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Grupo de Acciones Públicas (GAP), 20 años

Educación
legal clínica
Experiencia comparada como modelo
de formación basado en la justicia social

María Lucía Torres-Villarreal


Paola Marcela Iregui-Parra
editoras académicas

Fundación Hanns Seidel I Universidad del Rosario


Hanns Hanns
Seidel Seidel
Stiftung Stiftung
Educación legal clínica
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada
como modelo de formación basado en la justicia social

Resumen
Como resultado de un esfuerzo académico, derivado del trabajo que se ha realizado al interior
del Grupo de Acciones Públicas de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario,
en asocio con la Fundación Hanns Seidel, se concibió esta obra conmemorativa de los 22 años
de creación y trabajo ininterrumpido del gpa. Este libro tiene dos propósitos: por un lado, do-
cumentar el quehacer de la clínica en diversos frentes, y por el otro, revisar de manera juiciosa
y multidimensional las perspectivas que los profesores tienen alrededor de la Educación Legal
Clínica hoy, en diversas regiones donde el modelo ha existido y ha ido buscando su lugar, su
reconocimiento y posicionamiento.
En este sentido, al pensar el libro, el equipo supervisor de la Clínica concibió una estructura
bipartita, que permitiera consolidar algunas acciones de litigio estratégico destacadas que fueron
adelantadas por la clínica en el periodo 2014-2021, que coincide con la finalización de la revisión
de casos contemplada en el libro anterior, y también tener unos escritos sobre el estado actual
del modelo clínico visto desde la experiencia de profesores dedicados a la educación clínica del
derecho, que conciben el escenario como un verdadero espacio para la generación de transfor-
maciones en la enseñanza del derecho, para la formación de líderes sociales y agentes de cambio
y para materializar los valores éticos y sociales que fundan la profesión legal.

Palabras clave: clínicas jurídicas, litigio estratégico, acciones constitucionales, defensa interés
público, derechos humanos.

Clinical legal education: A look in comparative experience


as a training model based on social justice

Abstract
As a result of an academic effort, derived from the work carried out within the Public Actions
Group at the Faculty of Jurisprudence of the Universidad del Rosario, in association with the
Hanns Seidel Foundation, this text has been conceived to commemorate 22 years of uninter-
rupted work since the creation of the Group. The book has two purposes: on the one hand, to
document the work of the Clinic on various fronts and, on the other, to review in a rigorous and
multidimensional way the perspectives of teachers on clinical legal education today, in different
regions where the model has existed and been seeking its place, recognition, and positioning.
In this sense, when planning the book, the Clinic’s supervisory team developed a bipartite
structure, which would allow consolidating some outstanding strategic litigation actions car-
ried out by the Clinic in the period 2014-2021—which coincides with the completion of case
reviews covered in the previous book—while also presenting some studies on the current state
of the clinical model seen from the experience of professors dedicated to the clinical education
of law, who envision the scenario as a true space to generate transformations in the teaching
of law, to train social leaders and agents of change, and to bring to life the ethical and social
values that are the foundation of the legal profession.

Keywords: legal clinics, strategic litigation, constitutional actions, public interest defense,
human rights.

Citación sugerida / Suggested citation


Torres-Villarreal, M., L. y Iregui-Parra, P. M. (2022). Educación legal clínica: experiencia
comparada como modelo de formación basado en la justicia social. Bogotá: Editorial Univer-
sidad del Rosario.
[Link]
Educación legal clínica:
una mirada a la experiencia
comparada como modelo
de formación basado en
la justicia social

Grupo de Acciones Públicas (gap), 20 años

María Lucía Torres-Villarreal


Paola Marcela Iregui-Parra
—Editoras académicas—
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación basado
en la justicia social. Grupo de Acciones Públicas (gap), 20 años / María Lucía Torres-Villarreal,
Paola Marcela Iregui-Parra, editoras académicas. – Bogotá: Editorial Universidad del Rosario,
Fundación Hanns Seidel, 2022.

xv, 319 páginas


Incluye referencias bibliográficas.

1. Derecho – Enseñanza. 2. Justicia social. 3. Teoría del derecho. 4. Derechos humanos –


Investigaciones. 5. Derechos civiles – Investigaciones. I. Torres-Villarreal, María Lucía. II.
Iregui-Parra, Paola Marcela. III. Universidad del Rosario. IV. Fundación Hanns Seidel. V.
Título.

323.861 SCDD 20

Catalogación en la fuente – Universidad del Rosario. CRAI

DJGR

Hecho el depósito legal que marca el Decreto 460 de 1995

© Editorial Universidad del Rosario Primera edición: Bogotá D. C., 2022


© Universidad del Rosario
© Fundación Hanns Seidel ISBN: 978-958-784-852-6 (impreso)
© Varios autores ISBN: 978-958-784-853-3 (ePub)
© Beatriz Londoño Toro, por el Prólogo ISBN: 978-958-784-854-0 (pdf )
[Link]

Corrección de estilo: Ludwing Cepeda Aparicio


Diseño de cubierta: Luz Arango y César Yepes
Diagramación: Precolombi EU-David Reyes
Editorial Universidad del Rosario Impresión: Xpress Estudio Gráfico y Digital SAS
Carrera 7 No. 12B-41, of. 501
Tel: 601 297 02 00, ext. 3113 Impreso y hecho en Colombia
[Link] Printed and made in Colombia

Los conceptos y opiniones de esta obra son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no
comprometen a los editores ni sus políticas institucionales.

El contenido de este libro fue sometido al proceso de evaluación de pares, para garantizar los altos
estándares académicos. Para conocer las políticas completas visitar: [Link]

Todos los derechos reservados. Esta obra no puede ser reproducida sin el permiso previo escrito de
las editoriales.
Contenido

Prólogo............................................................................ xiii
Beatriz Londoño Toro

Introducción..................................................................... 1

Parte 1. La experiencia del Grupo de


Acciones Públicas en la implementación de
estrategias de litigio: el valor pedagógico,
social y ético de sus actuaciones

Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones


Públicas: estrategia de formación y herramienta
para la justicia social......................................................... 19
Camila Zuluaga Hoyos
Anamaría Sánchez Quintero
Natalia Pérez Amaya

Introducción........................................................................ 21
1. El Grupo de Acciones Públicas: veinte años
evolucionando con el trabajo con la comunidad............. 24
2. Metodología de trabajo con comunidades...................... 28
3. Casos de intervención comunitaria pedagógica.............. 37
4. Opiniones sobre la contribución del grupo
de acciones públicas para la defensa
de las comunidades vulnerables..................................... 45
Conclusiones........................................................................ 50
Referencias.......................................................................... 51

vii
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Aproximación a la democracia ambiental desde


la educación legal clínica y el litigio estratégico.................. 53
Lina Muñoz Ávila
Sebastián Senior Serrano

Introducción........................................................................ 55
1. ¿Qué es la democracia ambiental?.................................. 57
2. ¿Por qué es importante la democracia
ambiental para el litigio estratégico
y la educación legal clínica?........................................... 62
3. El enfoque del Grupo de Acciones Públicas:
el caso de estructura abierta o caso sombrilla................. 69
Conclusiones........................................................................ 75
Referencias.......................................................................... 77

La reivindicación del pueblo raizal por medio


de una alianza con el gap: caso “Spa Providence”.............. 81
Anamaría Sánchez Quintero
Nicolás Barón González

Introducción........................................................................ 83
1. Experiencia del gap y la comunidad raizal.................... 83
2. La comunidad raizal y su relación con el turismo.......... 85
3. El caso “Spa Providence”............................................... 89
4. Reflexiones finales......................................................... 105
Referencias.......................................................................... 108

El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta


de redistribución de recursos............................................. 113
Daniela Yepes García
Andrés Rodríguez Morales

Introducción: el viche del Pacífico, protagonista


de este caso.................................................................... 115

viii
Contenido

1. La ley de monopolios rentísticos, normativización


de la discriminación...................................................... 117
2. La estrategia de litigio estratégico................................. 120
Reflexiones finales............................................................... 135
Referencias.......................................................................... 137

Deuda histórica del Estado colombiano


frente a las personas en situación de prostitución:
acción de inconstitucionalidad en contra
del Código de Policía........................................................ 143
Paola Marcela Iregui-Parra
María Manuela Márquez Velásquez

Introducción........................................................................ 144
1. Caracterización del fenómeno de la prostitución
en Colombia.................................................................. 147
2. Estrategia de litigio....................................................... 152
3. Análisis de los efectos derivados del fallo inhibitorio..... 163
Conclusiones........................................................................ 167
Referencias.......................................................................... 169

Parte 2. La educación legal clínica en


Iberoamérica: evolución, consolidación,
fortalecimiento y lecciones aprendidas
desde lo pedagógico y lo social

Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas


en la implementación del sistema penal acusatorio.
La experiencia de la clínica de interés público del itam...... 173
Héctor Alberto Pérez Rivera

Introducción........................................................................ 174
1. Modelo clínico de enseñanza........................................... 176

ix
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

2. Experiencia del estudiantado........................................... 191


Conclusiones........................................................................ 194
Referencias.......................................................................... 196

La educación jurídica en derechos humanos


en Brasil y el rol de las clínicas jurídicas
en el siglo xxi................................................................... 199
Paula Monteiro Danese

Introducción........................................................................ 200
1. Educación jurídica en derechos humanos
y clínicas jurídicas......................................................... 201
2. Clínica Jurídica de Direitos Humanos
do Ibmec São Paulo....................................................... 212
Conclusión .......................................................................... 216
Referencias.......................................................................... 217

Discapacidad e interés público: experiencias no


tradicionales de litigio estratégico en la clínica jurídica
en discapacidad y derechos humanos de la Pontificia
Universidad Católica del Perú........................................... 221
Renata Bregaglio

Introducción........................................................................ 223
1. El rol de las clínicas jurídicas de interés
público y el litigio estratégico como herramienta
para el cambio social...................................................... 224
2. Las clínicas jurídicas de discapacidad
como un espacio para el litigio estratégico
y la configuración de nuevas especializaciones
en el derecho................................................................. 228
3. Dos experiencias de litigio estratégico
en la Clínica Jurídica de Discapacidad
y Derechos Humanos de la pucp............................... 232

x
Contenido

Conclusiones........................................................................ 246
Referencias.......................................................................... 248

El cuándo, el cómo y el porqué de la Clínica


Jurídica per la Justícia Social de la Universitat
de València: 15 años de experiencia.................................... 251
Pilar Fernández Artiach
Andrés Gascón Cuenca

Introducción........................................................................ 252
1. Origen y desarrollo de la iniciativa................................ 253
2. Los objetivos formativos, la metodología y la
estructura de la Clínica Jurídica per la Justícia
Social de la Facultat de Dret de la Universitat
de València.................................................................... 258
Valoración final.................................................................... 271
Referencias.......................................................................... 271

La educación legal clínica en Colombia:


un movimiento que llegó para quedarse............................. 275
María Lucía Torres-Villarreal

Introducción........................................................................ 277
1. Las fortalezas del modelo clínico: razones de más
para entender su importancia pedagógica y social.......... 280
2. Obstáculos en los procesos de formación,
consolidación y fortalecimiento de las clínicas
jurídicas en Colombia.................................................... 287
3. Los retos de la educación legal clínica: elementos
para hacer que el modelo se fortalezca y trascienda....... 298
4. Las voces de los expertos: unidos por sueños comunes... 304
Conclusiones........................................................................ 308
Referencias.......................................................................... 309
Anexo. Listado Red Colombiana de Clínicas Jurídicas........ 317

xi
Prólogo

El momento en que se presenta este libro pone a prueba


muchos de los valores que se promueven en la educación
legal clínica. Es indudable que los tiempos de crisis que nos
ha tocado vivir son un reto para la esperanza, la solidaridad
y el compromiso social.
La voz de los jóvenes se hace sentir reclamando justicia
social en medio de la pandemia, exigiendo condiciones para
una vida digna, democracia ambiental, protección de la
naturaleza y sus defensores, recordando a las instituciones
su compromiso con los más débiles y con las nuevas y fu-
turas generaciones. Los vientos de renovación, de cambio
y de humanización exigen a la Academia servir de espacio
de reflexión y acompañamiento en nuevos procesos de
aprendizaje político, social y vital.
La conmemoración para el Grupo de Acciones Públicas
siempre ha sido una oportunidad para reflexionar y avanzar
y la mejor forma de hacerlo es escribiendo lo vivido, siste-
matizando las experiencias, los avances, pero también las
dificultades. De esta forma se elaboró, cuando se cumplió
el primer decenio de trabajo, el que los estudiantes llaman
“el libro rojo”, titulado Educación legal clínica y defensa de los
derechos humanos (2009); luego se publica otro ejercicio aca-
démico similar denominado Litigio estratégico en Colombia
(2013), que a su turno es llamado “el libro negro”. En uno
y otro caso, la denominación del color está dada en virtud
del tono acogido para la cubierta del libro y se tornó en un

xiii
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

referente para los estudiantes y una forma muy particular


de aproximarse a los textos producidos por ellos mismos.
Ambos trabajos se han referido a casos paradigmáticos
del Grupo de Acciones Públicas en periodos consecutivos
de tiempo. En el 2015 se unen a la voz del GAP muchas
clínicas jurídicas de Iberoamérica y del mundo en el trabajo
denominado El interés público en América Latina: reflexiones
desde la educación legal clínica y el trabajo Probono. Hoy con
orgullo se publica el libro conmemorativo de los veinte
años con el título Educación legal clínica: una mirada a la
experiencia comparada como modelo de formación basado en
la justicia social.
Este trabajo tiene dos ejes teóricos, el primero es el én-
fasis en la educación legal clínica como modelo pedagógico
basado en la justicia social; son muchos los aprendizajes
derivados de la reflexión crítica que aportan los autores
(profesores y estudiantes), además de los casos del GAP y
sus análisis. El segundo es el reconocimiento de los avances
que ha significado para las clínicas latinoamericanas el tra-
bajo colectivo; escribir desde diversas regiones del mundo
y compartir experiencias es una dinámica que demuestra
sus grandes aportes en Iberoamérica, con un abanico de
lecciones aprendidas desde México, Brasil, Perú, Argen-
tina, España y Colombia.
Presentar esta obra es motivo de gran satisfacción
personal e institucional. Pocas veces se tiene la posibilidad
de ver crecer una experiencia académica como el GAP, que
se sembró en la Universidad del Rosario en 1999 y que ha
florecido y dado frutos maravillosos. Pero lo más increíble
es conocer que la educación legal clínica en Iberoamérica
se multiplica a través de redes e interacciones que los pro-
fesores han construido durante estos años. Hoy valoramos

xiv
Prólogo

más las oportunidades de reencuentro con los actores de la


educación legal clínica y queremos resaltar sus voces, sus
recomendaciones y sus esfuerzos a pesar de las dificultades.
En la educación legal clínica debe reconocerse el antes
y el después, y hacer un homenaje a tantas personas que
han recibido la antorcha del relevo generacional y que
han fortalecido el movimiento, multiplicándolo, dándole
solidez académica y práctica, y llenándolo de creatividad y
esperanza en un futuro más solidario e incluyente, donde
la justicia social pueda ser una realidad.

Beatriz Londoño Toro


Profesora emérita
Universidad del Rosario

xv
Introducción

Un día un estudiante nos dijo, las clínicas jurídicas,


así como el trabajo Probono, le enseñan a uno a dejar
de preguntarse cuándo va a cambiar el mundo
y en su lugar pensar más bien, cuándo voy a ayudar
a cambiarlo.
Palabras de un estudiante del Grupo de Acciones Públicas

La elaboración de un libro del Grupo de Acciones Públicas


siempre ha supuesto un hito en la historia de la clínica
en Colombia. Como lo menciona la profesora Beatriz en
su prólogo a esta obra, la denominación con colores de
los diferentes libros se tornó un parámetro para los es-
tudiantes, no solo para identificarlos sino para reconocer
su temporalidad, además de proporcionarles cercanía a
sus contenidos, en los cuales ha habido participación de
ellos. De esta manera, tener una obra periódica se volvió
un propósito permanente del grupo, pues es la manera de
aportar elementos en la sistematización de las acciones
de las clínicas jurídicas, que es, sin duda, una forma de
fortalecer el modelo y su importancia.
Este libro sigue parcialmente la estructura de las edi-
ciones anteriores, en la medida en que trata de dar cuenta
del quehacer de la clínica en diversos frentes; sin embargo,
teniendo en cuenta que se trata de una obra conmemorativa
de los ya 22 años de creación y trabajo ininterrumpido del

1
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

GAP, también contempla una serie de capítulos que revisan


de manera juiciosa y multidimensional las perspectivas
que los profesores tienen alrededor de la educación le-
gal clínica hoy, en diversas regiones donde el modelo ha
existido y ha ido buscando su lugar, su reconocimiento y
posicionamiento.
Sea lo primero agradecer a todas las personas que se
han sumado de manera tan gentil a esta obra y presentar
así este maravilloso resultado, por demás muy especial para
el GAP, tanto porque da continuidad a la serie de publica-
ciones periódicas, como por tratarse de la celebración de
su aniversario y qué mejor forma de hacerlo que rindiendo
homenaje al movimiento clínico desde sus expresiones como
modelo pedagógico y como escenario de cambios sociales.
Al momento de diseñar este libro en el equipo super-
visor de la Clínica, pensamos en una estructura bipartita,
que nos permitiera, de un lado, consolidar algunas acciones
de litigio estratégico destacadas que fueron adelantadas
por la clínica en el periodo 2014-2021, que coincide con
la finalización de la revisión de casos contemplada en el
libro anterior1 y que además denotan, una vez más, que las

1
Se trata del libro Litigio estratégico en Colombia. Casos paradigmáti-
cos del Grupo de Acciones Públicas, que da cuenta de los avances en materia
legal clínica y de litigio estratégico de la clínica en el periodo 2009-2013,
como continuación del ejercicio que se dio, a su turno, en 2009 con la obra
Educación legal clínica y defensa de los derechos humanos. Casos paradigmá-
ticos del Grupo de Acciones públicas, gap, la cual da cuenta de las acciones
de la clínica en sus primeros diez años de existencia. Estas obras están
disponibles en open access en los siguientes enlaces: [Link]
[Link]/gpd-litigio-estrategico-en-colombia-casos-paradigmaticos-
[Link] y [Link]
gpd-educacion-legal-clinica-y-defensa-de-los-derechos-humanos-casos-
[Link], respectivamente.

2
Introducción

acciones de litigio estratégico van más allá del escenario


judicial, proponiendo estudio de casos multifacéticos que
abordan una variada gama de estrategias. De otro lado,
tener una selección de escritos sobre el estado actual del
modelo clínico visto desde la experiencia de profesores
dedicados a la educación clínica del derecho, que conciben
el escenario como un verdadero espacio para la generación
de transformaciones en la enseñanza del derecho, para la
formación de líderes sociales y agentes de cambio y para
materializar los valores éticos y sociales que fundan la
profesión legal.
Es importante señalar que otro de los objetivos de la
publicación es fortalecer la educación legal clínica como
modelo de enseñanza y aprendizaje del derecho. En este
sentido, algunos de los capítulos evidencian el resultado
de la aplicación de la metodología clínica a partir de ele-
mentos pedagógicos que no solo revisten relevancia de cara
a la manera en la cual se forma a los estudiantes dentro
de la clínica, sino también respecto de la forma en que se
adquieren, fortalecen e implementan herramientas peda-
gógicas para la enseñanza del derecho a las comunidades
en un ejercicio de “formación de formadores”, en el que los
propios estudiantes asumen, como parte de la estrategia
de un caso, el proceso formativo de estas.
De igual forma, resulta relevante resaltar el valor de
la investigación y de los procesos investigativos que se
adelantan al interior de las clínicas jurídicas, como una
herramienta que, por un lado, nutre el diseño, construcción
y puesta en marcha de las estrategias de litigio frente a los
casos que se llevan, como un instrumento más no como
un fin en sí mismo del modelo; vista de esta forma, la in-
vestigación formativa es parte del esquema de formación

3
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

de los estudiantes al interior de la clínica. Por otro lado,


es la forma de sistematización de la experiencia clínica, lo
cual ha permitido consolidar el movimiento en la región
y siempre seguirá siendo un reto, pues llevar al escenario
de publicaciones académicas los resultados clínicos, tanto
desde el litigio estratégico como desde la esfera pedagógica,
es una necesidad imperativa para asegurar la mejora conti-
nua y el progreso del movimiento y del modelo clínico. Lo
anterior se refleja en las experiencias tanto del país como
internacionales.
Por todo esto, el libro plantea capítulos desde el litigio
estratégico, incluyendo casos que involucraron acciones de
diversa índole, y desde la esfera pedagógica, denotando el
valor agregado que la investigación presta en cada pers-
pectiva del modelo.
Así las cosas, esta obra contiene reflexiones de profe-
soras de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad
del Rosario, donde se inserta la clínica jurídica, las cuales
desde sus áreas de conocimiento desempeñan el rol de su-
pervisoras dentro de la clínica. Así mismo, cuenta con la
participación de personas que en la última década fueron
supervisoras de la clínica y que hoy se conectan desde sus
ejercicios profesionales a los temas que desde distintas
aristas abordaron en su paso por la clínica. Por supuesto,
también cuenta con la concurrencia de estudiantes de la
clínica o de estudiantes recién graduados de la Facultad que
durante su carrera formaron parte de la clínica; unos y otros
conocedores de primera mano de los casos y las situaciones
que se plantean en este libro. De igual forma, contiene las
reflexiones de profesores y profesoras de diferentes países
que, desde diferentes escenarios, han acompañado al GAP
en su historia y han aportado elementos para la consecución

4
Introducción

de sus logros; son aliados estratégicos, como personas, como


profesores y como directores de clínicas pares.

La estructura de la obra y su contenido


Cada capítulo, a pesar de ser escrito por autores diferentes,
sigue la misma estructura. Una introducción, en la que se
incluye la pregunta de investigación o hipótesis, el objeto
de estudio, la metodología empleada y la estructura del
texto. Después sigue el desarrollo del texto, las conclusio-
nes y las fuentes consultadas. Es muy interesante que en
algunos capítulos se utilizan palabras diferentes que hacen
alusión a conceptos similares, lo que es propio de la riqueza
y evolución del trabajo clínico, que es, por esencia, amplio
y dinámico. Por eso, consideramos que no era pertinente
homogenizar el uso de conceptos, porque sería contrario a la
práctica del modelo y dejamos a consideración del lector ir
ubicando esos aspectos o elementos conceptuales comunes
que van dejando ver la estructura misma del modelo y sus
objetivos misionales, más allá del país de donde provenga
la experiencia.
De esta manera, la primera parte del libro, denominada
“La experiencia del Grupo de Acciones Públicas en la im-
plementación de estrategias de litigio: el valor pedagógico,
social y ético de sus actuaciones”, está dedicada a revisar
diferentes experiencias del GAP en el diseño, construc-
ción e implementación de acciones de litigio estratégico
en diferentes casos, con una serie de características que
los hacen ser particulares y, por ende, se tornan en casos
paradigmáticos, bien sea por la temática, el resultado, el
impacto, las lecciones aprendidas, etc. Al igual que se re-
salta la importancia de la función pedagógica del modelo,
para la formación de abogados conscientes de su deber de

5
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

ejercer la profesión con un sentido ético y social y para el


empoderamiento de las comunidades en el conocimiento
de sus derechos y la lucha por el acceso amplio, real y
eficiente a la justicia.
Inicia este apartado con el escrito titulado “Las acciones
pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas: estrategia
de formación y herramienta para la justicia social”, escrito
por Natalia Pérez-Amaya, Anamaría Sánchez-Quintero
y Camila Zuluaga-Hoyos, y cuyo objetivo es demostrar
el papel que tienen las acciones pedagógicas en la pro-
tección de los derechos de las comunidades, como una
forma de identificar, conocer y apropiarse de estos como
base del acceso a la justicia, y en el proceso de formación
de los estudiantes, como una forma de llevar el derecho
fuera de los libros y las aulas y vivir el street law como una
forma de hacer litigio estratégico. Para ello, se emplean
cuatro casos de intervención comunitaria del GAP con
poblaciones vulnerables, con un enfoque diferencial y
particular, atendiendo a sus características propias. Se
resalta de manera especial la recolección de las voces de
comunidades y aliados que han trabajado de la mano de la
clínica en la construcción de estas acciones pedagógicas,
especialmente la Fundación ProBono Colombia, nuestro
aliado en la búsqueda del acceso a la justicia y al defensa
del interés público.
El siguiente capítulo se llama “Aproximación a la de-
mocracia ambiental desde la Educación Legal Clínica y el
Litigio Estratégico”, de autoría de Lina Marcela Muñoz-
Ávila y Sebastián Senior-Serrano. Se trata de un escrito
que de una manera muy armónica ilustra la importancia
de la formación y el empoderamiento ciudadano como
herramientas para la consolidación de la democracia y

6
Introducción

cómo la Academia, a través de espacios como las clínicas


jurídicas, contribuyen a esta labor desde el abordaje de
casos emblemáticos cuyo propósito es la justicia social y
la protección de los más vulnerables. En ese sentido, los
autores relacionan la importancia de acotar la noción de
democracia ambiental y establecer su vínculo con el litigio
estratégico, como base para la estructuración de casos clí-
nicos, que permitan adelantar acciones pedagógicas y al
mismo tiempo ser instrumentos de incidencia en diversos
ámbitos. Se destaca la creación y adopción del término
“casos de estructura abierta”, que en materia del quehacer
de la clínica jurídica esboza el conjunto de varias herra-
mientas y diversas acciones de litigio estratégico necesarias
para que, debidamente interrelacionadas, puedan generar
un alto impacto social.
El tercer capítulo se denomina “La reivindicación del
pueblo raizal por medio de una alianza con el Grupo de
Acciones Públicas: caso Spa Providence”, que recoge un
camino de varios años de trabajo conjunto con la comuni-
dad raizal del Archipiélago de San Andrés, Providencia y
Santa Catalina, la cual ha sido parte de varias acciones por
parte del GAP en la búsqueda por visibilizar, concientizar
y sensibilizar en torno a sus necesidades y características
que deben ser garantizadas como pueblo étnico, aunando
esfuerzos a su lucha histórica por ser tratados de manera
igualitaria que otros grupos étnicos del país. La alianza del
GAP se ha dado con la Veeduría Cívica “Old Providence”,
con integrantes de la comunidad raizal y en esta obra que-
remos exaltar el valor que ha tenido Josefina Huffington,
cabeza de la organización, no solo en las acciones adelan-
tadas, sino en el proceso de formación de los estudiantes de
la clínica; una mujer admirable, lideresa en todo el sentido

7
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

de la palabra, dueña de sus ideas y de grandes sueños. En


el caso estudiado, se resalta de manera especial que fue
la primera vez que la Corte Constitucional reconoció el
derecho a la consulta previa a la comunidad raizal.
El cuarto capítulo, titulado “El viche del Pacífico:
el derecho como una herramienta de redistribución de
recursos”, escrito por Daniela Yepes-García y Andrés
Rodríguez-Morales, plantea las reflexiones adelantas por
el GAP que concluyeron en una estrategia judicial enfocada
en reivindicar el valor de las bebidas étnicas afro, como
parte de la tradición y cultura ancestral de las comunida-
des del Pacífico colombiano, en igualdad de condiciones
frente a otras bebidas étnicas reconocidas como tal en la
legislación nacional. Este tipo de acciones permite aportar
elementos para superar la estigmatización del viche como
bebida alcohólica, al tratarse de una visión reduccionista que
impide entender su verdadera connotación social, cultural
y económica, y procura, en ese sentido, su resignificación y
exaltación. Se destaca en el caso la relación de una alian-
za estratégica con la Fundación Activos Culturales Afro
(ACUA), gracias a la cual el caso llegó a la clínica, lo que
ha permitido la estructuración de otra serie de acciones
de incidencia en favor de la comunidad afro en una labor
conjunta de esfuerzos y anhelos compartidos.
El quinto y último capítulo de la primera parte se lla-
ma “Deuda histórica del Estado colombiano frente a las
personas en situación de prostitución: acción de inconstitu-
cionalidad en contra del Código Nacional de Policía” y fue
elaborado por Paola Marcela Iregui-Parra y María Manuela
Márquez-Velásquez. En virtud de un trabajo conjunto con
la organización social de mujeres “Pro equidad de género”,
se avanzó en la estructuración de una acción de incidencia

8
Introducción

social con miras a lograr un verdadero análisis del fenómeno


de la prostitución y las problemáticas sociales y jurídicas
que lo rodean, pues los intentos normativos y jurispruden-
ciales previos no habían avizorado un abordaje profundo
e integral, lo que evidencia que el tema de la prostitución
en Colombia no es, en términos jurídicos, un asunto claro
y mucho menos lo son las responsabilidades que bordean
a los actores sociales involucrados, incluyendo al Estado
mismo. Se destaca de este caso la reflexión en torno a los
retos que se tienen como país en materia de regulación y
manejo con enfoque de derechos humanos de este asunto.
Ahora bien, en relación con la segunda parte del libro,
esta se ha denominado “La educación legal clínica en
Iberoamérica: evolución, consolidación, fortalecimiento
y lecciones aprendidas desde lo pedagógico y lo social”, la
cual pretende centrar las reflexiones en la evolución de la
educación legal clínica, desde su perspectiva pedagógica y
como escenario de litigio estratégico. Para ello, se incor-
poran las reflexiones de cada profesor invitado, en el que
señalan las estrategias, acciones y metodologías que han
implementado en sus clínicas y que, a su juicio, representan
un aporte para la consolidación del modelo de enseñanza
clínica del derecho en su universidad y en su país. Así
mismo, se infieren elementos en torno a la importancia del
modelo clínico con el fin de entender este libro como una
forma más de seguir posicionado y fortaleciendo el modelo
de enseñanza clínica del derecho desde la justicia social,
los valores éticos y la necesidad de construir una mejor
sociedad de manera consciente, deliberativa, participativa
y empática. Este apartado cuenta con contribuciones de
Brasil, Colombia, España, México y Perú. Que sea esta
la mejor oportunidad para agradecer a los profesores el

9
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

haberse sumado a esta iniciativa y permitirnos, los unos


a los otros, seguir soñando en estos intereses comunes de
querer aportar algo a la transformación social.
El primer capítulo de este apartado se titula “Estrate-
gias y desafíos de la defensa de las víctimas en la imple-
mentación del sistema penal acusatorio. La experiencia
de la clínica de interés público del ITAM”, de autoría del
profesor Héctor Pérez-Rivera, director de la Clínica de
Litigio Penal en contra de violaciones graves a los derechos
humanos2 del Instituto Tecnológico Autónomo de México
(ITAM). De esta manera, resaltando las líneas de acción de
la clínica, los casos emblemáticos en que esta ha partici-
pado, la importancia del trabajo con aliados estratégicos
y la participación en escenarios de incidencia en derechos
humanos, el profesor destaca la pertinencia de la educación
legal clínica como una forma de generar concientización y
sensibilización frente a las situaciones de la cotidianidad en
las que se vulneran los derechos humanos, como una forma
de aprender desde la propia realidad y como una oportuni-
dad de servir a los más vulnerables. Resalta puntualmente
el valor agregado de la clínica al formar desde los valores
y la ética.
Seguido se encuentra el capítulo “La educación jurídica
en derechos humanos en Brasil y el papel de las clínicas
jurídicas”, de la profesora Paula Monteiro Danese, directora
de la Clínica Jurídica de Derechos Humanos del IBMEC-
SP, en Brasil. En esta oportunidad, la profesora reflexiona
sobre la necesidad de contar con clínicas jurídicas como
una forma de aportar a la redemocratización del país y,

2
En comunicado de junio de 2021, se informa que la Clínica ahora
tendrá esta denominación en reemplazo de “Clínica de Interés Público”.

10
Introducción

con ello, al imperioso cumplimiento de los derechos y al


empoderamiento de las comunidades; esto más allá del
formato de la clínica, pues no hay un formato único de
clínica y, en consecuencia, tampoco de docencia al interior
de estas. En tal sentido, el capítulo pretende aportar algunos
elementos para la reflexión sobre la docencia en derechos
humanos, el rol de las clínicas jurídicas y la experiencia
de ser coordinador de una clínica naciente, en medio de
una realidad social, política, económica compleja del orden
nacional, aunado a los retos que la situación actual impone
a nivel global. Se resalta el uso de los propios aprendizajes
como mecanismo de fortalecimiento para la estructuración
de acciones de litigio estratégico y como medio para la
formación humanista, base de la profesión legal.
En tercer lugar, se encuentra el capítulo de la profesora
Renata Bregaglio-Lazarte, directora de la Clínica Jurídica
en discapacidad de la Pontificia Universidad Católica del
Perú, titulado “Discapacidad e interés público: experiencias
no tradicionales de litigio estratégico en la clínica jurídica
en discapacidad de la Pontificia Universidad Católica del
Perú”. La profesora destaca la importancia de las clínicas ju-
rídicas y el litigio estratégico como herramientas de cambio
social, al mismo tiempo que permite darle voz a personas
o grupos históricamente invisibilizados. En ese sentido,
relaciona un par de casos a partir de los cuales busca evi-
denciar la estructuración de una estrategia de litigio cuyos
resultados pretende salir del patrón tradicional en el marco
de las decisiones alrededor del interés público. Se refiere de
manera puntual a un asunto que actualmente caracteriza
al movimiento clínico de la región y es su tendencia hacia
la especialización o focalización temática, como parte de

11
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

la evolución de la educación clínica y como respuesta a las


necesidades que el propio contexto va evidenciando.
El cuarto capítulo se denomina “El cuándo, el cómo y el
porqué de la Clínica per la Justicia Social de la Universitát
de Valencia”, de autoría de los profesores Pilar Fernández-
Artiach y Andrés Gascòn-Cuenca, codirectores de la
Clínica per la Justicia Social de la Universitát de Valencia,
España. Los profesores centran su escrito en un recorrido
desde el origen de la clínica, abordando el proyecto que
dio lugar a su creación y deteniéndose así en el análisis de
los desafíos, estrategias y metodologías que se derivan de
todos los años de existencia de la clínica y que han contri-
buido, de un lado, a la consolidación del modelo clínico
en la universidad, resaltando el valor del reconocimiento
institucional a la educación legal clínica y, de otro lado, en
el país, pues la clínica siempre ha tenido un destacado rol
en la Red Española de Clínicas Jurídicas. En este camino
se destaca el aporte de las clínicas jurídicas al proceso
formativo de los estudiantes, a la consolidación y aprehen-
sión del concepto de justicia social y a la estructuración de
acciones de litigio estratégico para atender las necesidades
del contexto. Se reconoce de manera especial la referencia
que los profesores hacen a la necesidad de realizar análisis
desde los valores al interior de la clínica, como una parte
fundamental de la dimensión pedagógica y ética, y como
aquello en lo que debería sustentarse el acceso a la justicia
y la defensa del interés público.
A continuación, está el capítulo “La Educación Le-
gal Clínica en Colombia: un movimiento que llegó para
quedarse”, de autoría de la profesora María Lucía Torres-
Villarreal, directora de la Clínica Jurídica Grupo de Ac-
ciones Públicas (GAP), de la Universidad del Rosario en

12
Introducción

Bogotá, Colombia. Desde una visión de país, el escrito


pretende reflexionar sobre la evolución de la educación
legal clínica, denotando como esta se ha ido posicionado
como parte de los procesos pedagógicas para la formación
integral, ética y social de los futuros abogados, y como
espacio para la construcción de acciones que conduzcan a
alcanzar soluciones como base de transformaciones socia-
les. Para ello, se construye una serie de reflexiones a partir
de la experiencia del GAP y de su participación en la Red
Colombiana de Clínicas Jurídicas, que abordan elementos
del modelo clínico en el país, analizando las fortalezas, los
obstáculos y los retos que se han venido suscitando en torno
a la creación, consolidación y fortalecimiento de las clínicas
jurídicas. Se resalta de manera especial la incorporación
de las voces de algunos directores de clínicas jurídicas
nacionales, quienes plantean la relevancia del modelo para
el país y sus necesidades sociales.

El gap a partir de algunas cifras


Las actuaciones de la clínica jurídica se han caracterizado
por acoger acciones de diferente naturaleza que permitan,
de un lado, una formación integral del estudiante, al abor-
dar las problemáticas y los casos desde diversas visiones,
más allá del componente jurídico y, de otro lado, la estruc-
turación de un litigio estratégico más holístico, partiendo
de la premisa de que no siempre las acciones de carácter
jurídico son la única o mejor alternativa ante determinada
situación o comunidad.
Por ello, en ese pequeño apartado y de manera muy
sumaria, se precisan la tipología de casos, las diversas
temáticas y algunas cifras que reflejan el quehacer actual
de la clínica. En los últimos años las líneas de acción del

13
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Grupo de Acciones Públicas han incluido, además del tra-


bajo en casos de litigio estratégico en contextos judiciales,
proyectos pedagógicos dirigidos a poblaciones como los
jóvenes en condición de discapacidad y también proyectos
con financiadores externos dirigidos a la materialización
de los derechos humanos en Colombia desde un enfoque
territorial, a través de una labor pedagógica con organi-
zaciones y líderes territoriales. Así mismo, al catálogo de
acciones se han sumado los casos de estructura abierta,
en los cuales la clínica realiza una labor continuada de
seguimiento y apoyo a favor de determinadas temáticas
de derechos humanos, como la migración o la democracia
ambiental.
Temáticamente hablando, el GAP ha mantenido su de-
fensa del ambiente y territorio como una de sus principales
áreas de trabajo, a las cuales se suman en la actualidad la
defensa de los derechos de las comunidades étnicas, el de-
recho de los consumidores, los derechos de las personas en
condición de discapacidad, migración y trata de personas,
derechos de las mujeres y de género, derechos relativos a
la alimentación y desplazamiento por desastres naturales.
Estas temáticas son abordadas por la clínica a manera
de casos de litigio estratégico, que incluyen como estrate-
gias la presentación de acciones públicas, presentación de
intervenciones y amicus curiae ante tribunales nacionales e
internacionales, seguimientos legislativos, asesorías, inves-
tigaciones formativas, realización de campañas en medios
y estrategias pedagógicas, entre muchas otras. Pero en esta
última década también se ha desarrollado de manera im-
portante el eje de trabajo relacionado con la identificación,
estructuración y puesta en marcha de alianzas estratégicas,
las cuales nos permiten, desde la interdisciplinariedad y la

14
Introducción

multidimensionalidad, entender nuestros casos y edificar


las acciones de una manera más holística e integral.
A modo de cifras, en los últimos años, desde la pasada
edición de nuestro último libro, el GAP ha presentado más
de cuarenta acciones judiciales o coadyuvancias dentro
de sus casos de litigio estratégico, ha dado más de veinte
asesorías a comunidades, ha presentado tres amicus curiae
ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ha
emprendido más de quince proyectos o jornadas pedagógi-
cas, además de haber realizado numerosas intervenciones
ante la Corte Constitucional.

Agradecimientos
Este libro ha sido posible gracias al trabajo conjunto,
dedicado y juicioso de las supervisoras del GAP, los estu-
diantes activos de la clínica y aquellos recién graduados
que participaron no solo en los escritos de esta obra, sino
en el desarrollo de los casos al interior de la clínica. Igual-
mente, se ha hecho realidad gracias a la contribución de
los profesores internacionales invitados a participar y a los
maravillosos aportes de nuestros aliados estratégicos. Un
agradecimiento muy especial para la profesora Beatriz Lon-
doño, por permitirnos tener hoy al GAP, por acompañarnos
siempre con su sabiduría y guía, y por haber aceptado la
invitación para escribir el prólogo de este libro.

15
Parte 1
La experiencia del Grupo
de Acciones Públicas en la
implementación de estrategias
de litigio: el valor pedagógico,
social y ético de sus actuaciones
Las acciones pedagógicas en
el Grupo de Acciones Públicas:
estrategia de formación y herramienta
para la justicia social

Camila Zuluaga Hoyos*


Anamaría Sánchez Quintero**
Natalia Pérez Amaya***

* Abogada de la Universidad del Rosario y especialista en Derechos


Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Universidad Nacional
de Colombia. Abogada del área de Incidencia Internacional de la Comisión
Colombiana de Juristas, Bogotá, Colombia. Correo electrónico: camila.
zuluaga@[Link]
** Abogada de la Universidad del Rosario con maestría (LL . M.) en
Derechos Humanos y Derecho Humanitario de la American University
Washington College of Law. Directora general de la Fundación Probono
Colombia y supervisora del Grupo de Acciones Públicas de la Universidad
del Rosario. Correo electrónico: [Link]@[Link]
*** Abogada de la Universidad del Rosario con maestría en Medio
Ambiente y Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia. Sustan-
ciadora nominada de la Sección de Revisión del Tribunal para la Paz de la
Jurisdicción Especial para la Paz. Bogotá, Colombia. Correo electrónico:
[Link]@[Link]

19
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Sumario: Introducción. 1. El Grupo de Acciones Públicas:


veinte años evolucionando con el trabajo con la comunidad. 2.
Metodología de trabajo con comunidades. 2.1. Preparación de los
estudiantes (componente formativo). 2.2. Trabajo con comuni-
dades (componente social). 3. Casos de intervención comunitaria
pedagógica. 3.1. Seminario de exigibilidad de derechos humanos
a líderes y lideresas en restitución de tierras. 3.2. Capacitaciones
a microempresarios artesanales del Mercado de los Pueblos.
3.3. Atención jurídica a población migrante. 3.4. Atención
y capacitación a residentes del barrio Toberín. 4. Opiniones
sobre la contribución del Grupo de Acciones Públicas para la
defensa de las comunidades vulnerables. 4.1. Contribución de
los proyectos del GAP a las soluciones reales de los problemas o
necesidades que enfrentan las comunidades. 4.2. El aporte más
relevante de la Clínica. 4.3. Fortalezas destacadas del trabajo
de profesores y estudiantes del GAP. 4.4. Impacto social de los
proyectos del GAP. Conclusiones. Referencias.

Resumen: El Grupo de Acciones Públicas, en el desarrollo


de sus objetivos misionales, ha adelantado acciones pedagó-
gicas enfocadas en la formación de estudiantes de derecho
con responsabilidad social y de ciudadanos, líderes sociales y
comunidades vulnerables, buscando generar la apropiación de
los mecanismos de defensa de los derechos humanos en el país.
Así, desde las estrategias de litigio se han utilizado herramientas
como los talleres, conversatorios o seminarios para garantizar
la protección de los derechos de diversas comunidades con las
que ha trabajado de la mano. Lo anterior ha fortalecido el rol de
liderazgo de las poblaciones con quienes se trabaja para alcanzar
soluciones acorde a sus necesidades frente a las problemáticas
que les afectan.
Palabras clave: pedagogía comunitaria, mecanismos de
protección, liderazgo ciudadano, litigio estratégico, defensa de
derechos.

20
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

Abstract: The Public Actions Group, in the development of


its missionary objectives, has carried out pedagogical actions
focused on training law students, citizens, social leaders, and
vulnerable communities in the appropriation of the Colombian
human rights mechanisms. Through strategic litigation, tools
such as workshops, talks, or seminars have been used to guaran-
tee the protection of communities’ rights. This has strengthened
the leadership role of the populations with whom we work to
reach for solutions according to their needs, advocating for em-
powering people while adding a layer of protection for people’s
most basic rights.
Keywords: community education, protection mechanisms,
civil advocacy, strategic litigation, human rights defense.

Introducción
La Constitución Política de Colombia de 1991 contempla
un catálogo de derechos y mecanismos para su protección,
diseñados, en términos generales, para que cualquier per-
sona pueda acceder a estos sin la necesidad de contar con
un abogado1. Dichas herramientas han permitido una
garantía real y efectiva de los derechos humanos en el país,
así como han contribuido en la generación de conciencia y
apropiación de estos por parte de la población que habita
el territorio nacional (Londoño, 2009).
Sin embargo, dadas las complejidades mismas del
ordenamiento jurídico colombiano, como pueden ser los
procedimientos jurisdiccionales, el lenguaje en las normas
y las prácticas adelantadas por abogados, estas acciones
constitucionales y los derechos previstos en la Carta tienden

1
Salvo la acción de grupo consagrada en el artículo 88 de la Consti-
tución Política de Colombia, cuya presentación debe ser realizada por un
abogado. Lo anterior de conformidad con la Ley 472 de 1998.

21
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

a convertirse en un asunto desconocido y poco comprendido


por el ciudadano regular, limitando el derecho al acceso a
la justicia a quienes pueden tener el conocimiento jurídico
o costear los servicios de un abogado.
Bajo ese panorama, en 1999 surge el Grupo de Acciones
Públicas (en adelante, GAP o la Clínica) de la Universidad
del Rosario, que se propuso eliminar la brecha entre el
Estado y el ciudadano en materia de protección y garantía
de sus derechos bajo dos objetivos principales: un objetivo
pedagógico, a través de la formación de abogados con un
alto nivel ético y de responsabilidad social; y un objetivo
social, mediante la atención a comunidades vulnerables
para la garantía del derecho al acceso a la justicia de forma
efectiva.
El GAP ha fomentado la formación de estudiantes de
derecho en cuatro competencias generales: el ejercicio
jurídico a través de acciones constitucionales y públicas,
la investigación formativa, la incidencia en medios y altas
cortes, y la pedagogía comunitaria.
De esta manera, las acciones pedagógicas adelantadas
por la Clínica cuentan con una doble dimensión, siendo
una estrategia para la formación de futuros profesionales
en derecho con responsabilidad social y una herramienta
de empoderamiento de las personas y comunidades vul-
nerables, en sus derechos y mecanismos de protección.
Así, el objetivo de este capítulo consiste en responder a
la pregunta: ¿cuál ha sido el papel de las acciones pedagógi-
cas adelantadas por el Grupo de Acciones Públicas para la
protección de los derechos de las comunidades vulnerables?
Para ello, se hará referencia a la experiencia de trabajo al
interior de la Clínica en torno a la consecución de sus dos
objetivos misionales enunciados anteriormente, analizando

22
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

la pertinencia de la labor pedagógica como una herramienta


que permite impactar positivamente aquellos grupos o
poblaciones que históricamente han sido marginados y
cuyos derechos han sido constantemente transgredidos.
De este modo, se evidenciará cómo la experiencia de
la Clínica se ha cristalizado en dos procesos fundamen-
tales para la intervención comunitaria en el marco del
litigio estratégico: por un lado, el proceso al interior del
GAP, dentro del marco pedagógico, en donde se enseña a
los estudiantes habilidades blandas necesarias para tener
un impacto positivo en la interacción con poblaciones
vulnerables. Por otro lado, en el marco social, donde se
despliega una estrategia de educación a líderes y comuni-
dades vulnerables, la cual se ha incorporado como parte
de la estrategia de litigio, a través de acciones pedagógicas,
como talleres, conversatorios o seminarios.
Posteriormente, se expondrá cómo la Clínica ha aplica-
do estos dos procesos en la práctica, específicamente en la
pedagogía comunitaria, exponiendo cuatro casos recientes
en los que el GAP ha acompañado en la labor de enseñanza
de los derechos y sus mecanismos de protección a comu-
nidades diversas tales como: 1) líderes y lideresas víctimas
del despojo durante el conflicto armado colombiano; 2)
pequeños productores de zona rural de la ciudad de Bo-
gotá; 3) migrantes venezolanos y colombianos retornados;
y 4) residentes del barrio Toberín, de la ciudad de Bogotá.
Finalmente, se presentarán las impresiones de usuarios
del GAP, con el fin de finalizar abordando los principales
retos e impactos generados alrededor de este enfoque
adelantado al interior de la Clínica durante su existencia
y las consecuencias y enseñanzas que estas experiencias
han aportado.

23
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

1. El Grupo de Acciones Públicas: veinte años


evolucionando con el trabajo con la comunidad
La década de los noventa en Colombia significó una época
de cambios y rupturas frente al paradigma de los derechos.
La posibilidad de defender los derechos humanos por la
ciudadanía a través de mecanismos novedosos como las
acciones de tutela, de cumplimiento, de grupo, popular
y la acción pública de inconstitucionalidad permitió que
se generaran importantes avances, como el desarrollo de
los derechos fundamentales, la protección de los derechos
e intereses colectivos, así como servir de puente para la
garantía de los derechos económicos, sociales y culturales.
Con una Carta Política innovadora en materia de
derechos humanos y mecanismos para su protección, se
abrió la puerta para que las personas se apropiaran de estas
herramientas, convirtiéndose además en un reto para la
academia. Así las cosas, se creó la necesidad de volver real
dicho discurso constitucional a través de espacios pedagó-
gicos que permitieran el aprendizaje de las herramientas
allí consagradas (Londoño, 2009) y con esto cuestionar
la enseñanza tradicional del derecho. Se propuso un mo-
delo más cercano a la práctica real de la profesión a la luz
de los principios en los cuales se inspiró la Constitución
(Londoño, 2003).
Con esta idea de transformar la educación en derecho
surgió el Grupo de Acciones Públicas de la Universidad
del Rosario, como la primera clínica jurídica del país des-
tinada a la defensa de los derechos humanos y del interés
público, con el fin de promover el ejercicio de las acciones
constitucionales, la investigación formativa y acercar a las
personas y comunidades que tenían menos posibilidades de
llevar a cabo la protección de sus derechos (Londoño, 2009).

24
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

Bajo el modelo de la educación legal clínica, el GAP


se ha enfocado en el papel del ser humano en la sociedad,
formando abogados conscientes de la realidad social,
incentivando el uso de mecanismos de protección de los
derechos humanos y el interés público. Precisamente,
gracias al diseño metodológico del GAP se han formado
profesionales capaces de acercarse a las comunidades y
velar por el respeto de sus derechos en un contexto social
del cual los estudiantes forman parte como personas, como
ciudadanos y como abogados (Torres-Villareal, 2013).
A través de la educación clínica del derecho, se han
formado más de 300 estudiantes de último año en compe-
tencias derivadas del litigio estratégico, tales como:

• Investigación formativa: es aquella que tiene un


carácter socio-jurídico a través de la participación
en espacios académicos a nivel nacional e interna-
cional y de publicaciones académicas.
• Incidencia política y en medios: consiste en la genera-
ción de competencias que permitan la difusión de
ideas ante altas cortes nacionales e internacionales,
medios de comunicación y manejo de redes sociales.
• Acciones judiciales: es el ejercicio de acciones consti-
tucionales y acciones públicas, prestando la asesoría
legal que permita la defensa del interés público a
comunidades vulnerables.
• Pedagogía comunitaria: se realiza mediante la difusión
de herramientas formativas, simples y entendibles
para cualquier público y propiciando espacios con
comunidades vulnerables para la difusión de meca-
nismos de protección de los derechos humanos y
el interés público.

25
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Mediante un sistema de relevo, cada semestre ingresan


estudiantes a la Clínica completando un promedio entre 12
y 18 estudiantes por año (dependiendo de la cantidad de
trabajo o el cumplimiento de requisitos curriculares), los
cuales son elegidos a través de un proceso de alta calidad
donde participa el equipo supervisor y los estudiantes que
se encuentran próximos a finalizar su periodo (Torres-
Villareal, 2013).
Organizativamente, el GAP se compone de tres comi-
siones donde los estudiantes se encuentran divididos para
el seguimiento de casos por parte de una supervisora. Estas
son la comisión de medios y relaciones interinstitucionales,
la comisión pedagógica y la comisión de investigación (To-
rres-Villareal, 2013). A su vez, se cuenta con un espacio de
encuentro semanal denominado “Plenaria”; dicha reunión
es planeada semestralmente como un espacio en el que se
brinda a los estudiantes herramientas para el ejercicio de
su profesión, tales como redacción de textos, comunicación
asertiva, manejo de comunidades, ética profesional, acep-
tación de las emociones, entre otras herramientas que no
son impartidas en el currículo regular de derecho.
El equipo supervisor se compone por cinco abogadas
profesoras de la Facultad: la directora y supervisora de la
comisión de medios, la coordinadora y supervisora de
la comisión pedagógica, la supervisora de la comisión
de investigación y dos asesoras externas expertas en derecho
ambiental y derecho internacional de los derechos humanos.
Además del componente formativo y académico, du-
rante los más de veinte años de trabajo continuo, el GAP
ha desarrollado un acompañamiento con las comunidades
como parte de sus estrategias, constituyéndose como un
agente articulador entre el Estado y el ciudadano. Así, la

26
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

intervención que realiza la Clínica ante un caso o problema


jurídico no consiste en reemplazar a la comunidad y sus
intereses, sino identificar las necesidades y soluciones de la
mano de ellas. Para esto, el proceso de acercamiento no se
limita únicamente con la recepción de caso y entrega de un
resultado, sino a un proceso de identificación de contexto y
construcción colectiva de estrategias a través de reuniones
periódicas entre supervisores, estudiantes y comunidad.
Estos espacios permiten que los estudiantes adquieran
habilidades en torno a la atención a población vulnerable,
así como a analizar conjuntamente con la comunidad las
posibles resoluciones del problema y brindar un resultado
comprensible para todo aquel que no tenga formación ju-
rídica. En ese espacio entonces se plantean e implementan
distintas vías para dar a conocer las acciones constituciona-
les y los derechos humanos, las cuales son diseñadas y eje-
cutadas por los estudiantes, como pueden ser la realización
de talleres pedagógicos, cartillas o material audiovisual.
Hasta la fecha, el GAP ha tenido la oportunidad de
desplegar esta formación pedagógica a comunidades con
distintas problemáticas, contextos y características, como
son: 1) comunidades afectadas por proyectos extractivos
o de infraestructura; 2) comunidades indígenas; 3) comu-
nidades raizales; 4) niños, niñas y adolescentes; 5) habi-
tantes de calle; 6) comunidad de Ciudad Bolívar, Bogotá;
7) víctimas del conflicto armado; 8) víctimas de ataques
con agentes químicos; 9) músicos urbanos; 10) familias
en condiciones de vulnerabilidad; 11) tercera edad; 12)
personas con discapacidad; y 13) consumidores y usuarios.
Es así como, desde su creación, el GAP ha procurado
mantener su componente social al mismo nivel del com-
ponente pedagógico. Aunque se reconoce su aporte a la

27
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

formación de futuros abogados éticos, es fundamental


para dicho proceso la posibilidad de conocer y escuchar
directamente el contexto social, problemáticas y necesi-
dades de personas que se encuentran en condiciones de
vulnerabilidad. Igualmente, de sensibilizar al estudiante
frente a la posibilidad de generar un cambio en la realidad
de una comunidad cuyos derechos no han sido protegidos
de manera efectiva por el Estado.

2. Metodología de trabajo con comunidades


El interés público y la defensa de las comunidades más
vulnerables implica una fuerte confrontación con realidades
de desigualdad e inequidad, las cuales deben ser abordadas
de manera estratégica para lograr una intervención social
positiva. En especial, las intervenciones jurídicas deben
enfrentarse a las desigualdades epistemológicas que se
generan por la diferencia existente entre la comunidad y
los intervinientes, creada por el conocimiento especializado
que tienen los abogados sobre los mecanismos que existen
para proteger los derechos humanos y para acceder a la
justicia (Bonilla, 2017).
Además, las intervenciones comunitarias deben adop-
tar metodologías acordes a los procesos de aprendizaje y
recepción de conocimientos propios a las condiciones de
la población que será intervenida, de manera que los cono-
cimientos que se buscan transmitir puedan ser apropiados
adecuadamente y, sobre todo, generen efectos positivos
en los intereses de la comunidad. Para lograr este efecto,
quienes participan en las intervenciones deben desarrollar
habilidades blandas para poder transmitir los mensajes de
manera adecuada, buscando, en la mayor medida posible,
mantener la neutralidad. Para ello, es indispensable estar en

28
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

la capacidad de comunicarse asertivamente, manejar públi-


cos difíciles y desarrollar habilidades lingüísticas accesibles
para diferentes tipos de públicos. Al respecto, la sociología
ha determinado que las intervenciones comunitarias deben
manejar un lenguaje “no violento”, que debe reconocer la
existencia de una asimetría social, originada por las dife-
rencias culturales, sociales y económicas existentes entre
el interventor y la comunidad (Bourdieu, 1999).
Desde su creación hace más de veinte años, el Gru-
po de Acciones Públicas de la Universidad del Rosario
ha trabajado con comunidades vulnerables, a través de
intervenciones educativas y acciones judiciales que bus-
can la protección de los derechos humanos y del interés
público. Para hacer frente a los retos que acarrean las
intervenciones comunitarias, el GAP ha desarrollado dos
metodologías interdependientes y consecutivas para lograr
tanto una transmisión apropiada del conocimiento como
una recepción de herramientas útiles para la defensa de los
intereses de estas poblaciones. A continuación, se explicará
el contenido de estas metodologías, a través de las cuales
la Clínica ha buscado fortalecer las habilidades sociales
y comunicativas de los estudiantes que hacen parte de la
clínica, y ha logrado robustecer el impacto que genera el
GAP en las comunidades que acuden a él para la defensa
de sus derechos humanos.

