Cubiertas Plegadas en Arquitectura
Cubiertas Plegadas en Arquitectura
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CUBIERTAS DE CURVATURA CONTINUA Y PLEGADAS
1.- Clasificación
La mayor parte de las clasificaciones tiene un cierto grado de arbitrariedad. La que sigue
no es una excepción. Se trata de unificar vocabulario de modo de poder hacer más compacta la
escritura y saber de qué se está hablando en cada momento sin desvirtuar los conceptos básicos,
aunque con algunas diferencias, por ejemplo, con las nomenclaturas empleadas por la Teoría de
la Elasticidad.
Figura 1.1.1: Palazzetto dello Sport (1957) Figura 1.1.2: Hipódromo de Groenendael (1980)
La cubierta de la Figura 1.1.1, proyectada por Pier Luigi Nervi (1891-1979) tiene un
diámetro interior de 60 metros y es un ejemplo de una cubierta de curvatura continua (dejando de
lado los pliegues del perímetro que están destinados a aumentar localmente la resistencia al
pandeo).
Por el contrario, la Figura 1.1.2 muestra los voladizos que techan una tribuna construidos
a partir de placas planas unidas rígidamente a través de sus aristas. Este tipo de configuraciones
llevan el nombre de láminas plegadas.
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están sometidos a esfuerzos de flexión significativos. Como se verá más adelante, las grillas
pueden constituir estructuras con geometrías muy variadas entre las que se encuentran las
superficies de curvatura continua pero también las hay, por ejemplo, planas.
Estas estructuras, analizadas en otro fascículo, se caracterizan por ser flexibles (no
desarrollan momentos flectores significativos en su superficie y no resisten esfuerzos de
compresión por su casi nula resistencia al pandeo) y por presentar toda su superficie traccionada.
Las cáscaras y las grillas pueden desarrollar esfuerzos de compresión y de tracción.
La cubierta del Panteón de Roma (Figuras 2.1.1) fue construida alrededor del año 124
utilizando “hormigón romano” (cenizas puzolánicas y áridos), un precursor del actual hormigón. La
estructura tiene espesor variable y una abertura de 8.9 metros de diámetro en su parte superior
que permite el ingreso de luz al interior (óculo). Lo primero que surge a la vista es el importante
espesor general (cubierta y paredes). El interior de la cubierta es esférico de unos 43.3 metros de
diámetro. Recién en el Renacimiento las cúpulas de la Catedral de Florencia (1446) y de la Basílica
de San Pedro (1593) llegaron a los 42 metros de luz y, claramente su luz fue audaz para la época
y no fue hasta el Siglo XX que este valor de diámetro fue superado.
Esta cubierta no puede clasificarse como una “cáscara” dado que, como se ha dicho, la
fisuración la ha convertido en una serie de arcos perdiendo continuidad en la dirección de los
paralelos.
Otras cubiertas que desde fuera podrían parecer “cáscaras” no lo son por su propia
construcción. Este es por ejemplo de las grandes cúpulas de las basílicas e iglesias construidas
durante el Renacimiento. En la Figura 2.1.2 puede verse un corte de la Basílica de San Pedro en
Roma. Aquí la estructura portante de la cúpula directamente está constituida por arcos entre los
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cuales se han construido superficies curvas de ladrillos para
completar el cerramiento. En realidad, se trata de dos
cúpulas, una externa y otra interna. Lo que llama la atención
es que, a diferencia del Panteón, el tambor de apoyo es
delgado y está calado por la presencia de ventanas. Cabe
preguntarse entonces cómo se resistieron los empujes. La
respuesta no es obvia: mediante la disposición de cadenas
anulares de hierro forjado ubicadas entre la cúpula y el
tambor.
Cabe preguntarse entonces cuándo nacen las cáscaras en el concepto moderno del
término (estructuras delgadas y continuas). Lo hacen en el primer cuarto del Siglo XX, unos 70
años después de la aparición del primer material moldeable con resistencia a tracción y
compresión, el hormigón armado.
Figura 2.1.3: Planetario Zeiss en la ciudad de Jena, Alemania, 1926 – Proyecto: Franz Dischinger (1887-1953)
En la Figura 2.1.3 puede verse el Planetario Zeiss construido durante la década de 1920
en la ciudad alemana de Jena. La particularidad constructiva consistió en la utilización de una
estructura triangulada de acero (geodésica) como soporte del encofrado y como armaduras y que
dio lugar a las denominadas patentes Zeiss-Dywidag. Este Planetario tiene 25 metros de diámetro.
En la fotografía de la izquierda puede verse a los operarios trabajando sobre la estructura metálica
autoportante.
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A pesar de que las cáscaras de hormigón armado pueden llegar a ser estructuras
extraordinariamente eficientes y con muy bajo consumo de materiales, como se verá más
adelante, en la actualidad casi no se las emplea.
