CARACTERÍSTICAS DEL COLESTEROL
(201943742) Tacán Cochoy, T. Y., (202007414) Sic López, T. Y., (202101005) Calcá Magzul,
C. A., (202180030) Lemus Barboza, M. T.
INTRODUCCIÓN
El colesterol es una molécula esencial del grupo de los lípidos, presente en diversas
estructuras del cuerpo como el cerebro, hígado, nervios, sangre y bilis, tanto en humanos
como en animales. Si bien es ampliamente conocido por su relación con enfermedades
cardiovasculares, también desempeña funciones vitales en el organismo. Esta molécula es un
componente fundamental de las membranas celulares, donde contribuye a su estabilidad y
fluidez. Además, actúa como precursor en la síntesis de hormonas esteroideas, ácidos biliares
y vitamina D. A pesar de su importancia, no es imprescindible consumir colesterol a través de
la dieta, ya que todas las células del cuerpo pueden producirlo a partir de precursores simples.
Por esta razón, el colesterol es indispensable para la vida, pero su exceso puede tener
consecuencias negativas para la salud.
1. Características generales y estructurales del colesterol
El colesterol es un lípido y el principal esterol en los tejidos animales, que posee una
naturaleza anfipática (Nelson y Cox, 2017). Es importante para la célula pues cumple
con funciones estructurales y es utilizado como precursor de otras moléculas. Su
fórmula química es C27H45OH y todos sus carbonos provienen del acetato (Nelson y
Cox, 2017). Además, contiene grupos funcionales importantes, que le dan
características distintivas para cumplir con sus funciones celulares.
Fuente: Rodríguez y colaboradores (2015).
1.1. Composición estructural
- Grupo Hidroxilo
Este grupo funcional, que está unido en C-3, tiene propiedades polares, ya que
puede formar puentes de hidrógeno con otros átomos electronegativos (Nelson
y Cox, 2017). Esto es relevante, ya que le confiere a la molécula de colesterol
la capacidad de interactuar con medios polares, determinado su orientación en
las bicapas o monocapas lipídicas.
- Núcleo esteroideos
Este núcleo se compone de cuatro anillos fusionados, tres de seis carbonos y
uno de cinco (Nelson y Cox, 2017). Este grupo es no polar y le confiere
rigidez a la molécula, ya que tiene un ordenamiento espacial plano, que impide
la rotación de los enlaces C– C (Nelson y Cox, 2017).
- Cadena lateral hidrocarbonada
Se posiciona en el C-17 de la molécula de colesterol y es de naturaleza no
polar. Puede extenderse como un ácido graso de 16 carbonos (Nelson y Cox,
2017).
2. Funciones biológicas y usos específicos del colesterol por el cuerpo
El colesterol es un esterol indispensable para la vida, desempeña funciones
estructurales y metabólicas. Esta molécula se encuentra anclada estratégicamente en
las membranas, donde modula la fluidez, permeabilidad y en consecuencia su función
(Vega, 2017).
Los tres tipos principales lípidos de las membranas celulares son los fosfolípidos (los
más abundantes), el colesterol y los glucolípidos; los tres tipos son anfipáticos. El
colesterol en la membrana plasmática representa entre un 25-30% en peso. Esto
supone una relación de moléculas de colesterol a moléculas de otros lípidos de 0,7 a
0,8 (Maldonado et al., 2012). Sin el esfuerzo del colesterol, las membranas serían
extremadamente fluidas y perderían su consistencia (Vega, 2017), ya que el colesterol,
intercalando su anillo esteroidal rígido entre las cadenas de ácidos grasos, actúa como
un amortiguador de los cambios de fluidez de la membrana. Además, el colesterol es
un estabilizador de las membranas, aumentando la resistencia de la membrana a la
destrucción mecánica u osmótica
El colesterol también modula las funciones de las proteínas membranales y participa
en varios procesos de tráfico y señalización transmembrana. (Vega, 2017); cuando una
célula necesita colesterol para la síntesis de membranas, produce proteínas receptoras
de LDL y las inserta en su membrana plasmática. Si se acumula demasiado colesterol
libre en una célula ésta detiene la síntesis de receptores, con lo que la célula absorbe
menos colesterol (Maldonado et al., 2012).
El colesterol proviene de la dieta o es sintetizado por las células, principalmente en
los hepatocitos; es precursor de otras biomoléculas fisiológicamente importantes tales
como: las hormonas esteroideas, ácidos biliares y la vitamina D. (Maldonado et al,
2012). Las hormonas de la corteza adrenal son de primordial importancia fisiológica.
