Un CEO en mi
vida
CAPÍTULO UNO
Harry, mundialmente conocido
como James Hill, sobrevivió a otra
de los primeros días del lanzamiento de un
nuevo superventas.
Al contrario de lo que muchos
creo que el misterioso autor no es
revelado a los medios por ser una persona
introvertido y no por un golpe
márketing. El hombre de palabras tan
los ojos románticos y grises se ponen
escondido detrás de una camisa
a cuadros y un par de gafas de sol
calificación.
A un gran costo, su representante
y el agente, George Coates, lo llevó a
disfrutar de la tarde. Harry
miró el lugar y era demasiado público,
una verdadera niebla de caras nuevas.
- Disfrutar. trabajamos mucho
estos días y nos merecemos un poco
divertido.
- Podría divertirme en casa.
con un poco de vino.
- No esta noche. dice Jorge con
una amplia sonrisa en su rostro. - Elección
una mujer y..." hace un gesto como
si estuvieras jodiendo la silla.
Avergonzado, Harry estaba
desconcertado por la escena. Luego,
esa sería una noche cargada y
sacudido por la presencia de George
Coates.
– Deja esa mierda. - advierte
él.
George miró a su alrededor y enderezó su
Saco.
– Hay una mujer 10/10 ahí, pero ella
sería demasiada arena para su camión.
Eso es porque no quieres asumir que es
el dueño de las palabras más bellas
mundo ha leído.
– No empieces, Jorge. - suspiros
él.
“Como desees, Harry. –
responde George, carrancudo. – Seja
rápido y ayúdame a elegir otra mujer.
Sacude la cabeza con incredulidad.
– Prefiero leer un libro en mi Kindle.
Harry muestra una sonrisa juvenil.
George da una mirada de
desaprobación.
- No puedo creer que hayas traído esto.
Mierda aquí, Harry. déjaselo a
Los adolescentes.
Harry frunce el ceño, impasible.
echando un vistazo largo y duro a la
cara de amigo ese sentimiento fue
similar a ser golpeado en el
estómago con tal comentario después de todo
ambos vivían de la venta de sus libros.
– No quise ofenderte. – asegura
resignado.
- Es obvio. no habría intención de
una ofensa. - responde Harry con eso
mirada oscurecida de los que tratan de ocultar
el dolor de corazón
- Entonces listo. - Jorge sonríe
avergonzado. - Por favor, volvamos.
a buenos temas. ayúdame a encontrar
una mujer 7/10 u 8/10 para ti mi
gala. La mayoría de las mujeres aquí son
5/10 o 6/10, así que busca bien.
El único 10/10 es lo maravilloso que eres
mostró.
- Hay tantos números que parece
otra clase de álgebra. - se queja
Harry.
- Lo peor es que es verdad.
Ambos estallaron en carcajadas.
- Perdón. - dice una mujer mirándolo.
ellos con una expresión seria.
Harry está boquiabierto
de esa mujer de tal manera que su
los ojos no pueden apartarse de
qué belleza. el es totalmente
fascinado por la belleza divina de la mujer
con cabello rubio muy corto, ojos coloreados
de miel y lápiz labial rojo fuerte.
“Olvida lo que dije, Harry. Que
¡La mujer es el verdadero 10/10! - dice
La voz de George más fuerte que
haría
Harry presiona sus labios en una línea.
rígido y vacilante.
- Eso es exactamente lo que vine a buscar.
hablar con usted. - ojos de mujer
brillan en un tono miel más oscuro,
y ella sonríe con desdén. - No pude
dejar de escuchar la conversación.
- ¿Y qué es lo que quieres hacer? para evaluar
otras mujeres con nosotras? - se burla
George con una sonrisa desagradable.
Harry niega con la cabeza.
La mujer suspira mirando
George luego a Harry con eso
lucir aún más oscuro.
– Es sólo un consejo. dice ella secamente.
- ¿Propina? pregunta Jorge,
sarcástico.
- Exactamente. Ella levanta la ceja,
desafiante. - Después de todo, las mujeres
también pueden hacer valoraciones,
aunque no tengamos esa costumbre
áspero. Por ejemplo, a los hombres les gusta
tu 6/10 belleza, 0/10 cerebro y
tamaño de pene regular yo pondría
una bolsa de papel en la cara y el
se solucionaría el problema. Es posible
follar en nombre de la cachonda con
una persona 6/10 siempre y cuando tenga la
conceptos básicos de respeto y dignidad,
características de las que carece.
- Todo esto es porque me quieres
¿dar? – no había rastro de humor.
la cara de harry
se desmorona en la dirección de la conversación.
– Claro porque una mujer hablando
cosas relacionadas con el sexo es un
seguro que quiere tener sexo con un
Neanderthal te hizo.
La primera reacción de Harry fue reír,
luego burlarse:
- No estarías hablando de sexo.
con este neandertal si no quisieras
para tomar un puesto. ¿O hablaría de una intención
patearte el trasero?
se encoge de hombros
mirarla.
– ¿Estás seguro de que tu amigo tiene
¿cerebro? - la mujer se muerde el labio
contener la risa.
- Lo tengo. - bufido
George, sin apartar los ojos de los dos. –
Puedes dejar de tonterías.
- Todavía no he encontrado tu circo. –
ella responde.
– Señorita feminista, no voy a ir.
seguir discutiendo contigo.
– Jura?
- ¿Hacer lo que? perdí la lujuria por
peleas Muestra una sonrisa grotesca.
sin quitarle los ojos de encima. - Usted es o
cierto 10/10 con esta cara bonita
y cuerpo curado.
"George..." murmura Harry en
desaprobación.
- ¿No me digas?
- Así es. Las otras mujeres se quedan.
de pie, peor están solos
piso, frente
Ella a su
frunce el belleza.
ceño y pone su mano en
cadera, mirándolos con furia y
incrédulo Harry se encoge de hombros
como disculparse.
- No me halagues insultando a otro
mujer, señor machista. - la frialdad
notoriamente tomó posesión de ese
mirar. - Y ser llamada feminista no lo es
no es ofensa, pero ser llamado
sexista es.
- Creo que si. - burlado
Jorge.
– Sólo recuerda, entonces. - burlado
ella obstinada.
- ¿Y si yo no quisiera? aparecerá otro
feminista como tu para detenerme?
- Ya es suficiente, Jorge. - el voltaje es
claro en la voz de Harry porque nunca
habló en voz alta.
George aprieta los labios
línea rígida mientras los dos están allí
frunciéndole el ceño.
– Deshazte de ella, ¿de acuerdo? Te espero
en el mostrador, Harry. - informa Jorge
antes de salir.
- ¿Por qué hiciste eso? Yo podia
muy bien cuidate de ese pendejo
machista. – la ira es clara en esos
ojos tormentosos.
Harry parpadea, confundido por eso.
reacción.
- No necesita de eso. chica tu
es ser irracional.
Ella entrecierra los ojos.
– ¿Irracional? Es increíble cómo en
hombres de primera oportunidad
quieren gravar a las mujeres con
determinados adjetivos.
- No fue mi intención. - Harry
levanta las manos para calmarla. - En
mis intenciones eran las mejores
desde el principio, solo quería evitar una
lío más grande.
- Me pregunto porque. - ¿Está por ahí?
frunce los labios, sonando aún más genial.
- Estoy siendo honesto contigo,
créelo. Admiro tu fuerza, tu
personalidad y sobre todo tu
pelear. Nunca he visto a una mujer actuar.
asi y ponerle un pendejo al hombre,
aunque mi amigo, en su debido
lugar. - dice Harry desconcertado frente a él.
de la presencia de esa mujer.
"Está bien, señor", suspira,
ceder.
– Harry Colina.
Extiende su mano a la mujer que
sostenga la palma de su mano con una
tacto firme, suave y capaz de calentar
tu alma.
– Cloe Lewis. - ella pasa a otro
mano en pelo que estaba a la altura de la
sombra. - ¿Colina? Como el famoso escritor
de romances?
Harry rebosa de alegría por la
referencia, abriendo una tonta sonrisa de
oreja a oreja Chloe Lewis además de
extremadamente hermosa era una lectora
ávida?
– Como o escritor famoso de
Asuntos. - el repite.
Chloe le sonríe a Harry con
amabilidad. Esa fue la primera sonrisa
desarmado que vio en su rostro y él
Ojalá pudiera fotografiar el momento
tu memoria.
- ¿Que pasó?
- Cualquier cosa. Harry presiona sus labios juntos
encogidamente.
- No tienes que tener miedo, yo no.
mordo. – Chloe o tranquiliza.
- ¿Puedo invitarte una copa? Un
forma de disculpa por el comportamiento
p p p
de mi pendejo amigo. - los labios
su arco en una sonrisa
tierno.
- No creo que sea una buena idea tomar una
beber con el amigo de un imbécil.
Harry puede sentir su sonrisa.
– ¿Una cerveza quizás? - abre un
hermosa sonrisa mostrando los dientes
blanca y espléndida.
Su sonrisa de respuesta es
deslumbrante y jovial.
“Si no eres otro imbécil.
- ¿Idiota? ¿I? - Harry dio un
risilla.
– Eres un hombre, ¿no? No debe
escapar.
- Mira quién generaliza,
ahora. Abrió otra de esa sonrisa.
encanto que derrite el corazón.
- Está bien.
- ¿Eso es un si?
- Solo porque no negaste que lo eres
un idiota. - La sonrisa de Cloe.
aumentado.
- Yo tampoco lo admití.
Chloe frunce el ceño, pero sus ojos
brillar.
- ¿Podemos ir? antes de cambiar
idea.
“Solo voy a buscar mi Kindle. –
murmura Harry, avergonzado.
Fascinada, Chloe observa Harry. A
Su expresión es suave, tímida, frágil y
nada comparado con los hombres que había tenido.
A pesar de que este hombre no tiene nada que
perder con tu gran estatura, brazos
firme y abdomen probablemente
cerrado.
- No debí haber traído esto.
para aquí. Es una tontería, George yo
dijo.
- No, no es. - Chloe quería
Harry se sintió cómodo a pesar de que
comenzó a tener cierto placer en ver
esos tonos rojizos en tu cara.
– Yo también tengo un Kindle, pero
no cabe en mi bolso. ella la levanta
bolsa.
Harry sonrió y le pasó la mano.
en la barba alta que hacer.
