Proyecto de investigación
La familia como escuela de habilidades sociales
La familia como primera escuela de la autoestima
- Pedagogía familiar –
Alumnas:
Angela Guzmán
Monserrat Martínez
27-09-2024
Índice
Introducción
1. La familia como escuela de habilidades sociales
1.2 La familia como primer contexto familiar
1.3 El desarrollo de habilidades sociales en el entorno familiar
1.4 Habilidades sociales
1.5 El rol de la comunicación familiar
1.6 Apoyo emocional y construcción de la resiliencia
1.7 Familias disfuncionales
2. La familia como primera escuela de la autoestima
2.2 ¿Qué se entiende por autoestima?
2.3 La influencia de la familia en la autoestima
2.4 Crisis de autoestima y vacío existencial
2.5 La falta de autenticidad
2.6 La importancia del apoyo familiar
2.7 Algunas estrategias para fortalecer la autoestima según algunos autores
3. Conclusiones
Introducción general.
La familia es el núcleo fundamental donde se va formando las primeras interacciones sociales de un
individuo. Desde el nacimiento to los niños observan y aprenden a través de sus padres y familiares, lo
que establece las bases para sus habilidades sociales. En este entorno, se aprende a comunicarse, a
manejar emociones y a resolver conflictos, lo que influye en su autoestima y en su capacidad para
relacionarse con el mundo exterior. La dinámica familiar no solo moldea cómo se ven a sí mismos, si no
también, como construyen relaciones significativas con los demás a lo largo de su vida.
1. La familia como escuela de habilidades sociales
La familia es considerada el primer y más importante contexto social en el que
todo individuo aprende a relacionarse con los demás. Es en el hogar con la compañía
de la familia donde el niño desarrolla las habilidades sociales que en un futuro le
ayudarán a relacionarse efectivamente dentro y fuera de casa, como la escuela y
comunidad.
Según la Real Academia Española, (RAE), la habilidad es la capacidad de realizar una
tarea o actividad de manera correcta con facilidad, por lo tanto, las habilidades sociales
son “un conjunto de conductas que permiten a las personas relacionarse con los demás
de forma efectiva y satisfactoria.
Monjas Casares (2004) afirmó que las habilidades sociales son componentes
aprendidos, aunque algunas características de la personalidad pueden potenciar su
desarrollo.
Basándonos en lo que Monjas y la RAE, las Habilidades Sociales, son un conjunto de
conductas aprendidas influenciadas, en parte, por la personalidad de cada individuo que
le permiten al relacionarse de manera eficaz y satisfactoria, pero sobre todo ayuda a
potenciar su desarrollo.
Pero de dónde se aprenderán estas habilidades, pues claramente no es algo con la que
se haya nacido, sino más bien es algo que se adquiere en el proceso de crecimiento.
Para saber el origen de esto, pues claramente debemos enfocarnos en la primera
realidad de toda persona:
1.1 La familia como primer contexto familiar
Desde una perspectiva sociológica y psicológica, la familia se reconoce como la
primera institución social a la que pertenece un niño y, por lo tanto, el lugar donde
adquiere los primeros patrones de comportamiento social (Rodrigo y Palacios, 1998).
El niño se desarrolla desde su primera estancia en el mundo dentro de un sistema
familiar, su principal escuela pasa a ser su familia a través de las interacciones que se
dan en la vida cotidiana con los padres, hermanos y otros miembros.
1.2 El desarrollo de habilidades sociales en el entorno familiar
Si la principal influencia para el desarrollo del niño es lo que se vive en el hogar,
debemos de ver cómo es que se enseñan las habilidades sociales en la familia;
entendidas como la capacidad
“Los padres y cuidadores, a través de su comportamiento y la forma en la que manejan
las relaciones dentro de la familia proporcionan un modelo a seguir para los niños”
(Gottman, 2011). Esto quiere decir que lo que más impacta en el niño en base al
desarrollo de las habilidades sociales es el ejemplo que se le da de parte de sus
cuidadores primarios, pues como ello lleven a cabo sus relaciones dentro de la familia el
niño irá adoptando ciertas actitudes y comportamientos que después se verán reflejadas
en relación con los demás.
