ÁREA: Ciencia y Tecnología Estudiante: ……………………………………………………………………………………………………………..
Docente: Eloiza Almanza Sierra Nivel: Secundaria Grado: 2 Sección: A y B Fecha: 30 / 09 / 24
SISTEMA NERVIOSO HUMANO
Desde inmemorables tiempos el cerebro ha sido considerado uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Los
griegos pensaban que desde este surgían fluidos responsables de las emociones y pensamientos, idea que siguió patente hasta
que tiempo después gracias a los descubrimientos de grandes científicos como, Camilo Golgi y Santiago Ramón y Cajal,
Español (1852 – 1934) hicieron que el hombre descubriera que el Sistema Nervioso (SN), se constituye principalmente de
células muy especializadas que se comunican entre sí como una red. Estas células son las neuronas. Con el pasar de los años se
fue descubriendo que no solo hay neuronas en el SN, sino que también hay células gliales, células ependimarias, etc.
Actualmente se considera que el SN es uno de los sistemas más relevantes, puesto que se encarga tanto de nuestra interacción
con el medio en que nos desenvolvemos, como del balance del estado interno de nuestro cuerpo. El SN tiene dos grandes
divisiones:
1. La primera es una división netamente anatómica, la cual se divide en un Sistema Nervioso Central (SNC) y en un Sistema
Nervioso Periférico (SNP). El SNC consta de médula y encéfalo, mientras que el SNP incluye a los Nervios Craneales (N.C.) y a
los Nervios Espinales junto a sus respectivos ganglios. 2. La segunda división es una división funcional, la cual divide al SN,
en un Sistema Nervioso Somático (SNS) y en un Sistema Nervioso Autónomo (SNA).
El tejido nervioso consta de dos tipos de células: las neuronas y la neuroglia o glía.
Las neuronas son las células responsables de las funciones atribuidas al sistema nervioso: pensar, razonar, control de la
actividad muscular, sentir, etc. Son células excitables que conducen los impulsos que hacen posibles todas las funciones del
sistema nervioso. Representan la unidad básica funcional y estructural del sistema nervioso. El encéfalo humano contiene
alrededor de 100.000 millones de neuronas. Aunque pueden tener distintas formas y tamaños, todas las neuronas tienen una
estructura básica y constan de 3 partes esenciales: cuerpo neuronal, dendritas y axones.
1. El cuerpo o soma neuronal contiene el núcleo y el citoplasma, con todos sus orgánulos intracelulares, rodeado por la
membrana plasmática.
2. Las dendritas son prolongaciones cortas ramificadas, en general múltiples, a través de las cuales la neurona recibe estímulos
procedentes de neuronas vecinas con las cuales establece una sinapsis o contacto entre células.
3. El axón es una prolongación, generalmente única y de longitud variable, a través de la cual el impulso nervioso se transmite
desde el cuerpo celular a otras células nerviosas o a otros órganos del cuerpo. Cerca del final, el axón, se divide en terminaciones
especializadas que contactarán con otras neuronas u órganos efectores. El lugar de contacto entre dos neuronas o entre una
neurona y un órgano efector es una sinapsis. Para formar la sinapsis, el axón de la célula presináptica se ensancha formando
los bulbos terminales o terminal presináptica los cuales contienen sacos membranosos diminutos, llamados vesículas
sinápticas que almacenan un neurotransmisor químico. La célula postsináptica posee una superficie receptora o terminal
postsináptica. Entre las dos terminales existe un espacio que las separa llamado hendidura postsináptica.
Las neuronas están sostenidas por un grupo de células no excitables que en conjunto se denominan neuroglia.
Las células de la neuroglia son, en general, más pequeñas que las neuronas y las superan en 5 a 10 veces en número. Las
principales células de la neuroglia son: astrocitos, oligodendrocitos, células ependimarias, células de Swchann, y células
satélites.