2.1. Preparación de los estudiantes


(componente formativo)
Dentro de los espacios pedagógicos y académicos que se
desarrollan en la clínica, se destaca una reunión semanal
llamada “plenaria” en donde todos los estudiantes que hacen
parte del GAP asisten para recibir capacitaciones y talleres

29
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

didácticos que promueven el desarrollo de las habilidades


blandas de comunicación, trabajo en equipo, toma de de-
cisiones y trabajo con comunidades vulnerables. En estos
espacios se proponen diferentes actividades que permitan
a los estudiantes usar las herramientas jurídicas de manera
adecuada a las necesidades de diferentes públicos.
El GAP ha encontrado que un paso esencial en el de-
sarrollo de estas destrezas es el autorreconocimiento y la
inteligencia emocional, entendidas como las capacidades
de ser conscientes de los diferentes motivos que mueven
el actuar de cada persona. A partir de esta habilidad, los
estudiantes están en la capacidad de encontrar emociones
frente a una comunidad o frente a un caso específico, de
manera que esta identificación les permita diferenciar y
dialogar entre sus intereses y los de las comunidades.
Así, habiendo hecho esta distinción, el GAP busca
que los estudiantes puedan acercarse a una comunidad
reconociendo que sus intereses pueden resultar disímiles
a los intereses de la población, lo que permite, en la mayor
medida posible, acercarse a partir de una neutralidad cien-
tífica. Para ello, en las plenarias se ha invitado a expertos
en inteligencia emocional, quienes, a través de ejercicios
prácticos, han orientado a los estudiantes en la individuali-
zación y conciencia de las emociones que genera el trabajo
con poblaciones vulnerables.
Igualmente, resulta importante la transmisión de in-
formación de manera consciente, la cual refleja que los
estudiantes están en la capacidad de manifestar ideas y con-
ceptos jurídicos a comunidades que no tienen habilidades
lingüísticas, técnicas o legales. Para esto, en las plenarias del
GAP se llevan a cabo jornadas sobre comunicación asertiva,
en donde los estudiantes realizan dinamismos encaminados

30
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

a expresarse de manera clara y congruente y, sobre todo,


independiente de juicios subjetivos, buscando la neutra-
lidad que se mencionó anteriormente. En estos talleres,
los estudiantes aprenden a exponer conceptos jurídicos,
procedimientos legales y mecanismos de participación,
de forma clara, honesta y respetuosa con los intereses de
las comunidades, permitiendo que estos conocimientos
jurídicos lleguen a las personas de manera adecuada y que
posibiliten una verdadera apropiación de los mecanismos
de participación ciudadana y de protección de los derechos
humanos.
Así mismo, las intervenciones comunitarias que realiza
el Grupo de Acciones Públicas no pretenden reemplazar a
la comunidad en el empoderamiento y uso de las acciones
constitucionales, sino que buscan un trabajo mancomunado
en la construcción de acciones adecuadas a la realidad de
estas comunidades. Para lograr lo anterior, los estudiantes
deben estar en la capacidad de construir planes estraté-
gicos en donde la comunidad participe, para que así no
la reemplace sino que se le dé herramientas suficientes
para que ella misma pueda velar por la protección de sus
derechos. Entonces, algunas plenarias están destinadas a
la adquisición de habilidades para el trabajo en equipo, en
donde se reconozcan las aptitudes que pueden aportar tanto
los estudiantes como los miembros de la comunidad en la
construcción de una estrategia jurídica con impacto social.
Por último, el GAP lleva a cabo actividades de simula-
ción o “ juegos de roles” en donde se propone un problema
social de una comunidad vulnerable y se asignan personajes
diferentes interesados en esta problemática, con el fin de
que los estudiantes puedan entender los diferentes intereses
involucrados en cada situación. Con estas actividades se

31
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

busca generar empatía con los distintos actores dentro de


un caso que busque la protección del interés general, procu-
rando generar, especialmente, empatía con las comunidades
vulnerables que puedan ser impactadas con la protección
de derechos, sobre todo con los derechos colectivos.

2.2. Trabajo con comunidades (componente social)


Para aterrizar todas las habilidades mencionadas con ante-
rioridad a escenarios de litigio estratégico y de educación
jurídica a comunidades vulnerables, la Clínica realiza una
intervención que puede variar dependiendo de las necesi-
dades de cada caso, pero que usualmente se compone de
las fases que se describirán a continuación (figura 1).
La relación entre el GAP y las comunidades vulnera-
bles inicia con la reunión de recepción del caso, en donde el
representante o líder de la colectividad expone a un pro-
fesor supervisor de la clínica la situación o problemática
sobre la cual desea obtener asistencia jurídica. Este espacio
tiene múltiples propósitos, dentro de los cuales destacan
la identificación de los hechos relevantes y la información
importante relacionada con la problemática jurídica, la
determinación de las figuras o personas cultural y social-
mente representativas de la comunidad, las pretensiones
de la comunidad y sus características socio-económicas
(Peña, Barreto y Sánchez, 2015).
A partir de la información recopilada en esta reunión
inicial, se realiza una evaluación inicial sobre la viabilidad
del acompañamiento a esta comunidad de acuerdo con
los criterios de intervención del GAP, a saber, el factor de
vulnerabilidad, el área de derecho sobre la cual subyace la
necesidad, la presencia de un líder o persona que represente
los intereses de la comunidad y la cohesión de esta. En esta

32
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

estimación, el grupo de supervisoras decide si se procede


a realizar un análisis más profundo del caso a través de un
acercamiento directo a la comunidad.
Con el ánimo de recoger información de primera mano
y de entender la dimensión de la problemática, cuando la
ubicación de la comunidad lo permite, el grupo de estudian-
tes realiza una visita de campo en la cual se pretende hacer
un levantamiento de necesidades jurídicas, expectativas de
la comunidad, derechos involucrados, acceso institucional,
posibles materiales probatorios, magnitud del impacto
que se puede generar, entre otros. La participación de la
comunidad en esta etapa es fundamental para alcanzar una
visita satisfactoria y suficiente, para determinar la viabilidad
de una intervención por parte del GAP y para establecer
un primer diagnóstico de posibles estrategias, pues de su
iniciativa depende el desarrollo logístico de la jornada. Por
ejemplo, algunas comunidades han propiciado que, en estas
visitas de campo, concuerden con reuniones con represen-
tantes de diferentes sectores de las comunidades afectadas,
para poder percibir los distintos intereses involucrados
en un caso. Igualmente, en algunos casos relacionados
con asuntos ambientales, las comunidades han generado
visitas a los ecosistemas que están siendo afectados, para
permitir que la Clínica tenga una dimensión física y real
del impacto del problema planteado.
Vale la pena destacar que existen escenarios en los que
las visitas de campo pueden darse en entornos de amenazas
o posibles peligros. En estos casos se cuenta siempre con el
acompañamiento del equipo supervisor, encargado de velar
por la seguridad de los estudiantes a través de la creación
de estrategias que implican el relacionamiento con las
comunidades y una evaluación de los posibles riesgos que

33
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

se lleguen a presentar. En todo caso, teniendo en cuenta


el propósito formativo de la clínica, si dicha evaluación de
riesgo es negativa, este puede ser un factor para determinar
el alcance del caso.
Posteriormente, al interior del grupo se hace una ex-
posición de los resultados de las dos etapas anteriores,
en donde los estudiantes deben diseñar una estrategia de
intervención comunitaria que debe ser aprobada y nutri-
da tanto por las supervisoras de la clínica, como por los
demás estudiantes convocados en las reuniones plenarias.
Cuando los estudiantes determinan que la comunidad está
interesada no solo en un acompañamiento jurídico, sino
en la capacitación de sus miembros para el ejercicio de las
acciones públicas, las estrategias de intervención tienen
componentes judiciales o administrativos y un componente
pedagógico que permite la instalación de capacidades para
el ejercicio directo de estos mecanismos de protección de
derechos humanos y de acceso a la justicia.
A continuación, los estudiantes realizan una reunión
de socialización de la estrategia con la comunidad en la cual
se exponen las recomendaciones de estrategias que el GAP
encuentra que son óptimas para garantizar la protección de
los derechos de la comunidad, con el objetivo de establecer
de manera conjunta con los miembros de la comunidad
cuáles acciones legales se emprenderán. Allí, la Clínica
busca que las personas se apropien de la problemática y
que nutran la estrategia a través de sugerencias adecua-
das a sus contextos sociales y culturales (Peña, Barreto y
Sánchez, 2015).
Así mismo, en esta reunión el GAP expone la posibi-
lidad de realizar talleres de capacitación en mecanismos
de protección de derechos, de acuerdo con las necesidades

34
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

jurídicas encontradas en las etapas anteriores. En este


punto, la intervención de la comunidad pretende que el cu-
rrículo propuesto se adecúe a su contexto, sus capacidades,
las metodologías preferidas y a los temas que les resultan
más llamativos para la apropiación de los mecanismos de
defensa de los derechos. Incluso, hay ocasiones en donde el
objetivo principal de la intervención comunitaria del GAP

Figura 1. Etapas del trabajo con comunidades

1. Reunión de
recepción del
caso

2. Evaluación
viabilidad

3. Visita de
campo

4. Diseño
intervención
comunitaria
5.
Socialización
estrategia

6. Ejecución
de la
intervención

Fuente: elaboración propia.

35
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

no es la interposición de acciones legales, sino la realización


de capacitaciones a líderes sociales y personas defensoras
de derechos humanos en mecanismos públicos de acceso a
la justicia. Este escenario es usual cuando las comunidades
tienen múltiples necesidades jurídicas y no desean solo la
asesoría jurídica sobre una problemática puntual, sino que
desean contar con herramientas para poder buscar una
solución jurídica a las diferentes necesidades que presen-
tan. Así, la Clínica se ha encontrado con líderes que están
interesados en la formación de su población en mecanismos
de acceso a la justicia, en acciones para la defensa de sus
derechos humanos y en la protección del interés público a
través de mecanismos de participación ciudadana.
Dependiendo de la decisión que se tome en la reunión
anterior, el paso a seguir es la ejecución de la intervención
acordada, bien sea la interposición de acciones legales o la
ejecución de talleres pedagógicos. Durante el periodo de
preparación y ejecución de la estrategia, los estudiantes
deben mantener contacto permanente con las comunidades
para actualizarlos frente a los avances de la asesoría. Esta
comunicación debe ser bilateral, pues la comunidad tam-
bién debe informar a la Clínica sobre cualquier novedad
que impacte la estrategia jurídica o el desarrollo de las
capacitaciones (Peña, Barreto, y Sánchez, 2015).
Por último, la intervención del GAP puede concluir
con el seguimiento a la decisión judicial o administrativa
o con la ejecución de las jornadas o talleres jurídicos con la
población beneficiaria. En el primer caso, los estudiantes
hacen una exposición del fallo o decisión final en donde se
procure el mayor entendimiento de las consecuencias por
parte de la comunidad, de manera que es esencial el uso de
un lenguaje accesible. Con ello se busca resolver cualquier

36
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

inquietud frente al impacto y alcance de la decisión, así


como las condiciones de espacio y tiempo que se presen-
tan para que la decisión legal se materialice en acciones
puntuales que beneficien los derechos de esta población
(Peña, Barreto y Sánchez, 2015).
En el segundo caso, los talleres de educación jurídica
para comunidades se desarrollan con una metodología di-
námica que dista de una charla catedrática de derecho, pues
busca una comprensión aterrizada de los mecanismos de
acceso a la justicia y defensa de derechos, mediante la cual
las personas que no tiene conocimiento técnico-jurídico
estén en la capacidad de presentar acciones y peticiones por
sus propios medios. Para lograr esta comprensión práctica,
las metodologías pedagógicas deben involucrar la aplicación
de los conceptos jurídicos a casos reales o problemáticas
actuales de la comunidad beneficiada.

3. Casos de intervención comunitaria pedagógica


A continuación, se expondrán cuatro experiencias de la Clí-
nica en donde se evidenciaron los resultados anteriormente
descritos y donde, a través de una intervención de carácter
pedagógico y formativo, se logró realizar una intervención
positiva a comunidades vulnerables.

3.1. Seminario de exigibilidad de derechos humanos


a líderes y lideresas en restitución de tierras
Durante 2018, a través de una convocatoria pública hecha
por la Unidad de Restitución de Tierras, entidad adscrita
al Ministerio de Agricultura y creada en virtud de la ley
de víctimas del conflicto armado colombiano (Ley 1448
de 2011), el GAP fue escogido para la realización de talle-
res formativos en materia de acciones constitucionales y

37
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

derechos humanos para más de cincuenta líderes y lideresas


víctimas del despojo y titulares del proceso de restitución
de tierras. En estas capacitaciones se buscaba contribuir
en la formación de la ciudadanía en los mecanismos con-
templados en la Constitución Política colombiana y en la
formación en competencias que permitan la transmisión de
dicho conocimiento a los miembros de las comunidades de
las cuales forman parte en distintas zonas del país.
Dichos talleres fueron realizados por parte del equipo
supervisor en tres zonas estratégicas por su ubicación geo-
gráfica, específicamente en las ciudades de Cali, abarcando
líderes del sur del país, del Eje Cafetero, Valle, Cauca y
Nariño; en Bogotá, con líderes del centro del país, como
las regiones de Boyacá, Cundinamarca, Tolima, Huila;
y Santa Marta, comprendiendo el norte colombiano con
comunidades ubicadas en la Costa Atlántica.
Estos talleres tuvieron como objetivo ofrecer un cono-
cimiento detallado en materia de participación ciudadana
y herramientas prácticas para la exigencia de derechos
humanos y del cumplimiento de decisiones institucionales
a través de las acciones constitucionales, desde una pers-
pectiva teórico-práctica. Para ello se realizaron jornadas
de dos días, con clases de ocho horas, cuyo contenido se
enfocó en el fundamento jurídico de las acciones y derechos
consagrados en la Constitución, tales como el derecho de
petición, la acción de tutela, la acción popular y la acción
de cumplimiento, así como los elementos materiales, es
decir, aquellos factores externos a la ley que permiten el
ejercicio adecuado y eficaz de tales acciones en las comu-
nidades, como estrategias de organización, comunicación
y movilización entre estas.

38
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

Dicho seminario fue realizado únicamente por el equi-


po supervisor, toda vez que las bases de la convocatoria
solicitaban profesionales en derecho como docentes de este.
En ese sentido, gracias a la experiencia en la formación de
estudiantes y supervisión de talleres pedagógicos con co-
munidades, se tomó la decisión de participar de esta forma.
No obstante, la realización de los talleres implicó una
serie de retos nunca antes asumidos, como el conocimiento
e implementación de las acciones constitucionales en el
contexto de reparaciones a víctimas del conflicto armado,
específicamente a la luz del régimen especial de restitución
de tierras. Para solventar dicha dificultad, como equipo se
solicitó capacitación por parte de académicos dedicados a
problemas agrarios y de restitución de tierras de la Uni-
versidad, con el fin de conocer los detalles procedimentales
de dicha problemática.
Igualmente, la elaboración de los ejercicios prácticos
acordes a situaciones próximas a la realidad de los líderes
y lideresas en restitución de tierras superaba nuestro co-
nocimiento real. En ese sentido, la metodología durante el
seminario implicó una etapa de socialización de problemas
y posibles soluciones aplicadas a las acciones expuestas, de
tal manera que la persona pudiera acomodar los hechos y
su argumentación según su propia experiencia. Así, los
ejercicios propuestos partían de vivencias reales expuestas
en clase cuyas soluciones fueron construidas a través de la
guía del equipo supervisor.

3.2. Capacitaciones a microempresarios


artesanales del Mercado de los Pueblos
Este caso ingresó a la Clínica a través de la Fundación
PAVCO en 2018, una entidad sin ánimo de lucro que busca

39
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

soluciones de sustentabilidad ambiental y social para co-


munidades vulnerables, quienes estaban trabajando con una
comunidad de microempresario proveniente de los barrios
más vulnerables de Bogotá en la implementación de huertas
ecológicas con sistemas autónomos de riego. Este grupo de
personas, además de la realización de huertas, tiene una
iniciativa emprendedora llamada el Mercado de los Pueblos,
a través de la cual realizan mercados artesanales y ferias de
alimentos, en donde buscan promover la soberanía alimen-
taria y una alimentación saludable a través de la venta de
productos alimenticios producidos por ellos mismos. En la
ejecución de estos mercados surgieron múltiples inquietudes
jurídicas para formalizar su emprendimiento y realizar sus
procedimientos de producción y comercialización acorde a
la ley. Por lo anterior, la Fundación PAVCO contactó al GAP
para poder asesorar de manera conjunta al Mercado en estas
necesidades jurídicas, para así complementar la intervención
ambiental y de infraestructura que ellos realizaban.
En este caso, el primer encuentro o reunión de recep-
ción del caso se desarrolló entre la Fundación y la lideresa
del Mercado, en donde ella expuso las características de la
población, el modelo de negocio y de intervención social
en relación con la soberanía alimentaria y las principales
necesidades jurídicas de la iniciativa. En este espacio las
habilidades blandas de comunicación fueron fundamen-
tales para poder establecer un diagnóstico inicial, pues el
ejercicio de identificación de necesidades jurídicas no era
sencillo, teniendo en cuenta que estas surgían a partir de
un proyecto productivo y no de una vulneración manifiesta
a los derechos de las comunidades.
Tras analizar la situación del Mercado de los Pueblos,
el GAP acordó con la comunidad que la asesoría jurídica

40
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

se trabajaría en dos componentes: una asesoría puntual


para la formalización de este proyecto productivo, y en
un componente pedagógico para recibir capacitaciones en
temas mercantiles, contractuales, laborales, sanitarios y
del uso del espacio público.
Teniendo en cuenta que la experiencia pedagógica del
GAP había versado en la interposición de mecanismos de
derecho público, la estrategia con el Mercado de los Pue-
blos fue realizada de manera conjunta con la Fundación
ProBono Colombia. Los abogados voluntarios de esta
organización, quienes tienen mayor experiencia en temas
mercantiles y contractuales, hicieron un acompañamiento
a los estudiantes en la estructuración de las capacitaciones
y en el desarrollo de los talleres con la comunidad. En esta
fase, la habilidad de trabajo en equipo fue indispensable
para poder realizar talleres coherentes con metodologías
unificadas, por lo que el trabajo mancomunado con firmas
de abogados permitió no solo nutrir el contenido de las
clases, sino desarrollar aptitudes en los estudiantes para
el trabajo conjunto.
La metodología utilizada en la ejecución de estos talle-
res consistía en la exposición de las normas que regulaban
la actividad o tema de cada foro, seguido de la aplicación
de estas normas al modelo de negocio del Mercado de los
Pueblos. Por último, se abrieron espacios de discusión con
la comunidad para materializar estas capacitaciones en
asesorías puntuales a cada proyecto productivo.

3.3. Atención jurídica a población migrante


Teniendo en cuenta la reciente crisis migratoria por la cual
atraviesa el país, el GAP ha desplegado múltiples activi-
dades para hacer frente a esta problemática que afecta los

41
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

derechos humanos de los migrantes, dentro de las cuales se


han desarrollado foros con diferentes actores involucrados
en la problemática, intervenciones de incidencia legislativa
en la regulación de esta materia y atención a población
migrante en condición de vulnerabilidad. En este apartado
se destacará específicamente el trabajo realizado directa-
mente con la comunidad venezolana a través de estrategias
pedagógicas durante el año 2018.
En esta oportunidad, los estudiantes de la clínica desa-
rrollaron jornadas de educación jurídica sobre los derechos
de los migrantes en el marco del derecho internacional de
los derechos humanos, dirigida a migrantes venezolanos
que están en Colombia, bien sea con ánimo de perma-
nencia, o como país transitorio. Estas capacitaciones se
desarrollaron dentro del proyecto “Atención pro bono para
población migrante” de la Fundación ProBono Colombia.
Esta capacitación adoptó una metodología dinámica que
buscaba aterrizar los preceptos del derecho internacional
a las situaciones a las que deben enfrentarse los migrantes
una vez instalados en un país o que se encontraban en
tránsito hacia otros. Así, el contenido de las obligaciones
internacionales fue traducido en los derechos que tienen
las personas migrantes en circunstancias como la prohi-
bición de la discriminación, la protección a niños, niñas y
adolescentes, el acceso al trabajo, a la salud y la educación.

3.4. Atención y capacitación a residentes


del barrio Toberín
Este caso ingresó a la Clínica en el 2017 por un estudiante
de la Universidad del Rosario residente del barrio Toberín
en la ciudad de Bogotá, quien recurrió al GAP en repre-
sentación de un gran número de residentes del sector que

42
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

manifestaban su inconformidad ante la afectación de sus


derechos colectivos, debido a la apropiación del espacio
público y la contaminación auditiva producto de varias
actividades económicas en la zona.
Respecto de la apropiación del espacio público los usua-
rios manifestaban que no era posible el aprovechamiento
de este por parte de la comunidad, en tanto las vías se
encontraban en mal estado y eran objeto de utilizaciones
indebidas. Al respecto, señalaban que la ubicación de un
taller de buses del Servicio Integrado de Transporte Pú-
blico (SITP) en el que se realizaban reparaciones de buses
del sistema de transporte generaba una afectación en sus
derechos colectivos, pues los vehículos se ubicaban en to-
do el barrio tanto en el día como en la noche, generando
incomodidad en los habitantes, así como restricciones en
las vías de acceso al barrio.
De igual manera, los usuarios señalaron que en el barrio
se ubicaban alrededor de cinco centros de reciclaje, que
solían realizar la separación y clasificación de residuos en
las vías públicas o los andenes, de modo que el barrio en
general quedaba lleno de basuras, generando malos olores,
así como presencia de animales indeseables, lo que impedía
a la comunidad hacer uso de los andenes de forma adecuada.
Así, al acudir al GAP, el interés de la comunidad era
iniciar acciones legales para garantizar que tanto el taller
del SITP como los centros de reciclaje y demás actividades
industriales de la zona dejaran de realizar las actividades
que generaban algún tipo de perjuicio en los residentes de
la zona. Siguiendo la metodología de recepción de casos
expuesta previamente, fueron asignados los respectivos
estudiantes que realizaron una visita de campo al barrio
Toberín en aras de identificar de forma clara las posibles

43
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

afectaciones en el caso y plantear la estrategia correspon-


diente.
Sin embargo, en el transcurso de estas visitas, fue po-
sible identificar que, si bien la comunidad tenía razones en
sus inconformidades respecto a la apropiación del espacio
público por parte de diferentes actividades económicas,
dentro de las que se encontraban las descritas previamente,
todo el barrio en general, incluyendo a los usuarios del GAP,
se habían apropiado del espacio público en la construcción
de sus viviendas. Así, las diferentes casas y edificaciones
iban ampliándose poco a poco, tomando para esto los
diferentes andenes del sector.
Esta situación implicó una adaptación en la estrategia
del caso, pues si bien la comunidad manifestaba su interés
en la interposición de una acción popular que obligara a las
diferentes empresas de la zona a respetar el espacio público,
la mejor alternativa, a juicio de la Clínica, era el desarrollo
de actividades pedagógicas que involucrara a todos los
actores, incluyendo a los usuarios directos del GAP, a los
dueños de los centros de reciclaje y al mayor número de
personas presentes en el sector. Esta estrategia evitó que,
en la búsqueda de una acción judicial, se generara un de-
trimento a los derechos de todos los habitantes de Toberín.
Así, se desarrollaron varias jornadas pedagógicas, de
la mano de aliados estratégicos de la Fundación Probono
Colombia en las que se buscó, en primer lugar, explicar a
los usuarios las razones por las que se consideraba que la
vía judicial no era la adecuada en este caso en particular.
En segundo lugar, habiendo coordinado con la comunidad
llegar a acuerdos con los diferentes actores dentro del ba-
rrio, en aras de garantizar un mejor uso del espacio público
por parte de las empresas presentes en el sector, que les

44
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

permitiera seguir desarrollando su actividad económica


sin afectar los derechos de los residentes.
En consecuencia, estas jornadas pedagógicas permi-
tieron un mejor flujo de comunicación entre los distintos
actores presentes en el barrio, a la vez que la comunidad
que recurrió al GAP pudo identificar las formas en las que
ellos mismos realizaban prácticas que iban en detrimento
del aprovechamiento del espacio público por parte de toda
la población. Esta estrategia fue entonces una herramienta
más efectiva en términos de empoderamiento de la co-
munidad y más célere respecto a la materialización de los
intereses de nuestros usuarios.

4. Opiniones sobre la contribución del


grupo de acciones públicas para la defensa
de las comunidades vulnerables
Para demostrar el impacto que tiene esta estrategia que
combina el componente formativo de los estudiantes de la
clínica y la metodología de intervención comunitaria, a con-
tinuación se expondrán las opiniones de antiguos miembros
y aliados estratégicos en torno a la c­ ontribución del GAP en
soluciones reales para las necesidades de las comunidades,
las cuales provienen de una serie de entrevistas realizadas en
el marco del proceso de la cuarta acreditación de alta cali-
dad de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del
Rosario ante el Ministerio de Educación Nacional 2 ­l levado

2
En Colombia existe un sistema de Aseguramiento de la Calidad de la
Educación Superior que consiste en un conjunto de políticas y mecanismos
diseñados para asegurar la calidad de las instituciones y sus programas; los
principales objetivos de este sistema son garantizar que la oferta y desarro-
llo de programas académicos se realice en condiciones de calidad y que las
instituciones rindan cuenta ante la sociedad y el Estado sobre el servicio

45
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

a cabo durante 2019. Para ello se realizaron entrevistas


semiestructuradas que buscaban conocer específicamente
su opinión acerca de la contribución de las acciones del
GAP y si esto ha incidido en las comunidades, así como el
aporte más relevante de la Clínica y las mayores fortalezas
en el trabajo desempeñado por profesores y estudiantes
del GAP. Al finalizar, se les solicitó asignar un valor del 1
al 5 al impacto social de los proyectos desarrollados en la
clínica, donde 1 correspondía al valor “muy malo” y 5 al
valor “excelente”
Para ello, se entrevistaron a once personas, las cuales
correspondían a cinco directores de clínicas jurídicas, dos
académicos, una organización de la sociedad civil y tres
representantes del trabajo ProBono en Colombia, de los
cuales dos fueron antiguos miembros del GAP.

4.1. Contribución de los proyectos del gap


a las soluciones reales de los problemas o
necesidades que enfrentan las comunidades
De conformidad con las respuestas obtenidas, se considera
por parte de los participantes que la implementación de
estrategias pedagógicas, jurídicas e investigativas han
permitido que la labor del GAP incida directamente en las
necesidades que enfrentan las comunidades con las que
se trabaja. Se reconoce que el trabajo adelantado “es un
referente nacional de la articulación de la academia con

educativo que prestan; que se provea información confiable a los usuarios del
sistema educativo y propiciar la evaluación permanente a nivel institucional
y de programas académicos en el contexto de una cultura de la evaluación y
el mejoramiento continuo. Disponible en: [Link]
co/sistemasdeinformacion/1735/[Link]?_noredirect=1

46
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

la sociedad” 3 a través del acercamiento a comunidades


que se encuentran afectadas por problemáticas de distinta
naturaleza e intensidad, logrando visibilizar la posibilidad
de promover cambios sobre realidades complejas.
A su vez, se reconoce que los proyectos de educación y
pedagogía a las comunidades “contribuyen con soluciones
reales a las necesidades que enfrentan las comunidades a
diario, pues a través de la atención prestada se asesora y
ayuda a las personas que no pueden acceder a la justicia por
no contar con el conocimiento ni los recursos económicos
necesarios”4. En ese sentido, nuestros antiguos miembros
manifestaron de forma unánime que son los espacios de
educación a las comunidades los que permiten “empoderar”
y generar una apropiación de los mecanismos de defensa
de sus derechos de forma adecuada y responsable.

4.2. El aporte más relevante de la Clínica


El análisis de las once respuestas brindadas se encuentra
estrechamente relacionado con nuestro objetivo social y
pedagógico. En ese sentido, se reconocieron como aportes
importantes la formación de abogados comprometidos alta-
mente con las causas sociales, a través de una participación
en casos reales. Lo anterior con base en la implementación
de estrategias de litigio que tienen como propósito generar
un impacto positivo en una comunidad o en la sociedad
sin limitarse únicamente a un litigio judicial. Así mismo,
se rescató el proceso de formación en investigación de
nuestros estudiantes para la resolución de problemas o
situaciones complejas.

3
Entrevista realizada a académico. 1.o de mayo de 2019.
4
Entrevista realizada a socio ProBono. 2 de mayo de 2019.

47
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

No obstante, sobre lo que se hizo énfasis en mayor me-


dida consistió en el aporte hacia las comunidades a través
de la implementación de estrategias que han permitido
cerrar la brecha de acceso a la justicia. Se reconoció que
es a través del acercamiento directo con las comunidades
que se generan cambios reales desde la academia y que es
el espacio en el cual se puede impulsar a los estudiantes de
derecho para que en su futuro profesional se lleve a cabo
el trabajo ProBono. En palabras de un antiguo miembro
y socio ProBono:

A través del GAP se logra empoderar a las comunidades


para que sean ellos mismos quienes finalmente, con
el apoyo del equipo, luchen por la protección de sus
derechos. ¿Por qué es esto importante? Porque lograr
abordar todos los problemas que como país nos aquejan
es imposible, pero impulsar cambios en la sociedad a
través del empoderamiento permite que sean las mismas
comunidades quienes aumenten su participación en
temas que los afectan directamente. Es una forma de
generar confianza en las mismas comunidades para que
tomen acciones mejorando su presente y asegurándose
un mejor futuro5.

4.3. Fortalezas destacadas del trabajo


de profesores y estudiantes del gap
Se reconoce como fortaleza la organización interna del
equipo supervisor, lo cual incide directamente en la

5
Entrevista realizada a antiguo miembro del GAP y socio ProBono.
5 de mayo de 2019.

48
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

posibilidad de generar un trabajo sólido y continuo en la


defensa de los derechos humanos. A su vez, se reconoce
la solidaridad y el ánimo de trabajar con aliados estraté-
gicos para la consolidación de estrategias de litigio en red
y la motivación para la realización de trabajo ProBono.
Igualmente, se destacan como fortalezas el compromiso y
responsabilidad en el manejo de los casos llevados tanto por
estudiantes como profesores, incidiendo en la realización
de un trabajo de alta calidad, donde media la participación
de los estudiantes.
Se reconoce por parte de la mayoría de los entrevistados
la capacidad para trabajar en equipo tanto al interior de la
clínica como con los aliados externos. Así mismo, como
parte de esta fortaleza, se afirma que, aunque exista la guía
del supervisor, constantemente se motiva a los estudiantes
a aportar ideas y soluciones a los problemas, siendo un
proceso de aprendizaje conjunto en la construcción de
iniciativas e implementación de estrategias.

4.4. Impacto social de los proyectos del gap


El 100% de las personas entrevistadas establecieron como
calificación 5,0 sobre una escala de 0,0 a 5,0, confirmando
que el impacto social de los proyectos adelantados en el
GAP es percibido como excelente.
En consecuencia, tales entrevistas permiten reforzar
nuestro compromiso con las comunidades e impulsan a
continuar apostando por proyectos pedagógicos capaces de
generar cambios estructurales respecto al conocimiento de
los derechos y la apropiación de los mecanismos ciudadanos
por comunidades que han sido invisibles o subestimadas
en escenarios de defensa de los derechos humanos.

49
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Conclusiones
La pertinencia de la labor pedagógica con las comunidades
dentro de las clínicas jurídicas, en particular dentro del GAP,
resulta ser una herramienta importante para generar un im-
pacto positivo a aquellos grupos o poblaciones vulnerables
durante la historia y cuyos derechos han sido constantemen-
te transgredidos. Así, el actuar del Grupo no se ha limitado
únicamente en las acciones judiciales que el caso amerite,
sino que, a través de talleres, capacitaciones y material en
torno al acceso a la justicia y mecanismos de defensa de los
derechos humanos, hemos contribuido a romper la falsa
creencia de que los derechos y sus mecanismos de defensa
solo son para quienes tienen conocimientos jurídicos.
A través del enfoque pedagógico, se impulsa al estu-
diante a acercarse a las comunidades y conocer de primera
mano aquellas problemáticas y situaciones que deben
enfrentar a diario y por las cuales resulta fundamental
brindar alternativas para su solución. Esta interacción es
fundamental para la formación de abogados que no solo
tienen conocimientos jurídicos aplicados, sino que tienen
habilidades blandas que les permiten una adecuada co-
municación con las comunidades y la estructuración de
estrategias apropiadas a los distintos contextos culturales
y sociales de las comunidades.
A su vez, la posibilidad de brindar módulos y talleres
a dichas comunidades o poblaciones vulnerables permite
una apropiación de la lucha por sus derechos y una forma-
ción como sujetos multiplicadores de dicho conocimiento
dentro de sus comunidades, lo cual nos posiciona como
un agente que permite la conexión entre el ciudadano y el
Estado, a través de la dotación de herramientas jurídicas
a las comunidades en tales espacios.

50
Las acciones pedagógicas en el Grupo de Acciones Públicas

Por último, como principales retos dentro de la labor


pedagógica se encuentra el lograr efectivamente coordi-
nar las determinaciones de la Clínica en su proceso de
estructuración del caso con los intereses de la comunidad,
especialmente al resaltar que esta última juega un rol fun-
damental dentro de los procesos y que el GAP de ninguna
manera pretende reemplazar a la comunidad en el ejercicio
de sus derechos, siendo así de suma importancia el enten-
dimiento por parte de las poblaciones vulnerables tanto de
sus opciones frente a la protección de sus derechos como
del rol de la Clínica y de ellos mismos.

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Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario.
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51
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

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en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del
Rosario. (Grupo de Acciones Públicas, entrevistador).
Socio ProBono. (5 de 05 de 2019). Impacto social del GAP
en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del
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Rosario.

52
Aproximación a la democracia
ambiental desde la educación legal
clínica y el litigio estratégico

Lina Muñoz Ávila*


Sebastián Senior Serrano**

Sumario: Introducción. 1. ¿Qué es la democracia ambiental?


2. ¿Por qué es importante la democracia ambiental para la
educación legal clínica y el litigio estratégico? 3. El enfoque
del Grupo de Acciones Públicas: el caso de estructura abierta
o caso sombrilla. 3.1. La formación y el empoderamiento ju-
venil regional en derechos ambientales. 3.2. La investigación

* Abogada, doctora en Derecho. Profesora de carrera académica de la


Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario. Directora de
la Especialización y de la Maestría en Derecho y Gestión Ambiental de la
misma universidad. Asesora de la clínica jurídica Grupo de Acciones Pú-
blicas (GAP). Correo electrónico: [Link]@[Link]
** Abogado, magíster en Derecho. Candidato a doctor en Derecho de
la Universidad del Rosario. Profesor de cátedra de la misma institución y
asesor en la Cámara de Representantes del Congreso de la República de
Colombia. Exmiembro de la clínica jurídica Grupo de Acciones Públicas
(GAP). Correo electrónico: [Link]@[Link]

53
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

en derechos ambientales a partir del contexto nacional. 3.3. La


incidencia en el proceso de ratificación del Acuerdo de Escazú.
Conclusiones. Referencias.

Resumen: Uno de los desafíos sociales más importantes del


siglo XXI es lograr la consolidación de los sistemas democráticos.
La democratización del Estado y de la sociedad pasa también
por la formación y el empoderamiento ciudadano en todos los
niveles. En ese sentido, las clínicas jurídicas han servido como
una plataforma de lucha por la democracia y han abanderado
el fortalecimiento del Estado social de derecho. Lo anterior es
particularmente relevante para los temas ambientales, pues a
través de la democracia se concibe una nueva forma de rela-
cionamiento con la naturaleza, y se ha buscado la garantía del
derecho al ambiente sano y al desarrollo sostenible. Con base
en lo anterior, este texto busca ubicar la noción de democracia
ambiental, y sus pilares, como una alternativa para la estruc-
turación de casos en el marco de la educación legal clínica y
del litigio estratégico los cuales se han convertido en aliados
naturales de esta. Muchos de los avances que se han logrado en
los derechos de acceso a la información, participación y justicia
ambientales se deben hoy a la solidaridad y trabajo de cientos
de organizaciones en el mundo, entre las cuales se destacan las
clínicas jurídicas al interior de las facultades de derecho, como
el Grupo de Acciones Públicas de la Universidad del Rosario.
Palabras clave: educación legal clínica, litigio estratégico,
democracia ambiental y Grupo de Acciones Públicas.

Abstract: One of the most important social challenges of the


21st century is to achieve the consolidation of democratic sys-
tems. The democratization of the State and society also involves
training and empowering citizens at all levels. In this sense, legal
clinics have served as a platform for the struggle for democracy

54
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

and have championed the strengthening of the social rule of


law. This is particularly relevant for environmental issues, since
through democracy a new form of relationship with nature is
conceived, and the guarantee of the right to a healthy environ-
ment and sustainable development has been sought. Based on
the above, this text seeks to locate the notion of environmental
democracy, and its pillars, as an alternative for the structuring of
cases in the framework of clinical legal education and strategic
litigation, which have become natural allies of the same. Many
of the advances that have been achieved in the rights of access
to information, participation and justice in environmental is-
sues, are due today to the solidarity and work of hundreds of
organizations in the world, among which stand out the legal
clinics within law schools such as the Public Actions Group of
the Universidad del Rosario.
Keywords: clinical legal education, estrategic litigation,
environmental democracy and Public Actions Group.

Introducción
Uno de los desafíos sociales más importantes del siglo XXI
es lograr la consolidación de los sistemas democráticos. En
ese sentido, Colombia fue definida por su Constitución
Política de 1991 como un Estado social de derecho con una
institucionalidad democrática, participativa y pluralista,
lo que ha sido respaldado de manera extensa a través de la
jurisprudencia de la Corte Constitucional al referirse al
carácter universal y expansivo del principio democrático.
No obstante, a treinta años de la promulgación del texto
constitucional, el camino de su implementación ha mos-
trado múltiples ataques por prácticas antidemocráticas de
los gobiernos, que ponen en riesgo la libertad, la paz y el
respeto de los derechos humanos.

55
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

La democratización del Estado y de la sociedad pasa


también por la formación y el empoderamiento ciudadano
en todos los niveles. En la educación superior, las facultades
de derecho de las universidades han incorporado dentro de
sus métodos de enseñanza la formación de jóvenes abogados
que defiendan el marco jurídico implantado por la Carta
Política a través de la educación legal clínica.
En ese sentido, las clínicas jurídicas han servido como
una plataforma de lucha por la democracia y han abande-
rado el fortalecimiento del Estado social de derecho y de la
participación a través del abordaje de casos emblemáticos
que enfrentan injusticias y que buscan transformaciones
sociales bajo el postulado de igualdad con especial énfasis
en los grupos y personas en situación de vulnerabilidad.
Para ello, se han valido de estrategias de distinta índole,
incluida la jurídica, y han utilizado como base de sus li-
tigios y argumentaciones conceptos políticos como el de
democracia (Londoño, 2015).
Lo anterior es particularmente relevante para los temas
ambientales, pues justamente a través de la democracia se
concibe una nueva forma de relacionamiento con la natu-
raleza, y se ha buscado la garantía del derecho al ambiente
sano y al desarrollo sostenible. Con base en lo anterior, este
texto busca ubicar la noción de democracia ambiental, y sus
pilares, como una alternativa para la estructuración de casos
en el marco de la educación legal clínica —como modelo de
enseñanza— y del litigio estratégico —como instrumento
de incidencia—. Este capítulo parte de un propósito más
general, que consiste en resaltar el análisis de los proble-
mas y conflictos ambientales desde los derechos humanos
y especialmente desde aquellos de carácter procedimen-
tal que componen el concepto de democracia ambiental,

56
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

como el acceso a la información, a la participación y a la


justicia. Para ello, el texto se dividió en cuatro partes: la
primera presenta las características generales del concepto
de democracia ambiental; la segunda plantea una respuesta
frente a la pregunta principal de investigación: ¿por qué
es importante la democracia ambiental para la educación
legal clínica y el litigio estratégico?; la tercera muestra el
enfoque de la clínica jurídica Grupo de Acciones Públicas
(GAP) de la Universidad del Rosario a partir de la creación
del concepto de “caso de estructura abierta”; y la cuarta
establece algunas conclusiones a partir de las lecciones
aprendidas en el marco del proceso de enseñanza legal
clínica desde los pilares de la democracia ambiental.
La metodología adoptada para la elaboración de este
capítulo de investigación tiene naturaleza de revisión
bibliográfica y observación documental, pues está basada
en la investigación en libros, artículos y normas, así como
también en materiales y documentos electrónicos extraídos
de sitios oficiales y de organismos internacionales. Además,
partió de la experiencia de varios años de trabajo de los
autores como miembros de la clínica GAP y de su práctica
del litigio de alto impacto en casos reales en la última dé-
cada. En ese sentido, se analizan los conceptos y teorías
recogidas en las referencias escogidas, a la luz de los casos
y experiencias educativas de la clínica.

1. ¿Qué es la democracia ambiental?


La democracia es la columna vertebral de la mayoría de
los sistemas políticos latinoamericanos contemporáneos.
Este concepto ha sido plasmado en los diferentes textos
constitucionales de la región y tiene múltiples implica-
ciones jurídicas. A través de la democracia el pueblo se

57
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

convierte en la fuente del poder soberano y es el origen


del poder público que ejerce de forma directa o por medio
de sus representantes para crear el marco jurídico que ri-
ge a todas las instituciones y actores públicos y privados.
A través de la democracia, las decisiones se construyen de
manera amplia y compartida entre los ciudadanos1. En el
caso de Colombia, además de lo anterior, el concepto de
democracia se asocia no solo con el ejercicio del régimen
electoral, sino también con el concepto de participación en
su doble naturaleza: como principio y como derecho. De
esta manera, se implantó el modelo de democracia parti-
cipativa. Esta sirve de base para establecer y legitimar las
reglas y procedimientos para la toma de decisiones públicas,
reconocer y proteger derechos individuales y colectivos, y
lograr control y vigilancia al ejercicio de la función pública
(Corte Constitucional de Colombia, 2015).
No obstante, la Constitución Política de 1991 no li-
mitó el principio democrático solo al ámbito político del
régimen electoral tradicional, sino que lo hizo extensivo
a múltiples esferas sociales de la vida nacional, como los
asuntos ambientales (Corte Constitucional de Colombia,
2016). Determinó que la democracia se manifiesta en di-
versos espacios y uno de ellos es aquel en donde se toman
las decisiones sobre la protección de la biodiversidad, el uso
y aprovechamiento de los recursos naturales, la gestión de
los ecosistemas y los derechos humanos sustanciales ligados

1
En Colombia, las personas extranjeras al cumplir ciertos requisitos
pueden participar en elecciones locales. Además, pueden dar inicio a otros
mecanismos de participación administrativa, como el derecho de petición,
y algunas acciones judiciales constitucionales, como la tutela, las acciones
populares y las acciones de cumplimiento.

58
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

a la garantía del ambiente sano, como la vida, la salud, la


vivienda y el trabajo, entre otros.
De esta forma, la democracia adquiere una vertiente
adicional que es la ambiental, y es allí donde surge el
término “democracia ambiental” que se encuentra basado
en el principio 10 de la Declaración de Río sobre el Me-
dio Ambiente y el Desarrollo de 19922 y que parte de la
premisa de que la mejor manera de abordar las cuestiones
ambientales es con la participación de las personas, de
manera informada y con mecanismos de justicia preventiva
o restaurativa en los niveles locales, regionales, naciona-
les e internacionales (Rodríguez, 2021). Así, es posible
afirmar que la democracia ambiental es un nuevo tipo de
democracia.
El concepto de democracia ambiental está fundamenta-
do sobre tres derechos humanos que han sido reconocidos
en varios tratados internacionales desde la Declaración
Universal de Derechos Humanos y que han sido denomi-
nados por la doctrina como “derechos procedimentales”,
pues incorporan una serie de etapas, fases y pasos para su
materialización. Adicionalmente, estos derechos facilitan
y sirven de instrumento para la protección de los derechos
sustanciales previamente mencionados.
La democracia ambiental ha sido desarrollada princi-
palmente por dos tratados regionales a saber: i) el convenio
sobre el acceso a la información, la participación del público

2
Si bien esta Declaración no tiene fuerza vinculante, sus 27 principios
sirvieron como base del fenómeno de “enverdecimiento” de las constitucio-
nes, de las instituciones y de las legislaciones a nivel global. Su contenido
también fue la pauta de orientación del derecho internacional ambiental.
En Colombia, fue incorporada a través de la Ley 99 de 1993.

59
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

en la toma de decisiones y el acceso a la justicia en materia


de medio ambiente, hecho en Aarhus (Dinamarca) el 25
de junio de 1998 y, ii) el acuerdo regional sobre el acceso
a la información, la participación pública y el acceso a la
justicia en asuntos ambientales en América Latina y el
Caribe, hecho en Escazú (Costa Rica) el 4 de marzo de
2018. Este último incorpora como elemento novedoso una
disposición específica para la protección de las personas
defensoras del ambiente y la generación de entornos seguros
y propicios para que puedan desarrollar su labor.
Estos instrumentos internacionales vinculantes3, que
tienen veinte años de diferencia, se han convertido en una
respuesta jurídica frente a la crisis ecológica con el fin de
frenar la degradación ambiental, la pérdida de la biodi-
versidad y luchar contra el cambio climático, entre otros
grandes problemas de la agenda ambiental. Pero además
han sido fundamentales para resaltar el estrecho vínculo
que existe entre la protección del ambiente y los derechos
humanos (Parola, 2017).
La democracia ambiental también se expresa a través
de canales conocidos como mecanismos o instancias en
los cuales las personas buscan incidir en las decisiones
ambientales. Así mismo, se integra en complejos diseños
normativos e institucionales que permiten determinar

3
El Acuerdo de Escazú entró en vigor el 22 de abril de 2021 con
doce ratificaciones. A la fecha de publicación de este capítulo, Colombia
se encontraba adelantando el proceso interno de ratificación para hacerse
Estado Parte y asumir las obligaciones contenidas en el mismo. Para ello,
se requiere de su aprobación a través de una ley expedida por el Congreso
de la República, de una sentencia de constitucionalidad proferida por la
Corte Constitucional y del depósito del instrumento de ratificación por
parte del Ministerio de Relaciones Exteriores en la secretaría del tratado.

60
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

quiénes son los actores activos y pasivos de los derechos de


acceso a la información, a la participación y a la justicia en
asuntos ambientales, de qué manera se involucran y cuándo
deben o pueden hacerlo. En este panorama, los ciudadanos
contribuyen con sus ideas y conocimientos de manera ge-
neral en la elaboración, revisión o sustitución de políticas,
planes o normas, y, de manera particular, en la aprobación,
actualización o suspensión de autorizaciones, permisos y
licencias de obras, proyectos y actividades de desarrollo en
relación con el ambiente y los derechos humanos.
Además de la Constitución de 1991, en Colombia la
Ley 99 de 1993, los artículos 32 y 33 de la Ley 489 de
1998, el artículo 78 de la Ley 1474 de 2011 y la Ley 1712
de 2014, conocida como la Ley de Transparencia y Acceso
a la Información Pública Nacional, establecen la obliga-
ción del Estado de atender al principio de la democracia
participativa en el ejercicio de sus funciones. Ahora bien,
el reconocimiento y consagración de los derechos de acce-
so a la información y participación en materia ambiental
resulta insuficiente si no se complementa con mecanismos
administrativos, judiciales y políticos que permitan hacer-
los exigibles, bien sea ante autoridades administrativas o
judiciales.
Claramente, la creación o disposición de estas garantías
en los ordenamientos internos e internacionales representa
un avance, pero el reto consiste en materializarlos, siendo
necesario para lograr tal objetivo la eficacia de procedi-
mientos y procesos que conlleven consigo el derecho de
acceso a la justicia ambiental, entendida como la estrategia
jurídica, judicial o no, que puede realizar cualquier persona
o colectivo en defensa del ambiente (Valencia, 2013).

61
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

En las discusiones democráticas también es importante


resaltar los actores que la hacen posible. La democracia
participativa reviste al ciudadano de un rol protagónico
en la gestión pública y las constituciones y las normas
nacionales lo dotan de acciones judiciales y mecanismos
directos e indirectos para enfrentar arbitrariedades estatales
(Muñoz Ávila et al., 2018). La democracia ambiental se
construye sobre un nuevo concepto de ciudadanía donde
las personas tienen derechos, pero también deberes con
la naturaleza y las generaciones futuras. Por tanto, la de-
mocracia ambiental reconoce el papel de un “ciudadano
ambiental y ecológico” que avanza individual o grupalmente
desde la reivindicación de los intereses individuales hacia
los colectivos (Parola, 2017). En esta última, se encuentran
por ejemplo las organizaciones de la sociedad civil, la aca-
demia y las clínicas jurídicas, y se resaltan especialmente
las alianzas que se generan entre ellas y los logros que han
obtenido al unirse.

2. ¿Por qué es importante la democracia


ambiental para el litigio estratégico
y la educación legal clínica?
Como se explicó en el apartado anterior, para la implemen-
tación de una democracia ambiental efectiva se requiere
de un ordenamiento jurídico que permita el ejercicio de
los derechos de acceso, como información y participación,
así como de una política pública y acciones institucionales
que hagan efectivas las garantías de la justicia en todos los
espacios en los que se vean involucrados recursos naturales
o intereses ambientales.
Sin embargo, no son pocas las ocasiones en las que los
sistemas estatales no responden de manera adecuada a las

62
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

exigencias de las personas o comunidades frente a asuntos


ambientales, así como no son pocos los momentos en los que
los actores, públicos o privados, desconocen las garantías
democráticas que legitiman y permiten el actuar de la ciu-
dadanía en conflictos de naturaleza ambiental. Lo anterior
es especialmente evidente en el caso colombiano, donde se
presenta una altísima conflictividad ambiental y asesinato
de líderes ambientales y defensores del ambiente (Global
Witness, 2021), siendo el primer país en el globo con más
homicidios de este tipo denunciados y evidenciados.
Frente a esto, los Estados están llamados a adoptar
mecanismos que permitan hacer efectivas las garantías
propias de la democracia ambiental y el acceso a los dere-
chos que de esta se desprenden. Dichos mecanismos han
sido clasificados, desde una perspectiva institucional, como
administrativos, judiciales o políticos, sin perjuicio de la
existencia de otros medios no institucionales, propios de
la sociedad civil, que permiten llevar a cabo una defensa
del ambiente y los derechos ambientales, como pueden ser
las estrategias en medios de comunicación y redes sociales.
Ahora bien, la posibilidad que tienen las personas para
desarrollar estrategias creativas o innovadoras que permi-
tan la defensa del ambiente no obsta para que los Estados
no garanticen mecanismos idóneos de protección de tales
derechos. Ello, por ser esta una obligación que se desprende
de los ordenamientos internos de los Estados mismos, como
pasa en el caso colombiano, cuya Constitución Política y
leyes se comprometen a permitir el ejercicio de acciones,
administrativas, judiciales y políticas, en defensa de los
derechos legales y constitucionales de carácter interno,
así como una obligación internacional que se funda en
el derecho humano a la tutela jurisdiccional efectiva,

63
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

consagrado en el artículo 14 del Pacto Internacional de


Derechos Civiles y Políticos, y en los artículos 8 y 25 de
la Convención Interamericana de Derechos Humanos.
No obstante, tales obligaciones internas e internacio-
nales no han sido suficientes para evitar el surgimiento de
barreras que permitan el acceso a los derechos y garantías
que se desprenden de la democracia ambiental. Dichas
barreras pueden ser de diferentes tipos o naturaleza, como
lo ha diagnosticado la Cepal (2013), y fundarse en falta
de marcos legales, en la dificultad de las comunidades
para comprender contenidos técnicos, la falta de acceso a
canales de comunicación o tecnologías de la información,
los costos, la exposición al riesgo o, simplemente, la au-
sencia absoluta de expectativas frente a la participación o
el ejercicio de mecanismos de protección, en razón a las
múltiples decepciones del pasado (Cepal, 2013).
Así mismo, la práctica e intentos de diversas personas o
comunidades por ejercer sus derechos de acceso a la infor-
mación, participación y justicia ambiental han permitido
identificar otros obstáculos que, en muchas ocasiones, “se
convierten en barreras infranqueables para los particulares
y las organizaciones sociales” (Valencia, 2013, p. 128).
Entre estos, se observan limitaciones de tipo político o
económico, o aquellas que se desprenden de la dificultad
que implica para las personas del común cumplir con los
requisitos formales propios de los procedimientos adminis-
trativos o procesos judiciales. También se evidencia, como
lo ha diagnosticado Valencia (2013), en el reto que implica
para las autoridades reconocer los saberes tradicionales o
cotidianos que comunidades o ciudadanos tienen sobre
determinadas problemáticas ambientales, en virtud de su
conocimiento y vivencia sobre el territorio. Frente a esto,

64
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

surgen instrumentos jurídicos y extrajurídicos que buscan


garantizar el acceso a la justicia ambiental, permitiendo
que cualquier persona, colectivo o comunidad pueda actuar
en defensa del medio ambiente, los ecosistemas o recursos
naturales (Valencia, 2013), o con la pretensión de que
se garanticen sus derechos de acceso a la información y
participación, como garantías propias de la democracia
ambiental.
Sin duda, uno de los medios extrajurídicos que ha
permitido romper algunas de estas barreras y avanzar en
la protección y defensa de las garantías que se desprenden
de la democracia ambiental ha sido el litigio estratégico
realizado por organizaciones no gubernamentales y grupos
adscritos a instituciones universitarias, como lo son las clí-
nicas jurídicas. Ello, porque estas organizaciones ejercen el
litigio estratégico en favor de personas y comunidades que,
en principio, no pueden hacerlo por sí mismas en razón a
los obstáculos previamente enunciados. En ese sentido, i)
brindan la asesoría jurídica necesaria para poner en mar-
cha los mecanismos administrativos, judiciales o políticos
requeridos para obtener determinada pretensión ambiental,
ii) dan acceso a los medios tecnológicos o de información
necesarios para conocer determinada problemática, iii)
ofrecen educación jurídica ambiental y iv) traducen los
saberes o conocimientos tradicionales de comunidades y
colectivos en el lenguaje requerido por autoridades admi-
nistrativas y judiciales, entre otros servicios, que son, en
la mayoría de casos, completamente gratuitos y fundados
en la solidaridad.
Ahora bien, el litigio estratégico implica el desarrollo
de acciones jurídicas y extrajurídicas que tienen como
fin modificar determinada institución, política pública

65
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

o comportamiento estructural, que lleva consigo la in-


tervención de múltiples actores, violaciones sistemáticas
o constantes de derechos humanos y pretensiones que
implican una transformación continua y prolongada de
una situación que excede la afectación individual y se
manifiesta en colectivos enteros (Londoño, 2015). En ese
sentido, puede implicar el uso de estrategias variadas, co-
mo acciones administrativas, acciones judiciales, acciones
políticas, estrategias en medios de comunicación y redes
sociales, así como la intervención de profesionales de diver-
sas disciplinas diferentes al derecho. Así mismo, busca que
los jueces y tribunales asuman la función de controlar las
políticas públicas, en particular cuando estas desconocen
garantías constitucionales o derechos humanos, de manera
que a través del ejercicio de acciones en derecho se logren
aportes sustantivos y que transformen la sociedad (Gonzá-
lez, 2002), solucionen determinada falencia de la política
pública o generen un cambio estructural o institucional.
En similar visión, la reforma a la ley de consultorios
jurídicos aprobada en 2021 por el Congreso de la Repú-
blica de Colombia4 definió por primera vez el concepto de
litigio estratégico en el ordenamiento interno colombia-
no, indicando en el parágrafo 1 del artículo 6.o de dicha
normativa que

4
Esto quedó consignado en la Ley 2113 de 2021, que tiene entre sus
objetivos promover el acceso a la justicia a través de la prestación de servicios
de litigio estratégico de interés público en los consultorios jurídicos. Dicho
servicio, como lo dispone la ley, irá dirigido a sujetos de especial protección
constitucional, personas naturales que carezcan de recursos económicos o
grupos en situación de indefensión.

66
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

se entiende por litigio estratégico de interés público


las acciones jurídicas encaminadas a lograr un efecto
significativo en las políticas públicas, la legislación y la
sociedad civil, a través de la garantía de los derechos. El
litigio estratégico de interés público lo podrán adelantar
los consultorios jurídicos mediante el empleo del modelo
pedagógico de las clínicas jurídicas o el desarrollo de
otras estrategias pedagógicas que promuevan la inte-
gración entre la investigación aplicada y el desarrollo
de acciones jurídicas para lograr un resultado de alto
impacto social.

Es decir, dicho litigio estratégico, como se dijo pre-


viamente, se ha convertido en un medio de acción de las
clínicas jurídicas y el movimiento legal clínico en favor de
personas y comunidades que carecen de los medios o ca-
pacidades para lograr la defensa del ambiente o la garantía
de sus derechos de acceso a la información, participación
y justicia ambiental, u otros intereses públicos. Al tiempo,
este escenario se presta para consolidar la formación ju-
rídica y ética de los estudiantes de derecho, al permitirles
aprender haciendo, defender el ambiente y ayudar a romper
las barreras de acceso a la democracia ambiental que sufren
múltiples personas y colectivos.
Sin duda, hoy los escenarios de democracia ambiental,
los mecanismos de acceso a la información, participación
y justicia, constituyen un espacio fundamental para el
desarrollo del litigio estratégico y el fortalecimiento del
movimiento legal clínico, en la medida en que crean herra-
mientas jurídicas que permiten el desarrollo de los fines de
estos dos últimos. Esto se evidencia en que muchas de las
acciones administrativas, judiciales y políticas, que hoy se

67
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

implementan como estrategias en los litigios estructurales,


han nacido como garantía de dicha democracia ambiental,
como sucede con las acciones populares en el escenario
colombiano. Así mismo, estos mecanismos de defensa
del ambiente tienen como postulado el acceso amplio y
participativo, permitiendo el ejercicio de estos por parte
de cualquier actor, haciendo posible su interposición por
parte de estudiantes de derecho y organizaciones como las
clínicas jurídicas.
En ese sentido, se convierten en espacios que, de
acuerdo con Murcia y Londoño (2015), permiten a los
estudiantes: i) desarrollar un espacio de formación inte-
gral que promueve la dimensión intelectual, física, ética
y en valores, entre otras, en medio de un ejercicio de
responsabilidad social en favor de ambiente, personas y
comunidades que puedan estar afectados; ii) generar un
aprendizaje activo, que les permite conocer la problemática
ambiental, reflexionar sobre esta y promover soluciones
jurídicas o extrajurídicas, en el marco de un ejercicio de
litigio estratégico; iii) hacer un proceso de aprendizaje
constructivo, que les posibilite tomar sus conocimientos
previos en materia ambiental, aplicarlos en un contexto
específico y llenar los vacíos que puedan ser detectados;
iv) desarrollar un proceso de aprendizaje autorregulado,
con acompañamiento y retroalimentación de docentes,
pero en el que pueden autoevaluar su proceso y resultados
jurídicos; v) tener un aprendizaje significativo, que le da
sentido a lo que aprenden, al conectarlo con situaciones
y experiencias reales en materia ambiental; y vi) producir
un aprendizaje servicio, con fuerte acción comunitaria y
ejercicio de acciones de responsabilidad social en favor

68
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

del ambiente y comunidades limitadas en su acceso a la


información, participación y justicia ambiental.
Igualmente, el litigio estratégico y las clínicas jurídicas
prestan un servicio en favor de la democracia ambiental, al
constituirse como espacios que permiten romper las fallas
estructurales, institucionales y de política pública que hoy
generan barreras de acceso a dichos mecanismos de parti-
cipación para las personas y comunidades en general, como
se planteó unas páginas atrás. Que estudiantes de derecho
puedan asesorar, acompañar y defender los derechos del
ambiente y de acceso a la democracia ambiental de personas
y colectivos que carecen de los medios o capacidades para
hacerlo por sí mismos, les permite a estos mejorar su for-
mación al tiempo que prestan un servicio esencial para la
garantía de dicha democracia ambiental. Así también, que
estos casos se conviertan en oportunidades para plantear
y exigir transformaciones en las instituciones y políticas
públicas, a través de acciones de litigio estratégico, conduce
al mediano y largo plazo la protección del ambiente y la
mejora de las condiciones y garantías necesarias para el ejer-
cicio de los derechos propios de la democracia ambiental.

