resuelta a través de una grilla de dos napas y más de
10.000 barras. Se combinaron los métodos de montaje de subestructuras mediante grúas y
elevación mediante torres internas temporarias. La elevación del techo demandó 10 días. Este
sistema de construcción se encuentra patentado bajo el nombre de Pantadome y ha sido bastante
utilizado en Japón.

24
4.- Plegadas

4.1.- Introducción

El plegado es un recurso que busca, partiendo de un


elemento básico de muy bajo espesor, rigidez y resistencia flexional
(a) lograr un resultado de mayor rigidez y mayor resistencia flexional a
partir de aumentar la inercia y el brazo de palanca interno actuando
sobre la forma.

En la secuencia (a) a (d) de Figura 4.1.1 se parte de una


lámina (p.e. papel, acero, aluminio, hormigón) observando que:
(b)
 El espesor de la lámina es insuficiente para salvar una
determinada luz (ya sea por una flecha excesiva o porque lámina
termina no teniendo resistencia suficiente)
 Al plegarla puede soportar no solamente su propio peso sino
también una carga adicional
(c)  Si se incrementa la carga, la forma, al ser desarrollable, se
vuelve inestable y pierde su capacidad portante
 Al agregar tímpanos extremos la forma se estabiliza y se logra
mayor capacidad portante
 Al realizar el plegado, con “la misma” cantidad de material se
obtienen mayores resistencias y rigideces

(d) Sobre bases intuitivas y sin aspiraciones estructurales, el


plegado es el sustento de la técnica japonesa denominada
Figura 4.1.1: Plegado “origami”.

4.2.- Definición

Las expresiones “lámina plegada” (castellano), “folded plate” (inglés) y “Faltwerke”


(alemán) hacen alusión a una gran cantidad de estructuras, bastante diferentes entre sí, que tienen
como característica común el estar constituidas por placas planas que comparten monolíticamente
uno o más de sus bordes denominados aristas con otra y otras placas.

Figura 4.2.1: Lámina Cilíndrica Figura 4.2.2: Lámina Plegada

En la Figura 4.2.1 se muestra una cáscara cilíndrica con vigas de borde. En la Figura 4.2.2
se ha reemplazado, por facilidad constructiva (uso de elementos planos) la estructura anterior por
una plegada con geometría semejante. Ambas superficies son desarrollables y requerirán
tímpanos extremos (no dibujados).

25
Figura 4.2.3: Tensiones normales en elementos aislados Figura 4.2.4: Aristas monolíticas
En la Figura 4.2.3 se muestran los diagramas de tensiones normales debidas al peso propio
que experimentarían cada una de las placas de la lámina plegada anterior supuestas
desvinculadas1. En la Figura 4.2.4 se muestra el diagrama de tensiones normales de la sección
compuesta2. El nuevo diagrama de tensiones normales se logra por la acción de las tensiones
tangenciales que se transmiten a través de las aristas igualando las deformaciones de los bordes
de las placas concurrentes. Como puede verse, la sección trabaja como una unidad, con una altura
estructural muy importante, dando lugar a una rigidez flexional muy superior a la suma de las
rigideces de las placas aisladas y a tensiones normales mucho menores (gráficos de tensiones
fuera de escala). Los momentos que se generan en sentido transversal pueden diferir mucho de
los de la cáscara cilíndrica. Se volverá sobre este tema más adelante.

4.3.- Geometrías

Si bien aquí se abordarán casi exclusivamente estructuras apoyadas en dos bordes


opuestos destinadas a cubiertas, pueden construirse láminas de geometrías muy diversas (p.e. se
podría intentar aproximar con placas planas la geometría de una esfera en lugar de la de una
cáscara cilíndrica).

El campo cubierto por elementos que utilizan el concepto de plegado es enorme y va desde
los automóviles a las tablestacas.