Los astrocitos son pequeñas células de aspecto estrellado que se encuentran en todo el SNC. Desempeñan muchas funciones
importantes dentro del SNC, ya que no son simples células de sostén pasivas. Así, forman un armazón estructural y de soporte
para las neuronas y los capilares gracias a sus prolongaciones citoplasmáticas. Asimismo, mantienen la integridad de la barrera
hemoencefálica, una barrera física que impide el paso de determinadas sustancias desde los capilares cerebrales al espacio
intersticial. Además, tienen una función de apoyo mecánico y metabólico a las neuronas, de síntesis de algunos componentes
utilizados por estas y de ayuda a la regulación de la composición iónica del espacio extracelular que rodea a las neuronas.
Los oligodendrocitos son células más pequeñas, con menos procesos celulares. Su principal función es la síntesis de mielina
y la mielinización de los axones de las neuronas en el SNC. Cada oligodendrocito puede rodear con mielina entre 3 y 50 axones.
La mielina se dispone formando varias capas alrededor de los axones, de tal forma que los protege y aísla eléctricamente. La
mielinización, además, contribuye de forma muy importante a aumentar la velocidad de conducción de los impulsos nerviosos
a través de los axones. A intervalos en toda la longitud del axón hay interrupciones de la vaina de mielina, llamadas nódulos de
Ranvier. Los axones rodeados de mielina se denominan axones mielínicos, mientras que los que carecen de ella se llaman
amielínicos.
La microglía son células pequeñas con función fagocitaria, importantes en la mediación de la respuesta inmune dentro del
SNC. Tienen su origen en las células madre hematopoyéticas embrionarias.
Las células ependimarias son células ciliadas que tapizan la pared del sistema ventricular y del ependimo. Son células móviles
que contribuyen al flujo del líquido cefaloraquódeo (LCR).
Las células de Schwann son células de la neuroglia situadas en el sistema nervioso periférico, las cuales sintetizan la mielina
que recubre los axones a este nivel. Cada célula rodea a un solo axón.
Las células satélites son células de soporte de las neuronas de los ganglios del SNP. En un corte fresco del encéfalo o la médula
espinal, algunas regiones son de color blanco y brillante, y otras grisáceas. La sustancia blanca corresponde a la sustancia del
encéfalo y la médula espinal formada por fibras nerviosas mielínicas y por tejido neuroglial. Es el color blanco de la mielina lo
que le confiere su nombre. La sustancia gris está integrada por neuronas y sus prolongaciones, fibras nerviosas mielínicas y
amielínicas y células gliales. Su color grisáceo se debe a la escasez de mielina.
EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL. – El sistema nervioso proporciona, junto al sistema endocrino, la mayor parte de funciones
de regulación del cuerpo. En general, el sistema nervioso regula las actividades rápidas del cuerpo, como la contracción
muscular, cambios súbitos en la actividad visceral e índices de secreción de algunas glándulas endocrinas. Asimismo, lleva a
cabo tareas complejas como el habla, la memoria, el recordar, etc.
El sistema nervioso central está cubierto por 3 capas de tejido conjuntivo que cumplen diversas
funciones, estas capas son desde la más superficial a la más profunda.
LAS MENINGES. - Hay tres capas meníngeas: 1. Duramadre: es la capa más externa y la más
fuerte. Está formada por tejido conjuntivo denso irregular.
Está adherida al hueso. Presenta unas proyecciones en forma
de tabiques, que separan zonas del encéfalo: 2. Aracnoides:
está por debajo de la duramadre. Está formada por tejido
conjuntivo avascular rico en fibras de colágeno y elásticas que
forman como una malla. Entre esta meninge y la duramadre
está el espacio subdural. 3. Piamadre: es una capa muy fina
y transparente de tejido conectivo que está íntimamente
adherida al sistema nervioso central al cual recubre. Entre la
aracnoides y la piamadre se halla el espacio subaracnoideo,
que contiene líquido cefalorraquídeo.