Ubicados en el primer cuarto del Siglo XX aparece un factor limitante adicional que hoy,
con la disponibilidad de software y potencia de cálculo se podría pasar por alto: las solicitaciones
tenían que poder calcularse con los recursos que proveía en ese momento la Teoría de la
Elasticidad y, dentro de ella, la Teoría de las Cáscaras Delgadas. En un principio eso limitó las
geometrías empleadas a calotas esféricas, paraboloides hiperbólicos y elípticos y cilindros.
Con el correr de los años proyectistas como Eduardo Torroja (1899-1961) fueron
incorporando las mediciones en ensayos de modelos físicos a escala como complemento de las
teorías disponibles para establecer las solicitaciones en sus estructuras.
En el último cuarto del Siglo XX se fueron incorporando los recursos informáticos para el
cálculo de solicitaciones pero, tal como se comentará, las cubiertas realizadas con cáscaras de
hormigón armado estaban en un proceso de extinción aunque no sus conceptos básicos y sus
geometrías que fueron empleadas como base para nuevas soluciones estructurales. Algo parecido
ocurrió con algunos usos muy limitados del ladrillo como material de construcción de cáscaras.
A partir de pensar en el hormigón armado como material de construcción una cáscara ideal
tendría que:
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primero, por qué se fisuró la cubierta del Panteón (Figura 2.1.1) y segundo, por qué los grandes
proyectistas de este tipo de estructura emplearon calotas rebajadas (Figura 1.1.1). Cuando no fue
así se debió a requerimientos funcionales. Este es el caso de la Figura 2.1.3 donde la geometría
venía definida por los requerimientos de proyección del planetario.
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2.2.3.- Los apoyos “ideales”
¿Qué se espera de un apoyo “ideal”? Básicamente que genere las reacciones necesarias
para el equilibrio si impactar negativamente en el comportamiento de la cáscara, es decir, que no
introduzca, por ejemplo, flexiones.
Sin entrar aquí en los fundamentos de las siguientes afirmaciones puede decirse que, para
cargas gravitacionales:
Si la geometría de una cáscara parte de una geometría cerrada, los apoyos deben
reproducir las reacciones del sector que ha sido recortado. Por ejemplo, si se parte de una
superficie de revolución como podría ser una esfera o un elipsoide cortada con un plano
normal al eje de revolución, los apoyos deben transmitir reacciones sobre la superficie
media coincidentes con la tangente a dicha superficie (Figura [Link]).
Si la geometría de una cáscara parte de una geometría abierta infinita (por ejemplo, un
paraboloide hiperbólico tipo “silla de montar”), el apoyo perimetral debería transmitir
reacciones sobre la superficie media coincidentes con las que le transmitiría la superficie
recortada (Figura [Link]).
En la práctica, los apoyos del tipo de la Figura [Link] pudieron lograrse parcialmente tal
como se muestra en la Figura 1.1.1 en cambio, las geometrías basadas en paraboloides
hiperbólicos convivieron con apoyos que, en mayor o menor medida, distorsionaron el
funcionamiento membranal pero que, aun así, fueron empleados en estructuras notables.
a) Los proyectistas
En 1955 se finalizó la
construcción del Auditorio Kresge en
el campus del Massachusetts
Institute of Technology (MIT) , en
Cambridge, EEUU. La cubierta se
resolvió mediante un gajo esférico
obtenido a partir de una esfera de 34
metros de radio y espesor constante
Figura [Link]: Auditorio Kresge, MIT, Cambridge, EEUU cortada por planos verticales que
definen una planta en forma de
triángulo equilátero. La distancia entre los apoyos puntuales resultó de 49 metros.
El proyecto ganador del concurso internacional realizado en 1957 para la Ópera de Sydney
contemplaba la construcción de cáscaras autoportantes compuestas por segmentos de esfera de
75 metros de radio y hasta 60 metros de altura. Pasó mucho tiempo desde el resultado del
concurso de ideas hasta que finalmente se demostró que la estructura originalmente prevista no
era viable. Finalmente se mantuvieron las formas exteriores soportadas por una potente estructura
construida a partir de complejos elementos prefabricados y se demolieron y reemplazaron las
Figura [Link]: Sydney Opera House, Australia (1957) Figura [Link]: Modelo Físico en escala
fundaciones que habían sido construidas con anterioridad a la finalización del proyecto final de la
estructura para dar lugar a las definitivas. El apartamiento de las condiciones ideales de apoyo
impidió un cálculo teórico de solicitaciones por lo que, no disponiendo en la época de programas
de cálculo, debió recurrirse a un modelo físico en escala (Figura [Link]) para validar los cálculos
aproximados realizados.