Algunas hormonas son esteroides y en su mayoría se elaboran a partir del colesterol o
de un derivado de éste, en tejidos especializados como los testículos, los ovarios y la
corteza adrenal. Las hormonas esteroideas se clasifican en tres grupos: los
glucocorticoides, los mineralocorticoides y las hormonas sexuales; todas son
derivadas de la progesterona, que a su vez proviene del colesterol. Los
glucocorticoides, intervienen en la regulación del metabolismo de los azúcares y las
proteínas; entre estas se halla la cortisona o cortisol, que regula la utilización de los
carbohidratos. Los mineralocorticoides regulan la cantidad de sodio y otros minerales
que deben contener los líquidos extracelulares. Entre las hormonas sexuales se
encuentran las masculinas o andrógenos (androsterona y testosterona), esencial para la
maduración del esperma y el funcionamiento de las glándulas accesorias del tracto
genital; y las femeninas (estradiol, estrona y estriol) que determinan la ovulación, el
ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia (Vega, 2017).
Los derivados más abundantes del colesterol son los ácidos biliares. Cuando éstos se
combinan con los compuestos glicina y taurina se forman las sales biliares, que
constituyen el principal ingrediente activo de la bilis. Son poderosos agentes
emulsificantes, ayudan a romper las grasas en pequeñas partículas en el intestino,
favoreciendo así su digestión y absorción (Vega, 2017).
3. Fuentes de colesterol hepático
El colesterol hepático proviene de diversas fuentes. En primer lugar, se obtiene a
través de la ingesta dietética, principalmente de productos de origen animal. Además,
el hígado y otros tejidos extrahepáticos son capaces de sintetizar colesterol de novo
utilizando precursores como acetil-CoA. También se lleva a cabo la recuperación de
colesterol a partir de las lipoproteínas plasmáticas y de las células del organismo. Por
último, el colesterol se convierte en sales biliares en el hígado, que se secretan en la
bilis y son reabsorbidas en el intestino, contribuyendo así al aporte de colesterol al
hígado (Harvey & Ferrier, 2011; Vega, 2017).
4. Homeostasis general del colesterol en el organismo
La homeostasis de colesterol intracelular, en los hepatocitos, se mantiene a través de una red
coordinada que implica la participación de diversos genes involucrados en su captación,
síntesis, biotransformación, excreción y eflujo celular (vega, 2017).
El hígado juega un papel central en el mantenimiento de la homeostasis del colesterol
mediante el equilibrio de múltiples vías, incluyendo la síntesis de colesterol endógeno, así
como la de los ácidos biliares, la absorción de colesterol dela dieta, la excreción biliar de
colesterol, la síntesis de las lipoproteínas, y el transporte reverso del colesterol (Harvey &
Ferrier, 2011; Maldonado et al., 2012).
CONCLUSIONES
● El colesterol, un lípido anfipático y el principal esterol en los tejidos animales,
desempeña funciones esenciales en la biología celular, tanto como componente
estructural de las membranas celulares como precursor de diversas moléculas
bioactivas.
● El colesterol es fundamental para la estructura y función de las membranas celulares,
regulando su fluidez y estabilidad. Además, es indispensable para el organismo al ser
precursor de hormonas esteroideas, ácidos biliares y vitamina D, esenciales para el
metabolismo, regulación de minerales y digestión de grasas.
● El hígado actúa como un regulador clave, asegurando que las concentraciones de
colesterol se mantengan dentro de un rango óptimo para la salud.
REFERENCIAS
Harvey, R. & Ferrier, D. (2011). Harvey, R.A., & Ferrier, D.R. (2011). Bioquímica (5ta ed).
Wolters Kluwer Health España, S.A., Lippincott Williams & Wilkins. ISBN:
978-84-96921-83-2.
Lehninger, A. L., Nelson, D. L., & Cox, M. M. (2017). Lehninger Principles of
Biochemistry. New York: Worth Publishers.
Maldonado, O., Ramírez, I., García, J., Ceballos, G. & Méndez, B. (2012). Colesterol:
Función biológica e implicaciones médicas. Revista Mexicana de Ciencias
Farmacéuticas. 43(2): 7-22.
Rodriguez, Joaquin & Cravero, Raquel & Gallo, Carla & Hourcade, Monica & Mamprin,
Maria & Pellegrino, Jose & Poletti, Giovanni & Sturz, Nelson. (2015). Análisis de
Lípidos de Biomembranas. Curso Práctico - 1a ed. UNR Editora.
Tudela, V. (2008). El colesterol: lo bueno y lo malo. Fondo de Cultura Económica.
Vega, J. (2017). Alteraciones en la homeostasis del colesterol hepático y sus implicaciones
en la esteatohepatitis no alcohólica. Revista especializada en ciencias químico
biológicas. 20(1): 50-65. DOI: 10.1016/j.recqb.2016.11.005