El líquido cefalorraquídeo (LCR) es transparente e incoloro; protege el encéfalo y la médula
espinal contra lesiones químicas y físicas, además de transportar oxígeno, glucosa y otras sustancias químicas necesarias de la
sangre a las neuronas y neuroglia. Este líquido se produce en unas estructuras vasculares situadas en las paredes de los
ventrículos llamadas plexos coroideos. Son redes de capilares cubiertas de células ependimarias que forman el LCR a partir de
la filtración del plasma sanguíneo. El LCR circula de manera continua a través de los ventrículos (cavidades del encéfalo),
epéndimo y espacio subaracnoideo.
El sistema nervioso central se divide en dos zonas: el encéfalo y la médula espinal.
I - EL ENCÉFALO: Controla todo el funcionamiento del cuerpo, contiene miles de millones de
neuronas, está compuesto por los siguientes órganos: El cerebro, el cerebelo, el tálamo, el
hipotálamo, el mesencéfalo, el bulbo raquídeo y la protuberancia.
EL CEREBRO: El cerebro forma la mayor parte del encéfalo y se apoya en el diencéfalo y el tronco
del encéfalo. Pesa aprox. 1200g a 1400 g (en adulto normal). Constituye la parte anterior y más
voluminosa del encéfalo. Posee dos mitades llamadas hemisferios cerebrales. Los hemisferios
cerebrales están unidos en su base por una masa de sustancia blanca llamada cuerpo calloso. El
cerebro consta de la corteza cerebral (capa superficial de sustancia gris), la sustancia blanca
(subyacente a la corteza cerebral) y los núcleos estriados (situados en la profundidad de la
sustancia blanca). El cerebro es la “cuna de la inteligencia”, que permite a los seres humanos leer,
escribir, hablar, realizar cálculos, componer música, recordar el pasado, planear el futuro e
imaginar lo que no ha existido. La superficie de la corteza cerebral está llena de pliegues que
reciben el nombre de circunvoluciones. Las depresiones más profundas entre esos pliegues se
denominan cisuras, y las menos profundas, surcos. La cisura más prominente, hendidura
interhemisférica, divide el cerebro en dos hemisferios cerebrales, derecho e izquierdo. Cada
hemisferio cerebral se subdivide en cuatro lóbulos, que se denominan según los huesos que los envuelven: frontal, parietal,
temporal y occipital. El lóbulo frontal está separado del lóbulo parietal por una cisura de dirección cráneo-caudal denominada
cisura central o cisura de Rolando. En la circunvolución situada inmediatamente por delante de la cisura de Rolando o
circunvolución prerrolándica, se encuentran las neuronas que configuran el área motora primaria. Asimismo, la circunvolución
situada inmediatamente por detrás de la cisura de Rolando o circunvolución postrolándica o parietal ascendente, contienen
las neuronas que configuran el área somatosensorial. En la cara externa de la corteza cerebral, una cisura que sigue una
dirección antero-posterior, la cisura de Silvio, divide el lóbulo frontal del lóbulo temporal.
Áreas funcionales de la corteza cerebral
Las funciones del cerebro son numerosas y complejas.
En general, el córtex se divide en tres grandes tipos de
áreas funcionales: áreas sensoriales (reciben e
interpretan impulsos relacionados con las sensaciones);
áreas motoras (inician movimientos); y áreas de
asociación (funciones de integración más complejas,
como memoria, emociones, etc.).
Las áreas sensoriales están situadas principalmente
en la parte posterior de la corteza cerebral, detrás de la
cisura central. En la corteza, las áreas sensoriales
primarias tienen la conexión más directa con receptores
sensoriales periféricos.
1. Área somatosensorial primaria: se localiza en la
circunvolución parietal ascendente, inmediatamente
detrás de la cisura central o de Rolando. Recibe El encéfalo
sensaciones de receptores sensoriales somáticos
relativos al tacto, propioceptivos (posición articular y muscular), dolor y temperatura. Cada punto en el área capta sensaciones
de una parte específica del cuerpo, el cual está representado espacialmente por completo en ella.