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Como resultado de todo lo anterior la obra se retrasó nueve años y su costo pasó de U$S
10.000.000 a U$S 130.000.000 principalmente por los problemas originados en una inadecuada
concepción inicial de la estructura de cubierta.
Finalmente, según algunos autores, los trabajos de ingeniería necesarios para el proyecto
de la cubierta demandaron un monto mayor que el presupuesto inicialmente destinado a la
construcción de la misma. De más está decir que la estructura construida dista mucho de estar
constituida por cáscaras y se asemeja bastante a una serie de arcos prefabricados unidos entre
sí. Eso no quita su reconocido valor escultórico y haber pasado a ser uno de los íconos de la
ciudad de Sídney.
c) Ejemplos exitosos
Las cáscaras, como la mayoría de las cubiertas con luces importantes, no son estructuras que
se vean con gran frecuencia. Sin embargo, las cáscaras tuvieron su período de mayor utilización
rondando el año 1960, un poco antes y un poco después.
Figura [Link]: Restaurante Los Manantiales (1958) Figura [Link]: Fábrica textil en Coyoacán (1955)
En la Figura [Link] se muestra la estructura de cubierta que proyectó para el restaurante
“Los Manantiales”, en Xochimilco, Méjico (1958). Puede apreciarse un arreglo radial de cuatro
paraboloides hiperbólicos que se intersectan dando lugar a la formación de ocho gajos cubriendo
una planta de 42 metros de diámetro sin soportes internos. El espesor de hormigón es variable
con un mínimo de 5 centímetros.
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Otro arreglo muy empleado por Candela fue el de “paraguas” o estructuras fungiformes tal
como se observa en el techo de Figura [Link].
En la figura [Link] se muestran diferentes
arreglos de cubiertas compuestas por paraboloides
hiperbólicos. Algunos se asemejan a geometrías
vistas al estudiar cubiertas ejecutadas con
membranas y cables.
Como era costumbre en Hooke (hizo lo mismo con la ley que lleva su nombre), expresó su
idea en un anagrama cuya solución sólo se publicó luego de su muerte. El anagrama era la
respuesta a la forma que debería tener un arco perfecto y lo expresó como:
“abcccddeeeeefggiiiiiiiillmmmmnnnnnooprrsssttttttuuuuuuuux”. Nunca demostró su teoría ni la
pudo plantear matemáticamente pero la solución del anagrama era: “Ut pendet continuum flexile,
sic stabit contiguum rigidum inversum”. La traducción del latín puede intuirse pero sólo aclara un
poco las cosas respecto a colgar un continuo flexible y aplicar la forma a un continuo rígido de
forma inversa.
Volviendo a Gaudí y a sus obras, a él le bastó hacer un modelo en el que los cables fijaran la
geometría a partir de las pesas que representaban el peso propio de la estructura para luego
invertirlo y obtener la estructura comprimida buscada. Al trabajar con estructuras relativamente
masivas no se manifiestan en estos casos problemas de pandeo.
A partir de la década de 1960, y durante muchos años, el ingeniero suizo Heinz Isler (1926-
2009) empleó un procedimiento de proyecto parecido abandonando para las cáscaras las
denominadas “formas geométricas” (cilindros, esferas, paraboloides, etc.) y dando un gran empuje
a las “formas no geométricas” o “formas libres”. Isler presentó sus ideas sobre las formas libres
cuando tenía sólo 33 años de edad.
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El objeto de las formas libres es obtener estructuras en las que, fijada una planta y unas
condiciones de borde, se originen básicamente esfuerzos de compresión en la superficie adoptada
respondiendo al uso de hormigón armado como material de construcción.
Figura [Link]: Cubierta para la fábrica Sicli en Figura [Link]: Modelo en escala de la cubierta de la
Ginebra (1970) fábrica Sicli realizado en resina epoxi
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Figura [Link]: Ejemplos de uso de encofrados inflables o neumáticos
depósitos industriales (granos, cemento, productos químicos) y espacios religiosos y recreativos.
Las formas más empleadas tienen simetría de revolución. Se trata de sistemas patentados.
Algunos se basan en el uso de membranas de PVC que se emplean, una vez infladas, como
enconfrado perdido y capa externa de impermeabilización. Seguidamente se aplica contra el
interior de la membrana inflada una capa de espuma de poliuretano que colabora con el
aislamiento térmico de la cubierta y permite acomodar las armaduras sin riesgo de dañar la
membrana externa. Finalmente se aplica, también desde el interior, hormigón proyectado,
actividad que puede realizarse independientemente de las condiciones climáticas.
e) El Siglo XXI
Además de los usos más industriales ya mencionados, como muchas otras tipologías
estructurales, las cáscaras han ido derivando en su uso también hacia convertirse en elementos
escultóricos y/o participantes de una cierta espectacularidad y hasta ostentación.
