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Universidad Contemporánea de Crecimiento y Desarrollo integral

LICENCIATURA EN TEOLOGIA

MATERIA.

INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA

ASESOR. Pr. Abraham Becerra Hernández

ALUMNO. Ana Arcelia González Martínez

Unidad 3. Resumen

Santiago Ixc. Nayarit a 26 de octubre de 2024.


Resumen de la vida y obras de Platón

Platón y Aristóteles son considerados los filósofos más influyentes de la antigüedad,


cuyas obras han sido reinterpretadas a lo largo del tiempo. Platón, el único filósofo de la
Grecia clásica cuyas obras se han conservado en su totalidad, nació en Atenas entre 429-
427 a.C. y fue discípulo de Sócrates.

Etapas de su vida

 Formación: Recibió enseñanzas de Cratilo y conoció a Sócrates a los 20 años.


 Obras iniciales: Entre 407 y 399 a.C., escribió diálogos como Ion y Protágoras. La
muerte de Sócrates en 399 influyó decisivamente en su pensamiento.
 Viajes: Realizó su primer viaje a Italia en 388 a.C., donde conoció a Dionisio 'el
viejo' en Siracusa y comenzó a concebir sus ideales políticos. Tras ser obligado a
abandonar Siracusa, regresó a Atenas.

Fundación de la Academia

En 387 a.C., Platón fundó la Academia, la primera escuela de filosofía organizada como
una universidad. Durante este período, escribió obras importantes como el Gorgias, el
Fedón y la República.

Viajes a Sicilia

 Segundo viaje (366 a.C.): Visitó a Dionisio 'el joven', quien inicialmente mostró
interés en sus enseñanzas, pero las intrigas políticas lo forzaron a regresar a
Atenas.
 Tercer viaje (361 a.C.): Fue invitado nuevamente por Dionisio, pero enfrentó
dificultades similares que lo llevaron a regresar a Atenas, donde permaneció hasta
su muerte en 347 a.C.

En sus últimos años, escribió obras como el Timeo y las Leyes, consolidando su legado
filosófico.

Resumen del diálogo platónico


Los diálogos de Platón, que han sobrevivido en parte, presentan desafíos para su
comprensión. Aunque Sócrates es el interlocutor principal, las ideas reflejadas son más
cercanas al pensamiento de Platón. Los otros personajes, como sofistas y poetas,
también juegan un papel importante, a menudo presentando teorías que Platón critica o
considera insuficientes. El estilo de Platón es dinámico, lleno de humor, ironía y juegos de
palabras, lo que complica su presentación teórica.

Además, los diálogos fomentan la discusión, permitiendo múltiples perspectivas sobre los
temas tratados; algunos concluyen positivamente, mientras que otros dejan preguntas
abiertas. Platón emplea diferentes niveles de escritura, diferenciando entre el
pensamiento de Sócrates y las alegorías. Aunque es posible clasificar los diálogos por
épocas, no se pueden organizar en un sistema filosófico coherente como los modernos.
Los problemas se abordan de diversas maneras, y aunque hay núcleos unificadores, no
constituyen un sistema filosófico completo.

Resumen de la filosofía platónica

La filosofía de Platón, aunque no se presenta de manera sistemática, se articula en torno


a núcleos esenciales: el metafísico, el político y el pedagógico. Platón es el primero en
utilizar el término ‘filosofía’ con un sentido preciso, definiéndola como una aspiración a la
sabiduría. Para él, el filósofo no es un sabio, sino alguien que busca el conocimiento, ya
que la verdadera sabiduría es exclusiva de los dioses.

En cuanto al objeto de esta aspiración, Platón sostiene que se busca conocer el Bien, el
cual representa el máximo grado de realidad y perfección. Las cosas del mundo sensible
tienen un grado de realidad inferior al Bien, lo que implica que el Bien otorga verdad y
belleza a todos los objetos, siendo la fuente del ser y del conocimiento humano. La
metafísica platónica se caracteriza por la postulación de una dimensión ideal, poblada por
las Ideas, que es separada y superior a la realidad percibida por los sentidos.

El ámbito político es fundamental en la reflexión platónica, ya que la sabiduría que busca


es esencialmente política. La polis, o ciudad-estado, es el horizonte de su pensamiento.
Ante las críticas a la polis de su tiempo, Platón opta por una restauración de la misma,
buscando un nuevo fundamento basado en el logos, la filosofía. Propone la figura del ‘rey
filósofo’, defendiendo que los gobernantes deben ser filósofos para lograr una sociedad
justa.

Finalmente, Platón considera que no puede haber realización individual en una sociedad
injusta. Para alcanzar la justicia en la polis, es crucial reformar la educación (paideia) de
sus ciudadanos, estableciendo un nuevo modelo educativo que permita el mejor
funcionamiento de la sociedad y el desarrollo pleno de las capacidades de sus
integrantes.

Resumen

La metafísica platónica se centra en la esencia del ser y el conocimiento, utilizando la


alegoría del sol y el paradigma de la línea en la República.

Resumen de la alegoría del sol en Platón

La alegoría del sol de Platón establece una comparación entre el Bien y el Sol, donde el
Bien es considerado como la fuente de toda existencia y conocimiento. Esta alegoría tiene
un enfoque ontológico, ya que distingue entre dos dimensiones: los entes inteligibles
(Ideas) y los entes sensibles. La ontología platónica se caracteriza por una dualidad que
jerarquiza estos dos modos de ser.

