Jesús el cordero de Dios.
¿Qué raro nombre verdad? Un cordero es un animal dócil, se criaba con facilidad. También
se le consideraba un animal puro y sin mancha, frágil e inocente. Es un animal joven o una
cría recién nacida que todavía está en desarrollo.1
Levítico 4:32 nos recuerda que los judíos usaban corderos como sacrificios por sus pecados.
Éxodo 12:1-13 nos recuerda que los judíos fueron salvados al rociar sangre de cordero
1 Pedro 1:18-19 nos recuerda que fuimos rescatados con la sangre de Cristo, como de un
cordero
1 Pedro 2:24 Cristo llevó nuestros pecados en la cruz
Según los rabinos, los que traían a la víctima a menudo se apoyaban con
todas sus fuerzas y la apretaban como si dijeran mediante ese acto:
“Pongo toda la carga, el peso y la fuerza de mi pecado sobre esta víctima
sin mancha”.
Isaías 53:3-7 se presenta a Cristo como cordero de Dios y representa fielmente lo que hizo
por la humanidad.
Nosotros somos como ovejas que se descarrían, somos rebeldes, vamos por nuestros
propios caminos
Entonces, decir que Cristo es el cordero de Dios, es presentarlo como el que dio su vida
como sustituto por nosotros, tomando sobre sí mismo nuestro castigo. Es decir, el sacrificio.
Sin embargo, el cordero de Dios no solamente tiene que ver con el pasado, con lo que hizo
Jesús por nosotros.
Apocalipsis 12:10-11: Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha
venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de
su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros
hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. 11 Y
ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra
del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.
Entonces, la sangre del Cordero también nos da victoria sobre Satanás
Apocalipsis 21:27 “No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace
abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro
de la vida del Cordero” Quienes entrarán al cielo?
¿Cuál es el destino de aquel que no tiene su nombre inscrito en el libro de la vida?
Apocalipsis 20:15
También llamado “el libro de la vida del Cordero que fue inmolado”, este
libro es uno escrito por Dios desde el inicio de la historia del mundo, y
contiene los nombres de todas las personas que serán salvas del juicio
eterno y heredarán el reino de los cielos (Ap. 13:8; 17:8; 20:15; 21:27).[
Éxodo 32:32-33
El Viejo Pacto y el Nuevo Pacto
Basado en Éxodo 24:1-8
Hoy tomaremos la Santa Cena, y quisiera hacer mención en esta prédica de algo que Jesús
dice en Mateo [Link] “porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es
derramada para remisión de los pecados” y en 1ra Corintios [Link] “Esta copa es el nuevo
pacto en mi sangre”
La sangre de Jesús representa el Nuevo Pacto, entonces antes de hablar de este nuevo
pacto quisiera hacer referencia al viejo pacto.
En Éxodo 19:5-6 El Señor le hace saber a Israel cuál era su propósito para con ellos. Y
empieza a hablar del pacto. Ya en el cap. 24 Al regresar Moisés de hablar con Dios, les contó
de todo lo que el Señor quería de ellos, sus palabras y sus leyes y el pueblo es desafiado a
recibir el pacto y lo vuelven a recibir.
Verbalmente el pueblo se compromete en el verso 3 a cumplir el pacto, (pero como bien
dice el refrán “papelitos hablan”), Moisés escribió todas las palabras de Jehová ya que algo
de esta magnitud no podía solamente quedar en la memoria de las personas, además era un
pacto para todo el pueblo. Luego, el pacto se hizo en el contexto de presentar un sacrificio,
el cual admite nuestro propio pecado y nuestro fracaso ante Dios, y aborda esa necesidad
mediante la muerte de un sustituto. Luego después que leyó el libro y fue escuchado el
pueblo estuvo de acuerdo. El pacto fue sellado cuando Moisés roció la sangre del sustituto
sobre el altar y sobre el pueblo. La sangre representa la vida, así que representa el
intercambio de una vida por otra.
En el Antiguo Pacto, se requería que los Israelitas obedecieran a Dios y cumplieran la Ley, y a
cambio Él los protegía y bendecía. El Antiguo Pacto era un acuerdo condicional o bilateral
que Dios hizo con los Israelitas. En el Antiguo Pacto, Dios estableció que la forma de expiar
los pecados es a través del derramamiento de sangre (Hebreos 9:22).
Un propósito del Antiguo Pacto era hacer absolutamente claro que ningún hombre es justo
ante Dios y que nadie puede salvarse a sí mismo (Romanos 3:10-11, 20). Antes de que
viniera el Nuevo Pacto, estábamos "confinados bajo la ley" (Gálatas 3:23). El pueblo de Dios
estaba atrapado en el Antiguo Pacto, dependiendo de un sistema de sacrificios que
anticipaba la venida de Cristo y la justificación por fe (versículo 24). "Pero cuando vino el
cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo... nacido bajo la ley, para que redimiese a los
que estaban bajo la ley" (Gálatas 4:4-5). Cuando el Hijo de Dios murió en la cruz, Dios
"anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria,
quitándola de en medio y clavándola en la cruz" (Colosenses 2:14).
El propósito final del Antiguo Pacto era señalar hacia Cristo: "De manera que la ley ha sido
nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida
la fe, ya no estamos bajo ayo" (Galatas 3:24-25). Una verdad que no se debe pasar por alto
es que ya no estamos bajo el Antiguo Pacto. Muchos falsos maestros de hoy en día llaman a
la gente a mantener la Ley, o al menos parte de ella, como un medio para ser justos ante
Dios. Los cristianos deben mantenerse firmes en la gracia que Dios nos ha dado y rechazar
tal legalismo. "Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús"
Es por eso que durante la Última Cena, la noche de su arresto, Jesús pasó la copa a los
discípulos y les dijo: "Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se
derrama". Cuando Jesús fue crucificado, su sangre proporcionó el perdón de los pecados de
todo el mundo, la base del Nuevo Pacto. "Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al
primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer" (Hebreos 8:13).
Ahora, la salvación es un regalo gratuito para cualquiera que crea en Cristo y confíe en que
su sangre quita su culpa ante Dios (Juan 3:16–17). El pacto de la sangre de Jesús nos
salva: esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los
pecados. Remisión es enviar los pecados lejos y sacarlos de nuestra cuenta. El pacto de la
sangre de Jesús también es el fundamento de todo nuestro crecimiento y madurez en
Cristo: Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor
de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que
hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo;
al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén (Hebreos 13:20-21).
Así que hoy queremos agradecer al Señor por haber proporcionado al sustituto perfecto
para perdón de nuestros pecados, por eso a Jesús también se le llama EL cordero de Dios
que quita el pecado del mundo
La Santa Cena es un mandamiento del Señor Jesús. El dice haced esto en memoria de mí y lo
menciona 2 veces en este texto, posiblemente sea para que tengamos mucho cuidado en
obedecerle. El pan es vida y la sangre también es vida, así que en Cristo tenemos la comida
y bebida.
Hermanos diáconos pasen, Cantamos el canto mientras pasan a recoger los elementos de la
Santa Cena. 1ra Corintios 11:23-26
23Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche
que fue entregado, tomó pan; 24y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed;
esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
Hermano 1 Ora por
25Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el
nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.
Hermano 2 Ora por
26Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del
Señor anunciáis hasta que él venga.
Harry despide con palabras de oración