– No podría decirlo. - él dice,
divirtiéndose.
sus ojos brillaron
dulce y un poco travieso, mientras que el
cinta de cerca. Sin tener que hacer nada,
Cloe te quita el aliento. Tal vez fue el
tacones altos y el sexy vestido rojo,
pero ella era un conjunto
devastadoramente atractivo, sofisticado y
incomparable.
– Me admirando, Hill?
– No fue eso. - él para
inmediatamente y su voz baja.
La sonrisa de respuesta que aparece en nosotros
sus labios son encantadores.
– ¿Qué puedo esperar de esta bebida?
- No sé. No sé de bebidas.
Prefiero vino o cerveza. –
avergonzado, Harry pone sus manos en el
bolsillo de los vaqueros
– Cerveza, entonces.
- ¿Te gusta? - él pide,
asombrado.
- ¿Por qué no te gustaría? - reembolso
Chloe con audacia, mirando a la
sus ojos.
Separó los labios e inhaló.
– ¿Juegas al billar?
- Puedo intentar.
Chloe lo enfrenta astutamente.
- Vamos allá.
Ela se move lentamente na frente de
Harry, haciéndole darse cuenta de cómo eso
mujer fue notada y deseada sin pudor
tanto por hombres como por mujeres. Harry
piensa en las palabras de George a las que
10/10 mujeres no serían para él.
– Vamos, Colina.
- Estoy yendo.
Con una expresión amable, Chloe
mira fijamente y pone su mano en la de ella
cintura.
- Para que me acompañes con
más fácilmente.
Harry se tambalea, apenas podía
cree en tu propia suerte. Sin embargo lo és
necesito probar Todavía avergonzado, él
abrázala más fuerte y tira de ella
para junto de si.
- Tu mano es firme. - Chloe se giró hacia
cabeza en busca de esa mirada tímida.
- Yo puedo ser. – tartamudea.
Sus labios se contraen en un
sonreír.
- Parece que lo logramos
la multitud.
- Creo que si. - su voz es
contenido y bajo.
Chloe aparta su brazo.
- Yo traeré los tacos, tú la cerveza.
- Está bien.
Harry camina a través de la multitud de
gente otra vez y conseguir las cervezas
en el mostrador de bebidas.
- ¿Vas a pasar la noche con ese?
mujer engreída?
- Ella no parece...
Jorge lo interrumpe:
No la defiendas, ¿de acuerdo?
mujercita más entrometida y
inaguantable.
– Cloe es una buena persona. - Harry
insiste.
La irritación en el rostro de George es
visible.
– Chloe es una loca, eso
sim
– ¿Por qué no aceptó en silencio la
¿Tu machismo, George? - Harry
pregunta con calma, mirándolo.
"¿Ya te secuestró?" Pobre chico.
Ambos sonríen.
- ¿Sabes qué, Harry? Me voy.
- ¿Pero ya?
- Esta mujer arruinó mi bien
humor.
Harry pone los ojos en blanco, sabiendo que
mañana todo estaría bien y el ego de
George estaría tan inflamado como siempre.
– Hasta mañana, Jorge.
Cuando regresa, Chloe tiene
arregló las bolas de billar en el triángulo
y lo esperaba sentado a la mesa, pasando
tiza en los extremos de los palos.
– Tu cerveza, Cloe. - Harry
dale el cuello largo a ella. - Luego,
¿usted sabe cómo jugar?
Sopla el exceso de tiza y le da un
bebe tu cerveza.
- Un poco.
Harry revisa su propio bate.
- Confieso que estoy oxidado.
– Este es el miedo a perder con un
¿mujer? Ella suelta una carcajada.
– No soy mala perdedora, Chloe.
– Vamos ver, Hill.
En un golpe rápido, Chloe golpea
el centro del triangulo y las otras bolas
repartidos por toda la mesa. Ninguna
de ellos entra en el agujero.
- Mierda.
- Quizas tu eres. - él dijo,
divirtiéndose con una sonrisa tímida.
Efectivamente, Harry golpea un
de las bolas que se sumerge directamente en el
bolsillo. Las otras bolas se dispersan,
facilitando que uno a uno se sumerja
en -elFue
bolsillo también.
suerte. - ella provoca.
“Tengo mucha suerte, Chloe. –
Harry se ajusta las gafas.
Sigue matando a los siguientes.
bolas.
– Ya veo lo que es.
Cloe observa al hombre distraído.
frente a ti, tan dulce y sensual con
esos jeans ceñidos y esa camisa
ajedrez de botones
– Háblame de ti, Hill.
- ¿Que quieres saber?
Harry continúa con sus movimientos.
- ¿Qué hace usted de la vida? Si tiene
¿Novia?
Incluso las gafas son correctas,
Harry los ajustó de nuevo. Después de todo, él
No quise mentirle a esa mujer,
Yo tampoco quería decir la verdad. Él
no se reconoció a sí mismo diciendo: "Oye, soy
James Hill, un famoso escritor de
romances”.
– Trabajo con libros. - dice, por
final.
- ¿Y la novia? - Chloe dio otro
sorbo sin ocultar la risa.
- Sin novia. - Harry sonríe.
– ¿Y tú, Cloe?
- Único. sin compromiso o
relacionamentos.
Se ríe un poco avergonzado de
esta intimidad
- ¿Qué hace usted de la vida?
- Soy una mujer de negocios.
- Lo hace.
– Porque? – ela franze a
ceja.
– Sí. Eres una mujer decidida.
Harry pegó otro tiro.
- ¡Nuestro! Déjame una pelota.
Tan pronto como la mujer habla, Harry pierde la
tacada.
- Fue cerca. - él dice,
sonriente.
- No me digas. ¿Cuál será el
¿distraído? - Chloe se le acerca,
inclinándose y con los labios
entreabertos.
Harry parpadea como si fuera
difícil de procesar
- Mi turno, Hill.
De frente para Harry, Chloe se
se inclina sobre la mesa para que su
hermoso escote puede ser valorado por
él. Después de mirarlo seductoramente durante
unos segundos, ella se levanta.
- ¿Que pasó?
– ¿Debería hacer mi siguiente tiro?
Chloe pasa la mano por el bate.
– ¿De qué estás hablando, Cloe?
- sus dedos con mucho cuidado
sostenga tanto el bate como su mano.
Ella se acerca, cada vez mejor
cerca de él, para que sus cuerpos
naturalmente terminan chocando entre sí.
Harry respira hondo, pero sus ojos
quemamos.
- No quiero jugar juegos,
Harry Colina. - Chloe se quita las gafas.
para enfrentar mejor a esos ardientes y
amables ojos grises. - Yo quiero
usted.
- Deja de bromear, Cloe.
Las mujeres fenomenales como tú no
mira a los hombres como yo.
- Te miro y te sigo.
queriendo, Colina.
Se pasa la mano por la barba con un
amplia sonrisa de quien entendió el
mensaje.
- ¿Esto es serio?
- No creo que haya nadie aquí.
jugando.
Su mano se envuelve alrededor de su cintura,
manteniéndolo firmemente cerca de su
cuerpo, mientras que la otra mano
rápidamente llega a la parte posterior de su cabeza e
beso elocuente y ferviente. Cloe no
duda en entrar en ese beso,
apretando los brazos alrededor de la
Su cuello.
– ¿A mi casa o a la tuya? –
Harry se atreve a preguntar.
Por unos segundos, Chloe
mantén esa estúpida sonrisa
cara de uno que estaba sorprendido. Ella no
esperaba un hombre introvertido
como pudo dejarla esa
ardiendo por dentro con un solo
beso, pero eso era lo que le gustaba a Chloe y
Tenía sed de más.
- En tus. ella responde.
Chloe estaba de pie, admirando el
Vista espectacular desde el apartamento.
A pesar del estilo industrial, el lugar no es
tan masculino como cabría esperar de
el apartamento de un hombre. harry toma
dos botellas de cerveza en el bar lleno de gente y
camina hacia la mujer.
– Servida?
– Por supuesto, Colina.
Brindan.
– ¿Te gustó la vista? - pregunta
gentilmente.
- No sabía que había tal vista.
hermosa ciudad como esta. Es posible
ver toda la ciudad desde aquí.
– Me enamoré en cuanto la vi.
– ¿A vista o por mí? – Cloe
levanta una ceja, se ve bien
entretenido.
– ¿Necesito decir? - Harry parpadea
inocente.
Cloe se acerca a él, mirando
hacia abajo, sintiendo con los dedos el
cinturón y dejando tu propia intención
clara.
- ¿No sería bueno?
Muy lentamente Chloe comienza
abre los botones de la camisa a cuadros. Harry
inspira profundamente, a observando.
Tan pronto como la suave banda de la
pelo en ese pecho, Chloe corre el
los dedos a través de él con una mirada de
satisfacción.
– Eres un hombre guapo, Hill. –
deja un beso en el suave pelaje.
Él acepta el cumplido con una sonrisa.
tímido, mas permanece completamente
inmóvil. Chloe abre el último botón,
correr los dedos a lo largo de toda la longitud
de su pecho, sabiendo que eso
el hombre está bajo tu hechizo.
– ¿Qué quieres, Cloe? - susurros
él en tus oídos.
- Disfrutar. - le brillan los ojos
en feroz intensidad.
– Gozar?
– Esto no es negociable.
- Sin problemas.
Harry pasa sus manos por su cabello,
tirando de la cabeza hacia atrás y soltando
cuello visible. Ella deja escapar un gemido.
Harry entierra su cabeza en su cuello,
besando y mordisqueando hasta que tu
queso. Chloe está perdida en la voluntad,
ella quiere a ese hombre.
- Santo cielo. - ella jadea. - I
Te quiero colina.
- Ahora. - dice en voz baja,
envolviendo tus brazos alrededor de tu cuerpo
Cuota.
La boca casi necesitada comienza a
besa, chupa y muerde la suya. Bien
lentamente el lenguaje experimentado lo explora,
haciendo que tus
Harry la lleva pezones se
de espaldas endurezcan.
a la ventana del
enorme ventana, reafirmando su cuerpo
allí. Tentadoramente sus manos
recorre toda la longitud de tu
cuerpo y en un movimiento rápido quitar el
vestido.
– Eres tan hermosa, Cloe. - murmura
Harry acariciando su rostro.
suavemente tus dedos
hábiles están dentro de él con un
toque suave, haciéndola arquearse. Cada
El músculo del cuerpo de Chloe se contrajo.
Siente la firme erección creciendo contra ella.
su cuerpo.
“Te quiero dentro de mí, Hill.
Ella murmura, gimiendo suavemente.
