INTRODUCCION
El Bullying, o acoso escolar, es un problema social serio que afecta a millones
de niños, adolescentes y jóvenes en todo el mundo. Este fenómeno se
caracteriza por la repetición de acciones agresivas, intencionales y desiguales,
llevadas a cabo por uno o varios individuos sobre otro, con el fin de intimidar,
humillar o causar daño.
Las formas de Bullying son variadas y pueden manifestarse de manera física,
verbal, psicológica o a través de las tecnologías de la información
(ciberbullying). Las agresiones físicas incluyen golpes, empujones, robos o
daños a la propiedad. El bullying verbal se expresa mediante insultos,
amenazas, burlas o apodos hirientes. El acoso psicológico se manifiesta en la
exclusión social, la propagación de rumores, la manipulación o la coerción. Por
último, el ciberbullying ocurre a través de las redes sociales, mensajes de texto
o correos electrónicos, y puede incluir la difusión de información privada, la
creación de perfiles falsos o el envío de mensajes amenazantes.
Las consecuencias del bullying son diversas y pueden afectar a largo plazo el
bienestar físico y emocional de las víctimas. Estas pueden experimentar
ansiedad, depresión, baja autoestima, dificultades para relacionarse con los
demás, trastornos del sueño, problemas de concentración y, en casos
extremos, pensamientos suicidas. Además, el bullying también impacta
negativamente a los acosadores, quienes pueden desarrollar problemas de
conducta, dificultades para controlar la ira y un mayor riesgo de involucrarse en
actividades delictivas en el futuro.
Es importante destacar que el bullying no es un problema individual, sino un
fenómeno que incluye a varios participantes: las víctimas, los acosadores, los
testigos, las familias, los docentes y la comunidad en general. Las causas del
bullying son variadas y pueden incluir factores individuales, familiares,
escolares y sociales. Entre los factores individuales se encuentran la
personalidad del acosador, su falta de empatía y su necesidad de poder.
DESARROLLO
¿QUE ES EL BULLYING?
El bullying, palabra proveniente del inglés
(bully, que significa “abusivo”), es el
maltrato sistemático y prolongado en un
ámbito por lo general escolar y en
edades adolescentes. Sin embargo,
también se da el bullying entre adultos y
en ámbitos laborales, que es menos
expuesto públicamente. El bullying es
sumamente frecuente en los ámbitos
escolares. Dado que durante la edad
escolar está constituyéndose la psique del individuo y este está
aprendiendo a manejar sus emociones, se trata de un fenómeno
altamente destructivo y que deja secuelas muy duraderas
Lo que más preocupa sobre este tema es que el bullying suele pasar
inadvertido, ya que es frecuente que las presiones sociales y colectivas
sobre la víctima le impidan pedir ayuda.
Es importante recordar que el bullying es posible si existe un grupo de
testigos que permanecen indiferentes a los abusos sufridos por la víctima.
Por eso, la principal forma de combatir este tipo de maltrato es intervenir
sobre toda la comunidad escolar.
TIPOS DE BULLYING:
Bullying físico. Se da cuando el o los agresores intimidan mediante daño o
amenazas físicas a la víctima, la
golpean, empujan, lastiman y pueden
ocasionarle daños severos. No es tan
habitual porque, al ser una forma
evidente de violencia, el agresor puede
sufrir consecuencias negativas.
Bullying verbal. Se da cuando el
agresor o los agresores se limitan a la
humillación verbal, al escarnio público
y la utilización de sobrenombres,
insultos o conductas verbales
ofensivas. Es el bullying más habitual y
el que puede ser más fácil de sostener
en el tiempo para el agresor. El daño que provoca suele ser minimizado
por adultos y testigos.
Bullying gestual. Se da cuando la agresión no implica tocar al otro, pero el
hostigador molesta a la víctima con gestos y señas.
Bullying social. Se da cuando el o los agresores aíslan del resto del grupo a
la víctima, fomentan su desprecio grupal o le impiden pertenecer.
Bullying material. Es el daño a objetos que pertenecen a la víctima.
Bullying virtual. Es una forma de maltrato que se da a través de redes
sociales o chats. Dado que para la víctima es más difícil encontrar refugio,
es una forma devastadora de bullying.
Bullying sexual. Se da cuando el acoso escala a una situación con carga
sexual.
