Características y funciones de la narración
¿Qué es la narración?
Una narración es el desarrollo verbal de una serie de sucesos, relatados de manera ordenada y específica , ya sean reales o no. Una narración
puede ser un relato, un cuento, una anécdota y muchos otros términos más específicos, entre los que puede y suele haber distinciones técnicas.
El acto de narrar es uno de los más antiguos y más esenciales de la especie humana, que nos distingue de los animales. Es uno de los usos más
antiguos del lenguaje y es posible que también sean narraciones arte prehistórico hallado en las paredes de las cuevas.
Entre las primeras formas de narración de encuentran las historias mitológicas o cosmogónicas con que los antiguos le explicaban a las
generaciones posteriores algunos fenómenos naturales o respondían a la difícil pregunta de qué es la humanidad y hacia dónde marcha.
Más recientemente también incluyen los relatos patrios y la Historia nacional, el periodismo y, sobre todo, a la literatura. Desde luego, el lugar de la
narración ha cambiado significativamente en nuestra civilización, pero sigue ocupando un espacio central en el modo en que concebimos
las comunidades.
Por otro lado, el narrar es una de las funciones básicas del lenguaje verbal. Una narración nos permite referir a otros lo que nos haya acontecido, o
incluso lo que hemos escuchado sobre lo que les aconteció a otros. A esto el lingüista ruso Roman Jackobson (1896-1982) lo llamaba la «función
narrativa del lenguaje».
Características de la narración
A muy grandes rasgos, una narración se caracteriza por:
Evocar una serie de acontecimientos, reales o no, mediante el uso del lenguaje verbal, para informar o entretener al receptor.
Presenta un narrador que se encarga de hilar lo contado, y que puede o no formar parte de la trama, y unos personajes que son relatados
por él y que eventualmente intervienen en forma de diálogos.
Ocupa un espacio de tiempo real (duración), pero también contiene un tiempo evocado (tiempo del relato) que puede ser más largo o más
breve.
Evoca acciones o eventos que le ocurren a los personajes, cuyo ordenamiento o manera de presentarlos puede variar para generar
suspenso, sorpresa, comicidad, etc.
Posee siempre verosimilitud, esto es, parecido con la verdad, incluso en los casos en que se cuenten eventos fantásticos. Dicho de otro
modo, lo que se cuenta se debe narrar siempre como si fuera verdad, cuando lo sea y cuando no.
Elementos de la narración
Cualquier forma de relato posible consiste en los siguientes elementos narrativos:
Narrador. La voz que cuenta la historia, y que no necesariamente es la misma del autor. Puede ser la de uno de los personajes ( narrador
protagonista), o la de alguien que observó los eventos o que los conoce de algún modo (narrador testigo), sea o no que esté involucrado en
ellos; o simplemente la de una suerte de entidad que todo lo sabe y todo lo cuenta (narrador omnisciente). Dependiendo de ello, el
narrador podrá contar la historia en primera persona verbal (yo) o en tercera (él/ella/ellos). En algunos casos, particularmente
experimentales, puede acudir también a la segunda (tú).
Personajes. Un relato contiene personajes, que son los actores que lo llevan adelante, haciendo cosas, diciendo cosas o también
ocurriéndoles cosas a ellos. Son entidades ficcionales que existen sólo dentro del relato, incluso cuando tengan semejanzas o hayan sido
modelados a partir de una persona real. Los personajes pueden ser protagonistas (a quienes les pasa la historia y a menudo la cuentan),
antagonistas (quienes se oponen a los protagonistas) y testigos (quienes simplemente presencian la historia).
Acciones. Todo aquello que se cuenta, es decir, la trama, que ocurre por escenas y episodios y se va desentrañando a medida que transcurre
la narración. No puede haber narración sin acciones en ningún caso, y en su conjunto, las acciones componen la trama.
Espacio. El lugar en donde ocurren los eventos en la narración, y que puede jugar un papel más o menos importante en la misma, ya sea
dándole contexto o simplemente permitiéndola.