3. El enfoque del Grupo de Acciones Públicas:


el caso de estructura abierta o caso sombrilla
Para la incorporación de la democracia ambiental al in-
terior del GAP, la clínica jurídica ha diseñado una noción
—que aún se encuentra en construcción— en el marco
de la educación legal clínica que se denomina “caso de
estructura abierta” o “caso sombrilla”, en el cual, a partir
de la identificación y priorización de un tema importante
en la agenda de la clínica, se incluyen distintas iniciativas

69
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

o actividades de litigio estratégico en donde todas apuntan


hacia el logro de un mismo objetivo. Este último puede
ser a partir de un concepto abstracto, como la democracia
ambiental, o puede ser una situación concreta como un
proyecto particular. Se diferencia de un caso tradicional en
que es atemporal, lo que significa que no tiene una fecha
de cierre, sino que se fortalece y transforma en la medida
en que surge la necesidad de incluir nuevas estrategias
porque el tema así lo exige, pero este tipo de casos son más
dinámicos que los convencionales.
Sin embargo, la selección del tema tiene un requisito
y es que debe estar priorizado o al menos incluido en la
agenda de la clínica y articulado con su misión y visión.
De otro lado, la atemporalidad del caso implica que varias
generaciones de estudiantes pueden hacer parte del mis-
mo y lo heredan de una a otra. Todas sus acciones están
entrelazadas y articuladas, pues no se trata de cuestiones
aleatorias, sino que están estrechamente relacionadas en-
tre sí y que persiguen un fin idéntico. Se trata de un caso
liderado por uno o varios profesores clínicos y que cuenta
con la participación de un número plural de estudiantes que
pueden ser parte de los distintos subgrupos de la clínica.
El punto central de este caso es que la temática escogida
como “sombrilla” permita desarrollar diferentes tipos de
acciones de litigio estratégico, estructural o de alto impacto.
Desde 2016, el GAP eligió la defensa del ambiente sano
en relación con las garantías de acceso a la información,
participación y justicia ambiental, y de la protección de
los derechos de las personas defensoras del ambiente que
se desprenden del concepto de democracia ambiental, co-
mo su experiencia piloto de caso de estructura abierta, a
partir de diferentes mecanismos, jurídicos y no jurídicos,

70
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

que enmarcan al menos tres tipos de estrategias, como se


presenta a continuación.

3.1. La formación y el empoderamiento


juvenil regional en derechos ambientales
Esta estrategia parte de la crisis ambiental, bien sea por las
dificultades asociadas a la falta de acceso a la información y
participación, o por la degradación y daño de ecosistemas
o indebido aprovechamiento de los recursos naturales, que
se origina en el desconocimiento que tienen las comuni-
dades y personas de los territorios de aquellos derechos y
mecanismos que componen el listado de garantías propias
de una democracia ambiental. Por ello, el GAP se ha com-
prometido con los procesos pedagógicos que permiten el
empoderamiento de jóvenes, mujeres y afrodescendientes
líderes, de sus propios derechos y de los de las comunidades
a las que pertenecen, exaltando así el valor de la educación
ambiental y generando el conocimiento que les permita por
sí mismos ejercer los mecanismos de protección y aplicar
las estrategias necesarias para transformar sus realidades
y superar los conflictos ambientales locales y regionales en
los que se ven inmersas.
Muestra de ello es Raíces, “Red de jóvenes por la demo-
cracia ambiental en las regiones de Colombia”, que es una
red construida en 2020 por y para jóvenes de las regiones
de Colombia, especialmente conformada por miembros de
comunidades étnicas, campesinas, y de regiones apartadas
de las principales ciudades del país. En esta red, los y las
jóvenes aprenden herramientas y conceptos jurídicos para
la defensa del ambiente y el interés público en sus territo-
rios con profesores y estudiantes del GAP, fortalecen sus
habilidades de liderazgo y socioemocionales y comparten

71
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

sus conocimientos y experiencias. Esta red ha contado con


financiación nacional e internacional para su realización.

3.2. La investigación en derechos ambientales


a partir del contexto nacional
Esta estrategia se desarrolló en el marco de la Alianza
de Clínicas Jurídicas Ambientales5 y con el auspicio de la
Comisión Económica para América Latina y el Caribe,
en donde el GAP coelaboró un informe de análisis y pro-
puestas para la protección de los defensores y defensoras
ambientales en Colombia debido a que estas personas en-
frentan mayores peligros en el país que en cualquier otro
lugar del mundo y que la región es la más mortal para este
tipo de defensa. En 2020 hubo 65 homicidios de personas
defensoras de derechos humanos en asuntos ambientales
(Global Witness, 2021).
Esta iniciativa permitió realizar un ejercicio investi-
gativo al interior de la clínica en el que participaron pro-
fesoras y estudiantes en la estructuración del contenido,
la búsqueda de fuentes primarias y secundarias y en la
redacción del texto final, que es parte de un informe más
robusto del que forman parte otros países latinoamerica-
nos. Esta parte del caso de estructura abierta también se

5
La Alianza de Clínicas Jurídicas Ambientales de Latinoamérica y
el Caribe se encuentra conformada por equipos de estudiantes y ­egresados,
acompañados de docentes de distintas facultades de derecho de las universi-
dades de la región, que desarrollan casos reales de interés público relacionados
a la defensa del medio ambiente. La Alianza tiene el objetivo de impulsar la
educación clínica en materia ambiental y, de ese modo, fortalecer la formación
de estudiantes de derecho en la protección del medio ambiente. También
busca impulsar la sostenibilidad de las actividades económicas y la mejora
de la regulación ambiental en el ámbito internacional y nacional. Ver más
información en [Link]

72
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

nutrió de la experiencia en investigación en la Facultad de


Jurisprudencia de las profesoras que participaron y de los
testimonios y entrevistas con líderes y lideresas ambientales
de otros casos de litigio estratégico de la clínica. Fue una
experiencia en donde los estudiantes tuvieron la oportuni-
dad de fortalecer sus competencias investigativas y escritas,
y de trabajar con estudiantes y profesores de otra clínica
colombiana y de clínicas de otros países en el marco de la
democracia ambiental.

3.3. La incidencia en el proceso


de ratificación del Acuerdo de Escazú
Dentro de los mecanismos que se pueden utilizar en el
marco del litigio estratégico están los de naturaleza polí-
tica. En Colombia, el ordenamiento dispone de una gran
variedad de estos, que son, en principio, de naturaleza
constitucional. En ese sentido, la Constitución Política dis-
pone que la ciudadanía puede iniciar referendos, iniciativas
legislativas y cabildos abiertos, entre otras herramientas
de incidencia política. En el marco de este ejercicio de
incidencia política, la Clínica Jurídica inició un trabajo
dirigido a la ratificación del Acuerdo de Escazú, en un
momento en el que aún no había sido firmado por el Estado
colombiano. Como parte de esta acción, se participó, junto
a otras organizaciones ambientales y universidades de la
Conversación Nacional convocada por la Presidencia de
la República a finales de 2019, con motivo de las protestas
sociales que se vivían en ese momento en Colombia y que,
entre sus muchas peticiones, reclamaban por la defensa de
los derechos de las personas defensoras del ambiente y la
ratificación del Acuerdo de Escazú. Como resultado de
ese ejercicio, el Gobierno colombiano firmó el acuerdo y

73
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

presentó al Congreso de la República la ley aprobatoria del


tratado, último paso necesario para su efectiva ratificación.
Ahora bien, la Ley 5 de 1992, cuyo objeto es regular la
organización y funcionamiento del Congreso de la Repú-
blica, así como establecer el procedimiento de iniciativa,
trámite y aprobación de las leyes y actos legislativos, desa-
rrolla espacios y mecanismos que permiten a la ciudadanía
intervenir en el trabajo del legislativo. En consecuencia,
los artículos 230 y 231 de la mencionada ley precisan que
toda persona, natural o jurídica, podrá presentar observa-
ciones verbales o escritas sobre cualquier proyecto de ley
o de acto legislativo.
En el marco de tal habilitación, el GAP, junto con
aliados estratégicos como la Alianza por el Acuerdo de
Escazú en Colombia desarrolló durante el último año
una serie de intervenciones escritas y verbales dirigidas
a las Comisiones Segundas Constitucionales de Senado
y Cámara de Representantes, así como a sus congresistas
miembros, pidiendo por la aprobación de la ley del Acuerdo
de Escazú. Así mismo, la clínica, en asocio con la Espe-
cialización y Maestría en Derecho y Gestión Ambiental y
el Observatorio Legislativo de la Universidad del Rosario,
organizaron espacios de información y discusión sobre los
beneficios del tratado, a los que fueron invitados miembros
de la sociedad civil y del Congreso de la República.
Sin perjuicio de que el proyecto no haya sido aprobado
en la legislatura 2020-2021, ante la ausencia de debate6 por
parte de las Comisiones Segundas Constitucionales en ese

6
Esto se debió a la negativa, por parte de las mesas directivas de las
Comisiones Segundas conjuntas del Senado de la República y la Cámara
de Representantes, de agendar dentro del orden del día las sesiones para

74
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

momento, este ejercicio permitió construir una serie de


documentos que resaltan la importancia del Acuerdo de
Escazú en el contexto colombiano, en especial para forta-
lecer el acceso a la información y participación ambiental,
así como para garantizar la vida e integridad física de los
líderes y defensores del ambiente. Así mismo, brindó a
los estudiantes de la clínica la oportunidad de conocer y
ejercer mecanismos de incidencia política en asocio con
organizaciones nacionales e internacionales y actores de
diversa naturaleza.

Conclusiones
La educación legal clínica y el litigio estratégico se han
convertido en aliados naturales de la democracia ambiental.
Muchos de los avances que se han logrado en los dere-
chos de acceso a la información, participación y justicia
ambiental, así como en protección del ambiente y de los
ecosistemas, se deben hoy a la solidaridad y trabajo de
cientos de organizaciones en el mundo, entre las cuales se
destacan las clínicas jurídicas al interior de las facultades
de derecho.
El GAP, en consonancia con el movimiento clínico
latinoamericano, ha pretendido formar a los estudiantes
de derecho, así como a las personas y comunidades que
acceden como usuarios a los servicios de la clínica, en el
ideal de la participación como “motor de una nueva esfera
pública en la que se debaten temas que antes se reserva-
ban para los funcionarios del Estado” (Londoño, 2003,
12). En ese sentido, todas las estrategias, determinadas

socializar el Acuerdo, anunciar el debate del proyecto de ley y darle su


respectiva discusión.

75
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

en la construcción de todo litigio estratégico, parten del


empoderamiento de la persona, comunidad o colectivo,
como sujeto político que tiene la capacidad de participar,
en el marco de una democracia ambiental, en el diseño,
planeación, gestión y ejecución de toda política pública,
decisión administrativa o judicial que lo afecte a sí mismo
o a los bienes de interés público o ambiental.
Estas últimas, a través de diferentes estrategias jurídicas
y no jurídicas, políticas, de medios de comunicación y redes
sociales, pedagógicas y de empoderamiento de personas
y comunidades, han logrado resultados estructurales y de
alto impacto que tienen la vocación de transformar las
realidades de los territorios, así como el comportamiento
de las instituciones y la forma en que estas construyen y
aplican la política pública. Así mismo, consiguen formar
profesionales en derecho que reconocen la importancia de
lo público y entienden su responsabilidad social frente a
las problemáticas ambientales que aquejan a poblaciones
que no cuentan con los medios y capacidades para defender
sus derechos por sí mismas.
Sin duda, como lo explica Munévar (2013), la educación
ambiental y la promoción de la participación no pueden
ser tomados como una mera obligación legal o constitucio-
nal, sino como herramientas que permiten alcanzar casos
exitosos en conflictos ambientales. El empoderamiento de
las personas y comunidades, a través del conocimiento y
la información, con la plena garantía de participación, no
solo previene conflictos futuros, también permite avanzar
en soluciones a conflictos del pasado y el presente. Las
clínicas jurídicas deben continuar con su tarea de promo-
ver profundas propuestas de cambio y nuevas prácticas de

76
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

litigio que reivindiquen el sueño constitucional de 1991 y


reduzcan la enorme distancia que existe entre las normas
y la realidad cotidiana.

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77
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

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78
Aproximación a la democracia ambiental desde la educación legal clínica y el litigio estratégico

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79
La reivindicación del pueblo raizal por
medio de una alianza con el gap:
caso “Spa Providence”

Anamaría Sánchez Quintero*


Nicolás Barón González**

Sumario: Introducción. 1. Experiencia del GAP y comunidad


raizal. 2. La comunidad raizal y su relación con el turismo. 3. El
caso “Spa Providence”. 3.1. Descripción. 3.2. Rol del GAP. 3.3.
Resultados. 4. Reflexiones finales. 4.1. Obligación de realizar una
consulta previa. 4.2. Reivindicación del pueblo raizal. 4.3. Im-
portancia de las clínicas jurídicas en los territorios. Referencias.

* Abogada de la Universidad del Rosario con Maestría (LL. M.)


en Derechos Humanos y Derecho Humanitario de American University
Washington College of Law. Directora general de la Fundación Probono
Colombia y Supervisora del Grupo de Acciones Públicas de la Universidad
del Rosario. Correo electrónico: [Link]@[Link]
** Estudiante de último semestre de Jurisprudencia de la Universidad
del Rosario. Miembro actual del Grupo de Acciones Públicas y de la Clínica
Jurídica de Movilidad Humana Transfronteriza. Correo electrónico: nicolas.
barong@[Link]

81
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Resumen: Una de las muchas novedades que trajo consigo la


Constitución de Colombia de 1991 fue la inclusión del plura-
lismo de identidades culturales a través del reconocimiento de
comunidades étnicas. Sin embargo, se ha visto cómo a lo largo
de los años estas han sido olvidadas por el Estado y, como
consecuencia de lo anterior, se han vulnerado sus derechos y
garantías protegidas en el papel. Particularmente, la comunidad
raizal ha sido discriminada e invisibilizada reiteradamente,
debido a una desmemoria histórica con su pueblo y el territorio
de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Así, el Grupo
de Acciones Públicas (GAP) realizó una alianza con el pueblo
raizal a través de la Veeduría Old Providence, que tuvo como
objetivo su reivindicación, por medio de una constante lucha
por la defensa del interés público. A partir de dicha alianza, se
configuró el caso “Spa Providence” como una oportunidad de
litigio estratégico encaminada a garantizar los derechos a la
consulta previa y a la integridad cultural, del que son titulares
los pueblos étnicos.
Palabras clave: acción de tutela, comunidad raizal, consulta
previa, Providencia, San Andrés, Spa Providence, territorio,
turismo.

Abstract: One of the many new developments brought about


by the 1991 Constitution of Colombia was the inclusion of plu-
ralism of cultural identities through the recognition of ethnic
communities. However, it has been seen that over the years these
have been forgotten by the State and, as a result, their rights and
guarantees protected on paper have been violated. In particular,
the Raizal community has been repeatedly discriminated against
and invisibilized, owing to historical dismemory with its people
and the territory of San Andrés, Providencia and Santa Catalina.
Thus, the Public Actions Group (GAP) made an alliance with
the Raizal people through the Old Providence Veeduría, which
aimed at its claim, through a constant struggle for the defense

82
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

of the public interest. From this alliance, the “Spa Providence”


case was shaped as an opportunity for strategic litigation aimed
at guaranteeing the rights to prior consultation and cultural
integrity, of which ethnic peoples are the holders.
Keywords: tutela action, raizal community, prior consul-
tation, Providencia, San Andrés, Spa Providence, territory,
tourism.

Introducción
El pueblo raizal del Archipiélago de San Andrés, Provi-
dencia y Santa Catalina es una comunidad étnica ancestral
que ha sido históricamente discriminada e invisibilizada por
el Estado colombiano. En la lucha por el reconocimiento
de sus derechos étnicos, el Grupo de Acciones Públicas
(GAP), desde la perspectiva de la educación legal clínica y el
litigio estratégico, entabló una alianza con el pueblo raizal
para trabajar de la mano en la defensa del interés público.
Producto de esta alianza, el GAP y la comunidad raizal
lograron que en el caso Spa Providence la Corte Constitu-
cional reconociera por primera vez que este pueblo étnico es
titular del derecho a la consulta previa y que los proyectos
turísticos que se desarrollen en su territorio ancestral deben
ser consultados para ser armónicos con su cosmovisión y
sus prioridades para el desarrollo. Para exponer este caso,
en primer lugar, haremos mención a la experiencia del GAP
frente al caso en esta alianza estratégica; posteriormente
describiremos a profundidad el caso del Spa Providence;
y, por último, desarrollaremos unas reflexiones finales.

1. Experiencia del gap y la comunidad raizal


El Grupo de Acciones Públicas ha prestado asesoría jurí-
dica en diversas problemáticas que presenta la comunidad

83
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa


Catalina, especialmente en asuntos relacionados con la
protección de derecho a un medio ambiente sano, el cual
se encuentra amenazado de manera constante por acti-
vidades económicas como el turismo y la explotación de
recursos naturales. Así, en 2004 la clínica asesoró el caso
“Magic Garden”, que buscaba la protección de los derechos
colectivos al ambiente sano, el equilibrio ecológico y la
salubridad pública, entre otros, por las malas condiciones
en que se encontraba el botadero de basuras de la isla de
San Andrés (Pérez et al., 2017). Igualmente, en 2011 el
GAP coadyuvó una acción popular que buscaba la protección
de la Reserva de la Biósfera Seaflower, ante la inminente
amenaza que representaba la adjudicación de títulos para la
exploración de hidrocarburos en este ecosistema tan frágil
(Torres et al., 2019).
Fue precisamente por este objetivo común de proteger
el medio ambiente que la clínica entabló relaciones con la
Veeduría Cívica Old Providence, una organización social
raizal1 que vela por la protección de los derechos de este
pueblo étnico y por la protección del territorio ancestral y
la riqueza ambiental que lo caracteriza. Producto de esta
alianza, la clínica ha creado una relación constante con
el pueblo étnico raizal, un grupo étnico de origen anglo-
africano que tiene una lengua, cultura, historia y ancestros
propios y diferenciados del resto de los colombianos, razón
por la cual el Estado les ha otorgado una protección como
grupo étnico diferenciado (Corte Constitucional, 2014).

1
La Veeduría Cívica Old Providence es una organización que fue
creada hace aproximadamente cuarenta años por líderes y lideresas del
pueblo raizal que tienen una misión permanente.

84
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

El GAP y esta veeduría han trabajado en la defensa del


medio ambiente en casos que buscan, a través del litigio
estratégico, mitigar el impacto ambiental de las construc-
ciones turísticas en el ecosistema de este archipiélago y
empoderar al pueblo raizal en la protección de sus derechos
étnicos y colectivos. Esta relación ha cristalizado uno de
los postulados del litigio estratégico y la educación legal
clínica, referente al establecimiento de alianzas estratégicas
con organizaciones que compartan objetivos comunes al
defender el interés público y que, al mismo tiempo, per-
mitan el desarrollo de estrategias integrales que incluyan
acciones judiciales, administrativas, pedagógicas, sociales,
políticas y mediáticas (Londoño et al., 2014). Específica-
mente, y como se detallará más adelante, a partir del caso
“Spa Providence”, el GAP consolidó una alianza estratégica
con la veeduría cívica Old Providence que impactó, por un
lado, en el proceso educativo de los estudiantes de la clínica,
y, por otro lado, en el empoderamiento de derechos y en
la replicabilidad de las acciones de litigio estratégico por
parte de la comunidad raizal.

2. La comunidad raizal y su relación con el turismo


La comunidad raizal ha habitado históricamente en el Ar-
chipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y
los cayos de Alburquerque, Bolívar, Roncador, Quitasueño,
Serranilla, Rose Cay, Haynes Cay, Cotton Cay y Johnny
Cay. Este es un pueblo étnico diferenciado y descendiente
de colonos europeos, esclavos africanos y pueblos caribeños,
quienes formaron una identidad cultural propia, y quienes
actualmente tienen rasgos culturales propios, como lo es
la lengua creole, su religión, prácticas culturales, gastro-
nomía y cosmovisión (Mow, 2005). Según los resultados

85
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

del censo nacional de población y vivienda realizado por


el Departamento Administrativo Nacional de Estadística
(DANE), en un análisis comparativo entre el año 2005 y el
2018 de las personas que se autorreconocieron como rai-
zales, hubo una reducción del 16,5%, pasando de 30 565 a
25 515 en el departamento (DANE, 2019).
En sus orígenes, las ocupaciones tradicionales del
pueblo raizal se relacionaban con el trabajo de la madera
y el comercio del coco. Sin embargo, el archipiélago sufrió
una ola inmigratoria por las oportunidades comerciales
de importación y venta de mercancías extranjeras, lo que
llevó a un fuerte impacto cultural sobre las actividades
económicas del pueblo (Robinson, 2013). Por lo anterior,
hacia la década de 1960 los raizales fueron desplazados
económicamente y a partir de entonces la actividad princi-
pal del archipiélago fue el turismo comercial. No obstante,
hacia la década de 1990 hubo un cambio en la política de
comercio exterior colombiana que hizo que el archipiélago
perdiera la ventaja tributaria frente a las exportaciones, por
lo que las actividades se trasladaron al turismo recreativo
(Ministerio de Cultura, 2010).
No obstante, el desarrollo del turismo fue distinto en
las islas de Providencia y Santa Catalina que en la isla de
San Andrés. Por un lado, en San Andrés se implementó
un turismo recreativo continental, sin consideración de
las características ambientales de la isla o de las ocupa-
ciones tradicionales y culturales de la población raizal, lo
que llevó a un crecimiento económico descontrolado que
dejó profundas secuelas en el medio ambiente y produjo
fuertes conflictos interculturales y un desplazamiento de la
población raizal a las islas de Providencia y Santa Catalina
(Abello et al., 2008). Por lo anterior, en estas dos últimas

86
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

islas se ha generado un rechazo frente a los megaproyectos


hoteleros y turísticos continentales, el cual se ha traducido
en la adopción de diferentes instrumentos que pretenden
salvaguardar a la comunidad de los conflictos culturales que
estos proyectos pueden causar. Ejemplo de esto es el Plan
de Desarrollo Turístico, en el cual se lograron establecer
pautas para el desarrollo del turismo sostenible ambiental
y culturalmente, pues se promueven formas tradicionales
de turismo, principalmente el ecoturismo y el turismo
comunitario, en el que se logran preservar las costumbres
y ocupaciones tradicionales del pueblo raizal (Peña, 2014).
Ahora bien, al consolidarse el turismo como una ac-
tividad económica estable en el archipiélago, el Gobierno
Nacional y departamental han adoptado una serie de
decisiones encaminadas a promover esta actividad en el
territorio insular. Para el caso que se revisa en este artículo,
vale la pena destacar que el Plan de Desarrollo 2012-2015
del municipio de Providencia y Santa Catalina estableció
como objetivo “posicionar a Providencia y Santa Catali-
na como destino turístico sostenible, con atractivos dife-
renciales enfocados al ecoturismo alternativo, a la cultura,
paisaje isleño, deportes náuticos y el buceo” (Municipio de
Providencia y Santa Catalina, 2012). Para lo cual formuló
un Plan Sectorial de Desarrollo del Turismo para un pe-
riodo de 12 años, que evidenció un interés gubernamental
por armonizar el desarrollo económico a través del turismo
con la protección del ambiente y la identidad cultural de las
islas (Pérez et al., 2017). No obstante, la materialización
de esa armonía entre el turismo y la identidad cultural se
ha visto obstaculizada por varios factores, como la falta
de un reconocimiento formal del territorio ancestral del
pueblo raizal.

87
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

La ausencia de titulación de una propiedad colectiva


raizal responde a una tendencia en el ordenamiento jurídico
a ignorar el valor cultural que tiene este pueblo étnico y
a otorgar garantías para su preservación. A pesar de que
la Constitución Política de Colombia y la jurisprudencia
constitucional han reconocido esta identidad cultural,
materialmente los raizales se han enfrentado a muchos
obstáculos para ejercer sus derechos humanos como pueblo
étnico, a diferencia de las otras etnias existentes en Co-
lombia, como los pueblos indígenas y afrodescendientes
(Torres, 2012). Por ejemplo, el ordenamiento jurídico co-
lombiano ha desarrollado normas para el reconocimiento
y titulación del territorio ancestral indígena (a través de
la figura de resguardos indígenas) y afrodescendiente (a
través de la figura de propiedad colectiva), y ha establecido
mecanismos de participación y representación electoral
para estos dos pueblos (a través de las curules en la Cámara
de Representantes del Congreso), pero no ha adelantado
ningún esfuerzo por proteger los derechos a la participación
política y al territorio del pueblo raizal.
A pesar de esta ausencia normativa, el pueblo raizal ha
acudido a mecanismos judiciales para proteger su territo-
rio y armonizar el turismo, como su actividad económica
principal, con su identidad cultural. En este escenario, la
clínica jurídica ha jugado un rol fundamental al prestar
asesoría jurídica y acompañamiento en el trámite de las
acciones constitucionales interpuestas por la comunidad.
Ejemplo de ello fue un caso asesorado por el GAP llamado
“Deep Blue” en el cual, a través de una acción popular, se
buscaba que la construcción de un proyecto turístico fuera
respetuosa de las normas de construcción y preservación
ambiental, y de las tradiciones turísticas del pueblo raizal

88
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

(Pérez et al., 2017). Como se verá a continuación, el GAP


también participó en la protección de los derechos del
pueblo raizal ante la construcción y operación del proyecto
turístico “Spa Providence”.

3. El caso “Spa Providence”


En esta sección del presente capítulo abordaremos a pro-
fundidad el caso “Spa Providence”, a través de: i) la descrip-
ción del caso; ii) el rol del GAP en este; y iii) los resultados
obtenidos de las diferentes estrategias de litigio empleadas.

3.1. Descripción
A finales de 2013, la Veeduría Cívica Old Providence
solicitó al GAP su acompañamiento en la interposición de
una acción para la protección del ambiente y la integridad
cultural, derechos que se veían amenazados por la cons-
trucción, por parte del Estado, de un proyecto turístico
denominado “Spa Providence”.
Dicho proyecto fue impulsado por la Nación, el Mi-
nisterio de Comercio, Industria y Turismo, y el Municipio
de Providencia y Santa Catalina Islas, quienes acordaron,
a través del Convenio Interadministrativo n.o 145 de 2011,
unir sus esfuerzos para realizar los diseños arquitectónicos
y técnicos de infraestructura turística del mismo. Cabe
resaltar que este proyecto fue producto de una estrategia
nacional de inversión en el archipiélago que se creó como
un ejercicio de soberanía, tras el controversial fallo de la
Corte Internacional de Justicia, en donde decidió el fondo
del asunto concerniente a la delimitación marítima entre
Nicaragua y Colombia (Corte Internacional de Justicia,
2012). Así, en 2013 se adoptó el “Programa San Andrés,
Providencia y Santa Catalina”, en el que se hizo énfasis

89
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

al proyecto “Spa Providence” (Presidencia de la Repúbli-


ca, 2013). Sumado a lo anterior, el Decreto 295 de 2013
asignó recursos del “Fondo de Promoción Turística para
construir un Spa en la isla de Providencia” (Presidencia
de la República, 2013).
En ese entonces, el Ministerio de Comercio, Industria y
Turismo le consultó al Ministerio del Interior sobre la exis-
tencia y el registro de grupos étnicos en el lote “Providencia
South West”, donde se iba a construir el proyecto turístico
del “Spa Providence”, con la finalidad de determinar si era
necesaria la realización de una consulta previa. Por ende, el
19 de mayo de 2011, el Ministerio del Interior respondió
al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo que, en
efecto, se registraban grupos étnicos pertenecientes a la
comunidad raizal en el lote en el que se estaban llevando
a cabo los proyectos. Además, afirmó que, según el DANE,
los resultados del censo general realizado en 2005 en el
Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina
registraron un alto porcentaje de raizales, correspondiente
a 30 565 en el archipiélago, por lo que era imprescindible
solicitar por escrito la consulta a la comunidad.
A pesar de lo anterior, en septiembre de 2013, cuando
la construcción del proyecto ya estaba adelantada, el Mi-
nisterio de Comercio, Industria y Turismo llevó a cabo
una reunión de socialización sobre el proyecto “Spa Pro-
vidence”, a la cual asistieron personas relacionadas con el
proyecto, pero no las autoridades propias del pueblo raizal,
y en donde se presentó un nuevo concepto del Ministerio
del Interior que afirmaba que dicho proyecto no requería
de consulta previa.
De esta forma, el Gobierno Nacional y las autorida-
des locales perdieron una oportunidad única para ejercer

90
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

soberanía de manera respetuosa con los derechos de los


habitantes de la isla, así como para garantizar la parti-
cipación real de la comunidad raizal en la promoción
turística del archipiélago. En este sentido, el proyecto
“Spa Providence” se perfilaba como una oportunidad
para recuperar la relación del Estado con una comunidad
étnica que se encontraba en el olvido, pues este proyecto
buscaba precisamente el fortalecimiento de la actividad
económica principal raizal. Pese a esto, el Gobierno no vio
esta inversión como una oportunidad de trabajo conjunto
con la comunidad, vulnerando sus derechos a la consulta
previa y la integridad cultural, pues el proyecto fue llevado
a cabo en el territorio ancestral de la comunidad raizal sin
haberse realizado una consulta previa a este grupo étnico
que permitiera armonizar dicha inversión con su cosmo-
visión y sus prioridades de desarrollo.
Después de un exhaustivo análisis de las posibles es-
trategias de litigio que podrían ser implementadas ante
los hechos presentados en la isla de Providencia, el GAP
y la comunidad raizal encontraron que, por tratarse de la
vulneración de derechos fundamentales reconocidos en
la Constitución Política, en tratados internacionales y en
la jurisprudencia de la Corte Constitucional, la vía más
acertada consistiría en la interposición de una acción de
tutela contra el Ministerio de Comercio, Industria y Tu-
rismo, el municipio de Providencia y Santa Catalina Islas
y, la Corporación Autónoma Regional–Coralina por la
vulneración a la consulta previa a la integridad cultural de
la comunidad raizal. Esto, fundamentado en el artículo 86
constitucional, que señala, entre otras cosas, que:

91
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Toda persona tendrá acción de tutela para reclamar


ante los jueces, en todo momento y lugar, mediante un
procedimiento preferente y sumario, por sí misma o por
quien actúe a su nombre, la protección inmediata de
sus derechos constitucionales fundamentales, cuando
quiera que éstos resulten vulnerados o amenazados por
la acción o la omisión de cualquier autoridad pública.
(Constitución Política de Colombia de 1991, art. 86)

En razón a lo anterior y considerando que quienes


pueden promover la acción de tutela son los titulares de
derechos fundamentales, la acción fue interpuesta a nombre
propio por la ciudadana Zully Amparo Archbold Archbold,
quien hace parte de la comunidad raizal y de la Veeduría
Cívica Old Providence, pueblo afectado por el proyecto
impulsado por los diferentes entes a nivel nacional y local
mencionados.
Además de la vulneración a los derechos fundamentales
mencionados, es importante destacar que el eje central del
problema y la mayor preocupación del pueblo raizal era la
implementación de proyectos turísticos que no fueran acor-
des con su cosmovisión, con el modelo de turismo sostenible
y con las condiciones ambientales y el frágil ecosistema de
la isla. Así, a pesar de que el proyecto buscaba fortalecer el
turismo y en principio esto beneficiaba a la comunidad, las
autoridades étnicas encontraron que existía una amenaza a
su integridad cultural, si dicho fortalecimiento no se con-
sultaba y se armonizaba con las prioridades de la comunidad
y las condiciones ambientales de su territorio. Lo anterior,
ya que la principal actividad económica del pueblo raizal
de Providencia y Santa Catalina es el turismo enfocado
en el desarrollo sostenible, entendido como una actividad

92
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

económica que permita el disfrute de los recursos naturales


a las generaciones futuras; por lo que la comunidad se ha
resistido a la introducción de proyectos de turismo masivo
que tengan graves implicaciones en la explotación eco­
nómica de su territorio, sus costumbres y su cultura.
En este sentido, en lugar de acudir a una acción po-
pular, como se hizo en el caso “Deep Blue” mencionado
anteriormente, y debido a que la construcción del proyecto
“Spa Providence” involucraba la adopción de una decisión
administrativa por parte de una autoridad pública, lo que
habilitaba la realización de una consulta previa, se decidió
por una acción idónea para proteger los derechos funda-
mentales a la consulta previa. En este sentido, en enero
de 2014 se interpuso una acción de tutela ante el Tribunal
Superior del Distrito Judicial de San Andrés en primera
instancia (Decreto 1382 de 2000, art. 1.o).
En esta acción se solicitó como medida provisional que
se detuviera la construcción del proyecto “Spa Providence”
hasta que se adelantara la consulta previa. Sumado a esto,
se tuvieron como pretensiones: i) la tutela de los derechos
fundamentales señalados; ii) la declaratoria de la respon-
sabilidad de los entes demandados por la omisión de sus
funciones legales y constitucionales; iii) la suspensión de
las obras adelantadas del proyecto; iv) la realización efec-
tiva del proceso de consulta previa con la participación
activa de la comunidad raizal bajo sus usos y costumbres,
como un proceso de carácter sustancial y no meramente
procedimental; v) que se incluyera tal y como lo señalaba
el proyecto a los habitantes nativos de la zona dentro del
manejo y funcionamiento del complejo hotelero y turístico,
y; vi) que se llevara a cabo, a responsabilidad del Minis-
terio de Interior, una capacitación a los integrantes de la

93
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

comunidad nativa raizal sobre la consulta previa y sobre


su participación en el proyecto.
Sin embargo, el 30 de enero de 2014 el Tribunal resolvió
en sentencia de primera instancia que la tutela interpues-
ta era improcedente, ya que consideró que el Ministerio
de Comercio, Industria y Turismo había agotado todos
los mecanismos necesarios, argumentando que, frente al
proyecto en cuestión, no se requería del agotamiento de la
consulta previa, debido a que este consistía en una política
pública del Gobierno en materia del turismo que afectaría
positivamente a la comunidad. Así, según el despacho, el
Ministerio “actuó de manera adecuada para procurar que
la comunidad conociera el contenido del proyecto [...], por
consiguiente no se avizora ningún quebrantamiento a los
derechos fundamentales alegados” (Tribunal Superior de
San Andrés, Providencia y Santa Catalina, 2014).
Además, el fallo de primera instancia sostiene que
puede obviarse en este caso el proceso de consulta previa
porque lo que se explota es un recurso turístico y no uno
de recursos naturales. Específicamente, sostuvo el Tribunal
que el proyecto no necesitaba consulta previa porque no
generaba un impacto significativo en la comunidad.
Del pronunciamiento equivocado del Tribunal se evi-
dencia uno de los principales obstáculos que tiene el pueblo
raizal para ejercer sus derechos a la consulta previa: la falsa
concepción de que este derecho solo aplica cuando hay
proyectos que afectan negativamente a una comunidad,
o frente aquellos proyectos relacionados con extracción
de recursos naturales dentro del territorio ancestral. Este
erróneo entendimiento adoptado por el Tribunal impidió la
tutela en primera instancia del derecho a la consulta previa,
el cual era perfectamente viable si se tiene en cuenta que el

94
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

Convenio 169 de la OIT establece que se deben consultar


todo tipo de decisiones legislativas o administrativas que
impactan a los grupos étnicos y tribales, independiente-
mente de si este impacto es positivo o negativo.
Entonces, se procedió a interponer el recurso de im-
pugnación ante la Corte Suprema de Justicia, en donde
se alegó que el tribunal de primera instancia no tuvo en
cuenta los estándares del Convenio 169 de la OIT que in-
dican que la consulta previa procede en cualquier tipo de
decisión administrativa que afecte positiva o negativamente
a la comunidad, como lo era el caso de “Spa Providence”.
Además, en la impugnación se señaló la necesidad de
realizar consulta previa incluso sobre aquellas decisiones
que no versaran sobre la explotación de recursos naturales,
siempre que el impacto de dicha decisión recayera sobre el
territorio ancestral.
No obstante, la Corte Suprema de Justicia realizó una
interpretación equívoca del artículo 86 constitucional
sobre el cumplimiento del requisito de subsidiariedad de
la acción de tutela, pues en el fallo de segunda instancia
determinó que la acción interpuesta por el pueblo raizal
resultó improcedente por no cumplir este requisito. En
consideración de esta Corte, de la lectura realizada de las
pretensiones solicitadas por la accionante, el asunto no
versaba sobre la vulneración a derechos fundamentales,
sino que podría llegar a ser sobre la protección de derechos
ambientales y colectivos, protegidos por la Acción Popular
o por la Acción de Grupo o, respecto de la legalidad de
los actos administrativos por medio de los que se concedió
la licencia de construcción del proyecto “Spa Providence”
(Corte Suprema de Justicia, 2014).

95
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

A pesar de que la Corte Suprema de Justicia es un


alto tribunal y tiene la función de cierre de la jurisdicción
ordinaria, esta alta corte omitió que, dentro de la acción
de tutela, se realizó una argumentación exhaustiva sobre
el derecho a la consulta previa y sobre la acción de tutela
como mecanismo idóneo y único para proteger este derecho
fundamental, por lo que no existía otro procedimiento que
debía ser agotado. Así mismo, la Corte Suprema de Justicia
hizo una errada afirmación, pues el hecho de que la con-
sulta previa sea un derecho en cabeza de un pueblo tribal,
en este caso los raizales, no implica que sea un derecho
colectivo sujeto a una Acción Popular según la Ley 472 de
1998, sino que por la naturaleza misma de esta garantía
constitucional se buscaba proteger de manera integral la
cultura de las comunidades étnicas en Colombia.
Sobre el particular, la Corte Constitucional indicaría
en la sentencia T-800 de 2014 que,

[l]a tesis de la improcedencia de la tutela para proteger


los derechos colectivos y del ambiente en el caso de los
grupos étnicos que reclaman consulta previa, es contraria
a la jurisprudencia constitucional que, en reiteradas oca-
siones, ha sostenido que la consulta previa es un derecho
fundamental de las comunidades étnicas entendidas
como un todo, es decir, no es un derecho fundamental
de cada uno de los miembros de la comunidad sino un
derecho de la comunidad como persona jurídica. (Corte
Constitucional, 2014)

Agotadas entonces las instancias ante la jurisdicción


ordinaria, se implementó una nueva estrategia de litigio

96
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

para salvaguardar los derechos de la comunidad raizal: en


julio de 2014 se envió un escrito de solicitud de selección
y revisión de tutela ante la Corte Constitucional, con el
propósito de que este alto tribunal constitucional pusiera
en su consideración si los fundamentos jurídicos expuestos
en las dos instancias por los magistrados eran acordes o
no a derecho. Por consiguiente, esta era una oportunidad
única en la que la Corte Constitucional podía empezar a
visibilizar al pueblo raizal que había estado olvidado por
años, por lo que en el escrito de selección se puso de pre-
sente que el reclamo exigido era por parte de un sujeto de
especial protección constitucional, a saber, la comunidad
raizal. Adicionalmente, este escrito indicó que la pretensión
solicitada estaba encaminada a la protección de derechos
fundamentales que son reconocidos por la Constitución
Política y la jurisprudencia de este alto tribunal, a saber,
la consulta previa y la integridad cultural de los pueblos
étnicos.
De igual modo, el escrito de selección y revisión de-
mostró que hubo un desconocimiento en primera y se-
gunda instancia de normas de derecho internacional de
los derechos humanos, tales como el Convenio 169 de la
OIT, sobre los pueblos indígenas y tribales, que hace parte
del bloque de constitucionalidad en Colombia. Además,
puso en conocimiento de la Corte Constitucional, a través
de los hechos relatados y de las pruebas aportadas, que se
configuró una clara violación y desconocimiento de los
derechos señalados que, para ese momento, continuaba
perpetuándose. Por último, es importante destacar que
dicha vulneración constituía un perjuicio irremediable para
la comunidad raizal, ya que el proyecto ya había iniciado

97
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

sus obras, por lo que el daño era inminente y se requerían


acciones urgentes e impostergables para la protección de
estas garantías.
Una vez fue seleccionada la tutela por la Corte Cons-
titucional, fue designado como magistrado ponente el
Dr. Gabriel Mendoza Martelo. Después de tres meses a
la espera del fallo por parte del alto tribunal constitucio-
nal, el día 31 de octubre del mismo año la sala cuarta de
revisión profirió la sentencia T-800 de 2014, en la cual la
Corte revocó la sentencia proferida por la Corte Suprema
de Justicia, y ordenó, entre otras medidas, i) la suspensión
de las obras adelantadas en el proyecto “Spa Providence”, ii)
para que las entidades de la Nación realizaran una consulta
previa a la comunidad raizal en un periodo de sesenta días
hábiles, prorrogables por otros treinta más.
De esta forma, la consulta previa debe ser vista como
una garantía de estos pueblos y no como un obstáculo para
que se lleve a cabo un proyecto o una política pública del
Gobierno. Así lo afirmaría la Corte Constitucional en la
sentencia T-800 de 2014, que resolvió el caso “Spa Provi-
dence”, afirmando que la consulta previa no es únicamente
un mecanismo de defensa con el que cuentan las comuni-
dades étnicas, sino también un mecanismo de participación
para poder decidir sobre sus prioridades de desarrollo,
incluso en aquellos proyectos orientados a promover sus
actividades económicas. Así, la Corte consideró que “la
posibilidad de que el proyecto ‘Spa Providence’ tenga re-
percusiones favorables en la comunidad raizal no implica
que este proyecto carezca de la necesidad de ser consultado
ante la comunidad étnica” (Corte Constitucional, 2014).

98
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

3.2. Rol del gap


En el proceso descrito anteriormente, el GAP asesoró a
la comunidad raizal en el transcurso de toda la acción
de tutela, desde su redacción hasta la socialización de la
sentencia proferida por la Corte Constitucional, en la que
se reconoció por primera vez que este pueblo es titular del
derecho a la consulta previa. Para el despliegue de este
trabajo conjunto, el GAP partió de la base de desarrollar
una estrategia que estuviera encaminada a proteger los de-
rechos de este pueblo a la consulta previa y a la integridad
cultural, diseñando unas pretensiones que no suplieran la
voluntad o el rol de este pueblo, sino que, por el contrario,
estuvieran encaminadas a que fuera la misma comunidad
la encargada de decidir sobre sus prioridades de desarrollo.
Fue por esto que, en la acción de tutela y en los escritos pos-
teriores, no se asumió ninguna posición a favor o en contra
de la construcción y operación del “Spa P­rovidence”, pues
esta decisión, así como la forma en que podía adecuarse la
operación del spa en el modelo de turismo sostenible propio
de las islas, era competencia únicamente del pueblo raizal,
por lo que debía ser discutido en escenarios de participación
culturalmente adecuados, como lo es la consulta previa.
Teniendo en cuenta que la acción de tutela fue in-
terpuesta por una miembro de la comunidad raizal, cabe
destacar que la función del GAP en este caso consistió en
realizar un acompañamiento en la elaboración de la estra-
tegia de litigio que se implementó en el caso de manera
concertada e informada con la comunidad raizal, la cual,
en este caso particular, se centró en la interposición de una
acción judicial. Esta relación cercana en el litigio del caso
“Spa Providence” ha permitido que, durante varios años,
la Veeduría Cívica confíe en la clínica jurídica como un

99
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

espacio efectivo por medio del cual la comunidad raizal


puede acudir al sistema judicial colombiano para proteger
sus derechos y sus garantías constitucionales. Incluso, el
resultado de esta alianza continúa y esta relación de con-
fianza se debió en gran parte a la ejecución de una estrategia
concertada, y a que el caso del proyecto “Spa Providence”
fue la primera vez que la comunidad raizal pudo acudir
de manera efectiva ante la Corte Constitucional en sede
de tutela. Es por esto que la alianza estratégica entre la
Veeduría Cívica y el GAP ha perdurado y continúa en su
labor de visibilizar los derechos del pueblo raizal.

3.3. Resultados
Ahora, este caso representó un éxito para la clínica y el
pueblo raizal en dos sentidos: en primer lugar, se consolidó
la relación de alianza con este pueblo y, en segundo lugar,
se desarrolló una sentencia hito en materia de consulta
previa. Frente a este último punto, en la sentencia T-800
de 2014, la clínica alcanzó su objetivo primario de res-
ponder a la necesidad de la comunidad frente al proyecto
“Spa Providence”, pues la Corte Constitucional ordenó la
suspensión inmediata de las obras respecto del proyecto
turístico impulsado por el Gobierno Nacional, hasta que
“la Sala Única del Tribunal Superior del Distrito Judicial
de San Andrés, Providencia y Santa Catalina en su calidad
de juez constitucional de primera instancia, [dispusiera] su
reanudación” (Corte Constitucional, 2014). Esto, con la
finalidad de que la Alcaldía del Municipio de Providencia
y Santa Catalina y el Ministerio de Comercio, Industria
y Turismo, junto con la participación de la Dirección de
Etnias del Ministerio del Interior, pudieran establecer la
posible afectación que el proyecto “Spa Providence” podría

100
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

causar a la integridad cultural, social y económica de los


raizales (Corte Constitucional, 2014).
A causa de esto, la Sentencia T-800 de 2014 trascendió
la pretensión específica de la acción de tutela, convirtién-
dose en un hito para la comunidad raizal debido a las
siguientes razones: en primer lugar, a pesar de la falta de
titulación administrativa del territorio ancestral del pueblo
raizal, esta sentencia reconoció la relación estrecha que
tiene el pueblo raizal con el territorio y los recursos natu-
rales de la Reserva de la Biósfera Seaflower, especialmente
con el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa
Catalina; lo que le ha permitido a la comunidad reivindicar
su relación con su territorio ancestral a través del recono-
cimiento que le ha hecho la jurisprudencia.
En segundo lugar, la sentencia T-800 de 2014 reconoció
la actividad turística como actividad económica principal
del pueblo raizal, como lo estableció la Corte Constitucio-
nal al afirmar que este pueblo ha desarrollado un turismo
comunitario y respetuoso con el medio ambiente, que
responde a su identidad cultural. Así lo expresó la Corte
al afirmar que,

el desarrollo hotelero de Providencia ha tomado como


base a las posadas nativas, debido a las características
propias de la Isla como Parque Nacional Natural y parte
de la Reserva de Biosfera de la Unesco. La interacción
de quienes habitan en la isla con los recursos que ella
suministra, ha tratado siempre de mantener la soste-
nibilidad ambiental logrando que el frágil ecosistema
que ella representa no se menoscabe o extinga por la
intervención del hombre. (Corte Constitucional, 2014)

101
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Esta afirmación contiene una herramienta muy pode-


rosa para la comunidad, pues sienta un precedente sobre
la relación intrínseca entre la identidad cultural raizal y la
actividad turística, además de reconocer que las decisiones
que se deseen adoptar en materia de turismo en el territorio
ancestral de este pueblo deben ser consultadas.
En tercer lugar, la sentencia reconoció la necesidad de
realizar consulta previa, aun cuando los efectos que se pro-
duzcan sean positivos para la comunidad. Como se puede
evidenciar en el caso del “Spa Providence”, no importa
si el impacto que se va a generar a la comunidad como
consecuencia de una decisión por parte del Gobierno sea
positivo, o, en otros casos, negativo (Corte Constitucional,
2008). Lo anterior, debido a que el desconocimiento de la
consulta previa no se predica de los beneficios o de las res-
tricciones o gravámenes que se generen por la medida, sino
del incumplimiento de llevar a cabo el procedimiento de
consultar a las comunidades (Corte Constitucional, 2014).
En cuarto lugar, la sentencia sostuvo que la consulta
previa debe realizarse no solo en aquellos casos en que se
trate de una explotación de recursos naturales, sino tam-
bién de proyectos turísticos. Sobre este punto específico,
la Corte entendió que se estaba,

ante una garantía prevista para la participación de los


grupos étnicos en todas las decisiones que los afecten
directamente, sin distinción alguna del tipo de decisión,
por lo que se entiende que no abarca únicamente las
decisiones de explotación de recursos naturales dentro
de sus territorios. (Corte Constitucional, 2014)

102
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

En quinto lugar, la Corte sostuvo que la socialización


del proyecto que se dio no consistió en una consulta previa
en sentido estricto, por lo que “no estaba la comunidad
raizal y para la fecha de esa reunión ya la construcción del
proyecto estaba avanzada” (Corte Constitucional, 2014).
Adicionalmente, la Corte rechazó las posturas de los ma-
gistrados de primera y segunda instancia que denegaron las
pretensiones del pueblo raizal, haciendo especial hincapié
en que la consulta previa no puede entenderse surtida con
una simple reunión de socialización de proyectos, ya que
la realización de este mecanismo no está en cabeza de los
grupos étnicos, sino de las entidades públicas correspon-
dientes.
Así, como lo señaló la Corte Constitucional, a las
autoridades les compete

garantizar que se identifique a las comunidades que se


verán afectadas por un posible proyecto o una medi-
da legislativa; la línea jurisprudencial concretamente
indica, que la protección constitucional del derecho
a la libre determinación de las comunidades étnicas
se hace efectiva mediante el deber estatal de adelantar
procesos de consulta antes de la adopción y la ejecución de
decisiones que directamente puedan afectarles. (Corte
Constitucional, 2011)

Una vez emitida esta sentencia, el GAP socializó los


resultados anteriormente descritos con la comunidad, para
que pudieran exigir de las autoridades demandadas que se
llevara a cabo la consulta previa. Para ello, el GAP realizó
una asesoría escrita y a través de llamadas a la comunidad

103
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

raizal respecto de la forma como se debía realizar la Consul-


ta Previa, lo que incluyó una presentación de los hitos más
relevantes de la sentencia, así como una explicación verbal
de las principales características de la consulta previa, para
lo cual la profesora Gloria Amparo Rodríguez acompañó
al GAP. En una entrevista para el presente texto, la señora
Josefina Huffington, presidenta de la Veeduría Cívica Old
Providence, describió la experiencia de la comunidad rai-
zal sobre lo ocurrido respecto del caso “Spa Providence”.
En esos términos, explicó que la consulta fue realizada
mediante un proceso culturalmente adecuado, en tanto
se convocó a las autoridades raizales legítimas, se realizó
en su lengua nativa, el creole, y se trató de un arduo pro-
ceso de negociación. Esta consulta les permitió continuar
explotando el turismo como fuente principal de ingresos
de la isla, también los facultó para que fueran los raizales
quienes administraran el proyecto “Spa Providence”, lo que
implicó una verdadera participación para este grupo étnico
en la toma de decisiones que pudieran llegar a afectarlos.
Pese a todo lo anterior, a finales de 2020, el poderoso
huracán de categoría 5 denominado Iota atravesó el At-
lántico y devastó completamente las islas de Providencia y
Santa Catalina, destruyendo cerca del 98 % de su infraes-
tructura (Presidencia de la República, 2020). Debido a
esto, la comunidad raizal perdió la administración del “Spa
Providence” que había logrado con ocasión de la consulta
previa ordenada en 2014 por la Corte Constitucional, pues
el lote South West Bay volvió a ser administrado por el Fon-
do Nacional del Turismo (Fontur), que es un instrumento
especial del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo,
creado “para el manejo de los recursos provenientes de la
Contribución Parafiscal para la Promoción del Turismo”

104
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

(Fontur). Por ende, es imprescindible que las garantías


anteriormente concedidas a los raizales no se vean des-
materializadas por parte del Gobierno Nacional, ya que lo
único que esto conlleva es a que se continúe perpetuando
el olvido a este grupo étnico y el desconocimiento de sus
derechos por parte del Estado colombiano.

4. Reflexiones finales
A manera de reflexiones finales sobre el caso de “Spa
Providence”, podemos agruparlas en principalmente tres:
i) la obligación de llevar a cabo una consulta previa, aun
cuando los impactos que se vayan a generar sean positi-
vos; ii) la reivindicación del pueblo raizal a través de la
sentencia T-800 de 2014 de la Corte Constitucional; y iii)
la importancia de las clínicas jurídicas en los territorios.

4.1. Obligación de realizar una consulta previa


La Corte Constitucional en su jurisprudencia se ha pronun-
ciado reiteradamente sobre la importancia de la consulta
previa, no solo como un mecanismo para que se materia-
licen varios derechos fundamentales, sino también como
un derecho per se (Corte Constitucional, 2010). De igual
manera, el alto tribunal constitucional también ha señalado
que la no realización de la consulta previa “afecta principios
y derechos fundamentales esenciales en un Estado social y
democrático como el colombiano, por lo tanto su omisión
tendrá efectos en la aplicación y en la exequibilidad de la
respectiva disposición” (Corte Constitucional, 2010). En
otras palabras, obviar esta garantía constitucional puede
generar consecuencias respecto de la política pública que
se busca implementar.

105
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Por consiguiente, es evidente que las disposiciones


normativas que se contemplan en la Constitución Política
de 1991 y en la jurisprudencia buscan proteger el derecho
fundamental a la consulta previa entendido como un to-
do, y no como un simple procedimiento o trámite que se
deba llevar a cabo para poder tomar una decisión (Corte
Constitucional, 2014). Esto, debido a que la Corte Cons-
titucional ha entendido que tiene una estrecha relación
con el principio de participación democrática, ya que es la
única manera en la que se puede conocer la postura de las
comunidades respecto de los procesos de toma de decisiones
que puedan afectarlas (Corte Constitucional, 2010).
En conclusión, según los hechos y los derechos vul-
nerados, las entidades del Gobierno Nacional sí tenían la
obligación de consultar todas las decisiones administrativas
que podían afectar tanto positiva como negativamente a
la comunidad raizal, debido a que: i) el territorio en cues-
tión era parte de la integridad ancestral de los raizales;
ii) la construcción del proyecto “Spa Providence” estaba
afectando el ambiente del territorio ancestral raizal; y iii)
el turismo es la principal actividad económica de la isla,
por lo que el impacto del proyecto era positiva, pero aun
así se desconocieron sus derechos a la consulta previa y a
la integridad cultural.

4.2. Reivindicación del pueblo raizal


En Colombia existen normas que buscan proteger en toda
su integridad, de acuerdo con el principio de Estado social
de derecho, la riqueza cultural de la Nación y a todas las
comunidades étnicas y tribales que allí habitan. Esto puede
verse desde la misma Constitución Política de 1991, la
cual plantea de manera formal, en sus artículos 7.o, 8.o, 10

106
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

y 70, la protección a estos grupos, las riquezas culturales y


el reconocimiento de todas las manifestaciones de la cul-
tura como fundamento de la nacionalidad. Sin embargo,
históricamente en el país se ha visto un fuerte olvido por
parte del Gobierno Nacional y del sector político hacia
las comunidades, particularmente aquellas que han sido
entendidas como poblaciones de especial protección, como
es el caso de los grupos tribales, afrocolombianos y raizales
(Corte Constitucional, 2014). Específicamente, el pueblo
raizal ha sido especialmente olvidado por el Estado en tanto
no se le han reconocido prerrogativas que sí tienen otros
pueblos étnicos, como los indígenas y afrocolombianos.
Por consiguiente, puede concluirse que lo único que en
verdad reconocía a la comunidad raizal era la Constitución
de 1991. Así, la primera vez que este grupo étnico pudo ser
realmente escuchado fue en la sentencia T-800 de 2014,
donde la Corte Constitucional protegió materialmente los
derechos fundamentales de este pueblo, trascendiendo la
protección formal que ofrece el texto constitucional.
De todas formas, este reconocimiento y esta protección
que tuvieron los raizales en el 2014 no puede quedar en
escrito únicamente en una sentencia de una alta corte: el
Gobierno Nacional y el sector político colombiano tienen
la obligación de velar por la protección y promoción tanto
formal como material de sus derechos y garantías recono-
cidos en la Constitución Política, sobre todo después del
paso del devastador huracán Iota.

4.3. Importancia de las clínicas


jurídicas en los territorios
Por último, el caso “Spa Providence” es un ejemplo claro
del rol que las clínicas jurídicas deben jugar en la protección

107
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

del interés público y los derechos humanos, en tanto las


estrategias de litigio que se adelanten en estas organizacio-
nes deben estar siempre en concordancia con los intereses
y prioridades de las comunidades a las que se atiende.
En este sentido, el trabajo del GAP con el pueblo raizal y
con las demás comunidades con las que trabaja ha estado
orientado, por un lado, a concertar con ellas la estrategia
de litigio que permita la protección efectiva de sus derechos
y, por otro lado, a empoderar a las comunidades para que,
a partir de estrategias jurídicas y pedagógicas, se instalen
capacidades en estas para que sean las mismas comunida-
des quienes en adelante puedan ejercer los mecanismos de
participación y acciones constitucionales por sus propios
medios. Específicamente con el pueblo raizal, los mismos
líderes de la comunidad han interpuesto nuevas acciones
de tutela, teniendo como precedente en sus acciones la
sentencia T-800 de 2014, y la alianza estratégica con la
clínica ha perdurado, por lo que el GAP ha asesorado a esta
comunidad en otras necesidades.

