TEMA 5.
EL ESTADO ABSOLUTO (HOBBES)
1. Vida y obras
Thomas Hobbes ha sido definido como un individualista que tuvo miedo. Él mismo decía,
con humor británico, que “el miedo y yo somos hermanos gemelos”.
Es el primero de los contractualistas. Plantea que el individuo es anterior al Estado y que el
Estado surge como un acuerdo o convención de los individuos. La idea del “pacto social”
es la noción clave en Hobbes.
Hobbes construye una teoría de la legitimación del Estado, que sigue vigente a día de hoy.
Da la idea de un Estado absoluto, que da soporte a toda la construcción del Antiguo
Régimen. No se posiciona sobre si monarquía o república, pero le confiere todo el poder al
Estado.
Vivió en un contexto histórico y social convulso debido a una guerra de poder entre la
Corona y el Parlamento. Cabe destacar determinados acontecimientos: regicidio de Carlos
I, instauración de la República de Oliver Cromwell, restauración de los Estuardo en el poder
con Carlos II (Hobbes pudo gozar de un trato de confianza con él), etc. A Hobbes le
resultaba indiferente la forma de gobierno ya que él se centraba en el soberano que ejercía
el poder.
Escribió El Leviatán, que le sirvió para justificar el Estado absoluto que defendía. La obra no
sentó bien en la corte porque no se posicionaba a favor de la monarquía por lo que volvió a
Inglaterra, donde tampoco gustó su obra. La Iglesia le odiaba, le llamaban ateo. Fue
perseguido por su forma de pensar y sus obras fueron públicamente quemadas una década
después de su fallecimiento.
2. El pesimismo antropológico: la naturaleza del hombre.
La naturaleza del hombre
“El hombre es un lobo para el hombre”: el hombre es un autómata, se mueve por impulsos
e instintos. Rechaza lo que le hace daño y busca lo que le hace experimentar la satisfacción
o placer. No es malo, pero tiene impulsos depredadores. Esto es una descripción, no habla
desde el punto de vista de la moral; para Hobbes no existe el Bien y el Mal antes de Estado.
No existe el Bien y el Mal, lo bueno y lo malo es lo que cada uno busca o rechaza. El hombre
está atravesado por el miedo como principio rector de la vida, y el ansia de poder como
elemento de competencia (se retroalimentan). Así aparece la competencia entre hombres.
En ese círculo o funcionamiento mecánico hay una ley: todos nos vamos a guiar con la
intención de preservar la vida, el instinto de supervivencia. Todos los hombres se van a
mover en esa dirección.
Para Hobbes todos los hombres son iguales, en la medida en que todos son peligrosos para
los demás (simetría amenazadora).
Si no habla desde un punto de vista ético, ¿por qué habla de una ley? Diciendo que los
hombres están sometidos a esa ley, se refiere a una descripción, a que les sale solo porque
es una ley de la naturaleza (como la gravedad), nada les obliga a comportarse así.
El Estado de la naturaleza
Aristóteles decía que el hombre es un animal político, cuando acudían al foro a debatir y
dialogar se convertían en verdaderos hombres. Hobbes partía de lo contrario, pero no le
contradice, solo le ignora.
El Estado es un artificio al que el hombre llega por necesidad, el hombre no alcanza su
verdadera naturaleza a través de la política.
Visión liberal del Estado: el hombre no tiene nada que ver con la política ni con el Estado.
El contrato social es una hipótesis que sirve para justificar, tiene un carácter de legitimación
que opera en el plano teórico. Cuando dice que el hombre no es un animal político, sino
que es un lobo para sí mismo, entra en la idea del Estado de la naturaleza, que es un lugar
detestable porque se produce una guerra de todos contra todos (siempre está la
posibilidad de que alguien te quite el poder, te mate…). No se refiere a una guerra fáctica,
sino a la falta de seguridad y al uso de la violencia.
