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(Volver Pg.

65-67)
Ahora, la palabra señalar significa poner señal en una cosa para reconocerla o
distinguirla de las demás.
Entonces, acabamos de leer que “Dios colocó el manto del liderazgo exclusivamente
sobre sus hombros”
Y, leer esto a simple vista y sin entender todo lo que hemos venido aprendiendo hasta
ahora, da para pensar:
“Que injusto es Dios” “El hombre es el favorito de Dios, por eso lo creó primero y le puso
el manto del liderazgo”
Sin embargo, estamos viendo que lo que le fue colocado al hombre en realidad fue el:
“Manto de la responsabilidad”

Y “El manto del liderazgo” es sinónimo de mucha responsabilidad y la primera es:


¡Glorificar a Dios!
¿Cómo? ejerciendo su responsabilidad a la manera de Dios.
Lo que significa que ser “el hombre de la casa” tiene una connotación bien grande.
Adán, al ser el primogénito de toda la creación, era el hombre de la casa de una manera
cósmica y es por eso que fue el total responsable de la caída de la humanidad ya que él
no actuó de la manera correcta.
Adán prefirió servirse a él mismo que a los demás.

Sin embargo, eso feo y horrible que paso en Génesis 3 nos señala a Cristo.
Todo el Antiguo Testamento nos va señalando a Cristo.
Quiero llevarlas a entender que ser el hombre de la casa es sinónimo de servicio a los
demás y Cristo ¿a qué vino? Él vino a servir y no para ser servido como veremos en el
día 5.

(Efesios 5: 23-25) “Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de
la iglesia, siendo el mismo el Salvador del cuerpo. Pero, así como la iglesia está sujeta a
Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo. Maridos, amad a
vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, para
santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de
presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni
cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada”

Pablo dice que “el marido es cabeza de la mujer”


Ahora, para muchas mujeres eso es algo denigrante y ofensivo, pero como ya hemos
aprendido, pensar de esa manera no es pensar bíblicamente ¿no es cierto?
Ahora cuando Pablo dice “así como Cristo es cabeza de la iglesia”
La palabra “así como” es la que marca la diferencia ya que indica imitar una acción,
señala seguir un ejemplo y estamos hablando de imitar el ejemplo de Cristo. Y Cristo
como cabeza, como autoridad de Su esposa (la iglesia) “se entregó a sí mismo por ella”
(25)
¿Para qué? (26-27) “para santificarla a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en
toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e
inmaculada”

Estamos viendo que Cristo como cabeza, como la autoridad de Su esposa (iglesia) es
responsable de santificarla para Él mismo.
Ahora, el verso (28) dice algo muy interesante “Así también, los maridos deben amar a
sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, así mismo se ama”

“Así también” nuevamente vemos una indicación de imitar una acción; lo que significa
que ese mismo proceder deben tener los esposos con sus esposas.
Amarlas con un amor sacrificial, amarlas como “así mismos” uno no se auto maltrata,
más bien, su responsabilidad es santificarla para sí mismo.

Entonces, estamos viendo que el hombre de la casa es la cabeza del hogar, es el líder de
su familia y como tal, no lo hace como un “manda más” sino como el mayor servidor y
para ello tiene que estar dispuesto a sacrificarse a sí mismo como lo hizo Cristo por Su
novia (la iglesia).

Ser cabeza habla de guiar, dirigir, cuidar, guardar, proveer, y todo eso es servicio.

Ahora, en sentido práctico, es el cómo esposo y padre quien va a trazar las directrices
del hogar, que es el padre quien ha de velar que esas directrices se cumplan y
obviamente en completa comunión con la madre ya que ella puede tener cierta
inquietud respecto al hijo y juntos conversar.
Ahora, cuando este hombre se va a trabajar, como la cabeza, como el hombre de la casa
él tiene que seguir velando para que estas directrices se cumplan ¿Por qué?