Referencias
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Andrés, nuestra ciudad insular. [Link]
[Link]/blaavirtual/revistas/credencial/diciembre2008/
[Link]
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Corte Constitucional de Colombia. Sentencia C-030 de 23 de
enero de 2008. M. P.: Rodrigo Escobar Gil.
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Corte Constitucional de Colombia. Sentencia T-547 de 1 de
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108
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

Corte Constitucional de Colombia. Sentencia T-693 de 23 de


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Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

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110
La reivindicación del pueblo raizal por medio de una alianza con el gap

Tribunal Superior de San Andrés, Providencia y Catalina.


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[Link].

111
El viche del Pacífico:
el derecho como una herramienta
de redistribución de recursos

Daniela Yepes García*


Andrés Rodríguez Morales**

Sumario: Introducción: el viche del Pacífico, protagonista de


este caso 1. La ley de monopolios rentísticos, normativización
de la discriminación. 2. La estrategia de litigio estratégico.
2.1 El proceso de constitucionalidad. 2.1.1. Los procesos de
constitucionalidad como escenarios en disputa. 2.1.2. La omi-
sión legislativa relativa: protección para los excluidos. 2.1.3.
Los riesgos que se presentaban en el caso concreto. 2.1.4. Los

* Abogada de la Universidad del Rosario y estudiante de la Maestría


en Derecho de la misma universidad, con énfasis en derecho constitucional.
Coordinadora del Grupo de Acciones Públicas (GAP) de la Universidad del
Rosario y supervisora de la Comisión Pedagógica. Correo electrónico: angie.
yepes@[Link]
** Abogado de la Universidad del Rosario. Exmiembro activo del Gru-
po de Acciones Públicas (GAP) de la Universidad del Rosario. Estudiante
del doctorado en Derecho de la Universidad de los Andes, miembro de los
Grupos de Investigación Derecho Público y Derecho y Género. Correo
electrónico: a.rodriguezm10@[Link]

113
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

resultados de la acción pública. 2.3. Estrategias de visibilización.


Reflexiones finales. Referencias.

Resumen: Este capítulo presenta los resultados de la estrategia


de litigio estratégico diseñada por el Grupo de Acciones Públicas
(GAP) de la Universidad del Rosario en contra del parágrafo del
artículo 7.º de la Ley 1816 de 2016. Este artículo omitió excluir
del monopolio rentístico de bebidas alcohólicas a las bebidas
tradicionales afrodescendientes. El texto aborda la problemática
del caso desde el análisis distributivo del derecho y evidencia los
riesgos que actualmente enfrenta acudir a estrategias de litigio
que cuestionan la constitucionalidad en abstracto de una ley.
Se concluye que, pese a la creciente pérdida de publicidad de la
acción pública de inconstitucionalidad, esta acción fue utilizada
como un mecanismo de redistribución de recursos en favor de
las comunidades afrodescendientes.
Palabras clave: litigio estratégico, acción pública de inconsti-
tucionalidad, viche del Pacífico, análisis distributivo del derecho.

Abstract: This chapter presents the results of the strategic liti-


gation strategy designed by the Grupo de Acciones Públicas
(GAP) of the Universidad del Rosario against the paragraph
of Article 7 of the Law 1816 of 2016. This article omitted to
exclude traditional afro-descendant beverages from the taxes
monopoly on alcoholic beverages. Furthermore, we addressed
the case’s problem from the distributive analysis of the law and
evidenced the risks of those litigation strategy that questions the
constitutional validity of law through the procedure of a public
action of unconstitutionality. Finally, despite the increasing
loss of publicity of the public action of unconstitutionality, we
conclude that this action was used as a mechanism for redis-
tributing resources in favor of Afro-descendant communities.
Keywords: strategic litigation, public action of unconstitu-
tionality, viche del Pacífico, distributive analysis of law.

114
El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta de redistribución de recursos

Introducción: el viche del Pacífico,


protagonista de este caso
Qué rico es el viche,
sabroso es el viche,
barato es el viche,
pa’ blancos y niches,
que les quede claro,
a muchos paisanos,
que el viche es bacano.
(El viche, 2009)

El viche es un licor destilado derivado de la caña de azúcar


y producido en el litoral Pacífico colombiano, por comu-
nidades afrodescendientes. La bebida es producida en la
región desde el siglo XVIII, en poblados de personas afro
que habían sido liberadas de la esclavitud durante el ocaso
de la minería de oro (Meza, 2013). Desde esa época, el
viche, al igual que otras bebidas alcohólicas tradicionales,
ha sido estigmatizado a partir del enfoque del alcoholismo
peligroso, que concibe a las bebidas alcohólicas como pro-
blemáticas, ya que, además de generar adicción y pobreza,
se presumían como producidas de forma “poco higiénica”.
En el viche coinciden características que, hacen que
más allá de ser un producto comercial, su uso principal
está profundamente relacionado con la cultura afro. La
bebida es utilizada en múltiples situaciones de la vida
dentro de las comunidades afro, desde velorios (en don-
de es consumido en pocas cantidades por las cantadoras
que acompañan la ceremonia), pasando por celebraciones
religiosas y hasta llegar a usos en la medicina tradicional
(para aliviar los cólicos menstruales, proteger a la matriz

115
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

de las enfermedades causadas por el parto y para “curar la


mordedura de culebra”) (Meza, 2013, pp. 152-154).
Esta estigmatización repercutió a mediados del siglo XX
en el decomiso del licor y de elementos para su fabricación
e incluso en investigaciones penales en contra de sus pro-
ductores. Desde los años setenta, la criminalización de su
producción por parte de las autoridades locales se redujo y
en los últimos años el paradigma alrededor de esta bebida
alcohólica ha venido cambiando, fruto de un esfuerzo por
las comunidades afro por lograr que esta sea reconocida
como una bebida “ancestral”, resaltando su valor histórico
y cultural (Meza, 2013).
Actualmente, el trabajo por la resignificación y exalta-
ción del viche persiste y aunque se ha logrado que su produc-
ción y comercialización deje de ser clandestina, la defensa de
la bebida como producto comercial y patrimonio histórico y
cultural persiste. Esta defensa está liderada por las mismas
comunidades que lo producen y comercializan, y quienes en
la cumbre vichera del 2019 conformaron el colectivo Des-
tila Patrimonio, que, de la mano de organizacio­nes como
la Fundación Portuaria y al Fundación Activos Culturales
Afro ACUA y diversas, entidades trabaja por la reivindicación
del viche como práctica y patrimonio ancestral.
En el marco de esta labor de defensa la Fundación
ACUA contactó en 2018 al GAP, en un esfuerzo por lograr
complementar su labor con un componente jurídico que
fortaleciera y ampliara la defensa del viche. Desde entonces,
ACUA y GAP han consolidado una relación en la defensa
por este destilado, en la cual el GAP ha aportado diseñan-
do y ejecutando estrategias de litigio en su defensa. Este
texto presenta los resultados en una de estas estrategias,
específicamente con la declaratoria de inconstitucionalidad

116
El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta de redistribución de recursos

de una ley que excluía a las bebidas étnicas afro de una


protección dada a las bebidas étnicas, frente al monopolio
rentístico de los licores en el país.
En este capítulo perseguimos dos objetivos. Por un
lado, analizar el litigio estratégico llevado a cabo por el
GAP y sus aliados con el fin garantizar la igualdad de trato
de las comunidades afrodescendientes respecto de las co-
munidades indígenas en el escenario constitucional espe-
cífico de la regulación del monopolio rentístico de licores
destilados y, por otra parte, problematizar la exclusión de
las comunidades afrodescendientes de este parágrafo a luz
del análisis distributivo del derecho.
Para cumplir con esos objetivos, el artículo se divide
en tres partes. En primer lugar, presentaremos el problema
jurídico que generó la intervención del GAP. En segundo
lugar, presentaremos y analizaremos las estrategias de liti-
gio estratégico diseñadas e implementadas desde la alianza
estratégica de la que participa la clínica. Finalmente,
presentaremos unas breves reflexiones finales.

1. La ley de monopolios rentísticos,


normativización de la discriminación
Como se mencionó, en el marco de esta alianza estratégica
han sido diversas las líneas de trabajo en litigio estratégico
que se han manejado. Dentro de estas líneas de trabajo,
el GAP ha participado en dos estrategias judiciales para la
protección del viche del Pacífico. En un primer momento,
la clínica en conjunto con el Colectivo Destila Patrimonio
presentó ante la Corte Constitucional un memorial solici-
tando la selección de una acción de tutela. Esta acción fue
interpuesta por un ciudadano que registró la marca “Viche
del Pacífico” en contra de la decisión de la Superintendencia

117
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

de Industria y Comercio (SIC) que descalificó de oficio su


marca1. El diseño de la estrategia de litigio y los resulta-
dos de esta fueron narrados a detalle en otra publicación
(Montoya Quintero et. al., 2019, pp. 15-19), por lo que
en este capítulo nos centraremos en las otras estrategias
llevadas a cabo, en particular aquellas relacionadas con
el trabajo por obtener una protección igualitaria de las
bebidas tradicionales afro frente al monopolio rentístico
del Estado sobre los licores.
El monopolio rentístico es una figura que autoriza
constitucionalmente a que el Estado reserve para sí la
explotación comercial de ciertas actividades económicas,
con el fin de lograr recursos que le permitan cumplir con
sus deberes, en el marco de su función social como Estado
(Corte Constitucional, 2019b).
En 2015, el Gobierno Nacional presentó un proyecto
de ley con el fin de establecer la regulación del monopolio
rentístico sobre los licores destilados. El Gobierno buscaba
recaudar un porcentaje de los ingresos derivados de las
ventas de estas bebidas. Dinero que, como lo establece el
artículo 336 de la Constitución, sería utilizado para finan-
ciar el sistema de salud y la educación pública (Congreso
de la República, 2015). De acuerdo con la norma vigente
antes de la reforma (Ley 14 de 1983), la comercialización
de los licores sujetos al monopolio rentístico solo podría
hacerse una vez se celebraran convenios económicos con las
gobernaciones, estableciendo el porcentaje que sería cedido
a estos entes territoriales (Congreso de la República, 2015).

1
La problemática sobre el régimen de la propiedad intelectual del
viche del Pacífico es detallada por Montoya Quintero (2019).

118
El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta de redistribución de recursos

El proyecto de ley era visto como una medida a través


de la cual se esperaba reforzar el monopolio estatal sobre los
licores destilados, operativizándolo a través de mecanismos
directos para la monopolización de rentas (Sánchez Peña,
2019, p. 100). A juicio del Gobierno, esta regulación era
necesaria frente a posibles incumplimientos de los tratados
de libre comercio (TLC) y además permitiría aumentar el
recaudo en un 18 %, mejorando las finanzas de los entes
territoriales (Congreso de la República, 2015).
Aunque el articulado original del proyecto no regla-
mentaba quién detentaría el monopolio de las bebidas desti-
ladas producidas por las comunidades étnicas (Congreso de
la República, 2015), durante el segundo debate del proyecto,
los representantes a la Cámara Mario Alberto Castaño
(Partido Liberal), Orlando Guerra (Partido Conservador),
Orlando Clavijo (Partido Conservador) y otro congresista
(cuya firma fue considerada ilegible) propusieron añadir el
siguiente parágrafo:

Los cabildos indígenas y asociaciones de cabildos in-


dígenas legalmente constituidos y reconocidos por
el Ministerio del Interior en virtud de su autonomía
constitucional, continuarán la producción de sus bebidas
alcohólicas tradicionales y ancestrales para su propio
consumo, máxime cuando se empleen en el ejercicio de
su medicina tradicional. Estas prácticas formarán parte
de sus usos, costumbres, cosmovisión y derecho mayor.
(Congreso de la República, 2016, p. 50)

El proyecto de ley terminó siendo aprobado en 2016, a


través de la Ley 1816, y el texto propuesto fue sancionado
como el parágrafo de su artículo 7.º. El artículo permite

119
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

a las comunidades indígenas continuar con la producción


de sus bebidas alcohólicas tradicionales, exonerándolas del
monopolio rentístico, pero omitiendo proteger las bebidas
de las comunidades negras, palenqueras y raizales, hacien-
do que estas estuvieran sujetas al monopolio rentístico, a
diferencia de las bebidas de las comunidades indígenas.

2. La estrategia de litigio estratégico


Frente a esta circunstancia la alianza estratégica por la
defensa jurídica del viche estimó necesario implementar
una estrategia de litigio que protegiera de este trato discri-
minatorio tanto al viche como las demás bebidas alcohólicas
tradicionales afro.
De manera preliminar, es necesario resaltar que el tra-
bajo realizado bajo esquema de litigio no se limita al diseño
e implementación de estrategias judiciales (Londoño-Toro
y Torres-Villareal, 2018). Consecuentemente, el trabajo en
la defensa del viche y las demás bebidas étnicas tradicio-
nales incluyó también estrategias administrativas, sociales
y políticas. Así, las estrategias judiciales se vertieron en
un proceso de inconstitucionalidad de la norma; que fue
acompañado por estrategias sociales y de comunicacio-
nes, orientadas a llamar la atención del público sobre este
problema y resaltar el valor del viche como patrimonio y
práctica histórica y como producto comercial con impor-
tantes proyecciones.

2.1. El proceso de constitucionalidad


Audrey Mena y Juan Sebastián Cárdenas en ejercicio de
la acción pública de inconstitucionalidad, demandaron las
expresiones “cabildos indígenas” y “asociaciones de cabildos
indígenas” del parágrafo del artículo 7.º de la Ley 1816

120
El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta de redistribución de recursos

de 2016. Los demandantes consideraron que excluir a las


comunidades afrodescendientes de la norma configuraba
una omisión legislativa relativa y solicitaron que las expre-
siones se declararan exequibles, bajo el entendido de que
se comprendiera que esas expresiones cobijaban también
a las comunidades afro (Mena Mosquera y Cárdenas
Londoño, 2019).
En este proceso, el GAP intervino solicitando, al igual
que los demandantes, que se declarara la exequibilidad
condicionada de las expresiones demandadas, incluyendo
dentro de las exenciones al monopolio rentístico las bebi-
das tradicionales de las comunidades afro. Además, como
pretensión subsidiaria, en caso de que no se declarara la
exequibilidad condicionada, se solicitó que se exhortara al
Congreso de la República para que regulara la materia. La
intervención del GAP se dividió en tres partes. En primer
lugar, se expuso el marco de derechos a favor de los grupos
étnicos en Colombia. En segundo lugar, se sustentó la
existencia de una omisión legislativa relativa por excluir
a las comunidades afro de la medida. En tercer lugar, se
argumentó que dicha exclusión vulneraba el derecho a la
identidad étnica y cultural de las comunidades afro (Zu-
luaga Hoyos et al., 2019).
En lo que resta de esta sección, evitaremos concen-
trarnos en sintetizar la intervención y, en su lugar, nos
enfocaremos en analizar la estrategia jurídica, explorando
sus principales retos en cuanto al procedimiento y al fondo
del proceso. En específico, i) examinaremos los procesos de
constitucionalidad como acciones judiciales cuya publicidad
está en disputa, ii) exploraremos la figura de la omisión
legislativa relativa y iii) presentaremos los resultados de esta.

121
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

2.1.1. Los procesos de constitucionalidad, acciones


judiciales con una publicidad en disputa
En primer lugar, procedimentalmente, el proceso de cons-
titucionalidad se enfrentaba a un reto relativo al complejo
proceso de admisibilidad al que este tipo de acciones se
enfrentan en la actualidad. La acción pública de inconsti-
tucionalidad (API) fue diseñada como una acción consti-
tucional pública que podría ser interpuesta por cualquier
ciudadano, sin necesidad de ser abogado, en caso de con-
siderar que una ley es contraria a la Constitución. De esta
forma, el artículo 241 de la Constitución previó la acción
como una herramienta que garantizara la supremacía de
la Constitución (Quinche Ramírez, 2015).
En principio, el Decreto 2067 de 1991 (art. 2) que
regula la API solo exige que las demandas sean presenta-
das por escrito, i) señalando la norma demandada, ii) las
normas de la Constitución que se consideren infringidas,
iii) las razones de la violación, iv) en caso de que el vicio
sea formal, explicar cuál fue el procedimiento vulnerado
y v) la razón por la que la Corte es competente para cono-
cer de la demanda. Una vez cumplidos esos requisitos, el
magistrado sustanciador, asignado por reparto, la admitirá
para su estudio (Decreto 2067 de 1991, art. 6).
Sin embargo, la sentencia C-1052/01 creó por vía
jurisprudencial un listado de requisitos adicionales para
determinar la aptitud sustantiva de una demanda. La
Corte consideró que los cargos contenidos en las deman-
das debían ser ciertos, claros, suficientes, pertinentes y
específicos (Mendieta, 2020). Estos requisitos no están
ni en la Constitución (artículo 241) ni en la Ley (Decreto
2067 de 1991).

122
El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta de redistribución de recursos

Pese a que existen pocos estudios al respecto, la lite-


ratura existente muestra que, desde la creación de estos
requisitos por parte de la Corte, aumentó el número de
demandas inadmitidas, y que incluso admitidas ha aumen-
tado también el número de sentencias inhibitorias, en las
que la Corte se abstiene fallar de fondo (Alviar García,
2007, p. 483), especialmente por la alegada “inexistencia
de cargo” (Gómez-Pinto, 2011, p. 195). De hecho, según
datos recientes, “un 27.37 %, es decir, una de cada cuatro
sentencias [de constitucionalidad] proferidas por la Corte
Constitucional colombiana a petición ciudadana no es
fallada de fondo” (Mendieta, 2020, p. 424). Estos datos
tienen un alto índice de subregistro, pues los datos no
tienen en cuenta que la mayoría de los rechazos suceden
en la etapa de admisibilidad y la Corte no genera estadís-
ticas al respecto (Correa-Cardozo, 2016, p. 111). Por esa
razón, Hartmann-Cortés et al. (2021) construyeron una
base de datos comprensiva en la que incluyeron análisis de
la admisibilidad de las demandas. Encontraron que para el
periodo analizado (1993-2017) la probabilidad de admisión
para abogados con tarjeta profesional era del 50 %, mientras
que el resto de los ciudadanos tenían una probabilidad del
33 % (Hartmann-Cortés et al., 2021, p. 235).
Esta falta de resolución de fondo de las demandas se
debe a la vaguedad de estos criterios y a la forma en la que
estos conducen a exámenes sobre el estándar de la argu-
mentación presentada que desdicen del carácter público
de la acción. Según Correa y Cardozo, los requisitos de
aptitud sustantiva “son extremadamente vagos y amplios,
[lo que ha] permitido que la Corte tenga un poder flexi-
ble y amplio para rechazar las demandas” (p. 112) y, de

123
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

hecho, “siempre es posible que se acuse a una demanda de


incumplir una o varias de las condiciones, incluso bajo un
escrutinio judicial subjetivo y aleatorio” (p. 114).
De esta forma, frente a esta enorme discrecionalidad, la
demanda corría el riesgo de ser rechazada durante la etapa
de admisibilidad. De hecho, inicialmente la Corte (2019)
admitió los cargos por la violación de los artículos 13 (de-
recho a la igualdad) y 70 (deber de promoción y fomento
a la cultura), pero inadmitió los cargos por la violación de
los artículos 7 (diversidad étnica y cultural de la nación),
72 (protección cultural bajo la protección del Estado) y 55
transitorio (reconocimiento de la propiedad de comunida-
des negras). Tras la corrección de los demandantes2 (Mena
Mosquera y Cárdenas Londoño, 2019), la Corte admitió el
cargo por artículo 7 (Corte Constitucional, 2019a), pero
confirmó el rechazo de los demás cargos. Los demandantes
prefirieron no interponer el recurso de súplica contra esa
decisión 3.
Ese riesgo no se limitaba a la etapa de admisión, pues
incluso admitida la Corte podría declarar su inhibición
en la sentencia. Esto se debe a que la Corte afirma que es
posible que la Sala Plena decida inhibirse por ineptitud
sustantiva de la demanda, a pesar de que esta hubiera sido

2
El artículo 6.º del Decreto 2067 de 1991 establece que “cuando la
demanda no cumpla alguno de los requisitos previstos en el artículo segun-
do, se le concederán tres días al demandante para que proceda a corregirla
señalándole con precisión los requisitos incumplidos”.
3
El artículo 6.º del Decreto 2067 de 1991 establece que “contra el
auto de rechazo, procederá el recurso de súplica ante la Corte”. Ese recur-
so es fallado por la Sala Plena, que puede revocar el auto del magistrado
sustanciador y admitir la demanda.

124
El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta de redistribución de recursos

considerada apta previamente por el magistrado sustan-


ciador. Sobre esta práctica que, a nuestro juicio vulnera el
principio de confianza legítima, la Corte ha afirmado que:

[E]n principio, en el auto admisorio se define si la


demanda cumple o no los requisitos mínimos de pro-
cedibilidad, se trata de un primer acercamiento que
responde a una valoración apenas sumaria realizada por
el magistrado sustanciador, lo que no compromete ni
define la competencia de la Sala Plena de la Corte, que
es el órgano al que corresponde la función constitucio-
nal de decidir de fondo sobre las demandas ciudadanas
contra las leyes o los decretos con fuerza de ley. (Corte
Constitucional, 2020)

De hecho, según Hartmann-Cortés et al. (2021), en el


periodo 2002-2017, tratándose de accionantes con tarjeta
profesional de abogado, existió una probabilidad del 17 %
de que la Sala Plena se inhibiera por ineptitud sustantiva
de la demanda. En este sentido, si bien a través de la subsa-
nación de la demanda se logró superar el primer obstáculo
del proceso, el riesgo de una posterior inadmisión persistía;
especialmente, en consideración a la argumentación utili-
zada en la demanda que refería a una omisión legislativa.

2.1.2. La omisión legislativa relativa:


protección para los excluidos
En la teoría constitucional contemporánea, existen múlti-
ples respuestas para solucionar el problema de los grupos
que debieron ser incluidos en una norma jurídica, pero que
no lo están. En general, se diferencia entre las omisiones

125
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

legislativas absolutas (aquellos casos en los que el legislador


omitió regular cierto tema) y las omisiones legislativas
relativas (aquellos casos en los que existe una regulación
sobre un tema, pero la exclusión de unos hechos o de una
comunidad genera la vulneración de alguna norma cons-
titucional) (Celemín Caicedo, 2016).
Los neopositivistas consideran que cualquier tipo de
omisiones (ya sean relativas o absolutas) no pueden ser
susceptibles de control judicial. A su juicio, en virtud de
la separación de poderes, la rama judicial no puede inter-
venir en las funciones de la rama legislativa, reemplazando
su voluntad (Ruiz Miguel, 2004). Por el contrario, en
algunos países como Brasil, los jueces pueden controlar
ambos tipos de omisiones legislativas. Los que defienden
esta posición argumentan que de existir omisiones que
violen directamente la Constitución, los jueces tienen la
obligación de garantizar la supremacía constitucional y,
por lo tanto, deben controlar judicialmente este tipo de
omisiones (Mendes, 2008; Mohammed, 2019, pp. 50-51).
En Colombia, con el fin de conciliar la libertad de
configuración del Congreso de la República y la suprema-
cía constitucional, la Corte Constitucional optó por una
fórmula intermedia. Según esta fórmula, solo las omisiones
legislativas relativas son susceptibles de control judicial. Por
el contrario, tratándose de omisiones legislativas absolutas,
la Corte se inhibe y exhorta al Congreso de la República
para que este regule la materia (Corte Constitucional,
2018). Para cerciorarse de que el control recaerá exclusiva-
mente sobre omisiones legislativas relativas, la Corte creó

126
El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta de redistribución de recursos

una suerte de checklist de requisitos necesarios para que se


presente esta figura4:

i) Que exista una norma sobre la cual se predique ne-


cesariamente el cargo;

4
Existe otra formulación de la Corte del checklist, que se puede ver
en la sentencia C-329 (Corte Constitucional, 2019c): “(i) Exista una norma
sobre la cual se predique necesariamente el cargo y que ‘(a) excluya de sus
consecuencias jurídicas aquellos casos equivalentes o asimilables o, en su
defecto, (b) que no incluya determinado elemento o ingrediente normativo’.
(ii) Exista un deber específico impuesto directamente por el Constituyente
al legislador que resulta omitido, ‘por (a) los casos excluidos o (b) por la no
inclusión del elemento o ingrediente normativo del que carece la norma’.
Esto, por cuanto solo se configura la omisión legislativa relativa siempre que
el legislador desconozca una concreta ‘obligación de hacer’ prevista por la
Constitución Política. (iii) La exclusión o la no inclusión de los casos o in-
gredientes carezca de un principio de razón suficiente. Esto implica verificar
‘si el Legislador, cuando desconoció el deber, contó con una razón suficiente,
esto es, que el hecho de omitir algún elemento al momento de proferir la
norma no hizo parte de un ejercicio caprichoso, sino, por el contrario, ello
estuvo fundado en causas claras y precisas que lo llevaron a considerar la
necesidad de obviar el aspecto echado de menos por los demandantes’. (iv)
En los casos de exclusión o no inclusión, la falta de justificación y objetividad
genere una desigualdad negativa frente a los que se encuentran amparados
por las consecuencias de la norma. Este presupuesto es aplicable solo en
aquellos casos en que se afecte el principio de igualdad, es decir, ‘cuando la
norma incompleta se evidencia discriminatoria al no contemplar todas las
situaciones idénticas a la regulada, o, dicho en otras palabras, cuando no se
extiende un determinado régimen legal a una hipótesis material semejante
a la que termina por ser única beneficiaria del mismo’. Para estos efectos,
según la jurisprudencia constitucional, es necesario verificar la razonabilidad
de la diferencia de trato, esto es, valorar ‘a) si los supuestos de hecho en que
se encuentran los sujetos excluidos del contenido normativo son asimilables
a aquellos en que se hallan quienes sí fueron incluidos, y, b) si adoptar ese
tratamiento distinto deviene necesario y proporcionado con miras a obtener
un fin legítimo’”. Su formulación no es significativamente distinta.

127
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

ii) La disposición acusada debe excluir de sus conse-


cuencias jurídicas aquellos casos que, por ser asimilables,
tendrían que estar contenidos en el texto normativo
cuestionado, o que el precepto omita incluir un ingre-
diente o condición que, de acuerdo con la Constitución,
resulta esencial para armonizar el texto legal con los
mandatos de la Carta;
iii) La exclusión de los casos o ingredientes carezca de
un principio de razón suficiente;
iv) La falta de justificación y objetividad genere para los
casos excluidos de la regulación legal una desigualdad
negativa frente a los que se encuentran amparados por
las consecuencias de la norma;
v) La omisión surge como consecuencia del incumpli-
miento de un deber específico impuesto por el consti-
tuyente al Legislador;
vi) Debe tenerse en cuenta si la supuesta omisión emer-
ge a primera vista de la norma propuesta, o si por el
contrario;
vii) Se está más bien, ante normas completas, coherentes
y suficientes, que regulan situaciones distintas. (Corte
Constitucional, 2018)

La fórmula intermedia plasmada en la jurisprudencia


constitucional colombiana también distingue entre tres
clases de omisiones con el fin no interferir con la libertad
de configuración del Congreso. En primer lugar, la Corte
distingue una serie de casos en los que “la omisión genera
una situación discriminatoria que lesiona el derecho a la
igualdad” (Corte Constitucional, 2016). En esta serie
de casos, el remedio judicial consiste en integrar en su

128
El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta de redistribución de recursos

contenido una lectura que los armonice con la Constitu-


ción Política. Por ejemplo, en la sentencia C-658 (Corte
Constitucional, 2016), los demandantes argumentaban
que los literales g) de los artículos 151B y 151C de la Ley
100 de 1993 excluían de manera injustificada a los padres y
hermanos inválidos y dependientes de la pensión familiar.
La Corte les halló la razón a los demandantes y declaró la
exequibilidad condicionada de las disposiciones deman-
dadas, en el entendido de que se incluyera también a los
padres y hermanos inválidos y dependientes.
Hay un segundo grupo de casos en los que la solución
del caso consiste en “[neutralizar la norma demandada]
mediante la incorporación de un significado ajustado a
la Constitución por medio de una sentencia integradora”
(Corte Constitucional, sentencia C-658, 2016). Un ejemplo
de este tipo de casos se puede encontrar en una API pre-
sentada en contra el artículo 22 de la Ley 1607 de 2012.
Las demandantes del caso consideraban que el artículo
demandado violaba el principio de equidad tributaria “por
no incluir la posibilidad de compensar el exceso de base
mínima presunta en los periodos gravables 2013 y 2014”
(Corte Constitucional, 2018). En este caso, la Corte (2018)
declaró la existencia de una omisión legislativa relativa
y declaró la exequibilidad condicionada de la disposición
mediante un fallo integrador.
Finalmente, hay un tercer grupo de casos en los que
el remedio judicial de la omisión legislativa implicaría
tomar más de un curso de acción. En este caso, se debe
exhortar al Congreso de la República, pues este “preserva la
competencia general de configuración del derecho” (Corte
Constitucional, 2013). Un ejemplo puede encontrarse en

129
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

la API que se presentó contra de los artículos 20, 161, 176,


179, 179B, 194 y 481 de la Ley 906 de 2004. A juicio de
la demandante, los mencionados configuraban una omi-
sión legislativa relativa, puesto que estas disposiciones no
consagraban la posibilidad de impugnar todos aquellos
casos en que, en el marco de un proceso penal, el juez
de primera instancia absuelve el condenado y el juez de
segunda instancia revoca el fallo anterior e impone por
primera vez una condena. La Corte consideró que en
efecto se generaba una omisión legislativa, pero que había
varios cursos posibles de solución a la omisión. Por ello, la
Sala declaró la inconstitucionalidad con efectos diferidos
y exhortó al Congreso para que un año regulara el dere-
cho a impugnar todas las sentencias condenatorias (Corte
Constitucional, 2014).
En este caso, tanto los demandantes (Mena Mosquera
y Cárdenas Londoño, 2018) como el GAP (Zuluaga Hoyos
et al., 2019) consideraron que la norma demandada se sub-
sumía en el primer tipo de casos, es decir, aquellos en los
que la omisión genera una discriminación en contra de un
grupo poblacional. Esta decisión fue estratégica, pues en
varias oportunidades, esta estrategia de litigio había sido
utilizada con éxito por parte de poblaciones excluidas. Por
citar solo un ejemplo, en la sentencia C-1039, la Corte
(2003) conoció una demanda en contra del artículo 12 de
la Ley 790 de 2002. Entre otros, esta norma les otorga
estabilidad laboral reforzada a madres cabeza de familia
vinculadas a la administración pública. Los demandantes
consideraron que la norma excluía a los padres de familia
y que esa exclusión era irrazonable a luz del derecho a la
igualdad. La Corte (2003) les halló la razón y ordenó que

130
El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta de redistribución de recursos

la norma fuera declarada exequible en el entendido de


que sus efectos se extendieran a padres bajo las mismas
condiciones.
A nuestro juicio, esta estrategia permite utilizar al
derecho (en general) y a la API (en particular) como una
herramienta para mejorar la distribución de recursos en
el juego social. Como nos lo recuerda el realista jurídico
Robert L. Hale (1923), el derecho tiene consecuencias
distributivas, pues le entrega más poder a un grupo social
que a otro. El aporte de Hale es importante, pues nos re-
cuerda que las normas jurídicas estructuran acuerdos entre
grupos competitivos, hecho que los liberales y marxistas
convencionales omiten (Kennedy, 1991, p. 332).
Helena Alviar e Isabel Cristina Jaramillo (2012) nos
recuerdan algunas preguntas clave para tener en cuenta a
la hora de analizar cómo las normas distribuyen poder o
recursos en la práctica o, lo que es lo mismo, a la hora de
hacer análisis distributivo del derecho. En primer lugar,
sugieren partir de identificar los intereses en juego. En
el caso bajo estudio, se discutía la posibilidad de que las
bebidas destiladas de las comunidades negras puedan ser
excluidas del monopolio rentístico. Luego, las autoras
sugieren identificar a los actores con interés. En este caso,
además de las comunidades negras, los otros actores invo-
lucrados son las comunidades indígenas.
En tercer lugar, Alviar y Jaramillo (2012) proponen
que se identifiquen los arreglos jurídicos que permiten que
exista una distribución inequitativa de recursos. En esta
API, lo que causaba que las comunidades negras no tuvie-
ran un privilegio que sí tenían las comunidades indígenas
(la posibilidad de que sus bebidas fueran exoneradas del

131
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

monopolio rentístico) es la regla jurídica bajo estudio, pues


creaba una suerte de privilegio legal para las comunidades
indígenas frente a las comunidades afro. Finalmente, las
autoras invitan al observador a proponer fórmulas que
permitan una mejor redistribución de los recursos. En
esta API, existían dos posibles intervenciones legales que
solucionarían la redistribución inequitativa de recursos:
la modificación de la norma a través del Congreso de la
República y la estrategia de litigio planteada por el GAP.
Como lo explicamos en la introducción a este texto, el
parágrafo del artículo 7.º de la Ley 1816 de 2016 excluyó
del monopolio rentístico de licores destilados a los licores
tradicionales de las comunidades indígenas. Sin embargo,
al hacerlo, excluyó a las comunidades afrodescendientes
de esa exención, generando un trato injusto que no tenía
justificación a la luz de la Constitución.
En este escenario, si bien se estimó como valiosa la in-
clusión de una protección a favor de las bebidas producidas
por las comunidades indígenas, la no protección en iguales
términos a las bebidas destiladas de las comunidades afro
y demás comunidades étnicas constituye un trato desigual.
Situación que se compatibiliza con un problema estructural
de desprotección y olvido que las comunidades étnicas afro
enfrentan, a pesar de la protección que la Constitución de
Colombia otorga a las comunidades étnicas en igualdad
(Espinosa Bonilla, 2015, p. 83). En este sentido, como se
ha explicado, por lo que una protección diferenciada entre
una comunidad étnica sin justificación viola el derecho a
la igualdad, en la que cabe una protección a través de la
figura de la omisión legislativa.
Sin embargo, esta estrategia no estaba exenta de riesgos,
pues recientemente la Corte (2017, 2018a) había retomado

132
El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta de redistribución de recursos

un precedente aislado que establecía que la demanda que


no retomara los pasos del checklist era inepta (Corte Cons-
titucional, 2006). La demanda, lamentablemente, no tomó
las medidas necesarias para prevenir ese riesgo.
Se presentaron trece intervenciones en el transcurso del
proceso. Diez intervinientes5 solicitaron la exequibilidad
condicionada, esgrimiendo argumentos similares a los
aportados por el GAP en su intervención. Un interviniente
(la Fundación Sociedad Portuaria de Buenaventura) solicitó
la inexequibilidad de la norma, presentando argumentos
similares. Solo el Congreso de la República defendió la
constitucionalidad de la medida escudándose en la am-
plia libertad de configuración del legislador en asuntos
tributarios.

2.1.3. Los resultados de la acción pública


Afortunadamente, la ponencia presentada por el magis-
trado Alberto Rojas era favorable y fue aceptada de forma
unánime por la Sala Plena. La Corte consideró que de
los artículos 1.o, 7.o y 13 de la Constitución se deduce que
“existe un deber de reconocer y proteger la diversidad étnica
y cultural de la nación […] representada en las manifes-
taciones culturales de los colectivos étnicos, [incluyendo]
la producción de bebidas alcohólicas tradicionales y an-
cestrales para su consumo propio” (Corte Constitucional,
2019b). Además, la sentencia consideró que el artículo 70

5
Fundación ACUA , Universidad de Antioquia, Procuraduría General
de la Nación, Ministerio del Interior, Asociación de Parteras Unidas del
Pacífico (Asoparupa), Universidad Santo Tomás, Departamento de Derecho
Constitucional de la Universidad Externado de Colombia, Colectivo Destila
Patrimonio, Universidad Nacional de Colombia y Fondaproductividad.

133
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

de la Constitución establece un tratamiento equitativo de


todas las culturas que viven en el país y que el Convenio
169 de la OIT consagra el derecho de los grupos étnicos a
su autonomía y autodeterminación. Finalmente, recordó
que el artículo 55 transitorio de la Constitución reconoció
a las comunidades afrodescendientes la calidad de grupo
étnico (Corte Constitucional, 2019b). Esta última consi-
deración es contradictoria, teniendo en cuenta que el cargo
por la violación de los artículos 70 y 55 transitorio de la
Constitución fue rechazado (por el mismo despacho que
presentó la ponencia) por inepto.
Posteriormente, la Corte reconoció que el legislador no
incluyó a las comunidades negras, palenqueras y raizales
en la norma demandada sin cumplir con el principio de
razón suficiente, hecho que, como lo anticipamos en la
introducción, ni siquiera fue discutido durante el trámite
legislativo, pese a que, para el caso bajo estudio, son asi-
milables a las comunidades indígenas, máxime cuando los
licores de estas comunidades tienen usos medicinales (Corte
Constitucional, 2019b), como también lo explicamos.
De esta forma, la Corte encontró la existencia de una
omisión legislativa relativa y decidió declararla exequible
“bajo el entendido que también incluyen a los consejos co-
munitarios de comunidades negras, raizales y palenquera”
(Corte Constitucional, 2019b).

2.2. Estrategias de visibilización


Como se señaló la estrategia jurídica fue acompañada
por diversas estrategias sociales y de comunicación, que
buscaban fortalecer la sensibilización y reconocimiento del
viche. En un primer momento, el GAP celebró una mesa de

134
El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta de redistribución de recursos

discusión plural con actores interesados (entidades públicas,


privadas, líderes y lideresas sociales) con el fin de discutir
el caso del registro de la marca “Viche del Pacífico” y las
posibles estrategias para proteger los activos culturales de
las comunidades afro (Montoya et al., 2019, pp. 23-24).
En un segundo momento, una vez fue expedido el
fallo, utilizamos estrategias de medios para visibilizar los
resultados del caso. La nota de prensa fue publicada en
un periódico virtual (La Libertad, 2020) y en el noticiero
de televisión más visto del país (Noticias Caracol, 2020).
Finalmente, el caso fue mencionado en Ciudadanos en
Acción (2020), el podcast del GAP.
En tercer lugar, se realizaron en los meses junios y julio
dos foros virtuales, orientados a visibilizar dos valores prin-
cipales del viche, como patrimonio cultural y étnico sujeto
de protección constitucional a través del litigio estratégico
y como producto comercial, que desde su valor social es
una oportunidad para el desarrollo económico de la región
del pacífico. Los dos “webinars” fueron realizados el 8 de
junio y el 16 de julio de 2020, bajo los nombres Avances en
la protección de grupos étnicos y Viche del Pacífico: defensa del
patrimonio étnico y oportunidad para el desarrollo regional a
partir de la identidad.

Reflexiones finales
Uno de los objetivos principales de la revisión de los casos
de litigio es lograr una reflexión en torno a los retos y lec-
ciones aprendidas. En primer lugar, estimamos necesario
reflexionar en torno a las altas exigencias argumentativas
que exige la acción de constitucionalidad, especialmente en
escenarios constitucionales en los que la Corte suele partir

135
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

de un checklist, como en aquellos en los que se discute la


existencia de una omisión legislativa. Esta cuestión, que
fue presentada sumariamente en el artículo, conlleva una
discusión de amplia magnitud, que podría ser considerada
como una agenda de investigación en sí. Sin embargo, en
el poco espacio que tenemos, no queremos dejar de resal-
tar que pese a que el equilibrio de poderes y la libertad de
configuración legislativa son argumentos relevantes para
exigir rigurosidad en los análisis de constitucionalidad; es
relevante cuestionarse los efectos de trasladar esta exigencia
argumentativa a los ciudadanos que presentan estas accio-
nes, como un obstáculo de facto al acceso a la justicia y a
la protección de la supremacía constitucional.
Este cuestionamiento que resulta aún más relevante,
bajo la consideración de que, en algunos escenarios como
el presente, estas acciones son instrumentos para la garan-
tía de derecho por parte de comunidades en situación de
vulnerabilidad o frente a los cuales existe una protección
reforzada.
Otro de los propósitos de esta revisión era analizar
si la API puede ser utilizada como un mecanismo de dis-
tribución de recursos. Lastimosamente, los abogados no
solemos fijarnos en los arreglos implícitos de distribución
de poder consagrados en normas jurídicas. Sin embargo,
casos como el que aquí estudiamos, muestran que el análisis
distributivo podría ser útil a la hora de diseñar planes de
litigio estratégico. Como la API permite retirar del orde-
namiento jurídico normas inconstitucionales o someterlas
a interpretaciones que se adecúen al ordenamiento consti-
tucional, utilizándola es posible “cambiar el poder relativo
de las partes en conflicto [causando una] alteración de los
acuerdos vigentes [y del] equilibrio de recursos y poder,

136
El viche del Pacífico: el derecho como una herramienta de redistribución de recursos

permitiendo generar cambios incrementales en las situa-


ciones de los sujetos que perdían en la situación anterior”
(Buchely Ibarra, 2012, p. 116).

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141
Deuda histórica del Estado
colombiano frente a las personas
en situación de prostitución:
acción de inconstitucionalidad en
contra del Código de Policía

Paola Marcela Iregui-Parra*


María Manuela Márquez Velásquez**

Sumario: Introducción. 1. Caracterización del fenómeno de


la prostitución en Colombia. 2. Estrategia de litigio. 2.1. La
demanda. 2.2. Los amicus curiae presentados. 2.3. Argumentos
de la Corte. La decisión. 3. Análisis de los efectos derivados del
fallo inhibitorio. Conclusiones. Referencias.

* Abogada con maestría en Derecho Administrativo y estudiante del


doctorado en Derecho de la Universidad del Rosario. Profesora de carrera y
supervisora de la Clínica Jurídica Grupo de Acciones Públicas de la Facultad
de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario. Correo electrónico: paola.
iregui@[Link]
** Abogada de la Universidad del Rosario. Candidata a magíster en
Derecho Internacional Público de la Universidad de Leiden. Miembro de la
Clínica Jurídica Grupo de Acciones Públicas de la Facultad de Jurisprudencia
de la Universidad del Rosario en el período 2019-2020. Correo electrónico:
[Link]@[Link]

143
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Resumen: La prostitución es un fenómeno social de alta comple-


jidad con graves impactos en materia de salud pública y derechos
humanos; no obstante, su regulación en términos jurídicos no
es clara. Así, aunque la jurisprudencia colombiana se ha pro-
nunciado al respecto y se han adoptado medidas legislativas y
jurisprudenciales, la deuda de un debate de fondo para atender
la temática de manera integral permanece latente. En este capí-
tulo se presenta el litigio estratégico realizado por el GAP contra
unos artículos del Código de Policía que dio lugar a la Sentencia
C-293/19, que, aunque inhibitoria, plantea un escenario positivo
para la protección de las personas en situación de prostitución,
en aras de que establece una interpretación diferenciada de las
cargas, sanciones y posiciones de las personas inmersas en el
ejercicio de la prostitución.
Palabras clave: prostitución, acción de inconstitucionalidad,
personas en situación de vulnerabilidad, Código de Policía,
fallo inhibitorio.

Abstract: Prostitution is a highly complex social phenomenon


with serious impacts on public health and Human Rights;
however, its regulation is not clear. Although Colombian Con-
stitutional Court has adopted jurisprudential measures but the
issue in a comprehensive manner remains latent. This chapter
presents the strategic litigation carried out by the GAP against
some articles of the Police Code that gave rise to Sentence
C-293/19, which, although inhibitory, poses a positive scenario
for the protection of people in a situation of prostitution.
Keywords: Prostitution, Unconstitutionality Action, people
in vulnerable situations, Police Code, inhibitory ruling.

Introducción
La prostitución es un fenómeno social que ha sido defi-
nido por la Real Academia Española (RAE) como aquella
“actividad de quien mantiene relaciones sexuales con otras

144
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

a cambio de dinero”. Es común escuchar que la prostitu-


ción es una de las labores más antiguas del mundo, que
tiene implicaciones en los ámbitos personales, sociales,
económicos, morales y culturales. En diferentes países,
existen regulaciones que promueven desde la regulación
y reconocimiento como un trabajo formal, a modelos que
propenden por la prohibición y abolición total.
En Colombia, la práctica y ejercicio de la prostitución
no se encuentran prohibidos. Sin embargo, en términos
jurídicos el panorama no es muy claro frente al reco-
nocimiento de las obligaciones que surgen para quienes
están en situación de prostitución, quienes la promueven,
la consumen o incluso aquellas en cabeza del Estado. El
Congreso de la República y la Corte Constitucional han
tratado de regular tangencialmente la prostitución, por
ejemplo, en temas para promover medidas de salud pública,
ordenamiento territorial al establecer unas zonas para el
ejercicio, o en el ámbito laboral, al reconocer subordina-
ción o derechos como la seguridad social a las personas en
situación de prostitución, o en el ámbito penal, al consagrar
como delito inducir a otro a la prostitución. A pesar de estas
regulaciones, no se ha realizado un análisis profundo del
fenómeno y las problemáticas sociales y jurídicas, persisten
en la práctica. “Dicho fenómeno obedece a un proceso de
invisibilización a través del derecho, que históricamente ha
servido como mecanismo para la imposición de estigmas
sociales” (Tirado Acero et al., 2020).
Al estudiar esta temática se evidencia una tensión entre
diferentes sectores y derechos, por un lado, la libertad para
escoger oficio o la necesidad de hacerlo. Un problema de
salud pública o ser un asunto de privados al ser un ejercicio
de autonomía de la voluntad, desigualdad y escenarios de

145
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

violencia y discriminación basada en el género, y la poca


injerencia o responsabilidad del Estado, entre otras.
En este contexto de tensión de derechos y de poca
regulación, el 29 de julio de 2016, el Congreso de la Re-
pública de Colombia expidió la Ley 1801 de 2016 (por
la cual se expide el Código Nacional de Policía y Convi-
vencia), el cual entró en vigor a partir del 29 de enero de
2017 en todo el territorio colombiano. En este código se
encuentra el Libro segundo, “De la libertad, los derechos
y deberes de las personas en materia de convivencia”, que
en el Título V, “De las relaciones respetuosas con gru-
pos específicos de la sociedad”, consagra el Capítulo III,
“Ejercicio de la prostitución”. En particular, se reconoce
que “el ejercicio de la prostitución como tal, no da lugar
a la aplicación de medidas correctivas” (artículo 42); sin
embargo, se consignan restricciones y sanciones para el
ejercicio de la prostitución, que limitan derechos como la
libertad de circulación, la igualdad, la prohibición de no
discriminación y, en general, el derecho a la protección de
la población vulnerable.
Derivado de lo anterior, en el primer semestre de 2016,
un grupo de mujeres organizadas en una iniciativa ciuda-
dana llamada Pro Equidad de género acudieron al Grupo
de Acciones Públicas con la finalidad de buscar apoyo
jurídico al conocer casos de imposición de multas y abusos
policiales amparados en las normas del nuevo Código. Es
así como el GAP conoce el caso y se empezó a investigar
sobre la temática, para buscar alternativas jurídicas, que re-
percutieran en la protección de los derechos de las personas
en situación de prostitución. En este sentido, el objetivo
del presente capítulo es presentar el litigio estratégico que
se construyó a partir de lo mencionado y los resultados

146
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

obtenidos, el cual responde a la pregunta de investigación


¿qué ocurrió con la deuda histórica con las personas en
situación de prostitución después del litigio estratégico
contra los artículos 43 y 44 del Código de Policía?
El texto se dividirá en cinco partes. En un primer
momento, se realizará una caracterización general del fe-
nómeno de la prostitución en nuestro país, esto, en aras de
dar cuenta de la complejidad y extensión de las discusiones
sobre su regulación. En segundo lugar, se presentará un
recuento de las estrategias de litigio concretadas en los
actores y sectores internacionales y nacionales articulados
en el proceso, la demanda presentada y la decisión obtenida.
En tercer lugar, se analizarán los efectos que se desprenden
del fallo inhibitorio obtenido en el proceso, con el fin de
analizar sus ventajas y desventajas para la protección de los
derechos sexuales y femeninos en nuestro país. Finalmente,
se recogen unas reflexiones finales y retos para Colombia en
materia de regulación y protección de quienes se encuentran
en situación de prostitución.

1. Caracterización del fenómeno


de la prostitución en Colombia
La prostitución es una práctica social antigua que ha ex-
perimentado cambios profundos en las últimas décadas.
Es un fenómeno social de alta complejidad, en el que
concurren diversos factores y el cual puede ser abordado
desde múltiples perspectivas y proyecciones (Humberto
Díaz, s. f.). Ahora bien, en Colombia, según se estable-
cerá más adelante, el fenómeno de la prostitución implica
que quienes ejercen dichas actividades se encuentran en
condiciones precarias, por lo que se les ha reconocido una
condición de vulnerabilidad.

147
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Varios estudios revelan que la población que se en-


cuentra en situación de prostitución en Bogotá y otras
ciudades principales del país1 corresponde en un 95 % a
mujeres y niñas, y en un 5 % a hombres (Alcaldía Mayor
de Bogotá y Secretaría Distrital de la Mujer, 2015). Así
mismo, se tiene que el 96 % de las mujeres y niñas que se
encuentran en dicha situación ingresan a la prostitución en
promedio entre los 14 y los 17 años de edad, encontrando
como edad mínima de ingreso los 7 años en Medellín y 8
años en Bogotá (Alcaldía Mayor de Bogotá y Secretaría
Distrital de la Mujer, 2015).
Quienes se encuentran en situación de prostitución
cuentan por regla general con un bajo nivel de escolaridad 2.
De acuerdo con el estudio del Mecanismo Coordinador
de País–Colombia, un poco más del 60 % de las mujeres
encuestadas en Bogotá y Cali han alcanzado algún nivel de
secundaria y el promedio nacional se encuentra alrededor
del 50 % (Alcaldía Mayor de Bogotá y Secretaría Distrital
de la Mujer, 2015). Así mismo, estas personas, por regla
general, pertenecen a poblaciones tradicionalmente discri-
minadas, como lo son: poblaciones desplazadas forzada-
mente por el conflicto armado (Alcaldía Mayor de Bogotá
y Secretaría Distrital de la Mujer, 2015; Tamayo Ortiz,

1
Resultados del estudio Comportamiento sexual y prevalencia de infec-
ción por vih de las mujeres trabajadoras sexuales en cinco ciudades de Colombia,
2012. Bogot á : MCP Colombia y Fondo Mundial de Lucha contra el Sida,
la Tuberculosis y la Malaria.
2
El nivel más alto de instrucción alcanzado en el sistema formal de
enseñanza por el estimado de personas que realizan actividades sexuales
pagas (ASP) en Bogotá es el de la secundaria completa, seguido de la se-
cundaria incompleta.

148
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

2017)3; poblaciones provenientes de zonas de economías


extractivas (Boris Miranda, 2016); poblaciones campesinas;
afros; indígenas; transgénero; población LGBTI+; y mujeres
víctimas de crisis socioeconómica y de políticas de países
vecinos, como el caso de Venezuela, entre otras (Anastasia
Moloney, 2017). En esta línea, las mujeres que intercambian
favores sexuales por una compensación económica confor-
man una subpoblación altamente dinámica y compleja, ya
que son una subagrupación heterogénea, segmentada en
diversos subgrupos, cada uno con características de riesgo
y vulnerabilidad diferentes.
En relación con el consumo de sustancias psicoactivas
(SPA) por parte de esta población, se ha logrado establecer
que tres de cada cinco personas en situación de prostitución
afirman consumirlas; y que más del 40 % que manifiestan
usar SPA afirman hacerlo debido a la misma situación.
Por otro lado, cuatro de cada cinco personas entrevista-
das en el estudio realizado por la Secretaría de la Mujer
manifestaron abiertamente que han intentado salir de la
prostitución, entre otras razones, por la importancia que
cobra para ellas la esfera familiar y por el disgusto en la
práctica de tales actividades (Alcaldía Mayor de Bogotá y
Secretaría Distrital de la Mujer, 2015), pero que es muy
difícil lograrlo.
Otro estudio comparativo internacional, en el que se
incluyó a Colombia, se encontró que existe una prevalencia

3
Por ejemplo, del programa Por mis derechos, equidad e inclusión, de la
Alcaldía de Medellín, de los 341 inscritos en el programa, entre el primero de
enero y el 28 de agosto de 2017, 282 son mujeres y 59 hombres. As í mismo,
según los reportes, 20 son afrodescendientes, 2 indígenas, 223 mestizos y
96 de otras etnias. De ellos, también hay 161 víctimas de desplazamiento
forzado, lo cual corresponde al 47 % de las personas inscritas.

149
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

de la violencia en la prostitución. En el estudio en mención,


el 70 % de las mujeres entrevistadas afirmaron haber sido
atacadas físicamente; el 91 % abusadas verbalmente; el 47 %
violadas; el 76 % encontrarse sin hogar; el 62 % haber sido
coaccionadas a hacer algo visto en algún material porno-
gráfico; y el 86 % se encontraron con síntomas de estrés
postraumático complejo (Melissa Farley et al., 2003).
En este sentido, y de acuerdo con las cifras de la
Secretaría de la Mujer de Bogotá, el 60,8 % de las personas
en situación de prostitución han sido víctimas de violencia
física; el 27,4 % han sufrido abuso sexual y el 21 % han
tenido que soportar el abuso policial (Alcaldía Mayor de
Bogotá y Secretaría Distrital de la Mujer, 2015). En esta
misma línea, el Instituto Nacional de Medicina Legal
y Ciencias Forenses de Colombia ha documentado 238
asesinatos entre el 2004-2013 de personas en condición
de prostitución (Instituto Nacional de Medicina Legal y
Ciencias Forenses, 2013). En esta línea, la desagregación
etaria revela que existe mayor prevalencia de violencia
y vulneración de derechos en las personas de más de 45
años. En igual sentido, se presenta una mayor ocurrencia
de violencia en quienes manifestaron no tener escolaridad
alguna. Así mismo, se constata que la personas que se reco-
nocieron como mujeres transgénero presentan los mayores
porcentajes de violencia o vulneración de derechos (Alcaldía
Mayor de Bogotá y Secretaría Distrital de la Mujer, 2015).
Frente a la situación socioeconómica de quienes se
encuentran en situación de prostitución, en el caso de
Bogotá, la Secretaría de Integración Social ha informado
que durante las últimas tres alcaldías existen unas 23 426
mujeres que se encuentran en situación de prostitución, de
la cuales el 61 % corresponde a estratos 1 (1706), 2 (8535) y

150
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

3 (5961). Los estudios realizados en la capital muestran que


el 24 % de sus hogares tienen ingresos inferiores o iguales a
600 000 pesos, y el 34,9% perciben ingresos entre 600 001
y 1 200 000 pesos, señalando que los ingresos del 60 % de
los hogares de las personas que realizan estas actividades
no superan los dos salarios mínimos (Alcaldía Mayor de
Bogotá y Secretaría Distrital de la Mujer, 2015). Estas
circunstancias financieras dificultan, de igual manera, el
acceso a vivienda propia y educación superior por parte de
quienes se encuentran en situación de prostitución.
Esta situación de vulnerabilidad ha sido reconocida por
la jurisprudencia de la Corte Constitucional, corporación
que ha manifestado que las personas que se encuentran
en situación de prostitución permanecen en un ambiente
de inseguridad, en el que se ven sometidas a constantes
abusos físicos, sexuales y policiales (Sentencia T-073 de
2017, M. P.: Jorge Iván Palacio Palacio, 2017).
Finalmente, aunque la prostitución se ha reglamen-
tado parcialmente en los Códigos de Policía, el Código
Penal (Ley 599 del 2000, Por la cual se expide el Código
Penal, 2000; Ley 1336 de 2009, Por medio de la cual se
adiciona y robustece la Ley 679 de 2001, de lucha contra la
explotación, la pornografía y el turismo sexual con niños,
niñas y adolescentes, 2009) y en ciertas normativas como
los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) no existe un
marco jurídico específico e integral que proteja los derechos
de las personas que se encuentran en situación de prosti-
tución y que regule los deberes y límites de aquellos que
poseen, manejan o intervienen en establecimientos donde
se ejercen dichas actividades. Circunstancia que, además
de constituir una deuda histórica por parte del Estado
colombiano, agrava la situación de vulnerabilidad de las

151
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

personas que se encuentran en situación de prostitución,


pues les impide contar con una reglamentación clara y
expresa para hacer valer sus derechos y garantías, a la par
que da vía libre a la errónea interpretación y aplicación
de diversas normas en su contra por parte de operadores
administrativos y policiales —deberes y obligaciones que
no le son predicables— acentuando aún más las dificultades
históricas que viven estas personas y que se expresan en
una lucha diaria por la supervivencia digna.

2. Estrategia de litigio
En el marco de la educación legal clínica, hay una gran
variedad de estrategias que se pueden asumir e incorporar
a un caso, que pueden o no ser litigiosas. La estrategia
utilizada comenzó con actividades de investigación frente
a lo señalado por las usuarias y las normas que regulan la
materia, tal como se señaló en la introducción. Se con-
formó un equipo de trabajo compuesto por abogados de
la Fundación Probono, varias organizaciones sociales y el
GAP. Durante la investigación se encontraron los modelos
de regulación existentes en diferentes países relacionados
con el ejercicio de la prostitución y sus legislaciones; en
Colombia se buscaron las normas que en el país regula-
ban de cierta manera la prostitución, artículos de prensa
frente a la importancia del Código de Policía, pero no fue
fácil documentar casos directamente relacionados con la
imposición de multas o abusos policiales hacia las personas
en situación de prostitución. Fue después del mencionado
análisis que se determinó que la estrategia más adecuada era
el cuestionamiento de las normas en abstracto del Código
de Policía, propio de una acción de inconstitucionalidad.

