La distribución del ingreso en México es un tema complejo que refleja profundas
desigualdades económicas y sociales. A pesar de ser la segunda economía más
grande de América Latina, la brecha entre ricos y pobres es considerable.
**Desigualdad**: Según el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, México
presenta una de las distribuciones más desiguales en la región. Esto significa
que una parte significativa de la riqueza está concentrada en un pequeño
porcentaje de la población.
**Pobreza**: Una gran proporción de la población vive en condiciones de
pobreza. Según datos recientes, alrededor del 40% de los mexicanos se
encuentra en situación de pobreza, lo que implica limitaciones en acceso a
servicios básicos.
**Economía informal**: Un alto porcentaje de la fuerza laboral trabaja en la
economía informal, lo que contribuye a la precariedad laboral y a la falta de
beneficios sociales.
**Impacto regional**: Existen diferencias marcadas en la distribución del ingreso
entre las distintas regiones del país, con el norte generalmente más próspero
que el sur.
**Políticas públicas**: Aunque ha habido esfuerzos para reducir la desigualdad
mediante programas sociales y políticas de inclusión, los resultados han sido
limitados y la desigualdad persiste.
La situación es un desafío constante para las políticas económicas y sociales en
México, y se requiere un enfoque integral para abordar estas desigualdades.