Harry la besa con fervor,
esos labios adorándola. Tú
movimientos circulares en tu sexo
permanecer en todo momento,
haciendo hervir la sangre de Chloe y
gemir de asombro.
– Quiero follar duro. - ¿Está por ahí?
continúa ya que él no le responde.
Cerrando los ojos, Harry abre una
sonrisa de respuesta en tu piel.
- Hagamos el amor ahora.
Esas palabras aceleran el
su pulso, incluso si se mantuvo un
poco decepcionado. manos de harry
ir contra sus pechos y
dejándolos desnudos, dejando al descubierto todos su
exuberancia.
- Sácate las bragas, Chloe. - la voz
la suya estaba ronca de deseo, sin
restos de timidez.
Ella corresponde con una sonrisa descarada,
pronto obedeciendo y tirando las bragas
encaje en el suelo. esos ojos llenos
de un deseo sin aliento, el
miraba con fascinación.
- ¿Que mas quieres de mi? –
Chloe se lame el labio inferior mientras
comienza a abrir el cinturón y la cremallera del pant
de él.
Harry sostiene su mano con una
mirada traviesa corriendo por todas partes
cuerpo de mujer ella se deleitaba en
esa mirada, estar ahí esperándolo.
- Yo hago eso.
Sin quitarle los ojos de encima, Harry
quítate el resto de tu ropa. Cloe es
asombrado por todo eso
exuberancia. Él aprieta sus caderas,
mordisqueando suavemente su oreja.
Chloe deja escapar un gemido cuando ella
Harry se mueve así, buscando
entrar en él.
– Espera.
- ¿Que pasó? preguntó Harry con
tus labios cerrándose sobre tus pezones
Cuota.
– El preservativo. - Cloe jadeó,
empujándolo contra su voluntad.
Chloe se da vuelta y camina hacia
su bolso, que estaba en el sofá. ella elige
el sobre de aluminio en la bolsa y
la levanta sensualmente hasta los labios,
dejando que se transmita en tu mirada, piel y
respira la voluntad que sientes por
aquel hombre.
– Ven aquí, Cloe, por favor. - pregunta
él.
Harry permanece parado, esperando-
Los. Es incluso más bonito sin ropa.
la forma en que la miras te hace sentir
incluso más sexy de lo que Chloe sabe
que es. Harry dio un paso hacia
ella y la atrajo hacia él, apretándola con
fuerza. Él la abraza, la besa y
girando para posicioná-la novamente de
de vuelta con el vaso.
- Lugar. - murmura mordiendo
su lóbulo de la oreja.
Hábilmente, Chloe rompe el paquete
con dientes y con manos firmes
acaricia el miembro firme antes
ponte el preservativo. él gime.
– Ah, Cloe.
Harry la toma en sus brazos y Chloe
se acurruca sobre él como una planta
enredadera, luego la empuja contra la
vidrio. toda esa sensualidad
inquieto y hace que se incendie. ella gime
fuerte cuando lento, muy lento,
Harry entra dentro de ella. curvo,
Chloe entierra su cabeza en sus pechos
mientras te deslizas hacia fuera y hacia dentro
de nuevo con más fuerza.
- Harry. Ella grita, gimiendo.
La sensación de él dentro de ella,
meterse de esa manera, hace que tu cuerpo
batido entero. eso fue un ataque
lento y sensual, aunque Harry parecía
adorable.
– Disfruta, Cloe. Disfrutar por mí. –
murmura por lo bajo.
Harry acelera el paso, moviéndose
más intensamente hacia adelante y hacia atrás
atrás, y sin embargo parece ser
saboreándolo. Chloe dejó escapar otro gemido
profundo, satisfactorio, disfrutando,
buscando su boca y pasando la tuya
cara en ese rastrojo.
– Aaah. - dice ella, encantada con la
ápice.
Está muy metido en ello,
buceando profundo Cloe es
satisfecho de estar lleno de eso
camino y por ver el camino harry
perdido en él. todo es extremadamente
sexy. Ella se mantiene firme con
piernas envueltas alrededor de su cintura,
marcando el ritmo. harry gime
suavemente. Su boca hace un movimiento.
burlas en la línea de la mandíbula.
– Cloe. – murmura. - Tu eres
delicioso. Harry aprieta su cadera.
Sus pezones se vuelven más
rígido y tu sexo aún más
humedecido. Chloe ahoga los gemidos
él con su boca hambrienta. La sensación
de un orgasmo prolongado pulsado
dentro de ella.
- Tan delicioso. Harry gimió.
Él la abrazó más fuerte
una ola de placer, mientras el cuerpo de
Chloe se retuerce en el más delicioso
sensación. con el aliento
rota y sosteniendo su rostro,
Harry busca la boca de Chloe durante la
momento de su explosión. y parar
lentamente, se juntan.
– No me esperaba esto. - admite
ella, suavemente.
- ¿A él le gustó? – pregunta en voz baja y
envuelve sus brazos alrededor de ella, apoyándola
la cabeza en tu cuello.
- Normal. – Cloe balbucia.
Ella siente su sonrisa mientras él
pasa su nariz por tu cuello hasta tu
mentón.
– Eres una mentirosa, Cloe. –
Harry susurra.
Harry sale de él y lo pone
no chão, de modo que Chloe sente todo
el vacío en tu ingle.
– ¿Mentiroso? Usted no me conoce,
Colina. - dice ella con buen humor.
- Yo quiero conocer. dice harry,
recuperando el aliento.
- ¿Por qué quieres eso?
– ¿Por qué no querrías? Tu eres
una mujer maravillosa - se parece
tan esperanzado
Chloe traga saliva seca y tensa.
– Necesito ser honesto contigo.
Eso no va a pasar.
- No estoy hablando de apresurar el
cosas, por favor no pienses en eso.
Mi intención es conocerte como
persona. – Harry Hill, el hombre tímido,
había vuelto y estaba todo
desconcertado.
– Tampoco es eso. es que tengo
mis reglas. sin compromisos
o relaciones, ¿recuerdas?
– Ah, sí, claro, lo recuerdo.
Ella esboza una sonrisa.
- ¿De acuerdo entonces?
- Todo cierto. Él le sonríe,
incierto.
- Que bien.
- ¿Quieres algo de agua?
- No gracias.
- ¿Una cerveza? ¿Un vino?
- No gracias. estoy bien, desde
verdad.
Harry sonríe como si hubiera terminado.
Ocurre algo.
- Voy a tomar una ducha, ¿de acuerdo? Ya
espalda. dice, mirándola. - por
Por favor siéntase libre.
- Está bien.
Los ojos de Chloe están en Harry.
caminando por la gran sala. el hombre esta desnudo,
prodigando el cuerpo sensual principalmente la
dorso romo y trasero alto. ella da un
mira alrededor del apartamento que es demasiado grande
para un hombre aparentemente simple como
Harry.
- Siéntete como en casa.
- Yo me quedo.
Cierra la puerta y, con un largo
sonríe, piensa en la mujer de tu
habitación y la sensación de divertirse
en ese cuerpo. Harry se siente más vivo.
de lo que nunca sentiste. él enciende el
se ducha y se queda quieto, dejando que el agua
caer. El hombre está iluminado por el
deseo y tu rostro delata como tu
el corazón se derrama.
- Chloe ya debe estar esperando uno.
eternidad.
Una sonrisa lenta se extiende a través
en toda la cara de Harry cuando regresa a la
sala de estar. Se tomó mucho tiempo en el baño.
porque se perdió en su
pensamientos y la sensación de haber tenido
esa mujer maravillosa en ella
brazos. el hombre estaba encantado
esos ojos color miel, por el olor
dulce y el tacto suave de esa piel.
- Disculpe el retraso. - dice con
una mirada amable.
Hubo un silencio razonable en el
apartamento, Harry mira por encima y
no había ni rastro de la mujer.
- Cloe? - insiste mirando
por ella.
No había señales de Cloe.
por el apartamento. él había destruido
cualquier oportunidad incluso antes
empezar, pero no entendía lo que había
le paso a ella huir de tal
conducta.
Harry frunce el ceño, todavía pensando
en esa situación. Entonces él va a
cocina en busca de un poco de agua.
– ¿Qué clase de dinero es este? - Harry
pregunta al contar el cambio.
Él separó los labios, sorprendido.
con el mensaje en su lista de recordatorios.
"No lo interprete mal. es solo uno
noche, sin compromiso. pd.: espero
que el dinero sea suficiente”.
– ¿Qué droga es esta?
La cara seria y enrojecida
denuncia su furor.
– Me dejó dinero como si yo
eras prostituta? Aun por encima,
una puta de granja.
CAPÍTULO DOS Harry pasa todo el día
pensando en lo que paso anoche
anterior. esta sentado frente a
la computadora y tomando café, totalmente
distraído.
– ¿Cómo son los trabajos? –
pregunta Grace, la mejor amiga,
entrando no apartamento.
- ¿Cómo entraste?
ella– explica.
La puerta estaba destrancada. –
– Debo haber olvidado cerrarlo. –
murmura, consternado.
como la dama del cabello
marrón hasta los hombros
se acerca, Harry comienza a ponerse tenso
con la boca comprimida en una linea
rígida.
– ¡No escribiste nada! - notas
Gracia.
- Cualquier palabra. - bufa.
- No tenías que ser
trabajando en un nuevo proyecto?
- Deberían. Harry hace una pausa, un momento.
Poco nervioso. - No tengo ni idea
para presentar la nueva directiva de EL.
Estoy aquí todo el día y no se va uno
frase.
- ¿Hey que pasó? - pregunta
Gracia bajo obligación de traer a colación el tema.
Harry trata de recomponerse, pero su
estómago anudado.
– Algo pasó ayer. Tú
diré que soy emocional, pero lo soy
un completo desastre.
- Sé que salir con George no es
muy bonito pero eso no puede tener
tomado tu inspiración. eres tu mismo
fuente de bellas palabras, de sueños
romántico, y por qué no decir
amor.
“Siempre me felicitas, Grace.
- Tú te mereces. - Gracia sonríe. –
Dime Harry, ¿qué hizo George?
- Sin embargo, no es nada con George.
Es difícil salir con él.
- ¿Entonces qué pasó? - ella arregla
flequillo recto, mirándolo fijamente.
- Una mujer. - confiesa Harry con
una sonrisa en tu cara y corazón
ajustado.
