INTRODUCCION
El genocidio es uno de los crímenes más atroces que puede sufrir la humanidad,
definido como el intento deliberado de exterminar, total o parcialmente, a un grupo
nacional, étnico, racial o religioso. A lo largo de la historia, se han registrado diversos
genocidios que han dejado profundas cicatrices en las sociedades afectadas y un legado
de dolor y sufrimiento. Desde el Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial hasta
los horrores vividos en Ruanda y Bosnia, estos actos han evidenciado la capacidad del
ser humano para infligir violencia extrema en nombre de ideologías, prejuicios o luchas
de poder.
El estudio del genocidio no solo aborda las atrocidades cometidas, sino que
también explora sus causas, consecuencias y la respuesta de la comunidad internacional.
Las dinámicas de deshumanización, propaganda y la construcción de enemigos son
elementos clave que permiten comprender cómo se pueden justificar tales actos atroces.
Además, el análisis del genocidio también involucra la reflexión sobre la memoria, la
justicia y la reconciliación, aspectos fundamentales para las sociedades que buscan
sanar y prevenir futuras violencias.
Al entender el genocidio en sus múltiples dimensiones, se enfatiza la necesidad
de promover la educación, el respeto por los derechos humanos y la empatía, elementos
esenciales para construir un mundo donde la dignidad de todas las personas sea
defendida y protegida. Este enfoque integral es crucial para evitar que la historia se
repita y para fomentar un futuro más pacífico y justo.
GENOCIDIO
El término "genocidio" (de la palabra griega raza, clan y del sufijo Latino
"caedes" muerte) significa de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Lengua
Española, el "exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de
religión, política o de otra índole".
NOCIONES GENERALES
De acuerdo con Rafael Lemkin, jurista polaco “el crimen de genocidio es un
crimen especial consistente en destruir intencionalmente grupos humanos raciales,
religiosos o nacionales, y como el homicidio singular puede ser tanto en tiempo de paz
como en tiempos de guerra”
ANTECEDENTES
Los primeros antecedentes del intento de una regulación del delito de genocidio
en nuestra legislación la encontramos en:
La Convención sobre la Prevención y Castigo del Delito de Genocidio,
adoptada el 9 de diciembre de 1948 por la asamblea general y que entro en vigor el 12
de enero de 1951. Actualmente tiene 140 estados parte.
Esta convención reconoce el genocidio como un delito contra la humanidad y su
artículo II lo define como “cualquier de los siguientes actos, cometidos con la intención
de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, social o religioso, como:
Matanza de miembros del grupo.
Lesión grave a la integridad física o mental a los miembros del grupo.
Sometimiento del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear
su destrucción física de manera total o parcial.
Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo.
Transferencia forzada de niños a otro grupo.
La convención define al Genocidio como, un delito de derecho internacional
contrario al espíritu y a los fines de las Naciones Unidas y que el mundo civilizado
condena. Pero además, por su gravedad, obliga a los estados a establecer sanciones
penales eficaces.
Según manifiesta Eduardo Rezses. El concepto de genocidio como figura
criminal tiene su origen en la obra de Rafael lemkin.
Según manifiesta Blanc Altemir, se empieza a hablar del delito de genocidio
como delito de lesa humanidad a partir de la conferencia de Paz de Versalles hasta la
adopción de la Convención para la Prevención y Sanción del Crimen del Genocidio,
Posteriormente, la definición de genocidio contenida en la Convención fue
incorporada textualmente al Estatuto de la Corte Penal Internacional, aprobado en por la
Conferencia de la Plenipotenciarios en Roma el 17 de agosto de 1988.
El genocidio, como afirma Muñoz Conde, ha sido desgraciadamente una
constante histórica a través de los tiempos y ha sido muchas veces el destino final de
pueblos enteros.
El CP de 1991 continuo regulando el delito de genocidio dentro los delitos
contra la vida, el cuerpo y la salud, pero no solo ello, sino que amplio el universo de
grupos sobre los que podía recaer la acción típica, de este delito.
En febrero de 1998, se aprueba la Ley N° 26926, mediante la cual se da un
tratamiento especial al delito de genocidio, conjuntamente con otros delitos, dentro del
Título XIV-A de los denominados “Delitos contra la Humanidad”, de esta forma se
consibe al Genocidio como un delito que atenta contra los derechos humanos.