Figura [Link]: L’Oceanográfic, Ciudad de las Artes y las Ciencias, Valencia, España (1995-2000) – Calatrava
En la Figura [Link] puede verse uno de los edificios de la Ciudad de las Artes y las Ciencias
de Valencia denominado “L’Oceanográfic”. Puede apreciarse la similitud con el restaurante “Los
Manantiales” proyectado por Félix Candela (Figura [Link]). El nuevo edificio es ligeramente más
grande dado que se encuentra inscripto en una circunferencia de unos 47 metros de diámetro. Su
altura es significativamente mayor alcanzando casi 13 metros. El proyectista, Santiago Calatrava,
lo concibió como un homenaje a Félix Candela quien, a su vez, fue contratado como asesor para
el diseño y construcción. En la fotografía de la derecha se aprecia la complejidad del encofrado de
madera, uno de los argumentos por los que las cáscaras, en su concepción constructiva original,
han ido perdiendo vigencia. Sin embargo, cabe comentar que los paraboloides hiperbólicos
presentan una ligera ventaja frente a otras geometrías dado que, al ser superficies regladas,
pueden construirse a partir del uso de tablas de madera rectas. De cualquier manera, se trata de
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un trabajo complejo y caro de carpintería y apuntalamientos. Asimismo, en las zonas cercanas a
los apoyos, las fuertes pendientes complican el hormigonado con encofrado de una sola cara.
En la misma línea anterior de concepción escultórica puede inscribirse el Teshima Art Museum
(2010), Japón (Figura [Link])
Figura [Link]: Teshima Art Museum (2010), Japón. Arquitectura orgánica y minimalista
Las superficies cilíndricas abiertas son desarrollables por lo que requieren el uso de tímpanos
extremos (como mínimo) para mantener la forma (Figura [Link]). Estos tímpanos deberían
permitir el libre giro de los extremos pero,
necesariamente, introducen una
perturbación al funcionamiento membranal
dado que no pueden reproducir las
condiciones de borde de la parte de cilindro
faltante. Otra fuerte perturbación proviene
Figura [Link]: Cáscaras Cilíndricas - Uso de tímpanos extremos
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de los bordes libres sobre los que no están actuando las acciones provenientes de la parte de
cilindro que se ha suprimido.
En la Figura [Link] se aprecia que este tipo de “cáscaras” son en realidad vigas con
sección perfilada donde, a diferencia de las cáscaras de doble curvatura adecuadamente
apoyadas, existen importantes esfuerzos de tracción que deben ser tomados por armaduras
pasivas o por pretensado. También se observa que el funcionamiento estructural tiene una
dirección dominante, no hay un aporte resistente en sentido normal al eje del cilindro. Asimismo,
la Figura [Link] muestra que los bordes libres tienden a descender y sufrir desplazamientos
horizontales hacia el interior provocando flexiones transversales que deben ser resistidas por la
superficie con un espesor estructural muy pequeño.
Figura [Link]: Cubierta tipo “shed” Antes de finalizar con estos breves comentarios,
cabe consolidar que, si bien en la bibliografía suelen
encontrarse referencias a “cáscaras cilíndricas”, en plantas alargadas, en realidad se trata de
estructuras con funcionamiento “unidireccional” que más bien podrían ser pensadas como vigas
perfiladas. De hecho, antes del uso de las computadoras, se empleaba para plantas alargadas un
sistema de cálculo aproximado de tensiones y armaduras longitudinales denominado “método de
la viga” en el que la cáscara era tratada como una viga cuya sección transversal era directamente
la sección que se obtenía cortando a la estructura con un plano normal a la generatriz.
3.1.- Introducción
Así como los reticulados resultan un recurso estructural interesante en el campo de las
estructuras planas cargadas en su plano y las grillas planas resultan lo propio en el campo de las
estructuras planas cargadas normalmente a su plano algo similar ocurre con el empleo de
estructuras reticuladas para la construcción de superficies de doble curvatura.
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Sus elementos constitutivos (barras y cables) estaban sometidos dominantemente a
esfuerzos directos y eran rectos.
Los elementos lineales se vinculaban entre sí a través de nudos o nodos de unión que no
transmitían momentos. En la actualidad, en algunos casos se proyectan nodos con
capacidad de transmitir momentos.
La siguiente
evolución ha sido el uso
de grillas de una y dos
capas en la construcción
de estructuras de
curvatura continua.
3.2.- Un poco de
historia
Figura 3.2.1: Crystal Palace Figura 3.2.2: Gallerie des Machines Las grillas
inicialmente se
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inscribieron dentro de lo que se denomina “construcción modular”, es decir, la generación de
estructuras a partir de elementos prefabricados con un alto grado de repetición unidos o vinculados
en obra a través de elementos también altamente estandarizados. Como se verá más adelante,
en la actualidad muchos de estos conceptos han ido evolucionando a medida que la tecnología de
construcción ha ido abaratando la construcción de elementos no repetidos.
