Santa Rosa de Lima
Santa Rosa de Lima, conocida en la vida secular como Isabel Flores de Oliva, fue hija de Gaspar
Flores, un soldado español, y María de Oliva, una mujer de origen indígena. Su apodo "Rosa"
proviene de un incidente en su infancia cuando una sirvienta afirmó haber visto su rostro
transformarse milagrosamente en una rosa. A partir de ese momento, fue conocida como
Rosa, y más tarde adoptó el nombre religioso de Rosa de Santa María.
Desde muy joven, Rosa mostró una inclinación hacia la espiritualidad profunda y la
mortificación del cuerpo. Se dice que usaba una corona de espinas oculta bajo una guirnalda
de flores para imitar los sufrimientos de Cristo. A pesar de la oposición de su familia,
especialmente de su madre, que esperaba que se casara y llevara una vida social convencional,
Rosa insistió en su deseo de dedicarse completamente a Dios.
Con el tiempo, Rosa construyó una pequeña ermita en el jardín de la casa de sus padres donde
pasaba largas horas en oración y penitencia. Además de sus prácticas espirituales, se dedicó al
cuidado de los pobres y los enfermos, ganándose una reputación de santidad entre sus
vecinos.
Rosa murió a los 31 años, después de una vida de sacrificio y entrega. Su canonización en 1671
fue un evento significativo para la Iglesia Católica, ya que fue la primera persona nacida en
América en ser canonizada. Su vida de virtudes y su dedicación a los demás la han convertido
en una figura venerada no solo en Perú, sino en toda América Latina. Su casa en Lima se ha
convertido en un importante lugar de peregrinación.
ATENEA
Atenea, también conocida como Palas Atenea, es una de las deidades más veneradas y
complejas de la mitología griega. Su figura encarna una combinación única de
sabiduría, guerra estratégica, justicia, y artes, lo que la convierte en una diosa
multifacética y central en el panteón griego.
Atenea es hija de Zeus, el rey de los dioses, y Metis, una titánide que personificaba la
sabiduría y la prudencia. Según la mitología, Zeus había recibido una profecía que decía
que el hijo de Metis sería más poderoso que él, así que decidió tragarse a Metis para
evitar ese destino. Sin embargo, Metis ya estaba embarazada de Atenea. Tiempo
después, Zeus comenzó a sufrir de un dolor de cabeza insoportable. Hephaestus
(Hefesto), el dios del fuego y la forja, abrió la cabeza de Zeus con un hacha, y de su
cráneo surgió Atenea, completamente armada y adulta, con un grito de guerra. Este
nacimiento inusual subraya su conexión directa con la sabiduría y la guerra, y su origen
exclusivamente divino, sin intervención de una madre física.
Atributos y Simbolismo:
Atenea es frecuentemente representada con armadura: casco, lanza y escudo, lo que
enfatiza su papel como diosa guerrera. Su escudo, conocido como la égida, está
decorado con la cabeza de la Gorgona Medusa, un símbolo de protección y poder
aterrador. Uno de sus símbolos más reconocidos es el búho, que representa la sabiduría
y la visión, ya que Atenea es capaz de ver lo que otros no pueden. Además, su
asociación con el olivo es significativa, ya que el olivo es un símbolo de paz y
prosperidad, y se dice que fue un regalo suyo a la ciudad de Atenas.
Roles y Culto:
Como diosa de la guerra, Atenea es diferente de Ares, quien representa la guerra en su
forma más caótica y destructiva. Atenea, por otro lado, simboliza la guerra táctica y la
estrategia, destacando la inteligencia sobre la fuerza bruta. También es la protectora de
la ciudad de Atenas, que lleva su nombre, y se considera la fundadora de la democracia
ateniense.
Además de su papel en la guerra, Atenea es la diosa de la sabiduría, la artesanía y las
artes. Se cree que enseñó a los humanos diversas habilidades como el tejido, la
cerámica, y la agricultura. Atenea también es una deidad virginal, que personifica la
pureza y la autosuficiencia, sin ninguna relación romántica o descendencia, lo que la
diferencia de otras diosas del Olimpo.
Mitos Asociados:
Atenea y Medusa: Atenea fue quien castigó a Medusa transformándola en un
monstruo con serpientes por cabellos, después de que Poseidón la violara en el
templo de la diosa. Este mito resalta su severidad en cuestiones de pureza y
castidad.
Atenea y Aracne: En este mito, una joven tejedora llamada Aracne desafía a
Atenea a un concurso de tejido. Aracne gana, pero Atenea, enojada por la
presunción de la mortal, la transforma en una araña, condenándola a tejer por la
eternidad.
La Disputa por Atenas: Atenea y Poseidón compitieron por el patrocinio de la
ciudad de Atenas. Poseidón ofreció un caballo o, según otras versiones, un
manantial de agua salada, mientras que Atenea ofreció un olivo. Los atenienses
eligieron el olivo, y la ciudad fue nombrada en honor a la diosa.
Atenea sigue siendo una de las figuras más veneradas de la mitología griega,
simbolizando la sabiduría, la estrategia y la protección.