Grace se endereza, mirando con
amigo triste incluso si dentro
Me alegro de ver a Harry intentando con
otra mujer, ella sabía cuánto
me dejó emocionalmente confundido. LOS
La situación es problemática porque Harry está
un hombre con un gran corazón, y este es el
tu mayor defecto. se enamora y
entrega fácilmente, siempre se acaba
lastimar y lastimar.
– ¿Cómo se llama esta mujer? –
pregunta Grace cuidadosamente.
– Cloe Lewis.
Parece que quiere bombardear a Harry.
de preguntas, pero debe haber encontrado
mejor no hacerlo de inmediato.
– ¿Y qué pasó con Cloe?
Bueno, deberías estar en la etapa de
ponla en el pedestal, tu musa
inspiradora.
Harry esboza una pequeña sonrisa.
– Estaba a punto de hacer esto. LOS
Cloe es completamente maravillosa. ¿Está por ahí?
es una verdadera diosa, parecida a
un caluroso día de verano.
- ¿Pero? – pregunta Gracia.
gesticulando
- Antes me trataba como a un
prostituta.
Sin embargo, Grace suelta una carcajada.
estar intrigado
– En serio, ¿qué pasó?
- Es en serio. ella me dejo algo
intercambiado y un mensaje. - Harry dio un
sonrisa tímida, pero tenía una
expresión divertida.
Ella lo mira fijamente, con la boca abierta. Aunqu
sé gracioso, es mucha información para
asimilar.
- ¿Quieres ver?
Los ojos de Harry son
grisáceo y, aunque es difícil
decir, parecía estar encontrando un poco
la situación es graciosa.
- Yo no creo. - su voz es
blanda, desacreditada con el mensaje. –
Pero ¿era realmente eso? Será
que ella no quiso decir otra cosa?
– ¿Qué más podría ser, Grace?
– No lo sé, Harry. ella se toma un descanso
para burlarse de él un poco. –
Más mirándote bien, puedes tenerlo
cara de un show boy.
Harry se pone absolutamente rojo,
luego hace una cara fea.
- No empieces a regañarme, Grace.
– dice con los ojos iluminados.
Un poco de diversión.
- Solo una pregunta más.
– Aquí viene algo. - dice con eso
pizca de diversión.
– Cuanto se dejo esta Chloe
¿para ti? - no puede contener la risa.
- Yo sabía. - Harry se ríe.
- ¿Cuanto fue? – insiste Gracia.
- Ver por ti mismo.
Grace cuenta los billetes arrugados.
- ¿Cincuenta reales? - ella no
puede contener la risa.
- Así es.
Conociendo a Harry Hill como Grace
Sabía que ese era el momento perfecto
cambiar de tema antes de
salió su lado emocional
otra vez.
– Ya sabes quién es el nuevo CEO
da editora EL?
- Todavía no, pero mañana habrá
una reunión para las presentaciones.
George está al tanto. - ¿Usted no tiene miedo?
– De que?
– Que no le gustas.
- Desde que el nuevo CEO aceptó la
mis libros y disfruta de los resultados
generado por ellos, no me importa si lo hará
como yo o no.
"Afortunadamente, Harry, es imposible no hacerlo
como tu o las bellas palabras
que escribes.
– Las palabras son de James Hill.
- Lo mismo. - ella se encoge de hombros,
todavía sonriendo.
– Eres mi mayor fan, ¿verdad?
– Tu fan número uno.
Grace miró a Harry.
antes de hundirse en sus brazos.
- ¿Por qué no aprovechas la
situación y hacer una comedia romántica?
– Si usara el lado cómico de
mi vida probablemente escribiría
un estado de ánimo ácido. - Harry parece reírse de sí
mismo.
Ella le guiña un ojo y se aleja del
tus brazos.
– Deberías pensar en la idea.
La sala de reuniones de EL Editor es
en el último piso del edificio más alto de
ciudad, con vista a trescientos
sesenta grados. como harry
Lewis se acerca al piso deseado,
comienza a ponerse nervioso, pensando
sobre los pros y los contras de tu última idea
literario.
- Gracias a Dios. me escuchaste y
ponerse ropa social. - Jorge si
se acerca a él, alisando su cabello.
Harry como una madre preocupada
hijo.
- No es realmente mi estilo.
ropa. dice Harry.
- No podía soportarlo más.
colección de ajedrez. Y te juro que te mataría si
apareces con uno de ellos.
- No es tan extremo. - Harry abre uno
sonreír.
George o ignora, mudando de
Tema.
- Podrías haberlo recortado un poco
más la barba.
– Por favor, no empieces. - él dice
cortésmente - ¿Venimos?
Ansiedad centrada en
el estómago de todos. La mayoría de
la gente en esa habitación no sabía quién
sería el nuevo cerebro de la editorial EL, pero
todos especulan que sin duda sería
una persona lo suficientemente narcisista como para
quiero toda la gloria de un anuncio como
el uno, rodeado de tanto suspenso.
– Ni siquiera abrirás el juego,
¿Jack? – le pregunta Jorge al diputado.
presidente.
– Todos se sorprenderán. -O
hombre de mediana edad toma un descanso y
agrega. – Sólo avanzaré: ella es
muy poderoso y piensa en grande.
Afortunadamente para Harry, el hombre
se va sola al final de la habitación. Él no
apoyó estos grandes eventos porque
Me sentí como un pez fuera del agua
un verdadero acuario de tiburones.
– ¿Quién será esa persona? I
Busqué en el mercado y ninguno
El principal CEO ha estado buscando nuevos
sucursales. Sólo puede ser algún gringo.
– Él no, ella. - corrige Harry.
- ¿Una mujer? - se burla de Jorge. –
No pensar en una mujer encargada de
una empresa como esta. Eso es
¡imposible! Y ni siquiera es cuestión de
prejuicio, pero es porque no hay
ninguna mujer importante en este negocio.
– ¿No escuchaste a Jack?
– Jack dijo “ella” refiriéndose a
persona.
– Será?
Las puertas de madera oscura
abierto y el CEO que todos estaban esperando
surge entre ellos, de hecho, surge
una mujer poderosa capaz de
dirigiendo toda una editorial y qué más
querido.
- ¿Podemos comenzar? - dice la mujer
rubia que llevaba un elegante vestido en
color blanco y un blazer blanco con
detalles negros.
La sangre sale del rostro de Harry.
- Santo cielo. Yo no creo. –
Suelta a George, suavemente.
Temeroso, George mira a Harry y
luego a la mujer. su cara es
palideció también.
- Es ella.
- Yo se.
- Ahora que todos están
correctamente posicionado, puedo
presente para ti ella se aprovecha
situación para observar las hermosas características
de todos, pero su mirada se cierne sobre
Harry y Jorge. - Soy Chloe Lewis,
el nuevo director general de la editorial EL.
– Mierda. Ella nos reconoció. –
George engole seco.
- Tal vez no. murmura Harry.
– Bienvenida, Cloe. - saluda
emocionadamente más.
Los ojos de Harry se encuentran con los de ella,
estudiándolo, e incluso deseándolo. Él no
Quiero recordar, pero es inevitable revivir
los momentos de placer que tuviste con
¿Está por ahí? Obligando tu atención a ese
momento, Harry observa como Chloe
es tan elegante de pie frente a todos
con esa nariz y ojos delicados
sorprendentes.
- Sé que la mayoría de ustedes son
sorprendido de tener una mujer en el
mando de esta empresa. Todos
p
estaban esperando a un hombre, el director ejecutivo
Sin embargo, el mundo está cambiando y la
los tiempos son diferentes tendrás la
oportunidad de ver, aprender y
trabajar con la directora general, una mujer
poderoso, no sólo juzgado por su
rostro o cuerpo, sino por su potencial.
Yo, como mujer, vivo para romper el
normas establecidas por esa sociedad
y quiero que todos ustedes piensen así
en el futuro, al menos dentro del
EL quiero noticias, quiero
historias que trascienden lo que sea
ousamos imaginar.
Un aplauso espontáneo llena la sala.
El discurso estuvo cargado de
energía y emoción, también
los empleados se habían sentido
representados y están muy emocionados.
Harry se quedó atónito,
admirando a Chloe y su fuerte presencia.
- ¿Alguien tiene alguna pregunta?
– ¿Tienes experiencia con el
mercado editorial? – pregunta el agente
de un autor con cierto desdén.
Harry pone los ojos en blanco, apenas podía
creer en la manera irrespetuosa que
ese hombre la trató.
“No.” Ella muestra una sonrisa astuta.
- Y no tienes que preocuparte.
con eso porque tengo un fuerte
equipo para ayudarme con el
Informaciones necesarias. – Chloe levanta
la ceja y aumenta puntualmente la
voz. - Tengo experiencia en hacer
las empresas crecen, se convierten
grupos, multinacionales. busca mi
nombre en las principales revistas financieras
y tendrás una pequeña base.
– Es un buen argumento. - responde el
agente.
– Eres la hija de Donald Lewis, el
empresario millonario? – pregunta uno
hombre que estaba en el tablero.
- No sabria decirte que es esto
información relacionada con la
mi posesión del puesto o la compra de este
empresa. - Cloe responde de inmediato.
- Y respondiéndote, sí, lo soy.
La hija de Donald Lewis.
– Es porque como es un gran
man automaticamente tu imagen es
asociado con el suyo. como esa frase
“Detrás de un gran hombre siempre hay
Una mujer grande".
- Estoy totalmente en desacuerdo. en nada para
mi imagen, herencia o posición si
asocia con la imagen de Donald Lewis, el
mi padre.
- Perdon. - el hombre miro
resignado.
– Por cierto, grandes mujeres
no te escondas detrás de los grandes
hombres, siempre buscan andar en el
parte delantera. Y bueno, no estoy detrás
ningún hombre.
Hay un silencio en el ambiente. En
la gente ya está encontrando a Chloe Lewis
una mujer petulante pero sabe
y no me importa. a diferencia del
más, Harry la mira con
Ojos divertidos y amorosos.
- ¿Más preguntas?
Al darse cuenta de que nadie tendría
atreviéndome a enfrentarlo, y sonriendo
cariñosamente, Harry responde:
- Por lo visto. - de repente el
sentir increíblemente tímido. - Sin más
preguntas. - Excelente. Cloe le sonríe.
labios formando una linea roja
Perfecto. - Podemos empezar
presentaciones y luego quiero hablar
con cada autor y su agente en mi
sala.
- Estamos jodidos. murmuró
George para Harry.
- ¿Dijiste algo? – pregunta Cloe
para provocarlo.
- No señorita. Luis.
