Nuevos estilos para la constitución de parejas
Los cambios sociales y culturales están generando modificaciones en las diferentes
instituciones, la familia, el trabajo, etc. Esto impacta en las diferentes formas de
percibir las demandas y las necesidades tanto propias como del entorno.
Los momentos en los que ocurren los diferentes escenarios y situaciones son
diferentes. Como consecuencia, llevan a transiciones y adaptaciones en secuencia
que permiten integrarlos internamente de maneras diversas al tener en cuenta el
respeto por lo diverso y lo individual.
Se generan nuevos acuerdos de acuerdo con todas estas modificaciones. Por
ejemplo, en torno a la pareja, lo cual permite hacer visibles expresiones y formas que
establecen nuevos vínculos y dinámicas en las vidas de las personas.
Nuevos estilos para la constitución de parejas
Referencias
QUESTION B AN KS
LECCIÓN 1 de 2
Nuevos estilos para la constitución de parejas
Anteriormente se hizo referencia a los roles que se asignan socialmente.
Estos roles implican el establecimiento de vínculos relacionados con los
diferentes espacios que ocupan las personas y las relaciones e
interrelaciones que se van generando en torno a ello.
Los vínculos significan a las personas y al mismo tiempo, las personas
pertenecen a distintos espacios y comparten diferentes lugares. Por lo tanto,
al modificarse los espacios es de esperar que ocurran modificaciones en los
vínculos y en las formas en que ellos significan a las personas.
Los cambios culturales, como el acceso a la libre educación y a los diferentes
ámbitos de trabajo, han puesto a disposición oportunidades y brindaron
posibilidades de elección lejos de los matrimonios tanto por conveniencia
como arreglados o de la idea del amor romántico.
Por su parte, la influencia de los medios tecnológicos afecta en la forma,
velocidad y fluidez en que se establecen los vínculos. Las formas de crear las
nuevas formas de parejas se fueron estableciendo y adecuando a las nuevas
demandas de las personas y características culturales, sociales y
tecnológicas.
Las leyes acompañan a estas nuevas normas son, por ejemplo, el
establecimiento de la ley de divorcio vincular (Ley 23 515)¹ y la ley de
matrimonios igualitarios (Ley 26 618)² . Ellas son producto de una respuesta
que brinda un marco legal a estos cambios, demandas y necesidades de las
personas. Esto permitió la legitimación de situaciones que eran omitidas
socialmente dentro de un entorno tradicionalista y abrió otros campos como
el acceso a las adopciones y los diferentes tipos de familias.
¹ Ley 23 515. (1987). Congreso de la Nación Argentina. Recuperado de [Link]
² Ley 26618. Matrimonio Civil. (2010). Congreso de la Nación Argentina. Recuperado de [Link]
Estas nuevas formas de convivencia permiten la elección y la libertad de
poder generar oportunidades y decisiones. Entre algunas posibilidades
encontramos a las uniones convivenciales, la posibilidad del divorcio y
casarse nuevamente o simplemente establecer una nueva pareja.
Algunos autores como González (2007), basados en Bauman (2005),
mencionan el concepto de modernidad líquida como una respuesta de la
sociedad ante las crecientes demandas y ansiedades provocadas por todos
estos cambios, el sentimiento de lo urgente, lo inmediato y la relativización
de los vínculos. Además, mencionan que uno de los miedos de las
sociedades modernas es que estos espacios queden fijos o sólidos y no
permitan abrirse a nuevos cambios. Este autor sugiere también la posibilidad
de que se generen procesos angustiantes ante la falta de estabilidad y
secuencias en torno al relativismo y fluidez como una tendencia hacia el
individualismo.
Otro aspecto a tener en cuenta sobre los cambios es el ámbito económico,
ya que influye en la calidad del tiempo que se dedica en pareja. Por lo
general, es de esperar que en las parejas de niveles medios y bajos, por una
necesidad de poder mantener sus ingresos, se dificulte el tiempo compartido
más allá de la convivencia, situaciones que posiblemente lleven a malestares
o conflictos.