152
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

2.1. La demanda
La acción fue construida con aportes de diferentes organi-
zaciones y firmada por tres Congresistas de la República,
abogadas y abogados de la Corporación Sisma Mujer, de la
Comisión Colombiana de Juristas de la Corporación, del
Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, activistas de
la Iniciativa Ciudadana Pro Equidad de Género y nosotros
como Grupo de Acciones Públicas.
La estrategia consistió en dar a conocer ante la Corte
Constitucional la presunta inconstitucionalidad de los artí-
culos 43 y 44 de la Ley 1801 de 2016, Por la cual se expide
el Código Nacional de Policía y Convivencia, en cuanto
contienen disposiciones que afectan normas y derechos de
rango superior, y en particular afectan al grupo poblacional
vulnerable conformado por las personas que por diversas
circunstancias se encuentran en situación de prostitución,
que en su gran mayoría son mujeres.
La demanda presentó la trascripción de las normas de-
mandadas, las normas infringidas, el desarrollo de los car-
gos de inconstitucionalidad con el concepto de la violación;
posteriormente se incluyó la solicitud, las consideraciones
sobre competencia y las direcciones de notificaciones.
Tal como se mencionó anteriormente, frente a las
normas demandadas se destaca que el Código de Policía
incluye un capítulo destinado a las normas policivas sobre
el ejercicio de la prostitución que van del artículo 42 al 46,
donde se establece que el ejercicio de la prostitución no
da lugar a la aplicación de medidas correctivas, a menos
que se incurra en conductas contrarias a la convivencia
(art. 42). Además, regula lo concerniente a: i) requisitos
que deben cumplir los establecimientos donde se ejerza la
prostitución (art. 43); ii) comportamientos de las personas

153
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

en situación de prostitución (art. 44); iii) comportamientos


de quienes soliciten el “servicio” de prostitución” (art. 45);
y iv) comportamientos de los propietarios, tenedores, ad-
ministradores o encargados de establecimientos en donde
se ejerza la prostitución (art. 46). Sin embargo, el propó-
sito de la norma a través de las regulaciones mencionadas,
contrario a garantizar la convivencia, podrían generar una
mayor marginación y discriminación para las personas en
situación de prostitución.
Es por esto que se solicitó la constitucionalidad con-
dicionada de la expresión “el personal que labore en ellos”
contenida en el artículo 434 de la Ley 1801, bajo el enten-
dido que las obligaciones impuestas por dicho artículo en
sus numerales 1, 2, 3, 11, 13 y 14 no deben cobijar a las
personas en situación de prostitución. Lo mismo, del pará-
grafo 1 del artículo 445, en el entendido que las conductas
y medidas correctivas allí previstas no son aplicables, en
ningún caso, a las personas en situación de prostitución y
solo son exigibles a los dueños o responsables de la admi-
nistración, o quienes pagan por el acceso y uso de personas
en situación de prostitución y otras personas que laboren en
estos establecimientos distintos a quienes se encuentran en
situación de prostitución allí. En resumen, se demandó que
los artículos mencionados tenían cargas desproporcionadas
sobre quienes se encuentran en situación de prostitución
y las exponía a sanciones que no estaban en la capacidad
de asumir.
También se solicitó la inconstitucionalidad de los li-
terales b y c, del numeral 5 del artículo 44, que señala los

4
Código Nacional de Policía, artículo 43.
5
Código Nacional de Policía, artículo 44.

154
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

comportamientos de las personas en situación de prosti-


tución, puntualmente negarse a “b) Utilizar los medios de
protección y observar las medidas que ordenen las autorida-
des sanitarias; y c) Colaborar con las autoridades sanitarias
que ejercen la prevención y el control de enfermedades de
transmisión sexual y VIH, atender sus indicaciones”, los
cuales vulneran la cláusula de igualdad material porque
las disposiciones atacadas imponen unas obligaciones
especiales que implican una intromisión indebida en el
ejercicio de los derechos sexuales de las personas en situa-
ción de prostitución, que no se establecen para el resto de
la población, sin que exista una justificación para el trato
diferenciado. Se desconoce la obligación constitucional de
erradicar las injusticias presentes, en razón que se pone una
carga adicional a las personas en situación de prostitución.
Adicionalmente, se argumentó que dichas normas eran
una manifestación puntual de un modelo de aproximación
al fenómeno de la prostitución que, en sí mismo, es lesivo
para una amplia gama de derechos fundamentales, por
validar y legitimar la comercialización, la mercantilización
y la explotación económica del cuerpo de las personas y de
la sexualidad en general.

2.2. Los amicus curiae presentados


Durante el trámite judicial, más de veinte entidades aca-
démicas, organizaciones sociales, diferentes individuos, e
instituciones públicas y privadas, tanto nacionales como
internacionales, intervinieron para ofrecer elementos sobre
las temáticas planteadas en la demanda de inconstitucio-
nalidad. Ahora bien, dada la amplia variedad y diversidad
de los amicus curiae, presentados a lo largo del proceso, se
seleccionaron y resaltaron algunas intervenciones, que a

155
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

juicio de las autoras son relevantes para el propósito del


presente texto; lo anterior, atendiendo principalmente a
los siguientes factores: i) su sintonía con lo decidido por la
Corte Constitucional; ii) su incidencia en el plano nacional
e internacional.
Para estos efectos se presentarán los contenidos ge-
nerales de las siguientes intervenciones: i) Universidad
de Massachusetts; ii) Supporting Women Affected by
Prostitution (RUHMA)-Irlanda6; iii) Secretaría de la Salud
de Cundinamarca; iv) Defensoría del Pueblo; v) Comisión
Unidos vs. Trata7; y vi) Survivors International.

(i) Universidad de Massachusetts


La Universidad de Massachusetts propuso en su interven-
ción un estudio del fenómeno de la prostitución, desde las
dos perspectivas de regulación posibles. Para esto, analiza
en un primer momento el modelo implementado en Ale-
mania-Países Bajos-Nueva Zelandia (modelo regulador) y,
posteriormente, el modelo utilizado por Suecia-Noruega
y Francia (modelo prohibitivo).
Frente al primer modelo, a saber, el modelo regulador,
la interviniente señala que, en este modelo, se opta por
regular la prostitución, de tal manera que se permita su
desarrollo como un negocio formal, implementando una
amplia gama de normas y parámetros para su ejercicio.
Sobre dicha aproximación reguladora, la Universidad señala

6
ONG que brinda apoyo holístico en la República de Irlanda a las
mujeres afectadas por la prostitución en dicho país.
7
Coalición de organizaciones y ciudadanía radicada en Ciudad de
México con el propósito de erradicar la trata de personas, integrada por
líderes empresariales, miembros de medios de comunicación, clase política,
administración pública y activistas sociales.

156
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

que, en el caso holandés, el distrito de policía de dicho


Estado ha sostenido que no se han cumplido a cabalidad
las finalidades perseguidas por la regulación, presentándose
un aumento de violencia hacia las trabajadoras sexuales, así
como una constancia en el fenómeno de trata de personas,
el crimen organizado y el control femenino por parte de
proxenetas. Ahora bien, de acuerdo con la Universidad de
Massachusetts, esta situación es igualmente predicable
para Alemania, país en el cual, a pesar de existir un sufi-
ciente marco de regulación, no se ha logrado formalizar
la situación de las trabajadoras sexuales, quedando, por lo
tanto, el beneficio económico generalmente en cabeza de
los propietarios de establecimientos y no de las trabajadoras,
y manteniéndose, así mismo, un alto grado de criminali-
zación en el ejercicio de dicha actividad.
En cuanto al modelo nórdico —modelo prohibitivo—,
la Universidad señala que bajo este se adopta una visión de
acuerdo con la cual las “trabajadoras sexuales” son conside-
radas víctimas en la prostitución, a la par que la conducta
es penalizada en su integridad. Desde la perspectiva de la
Universidad, este último modelo ha encontrado éxito en la
persecución de sus finalidades, logrando la disminución de
la prostitución y el trato digno a las trabajadoras sexuales,
así como la abstención por parte de los hombres de adquirir
este servicio, esto último, como consecuencia de sus fuertes
sanciones jurídicas y sociales.
Finalmente, tras presentar los dos modelos, la inter-
viniente invita a la Corte Constitucional a declarar la
inexequibilidad de las normas demandadas, pues considera
que estas atentan contra las propias normas del Código
Penal colombiano, donde se establecen sanciones para las

157
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

personas que se lucran de la actividad sexual, como es el


caso de los proxenetas.

(ii) Supporting Women Affected


by Prostitution- Irlanda: ruhma
En su intervención la ONG afirma que, de acuerdo con sus
hallazgos, las mujeres que se encuentran en situación de
prostitución se encuentran en una posición de vulnera-
bilidad, pues, entre otras, el participar del trabajo sexual
deja marcadas secuelas físicas y psicológicas para la salud
femenina. De acuerdo con la interviniente, descriminalizar
la prostitución y regularla como un tema de salud pública
implica una legitimación del trato que se le da a este grupo
marginal, circunstancia que resulta incompatible con las
exigencias elementales del reconocimiento de los derechos
humanos y del enfoque de género que debe de guiar el
ordenamiento constitucional.
En esta línea y en relación con la responsabilidad
otorgada por las normas demandadas, RUHMA señala que
estas no pueden ser atribuidas a quienes se encuentran en
situación de prostitución y, que las mismas solo podrán ser
aplicables a los proxenetas, usuarios y traficantes, a saber,
los responsables de la situación.
En este orden ideas, la interviniente propone a la Corte
Constitucional evaluar este marco normativo general a la
luz de los imperativos de los derechos humanos, y, en con-
secuencia, declarar la inconstitucionalidad del capítulo III
del título V del libro 2 del Código de Policía y conminar las
autoridades públicas para que adopten un esquema integral
de atención y protección a las mujeres prostituidas, así como
un modelo de regulación integral de fenómenos en el cual

158
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

se prevean las sanciones pertinentes para los traficantes,


proxenetas y demás consumidores de estos servicios.

(iii) Secretaría de la Salud de Cundinamarca


La Secretaría sostiene en su intervención que la inexistencia
de una normativa sobre el ejercicio de la prostitución en
Colombia dificulta el análisis constitucional y legal, por
cuanto dicho ejercicio y sus requisitos deben ser asimilados
a actividades de establecimientos de comercio.
En este orden de ideas, la Secretaría encuentra que la
redacción de los artículos 43 y 44 de la Ley 1801 de 2016 es
inadecuada. A estas instancias, el interviniente, considera
que el artículo 43 desconoce el ordenamiento superior y
argumentan que la vulneración se produce, puesto que las
exigencias legales desconocen la especial condición de vul-
nerabilidad de las personas que se encuentran en situación
de prostitución, imponiéndoles las mismas cargas que se
atribuyen a quienes se lucran de esta actividad.
Al respecto, la Secretaría expone que se presentan
inconsistencias en las disposiciones demandadas, ya que,
de acuerdo con la Ley, el concepto sanitario es expedido a
los establecimientos de comercio con fundamento en sus
actividades y obligaciones; y que las sanciones que de ella
se derivan son exclusivamente predicables para el repre-
sentante legal de dicho establecimiento.
En este sentido, la interviniente solicita la declaratoria
de constitucionalidad condicionada de los artículos 43 y
44, en el sentido de que dicho articulado no es aplicable a
las personas que laboran o se encuentran en situación de
prostitución, sino exclusivamente a los responsables de los
establecimientos y propietarios de estos.

159
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

(iv) Defensoría del Pueblo


En cuanto al primer cargo, la defensoría sostiene que la
norma demandada implica un tratamiento inequitativo
entre los trabajadores, los administradores y los tenedores
de establecimientos en los cuales se ejerce la prostitución,
motivo por el cual se desconoce el derecho a la igualdad.
En su intervención, la Defensoría realiza un test de
proporcionalidad estricto. En él establece que las normas
demandadas tienen como finalidad la protección de la
salubridad pública, motivación que resulta adecuada al
principio de precaución, en tanto el ejercicio de la prosti-
tución tiene como consecuencia la existencia de un riesgo
potencial en la salud de quienes ofertan y demandan el
servicio. Por otra parte, la interviniente establece que las
medidas son necesarias para proteger el derecho a la salud
pública al fomentar el uso de preservativos y las garantías
de salubridad en los establecimientos; sin embargo, señala
que estas no resultan equitativas ni proporcionales. Pues, a
su juicio, no resulta equitativo que quienes se encuentran
en situación de prostitución asuman la carga de obtener
el concepto sanitario expedido por la Secretaría de Salud;
proveer o distribuir preservativos u otras obligaciones de
similar envergadura. Por lo tanto, solicita a la Corte de-
clarar la constitucionalidad condicionada del artículo 43
y sus numerales, en el entendido de que estos solo serán
aplicables al propietario, administrador o trabajador.
Finalmente, la Defensoría del Pueblo estima que las
infracciones contenidas en los literales b) y c) del nume-
ral 5 del artículo 44 la Ley 1801 de 2016 deben hacerse
extensivas a las personas que demandan servicios sexua-
les. En este sentido, solicita a la Corte, la declaración de

160
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

constitucionalidad condicionada de los apartados b y c del


artículo 44 numeral 5 de la Ley 1801 de 2016.

(v) Comisión Unidos vs. Trata


La interviniente afirma que la modalidad más común de
la trata de personas es aquella que se implementa con fines
de explotación sexual (más del 50 % de los casos). Señala
que las personas explotadas sexualmente son víctimas de
un sistema que las reduce a mercancía y a objetos de co-
mercio, razón por la cual considera que todas las medidas
represivas contra las personas en situación de prostitución
deben de ser suprimidas y derogadas. Adicionalmente, la
interviniente recalca que se deben condenar todas las for-
mas de explotación de la prostitución ajena, incluyendo el
proxenetismo, el enganche, la tenencia, la financiación o
explotación de prostíbulos, así como desalentar y perseguir
la demanda de compra de actos sexuales. Por las razones
expuestas, la ONG expresó su solicitud de inexequibilidad
en contra de las normas demandadas.

(vi) Survivors International


Las intervinientes, mujeres víctimas de todas las vulnera-
ciones de derechos humanos que conlleva el negocio del
sexo, ponen en evidencia que son los proxenetas y trafi-
cantes quienes se lucran de la prostitución y resaltan que
las mujeres juegan un papel meramente instrumental en
dicho proceso. Las intervinientes señalan que las únicas
personas despenalizadas por la actividad de prostitución
deben ser las mujeres, quienes en realidad son víctimas de
un contexto de escasas oportunidades y de ausencia de auto-
nomía, ubicándose en una posición de suma vulnerabilidad.

161
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Por considerar que las normas imponen cargas excesi-


vas a las mujeres, quienes se encuentran en condición de
vulnerabilidad y constantemente son violentadas en sus
derechos por una industria masiva —industria del sexo—,
invitan a la Corte Constitucional a declarar inconstitucio-
nal la totalidad del capítulo relativo a la prostitución en el
Código de Policía colombiano y a proteger progresivamente
los derechos de las mujeres.

2.3. Argumentos de la Corte. La decisión


Según se indicó, los accionantes demandaron los apartes
de los artículos 43 y 44 del Código de Policía que esta-
blecen una serie de cargas y de prohibiciones a los actores
que intervienen en el ejercicio de la prostitución, así como
ciertas sanciones por el incumplimiento de los mandatos
en ellos contenidos (Sentencia C-293 de 2019, M. P.: Luis
Guillermo Guerrero Pérez, 2019).
Al respecto, la Corte consideró que las acusaciones
en mención partían de una lectura de los preceptos de-
mandados que no era necesariamente consistente con una
interpretación textual, sistemática, teleológica e histórica
de estos. Lo que dio lugar a una errónea aproximación a
la existencia de cargas, deberes y sanciones en cabeza de
quienes intervienen en el ejercicio de la prostitución, así
como la inadecuada identificación de cargas diferenciadas
para quienes se encuentran en situación de prostitución.
A estas instancias, y teniendo en cuenta que las acusacio-
nes planteadas en contra de los mencionados artículos del
Código de Policía se sustentaron en un entendimiento
inadmisible de dichos preceptos —ineptitud sustantiva de
la demanda—, la Sala se declaró inhibida concluyendo que
no era viable su escrutinio judicial y que, por consiguiente,

162
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

no adelantaría el debido juicio de constitucionalidad sobre


estos. Esto, no sin antes identificar tres hechos relevantes
en relación con la debida interpretación y aplicación de
las normas jurídicas en cuestión, según será expuesto más
adelante (Sentencia C-293 de 2019, M. P.: Luis Guillermo
Guerrero Pérez, 2019).

3. Análisis de los efectos derivados


del fallo inhibitorio
De acuerdo con la jurisprudencia de la Corte Constitu-
cional, las decisiones judiciales inhibitorias son aquellas
que, por diferentes causas, ponen fin a una etapa procesal
sin decidir de fondo el asunto que se le plantea al juez.
Esto es, sin adoptar una decisión de mérito sobre el asunto
expuesto para su conocimiento (Sentencia C-666 de 1996,
M. P.: José Gregorio Hernández, 1996), de manera tal que
el problema permanece irresuelto, implicando así mismo
que dicha controversia podrá presentarse nuevamente
ante la jurisdicción para su solución, salvo ciertos eventos
especiales de caducidad o prescripción, circunstancias que,
por su naturaleza, no se presentan usualmente8 en la acción
de inconstitucionalidad (Sentencia C-258 de 2008, M. P.:
Mauricio González Cuervo, 2008).
En este sentido, la Corte ha afirmado que una sentencia
inhibitoria en un juicio de constitucionalidad no produce
efecto de cosa juzgada respecto de la disposición acusa-
da, siempre que no exista un pronunciamiento material,

8
Al respecto, es importante recalcar que, por excepción, cuando se
trata de defectos formales en el proceso de formación de la ley, la acción
de inconstitucionalidad caduca al año de la promulgación de la ley (C. P.,
arts. 242-243).

163
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

motivo por el cual será posible insistir en su revisión cons-


titucional de forma posterior (Sentencia C-258 de 2008,
M. P.: Mauricio González Cuervo, 2008). Lo anterior, al
considerar que, en esencia, toda inhibición conlleva a una
“abstención del juez” en lo relativo al fondo del asunto
objeto del proceso, impidiendo así que la administración
de justicia se pronuncie, falle, decida o juzgue el fondo del
asunto puesto en su conocimiento (Sentencia C-666 de
1996, M. P.: José Gregorio Hernández, 1996).
Tal como se mencionó anteriormente, la Corte en este
caso se declaró inhibida (Sentencia C-293 de 2019, M. P.:
Luis Guillermo Guerrero Pérez, 2019). Sin embargo, se
pronunció estimando, en primer lugar, que los mandatos
contenidos en el artículo 43 y en los numerales 1 y 2 y el
parágrafo 1 del artículo 44 de la Ley 1801 de 2016 no eran
predicables de las personas que se encuentran en estado
de prostitución. Puesto que, aunque los artículos 43 y 44
contemplan una serie de exigencias para el ejercicio de la
prostitución, de esto no se puede inferir que todas y cada
una de las disposiciones sean aplicables a todos los sujetos
que se enuncian en el encabezado de las normas; máxime
cuando la naturaleza misma de las cargas establecidas no
puede ser razonablemente exigida a las personas que se
encuentran en estado de prostitución. La Corte sostuvo que
corresponde a los operadores jurídicos determinar cuáles de
aquellos deberes y mandatos deben ser asumidos por todos
estos sujetos y cuáles deberán ser asumidos únicamente por
algunos. Lo anterior teniendo en cuenta: i) la naturaleza de
las cargas impuestas; ii) el rol que cumplen los diferentes
actores; y iii) sus condiciones para dar cumplimiento a
estos deberes.

164
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

En esta línea, la Corte consideró que la exigencia de


obtención del concepto sanitario favorable contemplada
en el artículo 43 numeral 1, por ejemplo, no podría ser
entendida como un deber de las personas que se encuentran
en estado de prostitución, sino como un requisito para
el funcionamiento de los establecimientos. Así mismo,
afirmó que el deber de dotar los establecimientos con los
preservativos y elementos y servicios de aseo no solo ex-
cede el marco de las posibilidades de las personas que se
encuentran en situación de prostitución, sino que también
es inconsistente con el rol que estas personas desempeñan.
(Sentencia C-293 de 2019, M. P.: Luis Guillermo Guerrero
Pérez, 2019).
En segundo lugar, la Corte sostuvo que los cargos
en contra del parágrafo 1 del artículo 44 del Código de
Policía —relativo a las medidas correctivas— partían del
supuesto injustificado, bajo el cual las sanciones contenidas
son aplicables a las personas que se encuentran en situación
de prostitución. En este sentido, la Corte consideró que
dicha interpretación era inadecuada de cara al artículo 42
del mismo Código de Policía, toda vez que este reconoce
que las personas en situación de prostitución conforman un
colectivo que se encuentra en grave situación de vulnerabi-
lidad y estas no deben ser objeto de las medidas correctivas
establecidas en el cuerpo normativo (Sentencia C-293 de
2019, M. P.: Luis Guillermo Guerrero Pérez, 2019).
En relación con la interpretación de los literales b) y c)
del numeral 5 la Corte sostuvo que no se puede predicar un
tratamiento diferencial, pues, en efecto, con fundamento
en los artículos 44 y 46 del mismo código, las personas
que demandan y compran servicios sexuales podrán ser

165
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

responsables de las sanciones ahí consagradas, cuando


quiera que lo realicen en incumplimiento de las medidas
sanitarias correspondientes (Sentencia C-293 de 2019,
M. P.: Luis Guillermo Guerrero Pérez, 2019).
Ahora bien, el pronunciamiento inhibitorio de la Corte
y sus respectivas consideraciones interpretativas en relación
con la norma implica una serie de ventajas y desventajas
para la protección de las personas en situación de pros-
titución. En primer lugar, la naturaleza inhibitoria del
fallo genera una desventaja, ya que plantea una situación
de difícil implementación de este, pues al no ser un fallo
de fondo podrán presentarse situaciones en las cuales sea
materialmente imposible hacer cumplir la interpretación
establecida por la Corte frente a las autoridades administra-
tivas o policiales involucrados en el control del ejercicio de
la prostitución. Igualmente, dicho pronunciamiento podrá
redundar en una revictimización de quienes se encuentran
en situación de prostitución, toda vez que tales personas
pueden verse afectadas por erróneas interpretaciones o
aplicaciones de la norma en la que se les asignen cargas
desproporcionadas o desiguales.
En segundo lugar, el fallo inhibitorio constituye una
ventaja significativa en relación con el fenómeno de la
prostitución, dado que la ausencia de un pronunciamiento
de fondo en relación con los artículos demandados deja la
puerta abierta a una futura acción de inconstitucionalidad
o a una detenida aproximación a la totalidad del fenómeno,
así como al modelo adoptado por el Código de Policía,
revisión que podrá dar lugar a una transformación integral
de la concepción del fenómeno en el ordenamiento jurídico
colombiano y a la instauración de un modelo prohibitivo
de las prácticas de prostitución en el cual se busque una

166
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

protección progresiva de los derechos de las personas en


dicha situación.
Finalmente, el pronunciamiento de la Corte, aunque
inhibitorio en su naturaleza, plantea una ventaja interpreta-
tiva, pues establece un correcto entendimiento de la norma,
de acuerdo con el cual se debe hacer una aproximación
diferenciada a las cargas, sanciones y posiciones de las per-
sonas dentro del ejercicio de la prostitución al momento de
aplicarlas. Dicha interpretación constituye una protección
de los derechos de las personas que se encuentran en situa-
ción de prostitución, ya que limita la posibilidad de asignar
deberes e imponer sanciones a quienes están en situación
de prostitución y, así mismo, establece la aplicabilidad de
restricciones y deberes de quienes compran servicios o se
vinculan a dichas prácticas.

Conclusiones
La prostitución es un fenómeno social cuya regulación
en términos jurídicos no es muy clara. A pesar de que el
Estado colombiano ha optado por querer salvaguardar los
derechos de las personas que se encuentran en situación
de prostitución, no hay una regulación consolidada y esta
presenta déficit de protección de los derechos, de manera
que estas personas terminan en abandono por parte del
Estado. En este sentido, es un reto pendiente discutir la
temática de fondo por parte del legislativo, ejecutivo y
judicial, para empezar a abonar a la deuda histórica.
Si bien la jurisprudencia colombiana ha buscado pro-
nunciarse sobre temas y derechos fundamentales y se han
adoptado ciertas medidas legislativas, es esencial evidenciar
que estas son insuficientes y que se debe dar un debate de
fondo para atender la temática con una mirada integral

167
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

que permita garantizar los derechos de las personas que


se encuentran en situación de prostitución y se logre la
realización de la dignidad humana para todos.
Para contestar puntualmente la pregunta de investiga-
ción, se puede decir que en el marco del litigio estratégico
que se realizó se puede considerar un logro que la Corte
Constitucional en las consideraciones de la sentencia haya
interpretado que se debe hacer una aproximación diferen-
ciada a las cargas, sanciones y posiciones de las personas
dentro del ejercicio de la prostitución, al momento de
aplicar las disposiciones demandadas por las autoridades
administrativas y policiales. Dicha interpretación, sin
duda, constituye una protección de los derechos de las
personas que se encuentran en situación de prostitución,
al señalar que los deberes y las multas serán aplicables
al propietario, administrador o trabajador y nunca a las
personas en situación de prostitución. Sin embargo, al no
haber una decisión de fondo es claro que sigue vigente la
deuda histórica con esta población.
Adicionalmente, haber logrado reunir tantas iniciativas
de la sociedad civil de carácter nacional e internacional,
para intervenir en un proceso de esta naturaleza, denota que
la defensa de los derechos de las personas en situación de
prostitución es una temática actual en el mundo. Se deben
seguir propiciando espacios académicos y de incidencia po-
lítica para generar cambios en la ley, en la política pública,
compartir experiencias de las luchas, los logros y las tareas
pendientes al comprender que aún falta mucho por hacer.
Como clínica jurídica que busca la protección del interés
público y la defensa de las comunidades en situación de
vulnerabilidad, seguiremos implementando las acciones
jurídicas y no jurídicas a nuestro alcance para proteger

168
Deuda histórica del Estado colombiano frente a las personas en situación de prostitución

los derechos femeninos, reivindicación de poblaciones


históricamente excluidas, y luchar contra la desigualdad.

Referencias
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prostitución en Bogotá.
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169
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

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rm=iso

170
Parte 2
La educación legal clínica
en Iberoamérica: evolución,
consolidación, fortalecimiento
y lecciones aprendidas desde
lo pedagógico y lo social
Estrategias y desafíos de la defensa
de las víctimas en la implementación
del sistema penal acusatorio
La experiencia de la clínica de
interés público del itam

Héctor Alberto Pérez Rivera*

Sumario: Introducción. 1. Modelo clínico de enseñanza. 1.1.


Litigio estratégico. 1.2 Incidencia legislativa y en políticas
públicas. 1.3. Concientizar a la sociedad. 2. Experiencia del
estudiantado. 2.1. Conocimiento práctico. 2.2. Aprendizaje
sobre el trabajo en equipo. 2.3. Concientización sobre temas de
trascendencia social. Conclusiones. Referencias.

* Director de la Clínica de Interés Público contra la Trata de Personas


del Instituto Tecnológico Autónomo de México y profesor de Derecho
Procesal Penal en esa institución. Maestro en Derecho por la Universidad
de California Western. Estudios en la Georg-August-Universität Göttingen
y en el Instituto de Investigaciones Internacionales de La Haya. Correo
electrónico: [Link]@[Link]

173
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Resumen: En este texto se describe el desarrollo de la Clínica


de Interés Público contra la Trata de Personas del Instituto
Tecnológico Autónomo de México (ITAM) en sus ocho años de
existencia. Se explican los lineamientos de selección de casos y
las estrategias pedagógicas que se utilizan para su abordaje, la
formación de alianza con organizaciones no gubernamentales
e instituciones públicas y la forma en que se ha combinado el
éxito en el litigio de alto impacto y la enseñanza del derecho
desarrollando un método particular de enseñanza clínica.
Palabras clave: enseñanza clínica, enseñanza del derecho,
derechos humanos, trata de personas, litigio penal, ITAM.

Abstrac: This text describes the development of the Public


Interest Clinic against Human Trafficking of the Autonomous
Technological Institute of Mexico (ITAM) in its eight years
of existence. The guidelines for the selection of cases and the
pedagogical strategies used to address them, the formation of
alliances with non-governmental organizations and public insti-
tutions, and the way in which success in high-impact litigation
and the teaching of the law developing a particular method of
clinical teaching.
Keywords: method of clinical teaching, law’s teaching,
human rights, human trafficking, criminal’s litigation, ITAM.

Introducción
La enseñanza del derecho en general está caracterizada
por prácticas extremadamente dogmáticas, verticales y
jerárquicas. En la mayoría de los casos, la rutina diaria
de los y las estudiantes de derecho consiste en: i) leer el
material de lectura asignado para la clase, ii) atender a la
clase y escuchar atentamente a un maestro especializado en
el tema, iii) estudiar para un examen o elaborar un ensayo
en el cual se pregunta el contenido de las lecturas y de la

174
Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas en la implementación del sistema penal acusatorio

clase. Esto ha reforzado el mito de que la única manera de


aprender la práctica jurídica es que los estudios de derechos
se complementen con el trabajo como pasantes en algún
despacho u oficina pública, en las cuáles si bien se adquiere
experiencia, se corre el riesgo de reproducir vicios y malas
prácticas, se deslegitimen las bases teóricas (“en el aula es
una cosa, pero en la realidad funciona muy distinto” dicen)
y se explote a estudiantes (“te estoy dando la oportunidad
de aprender”, “tú me deberías pagar por enseñarte”).
La pregunta que nos hacemos en muchas facultades
de derecho es ¿cómo enseñar la práctica legal con los
valores éticos y el rigor metodológico de la academia?,
¿cómo garantizar que el estudiantado desarrolle dentro de
la universidad las habilidades y competencias necesarias
para el ejercicio del derecho?, ¿es posible que estudiantes
en proceso de formación acompañen casos de alto impacto
en materia penal?
La enseñanza clínica busca combatir estas prácticas
al ser un espacio de enseñanza en el cual los alumnos
participan de manera activa en la asesoría legal y acom-
pañamiento que se brinda en casos reales a personas sin
la capacidad económica para pagar estos servicios. En
todo momento, los alumnos son asesorados y guiados por
maestros experimentados en el litigio de la materia. De esta
manera, los alumnos aprenden las habilidades necesarias
para ejercer su profesión en un entorno supervisado. Así
mismo, se refuerzan prácticas éticas y valores en el ejercicio
de la profesión.
La Clínica de Interés Público contra la Trata de Per-
sonas del Instituto Tecnológico Autónomo de México
(ITAM, en adelante Clínica TDP) busca tanto el aprendizaje
práctico como la concientización en temas relacionados

175
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

con violencia de género y violaciones graves a los derechos


humanos al brindar asesoría jurídica a víctimas de trata
de personas, violencia de género, explotación laboral y
sexual, feminicidio, tortura y desaparición de personas. El
proyecto, además de buscar un aprendizaje innovador del
derecho, también pretende generar incidencia pública en
materia de justicia a víctimas e impulsar la concientización
de estudiantes en materia de derechos humanos.
Finalmente, representa una oportunidad de retribu-
ción del estudiantado de su posición de privilegio frente
a personas en situación de violencia o desventaja social.
Les implica conocer otros contextos e historias de vida
y, en algunos casos, apoyar a personas en situaciones de
gravedad, en las que la ayuda legal es indispensable.
En este trabajo explicaremos el desarrollo de la Clínica
y los retos que hemos enfrentado y cómo esto ha servido
para el desarrollo de un método de enseñanza del derecho
que consideramos que puede ser replicado en otras uni-
versidades.

1. Modelo clínico de enseñanza


La Clínica TDP surgió en 2013 como receptora de un pro-
yecto de la Universidad de Míchigan que buscaba replicar
su modelo de clínica jurídica contra la trata de personas
en distintos países con alta incidencia de este crimen. El
ITAM fue la universidad mexicana seleccionada como sede
de la Clínica de Interés Público contra la trata de personas1.

1
Para conocer más sobre el proceso de creación de la Clínica y su
enfoque temático, véase Pérez Rivera, Héctor “¿Para qué una clínica de
interés público contra la trata de personas?: Aprendizajes y perspectivas.

176
Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas en la implementación del sistema penal acusatorio

A partir de ello se buscó establecer una Clínica que


brindara servicios legales de alta calidad a víctimas del
delito de trata de personas, pero que además tuviera in-
cidencia en la política pública que se diseñara en el país,
así como el marco regulatorio respecto de este fenómeno
criminal y violación grave a los derechos humanos.
Ello aunado a desarrollar con el estudiantado compe-
tencias en las áreas de litigio penal y de derechos humanos,
técnica legislativa y seguimiento de programas públicos a
través de medición de resultados conforme a indicadores.
El modelo de enseñanza implica “aprender haciendo”,
es decir, se involucra a las personas que participan en
la clínica en los proyectos afines a su campo de estudio
(derecho, relaciones internacionales o ciencia política,
mayoritariamente) y se les asignan responsabilidades y
objetivos semanales en cada uno de ellos, los cuales son
supervisados por el equipo docente.
Cuando se detecta que el estudiantado no cuenta con
algún conocimiento necesario para el desarrollo de las acti-
vidades, se planean actividades de seminario para exponer
y discutir los temas y aclarar cualquier duda. Esto debido a
que las problemáticas que aborda la Clínica son muy espe-
cíficas y en muchas ocasiones no se tratan en la formación
curricular ordinaria de los estudios de licenciatura.
La clínica busca constantemente actualizar su modelo
pedagógico, por lo que forma parte de la Red Latinoa-
mericana de Enseñanza Clínica y ha participado en GAJE
(Global Alliance for Justice Education)2 .

El caso de la Ciudad de México”. Universidad, Nuestra Señora del Rosario,


Colombia, 2014.
2
Para más información, véase la página oficial de GAJE, [Link]

177
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

La Clínica de Interés Público del ITAM tiene tres líneas


de acción principales: i) litigio estratégico, ii) incidencia
legislativa y en políticas públicas, y iii) concientización de
alumnos y sociedad. A continuación, expondremos estas
líneas de acción, así como los logros y riesgos que visibi-
lizamos en ellas.

1.1. Litigio estratégico


La característica distintiva del litigio de interés público es
que, a diferencia de la práctica privada del derecho, este
tipo de litigio utiliza los mecanismos legales para incluir
en la deliberación pública a quienes han quedado excluidos
de ella (Böhmer, 2013; Pérez Rivera, 2008, 2019). Para
la selección de asuntos, la Clínica del ITAM elige casos
paradigmáticos que, a partir del litigio, permitan llevar a
situaciones transformadoras para sectores más amplios de la
población, especialmente de sectores sociales en situación
de vulnerabilidad, y no solo a una víctima específica por
caso. En ese sentido, las principales temáticas abordadas
por la Clínica en los litigios son:

• Derechos de las víctimas en el proceso penal acu-


satorio;
• Reparación integral del daño a víctimas de viola-
ciones graves a los derechos humanos; y
• Incorporación de la perspectiva de género en las
etapas del sistema penal acusatorio.

En los años de existencia de la Clínica y gracias a la


convivencia con otros proyectos de enseñanza similares,
hemos constatado que existe un temor generalizado de
involucrar a estudiantes en casos penales.

178
Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas en la implementación del sistema penal acusatorio

Las razones para ello son diversas: desde la responsabi-


lidad que implica atender asuntos en los que está en riesgo
la libertad de una persona, la sensibilidad que requiere la
atención de personas que han sido vulneradas en su esfera
esencial de derechos, la corrupción que existe en el sistema
de justicia penal y los riesgos inherentes a formar parte
de la acusación en casos de delitos graves, en los cuales
pueden estar involucradas personas violentas e inclusive
pertenecientes a grupos criminales poderosos.
Para atender esos riesgos, desde la Clínica hemos
adoptado las acciones siguientes:
a) Se brinda supervisión puntual de todos los asuntos
que son atendidos por estudiantes de la Clínica; se fijan
metas semanales o incluso más inmediatas de conformidad
con los plazos legales en cada caso; el equipo docente revisa
y todos los documentos que se presentan ante el sistema
de justicia son supervisados y firmados por el Titular de la
Clínica y por las personas beneficiaras de la clínica cuando
así lo establece la ley procesal. Ello implica una cadena de
responsabilidad, que, si bien permite al estudiantado pro-
poner las líneas de acción y las estrategias legales, su diseño
y ejecución, no se deja desamparado el asunto y se cumplen
todos los requisitos de una debida asistencia legal. Hasta
el momento la Clínica tiene un índice de impunidad cero
en los litigios que ha atendido, en parte gracias al sistema
de selección y supervisión de casos.
b) Se proporciona acompañamiento a estudiantes du-
rante el proceso de entrevista de potenciales beneficiarias
de la Clínica y previo a cada intervención se discute con el
equipo de estudiantes los objetivos de cada acercamiento
con las personas a las que se asiste legalmente. Así mis-
mo, se buscan estrategias de contención emocional para

179
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

nuestro equipo de estudiantes que dan servicios legales


directamente a víctimas, se habla de la importancia de su
labor como factor de cambio en la vida de esas personas
y su responsabilidad. Cuando sucede algún incidente se
habla con las personas involucradas y se toman decisiones
en forma horizontal de las líneas de acción a seguir para
atender la problemática.
A este respecto, es la propia institución académica
quien proporciona al cuerpo estudiantil los servicios de
contención emocional a través de un área especializada que
fue contratada expresamente para cuidar la salud mental
del estudiantado. En ocasiones, los servicios de apoyo
emocional han sido proporcionados por organizaciones de
la sociedad civil que colaboran activamente con la Clínica
y cuentan con este tipo de personal.
c) El ITAM implementó hace algunos semestres en
forma obligatoria dentro de la currícula de la licenciatura
en Derecho la materia de “Cultura de la Legalidad”, que
tiene por objetivo generar conciencia entre el estudianta-
do sobre las causas y efectos nocivos de la corrupción, en
particular dentro del ejercicio de la profesión legal. Previo
a la interacción de las personas que integran la Clínica con
las autoridades del sistema de justicia penal, se les advierte
de los posibles actos de corrupción que existen y la manera
de evitarlos; además, se predica con el ejemplo, es decir, el
equipo docente les indica los caminos legales que deben
seguirse en cada asunto, censurando cualquier práctica que
sea éticamente reprochable.
d) Los riesgos de los casos se suelen compartir con
organizaciones de la sociedad civil que fungen como socias
de la Clínica en la mayoría de los asuntos. Si bien nuestro
personal estudiantil realiza estrategias y acciones legales,

180
Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas en la implementación del sistema penal acusatorio

los documentos suelen llevar además del membrete de la


clínica, el de alguna organización civil que respalda el
litigio. Además, la comunicación de los casos se realiza
por medio de los canales oficiales de la Clínica, nunca en
forma personal por estudiantes y cuando se requiere atender
personalmente a algún medio de comunicación siempre se
hace a través de la titularidad de la Clínica. Así mismo,
se ha determinado no aceptar ningún asunto en que estén
involucrados en forma directa o indirecta los grupos de la
delincuencia organizada.
Estas prácticas han posicionado a la Clínica TDP como
un espacio seguro para el aprendizaje del derecho y un re-
ferente en cuanto a la atención de víctimas de violaciones
graves a los derechos humanos desde la Universidad.
Entre los casos que se han acompañado en los ocho años
de existencia de la Clínica, es de destacarse los siguientes:

• Clara Tapia Herrera y familia, quienes fueron vícti-


mas del llamado “Monstruo de Iztapalapa”, quien
esclavizó a su pareja sentimental y a sus dos hijas
e hijo durante siete años, procreó con sus hijastras
y, finalmente, asesinó a una de las adolescentes y
a una recién nacida. En este asunto se logró una
sentencia condenatoria al acusado, la absolución
de la señora Clara, quien fue encarcelada por el
prejuicio de la “mala madre”, con la aplicación de
la justicia con perspectiva de género, la obtención
de una reparación integral y transformadora para
la familia y una Recomendación de la Comisión de
Derechos Humanos de la Ciudad de México (Omi-
sión de investigar y atender de manera oportuna,

181
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

diligente, integral y con perspectiva de género la


violencia contra las mujeres, 2016)3.
• Nadia Vera y otros, caso Narvarte, sobre el feminicidio
de cinco mujeres y el asesinato de un periodista en
la referida colonia de la Ciudad de México, en este
se logró un criterio vía amparo en revisión sobre
el deber de garantizar el derecho a la verdad y la
debida diligencia estricta por parte del Ministerio
Público, la condena de uno de los responsables,
el reconocimiento del daño moral inherente a los
delitos contra la vida, vía Poder Judicial Federal y
una Recomendación de la Comisión de Derechos
Humanos de la Ciudad de México, la 06/2017.
• Dafne McPerson, una joven quien está encarcelada
por haber tenido un parto fortuito en una tienda
Liverpool donde trabajaba. Al morir la recién nacida,
Dafne fue acusada y condenada a 16 años de pri-
sión, por “no cumplir su rol de madre” y “salvar a su
hija”; en ese sentido, se interpuso una demanda de
amparo alegando la falta de perspectiva de género
en la sentencia y al ganarse esta, se ordenó la repo-
sición del juicio con la admisión de nuevas pruebas
para la defensa, para incorporar elementos que no

3
Se refiere a la Recomendación 06/2016 emitida el 7 de julio de 2016
por la Comisión de Derechos Humanos del entonces Distrito Federal. Es
importante señalar que una Recomendación de un organismo público de
derechos humanos es un instrumento no vinculante que señala violaciones
a derechos humanos cometidas por las autoridades que pueden ser de la Fe-
deración o de alguna de las Entidades que la componen. La Recomendación
además incluye medidas de reparación integral del daño, las cuales deben
ser cumplidas si la autoridad recomendada acepta el pronunciamiento. De
no hacerlo, debe rendir cuentas ante el Congreso del Estado.

182
Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas en la implementación del sistema penal acusatorio

fueron considerados en la primera instancia, como lo


fueron si la acusada realmente podía saber si estaba
embarazada por su condición de salud particular, si
la procesada enfrentó un parto fortuito y precipi-
tado y si ella realmente contaba con los elementos
psicoemocionales para reaccionar ante un parto con
estas características. Ese juicio está por celebrarse
y ya ha sentado precedentes en el Poder Judicial de
la Federación4.
• “La madame de Sullivan”, se interpuso denuncia,
se acompañó la investigación y el proceso penal
hasta sentencia definitiva de dos mujeres que fueron
explotadas sexualmente por una supuesta activista
de los derechos de las mujeres en situación de pros-
titución; se coadyuvó con el Ministerio Público para
presentar pruebas y garantizar los derechos de las
víctimas (Rea Tizcareño, 2014).
• Niñas de Morelia, se acompañó un juicio federal
en el que dos niñas indígenas de la sierra gorda
de Querétaro fueron trasladadas a la ciudad de
Morelia, Michoacán, donde fueron explotadas en
la prostitución. Este asunto sentó un precedente

4
Al respecto se emitió la tesis “Homicidio calificado de recién nacido
cometido por su progenitora. La desestimación de los argumentos defensivos,
con base en el sentido común y en la idea preconcebida de la condición de
la mujer embarazada y su comportamiento, constituye una discriminación
hacia la imputada, motivada por razón de género” (Tribunal Colegiado en
Materias Penal y Administrativa del Vigésimo Segundo Circuito, Tesis:
XXII, P. A. 24 p. (10a.). Para conocer más sobre los efectos de dicha sentencia,
véase Pérez Rivera, Héctor Alberto, “Juzgar con perspectiva de género a
mujeres acusadas de cometer un delito. ¿Existe un estándar legal aplicable?”,
en Pérez Rivera (2020), Juzgar con perspectiva de género a mujeres acusadas de
cometer un delito. ¿Existe un estándar legal aplicable?, 3(1), 550.

183
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

nacional en la comprensión de la trata de personas


como un fenómeno criminal distinto a la explotación
sexual, ya que un Tribunal Colegiado confirmó la
constitucionalidad de la Ley General en materia
de Trata de Personas y explicó los elementos de los
delitos conforme a la normatividad internacional,
así como el deber de reparar integralmente el daño
ocasionado a las víctimas (Amparo Directo, 2020).
• Víctimas de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre y otros,
se acompañó a una organización de la sociedad civil
(CATWLAC) en la denuncia e investigación del líder
de un partido político que organizó una red de
explotación sexual de mujeres en sus oficinas en la
Ciudad de México con el uso de recursos públicos.
Luego de que la autoridad ministerial decidiera
no investigar el asunto, se interpusieron diversos
recursos ante la justicia constitucional, se reabrió
la investigación y finalmente se emitió por una
autoridad judicial una orden de aprensión contra
dicho líder político y cinco de sus colaboradores.
Hasta la fecha de la elaboración de este artículo,
solo han sido detenidas dos mujeres que formaban
parte de su equipo de reclutadoras.
• Digna Ochoa y Plácido y otros, luego de 21 años del
asesinato de dicha defensora de derechos humanos, la
Corte Interamericana de Derechos Humanos los
días 26 y 27 de abril de 2021 celebró audiencia de
excepciones preliminares, fondo y reparaciones
respecto de las omisiones y falencias en la investi-
gación estatal realizada por dicha muerte, así como
la campaña de desprestigio en contra de la abogada
y el contexto de violaciones al derecho a defender

184
Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas en la implementación del sistema penal acusatorio

derechos humanos. La Clínica TDP formó parte del


equipo de representación de las víctimas y aportó
diversos elementos para apoyar a las organizacio-
nes de la sociedad civil en su litigio ante la justicia
interamericana 5.

En todos estos asuntos, estudiantes de la Clínica tra-


bajaron directamente con las víctimas, las entrevistaron
y asesoraron, prepararon los recursos legales, asistieron a
las audiencias y dialogaron con autoridades, como parte
de su proceso de formación. Al finalizar su estancia en el
proyecto educativo, muchas de las personas que trabajaron
en estos casos decidieron dedicar su práctica profesional a
la defensa de los derechos humanos.
Para recibir los casos, la Clínica ha construido alianzas
de colaboración con organizaciones de la sociedad civil
y con instituciones públicas. En México existe un vacío
institucional y normativo para la correcta asistencia a las
víctimas del delito, el cual ha sido cubierto principalmente
por organizaciones sociales. Empero, estas organizaciones
están especializadas en brindar refugio a víctimas, atención
psicológica y médica, y apoyarlas en la búsqueda de opor-
tunidades de reinserción social. Derivado de este enfoque
asistencial, las organizaciones suelen no tener cubierta
la representación legal de las víctimas y es aquí donde la
cooperación entre dichas organizaciones y la Clínica de
Interés Público se vuelve fundamental.
Actualmente, la Clínica TDP colabora activamente con
las organizaciones Fundación “Camino a Casa”, Coalición

5
Para saber más sobre este caso, véase [Link]
docs/tramite/ochoa_y_otros.pdf

185
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Latinoamericana contra el Tráfico de Niñas y Mujeres


(CATWLAC), Grupo de Acción por los Derechos Humanos
y la Justicia Social y Fundación por Nuestros Desparecidos
Nuevo León (FUNDENL). No obstante, la Clínica cuenta
también con aliados dentro del gobierno, principalmen-
te con las Fiscalías Especializadas de Investigación en
Materia de Trata de Personas y Feminicidio de la Ciudad
de México, la Fiscalía General de los estados de Jalisco
y Durango y la Subprocuraduría en materia de personas
desaparecidas de Coahuila, lo cual nos ha permitido incidir
en los procedimientos desde la etapa de investigación hasta
la sentencia definitiva y facilitar el diálogo directo entre
las víctimas y las autoridades.
Otro aspecto relevante es el manejo de expectativas con
las personas beneficiarias de la Clínica. Es muy importante
distinguir que la principal misión de nuestro espacio es
la enseñanza del derecho. No podemos actuar como una
organización de la sociedad civil ni como un despacho
privado. Se tiene que hacer consientes a las personas que
reciben los servicios de la clínica de que quienes atenderán
sus casos son abogadas y abogados en formación, que re-
quieren de procesos de reflexión y supervisión del trabajo
que no se dan en otros espacios de defensa legal; que ello
implica tiempo y que si bien empatizamos con sus causas, el
equipo docente no puede asumir la gran carga del trabajo,
por el objetivo es precisamente que el cuerpo estudiantil
adquiera conocimientos y experiencia en la Clínica. Esto no
significa que la calidad del servicio de representación legal
será menor o que se incumplirá algún plazo de los impuestos
por la ley, pero sí que no se puede esperar la celeridad de
un espacio que está cobrando por asistencia legal.

186
Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas en la implementación del sistema penal acusatorio

Una de las labores prioritarias de la Clínica respecto a


los casos que se tramitan actualmente es que impacten en
la utilización de las nuevas herramientas que proporciona
el sistema legal, como la reforma constitucional en materia
de derechos humanos, la introducción del nuevo sistema
penal acusatorio y la reforma en materia de amparo. De esta
manera, a partir del litigio estratégico se busca concientizar
a los operadores del sistema de justicia sobre la necesidad
de su utilización, de la incorporación de estándares in-
ternacionales y generar nuevos criterios de aplicación en
los más altos niveles del aparato judicial del Estado, en
particular sobre el reconocimiento de las víctimas como
sujetos activos dentro de los procesos penales y la plena
garantía de sus derechos al conocimiento de la verdad, el
acceso a la justicia y la reparación integral del daño (Pérez
Rivera, 2008, 2019).

1.2. Incidencia legislativa y en políticas públicas


Debido a que los casos escogidos por la Clínica TDP suelen
ser el reflejo de deficiencias estructurales de las instituciones
públicas, nuestra labor incluye también la realización de
propuestas legislativas y de políticas públicas que permitan
atacar los problemas desde sus primeras causas. Esto brinda
la oportunidad única de plantear soluciones integrales y
generales a las problemáticas sociales detectadas, teniendo
la gran ventaja de que las propuestas realizadas se basan en
la experiencia recogida en el litigio y en el bagaje teórico
aprendido en las aulas.
En este sentido, la Clínica TDP ha colaborado en di-
versos proyectos legislativos y de política pública, entre los
que destacan los siguientes:

187
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

1. Solicitud de Opinión Consultiva ante la Corte


Interamericana de Derechos Humanos (Coidh).
Este trabajo fue realizado en 2016 en colabo-
ración con la Comisión de trata del Senado y
tiene como objetivo solicitar la guía del Tribunal
Interamericano para determinar cuál debería
ser la debida tipificación del delito de trata de
personas, así como los bienes jurídicos tutela-
dos por ese tipo penal. La importancia de este
proyecto radica en que, puesto que no existe una
armonía entre la tipificación de trata incluida en
las leyes nacionales y la tipificación de tratados
internacionales, ha habido numerosos proyectos
de reforma legislativa a la Ley General de Trata
sin que hasta ahora ninguno haya sido exitoso.
2. Escrito de opinión respecto a la solicitud de opinión
consultiva presentada ante la Coidh. En 2016,
el Estado de Costa Rica solicitó una opinión
consultiva a la CoIDH con respecto a dos temas:
el derecho al cambio de nombre de las personas
trans y los derechos patrimoniales derivados de
relaciones de personas del mismo sexo. Puesto
que ambas preguntas tenían una clara conexión
con temas de discriminación por razones de
género, la Clínica presentó un escrito de opi-
nión ante el Tribunal Interamericano señalando
cuál era, a nuestro criterio, la mejor manera de
responder a las preguntas del Estado.
3. Participación en las audiencias temáticas de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(cidh) sobre los derechos de las mujeres de situación
de prostitución en América. Esta tarea se está

188
Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas en la implementación del sistema penal acusatorio

diseñando en conjunto con CATWLAC y tiene


como finalidad permitir que organizaciones
de la sociedad civil especializadas en el apoyo
a mujeres en situación de prostitución puedan
aportar sus conocimientos y experiencia a la
CIDH a fin de que cuente con la mayor informa-
ción disponible para poder detectar y entender
toda la problemática que implica la prestación
de servicios sexuales
4. Observaciones a la iniciativa de Reforma de la Ley
General de Trata en 2013. La intención de este
proyecto era que el ITAM aportara su prestigio
académico, postura técnica, y experiencia en la
atención jurídica a las víctimas en la discusión
sobre la Ley. El éxito de este ejercicio fue tal que
dichas observaciones fueron base del dictamen
emitido por el Senado. Finalmente, este proyecto
no fue aprobado por falta de consenso entre las
fuerzas políticas que integraban el Senado.

Así mismo, la Clínica ha participado como integrante


del Grupo de Trabajo para la determinación de alertas de
violencia de género en cuatro entidades del país (Duran-
go, Coahuila, Puebla y Tlaxcala) y en la elaboración de
protocolos de actuación para las fiscalías de diez estados
en materia de trata de personas, feminicidios, violencia
sexual, tortura y medidas de protección para las víctimas.
Actualmente buscamos generar incidencia legislativa en
dos temas: en primer lugar, la creación del delito de “agre-
sión sexual”, que incluirá todas aquellas prácticas sexuales
no consentidas realizadas durante un coito inicialmente
consensuado; por otro lado, pretendemos que se reconozca

189
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

a las personas en situación de prostitución —no trabajo


sexual— como una población en situación de vulnerabili-
dad, con el reconocimiento de derechos que ello conlleva.
De esta manera, estudiantes de la Clínica han par-
ticipado en acciones trascendentes durante su formación
profesional, aportando su entusiasmo e ideas frescas en la
política de derechos humanos.

1.3. Concientizar a la sociedad


Esta línea de acción se refiere a la difusión del tema de vio-
lencia de género y derechos humanos en distintos ámbitos
de la sociedad. En este sentido, se atiende la comunidad
estudiantil del ITAM, al facilitar la elaboración de diversos
foros y actividades académicas realizadas en el campus y
fuera de la institución.
La experiencia se ha llevado a espacios abiertos para el
público en general, a través de actividades lúdicas en Ferias
de Servicios, escuelas secundarias y sindicatos. La inten-
ción es llevar la cultura de la prevención y erradicación de
la trata de personas al mayor número de personas posible.
Para ello, las redes sociales han sido grandes aliadas, pues
las acciones de difusión se publican en nuestras cuentas, a
fin de abarcar un público más amplio que el que el personal
de la Clínica puede atender personalmente.
Para poder realizar estas actividades, la Clínica se ha
diversificado, recibiendo no solo a estudiantes de derecho,
sino a estudiantes de otras disciplinas como ciencia política
y relaciones internacionales, que aportan una visión más
allá de lo jurídico y ayudan al crecimiento del proyecto.
En este sentido, ha sido fundamental el trabajo con
el Centro Madre Antonia, que ha permitido a tres ge-
neraciones de estudiantes conocer el contexto de mujeres

190
Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas en la implementación del sistema penal acusatorio

en situación de prostitución en el barrio de La Merced y


diseñar estrategias de asistencia legal para este grupo en
situación de vulnerabilidad.
Durante la pandemia originada por la enfermedad
covid-19 la Clínica TDP ha utilizado las tecnologías de
la información como un mecanismo de difusión de ideas,
por lo que se han realizado seminarios virtuales sobre las
temáticas que trabajamos, así como sobre la situación de
los derechos humanos durante la emergencia sanitaria; ade-
más, se han utilizado las redes sociales más populares para
presentar a un público diverso materiales visuales y textos
sobre dichas problemática con una recepción excepcional.

2. Experiencia del estudiantado


La Clínica TDP permite a sus estudiantes adquirir cono-
cimiento práctico, aprender a trabajar en equipo, así como
concientizarse en temas de relevancia social, en un espa-
cio supervisado, seguro y creado expresamente para ello.
Además de trabajar en casos que en la práctica profesional
están reservados para juristas de más experiencia.

2.1. Conocimiento práctico


La Clínica TDP se organiza por equipos de entre cuatro
a cinco estudiantes a los cuales se les encargan alrededor
de cuatro casos que deben de atender durante el semestre.
Después de múltiples lecturas y una serie de clases teóricas
sobre perspectiva de género, trata de personas, feminicidio
y reparaciones, se les evalúa con un examen práctico que
resuelven en equipo. Posteriormente, se realizan reuniones
semanales con cada equipo en las cuales se revisa el cum-
plimiento de metas de seguimiento que se le está dando

191
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

a los casos. Algunas de las diligencias que con frecuencia


se realizan son:

• Entrevistar a las víctimas, proveer asesoría jurídica


y acompañamiento en las distintas diligencias rela-
cionadas con sus casos.
• Elaborar documentos jurídicos como denuncias,
demandas de amparo, recursos de revisión, quejas
ante Comisiones de Derechos Humanos, entre otros.
• Participar en la planeación de audiencias orales.
• Planear estrategias jurídicas y alternativas.
• Organizar y participar en eventos académicos en
materia de trata de personas.

El equipo docente encargado de la supervisión se limita


a explicar cómo realizar cada actividad y, después revisar
los avances, corregirlos y asesorarlos en cualquier duda
que se pudiera presentar. De esta manera se garantiza
el aprendizaje práctico de estudiantes y la calidad en la
asesoría jurídica.

2.2. Aprendizaje sobre el trabajo en equipo


En la Clínica del ITAM la evaluación es por equipo. Un
tercio de la evaluación se determina a partir del seguimiento
de los casos y la solución del caso práctico, otro tercio re-
sulta de la calificación de las personas beneficiarias de los
servicios de los alumnos y el último tercio es la calificación
que el equipo le da a cada una de sus personas integrantes.
De esta manera se busca fomentar el desarrollo de activi-
dades en equipo.
Se evalúan factores relacionados con el compromiso,
la puntualidad, la colaboración, el cumplimiento de los

192
Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas en la implementación del sistema penal acusatorio

objetivos asignados, la proactividad, la capacidad de apoyo


mutuo y coordinación. Si bien es un tema de percepción,
siempre es importante conocer cómo el propio equipo
evalúa su propio desempeño y permite conocer con ciertos
indicadores el desarrollo de este aspecto formativo.