Harry entra en silencio
hacia la sala de presidencia, mientras
George intenta digerirlo todo. La mente
del escritor está hirviendo con preguntas
sin respuestas, después de todo el destino había
clavado un trozo.
- ¿Te das cuenta de la mierda que
nos pegamos? - George rompe el silencio.
– Puede que no le hayamos gustado.
como persona, pero esperemos que
Chloe quiere conocer al profesional. –
dice Harry amargamente porque él
quería su aprobación en todo
aspectos.
– ¿Como nosotros, Harry? Tu estas
¿Loco? Tú mismo viste la forma
histérica que la mujer actuó en el bar. ¿Está por ahí?
no dejaré que esto pase desapercibido.
- Chloe no era exactamente
mal en la situación del bar. Creo que
ella es una persona profesional y
saber separar las cosas.
George pressiona a testa contra a
de él. Tus ojos están muy abiertos,
aterrado.
No seas tonto, Harry. ella lo hará
acabar con nosotros y nuestras carreras.
Ella piensa que soy un imbécil y tú crees que soy un
acompañante masculino. somos un dúo
mierda.
Harry traga, impasible.
- No debería haber mencionado eso.
mierda.
Pero lo hizo, Harry.
– Tenemos que hacer frente a la situación. –
dice secamente.
Un subidón de adrenalina recorre
los dos cuando entran a la sala
presidencia. Chloe Lewis está con
silla colocada al revés,
esperando ansiosamente a los hombres
anuncia tu presencia.
– Srta. Cloe Lewis. – diz harry
decidido, pero tu voz pronto se desvanece
debido a la timidez.
Teatralmente, Chloe giró la silla.
– Así que usted es el famoso escritor de
¿Asuntos? ¿El gran James Hill? - ¿Está por ahí?
abre una amplia sonrisa al contemplar la
pregunta.
Él frunce el ceño, se ve un poco fuera de lugar.
voluntad. Su cara es completamente
Rojo.
– Harry James Hill. – explica ele,
diciendo tu nombre completo, en un
zona de vulnerabilidad.
Ella levanta las cejas.
- Ahora yo se.
La expresión de George cambia de
Me asusté al notar que el buen humor
de Chloe desapareció en el momento en que ella
dirigió su mirada.
- Extrañar Lewis, quería empezar yo mismo
disculparse realmente no sabía
quién era, pensé que era solo
otra fiestera y yo actuamos
totalmente como un imbécil.
- Está bien ser un
mujer a la que le gusta divertirse, George
abrigos Todos tenemos una vida fuera.
del lugar de trabajo
- Claro que sí. - murmura,
torciendo la boca.
– El error está en tu comportamiento
pendejo y que por cierto sera inadmisible
en las instalaciones de esta empresa.
De nuevo George abre mucho los ojos.
g j
en una expresión cautelosa.
- ¿Eso quiere decir?
– Tendrás que actuar con total
respeto por las personas, mientras
trabalhar para EL.
Su alivio es notable.
– Sin embargo, en la primera alegación
recibido, usted estará fuera del equipo. Y
puede estar seguro de que en unos diez
minutos después de salir del James Hill
Tendrá un nuevo agente.
George está hirviendo de rabia, pero
A Cloe no le importa. - ¿Tenemos un trato?
– Sim, Srtª Lewis. – George engole a
propia ira.
- Excelente.
Chloe está mirando a Harry, pero
el no tiene idea de lo que es ella
pensando y no porque
lo consideraba un show boy.
– Cuéntame sobre el nuevo proyecto.
¿Tienes un resumen para presentar?
Harry está fuera de órbita, viajando
en tus propios sueños. Él no
puedes dejar de pensar en la noche que
tenido con Chloe, ya que ella es tan cercana
Cuota.
– Hill? – Chloe insiste.
- Excusa. es que yo era
recordando algunas cosas. - Harry
se pone nervioso La sangre parece huir de
tu cabeza. – No, digo pensando.
Chloe frances cada uno.
- Todavía no tenemos un resumen
listo, pero Harry está trabajando en el
idea. - dice George para salvarlo.
- No fuiste informado sobre
¿la fecha límite?
- Si lo hicimos. murmura Harry.
– Los autores tienen la pregunta de la
Bloque creativo. Tú sabes cómo es,
Extrañar ¿Luis? George fuerza una sonrisa.
– Debe haber
responsabilidad con los plazos
establecido.
- Esto no pasará otra vez. doy mi
palabra. dice Harry suavemente.
Chloe está en silencio, mirándolo fijamente.
ellos, y masajeando la frente con el
indicador.
– ¿Y cuál es la idea principal? - pregunta
ella, su voz corta.
– La obra estaría inspirada en algunos
acontecimientos de mi propia vida,
entonces quiero narrar primero
persona.
– ¿Y eso qué trae de nuevo? – Cloe
franja su frente, colocando sus brazos
sobre la mesa.
Harry se pone aún más nervioso. ¿Está por ahí?
tiene una presencia fuerte y eso lo deja
encabulado.
- Extrañar Lewis como te dije la idea
aún no está cerrado.
– Sr. Coats es necesario que el autor
exponga su idea. Usted es el agente y no
El traductor del Sr. Hill.
George engole seco.
– Pretendo que el propio narrador
describir su historia, a la que
enamorada del lector. - su voz es
casi inaudible.
- ¿Cómo sería? ella descansa en
mano en la barbilla, curioso.
– Como un libro enamorado
manos del amado.
- ¿Funcionará? - Chloe quería
saber.
– ¿Puedo citar un ejemplo?
Chloe niega con la cabeza en un
afirmativa.
- Podría empezar diciéndote
que encantadoramente sublime eres
y en las primeras líneas podría describir
sobre lo fácil que sería en la primera
momentos para enamorarme de ti y de
tocar tu piel. Pero me encontrarías
un loco y simplemente se escaparía de mí
por tratar de conocerte. - dice mirando
profundamente en esos ojos de color
de mel.
Aparentemente o nó na garganta dela
se expande ante estas palabras.
Harry le da una sonrisa tímida,
esperando que Chloe lo esté intentando
averigua si esos dichos fueron tuyos
respeto.
- ¿Que te pareció?
Harry espera que Chloe no lo logre.
escuchar los latidos de tu corazón.
- Profundo. - dice ella sin emoción. –
Esperaré el resumen, ¿de acuerdo?
- Todo bien.
- Creo que eso es todo por hoy.
- ¿Puedo hablar contigo?
¿usted? pregunta Harry.
– Tengo otros autores de los que hablar.
- Es rápido, lo prometo.
– Está bien, Colina. todavía puedo
llamar al cabello de Hill? - dice ella, la voz
suave y profesional.
El asiente.
- El salado, Jorge. dijo Harry.
- Ya entendí. dice Jorge mirando
en serio para él.
Chloe se acerca a George.
Se dan la mano profesionalmente.
antes de salir de la habitación.
“Quería hablar de esa noche.
Murmura, sonrojándose.
– Está bien, Colina. Tú no
Sabía que era el nuevo director general de la editoria
No sabía que eras James Hill.
Harry ignora la punzada de decepción,
después de todo no se trata exactamente de este pun
de lo que quiere hablar.
- Es que te alejaste de eso
manera. - se suelta.
- Yo dejé un mensaje, tú no.
¿vio?
– Lo vi, pero no lo entendí bien.
- Quería dejar un mensaje para que
las cosas se aclararon. - de forma
tranquila y directa Chloe continúa. - Era
solo una cogida, una noche. Sin
citas, ¿recuerdas? se cómo
los hombres como tu son pero conmigo es
solamente una vez.
Es evidente que Harry es
decepcionado con el giro de la conversación.
“Así es mi manera, Hill. No es
nada personal. Estuviste maravilloso.
- Todo bien.
- Sabes que te respeto mucho.
principalmente por su trabajo.
- Lo entiendo, Cloe.
Ella sonríe, tratando de consolarlo. – Creo que me
– Cuando quieras las puertas estarán
abierto.
- Gracias. dice con incertidumbre.
Inmediatamente Harry bloquea el
pensamientos o al menos intentarlo. Él
no quiere pensar en Chloe porque
idea de volver a verla asi
distante es amargo. eso es un recordatorio
doloroso de como era un hombre
patético.
-Pensé que no lo lograrías
Nunca, Harry. - dice la voz aburrida y
lejos de Gracia. - Necesitas
Cómprate un coche, por el amor de Dios.
Por supuesto que Harry tenía dinero.
para comprar un coche, no un vehículo
lujo pero un buen coche. Sin embargo,
j p g ,
prefería el taxi porque le daban
sensación de compañía aunque no
hablar mucho.
- Y perder la oportunidad de saber
historias de vida de los conductores?
No pensar.
Gracie rueda bien los ojos-
humorístico.
- Eres demasiado necesitado para perder
la oportunidad de hablar con
desconocido.
Abre una expresión de asombro.
fingido.
– No soy un hombre necesitado.
– Eres la representación misma del
necesito, querida.
Harry sonríe, siendo visiblemente
relajado.
– ¿Podemos ir a cenar? –
ella pregunta con ojos brillantes y
emocionado. - Estoy hambriento.
- Confieso que yo también.
Cruzan la calle hacia el
edificio al otro lado de la calle.
Los dos se reunían a menudo
para comer en el pequeño bistró con
sillas y lámparas de madera
colgando al azar por todas partes
extensión.
- Lo mismo de siempre. - Harry advierte
al camarero mientras están sentados.
– ¿Y si quiero algo más?
- Nunca quieres nada más,
Gracia.
Tienes razón, Harry. Yo no
Incluso elegiría otra cosa. - dice
Gracia bondadosa.
Su rostro está rojo con
ese toque de humor
- No sé por qué todavía lo hacemos.
eso.– ¿Cena aquí?
– Sí, Gracia. Ha sido un largo tiempo
desde que empezamos a hacer esto y
Todavía recuerdo lo que nos motivó a estos
cenas
Aparece el camarero con vino y
llena las copas con cuidado.
– ¿Puedes dejar la botella, por favor? –
informa Grace. – Pelo visto a conversa
será largo
- Todavía me pregunto cómo
logró tener una relación seria
con George, incluso peor como se puso
mal con el final.
– Cuando recuerdo esto, pregunto
Lo siento por mí y mi vagina.
Harry deja escapar una fuerte carcajada como un
idiota.
– En serio, Hill. hasta la pobre se queda
avergonzado al pensar en George. - dice
Grace con una sonrisa afable. –
Ahora, hablemos de las cosas buenas. Cómo
¿Fue con el nuevo CEO?