2. Área visual: se localiza en la cara medial del lóbulo occipital y recibe impulsos que transmiten información visual (forma,
color y movimiento de los estímulos visuales)
3. Área auditiva: se localiza en el lóbulo temporal e interpreta las características básicas de los sonidos, como su tonalidad y
ritmo.
4. Área gustativa: se localiza en la base de la circunvolución parietal ascendente, por encima de la cisura de Silvio y percibe
estímulos gustativos.
5. Área olfatoria: se localiza en la cara medial del lóbulo temporal y recibe impulsos relacionados con la olfacción.
Las áreas motoras están situadas en la corteza cerebral de las regiones anteriores de los hemisferios cerebrales. Entre las
áreas motoras más importantes destacamos:
Área de Broca: se localiza en uno de los lóbulos frontales (el izquierdo en la mayoría de las personas), en un plano superior a
la cisura de Silvio. Controla el movimiento de los músculos necesarios para hablar y articular correctamente los sonidos.
Las áreas de asociación comprenden algunas áreas
motoras y sensoriales, además de grandes áreas en la
cara lateral de los lóbulos occipital, parietal y
temporal, así como en el lóbulo frontal por delante de
las áreas motoras. Las áreas de asociación están
conectadas entre sí mediante fascículos de asociación.
Entre las áreas de asociación destacamos:
1. Área de asociación somatosensorial: se localiza
justo posterior al área somatosensorial primaria,
recibe impulsos del tálamo y su función es integrar e
interpretar las sensaciones (Ejemplo: determinar la
forma y textura de un objeto sin verlo).
2. Área de asociación visual: se localiza en el lóbulo
occipital y su función es relacionar las experiencias
visuales previas y actuales, además de ser esencial
para reconocer y evaluar lo que se observa.
3. Área de asociación auditiva: se localiza en un
plano posterior al área auditiva y permite discernir si
los sonidos corresponden al habla, la música o ruido.
4. Área de Wernicke: se localiza en la región frontera
entre los lóbulos temporal y parietal y permite interpretar el significado del habla y el contenido emocional del lenguaje
hablado (Ejemplo: enfado, alegría)
5. Área promotora: se localiza inmediatamente por delante del área motora primaria y permite la ejecución de actividades
motoras de carácter complejo y secuencial (p.e. poner una carta dentro de un sobre).
6. Área frontal del campo visual: regula los movimientos visuales voluntarios de seguimiento (Ejemplo: leer una frase).
EL CEREBELO: Pesa aprox. 140g con 9cm de largo y 6cm de ancho. Se halla en la base del encéfalo, debajo de los hemisferios
cerebelosos cada hemisferio actúa sobre los músculos: cara superior músculos superiores cara inferior músculos inferiores.
En su visión superior o inferior, el cerebelo tiene forma de mariposa, siendo las “alas” los hemisferios cerebelosos y el “cuerpo”
el vermis. Cada hemisferio cerebeloso consta de lóbulos, separados por cisuras. El cerebelo tiene una capa externa de sustancia
gris, la corteza cerebelosa, y núcleos de sustancia gris situados en la profundidad de la sustancia blanca.
La función principal del cerebelo es la coordinación de los movimientos. El cerebelo evalúa cómo se ejecutan los
movimientos que inician las áreas motoras del cerebro. En caso de que no se realicen de forma armónica y suave, el cerebelo
lo detecta y envía impulsos de retroalimentación a las áreas motoras, para que corrijan el error y se modifiquen los
movimientos. Además, el cerebelo participa en la regulación de la postura y el equilibrio.
