RELATIVISMO:
El relativismo es una corriente filosófica que surge de la consolidación de la democracia y el
desmoronamiento de la antigua "arete" (virtud) vinculada al linaje y a la aristocracia. Con la
consolidación de la democracia, la posibilidad de acceder al poder se amplió, y los atenienses
debían presentarse ante la Asamblea de ciudadanos para poder defenderse en los pleitos o
conseguir cargos públicos. Esto causo la necesidad de dominar el arte de la persuasión. Es
aquí donde aparecen los principales pensadores del relativismo, los sofistas del [Link].C. Estos
se van a centrar principalmente en dos cosas claves del relativismo, la retórica que es el
estudio de la persuasión y el uso correcto del lenguaje para convencer a los demás y la
oratoria que es la puesta en práctica de la retórica a la hora de debatir. Este carácter
escandalizaba en la época ya que no se consideraba digno recibir un salario a cambio de la
transmisión de un saber cómo la filosofía.
Los sofistas defendían que no había una verdad absoluta, si no que esta era relativa al sujeto y
las circunstancias de este, como tampoco creían en los valores morales universales ya que
estas, incluidas las creencias religiosas, estaban condicionados por un sujeto como a la
sociedad a la que perteneciera. Ya que todo depende de las circunstancias, no se puede
afirmar que algo sea bueno o malo.
Más tarde aparecería un filósofo con ideas relativistas que aportaría algunos argumentos
sobre porque esta teoría relativista era correcta en la aplicación sobre la ciencia. Este era
Thomas Kuhn. Empezó estudiando la historia de la ciencia y se dio cuenta que todas las
concepciones científicas no resistirían a una comparación con las pruebas históricas. Kuhn
redactó una teoría en la que da una gran importancia al cambio del paradigma en el que se
basan todas las verdades científicas. Esto supondría el abandono de una estructura teórica y
su sustitución por otra. Además, cuestiona el uso desmedido de la lógica y la idea del
progreso continuo, lo que sostiene que el conocimiento científico no es una acumulación de
saberes. La adaptación de nuevos enfoques, conceptos y compromisos provocarían el cambio
en el paradigma y por lo tanto la necesidad de nuevas visiones en el ámbito científico.
Al enfrentar una teoría del conocimiento contra otra nos hemos dado cuenta de las partes en
el que el relativismo cojea. El gran problema que tiene el relativismo es que su posición
acaba siendo absurda. Porque lo que hacen es borrar al objeto, dejando solo al sujeto y todas
las verdades condicionadas a cada sujeto existente. Esto causa un problema ya que el objeto
sí que nos aporta algo al conocimiento. Por eso no nos podríamos basar solo en el sujeto,
aunque este influya al observar un objeto. De esta manera tendríamos demasiadas visiones
sobre la realidad y no seríamos capaces de lograr encontrar una verdad.
En cambio, el relativismo tiene una idea clara que ninguna teoría del conocimiento ha podido
rebatir, la existencia de un sujeto. Las otras posiciones no nos pueden negar que en la
observación del objeto el sujeto interfiere, aunque no sabemos en qué medida. Realmente el
sujeto luego estará muy presente en otras visiones con la aparición de ideas innatas que nos
podrían llevar a conocer la razón y el conocimiento del ser humano.