Deuda externa y eterna
Origen de la deuda externa
El recurso al endeudamiento, utilizado de manera adecuada, puede ser un medio útil para generar riqueza. En
principio, endeudarse significa adelantar el uso de recursos que previsiblemente se van a tener en el futuro.
Un país recurre al endeudamiento internacional cuando en su seno no tiene los recursos suficientes para concretar
los proyectos que cree convenientes. Como ya vimos, muchos países del Sur tienen en su interior una distribución
muy injusta del ingreso heredada, en ocasiones, del pasado colonial. Una minoría, en la que se apoyaba la metrópoli
del Norte, acapara gran parte de la tierra, los recursos, etc., mientras que la inmensa mayoría de la población vive
en la pobreza. Ello hace que la capacidad de estos países para producir ahorro sea muy pequeña. El
endeudamiento externo ha sido utilizado como un paliativo.
¿Cómo comenzaron a producirse los primeros préstamos?
Luego del proceso de independencia de los países del Sur respecto de sus metrópolis, comienza el reto de despegar
económicamente y alcanzar el tan deseado “desarrollo”. Para ello, contaban con los fondos del Banco Mundial y de
las grandes empresas privadas que veían en estos países la posibilidad de invertir sus capitales de manera muy
rentable.
Resultado de todo ello fue la gran cantidad de dinero que llegó en poco tiempo a los países del Sur. Sin
embargo, esto no significó el tan ansiado desarrollo, por diversos motivos:
los intereses de las
empresas y gobiernos del Norte que tenían negocios en estos países.
de
altos cargos de los países del Sur.
“necesario” para salvaguardar la “seguridad nacional”. En realidad, sólo
sirvieron para beneficiar a las industrias armamentísticas y dar lugar
además
una oportunidad para que los países del Norte situaran bajo su “órbita política”
a los países del Sur.
de
importación. Este hecho no benefició en absoluto a las economías locales
y aumentó la dependencia respecto a las economías del Norte.
Como pueden apreciar estas primeras inversiones no supusieron una mejora de las condiciones de vida de la
población empobrecida. Sin embargo, no existía una especial preocupación por el endeudamiento, ya que la inflación
y los intereses se mantenían bajos y los precios de las materias primas (de los que dependían estos países) eran
razonablemente altos.
Estallido del problema:
El desencadenamiento se produce en dos momentos precisos. El primero es en el año 1973, cuando se produce la
crisis del petróleo. La subida del crudo supuso para los países occidentales una recesión económica que redujo la
demanda de materias primas procedentes de los países del Sur. Pero, sobre todo, propició un hecho fundamental:
los países exportadores de petróleo se encontraron en muy poco tiempo con grandes ganancias en forma de
petrodólares, que había que invertir de alguna manera.
Los bancos que las gestionaban decidieron entonces prestar ese dinero masivamente, sin estudiar las posibilidades
de devolución ni medir las consecuencias de esos préstamos. Los destinatarios principales fueron los países del Sur.
El segundo momento lo encontramos en el año 1981 en un hecho interno de la política norteamericana y
aparentemente ajeno a esta problemática.
Ronald Reagan, entonces presidente de [Link]., con su política de rearme, incrementó el déficit fiscal de [Link].
enormemente, haciendo de su país el principal deudor del mundo. Para financiar su déficit, [Link]. mantuvo altos
los tipos de interés con el fin de atraer capitales. Esa subida de los tipos de interés incrementó automáticamente el
servicio de la deuda latinoamericana.
Se calcula que entre 1981 y 1983, la deuda latinoamericana creció en 20.000 millones de dólares exclusivamente
por la subida de tipos de interés (que pasó del 6% al 20%).
Al mismo tiempo que esto ocurría, los países ricos decidieron reducir sus importaciones de materias primas de
los países endeudados (de donde éstos obtenían recursos para, entre otras cosas, pagar los préstamos). Esto hizo
que los precios de las materias primas bajasen considerablemente.
A partir de aquí, comienza la rueda de acontecimientos más adversos para los países del Sur:
➾ Bajaron los precios de las materias primas, obligando a todos los países
productores a aumentar la producción, lo que elevó
a que bajaran aún más los precios.
préstamos a los países del Sur, lo que hizo aún más difícil el pago de los
intereses para muchos países.