Figura 4.3.1: Configuración en “V” Figura 4.3.2: Configuración en “W”

1
Se trata de diagramas indicativos dado que las placas quedarán sometidas a estados de flexión oblicua.
Asimismo, las placas más horizontales experimentarían tensiones mucho mayores que las que tienden a la
posición vertical.
2
Una lámina plegada como la de la Figura 4.2.4 experimentará flexiones transversales muy parecidas a las
vistas al estudiar láminas cilíndricas, lo que ocasiona que la sección transversal en su conjunto no
permanezca plana aunque sí lo hagan las secciones transversales de cada una de las placas que la
componen. El diagrama muestra un comportamiento singular de la sección transversal dado que puede
apreciarse que las compresiones no son máximas en la arista superior como podría esperarse si se
verificaran las hipótesis de Bernoulli-Navier.
26
Las Figuras 4.3.1 y 4.3.2 muestran dos configuraciones típicas de láminas plegadas
utilizadas como cubiertas de fábricas y depósitos. Por su aspecto suelen denominarse láminas en
“V” y en “W”, omega o trapeciales.

Las láminas anteriores presentan un patrón regular obtenido a partir de la repetición de un


módulo. En este tipo de configuraciones se denomina módulo a la zona de lámina comprendida
entre los ejes de dos valles consecutivos. Las configuraciones mencionadas se han utilizado
cuando no existían requerimientos de iluminación con luz natural. Cuando este requerimiento se
ha dado, se ha recurrido, en forma muy similar a lo visto al estudiar láminas cilíndricas, a
estructuras tipo “shed” que en estos casos se denominan láminas plegadas en “Z” (Figura 4.3.3).

Figura 4.3.4
Figura 4.3.3

Como en el caso de las láminas cilíndricas de hormigón armado tradicional con


construcción “in situ”, este tipo de soluciones se han ido abandonando a favor de estructuras
premoldeadas o metálicas.

Las Figuras 4.3.1 a 4.3.3 muestran secciones abiertas mientras que la Figura 4.3.4
corresponde a una lámina plegada cerrada, en este caso, la sección transversal de un puente viga
cajón. Este tipo de secciones presenta un funcionamiento eficiente frente a esfuerzos de torsión.
En el caso de un tablero de puente, se producen solicitaciones de torsión cuando el mismo recibe
una carga asimétrica (p.e. una sola trocha de tránsito cargada).

Si bien rara vez se las razona desde este punto de vista, las vigas “T” vistas al estudiar
Teoría del Hormigón Armado son un ejemplo de láminas plegadas. También los perfiles metálicos
(p.e. el clásico perfil doble “T” o las
tablestacas) pueden ser pensados
como láminas plegadas, y de hecho lo
son.

Como ya se mencionó, su
campo de aplicación no se restringe a
las estructuras lineales ni a las formas
rectas. En las Figuras 4.3.5 y 4.3.6 se
muestra una lámina plegada
Figura 4.3.5 Figura 4.3.6 concebida como pórtico pretensado
con dintel curvo.

Los tanques de agua y los silos construidos mediante caras planas unidas en aristas son
también ejemplos de la tipología estructural que se están estudiando.

Figura 4.3.7: Soluciones plegadas comerciales para cubiertas


27
En las Figura 4.3.7 se muestran varias soluciones comerciales que emplean el concepto
de “plegado” y “ondulado”. Los materiales incluyen el denominado fibrocemento, hormigón
pretensado, acero y aluminio. En estas estructuras no es usual construir tímpanos extremos pero
los sistemas de fijación y el propio roce en los apoyos suelen ser suficientes para dar estabilidad
a las formas.