Se encoge de hombros casualmente.
– ¿Por qué no empiezas? Contar-
¿cómo vas a la exposición en
galeria?
– ¿Fue tan malo? – Gracia
pregunta.
Harry toma su copa de vino y
mira fijamente, luciendo vulnerable.
– Voy a empezar, entonces. – ella expira. –
Estoy creyendo que la gente no
están más interesados en el arte. La exposición
es hermoso, las pinturas son
maravilloso, pero el pobre artista es
decepcionado con la cantidad de
visitantes.
– Es una lástima, Grace.
- No sé qué hacer para atraer a la
la atención de la gente.
- Estoy seguro de que
pensó en algo. No se puede
desanimarse ¿Cuántos "no" James Hill
no se escuchó hasta este éxito mundial?
- dice con la voz más amable y
delicada.
– Esa es mi esperanza. - ¿Está por ahí?
ella hizo una pausa, sonriéndole. –
Hablaste de ti en tercera persona,
¿Ah, de verdad?
Se vuelve rojo, pero con un
sonrisa gigante en los labios.
- Creo que si.
Eres un idiota, Harry.
El camarero vuelve con los platos, uno
deliciosa carne con salsa
especias
- Tengo hambre, me muero de
hambriento. dice Grace salivando.
Alegremente, Harry levanta los cubiertos.
anhelando tu porción.
- Es tu turno, Harry.
– De que?
- Hable de su día, el nuevo CEO.
- Realmente tenemos que hablar de
¿eso? Su mandíbula se aprieta.
– Sí, estoy ansioso.
"Bien" Harry respiró hondo.
descanso. – Es una mujer, la directora ejecutiva.
Grace lo mira con total
malentendido. el nunca esquiva
como la de un sujeto, entonces era una señal de
que había algo más. Harry no es el tipo
de un machista al que le importaría
tener una jefa.
- ¿Cuál es el nombre de ella? ¿Cómo es ella? –
Gracia insiste.
– No lo vas a creer. ES
prácticamente un golpe del destino para
joder con mi vida. - por más
Por extraño que parezca, Harry dice que estas
palabras de risa.
Ella no sonríe, pero sigue mirándolo.
lo.
- Soy Cloe.
- Cloe?
– Cloe Lewis.
- El que te trató como a un
¿acompañante masculino?
- La misma.
- Trabajarás con esto.
¿mujer? - presiona los labios
mostrando su desaprobación.
No hay mucho que hacer, Grace.
Sería un suicidio literario cambiar
redactor en ese momento. la multa seria
millonario.
- Entonces porque dices que eres un
golpe del destino para joderte
vida?
– Porque Chloe es una mujer.
poderoso hasta que george metio el culo
entre tus piernas cuando entendiste quien
ella es.
– ¿Y por qué sería eso un problema?
George es un gilipollas, seas como seas
el hombre mas maravilloso de todos
Yo sabía.
Harry toma otro sorbo de su vino.
– No lo sé, Gracia. Cloe es una
mujer poderosa, mientras yo soy
patético, un verdadero plátano. No
de nada sirve negar, yo sé que las mujeres
amo mis palabras, pero cuando
me conocen están decepcionados. –
Harry tropieza con las palabras, nervioso. –
Y bueno, ella actuó como yo
programa y hoy venia con eso
hablar de “hombres como tú”.
Grace lo mira boquiabierta.
– ¿No dirás nada? - se inclina hacia
cabeza confusa.
- ¡Voy a acabar con esa mujer!
– Grace está furiosa por hacer una
escándalo. – Ella piensa que porque es rica.
y exitoso puede pisar a la gente?
De la nada la mujer cisma que eres un
llama chico y te trata asi
forma. Essa tal de Chloe que fique
sabiendo que mereces respeto, que
hasta los show boys se lo merecen
respeto.
—No es por eso, Grace. a cloe
no parece ese tipo de persona.
- ¡Yo no creo! Como te atreves
defender las actitudes de esta mujer?
Harry no puede evitar reírse.
– ¿Crees que esto es gracioso?
- ¿Dónde está mi amigo?
¿feminismo? – pregunta amablemente,
pero sonriendo
- Eso no significa que tenga que hacerlo.
amar a todas las mujeres o defender
mujeres sin carácter. Incluso
porque, amigo, no tendré
tales actitudes.
Se arregla el flequillo, poniéndose seria.
- La carne es deliciosa. - Harry
corta la carne, buscando cambiar
sujetar y mejorar los ánimos. - Tú
debe comer antes de que se enfríe.
Grace comienza a comer sin quitarse los dedos.
sus ojos.
- ¿Que pasó?
- Soy yo o tu no
te sientes ofendido por el
actitudes de esta mujer?
Deja de masticar y esos ojos
gris oscuro.
- Tienes razón.
– ¿Por qué, Harry? esa mujer, esa
Chloe no es más que una persona fría.
y petulante.
- Me enfado por lo que
Chloe piensa en mí, está bien
frustrante. Sin embargo, no creo
déjala serdeesa
Chloe es persona
hecho una fría
mujery petulante.
fuerte, bueno-
exitosa e independiente, pero sé que
ella también es cálida y divertida.
Su comentario irrita aún más.
una Gracia.
- No sé qué más hacer con él.
tú, Harry. - ella resopla.
- Dame una tregua.
Grace respira hondo.
– Por favor. – insiste Harry.
- Solo si prometes que lo harás
en la exposición. Ella fuerza una sonrisa.
– Está prometido.
Entonces cenaremos en paz.
Harry niega con la cabeza sonriendo.
CAPÍTULO TRES
La galería de arte de Grace es una
local moderno de estilo abierto con
paredes de ladrillo y techos altos. No
Había mucha gente alrededor del lugar, pero el
pocos beben champán y admiran el
cuadros de exposición.
- no te creo
convencido de venir. - afirma George.
– Vinimos a apoyar a Grace, ¿recuerdas?
- Mi presencia es indiferente a
¿Está por ahí? La mujer me odia. - se ríe sin
alegria.
- No es tan extremo. – Harry bocetos
una sonrisa.
– No recordaba cómo estos eventos
están caídos y la gente es esnob.
- El problema siempre es la gente.
¿O eres tú, Jorge? - reembolso
Harry de buen humor.
- La fama se le sube a la cabeza,
Harry. Recuerda que eres escritor y
no terapeuta.
Harry pasa la mano por el vaso de
champán y le guiña un ojo a su amigo.
- No podrías haber puesto un
de tus camisas de vestir? - murmura
Grace con esa mirada irritada.
– Dije lo mismo. –
asiente George, disfrazando lo malo
humor.
– ¿Cuál es tu problema con
blusas xadrez?
– Tener una colección es un motivo,
¿no?
– Ser tu segunda piel es otra
razon, no? preguntó Gracia.
Se encoge de hombros.
- ¿Recibiré un buen beso?
la suerte de mi amigo? – ella bromea.
- Ven aquí.
Harry envuelve su brazo alrededor del
cuello, abrazándola antes de darle
un beso en la frente.
- Todo estara bien. - él susurra.
– Espero.
Grace se desvencilha sutilmente dos
los brazos de Harry.
- Déjame besarte también.
Gracia. dice Jorge.
- Vete al infierno. – ella replica.
Harry no puede contener su risa.
– Necesito circular, prestar atención a la
otras personas.
- Nos entendemos. - asegura Harry.
– Tener modales.
Grace da unos pasos.
– ¿Cómo se llama el artista? - pregunta
Jorge.
– Antoine Rodriguez. – informa
Grace está de vuelta, pero todavía los escucha.
Su primera reacción es reírse.
– ¿Conoces a este artista? –
indaga George, intrigado.
- No. - responde igualmente
intrigado, aunque sólo sea por la pregunta.
– Ya he hecho una cita y lo haré.
aunque. te aconsejo que hagas el
Lo mismo, Harry.
- Acabamos de llegar.
- Exactamente.
Harry niega con la cabeza. Jorge es
una persona increíble.
- ¿Tú serás?
- No está de más quedarse.
- Buen ánimo porque lo harás.
precisar.
Hay cuadros por todas partes, algunos
en pantallas gigantes, más grande que Harry
podía imaginar. bastante colorido el
pinturas revelan una belleza abstracta
que muchos no entendieron.
- Es impresionante.
Harry se sobresalta cuando escucha la voz.
dela. Chloe se deja de analizar
cuadro. el la mira con esa mirada
gris de quien es feliz de encontrar
alguien.
– Srtª. Lewis. – a voz dele some.
Mientras miraba a Harry, su boca se apretó.
contraído en una sonrisa.
– Cloe, por favor. es raro tener
me llamas tanto
cordialidad.
- ¿Extraño?
- ¿No crees que es extraño tener tanto?
cordialidad con alguien que ya
¿amor hecho? - sus labios persisten
palabra "amor", causando que Harry
obtener rápidamente la referencia.
Un escalofrío recorre su cuerpo.
- ¿Aún recuerdas?
- ¿Como podría olvidarlo?
- Como dijiste "es solo uno más"
noche". - murmura.
- No dije eso exactamente.
palabras. - Chloe contesta con los ojos.
brillante.
Ele pisca y franze cada uno.
- El significado es el mismo.
Con sarcasmo, Chloe mira
de él.
- No sé qué clase de hombre.
crees que lo soy pero no para mi
fue solo otra noche. - continuará
Harry, a voz suave.
Ella mira de reojo, su boca
francisco.
– Me tengo que ir, Hill.
"Solo estoy intentando..." la voz
de él desaparece de nuevo.
- Hablaremos con el editor más tarde. - dice
ella, morena.
Chloe se dirige hacia la otra parte.
de exposición Incluso si lo intentas, Harry
no puedo entender eso
mujer.
– Te busqué por todos lados. –
dice Gracia.
- Aquí estoy. - Harry obliga a uno
sonreír.
- ¿Se ha ido Jorge?
- Ya.
Grace se encoge de hombros.
- Mejor así.
Harry se queda con eso mismo.
sonreír.
- No empieces.
“Quieres saber sobre él, Grace.
– Mi gran amigo, estoy dando
gracias a dios que pendejo tiene
desaparecido.
- Quizás.
– En serio, Harry. – Grace da un
pausa, cambiando de tema. - Yo quiero
presentarte a algunas personas.
- Sin bolígrafos.
- Por favor. – Grace hace pucheros.
- Sabes cuánto odio estos
cosas.
