Modelo sistémico.
Desarrollo Histórico.
A principios del siglo XX, la terapia familiar comenzó a tomar forma, aunque de manera
rudimentaria. En ese entonces, existían enfoques de consejo matrimonial y orientación infantil
que involucraban a otros miembros de la familia en el proceso, pero su objetivo principal era
entender los problemas del individuo en lugar de considerar a la familia como un sistema
interconectado. Con el tiempo, en los años 30 y 40, surgieron en los Estados Unidos asociaciones
de terapia familiar, como la American Association for Marriage and Family Therapy (AAMFT),
que aún perdura como un pilar en este ámbito.
En la primera mitad del siglo XX, el psicoanálisis dominaba el campo de la psicoterapia,
centrándose en el individuo y desalentando el contacto con la familia del paciente. Sin embargo,
algunos psicoanalistas comenzaron a cuestionar este enfoque rígido. En 1937, Ackerman publicó
un artículo innovador titulado "La familia como unidad social y emocional", donde sugirió que
las actitudes familiares podían influir en los síntomas de un individuo. Esta obra abrió un nuevo
horizonte, destacando la importancia del entorno familiar en la comprensión de la psicopatología.
Durante las décadas de 1940 y 1950, el interaccionismo simbólico en la psicología social y la
teoría de la comunicación comenzaron a enriquecer el enfoque terapéutico. Estos modelos
sostenían que los problemas individuales no eran exclusivamente el resultado de conflictos
intrapsíquicos, sino que también estaban influenciados por el entorno psicosocial. Autores como
Fromm-Reichman y Rosen contribuyeron a esta comprensión con conceptos como "madre
esquizofrenógena" y "madre perversa". En este contexto, Gregory Bateson y su equipo en Palo
Alto llevaron a cabo investigaciones sobre la comunicación en familias de esquizofrénicos, lo
que llevó al desarrollo de la Teoría del Doble Vínculo en 1956. Esta teoría conceptualizaba la
esquizofrenia como una reacción a comunicaciones familiares contradictorias, donde un niño
podía recibir mensajes confusos que contribuyeron a su estado mental.
La década de 1960 marcó un periodo crucial para la terapia familiar y el modelo sistémico. En
1962, Jackson y Ackerman fundaron la revista "Family Process", que se convirtió en un medio
esencial para la difusión del movimiento sistémico. Al mismo tiempo, Jackson estableció el
Mental Research Institute (MRI) en Palo Alto, un centro pionero en la formación en terapia
familiar que atrajo a importantes figuras como Watzlawick, Weakland y Sluzki. Durante este
periodo, Salvador Minuchin también innovó con la terapia estructural, trabajando con familias
inmigrantes puertorriqueñas en los Estados Unidos, lo que fortaleció el enfoque sistémico en el
ámbito de la terapia familiar.
A finales de la década de 1960, el enfoque sistémico comenzó a expandirse a nivel internacional.
En Europa, nuevas líneas de investigación en terapia familiar empezaron a emerger. En
Inglaterra, Laing consolidó el modelo sistémico en la Tavistock Clinic de Londres, mientras que
en Alemania, Stierlin se enfocó en la terapia familiar y la medicina psicosomática. Sin embargo,
la contribución más significativa vino de Italia, donde un grupo de destacados terapeutas,
incluyendo a Mara Selvini-Palazzoli, Luigi Boscolo, Gianfranco Cecchin y Giulana Prata,
fundaron en 1967 el grupo de Milán, que se convirtió en una escuela influyente dentro del
modelo sistémico. Estos enfoques europeos fueron fundamentales para la consolidación
internacional del modelo sistémico, que en la década de 1970 se integró en diversas terapias
familiares en todo el mundo, centrando su atención en trabajar con toda la familia para abordar
problemas de manera integral.
Conceptos básicos.
1. El concepto de sistema.
El Modelo Sistémico se basa en la Teoría General de Sistemas. Esta teoría surgió como una
respuesta a la incapacidad de los métodos científicos reduccionistas para explicar ciertos
fenómenos. Un sistema es un conjunto de elementos que están interconectados y que, en
conjunto, tienen propiedades que no pueden ser entendidas simplemente observando las partes
individuales.