Tiempo. La cantidad de tiempo que toma el relato, ya sea para desarrollar sus escenas o acciones básicas, o bien el momento histórico en el
cual la misma se inserta, dándole al lector cierto contexto histórico.
Trama. La totalidad de las anécdotas que componen la historia, articuladas en base a tres grandes momentos (según Aristóteles): el inicio, la
complicación y el desenlace.
Tipos de narración
Las narraciones pueden ser de muchísimos tipos, dependiendo de su contenido. Entre ellos, podemos identificar los siguientes:
Narraciones literarias. Aquellas que se cuentan con el mero fin de contarlas y de disfrutar de su desenvolvimiento, ya sea por diversión,
porque proponen ideas novedosas o porque plantean una ficción atrapante. Son el tipo de relatos que componen la narrativa literaria:
las novelas, los cuentos, las crónicas, etc.
Narraciones periodísticas. Aquellas que, en lugar de ficción, se comprometen con la recomposición de eventos ocurridos en vida real,
aspirando al mayor posible criterio de objetividad.
Narraciones lúdicas. Como los chistes, los acertijos, los trabalenguas y otras formas seudopoéticas cuyo valor no está tanto en lo narrado,
sino en lo que esto suscita entre quien cuenta el relato y quien lo escucha. Forman parte de la cultura popular.
Narraciones cotidianas. Las que articulamos a diario para contar anécdotas, relatar eventos a terceros, compartir chismes, incluso explicar
direcciones. Son efímeras y tienen generalmente un objetivo práctico.
Texto narrativo
Te explicamos qué es un texto narrativo, sus características, estructura, tipos y elementos. Además, su función, ejemplos y cómo escribir uno.
Los textos narrativos existen desde la Antigüedad.
¿Qué es un texto narrativo?
Un texto narrativo es cualquier texto, relato o narración que cuente una anécdota determinada, o sea, una sucesión de acciones en un período de
tiempo limitado. Puede tener fines literarios o meramente comunicativos. Además, los textos narrativos pueden tener muchas formas y pueden
estar en diferentes soportes, tanto orales como escritos.
Las narraciones forman parte importante de la vida cotidiana y han acompañado al ser humano desde la Antigüedad más remota. Los mitos
antiguos, los relatos históricos y las anécdotas religiosas son ejemplos de textos narrativos ancestrales.
Asimismo, en la actualidad, los textos narrativos continúan siendo importantes y jugando un rol comunicativo esencial. Desde novelas y reportajes
hasta chistes, anécdotas e incluso relatos escritos en redes sociales son ejemplos de narraciones contemporáneas.
Características de los textos narrativos
Los textos narrativos suelen caracterizarse por:
Contar una anécdota, o sea, un conjunto de acciones y situaciones repartidas en un período de tiempo y en un lugar determinados, y que
puede ser real o ficticia.
Tener diferentes personajes (protagonistas, antagonistas, primarios o secundarios) que interactúan entre sí mediante diálogos y acciones.
Tener un narrador, que es la voz que cuenta la anécdota desde un punto de vista específico y empleando un lenguaje particular. No debe
confundirse con el autor.
Relatar eventos reales, fantásticos o una combinación de ambas posibilidades.
Generar en el lector tensión, interés o alguna otra sensación que motive a seguir la trama hasta el final.
Estructura de un texto narrativo
Planteamiento o inicio. Es la parte inicial donde se presentan al lector la situación, los personajes y se le cuenta todo lo que necesita saber
para empezar el relato sin extravíos.
Complicación o nudo. Es la parte donde las acciones comienzan a desarrollar algún tipo de problema que aqueja a los personajes e impide
la realización de sus deseos. Este problema genera, además, tensión o inquietud en el lector.
Desenlace. Es el instante final del relato, en el que las complicaciones se resuelven de un modo u otro y se establece un nuevo estado de
cosas. El desenlace puede ser feliz, triste o agridulce.