Los estilos de crianza juegan un papel muy importante en el desarrollo de estas
habilidades. La crianza autoritativa caracterizada por altos niveles de afecto y
comunicación, pero también por expectativas claras y consistentes, tienden a criar hijos
con mejores habilidades sociales (Baumrind, 1991). estos niños suelen ser más
empáticos asertivos y tienen una mejor capacidad para resolver sus relaciones
interpersonales porque la forma en la que educas a un hijo influye directamente en su
forma de relacionarse con otras personas, pero también con él mismo.
1.3 Habilidades sociales
Las habilidades sociales idóneas que se deben de enseñar en la familia son las
siguientes
1. Empatía
2. Comunicación eficaz
3. Resolución de conflictos
4. Respeto al otro
5. Inteligencia emocional
6. Escucha activa
7. Búsqueda de soluciones entre todos los implicados (trabajo en equipo)
8. Capacidad de decir gracias y pedir disculpas
(De Atención A la Familia, s. f.)
1.4 El rol de la comunicación familiar
La calidad de las comunicaciones dentro de la familia es fundamental para el desarrollo de
las habilidades sociales. “Cuando los padres favorecen un ambiente familiar donde se pueden
expresar abiertamente los sentimientos y se respeten las opiniones los niños aprenden a
comunicarse de manera efectiva” (Satir, 1988).
La comunicación efectiva dentro de la familia es el primer pilar en el que se sostendrán las
habilidades sociales, pues, la capacidad para expresar emociones, resolver conflictos y negociar
dentro del ámbito familiar se transfiere a las relaciones fuera del hogar. La buena comunicación
familiar mejora las habilidades sociales en la escuela, el trabajo y otros entornos en el que el niño
se valla a desenvolver en sus diversas etapas de desarrollo.
1.5 Apoyo emocional y construcción de la resiliencia
La resiliencia, la capacidad de sobreponerse a la adversidad, también pasa a ser una
habilidad social meramente importante. Pues se sabe a todos se nos atraviesan problemáticas
fuertes en la vida que tenemos que asimilar y seguir adelante de la mejor manera y no hay mejor
etapa para enseñar esta herramienta que desde una edad temprana.
Las familias que brindan un apoyo emocional y que promueven un ambiente seguro, permiten a
sus miembros desarrollar la confianza necesaria para enfrentarse a situaciones difíciles y a tener
una buena autoestima. El que los padres brinden un buen apoyo emocional desde la niñez es
algo que traerá grandes beneficios a futuro, ya que esto permitirá que el niño se desplace por su
entorno con una confianza propia y también hacia los padres.
1.6 Familias disfuncionales
Hasta este momento se ha hablado de las características y beneficios que trae consigo las
habilidades sociales que se dan en un entorno familiar normalmente funcional, pero qué hay de
las familias que carecen de la funcionalidad y se encuentran viviendo situaciones desagradables.
En México cuatro de cada diez hogares son disfuncionales ([Link], s. f.). Esto nos
pone a pensar en las consecuencias que puede traer la disfuncionalidad en la enseñanza misma
de las habilidades sociales, pues su primera realidad, que es la familia.
Lo que puede producir esto es:
• Rebeldía
• Sentimientos de culpabilidad
• Asumen otro rol (padres)
• Son tímidos y callados
• Son oportunistas y manipuladores
(Avellón, 2023)
2. La familia como primera escuela de la autoestima
2.1 ¿Qué se entiende por autoestima?
La real academia española (RAE) Define la autoestima como la “estima o
consideración de sí mismo”. La autoestima es en esencia, la valoración que tenemos de
nosotros mismos, la atención que brindamos a nuestro cuidado personal y la interacción
que tenemos con el entorno.
Dicho esto hablaremos de la autoestima como un aspecto fundamental de nuestra vida
emocional y estado psicológico; su formación comienza desde la infancia. Por esto la
familia juega un papel crucial en este proceso ya que es el primer entorno social donde
nos desarrollamos. Desde los primeros años, las interacciones con nuestros padres y
familiares moldean la percepción de nosotros mismos. Así la manera en que nos valoran
y nos cuidan en el hogar influye en cómo nos vemos y nos sentimos a lo largo de nuestra
vida. Es por esta razón que la autoestima está profundamente arraigada en las
experiencias y relaciones que formamos dentro del entorno familiar.
