DIOS ES ESPÍRITU
Dios no es material o corporal (i. e., Él no posee un cuerpo físico). Dos de las
mayores implicaciones de esta verdad son: (1) Dios no está confinado a ninguna
de las restricciones físicas que son tan comunes para la humanidad; y (2) Dios no
es visible, por lo tanto, nunca debería ser degradado con imágenes hechas por los
hombres. A veces las Escrituras hablan de Dios como si Él poseyera un cuerpo
físico. Hay referencias a Sus brazos, Su espalda, aliento, oídos, ojos, rostro, pies,
dedos, etc. ¿Cómo podemos explicar estas referencias a la luz de la verdad de
que Dios es espíritu? En la teología, estas referencias son consideradas
expresiones antropomórficas (/anthrópos/ = hombre + /morphé/ = forma). En otras
palabras, Dios simplemente está atribuyéndose características humanas para
comunicar una verdad acerca de Sí mismo de una manera que los hombres
puedan comprender. Por ejemplo, la Biblia habla de las «alas» de Dios, y de Su
pueblo «[escondiéndose] bajo la sombra de [Sus] alas» (Éxo. 19:4; Rut 2:12; Sal.
17:8; 36:7; 57:1; 61:4; 63:7; 91:4). Sería absurdo interpretar tales declaraciones
literalmente.
1. Dios es Espíritu.
Juan 4:24
24
Dios es espíritu , y los que lo adoran deben adorar en espíritu y en
[c]
verdad».
NOTA: La referencia a la adoración a Dios «en espíritu» tiene dos significados
posibles: (1) Debemos adorar a Dios con todo nuestro ser, sincera y
profundamente; o (2) debemos adorar a Dios en el poder y bajo la dirección del
Espíritu Santo. La referencia a la adoración a Dios «en verdad» también tiene dos
significados posibles: (1) Debemos adorar a Dios verazmente, sinceramente y con
integridad; o (2) debemos adorar a Dios conforme a la verdad, es decir, conforme
a Su voluntad revelada en las Escrituras.
Debemos evitar asociar a Dios con un edificio religioso o atribuir a Dios alguna
necesidad o limitación humana.
Hechos 17:24-25
24
»El Dios que hizo el mundo y todo lo que en él hay, puesto que es
Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos por manos de
hombres, 25 ni es servido por manos humanas, como si necesitara de
algo, puesto que Él da a todos vida y aliento y todas las cosas.
NOTA: El hecho de que Dios no tiene necesidad está demostrado
maravillosamente en Salmos 50:10-12: «Porque mía es toda bestia del bosque, Y
los millares de animales en los collados. Conozco a todas las aves de los montes,
Y todo lo que se mueve en los campos me pertenece. Si yo tuviese hambre, no te
lo diría a ti; Porque mío es el mundo y su plenitud».
2. La Invisibilidad de Dios
Hebreos 11:27
27 Por la fe Moisés salió de Egipto sin temer la ira del rey, porque se mantuvo
firme como viendo al Invisible.
NOTA: Si Dios es invisible, ¿cómo explicamos los pasajes de la Escritura donde
parece que Él se revela de forma visible? Para contestar, primero debemos
entender dos principios de la interpretación bíblica: En primer lugar, la Biblia no se
contradice. En segundo lugar, los pasajes de la Escritura que son difíciles de
interpretar con certeza deberían ser interpretados a la luz de aquellos pasajes
cuya interpretación es inconfundible. Las Escrituras declaran claramente que Dios
es invisible, por eso, las apariciones «visibles» de Dios en las Escrituras (con la
excepción de la encarnación del Hijo de Dios) deberían ser interpretadas como
visiones: representaciones simbólicas de una realidad espiritual. Ezequiel (1:1)
nos dice que «los cielos se abrieron» y contempló «visiones de Dios». En el
versículo 28, el profeta resume estas visiones como «la semejanza de la gloria de
Jehová». En Daniel 7:9-15, Daniel ve una visión simbólica de Dios el Padre como
el «Anciano de días». En Lucas 3:22, Juan el Bautista ve una visión de los cielos
abriéndose y el Espíritu Santo descendiendo con la apariencia de una paloma (el
simbolismo es obvio).
I Timoteo 1:17
17 Por tanto, al Rey eterno[i], inmortal, invisible, único Dios, a Él sea honor y gloria
por los siglos de los siglos. Amén.
I Timoteo 6:15-16
15 la cual manifestará a su debido tiempo el bienaventurado y único Soberano, el
Rey de reyes[i] y Señor de señores[j]; 16 el único que tiene inmortalidad y habita
en luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A Él sea la honra
y el dominio eterno. Amén.
