FECHA, VIDA Y LIBRO
Anaxímenes de Mileto, hijo de Eurístrato, fue un filósofo presocrático que vivió en el siglo VI
a.C. en la ciudad de Mileto, en la antigua Grecia. Se dice que fue discípulo de Anaximandro
y posiblemente también de Parménides. Su obra filosófica se destacó por su enfoque en
encontrar el principio material que subyace en la naturaleza del universo.
Anaxímenes de Mileto, hijo de Eurístrato, vivió hacia la época de la toma de Sardes y murió
en la Olimpiada 63. Algunos lo consideran discípulo de Anaximandro y posiblemente
también de Parménides. Sostenía que el principio material era el aire y lo infinito, y afirmaba
que los astros no se movían bajo la tierra, sino alrededor de ella. Su estilo de escritura fue
descrito como jonio, simple y conciso. Aunque no se sabe mucho sobre su vida y
actividades prácticas, se sabe que escribió un libro, del cual al menos una parte fue
conocida por Teofrasto, quien emitió un juicio sobre su estilo, caracterizándose como
"simple y conciso", en contraste con la "terminología un tanto poética" de Anaximandro. Es
probable que Anaxímenes fuera más joven que Anaximandro y que su vida activa no se
extendiera mucho dentro del siglo V a.C., considerando que Mileto fue destruida en el año
494 a.C.
EL AIRE EN ANAXÍMENES
el papel del aire como principio material primordial y divino
i) El aire es considerado como la sustancia originaria y la forma básica de la materia.
Anaxímenes postuló que el aire se transforma mediante procesos de condensación y
rarefacción. Cuando el aire se hace más sutil, se convierte en fuego o viento; cuando se
condensa, da origen a la nube, el agua, la tierra y finalmente las piedras. Esta concepción le
permitió explicar la diversidad de elementos en el mundo a partir de una sustancia
fundamental.
ii) Anaxímenes relacionaba lo caliente y lo frío con la rarefacción y la condensación del aire.
Consideraba que estas cualidades no eran inherentes a la sustancia misma, sino que
surgían de cambios en su densidad. Por ejemplo, el aire condensado se percibía como frío,
mientras que el aire rarefacto se experimentaba como caliente.
iii) Anaxímenes atribuía al aire una naturaleza divina. Lo consideraba eterno, infinito y
siempre en movimiento, y llegó a postular que los dioses surgieron del aire primordial. Esta
idea resalta la importancia y la omnipresencia del aire en el cosmos, sugiriendo una
conexión entre lo divino y la sustancia misma.
Estas ideas de Anaxímenes ejercieron una influencia significativa en el pensamiento
filosófico antiguo, especialmente en la comprensión de la naturaleza y la cosmología. Su
enfoque en el aire como principio fundamental ilustra cómo los primeros filósofos griegos
intentaron explicar la complejidad del mundo a partir de elementos simples y fundamentales.
COSMOGONÍA
Anaxímenes explicó la cosmogonía partiendo del concepto del aire como principio
primordial. Según su visión:
i) Todas las cosas surgen a partir de una cierta condensación y rarefacción del aire
primigenio. Este proceso de condensación y rarefacción es fundamental para la formación y
transformación de los elementos en el cosmos.
ii) Anaxímenes describió cómo la tierra, los cuerpos celestes y otros elementos emergieron
de este proceso de condensación y rarefacción del aire. Por ejemplo, la tierra se formó
cuando el aire se contraía, dando lugar a una superficie plana sobre la cual "cabalga" el
aire. Además, atribuyó el origen de los cuerpos celestes a la tierra, explicando que éstos
surgieron del fuego elevado a lo alto.
iii) Según Hipólito, Anaxímenes enseñó que los cuerpos celestes surgieron de la tierra
debido a la humedad que emana de ella. Esta humedad se rarifica y se convierte en fuego,
del cual se componen las estrellas y otros cuerpos celestes.
COSMOLOGÍA
i) Respecto a la tierra y su soporte, Anaxímenes consideraba que el aire circundante era
ilimitado y sostenía la tierra. Esta idea se basaba en la observación de que las hojas flotan
en el aire. Además, según Teofrasto, Anaxímenes afirmaba que la tierra "cabalga" sobre el
aire, utilizando un verbo que también aparece en Homero. Aristóteles describe la
concepción de Anaxímenes sobre el soporte de la tierra como una tapadera que cubre el
aire debajo de ella.
ii) En cuanto a los cuerpos celestes, Anaxímenes sostuvo que éstos eran de naturaleza
ígnea y que contenían ciertos cuerpos terrestres invisibles que giraban con ellos. Explicó
que los cuerpos celestes giraban al ser lanzados por el aire condensado y resistente.
Anaxímenes comparó el sol con una hoja plana y afirmó que los cuerpos celestes no se
movían bajo la tierra, sino alrededor de ella, como un gorro de fieltro que gira en torno a la
cabeza. También mencionó que el sol se ocultaba no porque estuviera debajo de la tierra,
sino porque quedaba cubierto por las partes más altas de ésta y aumentaba su distancia de
nosotros.
iii) En relación con los fenómenos meteorológicos, Anaxímenes explicó diversos eventos
como el trueno, el relámpago, las nubes, la lluvia, el granizo y la nieve. Afirmaba que las
nubes se formaban cuando el aire se espesaba y que la lluvia, el granizo y la nieve se
originaban por la condensación del aire en diferentes condiciones. Respecto a los
terremotos, Anaxímenes explicaba que la tierra se cuarteaba debido a la alternancia entre
periodos de sequía y de excesivas lluvias.
LA COMPARACIÓN ENTRE AIRE CÓSMICO Y EL ALMA-ALIENTO
La comparación entre el aire cósmico y el alma-aliento es una parte interesante de la
cosmología de Anaxímenes. Según Aecio, Anaxímenes declaró que el principio de todas las
cosas es el aire, ya que de él nacen todas las cosas y en él se disuelven de nuevo.
Además, compara el papel del aire en el universo con el papel del alma en el cuerpo
humano. Así como nuestra alma, que es aire, nos mantiene unidos, de la misma manera el
viento o aliento envuelve a todo el mundo.
Sin embargo, esta comparación puede ser confusa debido a posibles alteraciones en el
texto original de Anaxímenes. Aunque las palabras subrayadas se atribuyen generalmente a
Anaxímenes, es posible que hayan sufrido modificaciones en su transmisión. Por ejemplo,
el verbo "συγκρατεί" (que se traduce como "nos mantiene unidos") no parece ser coherente
con el uso de Anaxímenes, y la palabra "κόσμον" tampoco parece haber sido utilizada en el
sentido expresado en el texto. Esto sugiere que podría haber habido una cierta alteración en
las palabras originales de Anaxímenes.
La comparación entre el aire cósmico y el alma-aliento se interpreta de diversas maneras,
pero la esencia es que el aire o el aliento sostiene y gobierna tanto al mundo como al
cuerpo humano. Esta comparación puede haber sido una forma de Anaxímenes de
expresar su idea de que el mundo está hecho de la misma sustancia fundamental que el ser
humano, y que ambos están sujetos a principios similares de cohesión y gobierno.
Esta comparación también puede reflejar una antigua tradición popular que veía al alma
como aliento, ya presente en la literatura homérica. Sin embargo, la mención del alma en el
contexto filosófico de Anaxímenes es notable, ya que es una de las primeras
manifestaciones de una concepción psicológica en la filosofía presocrática. Esto sugiere
que Anaxímenes estaba explorando no solo la naturaleza del universo, sino también
cuestiones relacionadas con la mente y el alma humanas.