1.
Análisis del texto:
Este texto político, que consideramos de fuente primaria, forma parte de un fragmento del
discurso de Juan Negrín, que expuso a los pocos meses de acabada la Guerra Civil
española, el 8 de mayo de 1939, ante la Sede del Consejo de Relaciones Externas en
Nueva York, como reflexión a las causas que llevaron a la sublevación militar en España y
que acabaría en dicha guerra.
Juan Negrín López presidió el último gobierno de la 2º República (1937-1939). Fue diputado
por el PSOE, Ministro de Hacienda en el gobierno de Largo Caballero, responsable de la
economía de guerra del bando republicano. En 1937, sustituyó a Largo Caballero como
presidente del gobierno. Negrín, opuesto a la rendición incondicional de la Guerra Civil, fue
depuesto de su cargo en marzo del 39, poco antes de la victoria definitiva de los nacionales
en abril del mismo año.
Él trató de alargar la guerra, para que estallara una guerra general en Europa, con España
como aliada a las naciones democráticas; propuso que la República atrajese el apoyo de las
potencias occidentales hacia un régimen en nuestro país, liberal democrático-reformista y
moderado, pero fracasó cuando Gran Bretaña y Francia firman el Pacto de Munich con
Alemania en 1938. Cuando estalló la 2º Guerra Mundial, el ejército republicano ya había
sucumbido cinco meses antes. En su exilio, primero en Méjico, y luego en Francia, ejerció el
cargo de presidente del gobierno republicano hasta 1946
Los argumentos que se recogen en este texto, se refieren a los períodos de la 2º República
española y sus opciones políticas. Tras las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 y
el exilio de Alfonso XIII, se inicia una nueva etapa histórica con la proclamación de la 2º
república el 14 de abril, con la esperanza de resolver los problemas del país. Primero con
un Gobierno Provisional dirigido por Alcalá Zamora, seguido del Bienio Progresista de
Manuel Azaña, al que le continuó el Bienio Derechista de Lerroux y Gil Robles, y ya por
último, el Frente Popular, al que continuará haciendo referencia en su discurso a partir del
segundo párrafo.
En enero de 1936, Alcalá Zamora convocó elecciones, celebradas en febrero, pero las ganó
el Frente Popular contra todo pronóstico, y Azaña forma gobierno de nuevo, asumiendo la
presidencia hasta que le sustituyó Casares Quiroga poco antes del inicio de la sublevación
de los nacionales.
En el tercer párrafo, nos habla de una etapa convulsa que terminaría con el asesinato de
Calvo Sotelo, tras el mismo crimen del guardia de asalto el teniente Castillo.
Y ya en el último, la justificación del inicio de la contienda, pero, sobre todo, el acabar con el
régimen liberal, e imponer por la fuerza uno totalitario.
2. Señala los antecedentes de la Guerra de España en el contexto al que hace
referencia este discurso
El Crack del 29 de la Bolsa de Nueva York y la posterior Depresión de los años 30, extendió
la crisis socio-económica a nivel mundial, aunque en España realmente lo que más le afectó
fue la no entrada de divisas o ayudas extranjeras.
Por tanto, las consecuencias sociales y políticas de esta década en Europa, fueron el cierre
de diferentes bancos, la industria se redujo y el comercio y la agricultura se desplomaron; el
aumento del paro y desigualdades sociales no pudo resolverse ni por políticas autárquicas.
Todo ello puso en jaque a los estados liberales de Europa y EEUU, por su incapacidad de
solución; la República de Weimar, o la 3º República francesa es muestra de ello.
Finalmente, todo esto conllevó al auge de los totalitarismos, como el nazismo y fascismo de
Hitler y Mussolini, resultando las consecuencias de la 2ª Guerra Mundial, y a la vez el
nacimiento del “Frente Popular”.
La izquierda republicana, el PSOE y el PCE se unen para formar el último gobierno de la
República, pero militares como Franco y José Mª Gil Robles, que no aceptaron los
resultados electorales, organizaron golpes antirrepublicanos, contando con los apoyos de
los más conservadores del sector rural, Iglesia, y algunos milicianos. Resultó en el aumento
de las dificultades del gobierno de izquierdas y sus intentos de volver a recuperar las
reformas del 31 al 33 presididas por Azaña, ya que aumentó los conflictos sociales y los
atentados como los de Calvo Sotelo y el teniente Castillo. La división política de España se
recrudece, enfrentándose ambos bandos con sus milicias en la calle.
La primera rebeldía militar en Melilla dio pie al pronunciamiento del 17 de julio, que quería
acabar con el gobierno de la República e implantar una nueva dictadura, su fracaso llevó al
enfrentamiento de los sublevados o nacionales contra republicanos, iniciando así el 18 de
julio de 1936 la Guerra Civil española.
Por último, señalar que la dimensión internacional de la Guerra de España, es uno de los
capítulos más relevantes de su historiografía, pues para muchos historiadores fue un
antecedente de la Segunda Guerra Mundial y, a pesar de que en la Sociedad de Naciones
se crease un Comité Internacional de No Intervención en la misma, resultó ineficaz.