4.4.- Desarrollo Histórico

Todo parece indicar que las láminas


plegadas de hormigón armado fueron
utilizadas por primera vez en Alemania, en
1924. Ehlers las utilizó en esa oportunidad en
el proyecto no de cubiertas sino en las tolvas
de grandes depósitos de carbón (Figura
4.4.1). En 1929 Craemer estudia el efecto
favorable de la continuidad estructural en las
aristas. El mismo Ehlers publicó en 1930 el
primer método de análisis en el que, en forma
muy simplificada, suponía que las aristas se
encontraban articuladas pero que eran
capaces de transmitir esfuerzos rasantes. En
Figura 4.4.1: Depósitos de carbón (1924) 1932 Gruber desarrolló una teoría rigurosa
poniendo en evidencia los errores que
originaba el suponer articuladas las aristas. En los años siguientes, y hasta la Segunda Guerra
Mundial, se desarrollaron en Europa muchos métodos de cálculo, basados todos en la Teoría de
la Elasticidad. A partir del final de la guerra se comenzó a generalizar el uso de las estructuras
plegadas en Estados Unidos y como natural consecuencia comenzaron a aparecer en este país
métodos simplificados que facilitaron enormemente los cálculos.

4.5.- Funcionamiento Estructural

Para visualizar el comportamiento de este tipo de estructuras se analizará el


comportamiento de tres secciones transversales típicas, la triangular, la trapecial y la poligonal. En
particular, se estudiarán las plantas que se muestran en las Figuras 4.3.1, 4.3.2 y una planta de
iguales características cubierta con una estructura con un módulo como el mostrado en Figura
4.2.2.

En las Figuras 4.5.1 a 4.5.9 se han volcado respectivamente las deformadas, los diagramas
de momentos flectores transversales y los diagramas de tensiones longitudinales normales en las
secciones ubicadas en el centro de la luz3.

En las figuras se ha denominado “módulo interior ideal” a un módulo interior que


teóricamente tiene infinitos módulos a cada lado. Los diagramas muestran que, dependiendo de
la geometría de la sección transversal, es suficiente con un número modesto de módulos a cada
lado para que el comportamiento de una lámina interior real coincida con el de un módulo ideal.

Una característica muy importante de un módulo ideal es que las aristas que coinciden con
las fibras superior e inferior de la lámina no experimentan corrimientos horizontales. Si existieran,
no ocurre lo mismo con las aristas que se encuentren a media altura.

3
Los diagramas corresponden a estructuras con esbelteces, espesores y geometrías comúnmente
encontrados en la práctica, pero han sido calculadas especialmente para la realización de estas notas
utilizando un programa de elementos finitos.
28
4.5.1.- Sentido Longitudinal

[Link].- Comportamiento de las Láminas Aisladas

Como en el caso de las láminas cilíndricas, en el centro del tramo los bordes libres
experimentan tanto una flecha vertical como una horizontal dirigida hacia el interior de la superficie
cubierta por la cáscara.

Lámina Plegada en “V” Lámina Plegada en “W” Lámina Plegada Poligonal


La sección transversal presenta Las láminas horizontales La deformación transversal de
una única arista. Por simetría, experimentan un corrimiento en la sección da origen a la
en la arista no se desarrollan el sentido de su máxima rigidez. aparición de tensiones
tensiones tangenciales. En el Este corrimiento comprime el tangenciales de compatibilidad
borde libre, obviamente borde exterior y tracciona el en todas las aristas salvo en la
tampoco se desarrollan interior. El faldón inclinado que se encuentra sobre el eje de
tensiones tangenciales. El tendrá una respuesta diferente simetría. La geometría general
corrimiento horizontal del borde frente a estos desplazamientos hace que haya un único eje
inferior se produce por la flexión por lo que en la arista común se neutro pero el mismo no es
transversal de los faldones que generarán tensiones barícentrico lo que indica que no
pueden suponerse como dos tangenciales de compatibilidad. se cumplen las hipótesis de
voladizos que parten desde la En las aristas superiores los Bernoulli-Navier. Cuando las
arista superior. El diagrama de desplazamientos horizontales tensiones normales se grafican
tensiones normales presenta un son casi nulos por lo que su sobre una única línea de
eje neutro baricéntrico efecto es despreciable. referencia se aprecia que el
indicando que se verifican las El comportamiento del conjunto diagrama es quebrado
hipótesis de Bernoulli-Navier. da lugar a la aparición de cuatro indicando nuevamente que
“ejes neutros” lo que indica que, cada una de las placas
si bien cada una de las placas mantiene su sección plana pero
mantiene sus secciones planas, que la sección en su conjunto no
la sección en su conjunto no lo lo hace. La máxima tensión de
hace. El borde libre, a pesar de compresión no se produce en la
encontrarse en la fibra inferior, fibra superior lo que confirma lo
se encuentra comprimido. dicho anteriormente.

