0% encontró este documento útil (0 votos)
45 vistas2 páginas

Modernismo y Posmodernismo en Poesía

H
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
45 vistas2 páginas

Modernismo y Posmodernismo en Poesía

H
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LENGUA CASTELLANA – P3 ACT 3

Docente: Mag. Silvia Arias, Esp. Idey Lizcano

Estudiante: Grado: 8- Fecha:

ACT 3 EL MODERNISMO Y EL POSMODERNISMO


EL MODERNISMO corresponde a las manifestaciones individuales de escritores como José Asunción Silva y Guiller-
mo Valencia, y comenzó a promoverse en 1892 con la revista Gris; se manifiesta nuevamente en 1894 con la publica-
ción del Nocturno III de Silva, pero solo comienza a hablarse de un modernismo colombiano hasta 1899, cuando Valen -
cia publicó su obra poética Ritos. En esa época, también publicaron otros escritores cuya obra tiene rasgos modernis-
tas: Eduardo Castillo, José María Vargas Vila, Sofia Ospina de Navarro y Aurelio Martínez Mutis.
José Asunción Silva y el modernismo
Su obra comprende 150 poemas, una novela (De sobremesa, 1925) y un puñado de prosas y notas críticas. Sus poemas,
repartidos en cuatro grupos, comenzaron a publicarse a partir de 1923: Libro de versos; Intimidades (1977), Poesías
varias, y Gotas amargas (se aprecia el carácter y la agudeza del autor, criticando a los “rubendariacos" o imitadores sin
alma de Rubén Darío, firmados por Silva con el seudónimo "Benjamín Bibelot Ramírez").
Sinfonía color de fresa con leche
A los colibríes decadentes oye los constelados versos mirrinos,
¡Rítmica reina lírica! Con venusinos de la Princesa verde y el paje Abril,
cantos de sol y rosa, de mirra y laca escúchame esta historia Rubendariaca
y polícromos cromos de tonos mil, rubio y sutil...
Silva, José Asunción. (1996). Obra poética. Madrid: Hiperión.
Las características de la poética modernista
La obra fue producto de la labor minuciosa y crítica con el lenguaje. Sus poemas fueron fruto de una reflexión matemá-
tica sobre la métrica, el ritmo y la rima. Sin embargo, hay otros aspectos que la caracterizan:
☀ La temática moderna. Empezaron a referirse a lugares propios de la cotidianidad, dentro o fuera del hogar.
☀ Intuición y facultades subconscientes. Fuentes de creación literaria, revelan, entre otros, mundos melancólicos.
☀ La antisentimentalidad. Los sentimientos no son suficientes para expresar la riqueza de matices de los estados
anímicos. Asimismo, la realidad se presenta de manera cruda.
☀ La correlatividad de sensaciones. Cada objeto del mundo exterior produce sensaciones correlativas.
☀ La crítica a la falta de ingenio y a la creación poética como imitación de estilos foráneos.
Croquis
Bajo el puente y al pie de la torcida que iluminaba su guarida escueta,
y angosta callejuela del suburbio, lloró mucho...
como un reptil en busca de guarida, Con honda pesadumbre
pasa el arroyo turbio… corrió al abismo, se lanzó del puente,
(...)Al rayar de un crepúsculo, el mendigo cruzó como un relámpago la altura,
Valencia, Guillermo. (1952).
que era un loco tal vez, quizá un poeta, y entre las piedras de la sima oscura
Obras poéticas completas.
bajo el candil de amarillenta lumbre se rompió con estrépito la frente. (...) Madrid: Aguilar.

☀ La expresión de los estados de ánimo indefinibles y de lo sicológicamente inexplicable.


☀ La preferencia por los temas exquisitos y decorativos. Las palabras usadas son escogidas con cuidado, pues deben
corresponder a un mundo social que se caracteriza por el buen gusto hacia las artes y la literatura.
☀ Lenguaje culto. Referentes históricos y culturales, al mundo antiguo de Grecia, Roma, Egipto o China…
Aura o las violetas
(...) una noche que concurrí al teatro, me entretenía momentos antes de principiar la representación, en
repasar con mis gemelos las filas de palcos ya repletos de señoras, cuando mis ojos se detuvieron en uno,
cuya puerta acababa de abrirse; dos personas entraron en él: ¡eran Aura y su esposo!
Ella entregó al anciano la capa de pieles con que venía cubierta y pasó a ocupar la delantera del palco, apo-
yando sobre la barandilla su brazo desnudo, con una majestad de reina; venía sencilla, pero elegantemente vestida; traía un
traje de terciopelo negro, que dejaba en descubierto su pecho y sus brazos de alabastro, y de la línea negra de su traje se
destacaba su busto delineado y perfecto, como si hubiese sido esculpido en mármol de Paros por el cincel de Fidias, sostenien-
do su cabeza divina, que hubieran envidiado por lo ideal, las vírgenes de Rafael y de Murillo; sus hermosos ojos brillaban
como dos carbunclos bajo su frente serena, a la que daban sombra sus cabellos caídos sobre ella primorosamente peinados a
la Capital; por único adorno, llevaba un ramo de violetas, sostenido por un broche de brillantes, en la cabeza, y otro en el
pecho (...)
Fragmento de Vargas Vila, José María. (1892). Aura o las violetas. Bogotá: Torres Amaya Editor.
☀ La heterogeneidad o diversidad de intereses. El papel de las mujeres empezó a transformarse a finales del siglo XX;
por consiguiente, sus intereses también cambiaron.
☀ La búsqueda de mundos exóticos. Varios escritores viajaron y conocieron Europa; esta visión de mundo les permi-
tió explorar por nuevos lugares.
☀ El indigenismo que resalta el orgullo de ser americano.
Menos redes
Pretendes que las mujeres de hoy lleven las trenzas largas y los trajes de cola de aquellas Margaritas y Julietas, heroínas
fantásticas de versos y novelas, que no tuvieron nunca más oficio que hilar en ruecas doradas y acudir a sus citas nocturnas
en jardines y balcones [...] y no tienes en cuenta que es preciso estar un poco fresca y desembarazada para escribir noventa
palabras por minuto en la máquina Remington y salir luego, andando muy de prisa, a jugar al tennis o al baskett-ball.
Fragmento de Ospina de Navarro, Sofia. (1926). Cuentos y crónicas. Medellín: Tipografía Industrial.