Hobbes describe la vida en el Estado de la naturaleza como pobre, solitaria, detestable,
brutal y breve; y este tipo de vida no merece ser vivida.
También dice que solo hay derechos, no deberes, refiriéndose con “derecho” a fuerza,
capacidad o potestad. Se podría decir que la conservación de la propia vida se concibe
como “ley universal”.
No hay ningún hombre que sea tan potente que se pueda imponer por encima de los
demás, todos tenemos miedo de todos (simetría amenazadora), ese es el paso previo a la
ciudadanía porque concibe a todos los hombres como iguales entre sí.
Según Hobbes no existe el Bien y el Mal antes del Estado. Como consecuencia, no hay
castigo alguno ya que cada uno actúa según su criterio interno.
Respecto a esta idea, Hobbes añade que no existe un castigo por ofender a Dios, lo cual
escandalizó a la Iglesia.
¿Por qué acudir al poder absoluto para escapar del Estado de naturaleza? ¿No es posible
un pacto cooperativo?
Dilema de los presos: ilustra que el interés individual y el interés general divergen, por ello
no es posible llegar a un pacto cooperativo.
Según Hobbes, la lógica que mueve las acciones del hombre es el interés personal. Como
consecuencia, el pacto cooperativo es difícil de alcanzar ya que para ello habría que pensar
en un interés común. Como nadie se siente bien y seguro en el Estado de la naturaleza, se
hace un pacto social.
3. El contrato social en Hobbes (II). El pacto social y el soberano
El pacto social
La propuesta de Hobbes es el contrato social, por el cual las personas renuncian a sus
derechos y poderes, entregándoselas a otro ente que se funda a través del pacto como
resultado de la suma de todos nuestros poderes (Leviatán o Estado).
Formulación del contrato social en Hobbes: “autorizo y concedo el derecho de gobernarme
a mí mismo, dando esa autoridad a este hombre o a esta asamblea de hombres, con la
condición de que tú también le concedas tu propio derecho de igual manera y les des esa
autoridad en todas sus acciones (Leviatán capítulo XVII)”.
Al firmar el pacto, todos le damos autoridad y poder al Estado para que decida qué es lo
bueno y lo malo. Se transfieren todos los poderes por lo que quedamos sujetos a la
voluntad del Estado.
Este pacto permite la superación del Estado de naturaleza (estado constante de guerra
entre todas las personas) y el progreso hacia un Estado civil o político donde ese tercero
garantiza la seguridad de la población. Este tercero es el Estado o Leviatán, en palabras del
propio autor inglés
El Leviatán queda excluido del contrato. El pacto no es entre los ciudadanos y el Estado,
sino que es entre los ciudadanos únicamente. El Estado es el resultado del pacto y el
pueblo cuando firma el contrato se convierte en ciudadano.
Definición del Leviatán: “una persona de cuyos actos una gran multitud, por pactos mutuos
realizados entre sí, ha sido instituida por cada uno como el autor, al objeto de que pueda
utilizar los medios y la fuerza particular de cada uno como mejor le parezca, para lograr la
paz y la seguridad de todos (Leviatán, capítulo XVII)”.
El soberano
• El soberano son las personas que encarnan y que ejercen ese poder. El soberano es el
hombre o la asamblea de hombres que absorbe las voluntades de la multitud.
El poder soberano del Estado es indivisible, es decir, el poder político debe estar
condensado en la misma institución.
• Legibus solutus: El Leviatán es fuente de leyes y no está vinculado a la misma (no hay
nada por encima de él), en este sentido, Hobbes lo concibe como un Dios mortal que
asegura la paz. No hay respuesta a sus excesos.