Comparación entre el mundo diurno y nocturno

Platón inicia su alegoría contrastando el mundo diurno con el nocturno. En el contexto


diurno, se identifican cinco elementos clave: el sol como fuente de luz, las cosas que
dependen de esta luz, el ojo como capacidad de ver, la luz que permite la relación entre
los elementos, y la visión resultante. En contraste, durante la noche, se presentan
elementos como la luna, que refleja la luz del sol, y las cosas que apenas existen por la
luz deficiente que reciben, lo que limita la visión.

Dimensiones inteligible y sensible

De manera análoga, Platón establece una relación entre la dimensión inteligible y la


sensible. En la dimensión inteligible se encuentran: el Bien, fuente de ser y conocimiento;
las Ideas, que son las realidades en un sentido elevado; la inteligencia, que es la
capacidad de conocer; y la inteligibilidad, que permite entender las Ideas. Así, lo inteligible
es superior a lo sensible, similar a cómo lo diurno es superior a lo nocturno.

Oposición entre Ideas y cosas sensibles

Las Ideas (eidos) son inmutables, únicas en su especie y representan realidades


fundamentales, en contraste con las cosas sensibles, que son cambiantes y múltiples. Las
Ideas son consideradas como los paradigmas de las cosas percibidas, mientras que las
cosas sensibles son vistas como copias o imitaciones. La diferencia semántica entre el
término "Idea" en el uso común y en el pensamiento platónico es notable, ya que Platón
utiliza "eidos" para referirse a entidades reales y no a meras representaciones mentales.

4.2. La gnoseología platónica: el paradigma de la línea

Platón establece que el conocimiento depende de la realidad, dividiendo esta en dos


grados: el ser pleno, que incluye el Bien y las Ideas, y el ser relativo, que está en
constante cambio. El conocimiento fundado en el ser que permanece se llama episteme,
mientras que el conocimiento relativo se llama doxa. La alegoría de la línea representa
estos diferentes niveles de conocimiento. La línea comienza con las imágenes, seguidas
de los objetos físicos naturales y los producidos por el hombre, correspondientes a la
conjetura y la creencia respectivamente.

En un nivel superior se encuentran las cosas que no cambian, con operaciones mentales
distintas: la diánoia, basada en elementos sensibles para captar lo no sensible, y la
noésis, que parte de supuestos hacia conclusiones. La noésis intenta dar cuenta de todos
los supuestos, utilizando las Ideas como peldaños hacia el principio de todo. La dialéctica
en el pensamiento platónico se refiere a la filosofía.

Esquema del paradigma de la línea

El paradigma de la línea no solo establece la correspondencia entre la realidad y el


conocimiento, sino también las operaciones mentales y los procedimientos
epistemológicos implicados. Lo importante no son los objetos considerados, sino la forma
de conocer. Este enfoque resalta el aspecto gnoseológico del paradigma de la línea en la
filosofía platónica.

En resumen, Platón propone un esquema que representa los distintos grados de ser y de
conocimiento. En el mundo sensible se encuentran los entes que cambian y no son
siempre iguales, mientras que en el mundo inteligible se encuentran las Ideas, que son
eternas y siempre iguales. El mundo inteligible es considerado más real que el mundo
sensible. Por encima de todo se encuentra el Bien, la realidad suprema y perfecta.

Por otro lado, los grados de conocimiento se corresponden con los distintos modos de ser
de las cosas. La eikasía es la capacidad de percibir imágenes y sombras, mientras que la
pistis es la certeza de que lo que percibimos es real. Estos tipos de conocimiento
pertenecen al ámbito de la opinión (doxa).

En un nivel más elevado se encuentra la episteme o ciencia, donde la diánoia es la forma


elemental que procede de manera demostrativa. Finalmente, el nous o inteligencia es el
conocimiento superior que puede alcanzar la verdad absoluta, como la Idea del Bien.

4.3. Filosofía y opinión

Platón propone que el conocimiento superior y la comprensión de la realidad dependen de


la capacidad del individuo para trascender las opiniones superficiales y llegar a la verdad
absoluta.

En el paradigma platónico, se establece una clara distinción entre la episteme, identificada


con la filosofía y el verdadero conocimiento, y la doxa, relacionada con la opinión y el
conocimiento superficial. Platón diferencia al verdadero filósofo, aquel que busca el
conocimiento de lo permanente y verdadero, del filodoxo, que se queda en la multiplicidad
de opiniones y saberes sin alcanzar la esencia de las cosas. Esta distinción se ejemplifica
con el tema de la belleza, donde Platón destaca la importancia de buscar la Idea de
belleza en sí misma, en lugar de conformarse con la multiplicidad de cosas bellas.

La ciencia, o episteme, se caracteriza por ser un conocimiento fundado, seguro y


permanente, revelando la existencia de lo verdaderamente real y constante. Por otro lado,
la opinión, o doxa, es un conocimiento particular y cambiante, basado en la percepción
sensorial de la realidad. Se establece una jerarquía en la realidad y en el conocimiento,
donde la episteme se refiere a lo uno e inmutable, mientras que la doxa se relaciona con
lo múltiple y cambiante. La ignorancia, o agnosia, se presenta como ausencia de
conocimiento y se corresponde con el no ser.

