1. Valoración y posible acercamiento del diagnóstico del caso.
ASH es una mujer víctima de violencia de género que ha sufrido en varias ocasiones
situaciones de maltrato físico y psicológico en forma de insultos, amenazas y
menosprecios. Como consecuencia, tiene mucho miedo, intranquilidad, dificultades para
conciliar el sueño y pesadillas recurrentes sobre lo vivido con un gran sentimiento de
culpa, por lo que encontramos síntomas que sugieren un Trastorno de Estrés
postraumático teniendo en cuenta que esta la última agresión sufrida no ha sido la única.
Concretamente presenta recuerdos intrusivos en forma de pesadillas sobre el hecho
traumático, así como cambios en reacciones físicas y emocionales como el sentimiento de
culpa, la intranquilidad y las dificultades para conciliar el sueño.
La vulnerabilidad de ASH se ve acentuada por su condición de inmigrante, la falta de
apoyo social y económico, y la responsabilidad de cuidar a sus dos hijos, de 8 y 10 años,
quienes también son víctimas de violencia de género al haber sido testigos de las
diferentes agresiones.
ASH está decidida a abandonarle de forma definitiva, lo que podría indicar que es
consciente de la situación insostenible en la que se encuentra y la necesidad de salir de
esta situación de dependencia para poder seguir adelante. Sin embargo, su dependencia
económica y la falta de opciones para un hogar alternativo limitan su capacidad de
decisión, generando una sensación de impotencia. Aunque ASH está considerando dejar a
su agresor de forma definitiva, se siente insegura sobre si debe presentar una denuncia
debido al temor de las repercusiones que esto podría tener para ella y sus hijos. Este
dilema crea una disonancia cognitiva entre su deseo de proteger su bienestar y el de sus
hijos y su percepción de falta de recursos para actuar.
Presenta mucho miedo e indefensión al no contar con recursos que le permitan vivir fuera
del domicilio que comparte por la pareja, pues como se ha mencionado anteriormente, no
cuenta con apoyos ni tiene ingresos propios. Esta situación supone una gran disonancia
cognitiva en cuanto a lo que debe hacer para salvaguardar su bienestar y el de sus hijos y
las acciones que puede tomar de forma autónoma, pues siente que es incapaz de hacer
frente a esta situación. Además, las repetidas situaciones de maltrato físico y psicológico
por parte de la persona con la que tiene un vínculo y comparte hijos supone un alto grado
de desgaste psicológico por la invalidación y la desprotección en la que se encuentra, así
como sentimientos de culpa relacionados con las experiencias que están presenciando sus
hijos. En este sentido, la situación de aislamiento y dependencia le puede estar
generando dificultades en cuanto a tomar la decisión de interponer una denuncia,
alimentando un desgaste psicológico significativo.
2. Argumente si estaría justificado o no proponer el ingreso de la unidad
familiar en un recurso de acogida para mujeres víctimas de violencia de
género. En caso afirmativo, y si la mujer acepta, a qué tipo de Recurso de
Acogida derivaría. Justifique su decisión.
ASH podría considerarse población destinataria de los Recursos de Acogida (RA), debido
a que se encuentra en situación de vulnerabilidad por diversas razones: es una mujer
mayor de edad, víctima de violencia de género por su pareja, que tiene 2 hijos menores de
edad a su cargo también víctimas de violencia de género por su agresor (al presenciar
situaciones de maltrato físico y psicológico hacia su madre por parte de su padre) y que no
tiene alojamiento alternativo que ofrezca condiciones de seguridad y protección.
Teniendo en consideración los síntomas psicológicos se podría considerar que la mujer es
consciente de su situación extrema, ya que la petición de ayuda al servicio se ha realizado
de forma voluntaria y la idea de abandonarle ha sido por su parte. En este sentido, la
mujer, actualmente, está implicada en su propio proceso de recuperación, buscando ayuda
para salir del domicilio. Sin embargo, la situación de aislamiento y dependencia le puede
estar generando dificultades en cuanto a tomar la decisión de interponer una denuncia.
Presenta mucho miedo e indefensión al no contar con recursos que le permitan vivir fuera
del domicilio que comparte por la pareja, pues como se ha mencionado anteriormente, no
cuenta con apoyos ni tiene ingresos propios. Esta situación supone una gran disonancia
cognitiva en cuanto a lo que debe hacer para salvaguardar su bienestar y el de sus hijos y
las acciones que puede tomar de forma autónoma, pues siente que es incapaz de hacer
frente a esta situación. Además, las repetidas situaciones de maltrato físico y psicológico
por parte de la persona con la que tiene un vínculo y comparte hijos en común que
también son víctimas de violencia de género por presenciar las situaciones de violencia,
podríamos encontrar un alto grado de desgaste psicológico por la invalidación y la
desprotección en la que se encuentra, así como sentimientos de culpa relacionados con
las experiencias que están presenciando sus hijos.
Tras conocer esta información, podríamos enviar la solicitud a la Delegación Provincial del
Instituto de la Mujer para proponer a ASH entrar en un Recurso de Acogida Urgente donde
realizarían una valoración más extensa sobre su caso y derivarían al recurso de acogida
más oportuno. Según la información con la que contamos podría encajar en una Casa de
Acogida de larga estancia donde podría entrar junto con sus hijos con el objetivo de recibir
una atención integral para paliar las secuelas de la violencia de género de la mujer y se
sus dos hijos y aumentar su autonomía para poder seguir adelante sin su pareja. Además,
teniendo en cuenta el bajo arraigo a la localidad que indica podría beneficiar su adaptación
a este recurso.
3. Enumere, según el protocolo de ingreso, y con carácter general, qué causas
desaconsejan el ingreso en un Recurso de Acogida.
Según el protocolo, el Ingreso en un Recurso de Acogida se aconseja cuando exista un
riesgo alto de peligro para ella y para sus hijos/as si permanece en la localidad, la mujer se
identifica como víctima de violencia, está concienciada que desea romper la relación con el
agresor y no cuenta con una alternativa posible de alojamiento seguro con familiares y/o
amistades. Así como si el desarraigo que supone la derivación a un recurso fuera de la
localidad es insignificante en comparación con el nivel de riesgo que corre de permanecer
en la localidad. La no existencia de una denuncia tampoco desaconseja el ingreso en un
Recurso de Acogida. Sin embargo, si alguna mujer sufriese otro tipo de violencia de
género que no estuviese relacionada con su pareja o expareja serian derivadas a otros
recursos adecuados a sus problemáticas.