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Eficacia de la Dieta Baja en FODMAP

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Evidencia Científica sobre la Eficacia de la Dieta Baja en FODMAP

La dieta baja en FODMAP ha demostrado eficacia científica en el tratamiento del síndrome


del intestino irritable (SII) y otros trastornos gastrointestinales funcionales. En un estudio
publicado en Gastroenterology (Gastroenterología), el 75% de los pacientes con SII
reportaron una mejora significativa en sus síntomas tras seguir esta dieta . Otro estudio en
Alimentary Pharmacology & Therapeutics (Farmacología y terapéutica alimentaria)
también mostró que la dieta baja en FODMAP reduce el dolor abdominal, la hinchazón y
mejora la calidad de vida . Estas mejoras se deben a la reducción de fermentación en el
intestino, evitando gases y malestar.
En la dieta que normalmente los seres humanos realizamos, el consumo de FODMAP como
algunos prebióticos, ofrecen beneficios como mejorar la salud intestinal y favorecer el
crecimiento de bacterias beneficiosas, cuando se sigue una dieta baja en FODMAP durante
mucho tiempo, pueden surgir problemas nutricionales y metabólicos. Esto es importante
para personas con síndrome del intestino irritable (SII). En el único estudio de seguimiento
a largo plazo, la dieta baja en FODMAP demostró ser eficaz en más de la mitad de los
pacientes con SII a los 6-12 meses, ser nutricionalmente adecuada y ampliamente aceptada
por los pacientes (Domingo & Sánchez, 2020). Como consecuencia se encuentra que esta
dieta puede salir más costosa de lo normal y además complicada de seguir en el ámbito
social. Un ensayo clínico reciente comparó la dieta baja en FODMAP con un enfoque
dietético tradicional (controlando comidas y limitando ciertos alimentos como la grasa, la
fibra insoluble, la cafeína y las verduras flatulentas). Ambos grupos experimentaron
mejoras en los síntomas, pero sin diferencias significativas entre ellos. Sin embargo, la
dieta baja en FODMAP presenta desafíos, como la falta de información en las etiquetas de
alimentos y la dificultad para seguirla. Se recomienda contar con la orientación de un
nutricionista especializado para asegurar que la ingesta sea adecuada desde el punto de
vista nutricional.

Fases de la Dieta Baja en FODMAP

La dieta baja en FODMAP es un enfoque eficiente para gestionar los síntomas del síndrome
del intestino irritable (SII). Se divide en tres fases bien definidas: eliminación,
reintroducción y personalización.

Fase de Eliminación: ¿Qué Alimentos eliminar?

La fase de eliminación es el primer paso y consiste en restringir rigurosamente los


alimentos ricos en FODMAP durante un período de 4-8 semanas. El objetivo es identificar
los alimentos que desencadenan los síntomas en cada individuo (Canicoba, M. 2016).

Alimentos a evitar en esta fase: Fructanos: presentes en el trigo, cebada, centeno, algunos
frutos secos y tubérculos. Fructosa: encontrada en frutas como manzanas, peras y melones,
así como en el agave y la miel. Lactosa: presente en la leche y productos lácteos.
Oligosacáridos: abundantes en legumbres, como frijoles y garbanzos. Polioles: presentes en
algunos frutos secos, edulcorantes artificiales y frutas como el mango y el albaricoque.

Fase de Reintroducción: Una vez que los síntomas han mejorado significativamente, se
inicia la fase de reintroducción. El objetivo es identificar los alimentos específicos que
causan problemas a cada individuo. Su procedimiento inicia con la introducción gradual de
alimentos, se reintroducen los alimentos FODMAP uno por uno, manteniendo una dieta
baja en FODMAP para los demás alimentos. Monitoreo de los síntomas, se registran los
síntomas durante varios días después de la introducción de cada alimento para determinar si
provocan una reacción. Eliminación de los alimentos problemáticos, si un alimento
desencadena los síntomas, se elimina de la dieta a largo plazo.

Fase de Personalización

La fase de personalización consiste en desarrollar un plan de alimentación a largo plazo


basado en los resultados de la fase de reintroducción.

Sus objetivos son incorporar alimentos tolerados que incluyen los alimentos que no causan
síntomas en la dieta diaria. Mantener el equilibrio nutricional garantizando que la dieta sea
nutricionalmente completa y satisfactoria. Flexibilidad permitiendo cierta flexibilidad para
disfrutar de comidas sociales y ocasiones especiales (Canicoba, M. 2016).

Aplicación clínica de la Dieta FODMAP

La dieta baja en FODMAP ha demostrado ser una herramienta clínica invaluable en el


manejo del síndrome del intestino irritable (SII). Su aplicación se basa en un enfoque
individualizado y sistemático, que permite identificar los alimentos desencadenantes en
cada paciente y así mejorar significativamente su calidad de vida. La dieta baja en
FODMAP es una opción de tratamiento para el síndrome del intestino irritable (SII), pero
suele combinarse con otras terapias conductuales y médicas. Es fundamental consultar a un
médico antes de comenzar, ya que es necesario descartar otras condiciones
gastrointestinales como la enfermedad de Crohn, el sobrecrecimiento bacteriano del
intestino delgado (SIBO) y la enfermedad celíaca, que requieren enfoques de tratamiento y
nutrición distintos.

¿Cómo se aplica la dieta FODMAP en la práctica clínica?