CAUSAS DEL BULLYING:
Las causas del acoso escolar residen, ante todo, en el abusivo,
generalmente víctima a su vez de padres abusivos, hogares disfuncionales
y probablemente una carga de violencia.
Sus razones para el abuso pueden ser de distinto tipo, desde un reclamo
inconsciente de afecto, envidia del chico del que abusa o distintas
dinámicas cercanas a la psicopatía que denotan una preocupante ausencia
de empatía. Además, muchos abusivos pueden presentar distintos grados
de enfermedades mentales o de taras emocionales.
Por otro lado, el clima de la institución educativa puede ser más o menos
propicio para el bullying. Instituciones demasiado rígidas, en las que un
orden implacable impide la comunicación entre alumnos y docentes, o por
el contrario, instituciones sin ningún tipo de orden y disciplina, pueden ser
favorables para el surgimiento de este tipo de conductas.
CONSECUENCIAS PARA LAS
VICTIMAS:
Una vez que se sostiene en el tiempo, el maltrato escolar provoca en las víctimas
padecimientos que disminuyen su calidad de vida, tales como:
Ansiedad
Depresión
Fobia social
Peor rendimiento escolar
Síntomas psicosomáticos
Alteraciones del sueño
Alteraciones en los hábitos alimenticios
Aislamiento social
Además, como consecuencia del maltrato deliberado y sostenido, así como de la
indiferencia de los testigos, el niño hostigado desarrolla un temor hacia el ámbito
donde sufre bullying, así como por ámbitos similares.
Por eso, puede ocurrir que un niño que sufra bullying en la escuela también lo sufra
en otros ámbitos que comparte con niños de su edad, como el club. Esto se debe a
que el temor provocado por las primeras experiencias de bullying lo lleva a percibir
esa diferencia de poder con otros niños que ve como potenciales agresores.
El bullying también impacta negativamente en los agresores, ya que se truncan a sí
mismos el aprendizaje empático y emocional pertinente, y se refuerza, por falta de
sanciones, un modo violento de interacción con los demás que luego podrá
traducirse en abusos e incluso en patrones delictivos.
CONSECUENCIAS EN LAS VICTIMAS:
Falta de control.
Actitud violenta, irritable, impulsiva e intolerante.
Muestras de autoridad exagerada.
Imposición de sus puntos de vista y consecución de sus objetivos mediante la
fuerza y la amenaza.
Relaciones sociales y familiares problemáticas.
Pérdida de interés por los estudios y fracaso escolar.
Las consecuencias para la masa silenciosa, los chicos y chicas que mantienen una
actitud condescendiente con el acoso y pasiva ante el sufrimiento ajeno, no son tan
evidentes. Sin embargo, pueden provocar en los sujetos pasivos la sensación o
convencimiento de que no se puede o que es mejor no hacer nada frente a la
injusticia, dando como resultado al afianzamiento de una personalidad temerosa,
donde valores como el esfuerzo, la tolerancia o el
afán de superación brillen por su ausencia.
¿QUE HACER ANTE UN CASO DE BULLYING?
La prevención del acoso escolar implica, por un lado, una mayor vigilancia y un
más íntimo compromiso de parte de los docentes con los jóvenes en el aula. Los
estudiantes no siempre estarán dispuestos a
confesar el maltrato que reciben, pues la
intervención errónea de los docentes puede
incrementar o enfatizar aún más el acoso, en
venganza por haber hecho la denuncia.
Es habitual que un niño que sufre bullying no
pida ayuda. Esto puede deberse, según el
caso, a una o varias razones. Por un lado, el
niño puede sospechar que no va a recibir
ayuda y tratará de solucionar la situación por
él mismo, para no mostrar debilidad (y evitar
las represalias). Por otro lado, la víctima suele
sentir vergüenza por lo ocurrido, y el maltrato
suele dejarlo aislado.
Por eso, es importante que familiares, docentes e incluso sus compañeros estén
atentos a la existencia de este maltrato y ofrezcan su ayuda.
¿COMO PREVENIR EL BULLYING?
La educación en valores de respeto, paz y tolerancia es clave desde edades muy
tempranas. Una buena base actitudinal y comportamental es muy importante para
que los cambios emocionales de la adolescencia y las presiones sociales que se
experimentan a esa edad no se conviertan en el caldo de cultivo para situaciones
de acoso.