Acorralado por esta situación, México anunció en 1982 que no podía seguir pagando. Ante la amenaza de que otros
países en su misma situación siguieran su ejemplo, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, decidieron
intervenir. Se adoptaron así drásticas medidas que pretendían garantizar la evolución de la deuda, aceptando que
la deuda en su totalidad era impagable, pero asegurando que los países deudores recuperaran la mayor cantidad
de dinero posible.
A partir de aquí, y hasta la actualidad, los países del Sur se convirtieron en exportadores netos de capital hacia el
Norte, lo que ha supuesto un empobrecimiento sin precedentes en los países del Sur.
Entre 1968 y 1980, la deuda externa de los países del Sur se multiplicó por doce y desde la década de 1980
hasta 2002 se multiplicó por cuatro.
La deuda externa se ha convertido en impagable y uno de los principales problemas para los países del Sur, es que
observan impotentes cómo la deuda original se multiplica a un ritmo exponencial.
Evolución de la deuda externa latinoamericana:
La deuda externa, lejos de disminuir, ha ido en aumento a lo largo del tiempo.
El de la deuda sigue siendo un asunto que aún está a la espera de soluciones de raíz. Soluciones que precisan de
instrumentos técnicos y económicos, pero que fundamentalmente deben ser de carácter político.
Es la voluntad política, y no el instrumental técnico, la que puede determinar que se dé una solución justa al
problema de la deuda externa.
Hoy casi la mitad de lo que se paga por la deuda son intereses. Por ello, a pesar del esfuerzo que realizan los países
empobrecidos para pagar la deuda, como los intereses son tan altos estos contrarrestan ese pago y hacen que la
deuda siga creciendo.
Por lo tanto, observamos que cada año se paga más, y sin embargo cada año se debe más.
Un asunto interesante para analizar es la distribución regional de la deuda externa.
En el siguiente cuadro se puede observar cómo los mayores stocks de deuda se encuentran en Asia y América
Latina:
África del Norte 15%
África Subsahariana 10%
América Latina 26%
Asia 39%
Europa del Este 10%
Fuente: [Link]/mercadeco/[Link]
Sin embargo estas cifras pueden llevarnos a engaño. Lo importante no es simplemente el volumen total de deuda de
un país, ya que se puede tener una deuda muy grande y a la vez una economía muy potente que la respalde. Y
viceversa, se puede tener un volumen bajo de deuda total, pero que comparada con la capacidad económica del país,
sea una carga demasiado pesada.
Esto es lo que sucede con muchos países de África Subsahariana o América Latina: tienen deudas totales pequeñas
pero que ahogan sus débiles economías. Esto se suele medir comparando la cantidad total de deuda con los recursos
que obtienen de las exportaciones, ya que la deuda se suele pagar en divisa extranjera (dólares), obtenida de las
exportaciones.
Consecuencias de la deuda para las personas y los pueblos
Hoy en día la deuda externa continúa condenando a la pobreza a millones de personas insertas en un círculo vicioso
que, lejos de disminuir, aumenta cada día. La deuda no sólo afecta a la economía de los países del Sur sino que se
ven comprometidos aspectos políticos, sociales, medioambientales... hasta hipotecar el futuro mismo de estos
países.
Pagar esta deuda supone la imposibilidad de invertir y llevar a cabo políticas adecuadas en servicios básicos
esenciales para la población: seguridad alimentaria, potabilización del agua, salud, vivienda, educación,
infraestructuras…
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en nueve países los pagos del servicio de la deuda
superaron el gasto anual en salud y educación, y también se sobrepasó el gasto en salud en 29 países más, incluidos
23 del África subsahariana, la región más castigada del planeta.
a una
sobreexplotación de los recursos naturales, con el consiguiente deterioro
medioambiental.
➾ La supresión de gastos sociales para controlar el gasto público
conflictos.
la actividad de
la economía “informal” como respuesta a la crisis.
De esta manera realidades aparentemente inconexas como el deterioro medioambiental, las hambrunas, la violación
de derechos humanos y los conflictos violentos cobran sentido como consecuencias de un mismo desencadenante.
Por último, no debemos olvidar que la auténtica magnitud de la deuda externa la encontramos en los millones de
personas que están afectadas directamente por este problema. Observamos así cómo las medidas adoptadas por las
instituciones financieras internacionales, los llamados planes de ajuste estructural para estabilizar las economías y
hacerlas más competitivas, tienen consecuencias directas en las vidas de las personas del Sur:
etc.), ya que se
pretende reducir el déficit público.
competir con las
multinacionales extranjeras.
consecuencia del recorte
presupuestario.
que lo esperado.