Figura 3.2.4: Sistema Unistrut - Chapa nodal y tubos Figura 3.2.5: Sistema Mero
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En un proceso más lento comienza también el desarrollo de los sistemas triangulados de
doble curvatura constituidos por grillas en una sola capa o napa o en dos, en un principio, aplicados
a estructuras “esféricas”. No se comentarán aquí otros ejemplos de estructuras no trianguladas
de una capa dado que esta tipología no prosperó.
Figura 3.2.7: Patente Fuller La estructura de Jena (Figura 2.1.3), según la notación de
Figura 3.2.8, sería una geodésica de frecuencia 16 dado que
cada lado del icosaedro estaba dividido en 16 partes.
En la práctica, las cúpulas geodésicas tienen todos sus vértices sobre la superficie de la
esfera en la que está inscripto el icosaedro de caras planas. Desde un punto de vista estético las
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geodésicas presentan una ventaja frente a una triangulación convencional que radica en que en
el primer caso pueden observarse líneas “ondulantes” casi horizontales (Figura 3.2.6.b) que casi
no aparecen en las geodésicas (Figura 3.2.9)
Figura 3.2.9: Montreal Biosphere (1967) Figura 3.2.10: Tacoma Dome (1983)
La Figura 3.2.9 muestra la ahora denominada “Montreal Biosphere” que fuera construida
para la Expo ’67 en Montreal, Canadá. En su versión original se trató de una estructura de 76
metros de diámetro y 62 metros de altura recubierta con paños de acrílico. Se trata también de un
domo de frecuencia 16 con un peso estructural de 53 kg/m 2. Estructuralmente es un sistema de
doble capa. Un incendio destruyó las láminas de acrílico pero la estructura sobrevivió sin daños
importantes.
En la Figura 3.2.10, por su parte, puede verse el “Tacoma Dome” finalizado en 1983 que
presenta una estructura de una sola capa construida en madera con nodos metálicos. Su diámetro
supera los 160 metros. Existen también ejemplos de estructuras geodésicas construidas en
aluminio.
Como se ha visto, existen superficies de doble curvatura de una y de dos capas (malla
tridimensional). En las superficies de una capa pueden aparecer fenómenos de inestabilidad
elástica sin que se produzca pandeo local de ninguna de sus barras. La forma puede resultar
inestable lo que requiere que se realicen análisis de segundo orden.
3.3.- Presente
Todo lo anterior va dando lugar a la aparición de “formas libres” e incluso a nuevas formas
de lograr la triangulación estructural (rigidización) sin recurrir exclusivamente al empleo de barras
rígidas incorporando cables tesos a los sistemas.
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Un ejemplo que permite ver hasta donde los sistemas comerciales han avanzado en la
exploración y solución de nuevas formas los constituye el denominado “Eden Project” (2000)
ubicado en Cornwall, Reino Unido (Figura [Link]).
Figura [Link]: Vista general del “Eden Project” (2000) Figura 3.3 .1.2: Doble Capa
Figura [Link]: Nudo externo tipo “bowl” Figura [Link]: Cara superior nudo tipo
“bowl”Como ya se ha dicho, la fabricación a partir de equipos con control numérico ha cambiado
las cosas.
Si bien aquí se ha hecho referencia al sistema Mero otros sistemas como Triodetic también
se han ido adaptando para poder hacer frente a las “formas libres” mientras otros pioneros como
Unistrut abandonaron esta rama de la construcción.
Un comentario general: las estructuras tipo domo no son sensibles a los cambios de
temperatura debido a que los transforman en cambios de radio generando muy bajos niveles de
esfuerzos.
Estéticamente las estructuras de una capa resultan más atractivas y dan una mayor
sensación de transparencia y liviandad. Eso ha hecho que en los últimos años hayan aparecido
numerosos ejemplos de este tipo de soluciones que, mayoritariamente, se han resuelto mediante
dos tipos de nudos o uniones: conectores por empalme (splice connectors) y conectores a tope
(end-face connectors).
En 1988, Schlaich Bergermann & Partner, de Stuttgart, Alemania, publicó los principios
de una tipología estructural nueva que incorporaba este tipo de conectores. El nodo conector
consiste de dos placas planas que están conectadas entre sí a través de un tornillo central (Figura
[Link].1). Inferiormente se dispone una abrazadera ranurada por donde pasarán los cables de
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arriostramiento que producen la triangulación. Cada elemento estructural se conecta mediante dos
tornillos trabajando al corte. El tornillo central (eje) permite el ajuste del ángulo entre los elementos.