Todos los estudiantes deberían conocer los derechos de los niños y niñas y ser
educados para que sean algo tangible y práctico que pueden aplicar a las
situaciones cotidianas de su día a día. La educación en derechos de la infancia
permite a los centros y a las comunidades educativas desarrollar herramientas de
participación y de protección que hagan a chicos y chicas más conscientes de su
propio desarrollo como personas y de sus responsabilidades.
Para el logro de un clima escolar que fomente actitudes colaborativas y de
crecimiento académico y humano, el papel de toda la
comunidad educativa es fundamental: implicar a padres,
madres, al alumnado y al personal no docente nos permitirá
generar el entorno de confianza necesario para reconducir
situaciones que puedan desembocar en acoso, así como otras
formas de violencia escolar.
La reflexión sobre el entorno social es también necesaria: el
que algunos colectivos sufran más violencia y acoso no nos
habla sobre cómo son las víctimas, sino de la sociedad en la
que viven. El machismo, la xenofobia, el clasismo y otras formas de discriminación
son temas que es necesario tratar en las aulas y las familias para poder prevenir el
bullying y otras formas de violencia.
Por último, pero no menos importante, es clave la formación docente y la figura
del coordinador de protección en el centro educativo. Su labor permitirá avanzar
en pautas, medidas y actividades para prevenir el bullying, establecer protocolos
frente al acoso escolar y abordar las consecuencias del acoso si llegara a
producirse. Además, dentro del centro educativo, sería la persona de referencia a
la que acudir frente a una situación de acoso y, en caso de que fuera necesario,
avanzar en la denuncia.
SINTOMAS DEL BULLYING:
Heridas inexplicables; Es habitual que los niños presenten todo tipo de cortes,
moretones o pequeñas heridas. En algunos casos esto no tiene por qué preocuparnos,
ya que pueden haber sido producidas por juegos al aire libre, caídas o pequeños
percances cotidianos sin mayor importancia.
Pérdida o ruptura de objetos personales: Otro de los síntomas más frecuentes
del bullying físico es la pérdida de objetos, como aparatos electrónicos, libros,
estuches, entre otros. Otro signo relacionado es la ruptura de sus efectos personales,
como, por ejemplo, su ropa o sus materiales escolares. Es frecuente que los niños
pierdan o estropeen sus pertenencias, pero si esto ocurre muy a menudo o si los
pequeños se niegan a dar una explicación, podría tratarse de un síntoma claro de
acoso escolar.
Malestar físico o intentos de fingirlo: Cuando un niño está sufriendo acoso
escolar, su malestar al pensar en ir a clase tenderá a ser muy alto. Es posible que
presente problemas como dolor de estómago, de cabeza o mareos, síntomas que son
comunes en situaciones de alto estrés o miedo. Por otro lado, incluso si el niño no
siente este tipo de malestar físico, es posible que intente fingirlo para no tener que
acudir a su centro escolar.
Cambios en el apetito: Si un niño comienza a no tener hambre al llegar a casa o, por
el contrario, come mucho más de lo habitual, podría estar siendo víctima de acoso
escolar. Por otro lado, algunos acosadores roban la comida a sus víctimas o no les
permiten comer, por lo que esto también podría explicar el aumento del apetito de
un niño.
Problemas para dormir: El alto estrés provocado por una situación de bullying
puede impedir que la víctima duerma correctamente. En algunas ocasiones, esto se
traduce en una gran dificultad para conciliar el sueño. En otras, en pesadillas
recurrentes, que frecuentemente estarán relacionadas con el colegio.
Falta de autoestima y estado de ánimo negativo: Los niños que sufren acoso se
pueden ver a sí mismos como poco válidos. Además, sus emociones acaban
volviéndose muy negativas con el tiempo, pudiendo incluso desarrollar problemas
como depresión o ansiedad si la situación de bullying es muy grave.
Empeoramiento de los resultados escolares; Debido a todos los problemas que
acarrea el bullying, muchas de las víctimas son incapaces de concentrarse
correctamente en sus clases. Por eso, su rendimiento escolar tiende a bajar.
Pérdida de amistades o incapacidad para formarlas: El bullying suele implicar que la
víctima pierda su red de apoyo. La mayoría de niños evita relacionarse con quienes
están sufriendo acoso escolar, para evitar que este también se extienda a ellos.
Debido a ello, este problema suele acarrear también aislamiento y falta de
amistades.