República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación
Universidad Experimental de las Artes
Realizado por: Fabianny Castillo
U.C: Proyecto Integral de Investigación
¡El productor llego, que sirva el café!
Normalmente cuando una película se convierte en un gran éxito, tenemos la
tendencia de reconocer al maestro detrás de la obra, este personaje es mejor conocido
como el señor director, si te preguntarán por Steven Spielberg o Tim Burton
posiblemente habrías visto alguna de sus películas, y si eres amante del cine, son
nombres que reconocerás sin mucho esfuerzo.
Pero un gran producto audiovisual no solo se sustenta con un excelente director,
a pesar de que su forma de contar la historia es indispensable, hay más eslabones que
hacen que ese producto pueda llegar a ser un éxito, a pesar de que no siempre somos
muy sonados dentro de las grandes ceremonias, o dejamos nuestros nombres como
emblemas cuando una película llega a convertirse en un producto de renombre, los
productores somos parte de ese engranaje que hace que una película salga a la luz y
llegue a tener éxito. Así como popularmente se conoce el dicho de “detrás de un gran
hombre, hay una gran mujer que lo impulsa y acompaña”, sucede lo mismo en nuestro
rubro, ya que detrás de una gran taquilla y un excelente producto, hay un productor
posiblemente agotado, que hizo posible lo que vemos en pantalla, y que de forma
creativa logro que todo funcionara a su favor, incluso aquellas cosas del destino a las
que llamamos imprevistos o casualidades.
Para aquellos que leen y tal vez no saben realmente que hace un productor
dentro de un proyecto audiovisual, es el profesional que se encarga de supervisar el
desarrollo de un determinado proyecto de manera eficiente, según los autores Terneiro y
Arraz (2016)
el productor se convierte en la figura de mayor relevancia en todo el
proceso de creación. La máxima responsabilidad, a partir de la decisión
de implicarse en el desarrollo de una idea, de impulsar un proyecto, de
desarrollarlo, concluirlo y lanzarlo al mercado, será siempre de aquella
persona que de un modo u otro asuma el riesgo empresarial, económico y
creativo de emprender la producción de una obra audiovisual, y siempre
será denominado productor. (pág. 14)
Todos aquellos que trabajamos en el área audiovisual sabemos el peso y la
responsabilidad que se necesita para ser un productor, sin embargo, hoy en día el rol del
productor se ha distorsionado en muchas maneras, las personas asumen que eres el que
coloca el dinero o en su defecto el que entrega café en el set, pero realmente los
productores dentro de un proyecto, estamos ligados a todo proceso creativo, desde
donde solo está el guión hasta como se distribuirá y exhibirá el producto final y es allí
cuando podemos dar fe, que así como el director de arte, el director de fotografía y el
director de la película, también contamos con una vena creativa, que nos impulsa y arde
por dentro, gracias a la cual, tenemos la capacidad de dialogar y solventar cualquier
dificultad e imprevistos con creatividad. En el libro What producers do, el autor
Houghton comenta algo muy importante sobre esto:
[El productor] administra todo, pero no es necesario que pueda escribir,
dirigir, actuar o componer música para ayudar a los escritores, directores,
actores o compositores a dar lo mejor de sí. Él sabe lo que la gente buena
es capaz de hacer dentro de las áreas importantes de una producción y así
presionarlos a que den lo mejor en lo que saben hacer. (1991, pág. viii)
Considerando la forma en la que las personas normalmente ven el trabajo de un
productor como algo sencillo que realmente no requiere de un esfuerzo mayor, sino más
bien de administrar bien el dinero y aprender a decir que no. Es allí donde encontramos
la inspiración para realizar este trabajo de investigación ya que la mejor forma de
conocer ¿Quién es el productor?, ¿Que hace y como el productor también aporta en un
proyecto audiovisual?, solo podremos saberlo adentrándonos al proceso creativo de su
trabajo en la pre, pro y post-producción y más allá de hacerlo basado en las experiencias
de personas foráneas a nosotros, que son los que han escrito sobre producción y cine,
decidí poder enfocarlo en Venezuela y en la calidad de profesionales que hay en nuestro
país, de los cuales aún no se ha escrito sobre ellos y todo lo que han aprendido a lo largo
de sus carreras.
Tomando en cuenta todo lo que he aprendido en conversación con otras
personas, donde sus relatos llenos de aprendizajes marcan mi vida, quise hacer lo
mismo con este trabajo de investigación, basándolo en que un productor venezolano
pueda contarnos sus experiencias, errores, aprendizajes y enseñanzas adquiridas en el
día a día de su profesión. El autor Pujadas (1992) afirma que “los relatos de vida sirven
para tomar contacto, ilustrar y comprender, inspirar hipótesis, sumergirse
empáticamente o, incluso para obtener visiones sistemáticas referidas a un determinado
grupo social, poseen como característica primordial su carácter dinámico-diacrónico”
(pág. 62), por lo tanto, mediante esta metodología, podremos adentrarnos a esos relatos
cargados de vivencias y aprendizajes que pueden servirnos como referentes que pueden
ayudarnos a comprender un poco más nuestra profesión, a tomar apuntes de cuando las
cosas no salgan como queremos y a ilustrar de forma más compleja lo que es ser un
productor en Venezuela, y como nuestra formación influye en nuestro trabajo dentro del
campo.
Gracias a varios autores y productores norteamericanos, pudimos vislumbrar la
importancia del productor dentro de un proyecto y también entender que es un creador y
que, así como los demás encargados de las diferentes áreas dentro de un proyecto
audiovisual, tiene la responsabilidad de producir y crear al mismo tiempo.
Por medio de este trabajo quiero enfocarme en conocer esos relatos de gran
importancia contados desde la carrera del productor venezolano José Ernesto Martinez,
un hombre con una carrera increíble dentro y fuera del país, con más de 20 años de
experiencia produciendo cine, productor de una de las películas venezolanas más
emblemáticas como lo es La casa del fin de los tiempos estrenada en el 2013, una de las
primeras películas de terror en el cine venezolano que ha sido un gran éxito dentro y
fuera de nuestro país, así como su más reciente filme Dirección Opuesto estrenada en el
2020, la cual ha sido nominado aun premio Goya y ganadora del Chicago Latin Film
Festival, inspirada en la Novela Venezolana Blue Level.
Me llena de mucha curiosidad ver su currículo y trayectoria, así como la gran
cantidad de años que lleva haciendo cine dentro y fuera de nuestro, sobre todos los
conocimientos, aprendizaje y dificultades a las que se ha tenido que enfrentar y como se
ha manejado ante los desafíos y las formas en las que ha logrado solventar cada uno de
las dificultades e imprevistos durante todo el proceso de producción.
Tener la particularidad de escuchar también sus puntos de vista desde su
profesión y experiencias en el cine nacional, así como entender el proceso creativo en el
que él se encuentra y como eso se compagina con su manera de trabajar y producir cine
dentro de Venezuela, además de poder dejar un registro audiovisual y escrito de la
calidad de profesionales que tenemos dentro de nuestro país. José Ernesto es un
productor que tienen mucho que aportar al cine nacional, así como su perspectiva de la
profesión que ejerce hoy en día con tanto ímpetu, puede llegar a inspirar a otros a seguir
haciendo lo mejor que saben hacer que es producir cine.