La canción de las hadas


-No existen las hadas, se dicen las gentes yo las he mirado danzar en redor
sensatas y serias; lo dice el señor de las limpias fuentes y los manantiales
burócrata calvo de vientre rotundo... que entre intactos lirios cantan su canción...
Y existen las hadas... ¡Si lo sabré yo! Se llaman Oriana, Morgana, Gracinda,
En el gran misterio del bosque nocturno flotan en los rayos lunares, y son
donde el plenilunio pone su temblor seres impalpables de ensueño y quimera,
azul que las cosas fantasmagoriza, formas vaporosas como la ilusión.
Fragmento de Castillo, Eduardo. (s.f.). Poemas de Eduardo Castillo. Medellín: Bedout.

La epopeya del cóndor


Mudo blanca gorguera en derredor bordaba
pasó el tiempo después, pero la muerte su cuello, cual blasón en que se vía
vencer la sangre juvenil no pudo. la estirpe regia, prestigiosa y brava,
Fue propicia la espera. Aquel polluelo y aptos eran sus músculos de bronce
era un cóndor, en su pupila ardía para romper en la serena altura,
como un gran cofre millonario el cielo; a golpes de ala el huracán.
Fragmento de Martínez Mutis, Aurelio. (1940). En 29 poemas. San José de Costa Rica: Legación Colombiana.

EL POSMODERNISMO
⬖ La expresión de sus sentimientos de manera rebelde e integral a partir de sus raíces.
⬖ La comunicación de un estado de ánimo y una visión muy clara ante la vida.
⬖ El uso de la parábola del retorno y la parábola de la memoria.
⬖ El uso del sentido del humor y del sarcasmo para expresar su posición frente a su realidad.
Canción de la vida profunda
Hay días en que somos tan móviles, tan móviles, bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
como las leves briznas al viento y al azar. el alma está brotando florestas de ilusión.
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe. Y hay dias en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar. como la entraña obscura de oscuro pedernal:
Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles, la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
como en abril el campo, que tiembla de pasión: en rútiles monedas tasando el Bien y el Mal.
Fragmento de Barba-Jacob, Porfirio. (1998). Canción de la vida profunda. En Antología de la poesía española e hispanoamericana. Barcelona: Anthropos.

Olvido
La trémula sombra ya te cubre. las taciturnas horas que son tu vida.
Solo existe el olvido, Desnudo, Ni siquiera como ceniza oculta Charry Lara, Fernando.
frío corazón deshabitado. Que trajeran los transparentes (1997) En Antología poética.
Tarragona: Igitur.
Y ya nada son en ti las horas, Silencios de un recuerdo.

Otras características del posmodernismo se relacionan con el lenguaje y la posición política de sus escritores.
⬖ Compromiso con lo sencillo y lo inmediato; lo local y lo universal. Lenguaje que refleja la jerga local.
⬖ Comprendieron el contexto histórico y social en el que se encontraron.
Marsolaire
-¿Cómo fue esto de vení, padrino, después de tanto tiempo?
-Me tiraba la tierra. Bogotá está bien y amarra, pero la tierra tira, tira; la tierra y... las ahijadas bonitas.
La señora Candelaria dice medio resentida:
-Mentira, mija. Ni siquiera se acordaba de ti. ¡Uf! ¡Qué padrino más ingrato! La difunta misiá Josefita, mi
comadre, esa sí que nos quería. ¡Buena mujé, aquella! Y el hijo, aquí presente, ¡isí!, ¡no voy a negarlo!, cuan-
do estabas chiquita no dejaba la ía por venía, y sus buenos pares de zapatos te pusites con su plata.
-Se los volverá a poner, comadre. Se los volverá a poner.
-Dios lo oiga. Toma, niña, endurzále er café.
La niña recibe la tacita de manos de la señora Cande, que sale a buscar los pollos, sacudiendo el afrecho en una totuma.
Fragmento de De la Rosa, Amira. (2000). Marsolaire. En Veinticinco cuentos barranquilleros. Barranquilla: Ediciones Uninorte.

Los ríos han crecido


(…) En su vientre, los ríos y devoran la sangre. ¿dónde sus nidos tiernos?
levantan cementerios En cada espuma verde ¿dónde su arteria rota
y la muerte se cierra viajan los niños muertos, clamorosa de arrullos?
en círculos morados y en cada brazo de agua Fragmento de Espinosa de Pérez, Matilde.
que sacuden los peces se preguntan las madres: (1955). Los ríos han crecido. Bogotá: Antares.

También podría gustarte