Platón postula que cada grado de realidad se corresponde con un grado de conocimiento,
y cada facultad de conocimiento tiene un objeto específico en la realidad. La diferencia
entre la ciencia y la opinión radica en que la primera se refiere a lo uno, idéntico e inmóvil,
mientras que la segunda se basa en lo múltiple y cambiante. El objeto de la ciencia es el
ser, lo real en el sentido más pleno, mientras que la opinión se basa en lo sensible y
perceptible.

Se establece una dualidad entre el mundo inteligible, donde residen las Ideas y la
verdadera realidad, y el mundo sensible, poblado por copias y reflejos de las Ideas. Para
Platón, el verdadero mundo es el de las Ideas, mientras que el mundo sensible es una
realidad inferior y no verdadera en un sentido estricto. Los objetos sensibles en el mundo
material solo tienen realidad y verdad en la medida en que participan de las Ideas en el
mundo inteligible.

Esta interpretación dualista de la filosofía platónica ha sido ampliamente difundida,


aunque ha sido cuestionada y rechazada por investigaciones más recientes. Sin embargo,
sirve como un recurso didáctico para comprender la distinción entre la episteme y la doxa,
y la jerarquía de la realidad y el conocimiento según Platón.

4.4. El acceso al conocimiento de las Ideas: la teoría de la


reminiscencia
Platón sostiene que el alma humana conoce las Ideas desde siempre, aunque este
conocimiento está olvidado debido a la influencia de los sentidos y el cuerpo. El alma, que
tiene la misma naturaleza que las Ideas, tiene un acceso directo a la verdad de las Ideas
cuando no está encerrada en un cuerpo. Platón afirma que el alma es inmortal y ha
contemplado las Ideas en el mundo inteligible antes de unirse a un cuerpo.

La teoría de la reminiscencia plantea que el alma recuerda o des-olvida aquello que ha


contemplado al entrar en contacto con objetos sensibles. Por lo tanto, conocer es
recordar. La filosofía se encarga de ayudar al alma a recordar las Ideas olvidadas y llegar
a un conocimiento de las mismas. El maestro tiene la función de ayudar al discípulo a
recordar lo que ya sabe en lugar de transmitir conocimientos nuevos.
Según Platón, el acceso al conocimiento de las Ideas se da a través del recuerdo y la
reminiscencia, y el papel del maestro es guiar al discípulo en este proceso de recordar lo
que ya está presente en el alma.

5.0 La Política.

La filosofía política de Platón se desarrolla en un contexto de profunda crisis en Atenas,


marcado por conflictos y contradicciones en la polis. Platón observa que la administración
de los asuntos públicos se hace cada vez más difícil sin amigos y colaboradores dignos de
confianza, ya que las leyes y costumbres se van corrompiendo. Considera que la verdadera
filosofía es necesaria para obtener una visión justa y total de lo que es correcto, tanto en
lo político como en lo privado, y que la humanidad continuará sufriendo males hasta que
los verdaderos filósofos ocupen roles públicos.

5.1. El problema de la justicia

Platón defiende la idea de que los filósofos deben gobernar la polis, argumentando que la
autoridad política y el saber político deben estar en manos de un mismo individuo para
alcanzar la justicia y resolver los conflictos en la sociedad. En su obra "La República",
Platón describe a los reyes-filósofos como servidores de la polis, pertenecientes a una
clase de guardianes permanentes que viven en comunidad y no poseen bienes
personales.
A pesar de su reticencia inicial a involucrarse directamente en la política, Platón reconoce
que lo político es el motor de su reflexión filosófica. Su filosofía culmina en una sabiduría
esencialmente política, que busca la felicidad y armonía de la polis en su conjunto y no de
un sector particular. La polis es el horizonte de reflexión de Platón, abarcando aspectos
como el territorio, los ciudadanos, el orden jurídico, la religión y la cultura, todos los cuales
son considerados políticos en tanto el sujeto es la polis y no el individuo.

La crisis de la polis se manifiesta en todos los niveles de la sociedad, incluyendo cambios


en el pensamiento filosófico, religioso y cultural. Platón critica a los sofistas por cuestionar
las bases tradicionales de la polis, y utiliza sus argumentos como punto de partida para
desarrollar sus propias ideas. La condena y muerte de Sócrates, que conmovió a Platón,
pone de manifiesto la incapacidad de la polis para albergar a un verdadero filósofo.

Ante estos cuestionamientos, Platón elige resistir a las críticas y desarrollar una
reconstrucción de la polis basada en un orden justo y en la filosofía como respuesta a la
crisis. Su filosofía política busca encontrar el fundamento de la grandeza perdida de
Atenas a través del logos, fusionando distintas corrientes de pensamiento y proponiendo
una reorganización de la polis basada en una visión metafísica profunda.

Se comportan justamente es porque buscan su propio interés. Trasímaco sostiene que los
gobernantes imponen las leyes en su propio beneficio para mantener su poder y sus
privilegios, y que la justicia es simplemente obedecer a esas leyes impuestas por los más
fuertes.

Sócrates refuta esta tesis argumentando que la función de los gobernantes no es buscar
su propio interés, sino el bien común de la sociedad. La verdadera justicia consiste en que
cada individuo cumpla con su función en la sociedad de forma armoniosa y en beneficio
de todos, sin privilegiar a unos pocos en detrimento de la mayoría. La justicia no es
simplemente obedecer las leyes impuestas por los poderosos, sino actuar conforme a la
virtud, la sabiduría y el bienestar general.