Ejemplo: Piensa en una familia como un sistema. Para entender las dinámicas de una familia no
basta con estudiar a cada miembro de forma individual, es necesario observar cómo interactúan
entre ellos y cómo las relaciones influyen en el comportamiento de todos.
Además, el modelo sistémico diferencia entre:
Suprasistema: El contexto más amplio en el que se desenvuelve el sistema (por ejemplo, la
comunidad en la que vive una familia).
Subsistemas: Los componentes dentro del sistema (por ejemplo, los padres y los hijos dentro de
una familia).
El modelo también distingue entre sistemas cerrados (no intercambian información con el
entorno) y sistemas abiertos (intercambian información y se adaptan a su entorno). La mayoría
de los sistemas en la actualidad, incluyendo las familias, son sistemas abiertos que se
autorregulan y se adaptan al contexto externo.
2. La familia como sistema abierto.
Cuando se aplica el concepto de sistema a la familia, se asume que la familia es un sistema
abierto, lo que significa que sus miembros están interconectados y se influyen mutuamente. Si un
miembro de la familia muestra síntomas o problemas, esto es interpretado como una expresión
de una disfunción dentro de todo el sistema familiar.
Ejemplo: Si un adolescente tiene problemas de comportamiento en la escuela, no se trata solo de
un problema individual, sino que puede estar reflejando problemas de comunicación o dinámicas
disfuncionales dentro de la familia.
3. Principios de la comunicación humana.
El Modelo Sistémico también se basa en la Teoría de la Comunicación Humana, propuesta por
Watzlawick y su equipo. Esta teoría establece cuatro principios fundamentales:
● Es imposible no comunicar: Siempre estamos comunicando algo, incluso si no hablamos.
Por ejemplo, el silencio puede transmitir un mensaje de rechazo o falta de interés.
● Distinción entre el contenido y la relación en la comunicación: Toda comunicación tiene
dos niveles: el contenido (lo que decimos literalmente) y la relación (lo que implica sobre
nuestra relación con la otra persona). Si alguien dice "Necesito que me ayudes", el
contenido es la petición de ayuda, pero la relación puede implicar dependencia o
superioridad según cómo se diga.
● Mensajes paradójicos: A veces, los mensajes que transmitimos son contradictorios. Esto
sucede cuando el contenido del mensaje dice una cosa, pero el lenguaje no verbal dice lo
contrario.
● Puntuación de la interacción: Cada persona interpreta una interacción de manera diferente
y organiza los eventos según su perspectiva. Esto puede causar conflictos si no hay un
acuerdo sobre el orden de los eventos.
4. Relaciones simétricas y complementarias.
En las interacciones humanas, las relaciones pueden ser simétricas o complementarias:
Relaciones simétricas: Ambas personas se encuentran en una posición de igualdad. Por ejemplo,
en una relación de amistad, ambos pueden actuar de forma crítica o competitiva, buscando
igualdad en la relación.
Relaciones complementarias: Se basan en la desigualdad, donde una persona está en una
posición superior o tiene un rol dominante y la otra en una posición inferior. Esto ocurre, por
ejemplo, en la relación entre un profesor y su estudiante, o entre padres e hijos.
5. La causalidad circular.
En lugar de pensar en términos de causa y efecto lineales, el Modelo Sistémico introduce el
concepto de causalidad circular, que sostiene que las interacciones son recurrentes y no tienen un
inicio o un final claro. En lugar de decir que A causa B, el modelo sistémico ve a A y B como
interdependientes y que se retroalimentan entre sí.
6. Paradojas pragmáticas y el doble vínculo.
Las paradojas pragmáticas surgen cuando el contenido de un mensaje y la relación que lo
acompaña son contradictorios. Estas incongruencias pueden generar confusión y dilemas,
especialmente en el contexto familiar.
Ejemplo: Si una madre dice "Te apoyo en todo lo que decidas", pero constantemente critica las
decisiones de su hijo, está creando una paradoja en la que el hijo no sabe si cuenta con su apoyo
o no.