Los tipos de pareja: tradicionales,
innovadoras, contraculturales
Los cambios sociales y culturales, tal como se mencionaba anteriormente,
afectan a las diferentes estructuras en todas sus dimensiones. Una de ellas
son las formas en las que se establecen los vínculos y las diferentes
maneras en las que se relacionan entre sí.
Todos estos cambios generan nuevos dispositivos vinculares dentro de las
parejas con nuevas reglas y nuevos acuerdos que en este sentido se ajustan
a un deseo de las personas que se encuentran dentro de ese vínculo, más
que tratarse de ser una respuesta a ciertos mandatos sociales, como formas
de cumplimiento.
Los modelos de parejas tradicionales basadas en la figura parental
masculina como eje central son uno de los esquemas que se ha visto
modificado por los cambios socioculturales. Anteriormente, dentro de un
esquema referencial conservador, la división de géneros se dimensionaba y
quedaba en evidencia dentro de aspectos como el manejo del dinero o en
cómo se producía la distribución de tareas y trabajo.
Esta legitimación y apertura de nuevos espacios de la mujer han permitido
movimientos en estas estructuras de bases tradicionales, lo cual generó
otros lugares en los cuales las mujeres tienen posibilidades de elección en
cuanto a los tiempos y lugares a ocupar (la maternidad, el lugar de
distribución de tareas dentro de una pareja, las formas en las que se
distribuye el dinero, el acceso al trabajo). De esta manera, se aleja de un
patrón signado por la función reproductiva y la dependencia económica en
otro proveedor al generar sus propios recursos y espacios.
Los movimientos de género, además de estos cambios relacionados a las
parejas heteronormadas, permitieron la apertura a la configuración de otras
formas en la elección de parejas. Se puede tratar de parejas de igual sexo de
acuerdo con la propia elección y satisfacción del deseo gracias a los
progresos en relación con referente a las identidades de género actuales.
Historización de las relaciones de pareja:
La relación de pareja durante las distintas
épocas
Tal como se viene desarrollando, los cambios socioculturales han producido
modificaciones en las formas en que las personas se relacionan, establecen
sus vínculos y sobre las decisiones de compartir diferentes espacios, por
ejemplo, al formar una pareja.
A lo largo de la historia humana y en los más diversos ámbitos geográficos,
las relaciones amorosas han ocupado un espacio central en la vida de los
sujetos. Hoy conocemos la enorme diversidad cultural con que se establecen
la atracción sexual y los sentimientos amorosos, que aúnan su carácter
universal con una gran variabilidad social y subjetiva (Meler,2017). Amor y
dominación han ido casi siempre de la mano.
Los diferentes modelos se ven atravesados por los avances tecnológicos y
en el incremento del cambio en el pensamiento social sobre el imaginario de
las sexodisidencias. Así, se brindan diferentes lugares en cuanto a la libre
elección de las personas, con lo cual se puede establecer una relación de
pareja de unión libre, una sociedad de convivencia, un matrimonio civil o
religioso (o ambos), elegir el vivir separados pero ser una pareja formal, ser
una pareja informal y salir además con otras personas, entre otras maneras
en las cuales estas configuraciones se pueden llegar a dar en secuencias e
interacción con múltiples factores que se vayan observando.
Cuando se mencionaba la tradicionalidad de las parejas de épocas pasadas
es posible reconocer un recorrido hasta poder convivir: visitas supervisadas a
la mujer que se pretendía, las cuales implicaban un compromiso posterior de
matrimonio; el matrimonio propiamente dicho, donde los noviazgos de la
adolescencia duraban para el resto de la vida y en muchas ocasiones no por
propia elección; y el relegar las relaciones sexuales a la etapa de
consolidación de esa unión por medio de la legalización del matrimonio, lo
cual ocasionaba frustraciones, sentimientos de opresión y subyugamiento.
No obstante, con la llegada de la modernidad, estos lugares modificados
permitieron a las personas acceder en fases previas a la convivencia como
exploración, en un poder conocerse y reconocerse con el otro, explorar las
similitudes y las diferencias, relegar en algunos casos la convivencia,
cambiar de partner en la relación, poder acceder a una separación y una
nueva conformación de pareja o decidir permanecer sin pareja sin que ello
implique un estigma social. La sexualidad es vivida de una forma más
accesible no siendo solo pensada dentro de las relaciones de parejas ni
donde la sexualidad no se encuentra solamente pensada desde lo
reproductivo, sino como una vivencia de la libre expresión de las personas,
sus cuerpos y el lugar donde el placer sexual es recíproco y se da en función
del desarrollo de las habilidades sexuales.
