Juan Ramón Jiménez nació el 23 de diciembre de
1881 en la casa número dos de la calle de la
Ribera de la localidad onubense de Moguer. Era
hijo de Víctor Jiménez (natural de Nestares, La
Rioja, viudo con una hija llamada Ignacia de un
primer matrimonio con Emilia Velarde, pariente
del escritor José Velarde) y Purificación Mantecón
López-Parejo, quienes se dedicaban con éxito al
comercio de vinos. En 1887 sus padres se
trasladan a una antigua casa de la calle Nueva y
cursa primaria y elemental en el colegio de
Primera y Segunda Enseñanza de San José.
En 1891 aprueba con calificaciones de sobresaliente el examen de Primera
Enseñanza en el Instituto "La Rábida" de Huelva. Se traslada a Sevilla, en 1896,
para ser pintor, creyendo que esa es su vocación. Allí frecuenta la biblioteca del
Ateneo sevillano. Escribe sus primeros trabajos en prosa y verso. Empieza a
colaborar en periódicos y revistas de Sevilla y Huelva. Comenzó la carrera de
Derecho impuesta por su padre en la Universidad de Sevilla, aunque la abandona
en 1899. En 1899 estudia Bachillerato en el colegio de San Luis Gonzaga del
Puerto de Santa María, y obtiene el título de Bachiller en Artes.
Conoce a Zenobia Camprubí Aymar en 1913 y se enamora profundamente,
aunque el noviazgo fue difícil. En 1914 es nombrado director de las Ediciones de
la Residencia de Estudiantes por su amigo Jiménez Fraud y traduce para esta
editorial la Vida de Beethoven de Romain Rolland. Hizo varios viajes a Francia y
luego a Estados Unidos, donde en 1916 se casó con Zenobia. Este hecho y el
redescubrimiento del mar será decisivo en su obra, escribiendo Diario de un poeta
recién casado. Esta obra marca la frontera entre su etapa sensitiva y la intelectual.
Desde este momento crea una poesía pura con una lírica muy intelectual.
Asimismo, colabora con su esposa en el largo proceso de traducir veintidós obras
del poeta indio Rabindranath Tagore. En esta época, más en concreto en 1916,
fue nombrado director literario de nuevas ediciones de la Editorial Calleja y se creó
la colección "Obras de Juan Ramón Jiménez" en la que aparecieron Estío (1916),
Sonetos espirituales (1917), la edición completa de Platero y yo (1917) y Diario de
un poeta recién casado (1917). Además, a su esposa le encargaron la traducción
de quince cuentos; en correspondencia, Juan Ramón dedicó a Rafael Calleja su
Diario de un poeta recién casado y Jiménez recibió el encargo de entablar
relaciones con editoriales norteamericanas dedicadas también a la literatura
infantil y a la pedagogía cuando partió a Nueva York en viaje de novios; después
las relaciones se deterioraron al incumplir la editorial diversos compromisos.