Tipos de texto narrativo
Los textos narrativos pueden ser de diferentes tipos, dependiendo de si poseen una intención literaria o no. Así, podemos distinguir entre
narraciones literarias y no literarias.
Narraciones literarias
Las narraciones literarias son aquellas que persiguen un fin estético o artístico, es decir, que buscan conmover al lector a través de lo que cuentan o
de la manera de contar. Con este objetivo, utilizan distintos recursos poéticos para embellecer el relato. Dependiendo de sus reglas de composición,
estas narraciones pueden pertenecer a diferentes géneros, como son:
Novelas. Son extensos relatos de ficción provistos de muchos personajes y muchas veces divididos en capítulos, que requieren de una
lectura más o menos larga y continua. Por ejemplo: Don Quijote de la Mancha (1605) de Miguel de Cervantes.
Cuentos. Son relatos breves e intensos de ficción que se leen en una sentada y que involucran menos personajes y eventos que una novela.
Por ejemplo: “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius” (1940) de Jorge Luis Borges.
Crónicas literarias. Son narraciones más apegadas a la realidad que los cuentos y que tienen como cometido mostrar algún evento real
usando técnicas literarias. Se caracterizan por incorporar la mirada subjetiva del narrador. Por ejemplo: Nuestra América (1891) de José
Martí.
Microrrelatos. Son relatos brevísimos de ficción, escritos en muy pocas palabras y que dejan mucho a la imaginación del lector. Por ejemplo:
“El dinosaurio” (1959) de Augusto Monterroso.
Fábulas. Son relatos ficticios o fantásticos que cuentan una serie de eventos sencillos, a menudo protagonizados por animales, y que
conducen a una enseñanza o moraleja. Por ejemplo: la fábula de la hormiga y la cigarra de Esopo.
Mitos. Son relatos fundacionales, normalmente de la Antigüedad, en los que se ofrece una explicación fantástica o religiosa respecto a los
orígenes de las cosas o el mundo. Por ejemplo: el Popol Vuh de los mayas.
Leyendas. Son relatos fantásticos de creación popular, que cuentan un hecho imaginario dentro de un contexto histórico real. Por ejemplo:
la leyenda galesa del rey Arturo.
Diarios. Son relatos compuestos por viñetas y fragmentos tomados de la vida real y contados en orden cronológico, para recrear la vida del
autor. Por ejemplo: El diario de Ana Frank (1947).
Narraciones no literarias
Las narraciones no literarias son aquellas que no persiguen fines estéticos, sino prácticos o de otra naturaleza, como informar o educar al lector.
Dentro de este grupo, podemos hallar diferentes géneros de textos narrativos, como son:
Reportajes. Son piezas periodísticas en las que se relatan eventos reales de la manera más minuciosa y objetiva posible, con el fin de
exponer un tema a la luz pública.
Biografías. Son relatos de vida de una personalidad histórica o un individuo famoso, que se construyen a partir de una investigación
exhaustiva y que tienen como fin conocer la historia del biografiado.
Noticias. Son piezas periodísticas de alto impacto que cuentan un evento reciente, real y de interés inmediato para el público lector, pero
que pierden su relevancia una vez pasado el tiempo.
Crónicas periodísticas. Son narraciones de eventos reales relatados en orden cronológico. Pueden usar algunas técnicas literarias, pero
siempre tienden a la objetividad, como en el caso de las crónicas informativas o las policiales.
Chistes. Son relatos muy breves y jocosos, de autoría anónima y propósito humorístico, que se cuentan en situaciones de confianza para
causar gracia o risa en el oyente.
Elementos de un texto narrativo
Los textos narrativos pueden ser muy diversos entre sí, pero cuentan en general con los siguientes elementos fundamentales:
Narrador. El narrador es la voz que cuenta la historia y que se encarga de ponerle el tono en lo referente al lenguaje. Puede o no ser, a su
vez, un personaje, pero en ningún momento debe confundirse con el autor del texto. Existen narradores en primera (yo), segunda (tú) y
tercera persona (él, ella, ellos), dependiendo del punto de vista gramatical que usen al contar el relato.
