IES NEWTON SALAS DEPARTAMENTO DE LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA 1º DE BACHILLERATO
TEMA 1: LA COMUNICACIÓN. LAS FUNCIONES DEL LENGUAJE. EL TEXTO
1. EL CONCEPTO DE COMUNICACIÓN
La comunicación puede definirse como transmisión de información. Hay que tener en cuenta que
informar supone comunicar conocimientos nuevos; un mensaje que no aporte conocimientos nuevos tiene
un contenido informativo muy bajo: cuanto más previsible sea un mensaje menor será su contenido
informativo.
En todo acto de comunicación pueden surgir perturbaciones que pueden dificultar la perfecta
transmisión del lenguaje, provocando la pérdida de contenido informativo. Tales perturbaciones se conocen
con el nombre de ruido (distracciones, erratas, etc.) Para contrarrestar los efectos del ruido, el emisor repite
contenidos, es decir, introduce cierto grado de redundancia que asegure la comunicación.
2. EL PROCESO COMUNICATIVO
Un acto comunicativo es un proceso mediante el cual se produce una transmisión de información. En todo
acto comunicativo intervienen necesariamente una serie de elementos, llamados factores de la
comunicación:
El mensaje: es la información elaborada que se transmite de un punto a otro. El mensaje es una
serie de signos lingüísticos organizados mediante determinadas reglas. No se debe confundir con el
referente que es el elemento de la realidad sobre el cual se dan la información.
El emisor: es quien elabora y transmite el mensaje. Se caracteriza por tener intención comunicativa,
es decir, voluntad de transmitir una información con una determinada finalidad.
El receptor: es quien recibe, descodifica e interpreta el mensaje.
El canal: es el soporte físico del mensaje, incluye tanto el medio (televisión, a través del cual circula
el mensaje, como los sentidos (visual, auditivo, audiovisual) mediante los que se lleva a cabo. Hay
canales naturales, como el aire, y canales artificiales como un libro, un cable, una pintura, etc.
El código: es el conjunto de signos relacionados entre sí y de reglas para combinarlos mediante los
cuales el emisor transforma la información en mensaje, es decir, la codifica. El receptor descodifica el
mensaje. Los códigos pueden ser muy simples (el semáforo) o muy complejos (el código Morse).
El contexto: circunstancias de la realidad que afectan al emisor y al receptor a la hora de emitir o
interpretar el mensaje, y que pueden hacer variar el significado. Es habitual distinguir el contexto del
mensaje (contexto lingüístico, en la comunicación verbal), es decir, los mensajes anteriores y posteriores
a él, y el contexto de comunicación (o situación comunicativa), que son las circunstancias exteriores en
las que se sitúa el acto comunicativo. En el contexto se incluyen todas las circunstancias no lingüísticas
que afectan a la comunicación (relación entre emisor y receptor, espacio y tiempo, motivos, etc.),
también forman parte del contexto los referentes (objetos o elementos de la realidad sobre los que se
transmite información).
Según la relación que se establece entre el emisor y el receptor, distinguiremos dos tipos de procesos
comunicativos diferentes:
Unilaterales: aquellos en los que el emisor no se puede convertir en emisor (y viceversa, dentro del
mismo acto comunicativo y por el mismo canal). Ejemplos: una conferencia, una novela, el periódico, la
publicidad…
Bilaterales: aquellos en los que el receptor se puede convertir en emisor (y viceversa, dentro del
mismo acto comunicativo y por el mismo canal). Ejemplos: la conversación, el debate…
3. LAS FUNCIONES DEL LENGUAJE
Como facultad humana, el lenguaje tiene dos funciones definitorias: es una capacidad que permite al
hombre comunicarse plenamente y, por otro lado, constituye un medio con el cual da forma al pensamiento.
Atendiendo a su carácter de sistema de comunicación se habla de funciones del lenguaje en los procesos
comunicativos, las cuales relacionan la finalidad del acto comunicativo con los elementos que intervienen en
él. En este sentido, se señalan las siguientes funciones:
Función representativa o referencial: Es la función básica de toda comunicación. El emisor pretende
fundamentalmente transmitir información sobre los objetos y los hechos, es decir, sobre la realidad. El
elemento comunicativo que predomina es, por tanto, el contexto comunicativo o situación y, en
concreto, los referentes.
o Ejemplos: El cielo está nublado. Hoy es martes.
o Recursos propios de los mensajes lingüísticos con función referencial:
Entonación enunciativa, modo indicativo, Léxico de carácter denotativo…
o Es la función predominante en los textos expositivos y en el uso de la lengua en textos
científicos y técnicos.