En resumen, la justicia es un tema central en la filosofía platónica y se relaciona con la


idea de un orden social justo y armonioso en el que cada individuo cumple con su función
en beneficio de toda la sociedad. A través de diálogos con personajes como Calicles y
Trasímaco, Platón explora diferentes concepciones de justicia y refuta la idea de que la
justicia consiste en obedecer las leyes impuestas por los más fuertes. En cambio,
sostiene que la verdadera justicia es actuar conforme a la virtud y en beneficio de la
comunidad en su conjunto.

5.2 La justicia en la polis.

Platón desarrolla una concepción organicista de la polis, donde esta es vista como un
organismo espiritual con una profunda conexión con el hombre. Afirma que la ayuda
mutua y la solidaridad son los fundamentos de las relaciones sociales, no el miedo o el
egoísmo. Plantea que la sociedad se organiza en tres sectores: productores, guerreros y
gobernantes, cada uno con una función específica y una virtud principal. Los gobernantes
deben tener prudencia, los guerreros valentía y los productores templanza.

Platón considera que la educación es fundamental para asegurar que todos los miembros
de la polis reconozcan las jerarquías naturales y escalas de valores. Destaca la
importancia de establecer un orden basado en los grados de saber para mantener la
armonía social. La justicia, según Platón, consiste en que cada individuo cumpla con su
función y no se involucre en actividades que no le corresponden. Una polis justa es
aquella donde cada parte actúa en armonía, cumpliendo su función específica y
contribuyendo a la felicidad general.

Por otro lado, la injusticia se produce cuando se altera este orden natural y se pretende
ocupar roles que no corresponden, lo cual lleva a la ruina de la polis. Platón advierte
sobre los peligros de la injerencia en diversas ocupaciones y el intercambio indebido de
roles dentro de la sociedad. Para él, la injusticia surge cuando no se respeta el orden
establecido y se buscan beneficios personales por encima del bien común.

5.3 El hombre justo


Platón ha desarrollado una concepción tripartita del alma, siguiendo así las doctrinas
populares. Según ella, el alma tiene tres partes que cumplen distintas funciones en el
hombre. Esta concepción está íntimamente vinculada con la concepción política. Él
sostiene que “cada uno de nosotros tiene las mismas partes que la polis, pues de ningún
otro lado, sino de nosotros, llegan a ella”. Esto refuerza nuestra afirmación de que la
concepción política platónica concibe a la polis como el resultado espiritual de la
comunidad solidaria de sus integrantes.

5.3 El hombre justo

Platón divide el alma en tres partes, basándose en las funciones que cumplen en el ser
humano. Estas partes son la racional, la irascible y la concupiscible, correspondientes a la
sabiduría, los guerreros y los productores en la polis respectivamente. Según Platón, al
igual que en la polis, el individuo debe buscar la armonía entre estas partes para lograr la
justicia. La parte racional debe gobernar sobre las otras dos, la irascible debe obedecer y
ayudar a la parte racional, y ambas deben dominar a la parte concupiscible, donde
residen las pasiones desordenadas.

Platón establece una analogía entre la estructura de la polis y la del individuo, afirmando
que son reflejos el uno del otro. Por lo tanto, para entender al ser humano es necesario
comprender también la sociedad a la que pertenece. Según Platón, la justicia se basa en
el correcto funcionamiento de cada parte del alma, siguiendo su función específica.

6. La pedagogía

Platón considera que la posibilidad de establecer una forma justa de organización social
está ligada a una profunda reforma en los ideales de vida que educan a los hombres. La
mayor parte de las reformas que propone se relacionan con cambios en la
paideia. Aunque la República de Platón se considera una utopía, su ordenamiento no es
contradictorio en sí mismo y es teóricamente posible, aunque difícil de lograr. La crítica de
Platón a los sofistas se debe a que la educación tradicional ya no era adecuada para las
necesidades de la época, pero la instrucción proporcionada por los sofistas también era
insatisfactoria.
Platón aboga por una educación basada en la música y la gimnasia para formar individuos
físicamente sanos y moralmente sólidos. Sostiene que la educación debe estar en manos
de la polis y que se debe expulsar a los poetas que no tengan una concepción elevada de
la divinidad. La élite de la sociedad recibiría una educación más profunda, basada en el
deseo de aprender y en la instrucción militar para servir en el ejército.

A partir de los veinte años, se elegirá a los más capaces para gobernar o asistir a los
gobernantes, sometiéndolos a pruebas de carácter moral e intelectual. A los treinta años
comenzarían a estudiar filosofía, pero Platón advierte contra la enseñanza filosófica a los
jóvenes, ya que podrían usarla para contradecir y desprestigiar a la propia filosofía. Solo
aquellos con una verdadera vocación filosófica, complementada con la capacidad
necesaria, serían aceptados para estudiar filosofía tras pasar por la instrucción en
matemáticas.

Platón sugiere que los filósofos, una vez formados en el mundo de las ideas inmutables,
podrían llegar a gobernar la sociedad de forma justa y equitativa. La educación propuesta
por Platón busca formar individuos que valoren la moral, la religión, el respeto a las leyes
y el amor a la polis, preparándolos para liderar una sociedad ideal basada en la justicia y
la sabiduría.