2.3. Concientización sobre temas


de trascendencia social
Si bien el proyecto nació como una Clínica contra la trata
de personas, considerando la gravedad de la problemática
en un país de origen, tránsito y destino de este fenómeno
criminal; las inquietudes de estudiantes y requerimientos
de organizaciones aliadas han hecho necesario que se abor-
den otro tipo de asuntos como el feminicidio, la tortura, la
violencia sexual y la desaparición de personas.
Esto provoca que quienes se inscriben y participan
en la Clínica conozcan la crisis de derechos humanos de
nuestro país, sus distintas manifestaciones, se sensibilicen
al respecto, pero también tengan la oportunidad de aportar
soluciones, en casos de personas concretas, pero también
generando precedentes y políticas públicas que pueden
incidir en casos futuros.
Todo alumno de la Clínica necesariamente adquiere
consciencia de que las violaciones a derechos humanos
representan un problema generalizado en la sociedad que
requiere atención prioritaria por parte del Estado y aprende
que el derecho se puede utilizar como un poderoso instru-
mento para luchas contra este fenómeno.
La Clínica de Interés Público del ITAM es una de las
pioneras en la enseñanza clínica del derecho en México.
Aún son pocas las universidades que ofrecen este tipo de
prácticas y muy pocos alumnos han sido beneficiarios. No

193
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

obstante, este tipo de enseñanza permite al estudiantado


desarrollar habilidades y no solo acumular conocimien-
tos que fácilmente se olvidan o se modifican (modelo de
enseñanza por competencias), así como reforzar prácticas
éticas y valores como el respeto a los derechos humanos y
la igualdad entre hombres y mujeres.
Además, la enseñanza en la Clínica contra la Trata
permite que el estudiantado desarrolle un sentimiento de
empatía y comprensión frente a problemáticas que solo se
puede adquirir de la experiencia cercana al fenómeno que
representa la crisis de derechos humanos de nuestro país.
La práctica de la enseñanza clínica en el ITAM significa
una aportación a la comunidad jurídica, tanto en el desa-
rrollo de conocimientos y habilidades para sus estudiantes
como para la sociedad, al acompañar casos y proponer
políticas públicas que inciden en el debate nacional de los
temas objetivos del proyecto.

Conclusiones
El modelo de enseñanza clínico funciona para el desarrollo
de competencias del estudiantado bajo la premisa de “apren-
der haciendo”, es decir, darles la oportunidad de ejercer
sus conocimientos en un ambiente vigilado y controlado
por parte del equipo docente, en el que además de los
conocimientos adquiridos, se trabaje en la interiorización
de prácticas éticas y vocación de servicio.
Una Clínica con enfoque de derecho penal requiere de
lineamientos específicos para el cuidado del desarrollo y
formación de sus estudiantes. Es importante el perfil de
casos que se van a tomar, contar con organizaciones aliadas
que compartan la responsabilidad de los casos con la clínica

194
Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas en la implementación del sistema penal acusatorio

y explicar con claridad a las personas que colaboren en los


casos los riesgos que estos implican.
Respecto de las personas beneficiarias de la clínica es
necesario tener un espacio de manejo de expectativas por
parte del personal docente y estudiantil. Es importante
señalar desde que se toma el caso, que al ser un espacio
pedagógico la tramitación de sus asuntos puede tardar
más tiempo que en un despacho privado, pues el objetivo
primordial es el aprendizaje de nuestro alumnado, por
lo que sus documentos pasan por procesos de reflexión y
revisión más severos que con defensas legales privadas; sin
embargo, ello no está peleado con la calidad del servicio
ni con el cumplimiento de los plazos que la ley impone.
La Clínica TDP en México ha sido un espacio puntal
para el desarrollo del derecho victimal y ha aportado en la
generación de criterios y normas esenciales para que se ga-
ranticen plenamente los derechos de las víctimas de delitos
asociados con violaciones graves a los derechos humanos.
Las clínicas jurídicas pueden hacer mucho más que
trabajo de asistencia legal; la situación que se vive hoy
en día nos ha permitido explorar los límites del trabajo
a distancia y de las tecnologías de la información. La
Universidad es un espacio del conocimiento, por lo que
las clínicas jurídicas deben participar en la generación y
difusión de este por todos los medios a su alcance. Ello
implica la organización de seminarios, la publicación de
artículos científicos, la participación en congresos, la in-
cidencia en la política pública nacional, la elaboración de
propuestas de ley, la generación de materiales de difusión
en la comunidad y todas aquellas oportunidades creadas a
partir de la inventiva e ímpetus de nuestro estudiantado.

195
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Referencias
Amparo Directo, 131/2020 (Tribunal Colegiado en Materia
Penal del Décimo Primer Circuito 5 de noviembre de
2020). Obtenido de [Link]
x?arch=1043/1043000027010537005.pdf_1&sec=Ireri_
Amezcua_Estrada&svp=1
Böhmer, M. (2013). Origen de las clínicas de derechod humanos en
América Latina. Una alternativa para la educación jurídica
y la sociedad. México: Suprema Corte de Justicia de la
Nación y Escuela Libre de Derecho.
Omisión de investigar con la debida diligencia y perspectiva de
género los feminicidios de Mile Virginia Martín, Yesenia
Atziry Quiroz Alfaro, Olivia Alejandra Negrete Avilés,
la defensora de derechos humanos Nadia Dominique Vera
Pérez y el homicidio del 7/2017 (Comisión de Derechos
Humanos de la Ciudad de México, 21 de junio de 2017).
Omisión de investigar y atender de manera oportuna, diligente,
integral y con perspectiva de género la violencia contra
las mujeres, 6/2016 (Comisión de Derechos Humanos
de la Ciudad de México 7 de Julio de 2016).
Pérez Rivera, H. A. (2019). La muerte del derecho penal: la
constitucionalización del derecho victimal como elemento
central de la reforma del sistema de justicia mexicano del
año 2008. Anuario de Derecho Constitucional Latinoame-
ricano 2019, 683-698.
Pérez Rivera, H. A. (Enero-junio de 2020). Juzgar con pers-
pectiva de género a mujeres acusadas de cometer un
delito. ¿Existe un estándar legal aplicable? Akademia.
Revista Internacional y Comparada de Derechos Humanos,
3(1), 203-246.

196
Estrategias y desafíos de la defensa de las víctimas en la implementación del sistema penal acusatorio

Rea Tizcareño, C. (3 de junio de 2014). Alejandra Gil: los dos


rostros del caso “Madame de Sullivan”. YouTube. Obtenido
de [Link]

197
La educación jurídica
en derechos humanos en Brasil
y el rol de las clínicas
jurídicas en el siglo xxi

Paula Monteiro Danese*

Sumario: Introducción. 1. Educación jurídica en derechos


humanos y clínicas jurídicas. 2. Clínica Jurídica de Derechos
Humanos do Ibmec São Paulo. Conclusión. Referencias.

Resumen: El presente capítulo busca aclarar la importancia de


clínicas jurídicas de derechos, en especial cuando se refiere a
países que pasaron por una transición democrática, como Brasil.
A partir de un aporte teórico, se demuestra que el litigio estra-
tégico es muy importante para cambios sociales en materia de
derechos humanos, pero no es la única forma de actuación, como

* Estudiante de doctorado y magíster en Derecho Internacional de


la Universidad de São Paulo. Abogada. Profesora en IBMEC-SP, Anhembi
Morumbi e EBRADI. Co-coordinadora del Grupo de Pesquisa Cátedra OEA
de la Universidade de São Paulo. Conferencista. Correo electrónico: paula.
mdanese@[Link]

199
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

se demuestra con la actuación práctica de la clínica jurídica de


derechos humanos de IBMEC.
Palabras clave: derechos humanos, Brasil, clínica jurídica,
IBMEC.

Abstract: This chapter seeks to clarify the importance of legal


rights clinics, especially when it refers to countries that have
undergone a democratic transition, such as Brazil. From a theo-
retical part, it is shown that strategic litigation is very important
for social changes in the field of human rights, but it is not the
only form of action, as demonstrated by the practical action of
the IBMEC human rights legal clinic.
Keywords: human rights, Brazil, legal clinic, IBMEC.

Introducción
La docencia clínica en Brasil comienza a tomar un en-
foque práctico, principalmente con la redemocratización
del país, que empezó a exigir que los derechos salieran del
aspecto teórico y fueron el movimiento propicio de cambio,
contando con la participación popular para garantizar la
democracia. La inserción de los derechos fundamentales
en la Constitución Federal de 1988 como una cláusula
directa consolidó la prohibición del retroceso en los de-
rechos humanos, trayendo el desafío de implementarlos
concretamente en las siguientes décadas.
El derecho tiene un rol social y, dentro de la perspectiva
clínica, tal ejercicio es fundamental, y es de vital importan-
cia que, desde la graduación, los estudiantes tengan contac-
to con la aplicación práctica en la protección y promoción
de los derechos humanos consagrados internamente en los
tratados que el país ha ratificado. Desafortunadamente,
en Brasil no hay programa de derechos humanos en las
escuelas públicas.

200
La educación jurídica en derechos humanos en Brasil y el rol de las clínicas jurídicas

No existe una fórmula sencilla para la aplicación de


la docencia clínica. Lo que es imprescindible dejar claro
es que las clínicas jurídicas ponen al alumno en el rol de
protagonista de la docencia, siendo a la vez oyente y ha-
blante, encontrando en la clínica el espacio para el debate
y desarrollo del pensamiento jurídico crítico.
Este capítulo de libro pretende ofrecer algunos puntos
de reflexión sobre la docencia en derechos humanos, el
desempeño de las clínicas jurídicas de derechos, aportando
algunos ejemplos prácticos y la experiencia en el rol de
coordinadora de la clínica jurídica de derechos humanos de
IBMEC SP, institución de educación superior en São Paulo.

1. Educación jurídica en derechos


humanos y clínicas jurídicas
El método clínico es un marco dentro del cual debe tener
lugar la enseñanza práctica. Las experiencias existentes en
Brasil hoy traducen la docencia clínica con el desempeño,
en su mayoría por estudiantes de pregrado, partiendo
del supuesto de una práctica supervisada que abarca la
docencia, la investigación y la extensión. El objetivo de la
clínica jurídica debe estar encaminado a mejorar la calidad
de la justicia. Existe la posibilidad de demostrar un deter-
minado tema visto en teoría para su aplicación práctica.
Según Robert José Pereira, la docencia clínica en derecho
tiene una perspectiva de cambio cultural, que incidirá en
las normas y prácticas legales necesarias para consolidar
la transformación del derecho. Por tanto, es necesaria
mucha inversión en desarrollo humano e institucional
(Pereiro, 2018).
En lo que respecta a la práctica jurídica de los derechos
humanos, el desafío en Brasil es aún mayor, en el que el

201
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

estudiante toma más conciencia de la realidad impuesta


por la situación individual, pero también en su aspecto
colectivo, es decir, los temas analizados para la clínica
jurídica, aunque tienen un sesgo individual, también ten-
drán un problema estructural involucrado, ya que la clínica
jurídica de la Facultad de Derecho tiene el rol de exponer
a los estudiantes a las injusticias sociales y económicas de
la sociedad.
En Brasil, el escenario del surgimiento de las clínicas
legales y su consolidación aún enfrenta algunos obstáculos,
como lo señalan Bello y Ferreira:

Las Clínicas de Derechos Humanos son un tema reciente


en Brasil. Han ido creciendo en los últimos años desde
su implementación y funcionamiento, desde la segunda
década del siglo XXI en adelante, en el espacio de la
carrera de grado en Derecho en algunas instituciones
universitarias públicas y privadas. Sin embargo, aún
necesita estudios más sistemáticos y profundos, para
tener una comprensión adecuada de sus orígenes y
significados, así como de las posibilidades y límites de
su aplicación en el contexto de un país latinoamericano
como Brasil, con peculiaridades distintas. del país en el
que se formularon (EE. UU.), principalmente en materia
de educación jurídica y sistema de justicia. (Bello y
Ferreira, 2018, p. 171) (Traducción libre)

La historia reciente de la creación de las clínicas jurí-


dicas y su inserción en las facultades de derecho permite
observar su evolución en conjunto con las demandas sociales
y ello configurando lo que se entiende por docencia clínica.

202
La educación jurídica en derechos humanos en Brasil y el rol de las clínicas jurídicas

Cabe señalar que la docencia clínica no se centra única-


mente en el cuidado de las personas o atención personal,
yendo más allá, especialmente cuando se trata de una clínica
de derechos humanos, el objeto de estudio en este texto.
Las actividades académicas de derechos humanos
pueden involucrar litigios, monitoreo, informes, diseño
de políticas y legislación, organización de eventos para
promover los derechos humanos, uso de medios de co-
municación para crear conciencia sobre temas sensibles
de derechos humanos, entre otros. Dichas herramientas
tienen como objetivo presentar esta variedad de prácticas
a los estudiantes de Derecho con el fin de involucrarlos
críticamente y, en la práctica, en el desarrollo de una o más
de estas habilidades, como la investigación, la recopilación
de datos, el litigio estratégico, la educación en derechos
humanos, como para ejemplo.
Cabe señalar que la educación obligatoria en derechos
humanos es relativamente nueva en Brasil:

Por otro lado, observamos que el sujeto “derechos hu-


manos”, lamentablemente, todavía tiene un rol residual
en las Facultades de Derecho en Brasil, a pesar de la
exigencia regulatoria del Consejo Nacional de Edu-
cación del Ministerio de Educación (CNE, 2012) que
la Educación en Derechos Humanos está presente de
manera transversal en los cursos de educación superior,
especialmente en Derecho, en las respectivas asignatu-
ras, planes de estudio y bibliografías. Lo mismo ocurre
con las ramas de las disciplinas del Derecho Público,
ya que existe un predominio de la docencia en Dere-
cho Privado durante gran parte de la carrera de grado,

203
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

especialmente en las IES privadas. (Bello y Ferreira,


2018, p. 179) (Traducción libre)

La enseñanza de los derechos humanos es un desafío


y poner la enseñanza clínica en el centro de atención es
importante para el desarrollo práctico de la disciplina. Es
a partir de la comprensión de la importancia de las clínicas
legales de derechos humanos que comenzamos con el pri-
mer punto del artículo, que terminará con la experiencia
práctica en la Clínica Legal de Derechos Humanos en
IBMEC-SP.
La promoción de la formación del pensamiento crítico
debe tener lugar, precisamente, en la reflexión de los pro-
blemas que se encuentran en la sociedad. La producción
de conocimiento interdisciplinario es la única forma de
entender los fenómenos sociales que rodean el caso espe-
cífico o el ámbito de la práctica jurídica. Es importante
mencionar que la interdisciplinariedad no se trata solo de
asuntos legales, pero también mirar un tema de derechos
humanos abarca la sociología, la historia, la antropología,
la economía, la psicología, entre otros. Es importante te-
ner esta perspectiva cuando se trata de clínicas legales de
derechos humanos. En este sentido, destacan las palabras
de la profesora Fernanda Lapa:

La enseñanza de los derechos humanos se ha destacado


cada vez más en los proyectos político-pedagógicos de
las instituciones de educación básica, fundamental y
superior, tanto en Brasil como en muchos otros países.
Con el inicio del proceso de redemocratización en Brasil
en 1985, luego de veinte años de dictadura militar, la

204
La educación jurídica en derechos humanos en Brasil y el rol de las clínicas jurídicas

sociedad en general se dio cuenta de la importancia de la


educación como medio para prevenir acciones arbitrarias
en el camino de los seres humanos. Solo una sociedad
educada, no solo informada, puede promover mejor
estos derechos, sino también prevenir sus violaciones,
creando una cultura de derechos humanos. (Lapa, 2014,
p. 11) (Traducción libre)

De hecho, con el regreso del gobierno civil luego de


21 años de dictadura militar, el primer movimiento que
incorporó los derechos humanos a la acción gubernamental
se centró en el ámbito legislativo y, en menor medida, en
el ámbito de las relaciones internacionales. Es durante este
periodo que las primeras obras del Asamblea Constituyente
en 1987 y hasta 1995, cuando el país garantiza constitu-
cionalmente los derechos y garantías fundamentales y la
ratificación de los principales tratados internacionales y
promulga una serie de leyes que tienen como objetivo fre-
nar las violaciones de derechos humanos o garantizar los
derechos de los grupos vulnerables (Natalino, Andrade,
Duarte y Castro, s. f., p. 123). Este movimiento político
y legislativo en Brasil mueve la agenda de los derechos
humanos hacia adelante, concretando los valores de dere-
chos internacionalmente reconocidos y permitiendo que la
educación jurídica cambie e incorpore en teoría y práctica
los derechos humanos.
La distinción que se hace en otras modalidades de
educación jurídica práctica contribuye a pensar en las
clínicas jurídicas y su impacto en el derecho y la sociedad.
Como resultado, algunas universidades se sumaron a la
propuesta metodológica para la educación jurídica, además

205
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

del modelo tradicional de enseñanza, incorporado en el


Centro de Prácticas Jurídicas, cuya distinción en relación
a las clínicas jurídicas es clara:

El método clínico se diferencia del Bufete Modelo o


Núcleo de Práctica Jurídica en varios aspectos, entre
los que destaca el carácter de intervención estratégi-
ca en casos de alto impacto que involucran a grupos
sociales, utilizando diversas formas de intervención
como campañas, promoción de eventos académicos,
acción directa en decisiones de poder público a través
del canal parlamentario y también como amicus curiae y
medios electrónicos. En otras palabras, no se restringe
a la representación judicial de un solo individuo en
acciones de reclamos menores en el tribunal común,
como suele ocurrir en las NPJ. (Bello y Ferreira, 2018,
p. 171) (Traducción libre)

Hay que reflexionar que, al pensar en derecho, la idea


que suele venir a la mente es el Poder Judicial, con la imagen
de su burocracia, proceso, litigio, papel, etc. El acceso a
la justicia, sin embargo, va mucho más allá de que un juez
decida un caso. El acceso a la justicia implica conocer los
derechos y cómo acceder a ellos en la práctica. Además,
pensar en la justicia es pensar en acceso a la justicia, de
ahí la importancia del uso de la defensa estratégica de los
derechos humanos por parte de algunas clínicas:

Uma ótima estratégia para garantir essa qualidade no


proceso de elaboração normativa é a intervenção da
sociedade civil em projetos de lei por meio de notas
técnicas, pareceres, recomendações, interação com os

206
La educación jurídica en derechos humanos en Brasil y el rol de las clínicas jurídicas

representantes eleitos, ou mesmo por simples respostas


às enquetes disponiblizadas, muitas vezes, nos sites do
Congresso Nacional. Qualquer das maneiras adotadas
servirá como forma de pressão popular para a aprovação
de normativas mais condizentes com os parámetros de
proteção e promoção dos direitos humanos. (Aleixo,
Amaral y Athibau, 2017, p. 37)

La narrativa anterior demuestra la clara interlocución


que debe haber entre las distintas acciones para lograr el
acceso a la justicia, especialmente en lo que respecta a los
derechos humanos, ya que las clínicas legales de derechos
humanos juegan un papel especial en este sentido. Es
importante resaltar que intervenciones en este sentido,
orientadas a la participación democrática, solo fueron
posibles con la Constitución Federal de 1988 en Brasil.
Aun así, en cuanto al rol de las clínicas jurídicas univer-
sitarias, se enfatiza su rol en la creación de un microsistema
de protección colectiva, considerando que el Poder Judicial
brasileño ya está impactado por el alto número de casos.
Según el Consejo Nacional de Justicia de Brasil (CNJ) se
estima que en 2018:

Mientras que la tasa de congestión para el 2º grado es


del 54%, para el 1º grado es 20 puntos porcentuales más:
74%. La carga de trabajo de los magistrados es el doble
(7.219 en 1º grado y 3.531 en 2º grado) y los indicadores
de productividad de funcionarios y magistrados son
superiores en primera instancia. Estos datos, por corte y
segmento de justicia, se presentan en el Informe Justicia
en Números 2018. (CNJ, s. f.).

207
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Como mecanismo para litigar, el Código Procesal Civil


de 2015 prevé el Incidente de Resolución de Demandas
Repetitivas (IRDR) en sus artículos 976 al 987, el cual
se configura como una técnica para agrupar demandas
masivas, a partir de un caso piloto, cuya legalidad puede
fundamentarse en tesis jurídicas aplicables a los procesos
que comparten idénticas cuestiones solo en derecho, lo cual
es muy efectivo en lo que respecta al acceso a la justicia.
Cuando ponemos esta figura procesal en el litigio estraté-
gico en el ámbito de las clínicas jurídicas, permite abogar
en nombre del interés público una tesis jurídica sustentada
en los derechos humanos, así como conferir disposición
jurisdiccional en cada caso ​​y aplicable a otros casos re-
petitivos. Y es por su impacto que hay que extremar las
precauciones a la hora de elegir su forma de presentación,
ya que una eventual decisión desfavorable tendrá un alto
impacto social negativo. Como herramienta a las clínicas
jurídicas, el IRDR puede ser un aporte significativo para
casos semblantes.
Además de la figura del Incidente de Resolución de
Demandas Repetitivas, es importante destacar la actuación
a través de amicus curiae, siendo un instrumento relevante
tanto a nivel interno como internacional, que se ocupa de
la protección de los derechos humanos. Importante que:

El “principio contradictorio” adquiere nuevos contornos,


una actualización real, se convierte en colaboración,
“cooperación” o “participación”. Y colaboración, “coo-
peración” o participación en el sentido de proporcionar,
en cada proceso, las condiciones ideales para la decisión
basada en los diversos elementos de hecho y de derecho
que se presentan ante el magistrado para influir en su

208
La educación jurídica en derechos humanos en Brasil y el rol de las clínicas jurídicas

decisión. [...] En este sentido, el amicus curiae es (solo


puede ser) un agente de lo contradictorio en el sentido
de colaboración. (Bueno, 2017, pp. 594-595) (Traduc-
ción libre)

Por lo tanto, forma parte de la imparcialidad del amicus


curiae. De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 138 del
Código de Procedimiento Civil, los presupuestos para su
intervención se deben a: i) la materia, ii) la especificidad
de la materia objeto de la demanda; o iii) repercusiones
sociales de la controversia. Es oportuno, por tanto, consi-
derar la relevancia del asunto, la especificidad del objeto de
la demanda o la repercusión social de la controversia. De
esta forma, hay una trascendencia de la lucha que no debe
limitarse a los interesados. Lo que permite intervenir al
amicus curiae es un “interés institucional”, cualitativamente
diferente del interés legal. ¿Y cómo pueden las clínicas
legales usar amicus curiae de manera estratégica?
La participación del amicus curiae como instrumento
democratizador de las decisiones judiciales, sumada a este
conocimiento técnico especializado, es de suma utilidad
en el campo de la defensa de los derechos colectivos con
repercusión social:

Además de los casos de clara repercusión social, como


se mencionó anteriormente, cabe destacar y celebrar las
intervenciones clínicas en casos individuales que pueden
dar lugar a precedentes innovadores en materia de pro-
tección y garantía de los derechos humanos. Tal fue el
caso, por ejemplo, de la intervención de la CdH/UFMG
en un proceso en el que un hombre transexual aboga
por la rectificación de su nombre y género, en conjunto,

209
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

y sin haberse sometido a una cirugía de reasignación


sexual. También en busca de precedentes y sin haberse
sometido a una cirugía de reasignación de sexo. […] La
CdH/UFMG intervendrá como amicus curiae en el caso
de una adolescente que vivía en un albergue en Ribeirão
das Neves y tuvo su primer hijo separado de ella y puesto
en adopción sin su consentimiento. (Aleixo, Amaral y
Athibau, 2017, p. 44) (Traducción libre)

El ejemplo práctico de la clínica jurídica de derechos


humanos de la Universidad Federal de Minas Gerais
(UFMG) demuestra el impacto de trabajar en amicus curiae
que puede tener un impacto significativo en el ámbito social.
Además de actuar internamente, insta a resaltar la
inserción de la práctica clínica en el ámbito internacional
y el potencial de las clínicas legales en este sentido. No hay
duda de que para los derechos humanos la actuación de las
clínicas jurídicas sean una estrategia para el cambio y en
los tribunales internacionales de derechos humanos o en
los órganos de tratados de las Naciones Unidas.
La actuación en la Corte Interamericana de Derechos
Humanos está permitida por el artículo 44 de su Estatuto.
Solo recordando que los requisitos son la relevancia del
asunto y la representatividad de los candidatos. A partir
del cumplimiento de estos requisitos, el relator admitirá
el amicus curiae mediante la manifestación de entidades u
órganos (Bueno Filho, 2002).
Según la propia Corte Interamericana, los amici curiae
son escritos por terceros ajenos a un caso o solicitud de
opinión consultiva que está estudiando la Corte Interame-
ricana, quienes voluntariamente expresan su opinión sobre
cualquier aspecto relacionado con el caso o la solicitud

210
La educación jurídica en derechos humanos en Brasil y el rol de las clínicas jurídicas

de opinión consultiva, para colaborar con la Corte en la


resolución de la sentencia o en la resolución de la opinión
consultiva. Según lo establecido en el artículo 44 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, cual-
quier persona o institución puede presentar un amicus
curiae (Corte IDH)1 .
Es importante subrayar que en que el uso de amicus
curiae por las clínicas jurídicas de derechos humanos, en el
marco del Sistema Interamericano de Derechos Humanos,
se refiere no solo a casos de opinión consultiva, sino también
a casos específicos, como en el caso Vladimir Herzog vs.
Brasil 2 , donde la PUC (Pontifícia Universidade Católica)
de Río Grande del Sur presentó su memorial para que la
Corte lo tenga en cuenta en la resolución del caso3.

1
Véase [Link]
2
Caso Vladimir Herzog na Corte Interamericana de Direitos Hu-
manos: Escrito de Amicus Curiae. Elaborado pelo Grupo de Pesquisa
Direito á Memória e à Verdade e Justiça de Transição da Pucrs. https://
[Link]/dspace/bitstream/10923/14950/2/Caso_Vladimir_Her-
zog_na_Corte_Interamericana_de_Direitos_Humanos_escrito_de_ami-
cus_curiae_elaborado_pelo_Grupo_de.pdf
3
Resumen del caso: “En la noche del 24 de octubre de 1975, dos agentes
del DOI /CODI se apersonaron en la sede de TV Cultura, donde Vladimir
Herzog se encontraba trabajando. El señor Herzog fue intimado para que
los acompañara a la sede de dicho organismo a fines de prestar declaración
testimonial. Luego de una intervención de la dirección del canal, las fuerzas
de seguridad aceptaron citarlo para que ‘voluntariamente’ declarara en la
mañana del día siguiente. Vladimir Herzog se presentó en la sede del DOI /
CODI, la mañana del sábado 25 de octubre, voluntariamente. Al llegar fue
privado de su libertad, interrogado y torturado. Durante la tarde fue asesi-
nado por los miembros del DOI /CODI que lo tenían cautivo. Ese mismo día,
el Comando del II Ejército, mediante un comunicado, divulgó públicamente
la versión oficial de los hechos. Afirmaron que Vladimir Herzog se había
suicidado ahorcándose con una tira de tela. La Corte analizó la responsabi-
lidad internacional del Estado con base en sus obligaciones internacionales

211
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Se concluye que la actuación en el contexto del litigio


estratégico por parte de las clínicas legales de derechos
humanos es un ejemplo positivo de cambio social y acceso
a la justicia a través de la educación. Las clínicas legales
son uno de los mecanismos en los que el estudiante de de-
recho puede aplicar la ley en la práctica, en la perspectiva
del aprendizaje mientras juega un papel social impactante.

2. Clínica Jurídica de Direitos


Humanos do Ibmec São Paulo
Antes de entrar en la práctica jurídica y su experiencia
práctica, se enfatiza la importancia del papel de las clínicas
jurídicas en el tema de los derechos humanos en la edu-
cación jurídica. En palabras de Fernanda Lapa Brandão:

La metodología de enseñanza utilizada en las actividades


de la Clínica no debe ser una metodología tradicional,
que todavía es común en muchas aulas. Se vio que la
diferencia en la educación clínica es la metodología
centrada en la experiencia de los estudiantes. Hay varias

derivadas de la Convención Americana, y de la Convención Interamericana


para Prevenir y Sancionar la Tortura, respecto a la falta de investigación,
juzgamiento y eventual sanción de los responsables por la tortura y asesinato
de Vladimir Herzog. Asimismo, la Corte analizó el incumplimiento del
derecho a conocer la verdad en virtud de la divulgación de la falsa versión
de la muerte de Herzog, y la negativa por parte del Estado a entregar
documentos militares y la consecuente falta de identificación de los res-
ponsables materiales de la muerte del señor Herzog. Finalmente, la Corte
determinó la violación al derecho a la integridad personal de los familiares
de Vladimir Herzog en razón de la falta de investigación y sanción de los
responsables” (Corte IDH. Caso Herzog y otros vs. Brasil. Sentencia de
15 de marzo de 2018. [Link]
resumen_353_esp.pdf )

212
La educación jurídica en derechos humanos en Brasil y el rol de las clínicas jurídicas

formas de trabajar con los derechos humanos, pero lo


más importante es hacer posible que la voz del alumno
sea escuchada y respetada, especialmente en este espacio.
(Lapa, 2014, p. 90) (Traducción libre)

La enseñanza clínica pone al alumno en el centro


del enfoque del método de enseñanza, entendiendo que
la trayectoria en la clínica traerá un aporte práctico a la
experiencia en temas de derechos humanos que solo será
posible con la escucha activa del alumnado.
El diálogo es el canal para que las actividades de la
clínica se desarrollen de manera eficiente. Es a partir del
pensamiento crítico del derecho y sus reflejos sociales que
se puede construir la enseñanza clínica y, como señala el
citado autor, el abordaje es diferente al de la metodología
tradicional, donde el contenido, en muchos casos, no se
construye desde casos prácticos, teóricos o no, basados​​
en la investigación, el pensamiento crítico y la conciencia
del papel social del derecho. El proceso de formación en
la clínica se orientada a la práctica, que implica la forma-
ción profesional de abogados basados en cuestiones de
la vida profesional y mejoramiento de sus habilidades de
investigación legal, así como construcción de argumentos
jurídicos, donde, bajo la orientación de los profesores o de
los profesionales del derecho, los estudiantes trabajan con
situaciones reales para resolver cuestiones legales y ayudar a
los clientes en la aplicación de sus derechos. A este respecto,
es posible intercambiar categorías tales como educación
jurídica clínica y formación jurídica clínica.
En el caso de la clínica jurídica de IBMEC-SP, se trata
de una clínica reciente, que, hasta el momento de la publi-
cación de este capítulo de libro, no ha cumplido un año de

213
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

existencia. La clínica tuvo la iniciativa de la profesora autora


de este texto y tuvo apoyo de los alumnos de la Facultad de
Derecho, muchos de los cuales siguen hasta el momento
como miembros. La clínica jurídica está divida en cuatro
sectores: empresas y derechos humanos, recursos humanos,
relaciones públicas y marketing. Todos los miembros están
en estas subáreas, pero también están involucrados en las
actividades de clínica, en la parte de investigación en temas
de grupos vulnerables y construcción de proyectos en de-
rechos humanos para organizaciones no gubernamentales.
La actividad de la clínica no forma parte de las asig-
naturas obligatorias de la facultad, sino como asignatura
optativa, con reuniones semanales. La actividad clínica se
basa en debates con personas que trabajan en diferentes
áreas del derecho, como derechos de las mujeres, derechos
indígenas, racismo, acceso a la justicia, entre otros. Con
esta estructura, además de la participación en proyectos
semestrales, los miembros de la clínica estructuran estra-
tegias internas para eventos, alianzas con otras clínicas
legales y organizaciones no gubernamentales, así como
campañas de sensibilización en derechos.
Como el primer evento organizado por la clínica fue el
Congresso Latino-americano de Direitos Humanos: A Luta é de
Todes, en alianza con el Grupo de Estudios sobre el Sistema
Interamericano (GESIDH-AM) con ocho días de Congreso,
con la participación de varios conferencistas que trabajan
o investigan temas relacionados con los derechos humanos
y que tendrá su próxima edición en 2022. La organización
del citado evento permitió a los integrantes de la clínica
tener experiencia práctica en la promoción de los derechos
humanos, desarrollo organizacional, networking y contacto
con diversas temáticas de derechos humanos y formas de

214
La educación jurídica en derechos humanos en Brasil y el rol de las clínicas jurídicas

abordar estos temas, impactando significativamente en su


experiencia académica.
La investigación cualitativa en derechos humanos es
un punto central para la práctica jurídica, que tiene como
objetivo identificar problemas prácticos, como las conse-
cuencias de la aplicación de la multa en el ámbito penal,
que se impone en algunos crímenes junto o no con aplica-
ción de las penas restrictivas de derechos o libertad, y el
obstáculo que dicha sanción impone en el ejercicio de otros
derechos, ya que los egresados ​​del sistema penitenciario
tienen dificultades para reingresar al mercado laboral, lo
que puede ser tomado en cuenta como un factor que les
impide cumplir con la obligación de pagar la multa. La
investigación se transformó en un informe para la pobla-
ción en general y abogados y abogadas que trabajan con
derecho penal tendrán la posibilidad de acceso en el sitio
electrónico del Instituto ProBono de Brasil este año, aún
sin fecha de su disponibilidad virtual.
Los resultados hasta el momento demuestran la intensa
dedicación de los integrantes en el desarrollo de los proyec-
tos propuestos, siempre con una escucha activa, ya que la
clínica es un lugar seguro para el diálogo y el crecimiento
juntos, dentro del aspecto práctico y teórico.
La trascendencia de la Clínica Jurídica de Derechos
Humanos está en la construcción humanística de los estu-
diantes, y así su impacto se siente en diferentes ámbitos por
parte de los estudiantes. Para ilustrar mejor, es claro que
la participación en actividades orientadas a la práctica de
los derechos humanos empodera al alumnado, que acaba
creando proyectos dentro de la propia clínica, como, por
ejemplo, podcast o lives en redes sociales con profesiona-
les del área de derechos humanos, como la profesora y

215
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

comisionada de la Comisión Interamericana de Derechos


Humanos, Flávia Piovesan, buscando por sí mismos co-
nocimientos y formas de actuación práctica, generando
autonomía académica y profesional. La experiencia en la
clínica jurídica se enriquece cuando la experiencia práctica
va más allá de la resolución de casos concretos o ficticios,
teniendo en cuenta que acceso a la justicia no significa
necesariamente Poder Judicial, sino que antes se vincula a
formas de comunicación, acceso a la justicia, información,
diálogo y escucha activa.
De la experiencia reciente sobre las actividades de la
Clínica Jurídica de Derechos Humanos de IBMEC-SP, son
estas las consideraciones de momento.

Conclusión
Del análisis de lo que son las clínicas jurídicas de derechos
humanos, se entiende que no existe un modelo único y
mucho menos un área de práctica única. Cada clínica
jurídica tiene su libertad de elección metodológica para
lograr el propósito de la clínica jurídica, entendiendo que
su papel es para los estudiantes, así como para la socie-
dad, experimentando la aplicabilidad social y práctica del
derecho desde la graduación, donde se puede utilizar la
investigación, la construcción de un informe o presentar
demandas en las cortes internas o internacionales para la
construcción de su conocimiento práctico, preparándose
para su actuación como jurista en el futuro.
Una breve retrospectiva de las clínicas jurídicas en
Brasil muestra que aún son recientes, pero activas y en
constante diálogo para el intercambio de buenas prácticas
en la educación jurídica y en cómo se organiza en el ámbito
del aprendizaje. Los consultorios jurídicos de derechos

216
La educación jurídica en derechos humanos en Brasil y el rol de las clínicas jurídicas

humanos tienen un perfil de actuación en el derecho in-


terno y en el derecho internacional, además de promover
legislaciones y cambios en las políticas públicas. Podemos
combinar sus lugares de acción, o enfocarnos en uno solo
de ellos, como el tema del medio ambiente y derechos
humanos, por ejemplo.
Al final, se presentó la Clínica Jurídica de Derechos
Humanos de IBMEC-SP y su reciente trayectoria de actua-
ción en la formación de hombres y mujeres en la temática,
así como la realización de actividades prácticas de aplica-
ción del derecho en la práctica, dentro de las limitaciones
impuestas por la pandemia que ha estado sucediendo desde
marzo de 2020 hasta el momento actual.
Se concluye, por tanto, que la actividad de las clínicas
jurídicas de derechos humanos complementa y asiste al
aprendizaje del derecho dentro de su rol social, siendo una
experiencia notable que depende de objetivos y áreas de
acción bien establecidos para lograr resultados concretos.

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217
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

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218
La educación jurídica en derechos humanos en Brasil y el rol de las clínicas jurídicas

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Disponible en [Link]/pdf/anima1/artigo_
Robert_ Jose_Pereira_solucoes_para.pdf.

219
Discapacidad e interés público:
experiencias no tradicionales de litigio
estratégico en la clínica jurídica en
discapacidad y derechos humanos de la
Pontificia Universidad Católica del Perú

Renata Bregaglio*

Sumario: Introducción. 1. El rol de las clínicas jurídicas de


interés público y el litigio estratégico como herramienta para
el cambio social. 2. Las clínicas jurídicas de discapacidad como
un espacio para el litigio estratégico y la configuración de nuevas
especializaciones en el derecho. 3. Dos experiencias de litigio
estratégico en la Clínica Jurídica de Discapacidad y Derechos
Humanos de la PUCP. 3.1. Las denuncias por discriminación a
personas con discapacidad en las relaciones de consumo. 3.2.
Quejas contra medios de comunicación por representación

* Profesora a tiempo completo en la Facultad de Derecho de la Ponti-


ficia Universidad Católica del Perú (PUCP), donde tiene a su cargo la Clínica
Jurídica en Discapacidad y Derechos Humanos. Coordinadora del Grupo
Interdisciplinario de Investigación en Discapacidad de la PUCP (Gridis).
Correo electrónico: [Link]@[Link]

221
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

estereotipada de personas con discapacidad. Conclusiones.


Referencias.

Resumen: Las clínicas jurídicas, a través de acciones de litigio


estratégico, son un espacio clave para la enseñanza del derecho
y para desmontar estructuras de opresión. El entendimiento
mayoritario del litigio estratégico ha sido la tramitación de casos
ante las altas cortes. Sin embargo, existen otras alternativas que
pueden ser igualmente satisfactorias y que permiten transver-
salizar los enfoques que trabajan las clínicas en otras ramas del
derecho. En el presente capítulo se presenta el trabajo de litigio
estratégico de la Clínica Jurídica en Discapacidad y Derechos
Humanos de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad
Católica del Perú (PUCP) en instancias administrativas, y que se
salen del patrón tradicional de una decisión de interés público
emitida por una alta corte.
Palabras clave: discapacidad, clínicas jurídicas, protección
al consumidor, litigio estratégico, educación legal.

Abstract: Through strategic litigation, legal clinics are a key


space for training lawyers and aim to deconstruct systems of
oppression. The main use of strategic litigation has been before
High Courts. However, it is possible to identify other uses of
this tool that contribute to the same goal as well as to main-
stream vulnerability approaches to different areas of Law. This
article presents the work of the Disability and Human Rights
Legal Clinic of the Pontificia Universidad Católica del Perú
(PUCP) before administrative bodies that goes further from the
traditional understanding of strategic litigation.
Keywords: disability, legal clinic, consumer protection,
strategic litigation, legal education.

222
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

Introducción
Las clínicas jurídicas son un espacio clave para la enseñanza
del derecho y para su utilización para la justicia social. Su
localización en facultades de derecho, el uso del litigio
y su vinculación con la realidad las vuelve claves para la
articulación entre la academia y los movimientos sociales.
Si bien las clínicas jurídicas son experiencias relativamente
nuevas en la enseñanza jurídica universitaria (entendiendo
que esta tiene más de 600 años), habría que decir también
que se han consolidado en los diferentes espacios en los que
se ha desarrollado. Si bien tiene un origen claramente
anglosajón y estadounidense (Frank, 1933), ha sabido po-
sicionarse adecuadamente en el contexto latinoamericano
(Castro Buitrago et al., 2013).
Una de las líneas de trabajo que poco a poco se ha ido
abriendo camino en la educación clínica en América Latina
ha sido la discapacidad. Así, poco a poco han ido surgiendo
más clínicas jurídicas que aborden esta temática desde una
perspectiva no asistencialista, sino de autonomía de dere-
chos. Por ello, muchas de sus acciones resultan novedosas
y calzan dentro de la noción de “litigio de alto impacto”,
pues han venido a remecer un derecho que nunca estuvo
diseñado para incluir a las personas con discapacidad.
En este contexto, en el presente artículo tiene como
objetivo presentar el trabajo de litigio estratégico de la Clí-
nica Jurídica en Discapacidad y Derechos Humanos de la
Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica
del Perú (PUCP). Concretamente, se reseñarán dos estra-
tegias de litigio que vienen siendo utilizadas en instancias
administrativas, y que se salen del patrón tradicional de
una decisión de interés público emitida por una alta corte.
Para ello se ha recurrido a la revisión y sistematización de

223
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

los casos representados por la Clínica en dichos espacios,


así como de las normas que los regulan.
De esta manera, el artículo reflexionará en un primer
momento sobre su rol y el uso de litigio estratégico para
remover estructuras injustas. En un segundo momento, se
presentarán las particularidades de las clínicas jurídicas en
discapacidad. Estas, con un enfoque orientado a la auto-
nomía de las personas con discapacidad antes que al logro
de medidas asistencialistas, han cobrado impulso en las
facultades de derecho, desde la adopción de la Convención
sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad en
2007. Finalmente, se darán a conocer experiencias concretas
de litigio estratégico realizadas por la Clínica Jurídica en
Discapacidad y Derechos Humanos de la PUCP en espa-
cios contenciosos no judiciales, como una alternativa a las
clásicas dinámicas del litigio estratégico.

1. El rol de las clínicas jurídicas de interés


público y el litigio estratégico como
herramienta para el cambio social
La metodología clínica para el derecho fue postulada en
Estados Unidos por Jerome Frank en 1933, aunque recién
se popularizó en dicho país en los años sesenta. Esta apro-
ximación a la enseñanza del derecho surgió a partir de la
crítica a la formación teórica y falta de experiencia práctica
de quienes egresaban de una Facultad de Derecho. Frente
a ello, e inspirándose en las facultades de medicina que
buscaban involucrar a sus estudiantes de últimos años en
situaciones de atención médica real, se propuso la idea de
crear espacios de práctica para complementar la formación
recibida en el aula con la exposición a situaciones reales
que debían ser asumidas por estudiantes bajo supervisión.

224
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

En ese sentido, la metodología clínica puede ser definida


como aquella a través de la cual estudiantes de Derecho
aprenden a través de la participación en situaciones jurídicas
reales en conjunción con un proceso de reflexión a partir
de dicha experiencia (Kerrigan y Murray, 2011, p. 5).
Sin embargo, también hay que decirlo, la preocupación
por las brechas sociales y la falta de acceso a una justicia real
por ciertos colectivos no formó parte de las preocupaciones
iniciales de la enseñanza clínica. El objetivo principal era
que quienes acabaran la carrera no llegasen a aprender
cómo redactar documentos o no pensaran que en un caso
solo resultan relevantes los argumentos que se plantean en
escritos y audiencias, ignorando todos los condicionantes
extrajurídicos que pueden determinar el resultado de un
caso (más aún en un sistema anglosajón). Es recién con el
surgimiento del movimiento de los derechos civiles, y la
demanda por igualdad en el contexto norteamericano, que
esta iniciativa cobra fuerza como un espacio para promover
un acceso a la justicia igualitario, en cumplimiento de lo que
prometía el derecho estudiado en las aulas (Bloch y Noone,
2013, p. 239). Así, las clínicas dejan de preocuparse solo
en la formación de estudiantes, para pasar a preocuparse
también por las necesidades sociales de personas que no
podían acceder a la justicia por motivos económicos.
Este vínculo con la comunidad, poco a poco empieza
a generar desarrollos propios. La enseñanza clínica del
derecho empieza a replicarse en otros países, y en ellos va
adoptando enfoques diferenciados del modelo estadou-
nidense. En América Latina, bajo el auspicio de la Fun-
dación Ford, llegó el primer impulso de estos espacios de
formación en universidades de Colombia, Chile y Brasil
(Castro Buitrago et al., 2013, p. 137). En Perú, la Pontificia

225
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Universidad Católica del Perú implementó en 2005 clíni-


cas jurídicas como actividad extracurricular de la carrera
de Derecho con el apoyo del Banco Mundial (González,
2008). Posteriormente, a partir del 2012, reconoció a las
clínicas como un curso electivo, y desde el 2018 las ha
incorporado al plan de estudios como un curso obligatorio.
Esta proliferación de la enseñanza clínica en la región
trajo algunos cambios. Por un lado, las clínicas jurídicas
dejaron de estar orientadas a brindar servicios solo para
personas que, teniendo que interactuar con una corte, no
podían costear un servicio profesional. Respecto a las situa-
ciones de discriminación estructural que enfrentan muchos
grupos, las clínicas empezaron a poner atención en las
exclusiones que estos colectivos enfrentaban. No se trataba
necesariamente de que estas personas no pudieran pagar
por una representación legal de cara a un proceso judicial.
Se trataba más bien de casos en donde las personas (con
dinero o sin él) ni siquiera intentan reclamar porque están
sistemáticamente invisibilizadas, desconocen sus derechos
y saben que el sistema jurídico no amparará su pretensión.
Así, por ejemplo, algunas empezaron a atender casos de
violencia contra mujeres que, aun teniendo los recursos para
costear un servicio jurídico, se enfrentaban a un sistema
jurídico impregnado de machismo. O casos de personas
afrodescendientes que son permanentemente discriminados
en diferentes esferas del ejercicio de sus derechos.
Este cambio de enfoque trajo consigo el desarrollo de
nuevas áreas de profesionalización en la carrera de Derecho.
Para enfrentar estos nuevos casos no bastaba con aplicar
las normas. Había que desafiarlas, y para ello era necesario
que estudiantes y docentes observaran cómo se comportaba

226
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

el derecho en relación con las personas a quienes se quería


defender (Bloch y Noone, 2013, p. 253).
Por el otro lado, debido a que se trataba de acciones
y pretensiones novedosas, que desafiaban el status quo del
derecho, el impacto de un caso trascendería el interés
privado a la persona representada. Una decisión favorable
abriría la puerta para mejorar las condiciones de ejercicio
de derechos de estos grupos tradicionalmente excluidos.
Esto, sumado sin duda a que los recursos humanos y eco-
nómicos no eran ilimitados, hizo que en América Latina la
enseñanza clínica adquiriese el perfil de “clínicas de interés
público” (González, 1997). Estas clínicas no buscan atender
todos los posibles problemas jurídicos que las personas que
requieren un abogado puedan tener, sino que utilizan el
derecho como “herramienta de cambio social” (Mestre i
Mestre y García Saez, 2018, p. 40). Por ello, están orien-
tadas a identificar casos emblemáticos que evidencien una
brecha en el disfrute de derechos por parte de un colectivo
(como, por ejemplo, casos sobre la legalización del aborto
o el reconocimiento del matrimonio igualitario).
Si bien las acciones que una clínica jurídica de interés
público puede desarrollar son diversas (como acciones de
incidencia política o la intervención en calidad de amicus
curiae en un proceso de relevancia social), el litigio estra-
tégico es una de las que define el trabajo de estas clínicas.
Este tipo de litigio puede ser definido como “la estrategia
de seleccionar, analizar y poner en marcha el litigio de
ciertos casos que permitan lograr un efecto significativo
en las políticas públicas, la legislación y la sociedad civil
de un Estado o región” (Correa Montoya, 2008, p. 149).
A partir de estas acciones se busca lograr decisiones que

227
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

derrumben estructuras injustas, pero también incidir en


la opinión pública y reforzar la movilización social (Roa y
Klugman, 2019, p. 38).
Estas acciones se enmarcan en la noción de derecho de
interés público. Esta práctica se entiende como aquella que

hace un uso intensivo de las normas jurídicas y de


los procesos jurisdiccionales con la finalidad de hacer
realidad los valores, derechos y obligaciones que los
protagonistas del debate público se autoimpusieron y
de garantizar que el debate se desarrolle conforme los
dictados de una democracia participativa y deliberativa.
(Böhmer, 1998, p. 138)

Dado el objeto del litigo estructural, se suele aspirar a


que estos litigios lleguen y sean resueltos por las altas cortes
de un país (la Corte Suprema o la Corte Constitucional,
según sea el caso), pues son estas las que pueden establecer
estándares de obligatorio cumplimiento para otras cortes e
irradiar todo el sistema jurídico con cambios. No obstante,
como presentaremos en las siguientes páginas, es posible
pensar en litigios estratégicos ante otras instancias que
tengan un efecto irradiador similar y que no hayan sido
explotadas lo suficiente.

2. Las clínicas jurídicas de discapacidad


como un espacio para el litigio
estratégico y la configuración de nuevas
especializaciones en el derecho
A partir de la adopción de la Convención sobre los De-
rechos de las Personas con Discapacidad, se consagra el
modelo social de la discapacidad: un entendimiento que

228
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

sugiere que la discapacidad surge de la interacción entre una


deficiencia biológica personal y una barrera social (Oliver
y Barnes, 2012; Palacios, 2008). Este cambio, ofrece una
gran posibilidad para el cambio social y el litigio. En el
ámbito social, corresponde cambiar las preconcepciones
que evitan que las personas con discapacidad puedan par-
ticipar de manera plena en la sociedad. En el ámbito legal,
resulta necesario hacerles frente a todas las exclusiones
que el derecho ha generado para el colectivo de personas
con discapacidad (incapacidad civil, inimputabilidad,
equiparación de la discapacidad a la incapacidad para el
trabajo, segregación educativa, entre otras). A través de la
implementación, como mínimo, de medidas de accesibi-
lidad, ajustes razonables y reconocimiento de capacidad
jurídica (Bregaglio, 2019, p. 211). El hecho, además, de
que el tratado haya sido ratificado por todos los Estados de
la región y tenga rango entre supralegal y supraconstitu-
cional creó excelentes condiciones para impulsar espacios
que promuevan el litigio estratégico en este campo. Así,
poco a poco, a partir de 2008, fueron surgiendo clínicas
jurídicas de interés público en derechos de las personas con
discapacidad en la región.
Un elemento clave para la existencia y funcionamiento
de estas clínicas fue el proyecto de Open Society Founda-
tion sobre educación jurídica y discapacidad. Desde 2012,
cuatro iniciativas obtuvieron financiamiento para iniciar o
potenciar clínicas jurídicas sobre esta materia en facultades
de derecho. Los financiamientos fueron obtenidos por
iniciativas en la Universidad Nacional de Mar del Plata
(Argentina), la Universidad de los Andes (Colombia), la
Universidad Nacional Autónoma de México y la Pontifi-
cia Universidad Católica del Perú. A la fecha, las clínicas

229
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

jurídicas de estas cuatro universidades han logrado conso-


lidarse y se han convertido en referentes sobre los derechos
de las personas con discapacidad en sus respectivos países.
Además, de manera paralela o posterior, otras clínicas
jurídicas sobre discapacidad han ido surgiendo, como las
de la Universidad Nacional de San Luis (Argentina), Uni-
versidad Nacional de La Plata (Argentina) y la Universidad
Icesi (Colombia). Durante este tiempo, las universidades
han logrado compartir experiencias y generar productos
comunes en diversos espacios. Así mismo, han perfilado
redes que han sido útiles para la presentación de amicus
curiae en diversas jurisdicciones.
La creación y el mantenimiento de estas clínicas jurí-
dicas ha sido particularmente poderoso en sus respectivos
países. El apoyo académico de las clínicas y sus integrantes
parece haber sido clave para las estrategias de incidencia
que llevaron a las reformas de la capacidad jurídica en los
casos de Colombia y Perú. En México, por otra parte, el
litigio que ha permitido que la Corte Suprema reconozca la
inconvencionalidad de ciertas normas civiles que restringen
la capacidad jurídica de las personas con discapacidad fue
llevado por la clínica jurídica de la UNAM (Amparo en revi-
sión 702/2018. Quejosos y recurrentes: Jesús Enríque Vázquez
Quiroz y otros, 2019).
En relación con las acciones de litigio estratégico
llevadas a cabo por la Clínica Jurídica en Discapacidad y
Derechos Humanos de la PUCP, cabe señalar dos cuestio-
nes. La primera es que para el 2012, fecha en que la clínica
inició sus actividades, casi cualquier situación de violación
de los derechos de las personas con discapacidad resultaba
relevante en términos de interés público. La ausencia de un
enfoque de discapacidad en cualquier regulación jurídica

230
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

hacía que casos tan sencillos de resolver desde el derecho


(como el impedir que una persona con discapacidad in-
grese a un local comercial o la falta de accesibilidad en un
supermercado) resultaran acciones relevantes para ser abor-
dadas desde el litigio estratégico. Esto porque permitirían
visibilizar la exclusión del colectivo a la vez que afirmar
la necesidad de empezar a repensar el derecho para lograr
una plena inclusión.
Esta visibilización de la falencia en la regulación de si-
tuaciones de discapacidad a partir de los casos asumidos por
la clínica ha llevado a que docentes de diversas disciplinas
(como derecho civil o derecho laboral) incluyan temáticas
sobre este colectivo en sus cursos. Esto permite enseñar
que el derecho no es neutral ni necesariamente justo, si-
no que puede estar diseñado para promover o garantizar
un status quo capacitista. Además, dado que frente a esta
constatación se requieren nuevas teorías y nuevas normas
para garantizar la protección del colectivo, se ha ido dando
una profesionalización de este sector. Puesto que comienza
a haber una demanda desde el Estado y la sociedad civil
por este conocimiento, cada vez más estudiantes deciden
dedicarse de manera profesional a trabajar ya no “derechos
humanos” de manera general, sino en “derechos de las
personas con discapacidad”.
La segunda cuestión que vale la pena resaltar, y que
será abordada en el siguiente acápite tiene que ver con
la necesidad de pensar en otros espacios para el litigio
estratégico más allá del Poder Judicial y la expectativa de
que el caso llegue a una alta corte. La búsqueda de estas
otras rutas estuvo condicionada principalmente por alta
demora del Poder Judicial Peruano para resolver los casos.
Esta realidad, quizás compartida en muchos otros países,

231
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

provocaba que la supuesta justicia que el litigio buscaba


conseguir demorase demasiado en llegar y que la persona
usuaria del servicio sintiese que su derecho lesionado se
había vuelto irreparable. Además, hacía muy difícil poder
cumplir la finalidad pedagógica de la clínica jurídica, si
los/as estudiantes solo debían elaborar la demanda y luego
no volvían a tener noticias del caso en todo el resto del
semestre.
Frente a ello, desde la Clínica Jurídica de Discapacidad
y Derechos Humanos de la PUCP se empezaron a explorar
otras posibilidades que, sin restar efectividad, permitiesen
restituir el derecho o al menos repararlo en alguna me-
dida, y lograr un mayor involucramiento con el caso por
parte de los/as estudiantes. Dos de estas estrategias serán
presentadas a continuación.

3. Dos experiencias de litigio estratégico


en la Clínica Jurídica de Discapacidad
y Derechos Humanos de la pucp
En la búsqueda de otros espacios contenciosos donde
ventilar situaciones de discriminación hacia personas con
discapacidad, dos fueron las experiencias más exitosas. Ello
no solo por la calidad de las soluciones a las que el sistema
permitía arribar, sino también por permitir que estudiantes,
personas usuarias y comunidad de personas con discapa-
cidad, trabajaran de manera sostenida. Estas experiencias
son: i) la tramitación de denuncias por discriminación
ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia
y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi),
órgano de protección al consumidor, y ii) la presentación
de quejas por incumplimiento de normas éticas por parte
de medios de comunicación ante la Sociedad Nacional

232
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

de Radio y Televisión (SRNTV) y el Consejo de la Prensa


Peruana (CPP).
El primero es un procedimiento administrativo sancio-
nador que cuenta con dos instancias y que puede incluso
generar precedentes vinculantes. Sus decisiones, sean o
no precedentes, impactan de manera significativa en el
derecho de consumo peruano. El segundo es un procedi-
miento de autorregulación implementado por los propios
medios de comunicación, uno para radio y televisión y otro
para prensa escrita. Si bien desde su implementación ha
sido utilizado principalmente para plantear infracciones
vinculadas a protección de la niñez, a partir de contenidos
que se consideran impropios para la moral social; desde
la clínica se consideró que tenía un importante potencial
para el análisis de discursos que denigraran a ciertos grupos
sociales. Ambos culminan con una decisión que establece
la responsabilidad del ente denunciado y establecen algún
tipo de sanción pecuniaria y medida correctiva.

3.1. Las denuncias por discriminación a personas


con discapacidad en las relaciones de consumo
El Indecopi es la entidad encargada de, entre otras cues-
tiones, proteger los derechos de las personas consumido-
ras. Para ello cuenta con dos instancias: una Comisión de
Protección al Consumidor, y un Tribunal de Protección
al Consumidor que resuelve la controversia de manera
definitiva. Luego de su decisión, la parte perdedora puede
interponer una acción contencioso administrativa ante el
Poder Judicial, pero demandando a Indecopi (ya no a la
otra parte).
Dentro de las infracciones que pueden ser sancionadas,
el artículo 38.1 del Código de Protección y Defensa del

233
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Consumidor contempla los actos de discriminación en el


consumo de bienes o servicios1. Como consecuencia de la
determinación de una infracción, Indecopi puede determi-
nar una sanción 2 que va desde una amonestación hasta 450
unidades impositivas tributarias (UIT)3. Adicionalmente,
se pueden imponer medidas correctivas reparadoras 4 y
complementarias5. Las primeras buscan resarcir las conse-
cuencias patrimoniales directas e inmediatas ocasionadas
a la persona consumidora, mientras que las segundas son
asimilables a las medidas de no repetición, pues buscan
revertir los efectos de la conducta infractora o evitar que
esta se produzca nuevamente en el futuro.
A partir de este marco jurídico, la Clínica Jurídica fue
evaluando la posibilidad de utilizarlo para canalizar varios
de los casos que se recibían. Esto debido a que muchas de
las situaciones de discriminación que enfrentan las per-
sonas con discapacidad en el Perú ocurren en el marco de
relaciones de consumo. Ponernos en este escenario con-
firmaba la hipótesis de que las clínicas jurídicas muchas
veces trascienden a las personas usuarias en situación de
pobreza. En el caso de la discapacidad, dado los problemas
de falta de accesibilidad, muchas veces las personas con

1
Artículo 38.1: “Los proveedores no pueden establecer discriminación
alguna por motivo de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condi-
ción económica o de cualquier otra índole, respecto de los consumidores,
se encuentren estos dentro o expuestos a una relación de consumo”.
2
Artículo 110 del Código de Protección y Defensa del Consumidor.
3
La UIT es un valor que se actualiza anualmente. A la fecha de la
redacción de este artículo, el valor de la UIT para el año 2021 es de 4400
soles (aproximadamente 1150 dólares americanos).
4
Artículo 115 del Código de Protección y Defensa del Consumidor.
5
Artículo 116 del Código de Protección y Defensa del Consumidor.