[Link].- Comportamiento de Módulos Interiores Ideales

Por simetría, las aristas que coinciden con las crestas o los valles no experimentan
desplazamientos horizontales. En el caso de las secciones “V” y “W” lo anterior equivale a que
todas las aristas experimenten iguales deformaciones verticales. En estos casos la flexión
longitudinal origina un corrimiento vertical de la sección como un todo y las secciones presentan
un único eje neutro que es baricéntrico indicando que se verifican las hipótesis de Bernoulli-Navier.
No ocurre lo mismo con la sección poligonal dado que las aristas intermedias experimentan
corrimientos horizontales hacia el interior de la superficie cubierta. Para esta geometría en
particular estos corrimientos no producen efectos perceptibles sobre el diagrama de tensiones
normales y el eje neutro es, a los efectos prácticos, baricéntrico.

Como primera conclusión puede decirse que los módulos interiores presentan diagramas
de tensiones normales que pueden calcularse como si se tratara de “vigas perfiladas” es decir,
calculando la flexión como una solicitación global y obteniendo las tensiones normales
longitudinales con la conocida expresión:  = M / W. Se volverá sobre el tema.

En principio podría pensarse que, al igual que en estructuras lineales, esta expresión para
el cálculo de tensiones normales sería de aplicación siempre que la altura total de la sección fuera
menor o igual que la mitad de la luz. Esto es así siempre y cuando la sección no presente aristas

29
intermedias en la altura. Si este fuera el caso, el fenómeno se podría parecerse bastante al visto
al estudiar láminas cilíndricas y resulta difícil dar una regla general que permita decir cuándo un
caso puede analizarse como viga perfilada y cuando no. En plantas alargadas, el análisis como
viga con sección perfilada resulta una buena aproximación.

[Link].- Comportamiento de Láminas Plegadas Múltiples

Basta observar los diagramas para apreciar que la mitad de los módulos externos más
próxima a los bordes libres se comporta en forma bastante similar a las láminas aisladas y que el
comportamiento tiende al de un módulo interior ideal a medida que nos alejamos de los bordes
libres.

4.5.2.- Sentido Transversal

Observando los diagramas de momentos pude afirmarse que, para tramos internos, vale
la simplificación de Figura [Link] consistente en suponer que se puede pensar un sistema ficticio
de apoyos sobre los que descansa una faja de losa de un metro de ancho.

(a) (b) (c)


Figura [Link]: Apoyos ficticios para análisis transversal simplificado

4.6.- Tímpanos

Como ya se ha dicho, las estructuras plegadas de gran porte solían presentar tímpanos
extremos y, en oportunidades, también intermedios.

Figura 4.6.1. Figura 4.6.2


Tal como se ha comentado, las láminas plegadas son estructuras desarrollables por lo que
en los extremos es necesario tomar previsiones para garantizar la estabilidad geométrica de la
sección transversal. La disposición de tímpanos extremos es una solución que ha sido muy
utilizada cuando otros recursos más sencillos y económicos no resultan suficientes (p.e. fijaciones,
rozamiento). Dado que las placas no pueden transmitir cargas importantes en la dirección normal
a su plano, los tímpanos pueden ser tanto estructuras de alma llena como reticuladas (Figuras
4.6.1 y 4.6.2). En el caso de utilizar reticulados, las barras en las que apoyan las placas no
necesitan contar con secciones importantes dado que actúan como vigas de luces relativamente
modestas e incluso pueden no existir.
La cualidad más importante que debe presentar un tímpano es mantener “invariante” la distancia
relativa entre las aristas.