6.1. La alegoría de la caverna

En la República, Sócrates utiliza una alegoría para exponer la naturaleza del hombre en
relación a su nivel de formación. La alegoría de la caverna se divide en cuatro partes: la
descripción de la caverna, la liberación del prisionero, el regreso del prisionero y la
interpretación de la alegoría. En la caverna, los prisioneros solo pueden ver las sombras
de los objetos proyectadas por el fuego, y consideran esas sombras como la realidad. Si
un prisionero es liberado y expuesto a la luz del sol, al principio se siente cegado pero
luego comprende la verdad y la causa de todas las cosas. Al regresar a la caverna, es
rechazado por los demás prisioneros que prefieren quedarse en la ignorancia. La
interpretación de la alegoría muestra que la educación es un proceso de descubrimiento
del conocimiento por uno mismo. Aquellos que han visto la Idea del Bien deben regresar
al mundo sensible para gobernar la polis y unir la filosofía con la política. Platón propone
un plan de formación profunda y extensa para que los futuros gobernantes sean capaces
de cumplir con sus responsabilidades.

7. Conclusión

Hemos hecho una presentación de algunos aspectos de la filosofía de Platón,


negándonos a mostrar en ella una perspectiva metafísica pura, tal como suele hacerse.
Para cerrar esta exposición hemos preferido citar las palabras de una autoridad en estas
cuestiones, Conrado Eggers Lan, quien concluye su ensayo El sol, la línea y la caverna
con estas palabras: “Lo que podemos tener la seguridad, a través de las tres alegorías, es
que el Bien, principio supremo y no supuesto, tiene para Platón una relevancia política
fundamental. (...) El objeto de llegar hasta dicho principio es poder aplicar la justicia en la
polis. Dice en 540 a-b: ‘tras haber visto el Bien-en-sí, se servirán de él para organizar a la
polis, a los individuos y a sí mismos’ ¿Cómo? Platón no se extiende sobre el punto.

“Pero hay dos cosas al menos que sobre este punto debemos tener en claro: el ascenso
implica el rechazo de todo carácter neutral en lo referente al ámbito ético-político para el
estudio en general y para las ciencias matemáticas y la filosofía en particular. Si son
efectuados dichos pasos cognoscitivos en vista al Bien, y los filósofos que se entretienen
en el estudio son descartados, es obvio que la finalidad de dichos estudios es la
capacitación política y no el lúdico saber por el saber. La otra se refiere a la relación de la
sociedad con el Bien. ‘Es imposible que la multitud sea filosofo’ había declarado en 494 a.
C. , lo que implica de por sí la imposibilidad de recorrer el camino pensable hasta el Bien.
Ya en 501 a. C. se presiente cómo modelará el filósofo la sociedad humana tomando
como modelo el Bien.
Comentario personal:
Platón consideraba la filosofía como una praxis para llegar a un conocimiento que pudiera
ayudar, enseñar y dirigir a los demás. En sus esquematización, aborda temas como la
política, la educación, la sociedad y el comportamiento del ser humano. Cada uno desde
su punto de vista. Platón consideraba, aunque no lo dijo, a los gobernantes faltos de
sabiduría, al decir que todo gobernante debería ser filósofo para poder gobernar bien a su
pueblo. Siendo que en nuestros tiempos dista mucho de serlo. Al abordar el tema de la
educación, abunda en que es necesario atender lo espiritual en nuestros niños y jóvenes.
Al encontrar en la música y las artes; una forma de enseñar a los mismos a ser
disciplinados y constantes. Dándole la prioridad a esto en vez de enseñar letras o
matemáticas a tan temprana edad. Después enseñarles todas las demás materias, pero
de cierta manera tendrían que tener una madurez para estudiar filosofía, ya que no era
recomendable enseñar filosofía. Esto me recordó a mi pastor, que denegó varios
permisos para estudiar la licenciatura de Teología, por no encontrarlos “maduros”. Ahora
entiendo que de alguna manera los protegía; ya que por alguna razón no está aún
cimentada su fe y aun nosotros se corre el riesgo de perdernos ante el conocimiento.
Continuando con Platón, sus teorías acerca de dos mundos uno lleno de luz como el Sol y
otro oscuro como la noche, me dio a entender, que pudo observar los instintos más
oscuros del ser humano. Aunque solo hace mención a las virtudes como la verdad y la
honestidad. Nos permite conocer que en la misma polis existía desigualdad social y
marginación. Que la ignorancia era un mal que se tenía que combatir con el estudio. En
su teoría él pensaba que si había menos ignorancia, habría más oportunidades y se
tendría una sociedad más justa. De alguna manera en la alegoría de la caverna, refuta
esas ideas, cuando los que están en la caverna, ven que regresa el prisionero, después
de conocer otro mundo diferente. Ahora ya no es parte de ellos, ahora es rechazado, por
haber alcanzado un conocimiento que los demás aun no conocen y por no conocerlo lo
niegan. En el caso de reminiscencia, el creer que el camino de la sabiduría es algo que se
descubre, que de cierta manera todos tenemos el conocimiento y que con ayuda de su
maestro, sólo está recordando. No estoy de acuerdo con esto, ya que como él mismo
decía no todos pueden ser filósofos y al no todo poder ser filósofos como pretende alguien
ser sino se tuvo nunca el conocimiento. En lo que enfatizaba Platón era en buscar el bien,
entre sus muchas teorias consideraba que el bien traería paz y armonía a la sociedad,
que todos deberían de buscar la verdad y que la justicia fuera el estandarte de cada uno.
Entre todas las corrientes que abordó Platón me llamó más la metafísica, en abrir el
espacio para creer que lo que percibimos no lo es todo, que esta realidad no puede ser lo
único que podemos percibir, sino que hay algo más que nos rodea. De esta metafísica se
derivó la teología, ya que llevo al hombre a pensar que existía algo divino fuera de sus
fuerzas y de su razonamiento. Que algo más controlaba su existir y su destino. Creo que
todos en algún momento experimentamos ese anhelo de percibir ese mundo sensible que
no podemos ver en esta realidad, pero esto no nos niega que existe.
Ficha Bibliográfica:
Millan, Puelles A.,Fundamentos de filosofía, Ediciones Rialp, S. A., Madrid, 1955, pag. 12-
25