EL TÁLAMO: Consiste en dos masas simétricas de sustancia gris organizadas en diversos núcleos, con fascículos de sustancia
blanca entre los núcleos. Están situados a ambos lados del III ventrículo. El tálamo es la principal estación para los impulsos
sensoriales que llegan a la corteza cerebral desde la médula espinal, el tronco del encéfalo, el cerebelo y otras partes del
cerebro. Además, el tálamo desempeña una función esencial en la conciencia y la adquisición de conocimientos, lo que se
denomina cognición, así como en el control de las emociones y la memoria. Asimismo, el tálamo participa en el control de
acciones motoras voluntarias y el despertar. Los tálamos actúan como central telefónica entre la médula espinal y los
hemisferios cerebrales, por ella pasan todas las vías sensitivas (excepto las olfatorias) que van a la corteza cerebral.
EL HIPOTÁLAMO: Se halla en la base del encéfalo, debajo de los hemisferios cerebelosos; consta de más de doce núcleos con
funciones distintas. El hipotálamo controla muchas actividades corporales y es uno de los principales reguladores de la
homeostasis. Las principales funciones del hipotálamo son:
1. Regulación del sistema nervioso autónomo: el hipotálamo controla e integra las actividades de este sistema nervioso,
que su vez regula la contracción del músculo liso, el cardíaco, así como las secreciones de muchas glándulas.
2. Regulación de la hipófisis: el hipotálamo regula la secreción de las hormonas de la hipófisis anterior a través de las
hormonas reguladoras hipotalámicas. Además, axones de los núcleos supraóptico y paraventricular hipotalámicos, llegan a la
hipófisis posterior. Estos núcleos sintetizan la oxitocina y la hormona antidiurética, las cuales a través de los axones se
transportan al lóbulo posterior de la hipófisis, sonde se almacenan y liberan.
3. Regulación de las emociones y el comportamiento: junto con el sistema límbico, el hipotálamo regula comportamientos
relacionados con la ira, agresividad, dolor, placer y excitación sexual.
4. Regulación de la ingestión de bebidas y alimentos: forman parte del hipotálamo el centro de la alimentación, el cual
controla la sensación de hambre y saciedad, y el centro de la sed, el cual se estimula ante cambios en la presión osmótica del
espacio extracelular.
5. Regulación de la temperatura corporal: ante cambios en la temperatura corporal, el hipotálamo estimula mecanismos
que favorecen la pérdida o retención de calor a través de estímulos que viajan por el sistema nervioso autónomo.
6. Regulación de los ritmos circadianos y del estado de conciencia: el hipotálamo regula los hábitos de sueño y vigilia
estableciendo un ritmo circadiano (diario).
EL MESENCÉFALO: Es el segmento más corto del tronco encefálico. Se extiende caudalmente desde la base del tálamo hasta el
surco pontopeduncular. Pasa a través de una abertura ubicada en el tentorio del cerebelo (una extensión de la duramadre). El
origen embrionario de esta estructura es una de las tres vesículas primarias del tubo neural, también llamada mesencéfalo,
ubicada sobre el cuarto par de somitos. Esta vesícula está ubicada entre el prosencéfalo y el rombencéfalo. El mesencéfalo
(también conocido como "cerebro medio"), situado debajo de la parte central del prosencéfalo, actúa como un maestro de
ceremonias, coordinando todos los mensajes que llegan al cerebro y los que salen hacia la médula espinal. Control del
movimiento de los ojos, reflejos oculares y auditivos, respiración, modulación del dolor, regulación del estado del ánimo,
permitir el paso de la principal vía ascendente y descendente.
EL BULBO RAQUÍDEO: Es la parte del encéfalo que se une a la medula espinal y constituye la parte inferior del tronco
encefálico. En el bulbo se localizan fascículos ascendentes (sensoriales) y descendentes (motores) que comunican la médula
espinal con el encéfalo, además de numerosos núcleos o centros (masas de sustancia gris) que regulan diversas funciones
vitales, como la función respiratoria, los latidos cardíacos y el diámetro vascular. Otros centros regulan funciones no vitales
como el vómito, la tos, el estornudo, el hipo y la deglución. El bulbo también contiene núcleos que reciben información sensorial
o generan impulsos motores relacionados con cinco pares craneales: nervio vestíbulococlear (VIII), nervio glosofaríngeo (IX),
nervio vago (X), nervio espinal (XI) y nervio hipogloso (XII).