Voy a leer una porción de una enseñanza que escribió el Dr. Dobson de Enfoque a la
familia:
“Un hombre cristiano está obligado a guiar a su familia de la mejor manera ya que si su
familia ha comprado muchas cosas a crédito, entonces, el apuro económico es su culpa.
Si los hijos son irrespetuosos y desobedientes, la responsabilidad primordial recae sobre
el padre, no sobre su esposa, aunque ésta, debe impartir educación y buenos modales a
los hijos en el hogar mientras el esposo trabaja.
Si la familia nunca lee la Biblia o rara vez va a la iglesia los domingos, Dios le echará la
culpa al hombre.
Desde mi perspectiva (dice Dobson) la más grande necesidad de las iglesias locales es
que los esposos empiecen guiando sus familias en lugar de invertir todo recurso físico y
emocional para la mera adquisición de dinero”

¿Cuál sería tu participación al respecto?


Ser más comprometida con el esposo, con el padre e incluso con el primogénito, con ese
hermano mayor que como no es tu padre no te gusta respetar, pero, déjame decirte
que lo que tú hagas o no hagas en tu hogar, Dios le rendirá cuentas a él.

Ahora, parte de la autoridad del esposo sobre sobre su esposa es decirle a su esposa
“No mi amor, no hagas eso”
El ¡No! del esposo viene a ser un muro de contención para evitar que su esposa no coma
el fruto prohibido como veremos más adelante.
Pero, no solo de un esposo ya que el ¡No! de un varón sabio viene a ser también ese
muro de contención para su madre y hermanas.

Dice el verso (33) “Que la mujer respete a su marido”


Y parte de respetarlo es que la mujer no solo debe dejarse cuidar y dejarse amar, sino
que ella debe sujetarse a las directrices de su esposo.
Cuando la mujer no se sujeta al esposo y quiere hacer lo que le da la gana no está
aportando para que su esposo la santifique para sí mismo y en lugar de ser su ayuda
idónea es una ayuda demonia ya que se convierte en piedra de tropiezo.

4.- ¿Qué significa ser el “hombre de la casa”?


R.- Primeramente, ser el hombre de la casa no se trata del hombre en sí, sino de reflejar
a Cristo.
Quiere decir que a través de la relación con su esposa y sus hijos este hombre debe
señalar a Cristo en Su relación con la iglesia.
Es por eso que requiere sentido de dirección, ya que recae sobre él toda la
responsabilidad dentro y fuera de su hogar por eso es que él necesita saber para donde
va y es esta la razón por la cual la mujer bíblica no tiene qué ejercer autoridad sobre el
hombre ya que se debe respetar el orden establecido por Dios.
Ahora, no estamos hablando de ese tipo de hombre que nunca sabe dónde está su
mujer porque él no tiene control de su casa y su esposa es independiente. ¡No!
Estamos hablando de un hombre que como líder él va a tratar que las directrices se
cumplan tratando a su mujer como una adulta, no como una niña y ambos como
adultos trabajar en equipo, él involucrándose de un modo directo a llevar adelante esa
preparación de sus hijos para la vida.

(1 Tesalonicense 2: 10-12) “Vosotros sois testigos, y también Dios, de cuán santa, justa e
irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes; así como sabéis de
qué manera os exhortábamos, alentábamos e implorábamos a cada uno de vosotros,
como un padre lo haría con sus propios hijos, para que anduvierais como es digno del
Dios que os ha llamado a su reino y a su gloria”

Dice “para que anduvierais como es digno del Dios que os ha llamado a su reino y a su
gloria”

Vemos que el apóstol Pablo está comparando aquí a los padres con los pastores.

En la mente de Pablo e inspirado por el Espíritu Santo es la de un hombre interesado en


cada uno de sus hijos, es la de un hombre que conoce a cada uno de sus hijos. Él
conoce sus debilidades, él conoce sus fortalezas de manera que él puede instruir,
exhortar, consolar a cada uno de ellos.

(Volver Pg. 67)


Lamentablemente, muchas mujeres se resisten a la idea de que el hombre sea la cabeza
y esa es una señal que indica que “tan bien” el hombre está haciendo su papel ya que
cuando el hombre llena su rol como debe ser, la mujer de manera natural tiende a
colocarse bajo el liderazgo de su esposo. Ahí es donde ella se siente mejor, se siente
segura porque así la creó Dios.

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