8. Substancia y accidentes
Ésos 10 modelos posibles tienden a ser nomás que el mismo estatus ontológico. No es lo
mismo decir el ser de Sócrates filósofo. En la primera categoría o sea substancia, difiere
de las nueve restantes.
Es fácil advertir que la sustancia en la categoría más importante y diferente de todas las
demás sin están las restantes categorías no tendrían a quien referirse. Es por eso que la
substancia siempre sujeto, o sea siempre se refiere a un hombre, animal o algo que
podemos ver. Entretanto los accidentes son siempre una sustancia como el blanco de
aquella mesa, el galopar de ese caballo. Ya aclarado sus puntos entonces podemos saber
que una sustancia es siempre si de aquella persona o de aquella cosa pero nunca será
igual a menos que haya similitudes.
1) Es un algo determinado y no algo en general.
2) Y eso es lo que se mantiene como estrato o Soporte permanente e irreductible, se
mantiene idéntico debajo de las accidentes cambiantes.
3) Es algo que existe por sí mismo y no como cualidad o accidente otra cosa.
Aristóteles dice que es lo que pertenece a un ser puede ser afirmado de él en verdad pero
no siendo por ello ni necesario ni constante.
Al poder diferenciar substancia de accidente, debemos saber que existe una relación
entre ellas.
1) La sustancias en accidente es impensable, tanto como los accidentes en la
sustancia. Una sustancia implica accidente, ya que una sustancia sin accidente es
impensable, al igual una sustancia sin accidentes ya sea exterior y por cual la
sustancia tenga necesidad como de un suplemento.
2) Desde el punto de vista de la jerarquía en el modo de conocer, pues se conoce
mejor en accidente si anteriormente sabemos lo que es.
3) Desde este punto de vista el orden del conocimiento es un accidente previo a la
substancia. Concluimos que la sustancia es sensible por accidente.
9. Materia y forma
Aristóteles clasifica a la substancia en dos:
La substancia sensible es un compuesto de materia y forma. No es una división real sino
intelectual ni la materia ni la forma existen por sí mismas, ya que lo que existe por sí
misma es la substancia.
La materia es concebida por Aristóteles aunque tiene muy poco que ver con lo que se
piensa en la ciencia moderna y nosotros de ella; pero es quizás mejor la traducción de
contenido. La materia es un algo que compone una cosa, su característica esencial es
indeterminada, amorfa, receptiva, pasiva o potencial. En la materia es pues un elemento
de posibilidad que hay en las cosas. Aristóteles afirmaba que la materia corresponde a la
pregunta ¿desde que es esto?, o ¿de qué es esto?.
La materia no es para Aristóteles especie de cosas de cuando hablamos de materia al
contrario de espíritu. Este término materia es relativo a la forma. Por ejemplo: cuando
decimos que la mesa es de madera, la madera pasa a ser materia en un sentido relativo.
Así que en la mesa ya tiene una forma para aclarar esto es necesario definir qué es la
forma.
La forma en lo de qué determina la materia, lo que hace que una cosa sea lo que es.
Mientras que la materia es el principio indeterminado de la substancia en un principio
determinante. Para la forma es preciso preguntar:¿Qué es esto?.
Para Aristóteles, la idea platónica de afirmar la materia es la forma de una materia. Esto
resulta en que la forma es inteligible. Nuestra inteligencia es capaz de captar ese núcleo,
esencial y universal para dar forma residente en los individuos.
Al pensar en este punto de vista de lenguaje, tendríamos que decir que sólo podemos
hablar de la forma o que la materia es innombrable. Pero si decimos madera nos estamos
refiriendo a algo o sea una materia que ella tiene una forma. La materia es un sentido
absoluto puede llamarse también materia prima, y sin que forme alguna, no existe por sí
mismo en la realidad ni podría ser nombrada.
10. Potencia y acto
En cierto modo el ser es como una potencia o una. Una semilla en el acto de hacer
semilla, pero potencialmente puede ser un árbol. El pensar en lo que podría ser aunque
no es ahora es algo en potencia. En cambio lo que se realiza en su posibilidad es en acto.
Así podemos definir el acto como el ser y la potencia como la capacidad real de se así
Aristóteles introduce la nada absoluta y el ser en sentido pleno en el modo presente o sea
un ser intermedio: el ser en potencia. Esto otorgar una mayor riqueza lo que es, porque
todo el ser es mucho más que lo que es ahora. Y todas las cosas tienen un ser en acto y
un ser en potencia. Así llamamos la semilla en acto y a árbol en potencia.
10.a. El problema del cambio
Algunos de los filósofos presocráticos planteaban la cuestión del cambio observable en la
realidad sensible de una manera diversa. Heráclito comparaba la realidad con un río en
constante movimiento; Parmenides sostenía que los entes sensibles formaban parte de
un mundo ilusorio. Platón otorgaba un estatus secundario al mundo sensible, en el cual
las cosas son y no son al mismo tiempo, aunque para el abrir posibilidades hacia la
modificación de este mundo por medio de las ideas de justicia y valentía eran su prioridad.
Para Aristóteles la cuestión del cambio adquiere mayor importancia. Ya que no podía ser
de otra manera, desde una postura realista en la que el mundo sensible coincide con el