Su poder es ilimitado porque no está sujeto por el pacto. Si el Estado no les protege, los
ciudadanos no pueden incumplir el pacto. El Estado no tiene responsabilidad contractual
porque no ha firmado el pacto, por eso es absoluto. La transferencia de nuestros poderes
al Estado es irrevocable y éste no está sujeto al pacto porque sino no sería absoluto, ya que
tendríamos derechos frente al Estado. Ir en contra del contrato sería incumplir las leyes y
en vez de asumir el castigo, revelarte.
El soberano solo responde ante dios y ante su propia conciencia, dicho por Hobbes. Para
él eso implica que no responde porque no da valor a ninguna de las dos cosas.
• El pacto social no es revocable. Los intentos de los súbditos por arrebatarle al Estado
la soberanía suponen la disolución del cuerpo político.
Si los ciudadanos incumplen el contrato, el Estado se disuelve y vuelve el Estado de
naturaleza. No se podría hablar de deberes ni derechos porque no existirían.
4. El Derecho
Se dije a veces de Hobbes que es jusnaturalista porque a veces habla de leyes naturales
pero no lo es exactamente. Aunque hable de leyes naturales, para Hobbes solo podemos
hablar del deber ser después del Estado, que hace las leyes determinando lo que está bien
y mal. Solo existe la ley después del Estado.
Hobbes es positivista porque estipula que lo justo es lo que decide la ley redactada por el
Estado (Justo es lo que el Estado decide). No cree en las leyes de naturaleza ni en leyes
divinas. Para él no hay justicia previa al Estado o pacto social. Sin embargo, Bodino es
iusnaturalista.
Leyes naturales (previas al pacto social): son leyes del sentido común y la prudencia. No
vinculan (no hay castigo en caso de incumplimiento) y el soberano no está sujeto a ellas.
Hobbes no concibe las leyes de naturaleza como leyes en sentido literal, sino como
consejos de comportamiento. Para él las leyes naturales no obligan, ni siquiera
moralmente. Se adoptan porque son leyes pragmáticas, pero no por ser ética o moralmente
buenas (a Hobbes no le importa la moral).
Busca la paz, renuncia al derecho a todas las cosas en la misma medida en que los demás
estén dispuestos a hacerlo, cumple con las obligaciones contractuales, muestras gratitud,
sé condescendiente, trata de adaptarte a los demás, perdona a las personas que se
arrepienten, la venganza no puede matar la buena voluntad, en caso de ofensa no des
señales de desprecio o de odio, etc.
Leyes civiles (posteriores al pacto social): son las normas que dicta el Estado y emanan
del soberano.
“La voluntad del Estado es la voluntad de todos” significa que el Estado decide la voluntad
de los ciudadanos, no hace leyes teniendo en cuenta la voluntad de los ciudadanos. Es un
Estado sin límites, no sujeto a nada y hace lo que quiere. El pueblo ha cedido su voluntad
al Estado.
Leyes fundamentales: son aquellas que, en caso de incumplirse, desembocarían en la
disolución de la comunidad política.
- El hecho de que si los ciudadanos dejan de querer tener el Estado, éste se disuelva,
no es un derecho ni un límite del Estado.
- A lo que el ciudadano no va a renunciar nunca es al instinto de proteger su propia
vida. Siempre va a actuar en defensa del Estado si quiere matarle.
¿Hay un derecho de resistencia?
No es un derecho porque un derecho es un título legítimo que puede reivindicar contra el
Estado, el instinto de resistencia es una descripción mecánica. El plano del Derecho solo
existe cuando se crea el Estado.
Ahora bien, Hobbes sabe que, si el Estado no es eficaz o si no garantiza la paz o seguridad,
el hombre va a rebelarse movido por su afán de preservar su propia vida.
Si hay un pacto social, ¿por qué los ciudadanos se rebelan cuando el Estado toma una
acción?
Hobbes reconoce que el hombre tiene derecho a defenderse en base al principio de
conservación de tu propia vida.
Este derecho de supervivencia prevalece tanto antes como después del pacto porque es
una característica que forma parte de la naturaleza del hombre.