Neologismo creado en 1977 por el escritor francés (crítico literario y novelista) Serge
Doubrovsky para designar su novela “Hijos”. “Fils” (“Hijos”): en respuesta a un intercambio
sobre la polémica de la autobiografía con Philippe Lejeure. Hasta que este autor no lo
mencionó no se había tenido conciencia teórica del fenómeno de la literatura del yo.
“Autobiografía? No. Ficción de acontecimientos y de hechos estrictamente reales. Si se
quiere “autoficción”, por haber confiado el lenguaje de una aventura a la aventura del
lenguaje.” (Contraportada “Fils”).
“AUTO” / griego: sí mismo / + ficción / ficción de una misme
El libro “EL PACTO AMBIGUO” de Manuel Alberca es algo así como la biblia del género
(aunque sin perspectiva de género). La autoficción y la identidad narrativa han sido pilares
de los feminismos. Y éstos han nutrido la literatura y su campo de reflexión
Pero bue. Este libro se llama así porque literalmente ambigua es la autoficción. Se trata de la
unión de dos pactos de lectura históricos: el pacto ficcional y el pacto biográfico. De esta
fusión surge el pacto ambiguo que define al género que hoy nos interpela. Un generoso
tramposo, un género degenerado.
Históricamente estos relatos han sido descartados por inclasificables. Pero siempre les
escritores se han basado en sus vivencias o se han puesto directamente sobre el texto.
Siempre hubo autoficción. Por ejemplo, “La divina comedia” de Dante, publicada en 1472 es
tremenda autoficción. Él está en la historia, él, Dante, llamado por su propio nombre, realiza
este recorrido por el cielo (que parece que era un embole) y por el profundo infierno, lo
hace con la compañía de SU poeta favorito, Virgilio.
Se dice que:
S XIX: autobiografía
S XX: ficción
S XXI: autoficción?
Pero sigue costando el empoderamiento en la escritura de la vivencia propia. Da verguenza,
miedo, da terror. No existe escritor exento de esto. Sin dudas hay consecuencias en la
exposición de ciertas historias, hasta a Gabriel García Márquez le pasó con “Cien Años de
Soledad”. La familia poco más que lo desterró. Es que hay un riesgo. ¿Pero qué vamos a
hacer? ¿Vamos a dejar de contar nuestras historias por lo que opinen familiares que no te
bancan el deseo? ¿Vamos a reducir la experiencia literaria y vital al juicio de otres, que
posta, no saben nada de nosotras? No quiero romantizar la exposición, pero mucho menos
el miedo. Afortunadamente esto no es el S XIX ni el XX, hay otras redes para que esos relatos
circulen, fertilicen y den brotes inesperadamente maravillosos.
Es una forma de recuperar la memoria (individual o colectiva) a través de la literatura.
Esto está asociado a los regímenes totalitarios y fascistas. Como el Franquismo en España y
las dictaduras latinoamericanas. Ante la reapertura democrática y el desencanto político,
resurge con fuerza la escritura personal
PIKESITOS INTELECTUALES Y FILOSÓFICOS
PARA NO SENTIRSE TAN MAL A LA HORA DE VENTILAR
(la autoficción permite)Roland Barthes + Michel Foucault “La muerte del autor” “Qué es
un autor?” Las ideas de Philippe Lejeune son la base de toda esta rica polémica que habilita
el nacimiento de la autoficción Él decía que habiendo identidad entre narrador y autor
difícilmente podría existir el pacto novelesco. La identidad del narrador y el autor
Pacto autobiográfico – principio de identidad y veracidad (el auto promete decir la verdad)
“La muerte del autor”: “La escritura es la destrucción de toda voz, de todo origen. La
escritura es ese lugar neutro, compuesto, oblicuo, al que va a parar nuestro sujeto, el
blanco-y-negro donde acaso por perderse toda identidad, comenzando por la propia
identidad del cuerpo que escribe.”
. El relato de por sí, al no actuar directamente sobre lo real, genera esa ruptura.
- LA VOZ PIERDE SU ORIGEN
- EL AUTOR ENTRA EN SU PROPIA MUERTE
- COMIENZA LA ESCRITURA
En quiénes ha estado a cargo el relato? Chamanes, performers, recitadores (nunca el genio).
