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Reporte de lectura capítulo 8 “El primer lenguaje” del libro "Desarrollo del

lenguaje"
Esmeralda Gpe. Aguilar Niño

Emisiones de palabras aisladas


Las emisiones de palabras aisladas son el primer paso en el desarrollo del lenguaje
de los niños. En esta etapa, típicamente entre los 10 y 15 meses, los niños
comienzan a producir palabras que representan objetos, personas o acciones en su
entorno inmediato. Estas palabras suelen ser sustantivos, como “mamá”, “papá” o
“agua”, y su uso se relaciona con experiencias significativas. A través de estas
emisiones, los niños no solo comienzan a comunicarse, sino que también
establecen conexiones entre las palabras y su significado en un contexto específico.

Aspectos pragmáticos del lenguaje inicial


El uso de palabras aisladas no es solo un ejercicio de vocalización; los niños
emplean estas palabras con intenciones comunicativas claras. Este aspecto
pragmático del lenguaje inicial se manifiesta cuando, por ejemplo, un niño dice
“agua” al ver un vaso. Aquí, la palabra no solo identifica un objeto, sino que también
actúa como una solicitud. Esta capacidad para usar el lenguaje de manera
intencionada indica un desarrollo cognitivo que va más allá de la mera repetición y
refleja su comprensión del entorno social.

El léxico inicial
El léxico inicial de un niño está formado por un conjunto limitado de palabras,
típicamente aquellas que tienen relevancia en su vida diaria. Este léxico se va
expandiendo a medida que el niño interactúa con su entorno y recibe estímulos
lingüísticos. Es común que los primeros 50 términos aprendidos sean principalmente
sustantivos, pero con el tiempo, los verbos y adjetivos comienzan a incorporarse. La
adquisición de estas palabras está influenciada por la frecuencia de uso en el hogar
y la interacción con adultos, quienes modelan el lenguaje.

El significado de las emisiones de palabras aisladas


Las emisiones de palabras aisladas tienen significados que varían según el contexto
en que se utilizan. Por ejemplo, la palabra “más” puede referirse a un deseo por más
comida o más juego. Esta capacidad de utilizar palabras para transmitir diferentes
significados en función de la situación demuestra que los niños están desarrollando
una comprensión semántica y están comenzando a categorizar sus experiencias.

Primeras combinaciones de palabras


La transición hacia las primeras combinaciones de palabras ocurre típicamente
entre los 18 y 24 meses. En este período, los niños comienzan a juntar dos palabras
para formar expresiones simples que les permiten comunicar ideas más complejas.
Por ejemplo, pueden decir “más leche” para solicitar que se les sirva más de esa
bebida. Este avance no solo refleja un mayor dominio del lenguaje, sino que
también señala un desarrollo cognitivo, ya que los niños empiezan a comprender las
relaciones entre diferentes conceptos.

La transición: primeras combinaciones de palabras


Este momento de transición es crítico, ya que los niños empiezan a experimentar
con el orden de las palabras y las estructuras gramaticales. Estas combinaciones
iniciales, aunque simples, son fundamentales para el desarrollo del lenguaje. A
través de la práctica y la retroalimentación de sus cuidadores, los niños ajustan su
uso del lenguaje, aprendiendo sobre las reglas y patrones que rigen la formación de
frases.

Combinaciones de dos palabras


Las combinaciones de dos palabras se convierten en una herramienta crucial para
los niños, permitiéndoles expresar ideas más específicas y claras. En esta etapa, las
combinaciones pueden seguir estructuras simples, como “papá coche” o “más fruta”,
y son indicativas de la creciente habilidad del niño para organizar su pensamiento y
comunicar sus necesidades y deseos de manera más efectiva. Estas combinaciones
reflejan no solo el vocabulario adquirido, sino también el entendimiento de cómo los
diferentes elementos del lenguaje se pueden unir para transmitir significados.

Emisiones más largas


A medida que los niños continúan desarrollándose, sus emisiones se vuelven más
largas y complejas. Esto puede incluir frases de tres o más palabras, donde
empiezan a incorporar más elementos gramaticales y a jugar con diferentes
estructuras sintácticas. Este desarrollo es un indicativo de su creciente competencia
lingüística y su capacidad para pensar y expresar ideas de manera más elaborada.

Patrones fonológicos
El dominio de patrones fonológicos también juega un papel esencial en el desarrollo
del lenguaje. Los niños comienzan a experimentar con la producción de sonidos y la
entonación, lo que es crucial para la inteligibilidad del habla. A menudo, durante esta
etapa, los niños muestran variaciones en su pronunciación mientras se esfuerzan
por reproducir los sonidos del habla adulta. Esta fase es importante para el
desarrollo de la articulación clara y la fluidez.

Emisiones de palabras aisladas


Volviendo al tema de las emisiones de palabras aisladas, es fundamental reconocer
que estas no son solo pasos preliminares en el desarrollo del lenguaje. Sirven como
base para la construcción del léxico y para la comprensión del lenguaje en contextos
más amplios. Los niños, al usar palabras aisladas, comienzan a establecer un
sistema de comunicación que eventualmente se convertirá en un lenguaje más
complejo.

Las combinaciones de palabras


Las combinaciones de palabras son esenciales en el desarrollo del lenguaje, ya que
permiten a los niños comunicar ideas más sofisticadas y experimentar con
diferentes formas de expresión. Esta habilidad de combinar palabras se correlaciona
con su desarrollo cognitivo y social, ya que a través de la interacción con otros
aprenden a usar el lenguaje de manera más efectiva y a entender las normas de la
conversación.

El aprendizaje de las unidades y la extensión


Finalmente, el aprendizaje de las unidades lingüísticas y su extensión es un proceso
continuo. Los niños no solo aprenden a usar palabras y combinaciones, sino que
también comienzan a aplicar su conocimiento a nuevas situaciones. Por ejemplo, si
un niño aprende la palabra “perro”, puede usarla para referirse a cualquier perro que
vea, demostrando una capacidad de generalización y una comprensión más amplia
del lenguaje.
Los niños pasan de emisiones simples a un uso más complejo del lenguaje,
reflejando tanto su desarrollo cognitivo como su interacción social. La comprensión
de estos procesos es crucial para quienes trabajan en educación y desarrollo
infantil, ya que permite apoyar mejor el aprendizaje y la comunicación en las etapas
tempranas de la vida.

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