inteligible, era necesario explicar detalladamente las modificaciones que en este se
producen. El concepto de sustancia, accidente, materia, forma, acto y potencia, le
permitieron dar su mayor interpretación del cambio. Una solución aristotélica es que el
cambio no es el paso del no ser al ser, sino el pasaje del ser en potencia al ser en acto.
Éstos cambios pueden ser de dos tipos fundamentales como ya lo habíamos hablado:
substancial o accidental. Pero ahora refiriéndose a los cambios. En los cambios
sustanciales se da en aquel en cuanto la sustancia deja de ser lo que era y pasa hacer
otra cosa por ejemplo: un leño se puede convertir en ceniza. Entonces aquí lo que se
modifica es la forma pero permanece en la materia. A este tipo de cambio se le podría
denominar generación o corrupción.
Sin embargo en el cambio accidental lo que permanece en la substancia Y lo que cambia
o se modifica son los accidentes.
11. Las causas
Aunque lo que constituye la realidad no es solamente los principios como: substancia,
materia, forma, accidente, acto, potencia hay cuatro principios que llamamos causas y
que forman parte también de esos modos del ser.
Éstos factores o causas son necesariamente condiciones que hacen posible y explican la
naturaleza y el sentido de cualquier ente. Entre algunos de los factores que se van a
analizar están los siguientes:
a) Factores o condiciones necesarios ya que sin la existencia de estas cuatro causas
no existirían.
b) Lo hacen posible son las causas que con llevan una responsabilidad en existencia
de ente.
c) Explica en tanto podemos dar cuenta de ente, distinguimos las causas que lo
constituyen.
d) La naturaleza y un sentido como estas pueden dar cuenta y se revela la esencia o
naturaleza y la función o sentido de un ente determinado.
10.a. La causa material es el algo en el cual parte un ente de lo que llega hacer lo que
es. O sea para que exista una cosa es necesario partir de algo, una materia y en este
caso se le llama causa material. Son válidas las consideraciones hechas cuando se
habló de materia, sólo que ahora esa materia está haciendo vista desde la perspectiva
de las causas.
10.b. La causa formal es aquello que hace que la cosa sea lo que es, en ese sentido
podríamos decir que es la esencia. Un modo semejante al caso anterior, estaríamos
considerando a la forma desde el punto de vista de las causas.
10.c. La causa eficiente o causa motora, esto indica la necesidad de qué exista una
gente para que algo llegue a ser.
10.d. La causa final es el fin hacia las cosas que tienden a tener su propósito está
implícito en una determinada finalidad y ésta se pone de manifiesto como causa final.
12. La teleología
La finalidad es un concepto clave en la filosofía de Aristóteles, pues el cosmos está
encaminado a un fin. Todo lo que existe, todo ser, todo organismo, proceso,
movimiento,etc. Ya sea en el ámbito de la naturaleza como en la producción humana,
estas se encuentran organizadas y guiadas por un fin.
La totalidad tiene una dirección que fue dada desde distintos fines particulares, esto se
articulan en función de un fin último es su plena realización ya que un fin implica
perfección o plenitud. Esta misma postura se opone a las concepciones llamadas
mecanicista, en las cuales los procesos eran resultados de la necesidad ciega o del
azar.
Dentro del cosmos ordenado en pos de un fin, cada uno de estos seres tendría que
cumplir una función particular que los articularán dinámicamente con el conjunto, de
modo que armonizará con él en vistas de este último.
13. Los grados del ser
Para Aristóteles comienza con una graduación de seres entre la sustancias más
elementales llamadas materiales y menos formales, hasta llegar a avanzar a la más
elevada transición o substancia e inmóvil.
13.a. Los seres vivos
En los seres vivos se encuentra una escala jerárquica que parte de lo más simple y
material y asciende hacia lo más complejo y formal. Pero entre todos estos seres vivos
hay algo que es común entre estos entes: el alma.
Para Aristóteles existían tres tipos de alma, cada una de las cuales tenía una función
específica. El alma vegetativa esta cumplía una función nutritiva; el alma sensitiva esta
cumplía con una función sensitiva y el alma intelectiva que está cumplía con una
función pensante.
Entre estas definiciones existe una categoría cada grado es superior a la anterior y lo
que incluye. Así como el alma sensitiva además de su función propia, incorpora la
función del alma vegetativa y el alma intelectiva contiene las dos anteriores. Esta
incorporación nos debe ser entendida como una suma de todas, cada función que se
incorpora lo hace a una nueva unidad. Esto quiere decir que un alma intelectiva
existen las funciones vegetativas y sensitivas ya que son propias de ella no se crean,
O sea no conviven tres almas distintas o que el alma tiene tres partes.
14. El alma
Para Aristóteles un alma la define como la forma de un cuerpo organizado (materia) la
cual la vida la tiene en potencial. Es un prinicipio vital en la existencia de todos los
seres vivos. El principio vital ha utilizado los conceptos de materia y. forma; el alma es
la forma y el cuerpo es la materia que corresponde a esa forma. Podemos deducir que
el alma es acto y un cuerpo es algo que está en potencia.
Aristóteles, se oponía a la tradición pitagórica-platónica, en el que el alama era algo