Se pueden plegar ligeramente los brazos de la unión para hacer ligeras correcciones en los
ángulos de ataque pero el sistema no permite “torsiones” en los ángulos de los elementos. Por su
geometría estos conectores casi no transmiten momentos flectores.
Un uso de esta tipología estructural y de este tipo de nudos puede verse en el techo que
se ejecutó sobre el patio interior del Museo de Historia de Hamburgo (Figura [Link].2). Las luces
de la cubierta fueron de 14 y 17 metros en cada una de las ramas de la “L”. El cerramiento superior
fue ejecutado con paños de vidrio (60x40cm) y los “tímpanos” que se observan en el esquema de
la estructura fueron materializados íntegramente con cable puestos en tensión.
Esta tipología resulta visualmente muy interesante dado que, a la distancia, los cables de
arriostramiento resultan casi imperceptibles. Su bajo peso las hace ideales para la cobertura de
espacios en construcciones existentes sobre las que no se pueda agregar un peso importante.
Existen evoluciones del nudo anterior realizadas por el mismo estudio y también otros
ejemplos en los cuales no se incorporan cables. En este segundo grupo se encuentran los
conectores mostrados en la Figura [Link].3.
Estos conectores nodales, que pueden transferir momentos, comparten las siguientes
características:
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La superficie de contacto entre el conector y la
cara extrema del elemento estructural conectado
es normal al eje de dicho elemento
La conexión puede realizarse mediante
bulones postesados o soldadura.
Figura [Link].2: Conector a tope – Empleado en la cubierta de patio interno del Museo Británico
Figura [Link].3: Vista aérea del techo del patio del Museo Británico (2000)
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Figura [Link].4: Detalle de la cubierta del patio interno del Museo Británico (2000)
La Figura [Link].3 muestra que la cubierta del patio vincula un perímetro externo
rectangular (95 x 75 metros) con un perímetro interno circular (42.6 m de diámetro) dando lugar a
una geometría extraordinariamente compleja. De hecho, aunque sea sólo por milímetros, todas
las 3312 piezas de vidrio que cubren la estructura son diferentes unas de otras. El peso de la
estructura de acero fue de 478 t mientras que el peso del cerramiento de vidrio fue de 315 t. El
proyecto es de Foster and Partners.
Sin computadoras y sin fabricación con control numérico esta estructura hubiera resultado
prácticamente imposible desde el proyecto y desde la construcción.
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3.4.- Construcción
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4.- Plegadas
4.1.- Introducción
4.2.- Definición
En la Figura 4.2.1 se muestra una cáscara cilíndrica con vigas de borde. En la Figura 4.2.2
se ha reemplazado, por facilidad constructiva (uso de elementos planos) la estructura anterior por
una plegada con geometría semejante. Ambas superficies son desarrollables y requerirán
tímpanos extremos (no dibujados).
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Figura 4.2.3: Tensiones normales en elementos aislados Figura 4.2.4: Aristas monolíticas
En la Figura 4.2.3 se muestran los diagramas de tensiones normales debidas al peso propio
que experimentarían cada una de las placas de la lámina plegada anterior supuestas
desvinculadas1. En la Figura 4.2.4 se muestra el diagrama de tensiones normales de la sección
compuesta2. El nuevo diagrama de tensiones normales se logra por la acción de las tensiones
tangenciales que se transmiten a través de las aristas igualando las deformaciones de los bordes
de las placas concurrentes. Como puede verse, la sección trabaja como una unidad, con una altura
estructural muy importante, dando lugar a una rigidez flexional muy superior a la suma de las
rigideces de las placas aisladas y a tensiones normales mucho menores (gráficos de tensiones
fuera de escala). Los momentos que se generan en sentido transversal pueden diferir mucho de
los de la cáscara cilíndrica. Se volverá sobre este tema más adelante.
4.3.- Geometrías
El campo cubierto por elementos que utilizan el concepto de plegado es enorme y va desde
los automóviles a las tablestacas.
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Se trata de diagramas indicativos dado que las placas quedarán sometidas a estados de flexión oblicua.
Asimismo, las placas más horizontales experimentarían tensiones mucho mayores que las que tienden a la
posición vertical.
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Una lámina plegada como la de la Figura 4.2.4 experimentará flexiones transversales muy parecidas a las
vistas al estudiar láminas cilíndricas, lo que ocasiona que la sección transversal en su conjunto no
permanezca plana aunque sí lo hagan las secciones transversales de cada una de las placas que la
componen. El diagrama muestra un comportamiento singular de la sección transversal dado que puede
apreciarse que las compresiones no son máximas en la arista superior como podría esperarse si se
verificaran las hipótesis de Bernoulli-Navier.