2.2 La influencia de la familia en la autoestima
Según Polaino, en su libro “Familia y Autoestima” nos dice que el entorno familiar es
fundamental para el desarrollo de la autoestima. La persona no nace amándose así
misma desde el día uno de su llegada al mundo, pero si se va formando gracias a los
mensajes que recibimos de nuestros padres y seres queridos, de esta manera se moldea
la percepción que tenemos de nosotros mismos en la medida en que vamos creciendo.
Los primeros cinco o seis años son cruciales, ya que, durante este tiempo, la familia
influye en la percepción que el niño tiene de sí mismo. Por esto cada palabra, expresión
o acto de un progenitor, envía al niño un mensaje de estima, esto influye profundamente
en la autoimagen del niño.
2.3 La importancia de la comunicación afirmativa
Como ya repasamos, la manera en que somos tratados y las palabras que
escuchamos en nuestra casa influyen en cómo nos vemos y como enfrentamos el
mundo. Un ambiente familiar donde se fomente la autoestima a través de la
comunicación positiva y el apoyo emocional puede crear individuos más seguros y
capaces de enfrentar los desafíos de la vida.
2.4 Crisis de autoestima y vacío existencial
Se puede observar en muchas personas un profundo vacío y crisis existenciales que
son difíciles de sobrellevar, desencadenando así trastornos psicológicos, muchas veces
causadas por falta de una autoestima saludable. Por ejemplo, Muchos jóvenes luchan
con aspectos de su personalidad o habilidades que consideran defectos. Estas crisis
ilustran la lucha interna por la aceptación, que puede llevar a la autocrítica, impidiendo la
realización personal.
2.5 La falta de autenticidad
Polaino menciona la falta de autenticidad como factor que puede llevar a una vida
sin sentido. cuando una persona actúa más como espectador que como protagonista de
su propia vida. Esto puede resultar en una sensación de inutilidad. Víctor Frankl, en sus
escritos sobre el vacío existencial, refuerza esta idea. Por lo tanto, es fundamental
cultivar una autoestima saludable para vivir plenamente y tomar decisiones conscientes.
2.6 La importancia del apoyo familiar.
La familia juega un papel crucial en el desarrollo de la autoestima. Al esforzarse por
dar y recibir afecto, las relaciones se fortalecen. Un ambiente donde todos se sientan
apreciados permite a cada miembro crecer y sentirse seguro. Tener una buena
autoestima no solo beneficia a cada persona, sino que también mejora las relaciones
familiares.
Cuando cada miembro de la familia se siente querido, se genera un espacio donde todos
pueden ser felices y apoyarse mutuamente. En este viaje de aprender a quererse, el
amor el apoyo mutuo se convierten en la base de una vida plena y significativa.
2.7 Algunas estrategias para fortalecer la autoestima según algunos
autores
La construcción de una autoestima saludable Comienza en el seno de la familia. Es
fundamental entrar en conciencia y reafirmar a cada miembro. Reconocer las emociones
y necesidades que presentan las familias es un buen comienzo. De esta forma, se
entrena la capacidad de valorar la individualidad de cada persona y se fomenta un trato
de dignidad y amor.
Este intercambio de amor forjara buenas bases para su autoestima. La autoestima no
solo se nutre con palabras y actos positivos, sino también del entorno afectivo en el cada
individuo se desarrolla.
1 Comunicación positiva: La comunicación abierta y honesta es esencial para
establecer un dialogo en el que cada miembro de la familia se sienta escuchado
y valorado ayudando a crear un ambiente de confianza saludable. Según el
psicólogo John Gottman. Los “Fondos emocionales” que se construyen a través
de interacciones positivas son cruciales para la salud emocional de la familia.
2 Reforzamiento positivo: La psicóloga Barbara Fredrickson sugiere que el
refuerzo positivo, como elogios y reconocimiento de logros, contribuye a la
autoestima. A si como crear un ambiente done se celebren los logros por
pequeños que sean, fomenta un sentido de valía.