que se separaba y podía migrar de cuerpo en cuerpo. Para Aristóteles no existía el
dualismo, ya que para él consideraba el cuerpo y el alma. Dos elementos de una sola
substancia.
14.a. El alma vegetativa
Los seres vivientes cumplen la función vegetativa al alimentarse, crecer y
reproducirse. Los vegetales son los entes que pertenecen a las almas vegetativas.
14.b. El alma sensitiva
Este grado está compuesto por los seres animados carentes de razón o brutos. Estos
seres les corresponde el conocimiento sensible y el deseo. Este conocimiento sensible
resulta de un acto que llamamos senasación. Esta se produce cuando un objeto
potencializa el modo sensible externo. En este podrían utilizarse los cinco sentidos de
la percepción, como percibimos los colores, pero no percibimos el árbol en sí mismo.
También conlleva los sentido internos: imaginación y memoria. Entre el externo y el
interno se forma la imagen del objeto conocido.
14.c. El alma intelectiva
Esta alma corresponde a los hombres, además de las funciones o almas anteriores se
encuentra el conocimiento racional o apetito racional conocida como voluntad
Este punto de partida se influye con el conocimiento del hombre dada por la sensación: ya
que no hay nada en el intelecto tiene que haber pasado por los sentidos. En esta
perspectiva coloca a Aristóteles dentro de las posturas empiristas: en la que el
conocimiento deriva de la experiencia.
Si la sensación capta la formas sensibles, sin la materia de las cosas, mediante el
conocimiento intelectual el sujeto habría de captar las formas inteligibles, es esencial de
las cosas.
Así como los entes sensibles, actualizan a las potencias sensibles, estos entes inteligibles
habrán de actualizar a las potencias inteligibles, Sin embargo para Aristóteles lo inteligible
no existe separado de lo sensible, lo universal no existe separado de lo individual.
Consistía en el acto mediante el cual se se dan las formas inteligibles presentes en las
cosas.
Mediante el conocimiento intelectual el sujeto captará las formas inteligibles, es decir, las
esencias de las cosas.
El intelecto en potencia se compara con una tabla donde no hay nada escrito. Los entes
sensibles actualizan a las potencias sensibles, los entes inteligibles habrán de actualizar a
las potencias.
Para explicar estos procesos, Aristótels esbozó una doctrina en la cual existian dos
intelectos: el intelecto pasivo o pasiente y el intelecto activo o agente.
En el intelecto agente es el encargado de extraer las fomas inteligibles para potenciar las
sensaciones y las imágenes, llamado proceso de abstracción; a partir de allí, el intelecto
pasivo habrá de receptar y conservar esos inteligibles.
Esta doctrina esta caracterizado por Aristótes como un intelecto separable, sin mezcla,
inmortal, y que está llega de afuera para entrar en el cuerpo del feto. Este escaso
desarrollo de esta doctrina llevó a varias interpretaciones, entre ellas las más
fundamentales:
1. El intelecto agente no es individual, propio de cada uno, este proceso de
abstracción por medio del cual el hombre conoce lo universal, esta garantizado por
una instancia superior al hombre mismo.
2. La inmortalidad del alma, este intelecto es im-personal, su inmortalidad no
implicaría el alma del hombre, aunque al mismo tiempo, mediante él, el alma
humana realiza una función desligada de lo corporal, en lo posible afirmar la
inmortalidad del alma.
15. El primer motor
La teleología aristótelica remató en una teología. Todo tiende y tiene en ello su fín es
el primer motor, el dios aristótelico.
Nos encontramos con un tipo de substancia diferente a las substancias sensible; una
substancia i inmóvil, eterna, indivisible, inexistencia, etc. Analicemos brevemente
alguno de sus atributos así como el primer motor es algo que se pone en movimiento
en todo lo que es de ahí su explicación o significado también existe en el sistema
inmóvil. El primer motor mueve el kosmos, Como su causa final, ya que todas las
cosas aspiran a su más perfecta realización o tienden a él. Aristóteles explica
mediante una analogía; el amado mueve a su amante hacia así, sin necesidad del
mismo moverse, así el primer motor mueve a todo hacia el por amor siendo el mismo
inmóvil.
Pero al estar en presencia de una nueva substancia. Las substancias que conocíamos
hasta el momento eran compuestos de materia y forma, y por lo tanto, siempre tienen
algo potencialmente dada por la materia. En el primer motor no tiene nada de
potencialidad, es un acto puro, una forma sin materia o qué es lo mismo, sin potencia.
En este acto puro, que no es un movimiento, que no es un cambio, sino que es una
actividad especial llamado: pensamiento. El primer motor por consiguente es el
pensamiento puro. Aunque esto no es suficiente con esta afirmación ya que podría
cuestionarse inmediatmanete al surgir la cuesto. “¿Qué contenido o que materia tiene
ese pensamiento”. Esta pregunta no se podría dirigir a otras substancias que
conllevan potencialidad. Pues degradarái su perfección. El pensmiento del primer
motor habrá de ser pues él mismo, digno de ser objeto de pensamiento. Este dios
aristotélico, sería entonces la actividad de pensar sobre el pensamiento: esto podría
llamarse pensmiento del pensamiento.

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