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Las Figuras 4.3.1 y 4.3.2 muestran dos configuraciones típicas de láminas plegadas
utilizadas como cubiertas de fábricas y depósitos. Por su aspecto suelen denominarse láminas en
“V” y en “W”, omega o trapeciales.
Figura 4.3.4
Figura 4.3.3
Las Figuras 4.3.1 a 4.3.3 muestran secciones abiertas mientras que la Figura 4.3.4
corresponde a una lámina plegada cerrada, en este caso, la sección transversal de un puente viga
cajón. Este tipo de secciones presenta un funcionamiento eficiente frente a esfuerzos de torsión.
En el caso de un tablero de puente, se producen solicitaciones de torsión cuando el mismo recibe
una carga asimétrica (p.e. una sola trocha de tránsito cargada).
Si bien rara vez se las razona desde este punto de vista, las vigas “T” vistas al estudiar
Teoría del Hormigón Armado son un ejemplo de láminas plegadas. También los perfiles metálicos
(p.e. el clásico perfil doble “T” o las
tablestacas) pueden ser pensados
como láminas plegadas, y de hecho lo
son.
Como ya se mencionó, su
campo de aplicación no se restringe a
las estructuras lineales ni a las formas
rectas. En las Figuras 4.3.5 y 4.3.6 se
muestra una lámina plegada
Figura 4.3.5 Figura 4.3.6 concebida como pórtico pretensado
con dintel curvo.
Los tanques de agua y los silos construidos mediante caras planas unidas en aristas son
también ejemplos de la tipología estructural que se están estudiando.
En las Figuras 4.5.1 a 4.5.9 se han volcado respectivamente las deformadas, los diagramas
de momentos flectores transversales y los diagramas de tensiones longitudinales normales en las
secciones ubicadas en el centro de la luz3.
Una característica muy importante de un módulo ideal es que las aristas que coinciden con
las fibras superior e inferior de la lámina no experimentan corrimientos horizontales. Si existieran,
no ocurre lo mismo con las aristas que se encuentren a media altura.
3
Los diagramas corresponden a estructuras con esbelteces, espesores y geometrías comúnmente
encontrados en la práctica, pero han sido calculadas especialmente para la realización de estas notas
utilizando un programa de elementos finitos.
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4.5.1.- Sentido Longitudinal
Como en el caso de las láminas cilíndricas, en el centro del tramo los bordes libres
experimentan tanto una flecha vertical como una horizontal dirigida hacia el interior de la superficie
cubierta por la cáscara.
Por simetría, las aristas que coinciden con las crestas o los valles no experimentan
desplazamientos horizontales. En el caso de las secciones “V” y “W” lo anterior equivale a que
todas las aristas experimenten iguales deformaciones verticales. En estos casos la flexión
longitudinal origina un corrimiento vertical de la sección como un todo y las secciones presentan
un único eje neutro que es baricéntrico indicando que se verifican las hipótesis de Bernoulli-Navier.
No ocurre lo mismo con la sección poligonal dado que las aristas intermedias experimentan
corrimientos horizontales hacia el interior de la superficie cubierta. Para esta geometría en
particular estos corrimientos no producen efectos perceptibles sobre el diagrama de tensiones
normales y el eje neutro es, a los efectos prácticos, baricéntrico.
Como primera conclusión puede decirse que los módulos interiores presentan diagramas
de tensiones normales que pueden calcularse como si se tratara de “vigas perfiladas” es decir,
calculando la flexión como una solicitación global y obteniendo las tensiones normales
longitudinales con la conocida expresión: = M / W. Se volverá sobre el tema.
En principio podría pensarse que, al igual que en estructuras lineales, esta expresión para
el cálculo de tensiones normales sería de aplicación siempre que la altura total de la sección fuera
menor o igual que la mitad de la luz. Esto es así siempre y cuando la sección no presente aristas
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intermedias en la altura. Si este fuera el caso, el fenómeno se podría parecerse bastante al visto
al estudiar láminas cilíndricas y resulta difícil dar una regla general que permita decir cuándo un
caso puede analizarse como viga perfilada y cuando no. En plantas alargadas, el análisis como
viga con sección perfilada resulta una buena aproximación.
Basta observar los diagramas para apreciar que la mitad de los módulos externos más
próxima a los bordes libres se comporta en forma bastante similar a las láminas aisladas y que el
comportamiento tiende al de un módulo interior ideal a medida que nos alejamos de los bordes
libres.
Observando los diagramas de momentos pude afirmarse que, para tramos internos, vale
la simplificación de Figura [Link] consistente en suponer que se puede pensar un sistema ficticio
de apoyos sobre los que descansa una faja de losa de un metro de ancho.
4.6.- Tímpanos
Como ya se ha dicho, las estructuras plegadas de gran porte solían presentar tímpanos
extremos y, en oportunidades, también intermedios.