LA PROTUBERANCIA: También se llama protuberancia anular, protuberancia cerebral, puente de Varolio y puente
troncoencefálico. Está situada inmediatamente por encima del bulbo y, al igual que el bulbo, está compuesta por núcleos y
fascículos ascendentes (sensoriales) y descendentes (motores). Contiene núcleos que participan, junto al bulbo, en la
regulación de la respiración, así como núcleos relacionados con cuatro pares craneales: Nervio trigémino (V), nervio motor
ocular externo (VI), nervio facial (VII) y nervio vestíbulococlear (VIII). Presenta funciones sensitivas y motoras de la cabeza y
la cara, movimientos del globo ocular, control de las expresiones faciales, procesamiento sensorial vestibular y coclear, el
despertar y atención.
II. LA MÉDULA ESPINAL: Se localiza en el conducto raquídeo de la
columna vertebral, el cual está formado por la superposición de los
agujeros vertebrales, que conforman una sólida coraza que protege y
envuelva a la médula espinal. La médula espinal tiene forma cilíndrica,
aplanada por su cara anterior y se extiende desde el bulbo raquídeo hasta
el borde superior de la segunda vértebra lumbar. Por su parte inferior
acaba en forma de cono (cono medular), debajo del cual encontramos la
cola de caballo (conjunto de raíces motoras y sensitivas lumbares y sacras).
La médula consiste en 31 segmentos espinales o metámeras y de cada
segmento emerge un par de nervios espinales. Los nervios espinales o
raquídeos constituyen la vía de comunicación entre la medula espinal y la
inervación de regiones específicas del organismo. Cada nervio espinal se
conecta con un segmento de la medula mediante dos haces de axones
llamados raíces. La raíz posterior o dorsal sólo contiene fibras sensoriales
y conducen impulsos nerviosos de la periferia hacia el SNC. Cada una de
estas raíces también tiene un engrosamiento, llamado ganglio de la raíz
posterior o dorsal, donde están los cuerpos de las neuronas sensitivas. La
raíz anterior o ventral contiene axones de neuronas motoras, que conducen impulsos del SNC a los órganos o células efectoras.
Como el resto de SNC la medula espinal está constituida por sustancia gris, situada en la parte central y sustancia blanca, situada
en la parte más externa.
La médula espinal es la encargada de transmitir impulsos nerviosos a los treinta y un pares de nervios raquídeos, comunicando
el encéfalo con el cuerpo, mediante dos funciones básicas: la aferente, en la que son llamadas sensaciones del tronco, cuello y
las cuatro extremidades hacia el cerebro, y la eferente, en la que el cerebro ordena a los órganos efectores realizar determinada
acción, llevando estos impulsos hacia el tronco, cuello y miembros. Entre sus funciones destacan:
• Recibe información ascendente de los diferentes tipos de receptores a nivel periférico: músculo-esqueléticos, viscerales,
sensoriales…Esta información puede ser utilizada por la médula para procesarse únicamente en ella, produciendo los
conocidos como reflejos espinales, o bien, dirigirse hacía niveles superiores, que producirán respuestas más
complejas.
• En su estructura se forman vías o tractos que transmiten la información desde la periferia o centros superiores.
Transmiten información dolorosa, propioceptiva, temperatura, discriminatoria…
• Contiene motoneuronas que inervan directamente a los diferentes músculos, tanto la musculatura lisa como los músculos
esqueléticos.
• Contiene fibras-tractos descendentes, originadas en centros superiores como el tálamo, cerebelo, formación reticular o
la corteza.