Para empezar a nivel clínico el primer paso es un diagnóstico preciso del SII por parte de
un profesional de la salud. Se explica al paciente en detalle qué son los FODMAP y cómo
la dieta puede ayudar a controlar los síntomas. Como se mencionó anteriormente, esta dieta
se implementa en tres fases: una eliminación estricta de alimentos ricos en FODMAP
durante 4-8 semanas, seguida de una reintroducción continua para identificar los
desencadenantes individuales, y finalmente, la personalización de la dieta basada en los
resultados. Es clave monitorear los síntomas mediante un diario alimentario, y realizar
seguimientos regulares para ajustar la dieta según sea necesario. El rol del nutricionista
implica realizar una evaluación nutricional y educar al paciente sobre los FODMAP. Se
elabora un plan alimentario personalizado, equilibrado y adaptado a las necesidades del
paciente. El seguimiento periódico permite ajustar la dieta según la reintroducción de
alimentos y detectar posibles deficiencias nutricionales. También se ofrece apoyo
emocional y consejos sobre la preparación de alimentos bajos en FODMAP.

La aplicación clínica de la dieta baja en FODMAP ofrece varios beneficios: una mejora
significativa en los síntomas del síndrome del intestino irritable (SII), como dolor
abdominal y distensión; una mejor calidad de vida al permitir a los pacientes manejar mejor
sus actividades cotidianas; y el empoderamiento de los pacientes al proporcionarles
herramientas para controlar sus síntomas y mejorar su salud a largo plazo. (Halmos, E. P.
2014).

Limitaciones y Desventajas de la Dieta Baja en FODMAP

La dieta baja en FODMAP tiene varias limitaciones y desventajas. Aunque es efectiva para
el manejo de síntomas del SII, puede ser difícil de seguir debido a su complejidad y la falta
de información sobre FODMAP en los envases de los alimentos. Además, su restricción
prolongada puede conducir a déficits nutricionales al eliminar alimentos ricos en
prebióticos beneficiosos. También puede tener un impacto psicológico negativo, generando
ansiedad social y alimentaria debido a las restricciones, afectando la adherencia a largo
plazo .

Algunas limitaciones y desventajas pueden ser las restricciones alimentarias ya que la dieta
FODMAP implica una restricción significativa de alimentos comunes, lo que puede llevar a
una dieta monótona y aburrida, dificultando la adherencia a largo plazo. Aunque es eficaz
para el SII, la evidencia sobre su eficacia en otras condiciones gastrointestinales es
limitada. Adherirse a la dieta FODMAP puede ser costoso, especialmente si se requieren
alimentos especiales o sustitutos. Parte de la mejora en los síntomas puede deberse al efecto
placebo, es decir, a la expectativa de mejora por parte del paciente. Si no se planifica
adecuadamente, la dieta puede llevar a deficiencias de ciertos nutrientes, como fibra,
vitaminas y minerales (Staudacher, H. M. 2017).
Además del nivel nutricional esto puede tener efectos psicológicos como el generar
aislamiento social, ya que las restricciones alimentarias dificultan la participación en
eventos y comidas familiares. Además, el enfoque constante en los alimentos y los
síntomas puede generar ansiedad y estrés. En algunos casos, estas preocupaciones pueden
desencadenar o empeorar trastornos de la conducta alimentaria, lo que resalta la necesidad
de un enfoque equilibrado y supervisado por un profesional.
Esta dieta muestra bastantes dificultades de adherencia ya que requiere un conocimiento
detallado de los alimentos y una planificación cuidadosa. La falta de apoyo social de
familiares y amigos también puede dificultar la adherencia, al igual que los costos
asociados con alimentos permitidos y suplementos. Además, los resultados no son
inmediatos, lo que puede desmotivar a los pacientes al no ver mejoras rápidas en sus
síntomas. Estos factores hacen que seguir la dieta sea más complicado para muchas
personas.

Canicoba, M., & Nastasi, y. V. (s/f). La dieta reducida en FODMAP: ventajas y

controversias. [Link]. Recuperado el 7 de octubre de

2024, de [Link]

[Link]

Dieta baja en FODMAP: MedlinePlus enciclopedia médica. (s. f.).

[Link]

Dieta FODMAP: Qué es, alimentos permitidos y beneficios. Clínica Universidad Navarra. (s. f.).

[Link] [Link]
fodmap#:~:text=La%20dieta%20FODMAP%20se%20desarrolla,%3A%20eliminaci

%C3%B3n%2C%20reintroducci%C3%B3n%20y%20personalizaci%C3%B3n.

Domingo, J. S., & Sánchez, C. S. (2020). La dieta baja en FODMAP, ¿es realmente eficaz y segura

en el síndrome del intestino irritable?: una revisión panorámica. Medicina de Familia

SEMERGEN, 46(8), 566-576. [Link]

Halmos, E. P., et al. (2014). “Una dieta baja en FODMAP reduce los síntomas del síndrome
del intestino irritable”. Gastroenterología. 146(1): 67-75.

Halmos, E. P., Journal of Gastroenterology (2014).

Pérez y López, N., Torres-López, E., & Zamarripa-Dorsey, F. (2015). Respuesta clínica en

pacientes mexicanos con síndrome de intestino irritable tratados con dieta baja en

carbohidratos fermentables (FODMAP). Revista de gastroenterologia de Mexico,

80(3), 180–185. [Link]

Staudacher, H. M., Clinical Nutrition (2017).

The lowdown on the low-FODMAP diet. (2022, julio 5). Kendall Reagan Nutrition Center.

[Link]

the-low-fodmap-diet/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=rq

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