234
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

discapacidad en situación de pobreza ni siquiera pueden


contactar un servicio jurídico, pues no cuentan con recursos
para desplazarse o hacer el primer contacto.
Ello, sin embargo, no desmerece las situaciones de
exclusión que puedan enfrentar personas con discapacidad
que tengan un mayor nivel de ingresos. Por un lado, porque
el vínculo entre discapacidad y pobreza suele ser frecuente
(Pinilla-Roncancio, 2015, pp. 113-123), y, por otro lado,
porque la exclusión alcanza incluso a quien tiene dinero
para consumir y para pagar servicios jurídicos.
Estos casos, a partir de la experiencia de atención de la
Clínica, tienen que ver con la falta de accesibilidad en los
locales comerciales de manera general (supermercados o
centros comerciales, por ejemplo), y en el transporte urbano,
terrestre interurbano y aéreo. Pero también tienen que ver
con la falta de protocolos de atención para personas con
discapacidad (que llevaron, por ejemplo, a negar el ingreso
de una persona con autismo a un avión por considerar que
tenía una condición médica que le impedía volar6). Final-
mente, también se traducen en cuestiones más complejas
como negar un servicio bancario a una persona con disca-
pacidad intelectual, por considerarla incapaz para actuar en
el derecho7; rechazar la posibilidad de que una persona con
discapacidad contrate un seguro de salud8, por considerar

6
Resolución 2788-2017/SPC-Indecopi. Este fue un caso llevado por
la clínica.
7
Aunque este caso no se canalizó a través de ningún mecanismo de
reclamación, la clínica intervino para promover que el banco modifique
su accionar. [Link]
disculpas-por-discriminar-a-mujer-con-sindrome-de-down-noticia-961211.
8
Resolución 2135-2012/SC2-Indecopi y Resolución 3241-2016/SPC-
Indecopi. El primero fue un caso patrocinado por la autora a título personal.
El segundo, un caso llevado por la clínica.

235
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

su condición un “riesgo inasegurable”; o condicionar la


matrícula escolar de una niña con síndrome de Asperger
al hecho de que la familia asuma los gastos de tutoría9.
Así, poco a poco, la Clínica fue introduciendo denun-
cias por discriminación ante Indecopi. De todos los casos
que se han llevado hasta la fecha, convendría detenerse
en tres de ellos. El primero es el caso de Milagros Ruiz10,
persona usuaria de silla de ruedas, que en 2014 tiene que
ver con la falta de accesibilidad generalizada del transporte
público en la ciudad de Lima. El 18 de enero de 2014,
Milagros Ruiz, usuaria de silla de ruedas, decidió usar
uno de los buses alimentadores del Metropolitano. Este
servicio de transporte público funciona con el sistema de
buses de transporte rápido (BRT, por sus siglas en inglés)
y permite la conexión de 18 de los 43 distritos de Lima
Metropolitana. El servicio era ofrecido por la empresa
LimaBus bajo la supervisión de ProTransporte – Instituto
de Transporte Metropolitano de Lima.
A pesar de que la página web indicaba que todos los
buses contaban con rampas para el ingreso y espacio para
silla de ruedas, ella tuvo que esperar que pasaran varios
buses, pues ninguno contaba con rampa. Eventualmente,

9
Este es un caso que la clínica actualmente está tramitando ante
Indecopi.
10
Se decide publicar el nombre de la usuaria, dado que esta difundió
públicamente su caso en medios de comunicación. Véase Kanashiro, G.
(2016). “El drama de mujer con discapacidad que encaró al Metropolitano”.
El Comercio. Lima, 6 de setiembre. Disponible en [Link]
drama-mujer-discapacidad-encaro-metropolitano-255362; y Panamericana
Televisión (2016). “Indecopi falla a favor de periodista con discapacidad
que sufrió accidente en el Metropolitano”. 24 horas. Lima. Emisión: 6 de
setiembre. Disponible en [Link]
CwAQ .

236
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

con ayuda de otras personas, decidió subir a un bus, aunque


no tuviese rampa. En el vehículo, se dio cuenta de que
tampoco había un espacio para la silla de ruedas ni segu-
ros para evitar que su silla se moviese durante el trayecto.
Durante el viaje, una maniobra del conductor provocó que
la silla se deslizara y que Milagros se cayera y golpeara.
Producto de ello, sufrió una serie de contusiones y golpes
que requerían atención médica urgente. En la estación más
cercana, ella solicitó asistencia médica y quiso poner un
reclamo contra la impericia del conductor. No obstante,
no solo no le permitieron interponer el reclamo en esa
estación, sino que se produjeron una serie de demoras para
poder llevarla a un centro de salud.
Para el derecho peruano, el caso resultaba importante,
pues ponía por primera vez en la palestra del litigo peruano
la falta de accesibilidad en el servicio de transporte público
y, en especial, cuestionaba el único servicio de transporte
de calidad con el que cuenta el país. Para la dinámica de
aprendizaje de un curso de clínica, el caso exigió diseñar
una estrategia que trascendiera lo jurídico. Por un lado,
enfrentar a la Municipalidad Metropolitana de Lima exigía
una campaña de medios. Por otro lado, la información sobre
la accesibilidad del transporte, que figuraba en la página
web, fue modificada pocos días después del incidente.
Ello hizo que se requiriese la asesoría de especialistas
en tecnología que permitieran recopilar la información
de la versión previa de la web, ya que también se alegó
como infracción la falta de información oportuna para las
personas consumidoras. Todo este trabajo fue impulsado
por estudiantes. Dado que no se trató de un litigio ante el
Poder Judicial, la defensa no era cautiva, es decir, no era
necesario que la representación la ejercieran profesionales

237
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

del derecho. Ello permitió que los informes orales fueran


presentados por estudiantes de la Clínica, permitiendo
un mayor aprendizaje de destrezas y herramientas para
el litigio.
El caso se ganó ante el Tribunal de Indecopi11. A pe-
sar de que la decisión acogió todos los argumentos de la
Clínica (en especial, aquel que planteaba que la falta de
accesibilidad debía ser entendida como un acto de discri-
minación), la decisión impuso una importante multa a la
empresa prestadora del servicio (50 UIT), aunque no ocurrió
lo mismo con la Municipalidad de Lima, a quien impuso
solo 3 UIT. Pero, además, Indecopi ordenó a la primera la
adopción de medidas para “garantizar que el servicio de
transporte brindado en sus buses sea adecuado y seguro
para las personas con discapacidad”.
El segundo caso es el de un niño, a quien una clínica
privada le negó el acceso a un seguro por su situación
de autismo. Anteriormente, Indecopi había resuelto un
caso similar por la negativa de una compañía de seguros
de coberturar a una mujer con síndrome de Down12 . Sin
embargo, la exclusión de personas con discapacidad de
la cobertura de seguros privados continuaba y por ello se
decidió interponer una nueva demanda sobre esta materia,
para confirmar el sentido de la primera decisión del Inde-
copi. Al igual que en caso de Milagros Ruiz, la defensa y
presentación de argumentos en el informe oral lo realizaron
estudiantes de la Clínica. El caso fue resuelto de manera
favorable para la comunidad de personas con discapacidad13,

11
Resolución 2904-2016/SPC-Indecopi.
12
Resolución 2135-2012/SC2-Indecopi.
13
Resolución 3241-2016/SPC -Indecopi. Véase [Link]

238
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

al determinarse que se configuró un acto de discriminación


y ordenarse el pago de 50 UIT y la cobertura del seguro.
Finalmente, el tercer caso fue uno contra la aerolínea
LATAM Perú, por no contar con un protocolo de atención
para personas con discapacidad. Esta ausencia provocó una
serie de cuestionamientos y situaciones incómodas para la
familia de un niño con autismo que deseaba abordar una
aeronave y solicitó un embarque preferente, de acuerdo
con la legislación de atención preferente peruana. Si bien
la familia finalmente ingresó al avión, la demora provocó
que el niño desarrollará una situación de ansiedad, que
era justamente lo que se buscaba evitar con la solicitud de
ingreso preferente.
Al igual que en las otras experiencias descritas, el caso
fue argumentado oralmente por estudiantes y se ganó14.
Indecopi no consideró que el trato brindado por la aerolínea
había sido discriminatorio, sino simplemente no idóneo,
lo que hizo que la multa no fuera tan alta. Sin embargo,
es interesante reseñar el caso por la medida correctiva or-
denada. Así, la decisión estableció que la aerolínea, dentro
de los siguientes diez días hábiles de notificada la resolu-
ción, capacitase a todo su personal en aspectos vinculados
a “discapacidad cognitiva, en particular del trastorno de
espectro autista”.
Los casos aquí reseñados son un ejemplo de cómo el
litigio estratégico puede seguir vías no convencionales.
Estos casos se han resuelto en un periodo relativamente

actualidad/sancionan-miles-soles-clinica-san-pablo-discriminar-nino-
autista-n250645 y [Link]
nego-seguro-nino-autismo-266715-noticia/.
14
Resolución 2788-2017/SPC-Indecopi.

239
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

rápido para los plazos peruanos (la duración promedio


de estos procedimientos es de dos años, mientras que un
proceso de amparo puede tomar un promedio de cinco
años). Esto ha permitido que los/as estudiantes partici-
pen no solo en el diseño de la estrategia, sino también en
la presentación de alegatos orales. Estos casos han sido
levantados por la prensa y, aunque no han erradicado de
manera definitiva las situaciones de discriminación en estos
ámbitos del consumo, han creado una conciencia jurídica
de que establecer restricciones por discapacidad no es al-
go inocuo. Finalmente, han contribuido a dar al derecho
del consumidor un enfoque de discapacidad. A la fecha,
Indecopi ha sacado dos compendios jurisprudenciales que
recogen varios de los casos llevados por la Clínica (Amaya
Ayala, 2019; Delgado Capcha, 2020).

3.2. Quejas contra medios de comunicación


por representación estereotipada
de personas con discapacidad
La discriminación no responde necesariamente a com-
portamientos conscientes y malintencionados contra una
persona y el grupo que ella represente. Por el contrario, la
mayoría de las veces responde a sesgos inconscientes con
los que las personas hemos sido formadas a lo largo de
nuestra vida. En este proceso, la construcción de estereo-
tipos, entendidas como categorías de atributos específicos
de un grupo social (Jiménez Frías y Aguado Odina, 2002),
impacta directamente en la manera como las personas se
desenvolverán frente a estos grupos. Y es que, a través de
los estereotipos, se opacan las diferentes dimensiones que
hacen a una persona, para ser considerada solo a partir de
una visión estereotipada (Cook y Cusack, 2010, p. 11).

240
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

Sobre las personas con discapacidad siempre recaerá el


estereotipo de que son menos productivas que el resto, y
de manera específica, por ejemplo, a las personas con dis-
capacidad psicosocial se las ve como peligrosas y posibles
delincuentes.
Los estereotipos, además, trascienden las valoraciones
individuales y permean en el sistema jurídico, impregnán-
dose en normas jurídicas y en decisiones judiciales, legi-
timando la exclusión. Por ello, una de las medidas para la
prevención de la discriminación es la obligación de combatir
estereotipos (Corte Interamericana de Derechos Humanos,
2009, para. 302). Todas las “convenciones antidiscrimina-
ción” contienen una norma en este sentido15. En el caso
de la discapacidad, el artículo 8 de la Convención sobre
los Derechos de las Personas con Discapacidad establece
el deber de no promover estereotipos sobre personas con
discapacidad. Si bien este artículo no cuenta con desarrollo
jurisprudencial, de manera general, se puede señalar que
decir que establece tres obligaciones para los Estados: i)
la sensibilización por los derechos, ii) la lucha contra los
estereotipos y iii) la toma de conciencia sobre los aportes
de las personas con discapacidad (Bregaglio Lazarte et al.,
2019, p. 62).

15
Artículo 8 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad, artículo 5 de la Convención sobre la eliminación de todas
las formas de discriminación contra la mujer, artículo 7 de la Convención
Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación
Racial, artículo 4.x) de la Convención Interamericana contra toda forma de
Discriminación e Intolerancia, y artículo 4.x) Convención Interamericana
contra el Racismo, la Discriminación Racial y formas conexas de Intole-
rancia.

241
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

A partir de este marco jurídico, la Clínica Jurídica


empezó a interponer denuncias contra medios de comunica-
ción que emitieran mensajes estereotipados hacia personas
con discapacidad. Estas denuncias fueron interpuestas
contra los mecanismos de autorregulación de la prensa
televisiva, la SRNTV y el CPP. El primero cuenta con un
Código de Ética16 y un Pacto de Regulación17, mientras
que el segundo se rige, de manera general, por la ética
periodística.
La primera denuncia, y quizás la más importante, fue
presentada contra el programa televisivo Nunca Más, un
magazine de reportajes dramáticos y sensacionalistas que en
2015 emitió un reportaje sobre un conflicto entre una mujer
y su expareja. De acuerdo con la historia, se denunciaba a
la mujer por encerrar a su hijo de 14 años y no permitirle
ir a la escuela ni ver a su padre. Esto, se sostuvo, estaba
motivado por un a un aparente trastorno psiquiátrico.
Frente a estos hechos, la producción del programa
decidió buscar al hermano de la mujer y pedirle su con-
sentimiento para internarla en un centro psiquiátrico. Con
este consentimiento, las cámaras del programa se dirigie-
ron con un médico al domicilio de ella. En la grabación,
el médico concluye que este es un caso de esquizofrenia
y debe ser internada en un centro de salud mental. Para
ello, el personal médico la dopó frente a las cámaras y la
trasladó al hospital Larco Herrera.
Luego de tomar conocimiento de este caso, la Clínica
presentó una queja ante la SNRTV por la infracción al ar-
tículo 3 del Código de Ética de la SRNTV. Dicha norma

16
Véase [Link]
17
Véase [Link]

242
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

señala que los medios de radio y televisión deben regirse


por, entre otros, los principios de respeto a la dignidad
humana y a la intimidad personal. El principio a la inti-
midad, se argumentó en la queja, había sido dejado de lado
al exponer un diagnóstico psiquiátrico (bastante dudoso,
además) y una sedación, para luego trasladar a una persona
a centro de salud. Además, esta transmisión promovía la
minusvaloración de personas con discapacidad. Más allá
de cuál fuera la situación concreta de la mujer, el reportaje
difundía el mensaje de que los maltratos a su hijo se debían
a su situación de discapacidad, y que frente a ello la única
opción válida era el internamiento psiquiátrico, aunque
no hubiese una medida de emergencia psiquiátrica que lo
justificase (medida, por lo demás, proscrita por el artículo
14 de la Convención sobre los Derechos de las Personas
con Discapacidad). Esto solo reforzaba la idea de que las
personas con estas situaciones no deben formar parte de
nuestra sociedad, sino estar recluidos.
El Tribunal de Ética de la SNRTV acogió la queja
por vulnerarse el principio de respeto al honor, la buena
reputación y la intimidad personal y familiar; y sancionó
al programa Nunca Más con 5 UIT 18. Además, estableció
como medida correctiva la difusión en la edición inmediata
del programa de un texto de disculpas por la afectación
de su intimidad.
Este caso permitió que los/as estudiantes del curso pu-
dieran reflexionar sobre las concepciones que recaen sobre
la población con discapacidad psicosocial, y comprendieran

18
Véase Tribunal de Ética de la Sociedad de Radio y Televisión (SNRTV).
[Link]
003-2016-Apelada-y-resuelta-por-el-Tribunal-de-%C3%[Link].

243
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

la gravedad de plantear como única respuesta el interna-


miento. Además, la flexibilidad del procedimiento permitió
que participaran en las sesiones de conciliación previas a la
decisión del Tribunal de Ética. En este espacio, pudieron
constatar cómo se encuentra normalizado el discurso del
internamiento compulsorio hacia las personas con discapa-
cidad psicosocial, pues el canal señaló de manera reiterada
que su intención había sido “ayudar” a la mujer y proteger
al niño. Como contrapartida, desde la clínica se planteó el
argumento de que, si se consideraba que el niño estaba en
riesgo, existían formas de protegerlo que no pasaban por el
internamiento psiquiátrico de la madre, y que no solo este
tipo de conductas se encontraban prohibidas a la luz de la
legislación nacional e internacional, sino que difundirlo
en televisión nacional vulneraba el principio de respeto a
la dignidad e intimidad.
Una segunda queja presentada ante el Tribunal de la
SRNTV fue contra el programa de concursos y entreteni-
miento Mi famoso puede. Dicho programa, que contaba
con segmentos donde participaban personas de talla baja,
presentó el segmento “Desembala tu titán”19. En él se pre-
sentaba a las personas de talla baja casi totalmente cubiertas
con una tela negra y envueltas en plástico. La competencia
consistía en remover toda la envoltura. Durante la compe-
tencia se observa cómo se arranca bruscamente el plástico
que cubre a estas personas, como si se tratara de meros
objetos embalados. Así mismo, a lo largo del segmento
la conductora bromea respecto del tamaño de estas per-
sonas, y luego se dirige a una de ellas tratándolo como un

19
El video de la edición puede verse en el siguiente enlace https://
[Link]/watch?v= OQK hxmtynn4 (a partir del minuto 9).

244
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

bebé. Esto provoca que los demás concursantes levanten


a la persona en brazos y hagan gestos como si estuvieran
tratando con un niño.
En la audiencia de conciliación, el principal argumento
esgrimido por la productora fue que las personas de talla
baja participaban en el segmento voluntariamente y además
recibían un pago por su participación. En esa línea, la pro-
ductora planteaba que ella contribuía a darles a estas per-
sonas una opción laboral. Si bien al momento de presentar
la denuncia la Clínica había buscado que las asociaciones
de personas de talla baja la respaldaran, ninguna lo hizo,
pues temían perder la única posibilidad de trabajo.
Lejos de desmotivar, el caso permitió reflexionar sobre
lo fuertes que son los estereotipos, sobre todo cuando se
enraízan en la sociedad, incluso en las propias personas
perjudicadas con ellos. Luego de un proceso de reflexión
con los/as estudiantes, concluyeron que, aunque sería ideal
que las propias personas estereotipadas reclamaran sus
derechos, la opresión social era una barrera fuerte, y la
Clínica podía contribuir a ir viendo las cosas de otra ma-
nera. Dado que, por el contexto descrito, el caso no iba a
tener una decisión favorable, se decidió buscar una solución
amistosa. Ello debido a que, al ser la entidad infractora
un medio de comunicación, la sanción más importante no
debiera ser la multa, sino el cambio de mensaje. Así, luego
de algunas reuniones se logró que el canal en un programa
de entrevistas invitara a algunas de las personas de talla
baja que participaban en el concurso y las presentara como
personas en toda su integralidad, más allá de su situación
de discapacidad.
Aunque los impactos de esta segunda vía puedan pare-
cer más limitados, no por ello son menos importantes en el

245
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

trabajo por la lucha de derechos de colectivos en situación


de vulnerabilidad. Las imágenes que transmiten los medios
(y lo que dejan de transmitir) moldean el entendimiento
que generaciones completas tienen respecto de ciertos
colectivos. De nada servirá cambiar las normas si como
sociedad seguimos representando a cierto sector de la po-
blación (mujeres, personas con discapacidad, personas trans,
personas afrodescendientes, entre otras), atribuyéndoles
un único rol posible. Que los/as estudiantes de Derecho
aprendan ello y sepan que el derecho no crea realidades,
sino que las regula, es muy potente. En necesario, entonces,
a la par que mejorar las leyes, cambiar esas realidades y, en
ese trabajo, abordar el rol de los medios de comunicación.

Conclusiones
En los últimos años, las clínicas jurídicas han cobrado
un enorme protagonismo en los espacios de litigio estra-
tégico, asumiendo causas especialmente vinculadas a la
reivindicación de derechos de colectivos en situación de
vulnerabilidad. En este contexto, las clínicas sobre derechos
de personas con discapacidad han emergido como espacios
para promover los derechos de este colectivo. A partir de
los casos que asumen, se busca dejar de lado la mirada
asistencialista y caritativa, y redimensionar la discrimina-
ción por motivos de discapacidad desde una perspectiva
de ejercicio autonómico de derechos.
Si bien de manera tradicional el litigio estratégico ha
buscado desarrollar acciones ante las altas cortes, también
es posible pensar en mecanismos contenciosos en otros
espacios que permitan conseguir decisiones de alto impac-
to en contextos de alta demora procesal que, además de

246
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

afectar el derecho a la justicia, generan una desconexión


entre estudiantes y personas usuarias de los servicios. Uno
de los aspectos más poderosos de una clínica jurídica es
poner a estudiantes en contactos con una realidad desigual,
que desafíe las nociones de justicia teórica que aprendieron
en las aulas. Esto no se logra si el involucramiento con la
persona usuaria no es auténtico. Por ello, utilizar vías sim-
plificadas de litigio, que se resuelvan más rápido y donde
los/as estudiantes puedan ser los protagonistas de la defensa
jurídica permite no solo su involucramiento en el caso, sino
la asunción de la responsabilidad profesional de manera
plena. En el caso de la Clínica Jurídica en Discapacidad
y Derechos Humanos de la PUCP, estas vías fueron la
tramitación de denuncias por discriminación ante el ente
de protección al consumidor, y las quejas ante los sistemas
de autorregulación de medios de comunicación peruanos.
Además de acortar el plazo, el uso de estas vías tiene
dos resultados propios adicionales. A través de la ruta de
Indecopi, se ha logrado incorporar el enfoque de vulnera-
bilidades a una rama del derecho que, bajo la apelación a
la figura del “consumidor razonable”, siempre ha pensado
que las personas que consumen son idénticas (sin atender
la diversidad que genera el género, la identidad de género,
la lengua, la discapacidad, el analfabetismo, entre otras).
A través de la ruta de la queja en medios de comunicación
ante la SNRTV y el CPP, se permean los mensajes que miles
de personas reciben día a día, esperando que poco a poco
los medios tomen conciencia del rol que tienen al momento
de crear o erradicar desigualdades.
Estas rutas surgieron como vías para defender los
derechos de las personas con discapacidad. Sin embargo,

247
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

podrían ser utilizadas para la defensa de derechos de mu-


chos otros grupos. La intención de este artículo no era otra
que brindar ideas de estrategias que puedan ser exploradas
por otras clínicas para lograr el mismo doble objetivo: for-
mar profesionales del derecho socialmente responsables y
acortar las brechas en nuestras sociedades.

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248
Discapacidad e interés público: experiencias no tradicionales de litigio estratégico

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Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

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250
El cuándo, el cómo y el porqué de
la Clínica Jurídica per la Justícia
Social de la Universitat de València:
15 años de experiencia

Pilar Fernández Artiach*


Andrés Gascón Cuenca**

Sumario: Introducción. 1. Origen y desarrollo de la iniciativa.


2. Los objetivos formativos, la metodología y la estructura de
la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Facultat de Dret
de la Universitat de València. 3. Valoración final. Referencias.

Resumen: El movimiento jurídico clínico está experimentado


un auge muy importante en la realidad universitaria española.

* Profesora titular de Derecho del Trabajo y Seguridad Social. Co-


directora de la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Facultat de Dret
de la Universitat de València.
** Miembro del Instituto de Derechos Humanos de la Universitat de
València. Codirector de la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Fa-
cultat de Dret de la Universitat de València. Profesor del Departamento de
Filosofía del Derecho y Política de la Facultat de Dret de la Universitat de
València.

251
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Cada vez más universidades cuentan con este tipo de proyectos


formativos que intentan enseñar el derecho desde la óptica de
la justicia social y los derechos humanos. En esta contribución
presentamos la experiencia de la Clínica Jurídica per la Justícia
Social de la Facultat de Dret de la Universitat de València.
Palabras clave: educación jurídico-clínica, derechos huma-
nos, justicia social.

Abstract: The clinical legal movement is experiencing a very


important rise in Spanish universities, since more and more are
having these types of projects that try to teach law from the per-
spective of social justice and human rights. In this contribution
we present the experience of the Legal Clinic for Social Justice
of the Faculty of Law of the University of Valencia.
Keywords: clinical legal education, human rights, social
justice.

Introducción
En esta contribución nos proponemos un triple objetivo. En
primer lugar, presentar el origen del proyecto que permitió
crear la Clínica Jurídica por la Justicia Social de la Univer-
sitat de València en 2006; en segundo lugar, cómo dicho
proyecto se ha desarrollado hasta la fecha, deteniéndonos
en los desafíos encontrados a lo largo del camino y en las
estrategias y metodologías que se han venido implemen-
tando; y, en último lugar, realizar un análisis de los valores
formativos que lo sustentan, destacando su importancia
desde una perspectiva pedagógica y ética.
La idea que informa y subyace en todo el texto es la
de mostrar el valor añadido que el proyecto aporta en la
formación del alumnado de Derecho de la Universitat de
València y que, a nuestro juicio, puede contribuir a conso-
lidar el modelo jurídico clínico en la universidad española.

252
El cuándo, el cómo y el porqué de la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Universitat de València

1. Origen y desarrollo de la iniciativa


En muchos países de Europa continental, entre ellos Espa-
ña, el modelo tradicional de educación jurídica ha venido
enfrentando a los estudiantes con los problemas jurídicos
a través de casos prácticos, pero, como ha señalado la doc-
trina (Barbera, 2019, p. 81), es rara la ocasión en que los ha
expuesto a problemas de justicia, y de acceso a la justicia,
de modo que es difícil que el alumnado se encuentre cara a
cara con quien sufre discriminación o vive en condiciones
de desventaja y de vulnerabilidad social.
La oposición a este modelo tradicional de educación
jurídica, así como la influencia y los contactos con las
clínicas latinoamericanas y estadounidenses, hizo nacer
en España el movimiento de clínicas jurídicas a mediados
de la década de 2000, considerándose no solo un método
alternativo de enseñanza del derecho sino también del mo-
do de enfrentarse y enfocar el derecho. Las clínicas nacen
entonces como reacción a una formación jurídica todavía
basada en las categorías conceptuales del formalismo
jurídico, una de cuyas características fundamentales, que
influye ciertamente en el modo de aprender y entender el
derecho, es la primacía del texto, es decir, la idea de que
la ley es eso que está escrito. En ese contexto, el papel del
jurista se reduce a contextualizar el significado de los prin-
cipios y las reglas jurídicas. Y en su proceso de formación
como jurista, del estudiante se espera el conocimiento y
dominio de los textos legales y judiciales, y de aquello que
la academia elabora a partir de ellos (Barbera, 2019, p. 82).
Hasta ese momento, además, la academia española
había estado más centrada en qué enseñar a los estudian-
tes, y no en cómo enseñarles derecho. Es lugar común en
la literatura sobre la educación jurídica clínica señalar al

253
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Proceso de Bolonia1 como el catalizador de la aparición


de las clínicas jurídicas en ese periodo, no solo en España
sino en los países de nuestro entorno, en parte porque en
dicho Proceso se incorpora finalmente una agenda de ca-
rácter pedagógico, preocupada por cómo enseñar y cómo
aprender derecho (Blázquez, 2010, p. 125).
Se citan, además, otros factores concurrentes que pro-
vocan dicha emergencia, entre ellos, la internacionalización
y europeización de las áreas del derecho nacionales; la
aparición de jurisdicciones y tribunales supranacionales e
internacionales; el surgimiento de un mercado global y eu-
ropeo para la educación jurídica; una demanda creciente por
la excelencia de la enseñanza en las facultades de derecho;
o la aparición de la responsabilidad social corporativa, el
aprendizaje-servicio y la ética del servicio a la comunidad
dentro de las instituciones europeas de educación superior
(Alemanno y Khadar, 2018, p. 17).
España aparece en primera línea dentro del movimiento
clínico de la Europa continental occidental, aunque es rá-
pidamente seguida por Italia, Francia o Alemania. Lo que
se conoce como primera ola (Fernández Artiach; García
Añón; y Mestre i Mestre, 2018, p. 148) hace referencia a las
cuatro universidades que iniciaron el movimiento clínico
en España en pleno proceso de reforma de los planes de

1
Surgido a partir de la firma por los ministros de Educación de 29
países europeos de la Declaración de Bolonia en 1999 y que ha dado lugar
a la creación del Espacio Europeo de Educación Superior, con él se ha
buscado favorecer el intercambio de estudiantes y académicos en el espacio
europeo, así como adaptar el contenido de los estudios universitarios a la
realidad social. Una muy interesante visión del proceso en De Sousa Santos,
B. (2010), La universidad europea en la encrucijada, El Viejo Topo, 274,
49-55.

254
El cuándo, el cómo y el porqué de la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Universitat de València

estudio para adaptarlos al Espacio Europeo de Educación


Superior: la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, que
fue la pionera, con la creación de una clínica penitenciaria
en el curso académico 2002-2003; la Universidad Carlos III
de Madrid, en 2005; la Universidad de Barcelona, también
en 2005; y la Universidad de Valencia en 2006.
Este movimiento tardará un tiempo, sin embargo, en
crecer y consolidarse en el territorio español, y para ello fue
necesario poner la educación jurídica clínica en la agenda
de las universidades y, principalmente, en conocimiento
de los profesores de derecho, lo que se ha producido, sobre
todo, mediante el intercambio de experiencias en congresos
dedicados a la innovación educativa en ciencias jurídicas.
Otro factor de influencia en el desarrollo de este movi-
miento ha sido la realización de encuentros nacionales de
clínicas jurídicas, aprovechando en ocasiones los citados
congresos de innovación educativa con la clara intención
de hacer visible su existencia. Este hecho ha contribuido
de forma evidente a la extensión del movimiento y ha
permitido la creación informal de una Red Española de
Clínicas Jurídicas2 con 26 clínicas jurídicas registradas en
la actualidad 3 —somos conscientes de que aún no están

2
La red se ha articulado a partir de encuentros celebrados en 2007,
en la Universitat Rovira i Virgili, de Tarragona; 2010, 2013 y 2016 en la
Universitat de València; 2014, en la Universidad Carlos III, de Madrid; 2017
en la Universidad de Alcalá Madrid; 2018 en la Universidad de Salamanca;
y 2019 en la Universidad de Islas Baleares. El encuentro de 2020, que debía
haberse celebrado en la Universidad Miguel Hernández de Elche quedó
aplazado por causa de la situación de emergencia sanitaria provocada por
la covid-19, y se celebrará, presumiblemente de forma virtual, en octubre
de 2021.
3
Dato tomado de [Link]
[Link] (recuperado el 23 de junio de 2021).

255
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

incorporadas todas las que existen— y que en 2018 aprobó


la llamada Declaración de Salamanca, cuyo contenido se re-
fiere a los siete compromisos que las clínicas han asumido
para promover la educación jurídica clínica en España.
Estos compromisos de las clínicas españolas son:

Primero: Fomentar y mejorar el aprendizaje activo y


experiencial y la formación práctica del alumnado, a
través de la educación jurídica clínica. Segundo: Con-
tribuir a la formación de profesionales críticos con el
sistema y sensibles a la idea de justicia social en el actual
contexto socio-político, vinculando el aprendizaje a las
necesidades sociales manifestadas en el entorno. Tercero:
Promover la defensa de los derechos de las personas y
grupos menos favorecidos, en riesgo de exclusión social,
en situación de especial desprotección, o que hayan sido
objeto de alguna discriminación o trato inhumano o de-
gradante. Cuarto: Promover en el alumnado la conciencia
social, los valores éticos y el compromiso en la defensa
de los derechos humanos y del Estado de Derecho en el
contexto local, estatal e internacional. Quinto: Promover
y propiciar la creación de conocimiento conjunto, entre
la sociedad civil y la Universidad, así como a impulsar la
transferencia de conocimiento y la investigación gene-
rados en la Universidad. Sexto: Contribuir al desarrollo
de la responsabilidad social universitaria como un factor
estratégico de imbricación de la Universidad en la socie-
dad y de la presencia de la sociedad en la Universidad.
Séptimo: Impulsar el trabajo en red y colaborativo de
las Clínicas Jurídicas en el contexto estatal, europeo
e internacional, animando a nuevas Universidades a

256
El cuándo, el cómo y el porqué de la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Universitat de València

sumarse al movimiento jurídico clínico y compartiendo


las experiencias y el conocimiento.

El tercer factor de impulso de la metodología clínica


en la Universidad española no menos importante, ha sido,
y sigue siendo, la participación de sus equipos docentes
como miembros activos en redes europeas e internaciona-
les, lo que facilita la visibilidad del trabajo que realizan las
clínicas españolas, así como la creación de redes de cola-
boración para el tratamiento de causas de interés público
que requieren un abordaje supranacional. Es importante,
a este respecto, la participación de miembros de la red es-
pañola en el debate sobre el establecimiento de estándares
de calidad para las clínicas jurídicas europeas, labor en la
que la European Network for Clinical Legal Education
(Encle), la red europea de clínicas jurídicas en cuya Board
of Directors hay presencia española, lleva tiempo trabajan-
do. Por otro lado, y teniendo en cuenta el enfoque de esta
publicación, es interesante compartir diversos ejemplos de
colaboración entre la Clínica Jurídica per la Justícia Social
de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valencia (en
adelante, CJJS) y entidades universitarias o del tercer sector
de Latinoamérica que nos han ayudado a la consolidación
de estos objetivos.
Así, a solicitud de universidades o profesores latinoa-
mericanos, la CJJS ha participado en dos causas elaborando
amicus curiae, uno a presentar ante la Corte Interameri-
cana de Derechos Humanos, en el caso Vélez Restrepo
y Familiares contra Colombia (sentencia del 3 de sep-
tiembre de 2012), respecto del ataque a un periodista
por parte de las fuerzas militares; y otro caso frente a

257
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

la Corte Constitucional de la República de Colombia a


petición de Comunidad de Paz de San José de Apartadó
(sentencia de 13 de mayo de 2021, número de expediente
T-7.092.205), sobre la vulneración del buen nombre del
ejército; se ha firmado un Convenio de colaboración con
el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires para intercambiar experiencias en el campo
de la litigación estratégica; hemos colaborado en casos de
derecho de extranjería, planteados por el CELS de Buenos
Aires y la Clínica para Migrantes de la Universidad de
los Andes; y hemos participado, entre otros, en el XVIII
Encuentro de la Red Sociojurídica de Grupos y Centros
de Investigación de Colombia (2018). Además, nuestro
profesorado ha contribuido, codirigiendo o como miembro
del tribunal evaluador, a la realización de tesis doctorales
sobre la materia en Latinoamérica. Por otro lado, la ce-
lebración del congreso mundial sobre educación jurídica
clínica de la Global Alliance for Justice Education (GAJE)
en México en 2017 facilitó la creación de un grupo de do-
centes de universidades latinoamericanas y de la CJJS que
comparte intereses en diversos campos de investigación
y que permite mantener un contacto directo entre todas
estas realidades, planteándose el debate, todavía abierto,
en torno a la necesidad de crear una red iberoamericana
de clínicas jurídicas.

2. Los objetivos formativos, la metodología


y la estructura de la Clínica Jurídica per
la Justícia Social de la Facultat de Dret
de la Universitat de València
Los objetivos formativos de la educación jurídica clínica, tal
y como la entendemos y la desarrollamos, tienen que estar

258
El cuándo, el cómo y el porqué de la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Universitat de València

necesariamente vinculados con la idea de justicia social y


el reconocimiento de las injusticias que los ordenamientos
jurídicos actuales crean y mantienen (Shklar, 2013).
En primer lugar, es necesario trabajar conjuntamente
con personas o comunidades que quedan fuera de los
sistemas institucionales de apoyo, abandonados por los
esquemas actuales, y que no encuentran una respuesta
frente a la vulneración de sus derechos. En segundo lugar,
es fundamental hacer visibles ante el estudiantado proble-
máticas sociales que puede que no conozcan, o que nunca
se hayan planteado, porque afecta a grupos o colectivos
sociales a los que no pertenecen. En último lugar, es fun-
damental que el estudiantado entienda que la ley puede
ser utilizada como una herramienta para el cambio social,
contribuyendo con el trabajo clínico a la producción de una
transformación sistémica profunda en favor de la igualdad
(formal y sustancial), la equidad, el fomento de los valores
democráticos y la amplitud de miras.
En este sentido, la CJJS es un proyecto de innovación de
centro de la Facultat de Dret de la Universitat de València
que se caracteriza, como toda experiencia de educación
jurídica clínica, por estar integrada por esos tres elementos:
aprendizaje, servicio y transformación (Mestre i Mestre,
2018, p. 14).
En efecto, la CJJS es, ante todo, un proyecto formativo
que se inició en 2006 como espacio de aprendizaje, no úni-
camente para el alumnado de los distintos grados y dobles
grados de la Facultat (entonces licenciaturas), sino también
para todas las personas que participamos en ella, creando
nuevas comunidades de práctica que involucran al alumna-
do, al profesorado y al tercer sector, con un mismo objetivo:
la interpretación transformativa del derecho mencionada

259
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

anteriormente. Señala Mestre i Mestre (2018, p. 14) que


en la Clínica se emprende, con cada asunto, “un proceso/
viaje en el que el equipo clínico tiene que asumir que no
conoce la mejor respuesta posible todavía y que a lo mejor
nunca llega a saberla”. Ese equipo clínico está compuesto
por profesorado de distintas áreas del derecho (filosofía del
derecho, penal, financiero, trabajo, procesal, entre otros)
que suman a sus obligaciones docentes e investigadoras4,
la dirección, coordinación y supervisión de las causas en
las que la clínica se implica y los casos concretos a los que
se busca respuesta, contando para ello, cuando la ocasión
lo requiere, con la colaboración probono de profesionales
del derecho (abogados o jueces no vinculados con la Uni-
versidad).
Además, la CJJS es un espacio en el que se prestan
servicios a la comunidad que nos rodea, por lo que es
fundamental estar en contacto directo con ella y conocer
sus necesidades. Y es que con esta actividad, la universi-
dad (y, por tanto, la CJJS) no solo devuelve conocimiento
a la sociedad, sino que lo crean conjuntamente (Mestre i
Mestre, 2018, p. 14). Así, la CJJS actúa como un partícipe
más en este proceso, aportando su conocimiento a un
proyecto colectivo más amplio en el que todas las personas

4
Tras años reclamando el reconocimiento del trabajo clínico como
parte de la carga docente de nuestro profesorado, la Universitat de València
finalmente otorga cada año un número variable de créditos, proporcionales
al número de estudiantes matriculados en el módulo clínico del Máster en
Derechos Humanos, Democracia y Justicia Internacional del curso anterior,
a repartir entre los miembros del equipo docente de la CJJS, así como un
número fijo de créditos por la dirección de cada área de trabajo. Se trata,
sin embargo, de una parte muy pequeña respecto de la carga docente total
atribuida a cada profesor en función de su vinculación con la universidad.

260
El cuándo, el cómo y el porqué de la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Universitat de València

implicadas (estudiantes, supervisores y comunidad) cola-


boran y aprenden.
Partiendo de ambos elementos, resulta evidente que
en la CJJS la experiencia de enseñanza y aprendizaje del
derecho difiere del modelo tradicional, pero también que
coadyuva a la transformación de la comunidad, grupo o
sociedad en la que su trabajo se inserta (García Añón,
2013, pp. 16 y ss.).
Por lo que se refiere a su estructura, la CJJS se divide
a su vez en cinco clínicas, en función no tanto del área de
conocimiento (pues el trabajo clínico normalmente es mul-
tidisciplinar), sino de su especialización en causas y casos
concretos. Así, las cinco áreas de trabajo que desarrolla-
mos son 5: Clínica de Atención Directa; de Extranjería; de
Interés Público; Internacional de los Derechos Humanos;
y Penitenciaria.
La Clínica de Atención Directa es la sección multidisci-
plinar de la clínica jurídica en la que se trabaja resolviendo
un caso planteado por una persona concreta o un colectivo
reducido de personas. En ella prima el interés particular
frente al interés general, aunque esto no significa dar so-
porte jurídico a cualquier particular, sino que este interés
o conflicto debe enmarcarse en los objetivos de la clínica,
de modo que comparte con los casos de las demás clínicas
el sustrato de la justicia social. En la Clínica de Extranjería
colaboramos con entidades del tercer sector que desarrollan
una actividad de defensa de los derechos de los migrantes,
participando activamente en las campañas que estas lleven
a cabo en pro del reconocimiento de dichos derechos, y

5
Puede verse más en profundidad sobre las áreas de trabajo y la me-
todología empleada en la CJJS en Mestre i Mestre, 2018.

261
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

también damos formación a extranjeros acerca de sus dere-


chos y deberes en las materias que nos piden. En la Clínica
de Interés Público, el enfoque del interés público abre un
espacio en el que se pueden identificar violaciones estruc-
turales o sistémicas de derechos de grupos determinados
en el ámbito nacional; y en la medida en que los daños
son estructurales, la forma de tratarlos también lo es. Su
objetivo es contribuir a la producción de un cambio social
en el sentido más garantista para los derechos humanos.
La Clínica Internacional de Derechos Humanos colabora
con ONG, entidades y asociaciones que se dedican a litigar
en esta materia, preparando al alumnado para ambientes de
trabajo transnacionales. Esta clínica se encarga de realizar
estudios críticos, lo que puede implicar la investigación
concreta de la aplicación de una determinada regulación
y de sus resultados, la identificación del contenido de una
serie de estándares de protección que puedan ayudar en
la formulación de un litigio posterior, la colaboración en
mejoras legislativas, o la ayuda en la documentación de
situaciones discriminatorias, entre otras. Por último, la
Clínica Penitenciaria permite a los estudiantes aprender
sobre las necesidades jurídicas de las personas privadas de
libertad, colaborando en la búsqueda de soluciones a su
problemática personal —no solo penitenciaria— y facili-
tándoles el acceso a la justicia mediante el asesoramiento
jurídico directo a los internos de la cárcel de Picassent
(Valencia), a donde acuden los estudiantes de derecho y
criminología todas las semanas.
Respecto de la metodología de trabajo, así como los
instrumentos que se utilizan en cada una de ellas, estos
se adaptan a las necesidades de las personas usuarias, que
acompañan al alumnado y al profesorado de la clínica

262
El cuándo, el cómo y el porqué de la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Universitat de València

durante todo el proceso. De este modo, entre las metodo-


logías más utilizadas se encuentran el aprendizaje basado
en problemas reales (PBL), la litigación estratégica, el street
law o alfabetización jurídica, o el mooting6.
Por su parte, dado que nuestra legislación no permite la
actuación en juicio del alumnado de derecho representando
al usuario/a, los instrumentos en los que se materializa su
trabajo clínico, en función de las necesidades planteadas
por las entidades con las que la CJJS colabora, así como

6
Puede verse, sobre el uso de estas metodologías en la CJJS, Mestre
i Mestre, 2018, pp. 85-126: “En el pbl primero se presenta el problema,
después se identifican las necesidades de aprendizaje mediante el conflicto
cognitivo (qué es lo que sé, qué necesito saber), se busca la información
necesaria y finalmente se vuelve al problema para darle una solución. En
este itinerario de aprendizaje se ha producido también el contraste y la
discusión entre los alumnos que conforman cada grupo de trabajo, bien
sobre los conceptos que son objeto de conocimiento, o bien sobre la propia
situación problemática que hay que resolver, y de este contraste deriva una
interacción social que redunda en un conocimiento más efectivo. [...] Se
conoce por litigio estratégico una modalidad de litigio que implica la selección
y presentación de un caso que, por alguna razón, resulta paradigmático y
puede producir impacto social y cambios importantes. Significa utilizar
conscientemente el derecho con una finalidad de justicia social y requiere
la preparación del caso de una manera distinta a lo que implicaría un litigio
ordinario [...] El Moot es una metodología consistente en la simulación de
actuaciones judiciales o arbitrales. La metodología del Moot permite com-
binar una serie de competencias: búsqueda de legislación y jurisprudencia
destinada a la obtención de casos similares a los planteados; coordinación
y organización en equipos de trabajo; redacción de escritos que además de
ajustarse a los requisitos legales exigen la fundamentación de peticiones y la
argumentación jurídica; desarrollo de la oratoria y de la dialéctica jurídica
en un escenario muy verosímil al de nuestros tribunales de justicia. [...] El
Street Law o alfabetización jurídica [...] consiste en la divulgación y/o trans-
misión de conocimientos jurídicos realizada por los propios estudiantes de
Derecho, y utilizada como instrumento de empoderamiento de la sociedad,
al permitir a los participantes en las sesiones formativas obtener una mayor
conciencia de sus derechos y deberes, así como de los mecanismos para
hacerlos efectivos” (énfasis añadido).

263
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

por las personas que requieren de nuestra ayuda, suelen


ser la respuesta a microconsultas presentadas por usuarios
de entidades del tercer sector, la elaboración de informes
jurídicos, de amicus curiae, de Informes de País de Origen
(COI) en apoyo de solicitudes de protección internacional,
la elaboración de planes de trabajo y contenidos para la
formación de personas legas en materias jurídicas, entre
otros, todos ellos dotados de su metodología específica7.
El alumnado participante puede realizar en la CJJS las
prácticas curriculares del último año del grado o de los
dobles grados de la Facultat de Dret (derecho; derecho
y criminología; derecho y administración y dirección de
empresas [ADE]; y derecho y ciencias políticas), aunque
desde hace años participan también alumnos del grado
en pedagogía, cuyo trabajo en el diseño de programas y
propuestas innovadoras de formación y en el desarrollo de
recursos educativos resulta complemento perfecto del tra-
bajo realizado por el alumnado de derecho para muchos de
nuestros clientes. También desarrollan actividad en la CJJS
estudiantes del Máster en Derechos Humanos, Democracia
y Justicia Internacional, donde entre las optativas existe un
módulo clínico de diez créditos, así como alumnado que
firma contratos de prácticas extracurriculares no remune-
rados con la CJJS. En consecuencia, el nivel de implicación
y el tiempo dedicado por cada estudiante a los proyectos

7
Para consultar de forma pormenorizada los casos tratados pueden
visitar la página web de la CJJS en [Link]/clinica y [Link] (página
electrónica específica para las publicaciones). Anualmente, la CJJS publica
su memoria de actividades en la que se realiza una relatoría de los casos/
proyectos desarrollados en ese año académico.

264
El cuándo, el cómo y el porqué de la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Universitat de València

en los que trabaje dependerá de qué tipo de vinculación


tenga con la CJJS.
Dentro de la estructura compleja de la CJJS, tan solo una
de las clínicas, la Penitenciaria, se encuentra restringida a
los estudiantes del doble grado de Derecho y Criminología,
por los conocimientos específicos que deben tener quienes
entran en el centro penitenciario de Picassent para resolver
las consultas de las personas internas. Las restantes clínicas
están abiertas al trabajo colaborativo de todo el alumnado.
Respecto de los objetivos formativos, tal y como afirma
De Sousa Santos (2016), las universidades se encuentran
actualmente ante la encrucijada de, entre otros, identificar
cuáles son los objetivos formativos transversales que deben
prevalecer en la formación del estudiantado. Para decidir
qué dirección elegir, se debe llevar a cabo una importante
tarea de revisión para conocer de dónde venimos y hacia
dónde nos deberíamos dirigir. El proceso Bolonia, que
comenzó hace años, sentó las bases para un cambio que, al
menos inicialmente, suponía un paso adelante en la calidad
de los planes de estudio y, por lo tanto, en la educación ofre-
cida por las universidades públicas. Sin embargo, desde la
creación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES)
en 1999 se han producido fluctuaciones muy importantes
que han afectado de forma muy importante este proceso de
convergencia. Por lo tanto, en este apartado analizaremos,
en primer lugar, el papel que las universidades públicas8

8
Aquí nos centramos especialmente en el modelo de universidad
pública porque es el consolidado en España, y, por lo tanto, el que tiene
un papel fundamental en la garantía del derecho a la educación superior.
Además, las universidades públicas se financian con cargo a los impuestos,
circunstancia que nos lleva a afirmar el compromiso que estos centros de
enseñanza tienen con el conjunto de la sociedad en el fomento y promoción

265
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

deberían tener en la promoción de los valores de la justicia


social y de los derechos humanos y, en segundo lugar, el
papel activo que las clínicas jurídicas deben desempeñar,
por un lado, en la formación de futuros operadores jurídicos
que sostengan una visión crítica del ordenamiento jurídi-
co, como un sistema que tiende a reproducir estructuras
jerárquicas y de poder vinculadas a patrones de control y
discriminación y, por otro lado, a reconocer las necesidades
individuales de las personas y de los colectivos sociales que
han sido abandonados por el estado de bienestar y que no
pueden luchar por sus derechos en igualdad de condiciones.
Desde la fundación del EEES la universidad, no solo
como institución educativa sino también como actor social,
atraviesa un periodo constante de cambio de paradigma.
Esto ocurre en un momento en que la palabra crisis des-
empeña un papel primordial en casi todos los ámbitos
sociales: la crisis financiera, la crisis migratoria, la crisis
del modelo europeo, etc. Como aduce Sousa Santos (2016),
“la universidad se enfrenta a preguntas fuertes para las que
hasta ahora sólo ha proporcionado respuestas débiles”. Es-
tas preguntas fuertes revelan los principales desafíos a los
que estas instituciones se enfrentan, no únicamente en el
contexto europeo, sino a nivel mundial. Aquí solo exami-
naremos un par de ellos porque un análisis más profundo
de todos excede los objetivos planteados para este artículo.
La primera área importante a investigar es cómo superar
la tendencia de los últimos treinta años de transformar “el
verdadero valor del conocimiento por el valor de conoci-
miento que le interesa al mercado [market-truth value]”

de los valores fundamentales del Estado social y democrático de derecho.


Esto no significa que las universidades privadas no tengan este componente.

266
El cuándo, el cómo y el porqué de la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Universitat de València

(Sousa Santos, 2016, p. 9). Este importante cambio ha


supuesto una gran prueba de esfuerzo para la comunidad
docente que sostiene una visión crítica e inconformista con
este proceso de substitución de los valores de la educación
universitaria, interesados en formar a estudiantes capaces
de replantearse los dogmas aprendidos durante sus estudios
respecto del sistema legal (Lloredo Álix, 2019). Esto signi-
fica reconocer el papel que tiene la universidad pública en
la sociedad civil para desafiar y desmantelar los mensajes
unidireccionales y neoliberales con los que el mercado
inunda la sociedad, promoviendo la ética jurídica y la res-
ponsabilidad profesional de los futuros operadores jurídicos
(Sousa Santos, 2012; García-Añón, 2017). Además, en un
momento en que las universidades se están transforman-
do en instituciones transnacionales dentro del mercado
global, es importante mostrar a la comunidad estudiantil
las diferentes relaciones de poder que existen detrás de la
distribución de sus costes y beneficios, que afectan a las
personas de manera desigual dependiendo de pluralidad
de circunstancias. En consecuencia, cuando les alentamos
a adoptar un enfoque crítico sobre el conocimiento que
reciben, debemos mostrarles que pueden usarlo como un
bien público y no solo como una mercancía para competir
en un mundo globalizado. Una especie de actitud rebelde
en el desempeño de su profesión (rebellious lawyering) que
les permite separarse de la realidad que se les brinda regu-
larmente en clase, en conferencias, etc., y mirar más allá
para avanzar hacia la justicia social y una plena igualdad
material (Harkavy, 2006; Brooks y Madden, 2011-2012).
La segunda área relevante a analizar es la capacidad
de la universidad para reproducir y difundir una visión
eurocéntrica del mundo, “una visión lo suficientemente

267
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

poderosa (tanto en términos intelectuales como militares)


como para reclamar su validez universal” (Sousa Santos,
2016, p. 11). Por lo tanto, la principal pregunta aquí es
saber si la universidad está preparada para separarse de la
visión occidentalizada del mundo que promueve y de las
estructuras y patrones visibles e invisibles de jerarquía, do-
minación y discriminación existentes en nuestras sociedades
(Kennedy, 1982). Además, esta tarea es particularmente
importante teniendo en cuenta que vivimos en un tiempo
en el que un número no pequeño de partidos políticos eu-
ropeos están utilizando las diferentes religiones, conceptos
morales, identidades colectivas y visiones políticas que
conviven en Europa como caldo de cultivo para vincular la
diversidad con la aversión a la diferencia (Balibar, 2006),
lo que resulta en la creación de nuevos enemigos útiles para
perpetuar la reproducción de esta visión eurocéntrica del
mundo y sus valores sociales.
Es el momento de hacer un esfuerzo decidido para
contrarrestar todos los desafíos mencionados anterior-
mente, recuperando y afianzando la libertad académica y
la responsabilidad social de la universidad pública basa-
das en la promoción de la igualdad formal y material y la
diversidad dentro de nuestras sociedades multiculturales.
Así, el proceso de Bolonia subrayó la conocida como tercera
misión o misión social de la universidad, consistente en
alentar a los investigadores a llevar a cabo proyectos que
tengan el propósito de mejorar la vida de los ciudadanos,
especialmente de aquellos que se encuentran en una situa-
ción de vulnerabilidad.
Las clínicas jurídicas que adoptan el modelo de de-
rechos humanos son comunidades académicas donde los
miembros de la facultad, el alumnado y la sociedad civil

268
El cuándo, el cómo y el porqué de la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Universitat de València

discuten sobre asuntos de relevancia social, trabajando


juntos para crear una sociedad más inclusiva que fuerce
los límites establecidos por el ordenamiento jurídico con
el objetivo de luchar por sociedades más garantistas e
inclusivas (García-Añón, 2011; 2013; Mestre-i-Mestre,
2018). Esta es una comunidad donde todos aprenden. Por
un lado, la formación del alumnado se beneficia del con-
tacto directo con los problemas de la sociedad, siendo una
forma única de promover la visión crítica con el ordena-
miento jurídico, para contrarrestar y revelar la jerarquía y
las estructuras de poder presentes en nuestras sociedades,
que expulsan del sistema a parte de la población con base
en comportamientos discriminatorios directos e indirec-
tos. El alumnado debe ser consciente de que la ley es el
resultado de un proceso político. La política responde a
ciertos objetivos y valores, mencionados y protegidos en
nuestra Constitución, pero también sujetos a distorsiones
por el poder del laissez-faire capitalista y la globalización
(Kennedy, 1982). Y es aquí donde el estudiantado debe
cuestionar la legitimidad detrás de las decisiones adoptadas
por los legisladores y las propias regulaciones resultantes.
Este contexto de aprendizaje es el que se debe construir
e implementar en las clínicas jurídicas (Gascón Cuenca,
2016; 2018; 2019).
Además, las actividades mencionadas en el párrafo an-
terior sugieren al conjunto de estudiantes que investiguen,
reconozcan y revelen necesidades legales no cubiertas por
los servicios de asistencia jurídica (Owen, 2017; Gascón
Cuenca, 2019). El acceso a la justicia es un derecho humano
básico en una sociedad que basa sus relaciones sociales en
el conflicto, ya que permite a las personas luchar por sus
derechos. Las clínicas jurídicas hunden sus raíces en sus

269
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

comunidades locales. Al hacerlo, el alumnado es más pro-


penso a comprender la realidad que le rodea al incluirse a sí
mismo como otro operador jurídico que trabaja en el caso.
Esto les permite contextualizar el conocimiento jurídico
que aprendieron durante el grado, usarlo en casos reales y
observar críticamente cómo funciona el sistema de justi-
cia. Según nuestra experiencia, este proceso ha resultado
fructífero en visibilización de las disparidades que sufren
las personas, no solo en el reconocimiento y garantía de
sus derechos, sino también al reclamar su protección ante
un tribunal de justicia.
La CJJS está firmemente comprometida con el desarrollo
de proyectos destinados a alcanzar los objetivos mencio-
nados en los párrafos anteriores, trabajando activamente
con actores de la sociedad civil e individuos de los grupos
que han sufrido las peores consecuencias de los drásticos
recortes financieros, o casos ubicados en las zonas grises de
la ley. Al hacerlo, solicitamos al estudiantado que ponga
en práctica las habilidades mencionadas para promover la
justicia social, desarrollando proyectos que afectan direc-
tamente, como hemos comentado, a nuestras comunidades
locales (García-Añón, 2011, 2013, 2018; Gascón Cuenca,
2016, 2018, 2019; Gascón Cuenca et al., 2018; Fernández
Artiach et al., 2018). Las universidades, las clínicas jurídi-
cas y el alumnado de derecho tienen un papel de liderazgo
crucial en la superación de los desafíos explicados en las
secciones anteriores, sobre todo, en la batalla por forzar los
límites de la ley para crear una sociedad más igualitaria e
inclusiva, que refuerce la importancia primordial del re-
conocimiento y protección de los valores constitucionales
fundamentales y los derechos humanos.

270
El cuándo, el cómo y el porqué de la Clínica Jurídica per la Justícia Social de la Universitat de València

Valoración final
Como puede observarse, el proyecto inicial de innova-
ción docente Clínica Jurídica per la Justícia Social de la
Facultat de Dret de la Universitat de València, al cumplir
sus quince años de vida, es ya un proyecto consolidado
que se ha enfrentado a una pluralidad de desafíos, tanto
estructurales como docentes. Gracias al esfuerzo conjun-
to del equipo docente que ha configurado y configura la
CJJS, los hemos podido afrontar, siempre con la finalidad
de formar a estudiantes de derecho comprometidos con la
justicia social y con los derechos humanos de una forma
holística. Que estos futuros operadores jurídicos9 tengan
presente esta realidad en el desempeño de su profesión
es la máxima a alcanzar por todo el grupo docente que
conformamos la Clínica.

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9
Por operador jurídico entendemos cualquier persona relacionada
con el estudio del derecho o el acceso a la justicia. Como, por ejemplo, el
legislador, la judicatura, la abogacía, el tercer sector (ONG, asociaciones,
etc.), el profesorado y el alumnado de derecho.

271
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

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274
La educación legal clínica
en Colombia:
un movimiento que llegó
para quedarse

María Lucía Torres-Villarreal*

Sumario: Introducción. 1. Las fortalezas del modelo clínico:


razones de más para entender su importancia pedagógica y so-
cial. 2. Obstáculos en los procesos de formación, consolidación
y fortalecimiento de las clínicas jurídicas en Colombia. 3. Los
retos de la educación legal clínica: elementos para hacer que el
modelo se fortalezca y trascienda. 4. Las voces de los expertos:
unidos por sueños comunes. Conclusiones. Referencias.