3 Modelar la autoestima: Los padres que demuestran amor propio y cuidado
personal ayudan a dar ejemplo a sus hijos. Según la psicóloga Susan David,
enseñar a los hijos a manejar sus emociones de manera saludable y a aceptar
sus imperfecciones de manera saludable y sus imperfecciones puede ser un
poderoso método para construir autoestima.
4 Establecer límites saludables: La psicóloga Brene Brawn enfatiza la
importancia de establecer límites claros y saludables en la familia, para ayudar a
cada miembro a comprender su valor personal y crear relaciones respetuosas.
5 Actividades en familia: Involucrar a los niños en actividades que promueven la
autoestima, como deportes, arte o voluntariado, puede ser muy beneficioso.
Estas experiencias no solo fomentan habilidades y talentos, además refuerzan
el sentido de pertenencia y logro.
6 Tiempo de calidad: Pasar tiempo de calidad en familia, donde se priorice la
conexión emocional, ayuda a construir la autoestima. Para la psicóloga Ellyn
Satter, algo tan sencillo como las comidas familiares y las actividades conjuntas
son esenciales para fortalecer los lazos familiares y fomentar la autoestima.
3. Conclusines
- La familia como escuela de habilidades sociales
No podemos dudar que la familia es la primera y más importante escuela de habilidades
sociales. Es en el hogar donde todo individuo aprende a interactuar, a manejar sus
emociones y resolver conflictos.
Pero el niño ¿Cómo aprende tales habilidades? es evidente que por medio del ejemplo,
pues el niño comienza a desarrollarse por medio de la imitación de aquellos que lo rodean.
A medida que va avanzando el tiempo las familias se enfrentan con nuevos desafíos, por
lo que es recomendable que se haga conciencia de lo que se vive dentro del hogar y se
fortalezcan los lazos para que el niño pueda desarrollar todas sus habilidades,
especialmente las sociales, de la mejor manera.
- La familia como primera escuela de autoestima
Para concluir este recorrido sobre la familia como escuela para el desarrollo de
la autoestima, recordemos que la autoestima es un viaje que comienza en la
infancia, influenciado por el entorno familiar. Es crucial fomentar un ambiente en el
que se valore cada individuo y se ofrezca apoyo emocional. Al cultivar una
autoestima sana, no solo mejoramos nuestra relación con nosotros mismos, sino
también con los demás, creando una apertura amar y a crecer personalmente. Las
estrategias que ya mencionamos respaldadas por diversos autores proporcionan
herramientas valiosas para las familias que buscan fortalecer la autoestima en sus
miembros y en su dinámica familiar.
Referencias bibliográficas
• [Link]. (s. f.). En México, cuatro de cada 10 hogares son disfuncionales: Terapeuta. Al Calor PolÃTico.
[Link]
• Avellón, V. (2023, 14 septiembre). Familias disfuncionales: ¿Cómo afectan a la salud mental de los niños? IVANESALUD.
[Link]
• Baumrind, D. (1991). La influencia del estilo parental en la competencia adolescente y el consumo de sustancias . Journal of Early
Adolescence, 11(1), 56-95.
• Brown, B. (2010). *The gifts of imperfection: Let go of who you think you’re supposed to be and embrace who you are*. Hazelden
Publishing.
• David, S. (2016). *Emotional agility: Get unstuck, embrace change, and thrive in work and life*. Avery.
• De Atención A la Familia, S. (s. f.). HABILIDADES SOCIALES EN FAMILIA. [Link]
familia/
• Frankl, V. E. (2006). *Man's search for meaning*. Beacon Press.
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• Gottman, J. (2011). Criar a un niño emocionalmente inteligente: el corazón de la crianza . Simon & Schuster.
• Gottman, J. M. (1994). *Why marriages succeed or fail: And how you can make yours last*. Simon & Schuster.
• Monjas Casares, MI (2004). Programa de enseñanza de habilidades sociales . CEPE.
• Polaino, A. (2001). *Familia y autoestima*. Ediciones Akal.
• Rodrigo, MJ y Palacios, J. (1998). Familia y desarrollo humano . Editorial Alianza.
• Satir, V. (1988). La nueva formación de personas . Libros de ciencia y comportamiento.
• Satter, E. (2000). *Child of mine: Feeding with love and good sense*. Bull Publishing Company.