El autor es un invento moderno, surgido del nacimiento del “prestigio de la persona” tras el
empirismo inglés, el racionalismo francés y la fe personal de la reforma.
La imagen de la literatura que es posible encontrar en la cultura común tiene su centro,
tiránicamente en el autor, su persona, su historia, sus gustos, sus pasiones.
“La crítica aún consiste, la mayoría de las veces en decir que la obra de Baudelaire es el
fracaso Baudelaire como hombre; la de Van Gogh, su locura; la de Tchaikovsky, su vicio: la
explicación de su obra se busca siempre en el que la ha producido, como si a través de la
alegoría más o menos transparente de la ficción, fuera en definitiva siempre la voz de un
solo y mismo personaje, el autor, la que estaría entregando sus confidencias”
Con la intrusión de la autobiografía a la novela se abren infinidad de modos de revelar y
ocultar la realidad del sujeto literario. Paralelismo con la pintura: “La aparición del “yo” en la
literatura coincide con la aparición del pintar en el cuadro. También en fotografía, cine,
sociología, música, psicoanálisis. Es un fenómeno interdisciplinario que trasciende lo
artístico y atraviesa la academia, la salud, la política… Es la emancipación del sujeto en la
vida, luego de una tradición colectiva, de clanes, de castas. El sujeto se emancipa (no todes,
claramente, los que pueden) y esto se convierte en un sello de nuestro tiempo, que por
supuesto tiene su doble filo (individualismo, narcisismo).
Pero la autoficción nos permite contar las historias que dejó por fuera el cannon literario, las
que todavía no fueron contadas. El canon literario (así como el canon cinematográfico) es
ese grupo de gente que lo logró, que por diversos motivos más allá del talento, logró
triunfar. Este canon está formado históricamente muy mayormente por varones cis blancos y
heterosexuales. La autoficción democratiza un poco las cosas (porque esto sigue siendo así).
Nos invita como sociedad a expandir nuestra representación. Otro concepto clave en este
viajecito de la literatura, además de “canon”, es la representación. Se trata de un fenómeno
psíquico clave en la construcción de nuestra identidad mediante el cual nos sentimos
reflejades, representades, en las prácticas y discursos que nos rodean. Sólo les privilegiades
encuentran representación en el mainstream. Todo lo que es ser afro/lesbiana/trans y no ver
esas personas en tv.
Mallarmé: Es el lenguaje no el autor el que habla / Toda la poética de Mallarmé consiste en
suprimir al autor en beneficio de la escritura (lo cual como se verá es devolver su sitio al
lector.
. Escribir consiste en alcanzar, a través de una previa impersonalidad –que no se debería
confundir en ningún momento con la objetividad castradora del novelista realista-, ese
punto es el cual sólo el lenguaje actúa, performa, y no yo
Relación de la escritura con la muerte y la inmortalidad / Anonimato trascendental /
Escritura – supera la prueba del olvido y la represión / El autor da funcionalidad al texto / El
texto como un bien, una propiedad / Antes era esa entidad que flotaba entre lo sagrado y lo
profano, en los márgenes de lo ilícito, en el riesgo.
“Lo ficticio parece verdadero y viceversa” – esto permite la entrada de la ficción
LA AUTOFICCIÓN Y LA REVALORIZACIÓN DE LOS RECUERDOS
El proceso de desdoblamiento de hacer aparecer una vida como una novela evocaría
necesariamente la fábula de nuestra propia existencia. Ya lo dijo Simone de Beauvoir:
“escribiendo una obra alimentada por mi historia me crearía yo misma de nuevo y
justificaría mi existencia”.
La pregunta es ¿CÓMO? / EFUSIVA RECOMENDACIÓN LITERARIA:
"AUTOFICCIÓN. Una ingeniería del yo" del dramaturgo uruguayo Sergio Blanco
El subtema de este primer encuentro es PUNTOS DE GIRO. Se trata de un concepto
literariom fácilmente identificable en la vida. Refiere a ese instante (o proceso) elegido o no,
exterior o interno, que habilita un cambio de rumbo radical en la lógica que el relato (o la
vivencia) tenía hasta ese momento. Es algo que cambia el rumbo de una historia para
siempre. Una mudanza, una renuncia, conocer a cierta persona, alejarse de cierta persona.