NOTA: La invisibilidad de Dios es mencionada como uno de los atributos que lo
distinguen de Su creación. La Persona y existencia de Dios son insondables; Él
solo puede ser conocido hasta el grado que Él escoja revelarse a Sí mismo.
Según los siguientes textos, ¿cómo deberíamos vivir a la luz de la verdad
de la invisibilidad de Dios?
Deuteronomio 4:11-12; 15-16
11 Ustedes se acercaron, pues, y permanecieron al pie del monte, y el monte
ardía en fuego hasta el mismo cielo[b]: oscuridad, nube y densas tinieblas 12
»Entonces el Señor les habló de en medio del fuego; oyeron su voz[c], solo la
voz[d], pero no vieron figura alguna.
15 »Así que tengan mucho cuidado, ya que no vieron ninguna figura el día en que
el Señor les habló en Horeb de en medio del fuego; 16 no sea que se corrompan y
hagan para ustedes una imagen tallada semejante a cualquier figura: semejanza
de varón o de hembra,
NOTA: Cualquier intento de hacer una figura o un dibujo del Dios vivo conducirá a
la distorsión de Su imagen y a una subestimación de Su gloria. Por lo tanto, toda
forma de idolatría debe ser evitada como una plaga. Es más, debemos procurar
pensar solo en aquellos pensamientos acerca de Dios que están firmemente
anclados y apoyados por las Escrituras.
I Timoteo 1:17
17 Por tanto, al Rey eterno[i], inmortal, invisible, único Dios, a Él sea honor y gloria
por los siglos de los siglos. Amén.
I Timoteo 6:15-16
15 la cual manifestará a su debido tiempo el bienaventurado y único Soberano, el
Rey de reyes[i] y Señor de señores[j]; 16 el único que tiene inmortalidad y habita
en luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A Él sea la honra
y el dominio eterno. Amén.
Dios es inmaterial (i. e., espíritu) e invisible. ¿Cómo podemos conocer a un
Dios así? Según los siguientes versículos, ¿cómo se ha revelado Dios a Sí
Mismo (i. e., se ha dado a conocer) a los hombres?
Juan 6:46
46
No es que alguien haya visto al Padre; sino Aquel que viene [p] de Dios, Él ha
visto al Padre.
Si nadie nunca ha visto a Dios el Padre excepto el Hijo, ¿cómo el Padre se ha
dado a conocer a los hombres? ¿Cómo podemos entender quién es Dios? ¿Quién
puede explicarnos tales cosas? ¿Qué nos enseña Juan 1:18?
18 Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios[l], que está en el seno del Padre,
Él lo ha dado a conocer.
NOTA: La frase «ha dado a conocer» viene de la palabra griega /exegéomai/, la
cual significa interpretar, explicar o exponer. El Hijo nos explica a Dios mediante
Su vida y enseñanza. La New English Translation (NET) nos provee una
traducción muy útil de este versículo en inglés, si la traducimos al español,
quedaría así: «Nadie ha visto jamás a Dios. El único que es Él mismo Dios, quien
está en estrechísima comunión con el Padre, Él ha dado a conocer a Dios».
Según los siguientes versículos, ¿por qué Jesús es el único calificado para
mostrarnos a Dios el Padre?
Colosenses 1:15
15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito[o] de toda creación.
Hebreos 1:3
3 Él es[f] el resplandor de Su gloria y la expresión exacta de Su naturaleza, y
sostiene[g] todas las cosas por la palabra de Su poder.
NOTA: La palabra «imagen» traduce el vocablo griego /eikón/, el cual es traducido
correctamente como imagen o semejanza. ¿Quién sino Dios podría ser la
«expresión exacta» (Heb. 1:3, NBLA) o la «imagen misma» (Heb. 1:3, RV–1960)
de Dios? Ningún ser inferior sería una verdadera imagen de las infinitas
excelencias de Dios, sino solo una representación lejana y distorsionada. El Hijo
puede ser la imagen de Dios solo porque Él es «el resplandor de Su gloria y la
expresión exacta de Su naturaleza» (Heb. 1:3).
Juan 14:9
Jesús le dijo*: «¿Tanto tiempo he estado con ustedes, y todavía no me conoces,
Felipe? El que me ha visto a Mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos
al Padre”?
NOTA: Es importante reconocer que las palabras de Jesús serían una blasfemia si
Él no fuera Dios en el sentido más pleno y estricto del término. Una verdad
fundamental del cristianismo es que todo lo que quisiéramos alguna vez descubrir
acerca de Dios se encuentra en el Hombre Cristo Jesús.