Función expresiva o emotiva: La información del mensaje se centra en el emisor, quie
exterioriza sus emociones y estados de ánimo; por consiguiente, su actitud ante lo comunicado es
subjetiva. Ejemplo: ¡Ojalá venga pronto! (deseo), ¡Oh, qué maravilla! ¡Genial! (asombro, admiración),
¿Eso dijo? ¿De verdad? (duda, extrañeza).
o Recursos propios de los mensajes lingüísticos con función expresiva:
Entonación exclamativa, interjecciones, sufijos apreciativos, modo subjuntivo,
adjetivos y adverbios valorativos, léxico connotativo…
o La función expresiva es frecuente en los textos literarios —sobre todo de carácter lírico—,
argumentativos y, en general, en el habla coloquial.
Función apelativa o conativa: en los mensajes en los que predomina esta función, la atención se
orienta hacia el receptor, al cual se dirige el hablante para provocar en él algún tipo de respuesta, sea
verbal o no verbal. Ejemplos: ¿Cuándo vuelves? (El emisor espera una respuesta verbal), Ven aquí ahora
mismo (El emisor pretende que el receptor realice una acción).
Recursos propios de los mensajes lingüísticos con función apelativa: vocativos,
modo verbal imperativo, modalidad interrogativa…
La función apelativa o conativa es habitual en los textos propagandísticos, tanto doctrinales como
publicitarios.
Función fática o de contacto: esta función caracteriza los mensajes en los que la atención se centra
en el canal comunicativo. Estos mensajes tratan de iniciar, mantener o interrumpir una comunicación, la
cual se convierte en el auténtico referente. Ejemplo: Uno, dos… uno, dos… Probando, probando…
- Recursos propios de los mensajes lingüísticos con función fática: frases hechas y fórmulas
socialmente tipificadas para iniciar, mantener o concluir una conversación: ¿qué tal?, ¿cómo
estamos?, buenos días, adiós.
- Las “muletillas”— como ¿eh?, esto…, ¿verdad?, ¿no?— en las que el emisor se apoya para mantener
la atención del receptor sobre el discurso…
Función metalingüística: el lenguaje tiene como referencia la propia lengua. La información del
mensaje se centra en el código lingüístico. Ejemplo: El pretérito imperfecto del verbo decir es decía.
Vendimiar significa ‘recoger la uva’. Ejemplos de uso metalingüístico del lenguaje: los diccionarios, las
gramáticas, las definiciones en cualquier ciencia. Es importante diferenciar entre uso de palabras y la
mención de palabras: Usamos las palabras cuando las empleamos para referirnos con ellas a la realidad,
su referente es entonces un elemento real. Ejemplo: He visto un caballo. Mencionamos las palabras
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cuando la utilizamos con función metalingüística para referirnos, no al objeto, sino a la palabra misma: el
referente es el pripio signo. Ejemplo: Has escrito cuatro veces caballo en este párrafo. En la lengua
escrita, las palabras empleadas en función metalingüística —es decir, mencionadas o citadas— se
diferencian gráficamente utilizando comillas o un tipo de letra distinto.
Función poética o estética: aparece esta función cuando el mensaje llama la atención sobre sí
mismo, sobre la forma en que está construido. El mensaje deja de ser un mero instrumento
comunicativo para convertirse en objeto de la comunicación.
- Recursos lingüísticos que sirven para realizar la función poética en los textos: Figuras
estilísticas (o poéticas).
Esta función no se da exclusivamente en los textos literarios o poéticos, aunque en ellos su aparición
sea característica; la encontramos también en los textos publicitarios e incluso en el uso coloquial de
la lengua, siempre que se utilice el lenguaje con intenciones estéticas o humorísticas.
o Ejemplos: En abril, aguas mil. A mi plin, yo duermo en Pikolín. Renault Safrane: más que una
sensación, más que un coche. ¡Este hombre está más sordo que una tapia!.
Es importante señalar que en los textos, las funciones comunicativas suelen aparecer combinadas. Es
frecuente que encontremos más de una función: conviene distinguirlas y percibir cuál es la fundamental o
predominante y cuáles son las secundarias.