Eclipse lunar
Un eclipse lunar1(del latín eclipsis y este del griego antiguo Εκλείψις) es un
evento astronómico que sucede cuando la Tierra se interpone entre el Sol y
la Luna, generando un cono de sombra que oscurece a la Luna. Para que suceda
un eclipse, los tres cuerpos celestes, la Tierra, la Luna y el sol; deben estar
exactamente alineados o muy cerca de estarlo, de tal modo que la Tierra bloquee
los rayos solares que llegan al satélite, por eso los eclipses lunares solo pueden
ocurrir en la fase de luna llena.
Los eclipses lunares se clasifican en parciales (solo una parte de la Luna es
ocultada), totales (toda la superficie lunar entra en el cono de sombra terrestre) y
penumbrales (la Luna entra en el cono de penumbra de la Tierra). La duración y el
tipo de eclipse depende de la localización de la Luna respecto de sus nodos
orbitales.
A diferencia de los eclipses solares, que solo son visibles desde una parte
relativamente pequeña de la Tierra y tienen una duración de unos pocos minutos,
los eclipses lunares pueden ser observados desde cualquier lugar del mundo
donde sea de noche. Además, un eclipse lunar se extiende a lo largo de varias
horas mientras la sombra de la Tierra se desplaza sobre la superficie de la Luna.
El Sol posee un diámetro ecuatorial 109 veces mayor al de la Tierra, por lo cual
esta proyecta un cono de sombra convergente y un cono de penumbra divergente.
Los eclipses se producen porque la Luna, que se encuentra a unos 384 000 km de
la Tierra, entra en el cono de sombra terrestre, de largo mucho mayor —
1 384 584 km—. A la distancia que se encuentra la Luna de la Tierra, el cono de
sombra tiene un diámetro de 9200 km, mientras que el diámetro de la Luna es de
3476 km. Esta gran diferencia provoca que dentro del cono de sombra entre 2,65
veces la Luna, y en consecuencia, los eclipses permanezcan en su fase total
durante un tiempo prolongado.
Colores del eclipse
Eclipse lunar de julio de 2018 en Polonia en el que se muestra el borde de la sombra umbral
azul debido a la capa de ozono.23
La atmósfera terrestre tiene una influencia vital en los eclipses. Si la atmósfera no
existiese, en cada eclipse total de Luna esta desaparecería completamente (cosa
que sabemos que no ocurre). La Luna totalmente eclipsada adquiere un color
rojizo característico debido a la dispersión de la luz refractada por la atmósfera de
la Tierra. El mismo fenómeno hace que el cielo se vuelva rojo durante
el amanecer y atardecer
Eclipse penumbral
Un eclipse penumbral (o apulso) ocurre cuando la Luna pasa a través de la
penumbra terrestre.11 La penumbra ocasiona un sutil oscurecimiento en la
superficie lunar. Si solo una pequeña parte de la Luna entra en la región
penumbral, el eclipse resultante es de muy difícil observación a simple vista y se
denomina eclipse penumbral parcial.12 Un tipo especial de eclipse penumbral es
el eclipse penumbral total en el cual la Luna entra totalmente en la penumbra, sin
pasar por la umbra. Este último caso de eclipse penumbral es muy infrecuente
(unos tres por siglo) debido a que el ancho de la zona penumbral (la diferencia
entre el diámetro interno y el límite externo) es solo ligeramente más grande que el
diámetro de la Luna.
Eclipse parcial
Un eclipse parcial ocurre cuando solo una parte de la Luna entra en la umbra.
Cuando la Luna penetra parcialmente en la umbra de la Tierra, se conoce como
eclipse lunar parcial,11 mientras que un eclipse lunar total ocurre cuando la Luna
entera ingresa en la umbra del planeta. La velocidad orbital media de la Luna es
de aproximadamente 1,03 km/s (2300 mph), o un poco más que su diámetro por
hora, por lo que la totalidad puede durar hasta casi 107 minutos. Sin embargo, el
tiempo total entre el primero y el último contacto del limbo de la Luna con la
sombra de la Tierra es mucho mayor y podría durar hasta 236 minutos.11
Eclipse total
Un eclipse total sucede cuando la Luna entra completamente en la zona umbral.11
Justo antes de la entrada completa, el brillo de la extremidad lunar (el borde curvo
de la Luna que aún recibe la luz solar directa) hará que el resto de la Luna parezca
comparativamente oscuro. En el momento en que la Luna entre en un eclipse
completo, toda la superficie se volverá más o menos uniformemente brillante. Más
tarde, cuando la luz solar incida sobre el limbo opuesto de la Luna, todo el disco
volverá a oscurecerse. Esto se debe a que, visto desde la Tierra, el brillo de un
limbo lunar es generalmente mayor que el del resto de la superficie debido a los
reflejos de las muchas irregularidades de la superficie dentro del limbo: la luz solar
que golpea estas irregularidades siempre se refleja en cantidades mayores que
golpean más las partes centrales