- Para mí, Harry. - ella sigue con
esa mirada de lástima.
Él expira.
- ¿Cuántas personas?
– Sólo dos, lo prometo. Es el
artista nocturno y su acompañante.
– ¿Por qué yo, Grace?
- Creo que puedes hacer el bien.
Consejos para Antoine.
- ¿Grave? Él rueda los ojos.
Grace le sonríe a Harry y le pasa la
brazo alrededor de él.
– Su compañero es una persona.
precioso y muy rico, compré varios
pinturas, así que sé amable.
Él niega con la cabeza.
– ¿Y el artista?
- ¿Qué tiene él?
- ¿Es hermoso? bueno, creo que fue
Eso es lo que George quería saber. - Harry
contiene risa.
– Mantenlos informados a ti y a tu amigo
que Antoine es maravilloso. Una
hombre elegante, que vive de traje y no
con esas horribles blusas a cuadros. –
lo implica.
Harry se ríe de Grace, divertido.
- Usted es horrible.
- Yo se.
Ella recupera la compostura al
acercarse al hombre rubio con cerraduras
largo y sujeto en una cola de caballo.
– Antoine, querido. – a voz dela soa
más agradable que de costumbre. - Este es el
mi amigo, Harry Hill.
- Encantado de conocerte, Harry. – Antoine extien
mano.
– Enhorabuena por la exposición. - dice
Harry.
- Gracias.
– Tu compañero aún no ha
volvió? pregunta Gracia. - ¿Está por ahí?
acaba de aparecer, pero ya se ha ido.
Ella se ve auténtica. agregar y
aparece, aparece y algunos. - él responde
Antoine de buen humor.
Harry esboza una sonrisa, tomando
otra copa de champán.
- Perdón por la intrusión. – Gracia
hace una pausa, curioso. – ¿Parece por qué?
¿No la conoces bien?
– La conocí hoy, hablé sobre el
exposición y ella dijo que vendría.
– Ella quería complacer. - Libera a Harry.
- Quizás.
Chloe toca su brazo, mirando
ter reaparecido.
"¿No dije que ella desaparece y aparece?"
– Antoine bromea.
Se muerde el labio inferior para
contener la risa.
- Yo soy así.
– Chloe Lewis, este es Harry Hill.
– Antoine los presenta.
con la cara completamente
rojo, Harry la está mirando.
- Ya nos conocimos. - murmura ella,
sonriente.
La expresión de Grace se endurece.
– Qué mundo más pequeño, ¿no?
- Soy Antoine, el mundo es pequeño.
demasiado. – suelta Grace, sorprendida.
– ¿Es esta tu buena amiga, Grace?
– indaga Chloe.
– Sí, este. - responde
Grace en su ira reprimida.
– Grace estaba hablando muy bien con
tu respeto – Cloe observa
atentamente esos ojos grises. - NOSOTROS
haciéndome anhelar conocerte, pero
Ya conozco bien todo tu arte.
– Siempre hay más por saber. –
Harry susurró.
Chloe muestra una sonrisa seductora.
– Un artista siempre tiene más
ofrecer. – asiente Antoine.
Los cuatro siguen cambiando
mira.
- ¿Sois pareja? – Antonio
planteó el tema.
- ¡No! - exclama Gracia.
- Somos mejores amigos. - explica
Harry.
- Es bueno seguir siendo amigos así.
– dice Antonio.
Hipnotizado, Chloe y Harry cambian
miradas intensas.
“¿Y ustedes están juntos?”, pregunta.
Harry en voz baja, mirando a su
las manos.
Lentamente, Chloe levanta la mano hacia el
El cuello de Antoine.
- Por esta noche.
Ella le sonríe a Antoine.
- Por esta noche. - el repite.
- Buena melodía chicos. - mente
Gracia.
Inmediatamente Harry frunce el ceño
para el amigo no hay nada bueno
sintonía entre Chloe y el uno
desconocido.
– Yo también lo estoy disfrutando. –
está de acuerdo Antoine.
Chloe acerca sus labios a la nuca
Antoine poder susurrar algo, en
responde que asiente. Harry
respira hondo, desviando la
mirar.
"Grace, ¿te importaría..."
Gracia interrumpe:
– ¿Te vas temprano? Nunca.
Creo que es aún mejor así.
Antoine no entiende el tono de
ironía en su voz, Harry ya no entiende
que quiere ella que mande a ese hombre
fuera con Cloe.
– Para que descanses mejor y estés
más dispuesto mañana. - ella explica.
- No sé si estará allí más.
descansado. – solta Chloe, provocativa.
Harry casi tiene un ataque. La mente
plantea una serie de preguntas.
Ella hasta dejaría esa hermosa
cuerpo en las manos de ese hombre? Será
que Harry es tan insuficiente? Por
que Chloe trató a Antoine de esa manera,
mientras lo cambiaba?
- cuanto antes te vayas
mejor. - insiste Grace con una sonrisa.
claramente forzado.
Harry rueda los ojos, no
soportando imaginar. Cloe mira
él y no esconde una sonrisa casi de
contemplación.
- ¿Vamos entonces?
Chloe se despide de Grace con un
beso falso en la mejilla
– Ha sido un placer, Sra. Luis. – Gracia
es fríamente educado.
Puedo decir lo mismo, Grace. - ¿Está por ahí?
franja en su cabeza. - Gracia, ¿qué?
– Gracia Dorman.
Chloe logra una rápida sonrisa y
se acerca a Harry, dándole un beso
ligeramente persistente en la mejilla.
“Pensé que no ibas a decir adiós. –
él murmuró.
Ella entrecierra los ojos.
- Buenas noches. – dice Antonio.
- Hasta mañana. - Contesta Gracia.
Harry respira hondo.
- ¿Qué fue eso? - Libera Gracia.
- No tengo idea.
Grace le da una palmadita en el brazo.
- ¿Que pasó?
- Después de todo, todavía das
confianza para esa mujer. - ella da
una pausa, serio. - Nunca pensé eso
Diría eso, pero le pediré a George que
mirarte
- No fuiste tú quien dijo que ella era
una persona encantadora? – se burla.
- ¡Esa mujer me engañó!
Intercambian una buena carcajada.
Ya te estás enamorando de ella.
Harry suspira, mirándola.
– ¿Está tan claro?
- SU. – Grace frunce el ceño.
– Dije que estaba jodido.
- Sí, tú estás. no por
ella, pero por tu propio bien. Cual el
¿Tu problema, Harry? Como tu
enamorarse de una persona al principio
¿Mierda? – En el sexo, las almas se encuentran.
– No sé quién es peor. Tú con
esta pasión tuya o esa mujer con el
sentimiento de propiedad.
Harry claramente no entiende.
– Regresar al planeta Tierra, por
Por favor. Chloe estaba anotando más
territorio sobre ti. ella hirvió
hormonas femeninas que decían “esto
el hombre es mío”.
Deja escapar una carcajada.
- Es en serio. – Grace contiene una risa. –
Me asuste.
- Incluso parece.
“Está bien, no estaba asustado. Pero
Cloe es una mujer con personalidad.
fuerte y sabe lo que quiere.
– ¿Estás elogiando a Chloe? –
pregunta Harry, sorprendido.
– No exageres, Harry. Todavia no
ella me gusta. – Grace arregla su flequillo. –
Tampoco olvides que Chloe
Lewis se fue con el pintor de la noche
para una noche de amor. - ella dice
irónico.
– Por favor, no me lo recuerdes. –
Harry expira. - no entiendo eso
mujer. ¿Crees que ella podría haber hecho
que llamar mi atencion
“Creo…”, se asegura Grace a sí misma.
que nadie está atento a la conversación. –
¿Quiere saber? ella viene aquí
estuvo mal. Ella gastó una buena cantidad
con las pinturas de Antoine.
Honestamente, no sé lo que hiciste
mal que ella simplemente te deje
algún cambio.
Harry entrecierra los ojos, queriendo
parecer ofendido.
- No hice nada malo, lo sé.
hacer bien mi trabajo. - reembolso
él.
– Claro, tu problema es sentir
demasiado. - ella alfileres.
A la mañana siguiente, el secretario de
Contactos de Cloe Lewis
George para organizar una nueva reunión.
dentro de dos días, aparentemente el
El CEO quiere el resumen del trabajo de ayer.
Jorge se ve afectado por la tensión de
Harry mientras están sentados en el
Mostrador. el hombre esta inquieto
en el amplio sillón y tu corazón late
acelerado. Harry mira el
porta da sala de Chloe Lewis, ansiando
por volver a verla y encontrar la
ojos color miel más hermosos que jamás había visto.
– ¿Qué te dieron hoy? es solo uno mas
reunión.
a harry no le importa
La impaciencia de Jorge. el esta agitado
y ansioso, y por mucho que lo intente
mantener la calma, no podía.
Harry miraba constantemente la hora,
asegurándose de cuántos minutos quedaban
a la reunión.
– Si miras una vez más a
este reloj, te juro que me lo quitaré
muñeca y tirarlo por la ventana.
Se pasa las manos por el pelo
marrón, tratando de empujar el
nervosismo. O que Chloe Lewis queria
con una reunión en el último minuto? En
las ventas del último lanzamiento son
despegando, ella no podría querer uno
nuevo éxito tan rápido.
– A Srtª. Lewis irá recebê-los. –
anuncia María, la mujer con cabello
largo y rubio.
María mira a Harry. el estómago
se pone nervioso. - Qué
¿Qué pasó con Angelina? Ella era
excelente. pregunta George, refiriéndose a la
ex secretario de la presidencia.
- Milisegundo. Lewis es muy selectivo con
los empleados que trabajan
directamente con ella. - informa María
con la misma sonrisa
profesional.
- ¿Venimos? pregunta harry,
todavía ansioso, abriendo una sonrisa sin
gracia.
- Claro que sí. – María sonríe en respuesta.
La secretaria abre la puerta de la habitación y el
El corazón de Harry se acelera. cloe lewis
está sentada allí en su silla,
concentrado leyendo algún documento hasta
que tu mirada penetrante se encuentra con el
La mirada de Harry.
- Sr. Lewis. - George cumplidos.
Harry se queda mirando
para ella. no prestar atención a su
piel hermosa, pelo corto brillante o
por esos labios color cereza, todo
tu atención se centra en los ojos
astutos dela.
– James Colina.
Él la escucha decir y mira hacia otro lado.
con una sonrisa.
– James es solo una firma. Me
Llama a Harry, por favor. - informar
Harry, luchando por controlar el
enrojecimiento en su cara.