30
LÁMINAS PLEGADAS EN “V”

DEFORMADAS EN EL CENTRO DE LA LUZ

a) Lámina b) Módulo
Aislada Interior
Ideal

c) Láminas Plegadas
Múltiples

Figura 4.5.1

MOMENTOS FLECTORES TRANSVERSALES EN EL CENTRO DE LA LUZ


a) Lámina
Aislada b) Módulo
Interior
Ideal

c) Láminas Plegadas
Múltiples

Figura 4.5.2
TENSIONES NORMALES LONGITUDINALES EN EL CENTRO DE LA LUZ

b) Módulo
a) Lámina a) Lámina
Aislada Interior Aislada

Ideal
c) Láminas Plegadas
Múltiples

Figura 4.5.3

31
LÁMINAS PLEGADAS EN “W”

DEFORMADAS EN EL CENTRO DE LA LUZ

b) Módulo
a) Lámina
Interior
Aislada
Ideal

c) Láminas Plegadas
Múltiples

Figura 4.5.4

MOMENTOS FLECTORES TRANSVERSALES EN EL CENTRO DE LA LUZ


a) Lámina
b) Módulo
Aislada
Interior
Ideal

c) Láminas Plegadas
Múltiples

Figura 4.5.5
TENSIONES NORMALES LONGITUDINALES EN EL CENTRO DE LA LUZ
b) Módulo
a) Lámina
Interior
Aislada
Ideal

C.G. C.G.

c) Láminas Plegadas
Múltiples

Figura 4.5.6

32
LÁMINAS PLEGADAS POLIGONALES

DEFORMADAS EN EL CENTRO DE LA LUZ

b) Lámina b) Módulo
Aislada Interior
Ideal

c) Láminas Plegadas
Múltiples

Figura 4.5.7

MOMENTOS FLECTORES TRANSVERSALES EN EL CENTRO DE LA LUZ


b) Lámina
Aislada b) Módulo
Interior
Ideal

c) Láminas Plegadas
Múltiples

Figura 4.5.8
TENSIONES NORMALES LONGITUDINALES EN EL CENTRO DE LA LUZ
b) Módulo
a) Lámina Interior
Aislada Ideal

C.G. C.G.

c) Láminas Plegadas
Múltiples

Figura 4.5.9

33
4.7.- Métodos de Cálculo

Se pueden plantear básicamente tres enfoques de complejidad conceptual y precisión


decrecientes.

4.7.1.- Análisis Mediante Elementos Finitos

En el caso de láminas plegadas cortas (luz de flexión menor o igual a dos veces la altura
total de la lámina) es el único método práctico que conduce a resultados confiables. En el caso de
láminas plegadas largas su uso está supeditado a la disponibilidad de programas. En la actualidad
existen programas comerciales que permiten ingresar la geometría y las cargas con muy poco
esfuerzo por lo que resultan una herramienta rápida y eficiente y no se justifica emplear métodos
aproximados.

4.7.2.- Análisis Mediante Métodos Aproximados Complejos

Con anterioridad al desarrollo de las computadoras personales varios autores presentaron


métodos de cálculo aproximados que hoy resultan más complejos de implementar que la
resolución mediante elementos finitos. Algo similar ocurre con las cáscaras cilíndricas.

4.7.3.- Método de la Viga

Se trata de un método absolutamente análogo al visto al estudiar láminas cilíndricas. A


diferencia de su aplicación en láminas cilíndricas, si se da una serie de condiciones, aquí se podrá
también calcular con bastante aproximación las flexiones transversales tal como ya se ha
comentado. La utilización de este método surge como conclusión lógica de los análisis que se han
hecho anteriormente.