* Magíster en Derecho con énfasis en Derechos Humanos. Candidata


a doctora en Derecho de la Universidad del Rosario y abogada de la misma
universidad. Profesora de carrera académica e investigadora del Grupo de
Investigación en Derechos Humanos de la Facultad de Jurisprudencia.
Directora de la Clínica Jurídica “Grupo de Acciones Públicas, GAP”. Correo
electrónico: [Link]@[Link]. Orcid: [Link]/0000-0003-
0314-3982

275
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Resumen: El modelo de educación legal clínica en Colombia


empieza a evidenciarse curricularmente a finales de los años no-
venta, cuando se formaliza la primera clínica jurídica que denota
los dos objetivos misionales que el modelo estaba planteando
en América Latina: el pedagógico, centrado en la enseñanza
de habilidades, destrezas y competencias para el ejercicio del
derecho, sustentadas en unas premisas de justicia social y valo-
res éticos; y el social, focalizado en la manera de concientizar
y sensibilizar a los estudiantes de derecho sobre su rol en un
contexto con necesidades sociales y de acceso a la justicia, a
partir del ejercicio práctico de su profesión. Este escrito plantea
algunas reflexiones que pretenden analizar cómo la educación
legal clínica en Colombia ha aportado una serie de elementos
para la consolidación de una formación integral, sustentada en
valores éticos, sociales y altos estándares académicos, al mismo
tiempo que ha planteado grandes retos para las instituciones
educativas, el modelo de enseñanza y aprendizaje del derecho y
la concientización en torno al rol que los estudiantes tienen en
el contexto social de un país como Colombia.
Palabras clave: educación legal clínica, enseñanza de valores,
ética, impacto social, clínicas jurídicas, acceso a la justicia.

Abstract: The clinical legal education model in Colombia began


to be evident in the curriculum at the end of the 90s, when
the first legal clinic was formalized, which denotes the two
missionary objectives that the model was proposing in Latin
America: the pedagogical, focused on the teaching of skills, skills
and competences for the exercise of law, based on premises of
social justice and ethical and social values, focused on the way
to raise awareness and sensitize law students about their role
in a context with social needs and access to justice, from the
practical exercise of their profession. This writing raises some
reflections that seek to analyze how clinical legal education in
Colombia has provided a series of elements for the consolidation

276
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

of a comprehensive training, based on ethical and social values​​


and high academic standards, at the same time that it has posed
great challenges for the educational institutions, the teaching
and learning model of law and awareness about the role that
students have in the social context of a country like Colombia.
Keywords: legal clinical education, teaching values, ethical,
social impact, legal clinics, access to justice.

Introducción
Pensar en la forma en la cual se ha edificado el modelo de
educación legal clínica en Colombia y su evolución implica
retroceder 22 años en el tiempo, cuando a finales de los
años noventa se formalizaba la primera clínica jurídica
inmersa en el currículo de una facultad de derecho: el
Grupo de Acciones Públicas, GAP (Londoño, 2015). Una
época de especial importancia para el país por la recién
expedida Carta Política de 1991, la reglamentación de los
mecanismos constitucionales para la defensa de los derechos
humanos y el acceso a la justicia, la ley de educación de 1992
(Nieto, 2006; García y Carvajal, 2006; Londoño, 2003); a
nivel regional también con importantes referentes, como la
consolidación de las democracias en los países del sur del
continente y la puesta en marcha de la Red Latinoamericana
de Clínicas de Interés Público (Londoño, 2015).
Igualmente implica retroceder un poco menos y ver
cómo en 2010, siguiendo el modelo regional, surgía la idea
de tener una red que permitiera consolidar el movimiento
en el país, desde lo pedagógico y desde la incidencia so-
cial que podía derivarse del litigio estratégico que, ya era
conocido, adelantaban las clínicas existentes en Colombia,
en América Latina y en otras latitudes (Londoño, 2015).
Se avizoraba igualmente la necesidad de tener una red que

277
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

funcionara como un equipo de trabajo, con objetivos mi-


sionales comunes y que condujera a conocer la experiencia
de otros para fortalecer la propia, al mismo tiempo que
promovía el surgimiento de nuevas clínicas, especialmente
en las regiones del país. Poco a poco, las clínicas jurídicas
se han posicionado como espacios de pensamiento en los
que se gestan herramientas pedagógicas para la formación
integral, ética y social de los futuros abogados, pero, ante
todo, se consolidan iniciativas y acciones estratégicas que
permiten a los estudiantes sentir su rol en la sociedad, como
verdaderos agentes de cambio social.
Este escrito plantea algunas reflexiones que pretenden
analizar cómo la educación legal clínica en Colombia ha
aportado una serie de elementos para la consolidación de
una formación integral, sustentada en valores éticos, socia-
les y altos estándares académicos, al mismo tiempo que ha
planteado grandes retos para las instituciones educativas,
el modelo de enseñanza y aprendizaje del derecho y la
concientización en torno al rol que los estudiantes tienen
en el contexto social de un país como Colombia.
En razón de ello, su construcción se da, de un lado,
a partir de la experiencia de la clínica jurídica de inte-
rés público GAP de la Facultad de Jurisprudencia de la
Universidad del Rosario1 y de la participación en la Red
Colombiana de Clínicas Jurídicas2 durante estos 12 años

1
Para mayores detalles, véase [Link]
acciones-publicas/Inicio/
2
Con el ánimo de dar visibilidad a la Red Colombiana de Clínicas
Jurídicas y fomentar los elementos de relacionamiento entre clínicas, como
anexo de este capítulo se presenta una tabla que reúne las clínicas jurídicas
que a julio de 2021 forman parte de la Red. Esta tabla fue elaborada por
la actual secretaría técnica de la Red, conformada por la Universidad de

278
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

de existencia, con los intercambios, reflexiones y debates


que han tenido lugar en el seno de estos encuentros3; y,
de otro lado, desde las investigaciones y discusiones que
se han suscitado al interior de la línea de investigación en
mecanismos de protección de los derechos humanos del
Grupo de Investigación en Derechos Humanos de la Facul-
tad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario, desde
la perspectiva del análisis del modelo clínico y su relación
con la formación pedagógica y social de los estudiantes de
derecho, muchas de las cuales han sido adelantadas con la
doctora Beatriz Londoño, fundadora del GAP y profesora
emérita de la Facultad de Jurisprudencia. Así las cosas,
este escrito reúne una serie de ideas derivadas de lo que es
actualmente el modelo clínico en el país y lo que se espera
que sea, por supuesto con una visión muy personal de quien
escribe la obra, sustentada en la experiencia asociada a un
rol multidimensional (como persona, directora de una clí-
nica jurídica, ciudadana y abogada) y a las investigaciones
que sobre el tema se han realizado.
Para ello, se propone una estructura basada en las
fortalezas que se han identificado en la experiencia clínica
y que han permitido al modelo surgir y posicionarse; los
obstáculos que igualmente se han hecho evidentes durante

los Andes, la Universidad Icesi y la Universidad del Rosario, con miras al


Encuentro de la Red previsto para 2021.
3
En el Encuentro de la Red Colombiana de Clínicas Jurídicas reali-
zado en 2020, en el cual se conmemoraron los diez años de su existencia,
se contabilizaron cerca de 17 clínicas de diferentes regiones del país, unas
cuya existencia se remonta desde antes de la creación de la Red y otras
que han venido surgiendo con el paso del tiempo. Igualmente se verifica
la tendencia, cada vez mayor, de formación de clínicas especializadas o de
orientación de las clínicas a temáticas específicas, siempre en el marco de
la defensa de los derechos humanos y el interés público.

279
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

el proceso evolutivo de consolidación y surgimiento de


clínicas, pero que procurarán plantearse a manera de opor-
tunidades de mejora; y algunos retos que pueden plantearse
en términos de país, para lograr que el modelo clínico sea
sostenible, perdurable, congruente con las necesidades
pedagógicas y sociales del contexto y que, en consecuencia,
aporte a la consolidación de una mejor sociedad. Para cerrar
el escrito, se presentan las voces de algunos directores de
clínicas jurídicas nacionales, proponiendo ciertas ideas
de lo que el modelo clínico representa para el país y la
importancia de su existencia.

1. Las fortalezas del modelo clínico:


razones de más para entender su
importancia pedagógica y social
Más allá de hablar sobre lo que las clínicas jurídicas son,
desde su origen y propósitos misionales en las esferas aca-
démica y social y por ende el alcance de sus acciones, lo
que ya ha sido ampliamente tratado en escritos nacionales
e internacionales sobre la materia, este apartado pretende
centrar las reflexiones alrededor de algunos elementos que
se destacan como fortalezas de la educación legal clínica
en Colombia y que, como promotores de este modelo, las
clínicas y sus integrantes deben procurar mantener, afian-
zar, fortalecer y desarrollar.
Estas anotaciones surgen con ocasión de la evolución
que ha mostrado el tema clínico en el país, en el sentido de
evidenciar cómo se han mantenido vigentes en el tiempo
algunas clínicas y cómo otras han ido surgiendo. Esto in-
dica, de un lado, un interés del movimiento por mantenerse
vigente y activo en el país, superando incluso las contin-
gencias que se derivan de coyunturas como la pandemia

280
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

del covid-19 y lo que esto representó desde la perspectiva


pedagógica de las clínicas, para estudiantes y profesores; y,
de otro lado, la pertinencia de reconocer un hecho esencial
y es que no existe un formato único de clínica ni una forma
única de adopción dentro del currículo y el programa de
Derecho, así como tampoco del tipo de incidencia y las
acciones de litigio estratégico que estas desarrollen, lo que
denota el alto sentido innovador con el que son diseñadas,
ajustadas o implementadas y la apertura a la creación de
nuevas clínicas (Gascòn, 2018; Bloch, 2008).
De esta manera, se proponen estos aspectos que se
consideran fortalezas y, al mismo tiempo, se constituyen
en logros, como significado de un notorio avance del tema
en el país, pero igual de un importante camino que aún
resta por recorrer:

1. La complementariedad como eje de la implementación


de la educación legal clínica. Esto gira alrededor de
entender que, si bien existen modelos diversos
de incorporación de la clínica al currículo, así
como diversos formatos en los que la clínica
se consolida para el desarrollo de sus labores
(Bloch, 2013), en ningún momento ello pre-
tende reemplazar la magistralidad con la que
tradicionalmente se ha enseñado derecho en
las facultades de derecho (Wilson, 2004). Sin
embargo, es pertinente anotar que la propia
evolución de la educación, y con ello de las herra-
mientas pedagógicas de enseñanza y aprendizaje
del derecho, ha marcado importantes cambios
en los currículos y al interior de las aulas, lo que
ha permitido una mayor compaginación con

281
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

el trabajo que adelantan las clínicas jurídicas


(Abramovich, 2007, p. 93; Dinerstein, 1993;
Rekosh, 2001).
Ya se puede hablar con una mayor amplitud
de espacios académicos en los que, más allá de
la impartición de conocimientos, se promueve
el desarrollo de ambientes activos de aprendi-
zaje acompañados de transmisión de valores,
donde profesor y estudiante se encuentran en
una relación de aprendizaje recíproco (Murcia y
Londoño, 2015). Esto se ha afianzado aún más
con ocasión de la pandemia y los retos peda-
gógicos de formación a través de plataformas
virtuales.
2. Más allá de ser abogado, el estudiante es un ciuda-
dano. La educación legal clínica procura formar
al estudiante de derecho como un profesional
integral, tanto en competencias, destrezas y
habilidades propias del abogado, como en otras
más cercanas al componente ético, emocio-
nal y social (González, 2003; Bradway, 1939;
García-Añón, 2014). De tal forma, las labores
de las clínicas han permitido que el estudiante
se reconozca a sí mismo como futuro abogado,
pero, ante todo, como ciudadano de un contexto
caracterizado por una serie de necesidades legales
y sociales, en el marco del cual él tiene un rol
social: contribuir, desde sus conocimientos, a la
solución de esas necesidades o al menos aportar
algo para la construcción de dichas soluciones
(Carreño, 2014). Esto se evidencia, por ejemplo,
con la ocurrencia de hechos coyunturales en la

282
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

escena nacional que cuestionan al estudiante


sobre cómo puede aportar sus conocimientos
para el cambio social.
3. La educación legal clínica como una forma de
materializar la enseñanza de la ética. El diseño,
construcción y puesta en marcha de estrategias
de litigio, en beneficio de la población vulnerable
o del interés público, son la esencia de la función
social de la clínica; es la forma en la cual, desde
el derecho, se pretende incidir en las institu-
ciones, las normas, las políticas públicas, lograr
el acceso a la justicia y defender los asuntos de
todos (Correa, 2008). En el desarrollo de esas
labores el estudiante está materializando los
valores éticos y sociales en los que se fundan
su rol como abogado y como ciudadano, de tal
forma que se constituye en el espacio idóneo
para que viva de forma personal y colectiva la
perspectiva social de la profesión legal (Rekosh,
2001; Rhode, 2016). De esta forma se siente la
ética como algo real, palpable y necesario, no
como un discurso filosófico abstracto; además se
evidencia su alcance más allá del simple acata-
miento del código deontológico de la profesión
(Bernal y Torres, 2019).
4. La clínica jurídica permite el desarrollo de compe-
tencias éticas. En complemento de lo anterior, la
evolución en la forma en que se enseña el derecho
ha llevado, entre otras cosas, a la incorporación
de competencias éticas en los currículos de
Derecho y el gran reto es materializarlas en el
aula de clase. Las clínicas jurídicas se tornan

283
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

en espacios idóneos para ello, pues para llegar


a la construcción de litigios estratégicos con
los esperados resultados de alto impacto, se
requiere la mediación de procesos en los que
se desarrollan las competencias éticas (Casey,
2019; Bernal y Torres, 2019). Así, procesos de
sensibilización frente a las realidades del propio
contexto, de deliberación para la toma de deci-
siones con conciencia social y de empatía para
lograr ponerse en la situación del otro y planear
desde allí posibles soluciones, son herramientas
de invaluable valor ético y social que las clínicas
permiten (Mestre, 2018; Hurwitz, 2018).
5. El reconocimiento de las clínicas jurídicas como
parte esencial del proceso formativo y de impacto
social del programa. Cada vez es más clara la
tendencia hacia un reconocimiento institucio-
nal de las clínicas jurídicas, en el marco de los
programas de Derecho; no solamente por lo
que los propios estudiantes resaltan en virtud
de lo que las clínicas le aportan a sus procesos
de formación, sino por el valor agregado que
ello representa para el balance social de la Ins-
titución, pues es la forma en la que la Academia
impacta el entorno y aporta a la construcción de
soluciones a necesidades legales y sociales del
contexto. De igual manera, la autoridad nacional
de acreditación incorpora dentro de los factores
a evaluar en los programas de derecho el tema
de la extensión o proyección social, evaluando
el impacto de las iniciativas que respecto de ella
se construyan y los beneficios que ellos reporta

284
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

para los estudiantes, para la sociedad y para la


construcción de un mejor país (García-Añón,
2013; Londoño y Torres, 2018).
6. Las clínicas jurídicas plantean un esquema balan-
ceado en sus funciones. Para no perder de vista los
objetivos misionales de las clínicas, es impor-
tante resaltar el constante esfuerzo de estas
por mantener en equilibrio y sintonía la parte
pedagógica, como escenario de formación de
los estudiantes y la parte de acción social, como
espacio de litigio estratégico (Álvarez, 2007;
Castro, 2006). Esto forma parte estructural del
éxito para una clínica estable y duradera, pues
se mantienen sopesados, de un lado, el ejercicio
formativo a través de diferentes herramientas
pedagógicas para no convertirse en una clase
magistral más y, de otro lado, el ejercicio de
incidencia social, para no terminar desarrollando
las acciones de litigio estratégico como lo haría
una organización social, por ejemplo.
7. Las redes son una necesidad global, regional y
nacional. Está demostrado que buena parte de
los logros en materia de litigio estratégico se
alcanzan a través de ejercicios de relaciona-
miento, que procuran generar espacios para
aprender de la experiencia clínica, para encontrar
aliados estratégicos necesarios en la consolida-
ción de acciones de litigio de alto impacto, para
fomentar investigaciones e informes en torno a
problemáticas sociales transversales y, en general,
para fortalecer el movimiento clínico (Torres,
2013; Londoño, 2015; Bloch, 2008). Así las

285
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

cosas, la existencia de redes como The Global


Alliance for the Justice Education (GAJE), la
Red Latinoamericana de clínicas de interés
público y, por supuesto, la Red Colombiana de
Clínicas Jurídicas, son una muestra de ello. En
ese orden de ideas, los logros alcanzados en 12
años de existencia de la red nacional denotan
la relevancia de dicho escenario, evidenciando
como fortaleza su consolidación y funciona-
miento fluido y constante en el tiempo y como
un reto diario su fortalecimiento.
El trabajo en red permite sin duda la cons-
trucción, afianzamiento y sostenibilidad de las
alianzas estratégicas, como eje estructural del
accionar clínico. En la esfera del relacionamiento
también pueden contemplarse las acciones de
litigio estratégico asociadas a estrategias de
medios, en las cuales el trabajo que se adelanta
con organizaciones sociales, medios de comu-
nicación y espacios abiertos de socialización
permite la visibilización de las problemáticas
sociales, del modelo clínico y de las comunidades
en ejercicio de sus derechos.
8. La educación legal en derechos humanos. Un valor
agregado de la clínica es darles la oportunidad
a los estudiantes de convertirse en “formador
de formadores”, lo que les permite llevar a las
comunidades los conocimientos jurídicos y de
esta manera ayudarlas a empoderarse en la
identificación y apropiación de sus derechos.
Es una forma de hacer litigio estratégico, a
partir de una estrategia pedagógica formativa

286
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

más conocida como street law, que al mismo


tiempo es una manera de promover el acceso a
la justicia en sentido amplio (Fernández y Colás,
2018; Rekosh, 2001).
9. La interdisciplinariedad como base del trabajo clí-
nico actual. A la concepción del trabajo clínico
se ha integrado la necesidad de entender que
las propias acciones de litigio estratégico no
solo revisten componentes jurídicos, sino que
requieren el concurso de otras disciplinas para
alcanzar los objetivos trazados en el diseño del
litigio mismo (Hurwitz, 2018, pp. 422, 429-430;
Abramovich, 2007, pp. 25-26; Gutiérrez, 2011,
p. 28) y como base también del proceso forma-
tivo, pues se trata de entender que el derecho
por sí solo no proporciona todas las soluciones
requeridas y que necesita ampliar el espectro
de entendimiento de las problemáticas para
respuestas más integrales (Rhode y Cummings,
2018, pp. 286-288).

2. Obstáculos en los procesos de formación,


consolidación y fortalecimiento de las
clínicas jurídicas en Colombia
La evolución del modelo clínico en el país ha tenido aspec-
tos muy positivos que hoy permiten hablar de sus fortalezas,
derivadas de ese progreso de crecimiento paulatino, así
como otros que han representado tensiones para quienes
pretenden instaurar una clínica por primera vez o desa-
rrollar labor clínica en el marco de una ya creada. Esos
obstáculos que se presentan en el camino han representado
un motivo de discusión en escenarios de debate de la Red

287
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Colombiana e incluso en espacios de igual naturaleza en


el contexto internacional, de donde se colige la semejanza
de dichas tensiones y no necesariamente se enmarcan de
forma exclusiva en instituciones de una u otra naturaleza.
Muchos de los aspectos que se resaltan a continuación
pueden ser más evidentes para algunas clínicas que para
otras, pero se procura recoger de forma general ciertas
inquietudes para reflexionar y pensar alrededor de estos
elementos en los procesos de formación, consolidación
y fortalecimiento de las clínicas y cómo, a pesar de ello,
deben sortearse para continuar con el proyecto de manera
sostenible; la mayoría de las veces esa tarea se desarrolla
de manera individual, a partir de las características de cada
institución, pero de una u otra manera los debates públicos
han nutrido los argumentos que las clínicas pueden enar-
bolar frente a estos cuestionamientos ante sus instancias
directivas e instituciones.
Es importante precisar que el presente escrito no pre-
tende dar respuesta a estas situaciones polémicas, pues
dependen en un gran porcentaje de las políticas internas
de cada institución; se trata de una relación de hallazgos
que, en últimas, busca evidenciar problemas que pueden
afrontar las clínicas en sus procesos e ir pensando formas
de prevenirlos, asumirlos, manejarlos y, además, dejar sobre
la mesa una sensación de tranquilidad para algunas clínicas
jurídicas al reconocer que no se trata de un problema propio
de su clínica o de su institución, sino que muchos escenarios
clínicos, a pesar de no estar ubicados en el mismo lugar
geográfico, tener diferente forma de inserción curricular
o valoración académica y estar en una universidad pública
o privada, pueden vivirlos. Los primeros tres hallazgos se
consideran exógenos a la clínica e incluso a las instituciones

288
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

que las albergan, pues están más asociados a un contexto


nacional y los otros son más de carácter endógeno:

1. Desconocimiento de la labor de la clínica: existe


cierta ausencia de conocimiento y reconocimiento
por parte de las autoridades administrativas y
judiciales de la labor desarrollada por una clí-
nica jurídica, en términos de litigio estratégico.
En contextos internacionales, como es el caso,
por ejemplo, de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos, se invita expresamente a las
clínicas jurídicas a participar a través de amicus
curiae o en el marco de Opiniones Consultivas
y luego los aportes de estas son referidos en el
documento final que se profiere, exaltando el rol
que tiene la clínica en la defensa de los derechos
humanos (González, 2015).
En el contexto nacional, no es frecuente que
la Corte Constitucional, que es aquella en la que
se adelantan procesos cuya naturaleza coincide
con algunos de los asuntos que se abordan en
las clínicas, invite expresamente a las clínicas
jurídicas a participar, por ejemplo, en el periodo
de intervenciones ciudadanas de los procesos de
inconstitucionalidad. La situación en tribunales
y juzgados de otros niveles no es diferente; la
labor de las clínicas no es reconocida y suele
verse como un actor procesal más, dejando de
lado el trasfondo social que pretende el litigio
estratégico (Mestre y Miguel, 2015). Quizá
el problema es más profundo y no se refiere a
una mera falta de reconocimiento, sino a un

289
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

desconocimiento de lo que las clínicas hacen


y del concepto, alcance e impacto del litigio
estratégico en sí mismo (Puga, 2012).
El trámite legislativo de la recién sancionada
Ley 2113, que plantea los lineamientos para la
adopción de una normatividad actualizada y
sustentada en principios éticos y sociales para el
funcionamiento de los consultorios jurídicos en
Colombia4, deja entrever un poco lo señalado en
el párrafo anterior. En las audiencias realizadas
durante este para escuchar los aportes de las
universidades, que es donde se albergan por ley
los consultorios jurídicos, aún se percibía cierto
desconocimiento de las diferencias entre los
objetivos de las clínicas jurídicas y los consul-
torios (Carrillo, 2011) y, por ende, la necesidad
de entenderlas como figuras complementarias
(Bonilla, 2018), además de una relativa incom-
prensión respecto de la necesidad de incorporar
y reconocer de forma expresa la labor de las
clínicas y del litigio estratégico desarrollado en
su seno, a pesar de que el país lleva formalmente
haciendo trabajo clínico durante todo el siglo
XXI, el cual, además, es ampliamente reconocido
en el contexto internacional (Londoño, 2015).
2. Falta de respaldo a las iniciativas para defender
el interés público. De lo señalado en el numeral
anterior se colige la falta de respaldo y refuerzo

4
Congreso de la República de Colombia, Ley 2113 del 29 de julio de
2021, “Por medio del cual se regula el funcionamiento de los consultorios
jurídicos de las instituciones de educación superior”.

290
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

como país de las iniciativas que procuran la


defensa del interés público y, con ello, la pro-
moción del acceso a la justicia, dentro de las
cuales se encuentran las clínicas jurídicas y el
trabajo Pro Bono. En un contexto como el de
Colombia, en el que evidentemente existen
serios problemas de acceso a la justicia que
parten de una ausencia de conocimiento de los
derechos, de una falta de acceso a la información
y de un complejo mapa judicial para acceder
a las instancias judiciales, sin ahondar en los
riesgos, amenazas y similares que plantea en
sí misma la defensa de los derechos humanos y
el interés público, el papel de estas iniciativas
cobra especial vigencia, pues han demostrado ser
espacios de complementariedad ante la ausen-
cia o la deficiencia del Estado en la garantía
de derechos y en la asistencia legal gratuita de
causas de alto impacto, y aun así no pareciera
ser tan claro para la institucionalidad (Carrillo
y Espejo, 2013; Blázquez, 2006).
No se puede perder de vista que las clínicas
pretenden acompañar las causas sociales de
derechos humanos e interés público de comu-
nidades vulnerables u organizaciones sociales
que, sin el concurso de estas, no podrían acceder
a la justicia; luego el esfuerzo por desarrollar
un litigio con características de interés público,
desprovisto de intereses particulares, revestido de
una responsabilidad social con el contexto, que
procura que los derechos sociales tengan cabida
en el ordenamiento en atención al espíritu del

291
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Constituyente y que el modelo democrático se


mantenga vigente (Abramovich, 1999; Witker,
2007), debería ser entendido y atendido como
una premisa para las autoridades judiciales o
administrativas.
Ojalá la nueva ley de funcionamiento de los
consultorios jurídicos sea un buen paso en ese
camino de reconocer, respaldar y fortalecer estos
espacios y los fines del litigio que adelantan, el
cual, valga precisar, es diferente de aquel que
adelantan las ONG que, si bien se trata tam-
bién de un litigio estratégico, suele adelantarse
alrede­dor de ciertas causas, con unas estructuras
de incidencia, formato e impacto mediático
propios, pero sin un objetivo pedagógico y de
formación, que es en últimas uno de los fines
misionales de las clínicas jurídicas y por ello su
origen e inserción en las universidades, como
una reafirmación de su fin académico estructural
(Londoño, 2015, citando a Morales). Por ello
son tan valiosas las alianzas estratégicas con
organizaciones de esta naturaleza, en el marco
de litigios de alto impacto (Londoño, 2015;
Torres, 2015).
3. ¿Se ha dado verdaderamente un cambio en la
enseñanza del derecho? Esa pregunta resulta a
todas luces pertinente, pues es en el seno de la
formación de los futuros abogados donde yace
realmente el entendimiento de las clínicas jurídi-
cas como espacios para la formación de agentes
de cambio social (Carrillo y Espejo, 2013). En
su momento, hacia la década de los setenta, lo

292
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

que impidió que el movimiento clínico se con-


solidara en América Latina fue la existencia de
estructuras rígidas en las instituciones educati-
vas, que consideraban como única alternativa de
enseñanza las formas tradicionales sustentadas
en la mera transmisión de conocimientos y con
una preferencia evidente por contenidos de las
ramas clásicas del derecho (González, 2007;
Wilson, 2018).
Si bien esto pareciera haber avanzado, pues
las instituciones están más prestas a la conso-
lidación en sus estructuras de espacios como
las clínicas jurídicas, aún la formación sigue
muy atada a ciertas formas y conceptos clási-
cos. El hecho de que la autoridad acreditadora
contemple factores que permitan demostrar el
quehacer de las clínicas jurídicas, tanto desde la
perspectiva pedagógica como desde el impacto
social y además reconozca en sus resoluciones
la labor clínica, ya es un avance (Londoño y
Torres, 2018), pero debe ser más una política
de Estado en materia educativa.
4. El reconocimiento de la clínica y de la labor del
docente clínico dentro de las facultades de derecho.
Si bien la existencia de clínicas jurídicas en las
universidades puede ser más frecuente en la
actualidad, pues se trata de un discurso más
conocido y claro respecto de unos años atrás,
aún persisten muchas inquietudes sobre su natu-
raleza jurídica y, en consecuencia, cómo deben
insertarse al programa de derecho (Londoño,
2015). Para algunas universidades, la clínica

293
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

aún no tiene valor curricular y ese se torna en


un gran obstáculo, en la medida en que los
estudiantes, por mucho gusto y atracción que
tengan por las labores de una clínica, privilegian
el tiempo para destinarlo a las actividades que
implican un reconocimiento curricular.
Esto se ve igualmente reflejado en la forma
como se concibe la actividad de los profesores
que asumen las clínicas jurídicas, pues aún
sigue estando atada la visión de docencia a la
impartición de clases magistrales y no se reco-
noce la labor clínica como docencia en estricto
sentido, sino como un ejercicio de la función de
extensión por parte del docente. Es un obstáculo
en la medida en que la dedicación a la clínica
demanda de parte del profesor una invaluable
labor de pedagogía y docencia, como en una
asignatura clásica o quizá más, con lo que ello
representa en tiempo, dedicación y esfuerzo; sin
embargo, pueden las propias facultades transfor-
marlo en una oportunidad de mejora, avanzando
en un sentido muy innovador de entender los
procesos formativos clínicos como docencia en
estricto sentido, de hecho, como una práctica
que consolida las tres funciones sustantivas de
las instituciones de educación superior: docencia,
investigación y extensión (Murcia y Londoño,
2015). Sería realmente novedoso como país
avanzar en ese sentido.
Esto sin duda implica un cambio en la
forma en que se concibe la docencia, tanto en
directivos, profesores y estudiantes; para los

294
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

primeros, reconociendo, por ejemplo, la labor


del docente clínico en los planes de trabajo que
cada profesor tiene para planear su actividad
al interior de la institución; para los segundos,
superando la concepción clásica de la enseñanza
del derecho atada a la magistralidad como única
opción, dando así un reconocimiento a la labor
del docente que se dedica a la formación clínica
y su valor agregado en la formación del estu-
diantes; y para los terceros, comprendiendo
la docencia desde diversas aristas, con igual
grado de importancia, compromiso y respon-
sabilidad. Adicionalmente, implica reconocer
que el docente clínico no encarna la figura del
profesor tradicional, por ello reviste el formato
de supervisor, donde su función es acompañar
al estudiante en su proceso de formación, pero
no reemplaza sus procesos deliberativos y de
construcción de criterios y posturas (Abramo-
vich, 2007; Shalleck, 1994).
5. La sostenibilidad financiera: un asunto de constante
indagación. En los escenarios de debate sobra
la educación legal clínica, el asunto financiero
siempre salta a la vista. Se trata de una preocu-
pación, incluso de carácter regional, que suscita
reflexión en relación con la sostenibilidad de
la clínica como tal, pero también respecto del
desarrollo de sus acciones de litigio estratégico
(González, 2003). Si bien la clínica puede estar
coordinada por docentes con dedicación exclu-
siva a la facultad de derecho, la presencia de una
persona que asuma las labores administrativas

295
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

asociadas a la docencia misma al interior de la


clínica, así como las referidas al funcionamiento
administrativo, es esencial (Londoño, 2015).
Yendo más allá, también se requieren temas
presupuestales para el desarrollo de acciones de
litigio estratégico, v. gr., talleres con comuni-
dades en zonas lejanas al lugar donde funciona
la clínica, con lo que ello implica en materiales,
traslados, viáticos; también están los gastos
asociados a asuntos procesales, como fotocopias,
notificaciones, entre otros. Se torna en un obs­
táculo en la medida en que, al no darle a la clínica
un lugar claro dentro de la facultad, asignar
una partida presupuestal es muy complejo, de
donde se colige que se trata de una secuencia de
asuntos por atender (Londoño, Senior, Durán
y Avella, 2015, citando a González, 2013).
Este tema de la sostenibilidad financiera
implica una gestión anual de la clínica, para
que no se trate de una solución temporal sino
con vocación de permanencia en el tiempo y
para ello se requiere darle a la clínica el valor
correspondiente dentro del proyecto educativo
del programa. Así mismo, siempre se plantea el
asunto de los donantes, donde el debate siempre
ha tendido a hablar sobre la preferencia de que
la clínica se sostenga con recursos propios de
la institución y no asociado a un patrocinador
económico externo que pueda poner en riesgo la
continuidad de la clínica, bien porque se agoten
los recursos destinados a ello o bien porque la
autonomía o independencia en la actuación de la

296
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

clínica puedan afectarse por decisión o solicitud


del financiador frente al manejo del caso o la
estructuración del litigio, por ejemplo.
6. Los conflictos de interés: la recurrente inquietud. El
tema de los conflictos que se pueden suscitar
dentro de la clínica jurídica, con ocasión de los
asuntos y las causas que pueden llegar a esta, ha
sido igualmente objeto de reflexión en escenarios
clínicos, con una conclusión preliminar y es que
no se pueden evitar ni eludir, están llamados a
existir por muchas razones. Estamos hablando
de situaciones referentes a posibles conflic-
tos por actuaciones del Gobierno y su manejo
puede ser complejo en universidades públicas,
otras asociadas con actuaciones de particula-
res que pueden ser donantes o benefactores de
la institución o que han financiado temas de
investigación o consultoría con la universidad.
Incluso puede haber estudiantes que, en virtud
de sus creencias, posturas personales o asuntos
laborales externos a la clínica, puedan sentir
la presencia del conflicto y es parte de la labor
de las clínicas aprender a manejarlos (Castro,
2004; Abramovich, 1999).
En virtud de ello, la forma de tratar el obs-
táculo es dándole manejo interno. Para ello la
existencia al interior de la clínica de una serie
de lineamientos claros para el tratamiento de
estas situaciones o incluso sobre las materias
alrededor de las cuales la clínica definitivamente
no trabajará; así mismo, la creación de instancias
en la Facultad que permitan tratar estos temas

297
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

y el apoyo de los centros de ética que existen al


interior de las universidades, resultan de vital
importancia.
Realmente lo importante en este asunto es
reconocer que los conflictos están allí, saber
cómo manejarlos y no simplemente dejar de
actuar por ello; debe haber claridad entre los
supervisores de la clínica, con los estudiantes
de la clínica y con las directivas de la facultad
y la universidad. Tampoco existe una fórmula
única de solución, dependerá del caso, de las
particularidades de este y del alcance de lo
que la clínica pretende con su estrategia, por
lo que es pertinente siempre hacer un análisis
holístico de los casos, antes de asumirlos, que
no solo contemple las características jurídicas
sino una mirada integral.

3. Los retos de la educación legal


clínica: elementos para hacer que
el modelo se fortalezca y trascienda
Existen muchos retos, pues el modelo clínico es por esencia
una creación dinámica, progresiva y en constante evolución
(Londoño et al., 2015), pues va ajustándose a los requeri-
mientos en atención a los temas pedagógicos, pero también
va respondiendo a las necesidades sociales del contexto, en
procura de demostrar que la clínica es verdaderamente un
espacio de formación integral, humanista, ética, que preten-
de formar abogados como agentes de cambios sociales y, en
consecuencia, sus aportes se orientan hacia la construcción
de una mejor sociedad (Wilson, 2007; Bloch, 2008).

298
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

De tal manera, este listado de retos es meramente


enunciativo e ilustrativo; no pretende generalizar ni to-
talizar los asuntos pendientes en torno a la educación
legal clínica, sino solo evidenciar algunos aspectos que se
pueden considerar retos diarios tanto de las clínicas y las
instituciones en las que estas se insertan como del Estado
y sus instituciones. De igual manera, como se señaló en la
parte introductoria de este escrito, los obstáculos siempre
se pueden plantear en clave de oportunidades de mejora,
justamente para que puedan ser transformados en retos
para la mejora y fortalecimiento del modelo clínico:

• La clínica debe ser pensada, planteada y realizada


desde la perspectiva de ser el espacio que le permita
al estudiante “volver al origen”, esto es, recordar
constantemente, o incluso ayudarle a encontrar, la
motivación real por la cual escogió estudiar dere-
cho. El reto está en que siempre las actividades
de la clínica, pedagógicas y de incidencia social,
conduzcan al estudiante a pensar y materializar su
rol en la sociedad, a reflexionar sobre la razón de
ser de su profesión y, sobre todo, a ver el derecho
como una herramienta de transformación social
(Álvarez, 2007).
• Las clínicas deben ser valoradas ampliamente desde
sus dos perspectivas: la pedagógica y la social; en
ese sentido, su validez curricular y reconocimiento
institucional le permiten actuar con solvencia e inte-
gridad ante autoridades administrativas, instancias
judiciales, espacios académicos y de formación en
derechos con comunidades. Esto se traduce, desde la
arista externa, en un reconocimiento de las clínicas

299
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

como verdaderos centros de pensamiento que con


sus aportes contribuyen a la construcción de un
mejor país, pues la formación de los estudiantes
a partir de los problemas de su propio contexto
les permite desarrollar sus habilidades jurídicas
y humanistas en pro de los derechos humanos, el
acceso a la justicia y el interés público, pasando de
un escenario pasivo a ser un verdadero agente de
cambio social (Arimond, 2015).
• La ética es el fundamento del actuar de las clínicas
jurídicas, pues estas son los escenarios naturales para
que la ética se materialice, enarbolando los roles
del estudiante en la clínica desde sus valores: como
persona, como ciudadano y como abogado (Casey,
2019). En ese sentido, las facultades de derecho,
al tener espacios como las clínicas jurídicas, dan
sustento a la realización del discurso de la ética,
pensando cada actividad desde las competencias
éticas, sociales y ciudadanas y haciendo de la empatía
un valor intrínseco al ejercicio de la profesión legal
(Londoño, 2015). Esto va atado a la premisa de
formación de líderes éticos y sociales, que destacan
por sus excelentes calidades académicas, pero, sobre
todo, por las humanas, es decir, una preocupación
constante por la formación de un liderazgo integral
(Murcia y Londoño, 2015).
• En el marco de los asuntos éticos, el reto diario
es aprender a formular lineamientos y adoptar
protocolos para manejar posibles dilemas éticos o
conflictos de intereses que surjan en el marco de
las actividades de la clínica, con los estudiantes o

300
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

incluso con los profesores. De igual manera, acoger


herramientas que en la práctica pedagógica y social
permitan a los supervisores de la clínica el manejo
adecuado de las crisis actuales y los retos que estas
mismas traen consigo. Respecto de este punto,
concebir la interdisciplinariedad al interior de la
clínica contribuye no solo a manejar estos asuntos
desde diversas perspectivas, sino a complementar
las posturas en el diseño de estrategias de litigio
(Álvarez y Tremblay, 2013).
• La sostenibilidad y perdurabilidad de redes, nacio-
nales, regionales y globales sobre clínicas jurídicas
es esencial. Todas las acciones que desde las clínicas
—y sus instituciones— se puedan realizar para hacer
que las redes existan, funcionen y se mantengan
activas es necesario. Los encuentros, especialmente
los internacionales, siempre serán un reto en sí
mismo, pues los asuntos de financiación hacen que
la movilidad no sea tan sencilla, pero es importante
contemplar ese tipo de rubros en los presupuestos de
las clínicas y, por supuesto, la búsqueda de fuentes de
financiación y cooperación internacional, que nunca
está de más. Las redes fomentan el intercambio
de experiencias y eso hace prosperar este tipo de
modelos dinámicos, creativos y en constante reno-
vación e innovación (CELS, 2013, p. 20; Blázquez,
2006). Ahora bien, la “nueva realidad” que planteó
la pandemia en términos de accesibilidad remota
y espacios sincrónicos representa una oportunidad
para repensar escenarios de encuentro que estaban
atados a la presencialidad, la cual nunca será suplida

301
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

por la virtualidad, pero que sin duda puede ser una


forma de afrontar nuevos retos y oportunidades
para consolidar trabajo clínico en diversas formas.
• El objetivo diario siempre estará enfocado en hacer
que la clínica sea sostenible, estable, perdure en el
tiempo, cumpla sus fines formativos y de impacto
social. Para ello es fundamental dar a la clínica y
sus actuaciones visibilidad interna y externa, con
un plan de visibilidad que permita evidenciar su
rol en la sociedad y en la formación, exaltando sus
resultados. Esto es igualmente útil para las insti-
tuciones, pues evidencian con ello su compromiso
social y de impacto en el entorno, como un fin
último de las universidades. En esa labor diaria, la
clínica debe luchar constantemente por mantener su
rigurosidad académica, su autonomía y sus propios
lineamientos para no terminar en una figura con
otra naturaleza jurídica o subsumida en otra área,
con otros fines. Para ello es esencial tener clara su
gestión y saberla presentar.
Adelantar las acciones que sean pertinentes
para lograr que la reforma a la ley que reglamenta
el funcionamiento de los consultorios jurídicos, que
luego de muchos ajustes por fin culminó su trámite
legislativo y fue sancionada por el presidente, sea un
punto de referencia para que autoridades administra-
tivas y judiciales comprendan el valor de las clínicas
jurídicas y su trabajo, para el fortalecimiento de la
democracia a partir de los aportes para la solución
de necesidades reales del contexto.
Para todos los efectos, resulta interesante resaltar
la forma en que esto fue incorporado a la Ley 2113,

302
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

pues deja ver el verdadero impacto del litigio que


se adelanta en el seno de las clínicas jurídicas:

Artículo 6°: “Servicios de los consultorios jurídicos.


Los Consultorios Jurídicos prestarán servicios de ase-
soría jurídica, conciliación extrajudicial en derecho,
representación judicial y extrajudicial, adelantamiento
de actuaciones administrativas e interposición de re-
cursos en sede administrativa y pedagogía en derechos.
Así mismo, podrán prestar servicios de conciliación en
equidad, mediación, mecanismos de justicia restaurativa
y litigio estratégico de interés público, así como todos aque-
llos otros servicios que guarden relación y permitan el
cumplimiento de los principios y objetivos establecidos
en esta ley […]
Parágrafo 1°. Para los efectos de esta ley, se entiende
por litigio estratégico de interés público las acciones
jurídicas encaminadas a lograr un efecto significativo
en las políticas públicas, la legislación y la sociedad
civil, a través de la garantía de los derechos. El litigio
estratégico de interés público lo podrán adelantar los
consultorios jurídicos mediante el empleo del modelo
pedagógico de las clínicas jurídicas o el desarrollo de
otras estrategias pedagógicas que promuevan la inte-
gración entre la investigación aplicada y el desarrollo
de acciones jurídicas para lograr un resultado de alto
impacto social”. (Énfasis añadido)

• Es un deber de las clínicas existentes apoyar pro-


yectos de clínicas en formación (Londoño, 2015),
pues garantizan que el movimiento clínico se siga
consolidando, crezca, evidencie su importancia y

303
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

se convierta en un referente en el marco de la for-


mación integral (Murcia y Londoño, 2015). Crear
clínicas no es fácil, pero es dar piso a la necesidad
de formar en la justicia social y llevar a instancias
políticas, judiciales o administrativas temas que de
otra forma no sería discutidos o al menos analizados
(CELS, 2012).

4. Las voces de los expertos:


unidos por sueños comunes
Desde una perspectiva personal y a manera de reflexión,
ser director de una clínica constituye un reto, una respon-
sabilidad y un privilegio. Un reto desde lo profesional, pues
supone transformar la enseñanza del derecho en un formato
que no solo represente transmisión de conocimientos sino
de valores, aprender a resaltar en cada estudiante sus habi-
lidades, competencias y destrezas y hacerlos cada día más
conscientes de los valores que los definen como personas,
ciudadanos y abogados, y que la clínica represente un es-
pacio invaluable dentro de su proceso de formación, por
su contacto con las comunidades, con las necesidades del
contexto y con la realidad del país. Una responsabilidad por-
que se trata de formar desde el ejemplo, desde lo humano,
desde la integridad; enseñar que la vida es una constante
de aprendizajes, que muchas cosas son de “ensayo y error”
y que la sensación de frustración que en muchos casos deja
la realidad del país y sus instituciones debe transformarse
en una oportunidad de crecimiento personal y profesional.
Por último, un privilegio, porque no es fácil encontrar la
oportunidad de combinar la pasión por la docencia con
la formación de agentes de cambio, como una manera de
aportar de forma indirecta a la formación de una mejor

304
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

sociedad, formando mejores abogados, mejores jueces y


mejores líderes.
La educación legal clínica reviste invaluables tesoros y
por ello la parte final de este escrito recoge las opiniones
de directores de clínicas de diferentes regiones del país,
que viven ese reto, esa responsabilidad y ese privilegio de
forma diaria, cada uno desde sus temáticas, sus contextos
y las necesidades legales que buscan satisfacer, pero con
unas premisas pedagógicas y sociales comunes. No podría
proponerse un escrito sobre la educación legal clínica en
Colombia sin escuchar la voz de los expertos. Durante el
primer semestre de 2021, se indagó con algunos directores
y directoras de clínicas jurídicas, de diferentes regiones del
país, con formatos y tiempos de existencia diferentes, ¿cuál
era a su juicio el aporte más importante de la educación
legal clínica al proceso de formación de personas, abogados
y ciudadanos, a partir de las necesidades legales y sociales
del contexto colombiano? A cada director o directora se
le propuso la pregunta abierta y podían responderla de
manera libre. El resultado: unas respuestas que denotan
que la educación legal clínica es un proceso académico con
alto sentido humanista y ético, sustentado en una preocu-
pación por formar personas con altas calidades humanas,
que empleen sus invaluables competencias académicas para
el servicio a la sociedad:

El trabajo clínico logra integrar tres dimensiones usual-


mente esquivas: 1. La formación profesional, contex-
tualizada y crítica del estudiante de Derecho. 2. La
responsabilidad social de las facultades de derecho,
enfocada al cambio social estructural. 3. La transfor-
mación social —local, nacional y global—, para superar

305
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

situaciones objetivamente injustas. (Juan Pablo Sarmien-


to, director de la Clínica Jurídica “Grupo de Litigio e
Interés Público, GLIP. Universidad del Norte, Atlántico)

La educación clínica permite a los estudiantes de dere-


cho entrar en contacto directo con realidades sociales y
aprender, a través de la práctica, las posibilidades que el
derecho tiene de transformarlas. Las Facultades de De-
recho deben insistir en promover y fortalecer el trabajo
clínico como una herramienta de comprensión desde
el pregrado del impacto que tiene el derecho en la vida
de las poblaciones históricamente marginadas y de la
multiplicidad de recursos que ofrece esta disciplina para
producir impacto social. (Juliana Bustamante, directora
del Programa de Acción por la Igualdad y la Inclusión
Social, PAIIS, Universidad de los Andes, Bogotá)

El modelo clínico del derecho cobra especial relevancia


al romper los paradigmas de la enseñanza y aprendizaje
de la disciplina, ya que desde su esencia y objetivos
busca construir con base en la investigación y el saber
hacer, estrategias que promuevan el restablecimiento
de los derechos de las comunidades, entendiendo la
importancia de unir esfuerzos a través de alianzas con
diferentes actores, con una mirada transdisciplinar e
integral de las problemáticas, para dar una respuesta real
y efectiva procurando el empoderamiento de los afecta-
dos y rescatando el “deber ser” dentro de la consciencia
social. (Diana Carolina Pinzón, directora de la Clínica
Jurídica de Interés Público y Derechos Humanos UNAB,
Universidad Autónoma de Bucaramanga, Santander).

306
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

El enfoque clínico es de gran relevancia para Colombia,


porque concentra todos los componentes de un enfoque
de enseñanza y aprendizaje del Derecho que resignifican
la tradición pedagógica, a partir del cambio en la forma
de comprender y practicar el Derecho, y pregonando
la articulación con la sociedad y la humanización del
perfil profesional del abogado. (Jorge Eduardo Vásquez,
coordinador de la Clínica Jurídica “Decreto 1500”,
Universidad Católica Luis Amigó, Antioquia)

Fortalecer el modelo clínico en Colombia, resulta im-


portante no solamente porque una ley que está para
sanción presidencial, lo exige en todos los Consultorios
Jurídicos, sino también y principalmente, porque con-
lleva un modelo de enseñanza que permite a nuestros
estudiantes, pensar y aplicar lo jurídico desde lo social
y lo humano, y además, porque les permite conocer una
manera mucho más amplia, multidisciplinaria y ética, de
ver, analizar y abordar las causas que les tocará afrontar
en su ejercicio profesional. (Jorge Andrés Ilera, director
de la Clínica Jurídica “Grupo de Acciones Públicas
Icesi-GAPI”, Universidad Icesi, Valle del Cauca)

El modelo clínico en la enseñanza del derecho recobra


su importancia, en el entendido que la formación del
abogado no se limita a las fundamentaciones teóricas,
sino que, dicho conocimiento es aplicado a la realidad
social, a través de procesos que generan espacios de re-
flexión pedagógica, construcción de un método integral
e interdisciplinario propio de atención, intervención y
formación para la investigación y el litigio estratégi-
co; proyección social, favoreciendo los intereses de la

307
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

comunidad en general y de las personas en situación en


vulnerabilidad, donde el estudiante tendrá la oportu-
nidad de abordar diferentes situaciones sociales de una
manera crítica y jurídica en la solución de conflictos de
interés público. (Giovanni Paulo Biassi, director de la
Clínica Jurídica de Interés Público, Fundación Univer-
sitaria de San Gil, Unisangil, Santander)

Más allá de la valoración general de las clínicas jurí-


dicas como mediadoras de justicia social y ambiental
y la enseñanza clínica del derecho como un proceso
pedagógico que integra la docencia, la investigación y la
responsabilidad universitaria. Ambas, las clínicas y sus
procesos de enseñanza-aprendizaje, constituyen en sí la
principal forma de equilibrar la calidad académica con la
felicidad; la cercanía, el diálogo horizontal y la calidad
humana con la excelencia. Son, en esencia, símbolos de
libertad, igualdad y solidaridad. (Mauricio Madrigal,
director de la Clínica Jurídica de Medio Ambiente y
Salud Pública, MASP, Universidad de los Andes, Bogotá)

Conclusiones
Siempre hablar de la educación legal clínica supone hablar
de creatividad, innovación, formación humanista e integral
y el éxito del modelo justamente se encuentra en no dejar
que ninguna de esas aristas de reflexión decaigan, que
siempre se compaginen de manera armónica el objetivo
pedagógico, de formación a partir de la realidad, con pers-
pectiva ética y ciudadana y el objetivo social, de incidir,
desde el derecho, en procura de una transformación social
que propenda por el acceso a la justicia en condiciones de

308
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

igualdad, por la garantía de los derechos humanos y la


defensa del interés público.
Las fortalezas son evidentes, muy acordes con el sentir
y el actuar de las generaciones actuales, con una fuerte
preocupación por las necesidades del contexto y la retri-
bución a la sociedad de los privilegios, especialmente, el
de tener el conocimiento legal y poderlo usar en beneficio
y al servicio de la sociedad. Las oportunidades de mejora
siempre estarán allí, para transformarlas en retos y hacer
de estas verdaderas posibilidades para el fortalecimiento
de las clínicas jurídicas.
Los avances han sido muchos y, con ello, los retos
diarios, pero el avance y la consolidación del modelo en el
país no puede darse el lujo ni de cesar en sus procesos de
fortalecimiento ni de crecimiento, pues la educación legal
clínica llegó hace más de veinte años y para quedarse. Entre
todas las clínicas debe propiciarse un apoyo constante a
las ya existentes y fomentar el surgimiento de nuevas, así
como el funcionamiento de la Red Colombiana de Clínicas
Jurídicas, pues solo así se mantiene el dinamismo que las
caracteriza y verdaderamente se aporta al cambio social
y a la construcción de un mejor país, desde la formación
de los futuros abogados y desde la creación de soluciones
a problemas del día a día, como un escenario de comple-
mentariedad ante el actuar del Estado, en algunos casos
ajeno, en otros débil e insuficiente.

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Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

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Entrevistas a directores y directoras de clínicas jurídicas


(Recaudo durante el primer semestre de 2021)
Diana Carolina Pinzón, directora de la Clínica Jurídica de
Interés Público y Derechos Humanos UNAB, Universidad
Autónoma de Bucaramanga (Santander).
Giovanni Paulo Biassi, director de la Clínica Jurídica de Interés
Público, Fundación Universitaria de San Gil, Unisangil
(Santander).
Jorge Andrés Ilera, director de la Clínica Jurídica “Grupo de
Acciones Públicas Icesi-GAPI”, Universidad Icesi (Valle
del Cauca).

316
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

Jorge Eduardo Vásquez, coordinador de la Clínica Jurídica


“Decreto 1500”, Universidad Católica Luis Amigó
(Antioquia).
Juan Pablo Sarmiento, director de la Clínica Jurídica “Grupo
de Litigio e Interés Público, GLIP ”, Universidad del
Norte (Atlántico).
Juliana Bustamante, directora del Programa de Acción por
la Igualdad y la Inclusión Social, PAIIS, Universidad de
los Andes (Bogotá).
Mauricio Madrigal, director de la Clínica Jurídica de Medio
Ambiente y Salud Pública, MASP, Universidad de los
Andes (Bogotá).

Anexo. Listado Red Colombiana


de Clínicas Jurídicas

Nombre de la clínica Universidad a la que hace parte Asuntos en los que trabaja

Clínica de Ética y Universidad del Rosario Corrupción desde el en-


Transparencia (Bogotá) foque penal y comercial.

• Participación y demo-
cracia ambiental.
• Personas y grupos en
Grupo de Acciones Universidad del Rosario
condición de vulnera-
Públicas (GAP) (Bogotá)
bilidad.
• Desplazamiento por
desastres naturales.

Clínica de Movilidad Universidad del Rosario Asistencia legal a pobla-


Humana Transfronteriza (Bogotá) ción migrante.

Clínica contra la Violencia contra las


Universidad del Rosario
Violencia Intrafamiliar y mujeres y violencia intra-
(Bogotá)
de Género (VIG) familiar.
Continúa

317
Educación legal clínica: una mirada a la experiencia comparada como modelo de formación

Nombre de la clínica Universidad a la que hace parte Asuntos en los que trabaja

• Discapacidad.
• Construcción de paz.
Programa de Acción por
Universidad de los Andes • Derechos de la pobla-
la Igualdad y la Inclusión
(Bogotá) ción LGBTI
Social (PAIIS)
• Derechos de los adul-
tos mayores.

Clínica Jurídica para Universidad de los Andes Asistencia legal a pobla-


Migrantes (Bogotá) ción migrante.

Clínica Jurídica de Medio


Universidad de los Andes
Ambiente y Salud Pública Ambiente y salud pública.
(Bogotá)
(MASP)

Universidad de los Andes Prisiones, política crimi-


Grupo de Prisiones
(Bogotá) nal y criminología.

Grupo de Estudio Géne- Universidad Católica Asuntos de género y


ro y Derecho de Familia Luis Amigó (Medellín) violencia intrafamiliar.

• Derechos humanos.
Clínica Jurídica de
Corporación Universita- • Patrimonio cultural.
Interés Público y
ria Americana (Medellín) • Políticas públicas.
Epistemología Crítica
• Género.

• Conflictos ambientales.
Clínica Jurídica de Universidad de Medellín
• Enfoque de género
Interés Público (Medellín)
• Derechos colectivos.

Clínica Jurídica de Universidad Católica


Derechos humanos,
Derechos Humanos de Oriente (Rionegro-
género y discapacidad.
(UCO) Antioquia)

Clínica Jurídica en Universidad Santiago Género, medio ambiente


Derechos Humanos de Cali (Cali) y derecho constitucional.

Clínica Jurídica de la
Universidad de San Trata de personas y tráfico
Universidad de San
Buenaventura (Cali) ilícito de migrantes.
Buenaventura de Cali

Inclusión social,
Grupo de Acciones Universidad Icesi
movilidad humana y
Públicas Icesi (Cali)
discapacidad.

318
La educación legal clínica en Colombia: un movimiento que llegó para quedarse

Nombre de la clínica Universidad a la que hace parte Asuntos en los que trabaja

• Ambiente
• Indígenas
Grupo de Litigio Universidad del Norte • Población LGBTIQ+
de Interés Público (Barranquilla) • Migrantes
• Población en proceso
de reintegración

• Territorio y medio
Clínica Jurídica ambiente.
de Interés Público • Género e inclusión
Universidad Surcolom-
“Grupo Investigativo social.
biana (Neiva)
de Intervención Social • Moralidad Adminis-
– GIIS – trativa.
• Espacio público.

Fundación Universitaria • Alumbrado público,


Clínica Jurídica
Navarra Uninavarra medio ambiente,
Uninavarra
(Neiva) género.

• Asuntos constitucio­
nales.
Clínica Socio-Jurídica Universidad de Caldas • Conflictos socio
de Interés Público (Manizales) ambientales.
• Pueblos originarios.
• Género.

Clínica Jurídica de Apoyo Universidad Juan de


• Género, discapacidad,
a la Discapacidad y la Castellanos
migrantes.
Inclusión Social (Cadis) (Tunja)

Clínica Jurídica de Universidad Autónoma


Interés Público y de Bucaramanga • Género y migración.
Derechos Humanos (Bucaramanga)

• Discapacidad.
Clínica Jurídica de • Género.
Universidad de Ibagué
Derechos Humanos • Medio ambiente.
(Ibagué)
e Interés Público • Comunidades y res-
guardos indígenas.

319
Como resultado de un esfuerzo académico, derivado del trabajo
que se ha realizado al interior del Grupo de Acciones Públicas de la
Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario, en asocio
con la Fundación Hanns Seidel, se concibió esta obra conmemorati-
va de los 22 años de creación y trabajo ininterrumpido del GAP. Este
libro tiene dos propósitos: por un lado, documentar el quehacer de
la clínica en diversos frentes, y por el otro, revisar de manera jui-
ciosa y multidimensional las perspectivas que los profesores tienen
alrededor de la Educación Legal Clínica hoy, en diversas regiones
donde el modelo ha existido y ha ido buscando su lugar, su recono-
cimiento y posicionamiento.
En este sentido, al pensar el libro, el equipo supervisor de la
Clínica, concibió una estructura bipartita, que permitiera consoli-
dar algunas acciones de litigio estratégico destacadas que fueron
adelantadas por la clínica en el período 2014-2021, que coincide
con la finalización de la revisión de casos contemplada en el libro
anterior y también tener unos escritos sobre el estado actual del
modelo clínico visto desde la experiencia de profesores dedicados
a la educación clínica del derecho, que conciben el escenario como
un verdadero espacio para la generación de transformaciones en
la enseñanza del derecho, para la formación de líderes sociales y
agentes de cambio y para materializar los valores éticos y sociales
que fundan la profesión legal.

Este libro fue compuesto en caracteres


Adobe ­Caslon Pro 11,2 puntos en 2022,
e impreso por Xpress Estudio Gráfico y Digital SAS
en Bogotá D. C., Colombia

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