El doble vínculo es un tipo de paradoja que ocurre en las relaciones cercanas y que, según la
teoría, puede contribuir al desarrollo de trastornos graves como la esquizofrenia, al generar un
conflicto imposible de resolver para la persona atrapada en la contradicción.
7. La capacidad para metacomunicarse.
Finalmente, un aspecto importante del modelo sistémico es la metacomunicación, que es la
capacidad de hablar sobre la relación y los procesos de comunicación de manera directa. La
metacomunicación permite que las personas aclaren malentendidos y mejoren sus relaciones.
Ejemplo: En una discusión entre pareja, una persona podría decir: "Siento que cuando me dices
esto, estás siendo sarcástico". Este tipo de declaración es una metacomunicación, ya que aborda
cómo se está comunicando el mensaje y no solo el contenido.
Recursos técnicos.
1. Reformulación
La reformulación es una técnica que busca cambiar el marco conceptual y emocional en el que se
produce una situación problemática. Este proceso puede adoptar diversas formas, como
redefinición, connotación positiva y reestructuración. La idea es introducir un nuevo contexto
que permita a los miembros de la familia comprender los hechos de una manera diferente. Para
que la reformulación sea efectiva, el terapeuta debe considerar las perspectivas, expectativas y
motivaciones de todas las personas involucradas en la situación. Por ejemplo, el terapeuta podría
reinterpretar un conflicto familiar como una oportunidad de crecimiento y entendimiento.
2. Intervención Paradójica
La intervención paradójica consiste en utilizar la resistencia del paciente como una herramienta
terapéutica. Este enfoque puede incluir la prescripción de cambios lentos o incluso la
prescripción de no cambiar nada, con el fin de provocar una rebelión en el paciente que conduzca
al cambio. Por ejemplo, un terapeuta podría sugerir que el paciente no intente cambiar su
comportamiento actual, lo que podría llevarlo a cuestionar su resistencia y, en última instancia, a
facilitar un cambio real.
3. Prescripción de Tareas
Los terapeutas sistémicos a menudo prescriben tareas a los miembros de la familia. Estas tareas
pueden tener múltiples objetivos, como promover un comportamiento diferente, fortalecer la
relación entre el terapeuta y la familia, o recolectar información sobre la dinámica familiar. Por
ejemplo, se puede pedir a un hijo que trate de comunicarse más abiertamente con sus padres, lo
que puede ayudar a mejorar la comunicación familiar.
4. Ilusión de Alternativas
La ilusión de alternativas es un procedimiento que permite a los pacientes sentir que tienen
opciones, incluso si estas opciones están limitadas. Por ejemplo, un terapeuta podría ofrecer al
paciente la opción de hablar sobre un evento traumático ahora o más tarde, lo que le da al
paciente una sensación de control sobre la situación, a pesar de que el terapeuta está guiando la
conversación.
5. Uso de Analogías
Otra técnica efectiva en la terapia sistémica es el uso de analogías. El terapeuta elige una
metáfora o historia que tiene similitudes con el problema del paciente, permitiendo que el
paciente explore su situación desde una nueva perspectiva sin sentirse amenazado directamente.
Por ejemplo, un terapeuta podría comparar la dinámica familiar con un juego de equipo, donde
todos deben colaborar para lograr el éxito.
6. Cuestionamiento Circular
El cuestionamiento circular es una técnica que implica hacer preguntas que conectan diferentes
aspectos de la dinámica familiar. Este enfoque permite que los participantes vean sus
interacciones desde una nueva perspectiva y puedan reconocer patrones de comportamiento. Por
ejemplo, un terapeuta podría preguntar a un miembro de la familia cómo su comportamiento
afecta a otro miembro, lo que ayuda a identificar y cambiar patrones de interacción
disfuncionales.
7. Técnica de la Silla Vacía
En esta técnica, un miembro de la familia se sienta frente a una silla vacía que representa a otro
miembro de la familia o una figura importante en su vida. El participante habla con la "persona"
en la silla vacía, expresando sus sentimientos y pensamientos. Esta técnica permite explorar
emociones no expresadas y puede ayudar a resolver conflictos familiares.