Personajes. Los personajes son seres humanos, animales, criaturas fantásticas o cualquier otro tipo de entidades imaginarias que aparecen
en la historia. Pueden ser de dos tipos: principales, cuando son a quienes les ocurren los eventos (como los protagonistas y sus rivales
o antagonistas), y secundarios, cuando intervienen en la historia para cumplir un papel menor.
Trama. La trama de una historia es la secuencia de acciones y eventos relatados por el narrador, a lo largo de tres etapas esenciales: el inicio
o la presentación, el conflicto o complicación y el final o desenlace.
Escenario. El escenario es cualquiera de los lugares en los que ocurren las acciones de la trama dentro del relato. Pueden ser lugares reales o
del todo imaginarios.
Tiempo narrativo. El tiempo narrativo es la cantidad de tiempo que abarcan todos los hechos de la trama, desde que el relato comienza
hasta que termina. Su duración puede ir desde unos pocos segundos hasta siglos enteros, según convenga a la historia contada.
¿Cómo hacer un texto narrativo?
Para elaborar un texto narrativo, conviene seguir una serie de pasos:
Saber qué tipo de narración se desea escribir. El punto de partida en la composición de un texto narrativo es saber a qué tipo de relato se
apunta. Un cuento, una novela, un chiste y una crónica son casos radicalmente distintos, de modo que resulta importante definir de
antemano qué tipo de narración se desea abordar.
Conocer la anécdota que va a contarse. Una vez elegido el tipo de texto, conviene escoger la temática que se abordará. ¿Se trata de una
historia romántica, policial o de terror? ¿Se busca relatar la experiencia real de un viaje o se pretende imaginar uno hacia destinos remotos?
Por otro lado, debe elegirse dónde y cuándo tienen lugar estos eventos. ¿En la antigüedad remota? ¿En un futuro distópico? ¿En el presente
inmediato?
Conocer a los personajes. Una vez escogido el tema del relato, se puede hacer un inventario de los personajes principales (a quiénes les
ocurre la trama) y los secundarios (quiénes intervienen de manera tangencial en los sucesos contados). Este inventario puede ser útil para el
próximo paso.
Elegir un punto de vista para narrar. Cuando ya se sabe qué es lo que se va a contar, es fundamental elegir un punto de vista, es decir, un
lugar desde el cual se abordarán los hechos de la historia. Un mismo relato se puede contar desde la mirada de quien vive los hechos, de un
testigo que lo acompaña o incluso desde una perspectiva general y omnisciente.
Escribir un borrador y luego corregirlo. El siguiente paso es simplemente escribir. Se trata de escribir un borrador de la historia sobre el cual
pueda luego trabajarse. Esta versión tentativa deberá corregirse, pulirse y leerse de corrido, para verificar que funcione, que cuente lo que
se desea contar y que no tenga fallas de coherencia, cohesión y verosimilitud.
Función de un texto narrativo
El propósito de todo texto narrativo es hacer que el receptor imagine lo que se le cuenta del modo más vívido posible, es decir, de manera tal que
experimente la narración como una vivencia propia.
Este propósito es fácil de observar en la narración literaria, ya que se trata de una forma de entretenimiento escrito. Sin embargo, también se
encuentra detrás de textos narrativos mucho más cotidianos, como los chistes, las anécdotas o los recuerdos, y de alguna manera, también en los
reportajes y las noticias, que buscan transmitir al lector la importancia de algo ocurrido.
Según distintos abordajes antropológicos, la capacidad de narrar del ser humano es uno de los rasgos fundamentales que lo distinguen de los
animales. Esto se debe a que le permite ponerse en el lugar de otro y fomentar lazos de empatía y de igualdad, incluso cuando se trata de seres
completamente distintos, como los animales o las formas de vida imaginaria.