30
LÁMINAS PLEGADAS EN “V”
a) Lámina b) Módulo
Aislada Interior
Ideal
c) Láminas Plegadas
Múltiples
Figura 4.5.1
c) Láminas Plegadas
Múltiples
Figura 4.5.2
TENSIONES NORMALES LONGITUDINALES EN EL CENTRO DE LA LUZ
b) Módulo
a) Lámina a) Lámina
Aislada Interior Aislada
Ideal
c) Láminas Plegadas
Múltiples
Figura 4.5.3
31
LÁMINAS PLEGADAS EN “W”
b) Módulo
a) Lámina
Interior
Aislada
Ideal
c) Láminas Plegadas
Múltiples
Figura 4.5.4
c) Láminas Plegadas
Múltiples
Figura 4.5.5
TENSIONES NORMALES LONGITUDINALES EN EL CENTRO DE LA LUZ
b) Módulo
a) Lámina
Interior
Aislada
Ideal
C.G. C.G.
c) Láminas Plegadas
Múltiples
Figura 4.5.6
32
LÁMINAS PLEGADAS POLIGONALES
b) Lámina b) Módulo
Aislada Interior
Ideal
c) Láminas Plegadas
Múltiples
Figura 4.5.7
c) Láminas Plegadas
Múltiples
Figura 4.5.8
TENSIONES NORMALES LONGITUDINALES EN EL CENTRO DE LA LUZ
b) Módulo
a) Lámina Interior
Aislada Ideal
C.G. C.G.
c) Láminas Plegadas
Múltiples
Figura 4.5.9
33
4.7.- Métodos de Cálculo
En el caso de láminas plegadas cortas (luz de flexión menor o igual a dos veces la altura
total de la lámina) es el único método práctico que conduce a resultados confiables. En el caso de
láminas plegadas largas su uso está supeditado a la disponibilidad de programas. En la actualidad
existen programas comerciales que permiten ingresar la geometría y las cargas con muy poco
esfuerzo por lo que resultan una herramienta rápida y eficiente y no se justifica emplear métodos
aproximados.
Como en cualquier método aproximado, la validez del mismo está sujeta al cumplimiento
de que se trate de una “lámina larga”, es decir, que su luz sea mayor que dos veces la altura total.
Es equivalente a decir que no se trata de una viga de gran altura. Esta situación se da en las
láminas plegadas metálicas utilizadas para la ejecución de cubiertas livianas y también en
tablestacados.
t
h' H h'
2 t / sen
Módulo
Figura [Link]
34
En las condiciones anteriores las secciones reales de las estructuras pueden asimilarse a
secciones más sencillas tal como se muestra en la Figuras [Link] y [Link].
h' / sen t1 t1
t2
h'
H 2 t2 / sen
L2 L1 L2 H
L1 / 2 L1 / 2 B
Módulo
B = L1 + b/2 ; b = 2 t2 / sen h = H- 2t1
A = Area = 2 x B x t1 + b x h
Figura [Link]
I = Inercia = [B x H3 - (B - b) x h3] / 12
En el caso de secciones tipo “shed”, el Método de la Viga tiene una aplicación aún más
restringida que en secciones con eje de simetría vertical y siempre conduce a comportamientos
tipo flexión oblicua tal como puede verse en la Figura [Link].
Tensiones Momentos
Ejes Principales
Deformada
Normales Transversal
M
Figura [Link]
4.8.- Construcción
Si se compara a las láminas plegadas con las cáscaras cilíndricas se observa que, su
facilidad de construcción podría compensar en algunos casos el costo asociado a los mayores
momentos transversales (para geometrías similares la armadura longitudinal prácticamente no
varía) y los mayores espesores de hormigón y cantidad de armaduras asociados. Por otra parte,
y si fuera necesario, resultan mucho más sencillas de pretensar por estar constituidas por
elementos planos. De cualquier manera, en la actualidad, tal como ocurre con las cáscaras
cilíndricas de hormigón armado, la tipología “láminas plegadas de hormigón” tienen muy poca
presencia en la práctica diaria de la Ingeniería pero el concepto de “plegado” es de gran utilidad
conceptual y se lo emplea en elementos premoldeados para cubiertas en hormigón, acero y
aluminio.
4.9.- Usos
Como en todas las tipologías estructurales, existen algunos pocos y raros usos poco
frecuente.
35
4.10.- Para Pensar
¿Cree Usted que la estructura de Figura 4.10.1 requeriría de tímpanos extremos? ¿Por
qué?
¿Qué comentarios le merece la estructura de la Figura 4.10.2? ¿Cree Usted que requeriría
el uso de tímpanos extremos?
Intente razonar una viga “T” de hormigón armado como una estructura plegada. ¿Por qué
es necesario recurrir al concepto de ancho colaborante?
BIBLIOGRAFÍA
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