Presunciones y Carga de Prueba en Derecho
Presunciones y Carga de Prueba en Derecho
Presunciones
La presunción se realiza por un juicio lógico que efectúa el legislador o el juez a partir del cual se
considera como cierto o probable un hecho determinado; constituye una operación mental de
inferencia que encuentra apoyo en un hecho y sirve como un argumento probatorio sobre la base
del cual se tiene como cierto o probable la existencia o inexistencia otro ...
La presunción, por lo tanto, se infiere como una consecuencia que se obtiene sobre la base de la
reiteración de caracteres comunes en determinados hechos; supone una doble operación mental
de carácter inductivo-deductivo. Ello es así, ya que por la inducción se elevan los hechos
sucedidos a un principio general y por la deducción se aplica el principio general a un hecho en
particular y se afinna que en iguales circunstancias estos se comportarán de la misma manera
[(Alsina, 1958, p. 681 )].
Las presunciones pueden ser legales u hominis; las primeras son establecidas por la ley y
pueden subclasificarse en íure et íure [(absolutas)] o iuris tantum [(relativas)] ...
Las [presunciones absolutas] consideran definitivo el hecho y no admiten prueba en contrario; son
"concluyentes" ... ; por ejemplo, la que dispone que el domicilio legal de un sujeto es el lugar
donde la ley presume, sin admitir prueba en contrario, que una persona reside de manera
permanente para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones (art. 901 ),
etcétera.
En cambio, en las iurius tantum [(relativas)] la certeza depende de lo que de ellas pueda inferirse;
en tal sentido, son de carácter provisional, ya que su conclusión puede ser destruida por simple
prueba en contrario. (Ferreyra de De la Rúa y Rodríguez Juárez, 2009)
Así sucede, por ejemplo, cuando el Código Civil y Comercial de la Nación establece en su artículo
566 que, en caso de duda:
Excepto prueba en contrario, se presumen hijos del o la cónyuge los nacidos después de la
celebración del matrimonio y hasta los trescientos días posteriores a la interposición de la
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demanda de divorcio o nulidad del matrimonio, de la separación de hecho o de la muerte [ ]
Por último, las presunciones hominis se manifiestan en el razonamiento que efectúa el órgano
jurisdiccional a partir de cierto hecho para arribar a determinada conclusión; es decir, "son
aquellas que permiten considerar a un hecho como probablemente cierto por medio de un simple
razonamiento personal del juez sin apoyo expreso en una norma de la ley" (Ferreyra de De la
Rúa y Rodríguez Juárez, 2009).
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Ley 26994 de 2014. Código Civil y Comercial de la Nación. 1 de octubre de 2014. BO: 32985.
Figura 2: Presunciones
clasificación
• Absolutas.
Hominis
• Relativas.
1. Decretar que se traiga a la vista cualquier expediente o documento que crean conveniente
para esclarecer el derecho de los litigantes.
2. Interrogar a cualquiera de las partes sobre hechos que estimen de influencia en la cuestión.
3. Ordenar reconocimientos, avalúos u otras diligencias periciales que reputen necesarias.
4. Disponer que se amplíen o expliquen las declaraciones de los testigos y, en general,
cualquiera otra diligencia que estimen conducente y que no se halle prohibida por
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derecho .
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Ley 26994 de 2014. Código Civil y Comercial de la Nación. 1 de octubre de 2014. BO: 32985.
Sobre este particular tema, cabe referir -en primer lugar- que, por regla general y debido a los
límites que le impone el sistema dispositivo, el tribunal carece de facultades de investigación
autónoma. Sin embargo, con la finalidad de dictar una sentencia "más justa", la ley procesal lo
autoriza expresamente a ordenar "medidas para mejor proveer" sobre la base de los medios
ofrecidos e incorporados al proceso.
Por ello, una parte de la literatura procesal y de la jurisprudencia provincial y nacional justifica "la
procedencia de esas facultades probatorias del juez diciendo que con ellas se alcanzará la
verdad jurídica objetiva o verdad real y se brindará, por lo tanto, un adecuado servicio de justicia"
(Lorenzón Brondino, 2006, pp. 14-15). No obstante, otro sector de la doctrina discrepa con eso,
respondiéndoles que "lo que no advierten es que, con el dictado de [dichas medidas] se vulneran,
irremediablemente, los principios constitucionales fundamentales que hacen a la idea lógica del
proceso" (Lorenzón Brondino, 2006, p. 15).
Por ejemplo, si una parte ofreció prueba testimonial, pero no la instó oportunamente a los fines de
que sea debidamente recibida, es indudable que no ha sido diligente y, por ende, el tribunal no
podrá suplir su negligencia por medio de aquellas medidas. Por tal motivo, los códigos procesales
condicionan la procedencia de las medidas para mejor proveer al respeto del derecho de defensa,
del principio de igualdad de las partes o de imparcialidad del juez, entre otros.
Pese a ello, quienes critican estas medidas entienden que las limitaciones al uso de las
facultades probatorias del juez no resuelven el atentado o violación que aquellas provocan a los
principios que gobiernan el proceso (Botto Oakley, 2004, p. 10, en Lorenzón Brondino, 2006). En
otras palabras, tales condicionamientos son contradictorios en sí mismos; por ejemplo, no se
puede pretender que, una vez usadas las facultades probatorias por el juez, se respete el
principio de igualdad de las partes, ya que se favorecerá -siempre- únicamente al litigante que
debía probar y no lo hizo, supliendo o subsanando la omisión o negligencia en que aquel incurrió
y perjudicando -también siempre- al que no tenía dicha carga. "Asimismo, el juez estará
perdiendo (de una vez y para siempre) su carácter de tercero imparcial" (Lorenzón Brondino,
2006, pp. 19-20).
Referencias
Ferreyra de De la Rúa, A. y Rodñguez Juárez, M. (2009). Manual de Derecho Procesal Civil
(Vol. 1). Alveroni.
Ley 8465 de 1995. Código Procesal, Civil y Comercial de la Provincia de Córdoba. 8 de junio de
1995.
Ley 26994 de 2014. Código Civil y Comercial de la Nación. 1 de octubre de 2014. BO: 32985.