Como en cualquier método aproximado, la validez del mismo está sujeta al cumplimiento
de que se trate de una “lámina larga”, es decir, que su luz sea mayor que dos veces la altura total.
Es equivalente a decir que no se trata de una viga de gran altura. Esta situación se da en las
láminas plegadas metálicas utilizadas para la ejecución de cubiertas livianas y también en
tablestacados.

A = Area  h' x 2 t / sen 

h' / sen  I = Inercia  A x h’2 / 12

t 
h' H h'
2 t / sen
 

Módulo
Figura [Link]

34
En las condiciones anteriores las secciones reales de las estructuras pueden asimilarse a
secciones más sencillas tal como se muestra en la Figuras [Link] y [Link].

h' / sen  t1 t1
t2
h'

 H 2 t2 / sen

L2 L1 L2 H
L1 / 2 L1 / 2 B
Módulo
B = L1 + b/2 ; b = 2 t2 / sen  h = H- 2t1
A = Area = 2 x B x t1 + b x h
Figura [Link]
I = Inercia = [B x H3 - (B - b) x h3] / 12

En el caso de secciones tipo “shed”, el Método de la Viga tiene una aplicación aún más
restringida que en secciones con eje de simetría vertical y siempre conduce a comportamientos
tipo flexión oblicua tal como puede verse en la Figura [Link].

Tensiones Momentos
Ejes Principales
Deformada
Normales Transversal
M

Figura [Link]

4.8.- Construcción

Si se compara a las láminas plegadas con las cáscaras cilíndricas se observa que, su
facilidad de construcción podría compensar en algunos casos el costo asociado a los mayores
momentos transversales (para geometrías similares la armadura longitudinal prácticamente no
varía) y los mayores espesores de hormigón y cantidad de armaduras asociados. Por otra parte,
y si fuera necesario, resultan mucho más sencillas de pretensar por estar constituidas por
elementos planos. De cualquier manera, en la actualidad, tal como ocurre con las cáscaras
cilíndricas de hormigón armado, la tipología “láminas plegadas de hormigón” tienen muy poca
presencia en la práctica diaria de la Ingeniería pero el concepto de “plegado” es de gran utilidad
conceptual y se lo emplea en elementos premoldeados para cubiertas en hormigón, acero y
aluminio.

4.9.- Usos

Como ya se ha comentado, en la actualidad se emplea el concepto de plegado en


elementos prefabricados para cubiertas de diferentes materiales. La construcción de este tipo de
elementos “in situ” prácticamente se ha abandonado en la década de 1970. Otro uso frecuente en
la actualidad son los tablestacados metálicos.

Como en todas las tipologías estructurales, existen algunos pocos y raros usos poco
frecuente.

35
4.10.- Para Pensar

Se sugieren a continuación algunas preguntas cuyas respuestas no requieren la realización


de cálculos.

Figura 4.10.1 Figura 4.10.2

 ¿Cree Usted que la estructura de Figura 4.10.1 requeriría de tímpanos extremos? ¿Por
qué?

 ¿Qué comentarios le merece la estructura de la Figura 4.10.2? ¿Cree Usted que requeriría
el uso de tímpanos extremos?

 Intente razonar una viga “T” de hormigón armado como una estructura plegada. ¿Por qué
es necesario recurrir al concepto de ancho colaborante?

BIBLIOGRAFÍA

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 Borrego, J., “Space Grid Structures-Skeletal Frameworks and Stressed-Skin Systems”, MIT
Press, 1968
 Chilton, J., “Space Grid Structures”, Architectural Press, 2000
 Peerdeman B., “Analysis of Thin Concrete Shells Revisited”; Tesis Delf, 2008
 Ramaswamy, G et al., “Analysis, design and construction of Steel Space Frames”, Thomas
Telford, 2002
 Ramaswamy, G., “Design and Construction of Concrete Shell Roofs”, Krieger, 1984
 S. Stephan, J. Sánchez-Alvarez, K. Knebel, “Reticulated Structures on Free-form Surfaces”,
IASS 2004
 Wilby, C., “Concrete Folded Plate Roofs”, Elsevier, 1998

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