La prolongación de las parejas en la convivencia se debe en la actualidad a la
elección de las personas en permanecer mientras que las dos personas se
encuentren de acuerdo y provea bienestar en ambos participantes. La
fidelidad, la confianza y el amor son elecciones individuales y luego
compartidas con otro, lo cual revaloriza la figura del otro como una persona
de derecho y libre en sus elecciones. Asimismo, se presentan los acuerdos
en las parejas que son aquellos pactos en los cuales las parejas establecen
ciertas reglas para su relación. Como se piensa que es un proceso dinámico
en el cual convergen múltiples factores, es de esperarse que estos pactos
deban ser reformulados ante la sensación de malestar de algún participante
de la pareja. Esto, a su vez, propicia nuevas formas vinculares gracias a la
flexibilidad y el respeto. La inflexibilidad, por su parte, es posible pensarla
desde lo rígido, que por lo general termina generando conflictos y rupturas en
las parejas, con consecuencias tanto en lo individual como en lo contextual.
Finalmente, otro aspecto a destacar en cuanto a los cambios en las parejas a
lo largo del tiempo son las pautas en cuanto a la edad de las personas que
establecen una relación o comienzan a conocerse. Esta no se encuentra
determinada por el sesgo (más allá de las elecciones particulares basadas
en modelos inconscientes), puesto que en la actualidad, es posible encontrar
parejas en donde es posible que exista una diferencia de edades pero al
mismo tiempo los acuerdos y proyectos que estas mantengan generan lazos
que no se encuentran determinados por la edad, sino por sus propias
elecciones.
En referencia a lo que se ha trabajado te invito a leer este artículo de Janine
Puget, donde vas a poder incorporar otra mirada para poder hacer sus
propias conjeturas en cuanto a la influencia de lo contemporáneo en los
vínculos.
Hay que amigarse con los confl[Link]
1.1 MB
Fuente: Ranzani, O. (2018). Hay que amigarse con los conflictos. En Página 12. Recuperado
de [Link]
Este otro artículo es para que puedas tener referencia de un cambio social y su impacto en las instituciones.
A 33 años del divorcio vincular, la ley que dividió a los
[Link]
943.2 KB
Fuente: Marabotto, E. (2020). A 33 años del divorcio vincular, la ley que dividió a los argentinos. En Télam.
Recuperado de [Link]
A modo de repaso
De acuerdo con lo desarrollado en esta lectura, ¿cuáles consideras que
serían las preguntas a realizar en tu entrevista que den cuenta de las
diferentes formas de pareja, los cambios a través del tiempo y las diferentes
maneras en las que se pueden llegar a verificar esos vínculos? Si te
encuentras en algún tipo de relación, ¿qué piensas de las relaciones de
pareja? Si es su primera pareja, ¿cuáles son las características de este
vínculo? ¿Cuáles son los acuerdos y pactos que preexisten? ¿Has notado
cambios y modificaciones a lo largo del tiempo?
C O NT I NU A R
LECCIÓN 2 de 2
Referencias
González, N. (2007). Bauman, identidad y comunidad. En Espiral,
XIV(40),179-198. Recuperado de
[Link]
Ley 23 515. (1987). Congreso de la Nación Argentina. Recuperado de
[Link]
24999/21776/[Link]
Ley 26 618. Matrimonio Civil. (2010). Congreso de la Nación Argentina.
Recuperado de
[Link]
169999/169608/[Link]
Marabotto, E. (2020). A 33 años del divorcio vincular, la ley que dividió a los
argentinos. En Télam. Recuperado de
[Link]
[Link]
Ranzani, O. (2018). “Hay que amigarse con los conflictos”. En Página 12.
Recuperado de [Link]
con-los-conflictos
Meler Irene (comp.) (2017). Psicoanálisis y Género. Escritos sobre el amor, el
trabajo, la sexualidad y la violencia. Buenos Aires: Paidos.
C O NT I NU A R