– Si insistes en esta tontería.
Chloe no lo mira, pero dibuja
una sonrisa rápida y discreta. a pesar de
todavía nervioso, a Harry le gusta verla
contradecir porque esa es Chloe
Lewis, la mujer que no quiere dar la
brazo para torcer.
– ¿Podemos sentarnos? - pregunta
Jorge cortésmente.
- Póngase cómodo.
Esos ojos color miel se vuelven
a Harry otra vez. Sin embargo, Cloe
es tan grave que a Harry le duele
dentro.
– ¿Y el resumen? ¿Donde está?
Harry tomó el documento de la carpeta.
que llevas contigo. - Yo pensé
que recibiría el resumen en línea. –
dice George, sacando el tema.
– Quería en persona. es todo eso
Cloe dice.
Nervioso y menos confiado, Harry
baja los ojos y se mira las manos.
Esas palabras escritas pertenecen a
¿Está por ahí? Cada letra, frase, línea es
inspirado en la mujer que tienes delante. Será
¿Qué notará ella? Si es así, ¿qué hace ella
encontrará que se describe a través de los ojos de un
hombre que apenas la conoce? y por encima
todo, que pensara ella de tus palabras
¿de amor? En este punto, Harry
considera un hombre patético.
– Mierda. Él murmura suavemente.
Harry está desesperado. Cloe no
Míralo, tu atención está
totalmente orientado al papel
las manos. Harry respira hondo, frustrado.
– Estamos abiertos a los cambios y
sugerencias - informa George, deseando
por una respuesta porque Chloe no
no aparece nada
Ella hace un gesto con la mano.
- Me gustó. - balbuceos.
- ¿Qué? pregunta Harry.
- Me gustó. - dice un poco mas
fuerte para ser escuchado más
facilitar. – Por ahora no estarán
cambios necesarios. también
te confieso que tengo algunas dudas
sobre esta increíble idea.
Harry abre mucho los ojos.
– ¿Qué dudas?
Vuelve a exhalar y mira a la
papel.
- Finjo que no entiendo el
tu sonrisa de quien vuelve a casa
cuando tus dedos rozan
mis paginas tu empresa es
amor, de modo que tan fácilmente un
sola noche de sexo se puede llamar
hacer el amor. Distraído camino por el
camino familiar de tus ojos,
mientras te doy un pensamiento
visible en la pequeña oportunidad de
Su atención. Y hasta temblando al verlo
ahí hago como que no soy yo porque yo
no quiero que vuelvas a huir y te vayas
apurado por leer entre líneas que
Me gustas tanto hasta el punto de extrañarte
palabras para expresar lo mucho que
deseo. Somos libres, no te doy
Pertenezco al igual que no te tengo.
Pero con cada toque, me desnudas y
despierta mi alma. – Chloe lee con
tu voz más suave.
– ¿Cuál es el problema de esta pieza? –
un escalofrío de aprensión recorre el
el cuerpo de harry
– Como tú, bueno, el narrador puede
asegurarse de que ella se escapó?
Harry puede imaginar lo que Chloe
se refiere, y tu cara se sonroja.
– El narrador no lo sabe, pero eso es lo que
mira y lo que siente.
Chloe lo enfrenta de una manera divertida y
malhumorado.
- Si tu lo dices.
Casi se queda sin reacción, con ganas de
saber lo que está pasando en su cabeza
mujer.
– De todos modos, Hill puede continuar con el
construcciones? – pregunta Jorge.
Sus labios se comprimen formando
una breve sonrisa.
– Hill debe continuar con el trabajo.
- Excelente. George esboza una sonrisa.
aliviado.
- Las palabras escritas hasta ahora son hermosas.
aquí, Colina. Un poco cursi, lo confieso.
Pero eres un talento mundial y te lo mereces.
este reconocimiento.
El cumplido sorprende a ambos hombres.
Harry casi se cae con fuerza ante las palabras.
viene de Chloe, pero está bajo control
manteniendo la boca abierta. Así que Jorge y
Chloe comienza a mirarlo.
- Perdon. no me esperaba la
elogio.
Cloe lo mira.
– No te acostumbres. No soy un
mujer para otorgar grandes elogios, Hill.
Pero fui sincero en mis palabras.
Ella se queda con ella intacta y
imagen habitual de un profesional frío y
poderoso. Y en este ambiente, en el ambiente
que le pertenece, Chloe se convierte
exactamente la mujer poderosa conocida
por todos.
– ¿Algo más, señorita Lewis? –
pregunta Jorge.
– Con el tiempo, haremos las cosas bien.
detalles, por ahora, eso es todo.
Pero ya les informo que seguiré el
de cerca la creación de esta obra.
– Natural ya que James Hill es el autor.
Desde el momento. -George no se perdería la
oportunidad de vender su pescado.
– Autor del género romántico. –
La corregí.
– El género más vendido.
Harry se pasa las manos por la pierna,
incómodo. George está hurgando
jaguar con palo corto.
– ¿Esto está en discusión? –
pregunta Cloe.
George engole seco.
– No, señorita Lewis.
- Fue lo que pense. - Chloe ordena
trabajos
hoy dia. de síntesis. – Terminamos por
En silencio los dos hombres
levantarse.
- ¿Colina? – pregunta con la cara.
inelegible.
Él la mira, conteniendo la respiración.
y parpadeando nerviosamente.
- quiero cenar contigo este
noche para hablar de los números de la
tu último lanzamiento.
- Todo bien. - murmuró Harry con
tus lindos labios formando un
sonreír.
George mira a Cloe y mira
perplejo.
– Esto es inviable, Sra. Luis. Yo soy
El agente de Hill y cualquier conversación de este
tipo debe ocurrir en mi presencia.
– No se preocupe, señor Coates.
Cualquier decisión será debidamente
formalizado para usted o incluso discutido
formalmente en la sala de reuniones.
– Mas...
- Sin más. – Cloe lo interrumpe. –
La cena es una invitación al autor y no
incluye la garrapata de tu mascota. LOS
a menos, por supuesto, que el Sr. Hill no
concordar.
- No me importa. - dice harry
de inmediato.
George está bufando de raiva.
– Estar listo a las siete.
– Combinado.
Atónito, Harry se aleja
volver a la recepción. Jorge es tan
ira que es palpable.
- ¿Cómo me haces esto?
¿Harry? ¿Dónde está nuestra asociación?
Siempre fuimos un dúo. - explota.
– Quiero cenar con Chloe, digo.
una Srta. Luis.
– Esto no es una cita. La mujer
está hablando de una cena de negocios,
¿entendido?
– No soy tan tonto.
Jorge frunce el ceño.
– Soy tu agente, Harry. Importar
de ti es mi obra.
- Eso no significa que no lo sea.
libre de hacer mi propio
opciones dice Harry obstinadamente.
- ¿Estás seguro?
- Tener.
George traga saliva, dispuesto a no hacerlo.
prolongar la discusión.
Los ojos grises de Harry se oscurecen.
aún mas. Chloe te está esperando con
una bata blanca y apoyada en un
bmw i8.
– dije a las siete. - dice con un
cálida sonrisa, diferente del tom usado
en la empresa.
Harry mira su reloj,
asegurándose de que no sea tarde.
- Son las 19:05.
– Cinco minutos de atraso para
deducir de su pago. – Cloe
otra sonrisa radiante.
Ele-ri.
- Prestaré atención la próxima vez.
– ¿Quieres otra cena? - ¿Está por ahí?
mira a Harry, intrigado.
– ¿No deberías? - él dice
suavemente.
Sus ojos profundos están fijos
en su.
- No puedes responderme.
sin hacer una pregunta, Hill?
Harry sabe que Chloe está cambiando.
de sujeto
- Tienes que querer estar siempre ahí
no controle, Chloe?
Ella levanta la ceja y la ensancha.
sonreír.
“No te responderé, Hill.
Le sonríe a Chloe, sin pensar en ello.
nada mejor que decir.
– Vamos?
– ¿Has pedido el taxi? - pregunta
él, sorprendido.
Cloe niega con la cabeza, pensando
gracia. Entonces ella sostiene la llave del BMW
i8.
- ¿Es en serio? vamos a dar un paseo
en ese auto? dice Harry con los ojos.
brillante y animado.
Ella se ve feliz a pesar de que lo intenta
contener la risa.
– En serio, Hill.
– Este coche es una máquina, Chloe.
La boca de Harry está abierta, babeando.
vehículo.
Chloe sonríe, disfrutando verlo.
de esa manera. Harry se parece más a un
niño en un parque de atracciones.
– ¿Quieres conducir? Piénsalo, yo
No ofrezco mi coche a nadie.
persona. Ella suena tan bondadosa.
Los ojos de Harry se abrieron de satisfacción.
– No, Cloe. Yo no puedo.
– Si ofrezco es porque
él puede.
- No no. sería demasiado abuso
mi parte. De hecho, ni siquiera sabría
conducir este coche. Estoy acostumbrado
con coches que todavía tienen embrague. –
muestra una sonrisa tímida.
Ella da una pequeña sonrisa, no
riéndose de él, pero riéndose de él.
- ¿Está seguro? Puedo enseñarte.
Cierra los ojos y respira.
- Tener.
– Como quieras, Colina.
Chloe abre las puertas del vehículo para
que puedan entrar.
- Además de ser hermoso, el auto todavía se abre.
la puerta arriba - él dice,
impresionado.
Harry no puede contener su alegría,
y Chloe parece encontrar esto divertido.
Ella arranca el auto y sigue el ritmo
tráfico pesado.
– Terminé no preguntando, pero ¿dónde?
cenamos?
- En mi casa.
- ¿En su casa? murmura Harry.
- Sí, en mi casa.
sus ojos brillan
peligrosamente.
- ¿Que pasó? – pregunta Cloe
nota la forma en que Harry la mira.
- No esperaba.
No pensé que te importaría. –
ella confiesa - Conozco tu casa,
Creo que es justo que te encuentres
mi.
Harry cora.
- Pero no fuiste a hablar de negocios.
en mi casa.
- No voy a atacarte como lo hago.
última vez. – Chloe sorri, provocativa.
Separó los labios, su aliento
acelerando. Aunque lo intenté no
recuerda, Harry no puede evitar
el pensamiento hace eco en su ingle. Él
está deseando a esa mujer.
- Cloe, Cloe. - reprende a Harry, un
voz baja y suave.
Cloe se ríe. ella está sentada al lado
él y el olor de su piel invade el
fosas nasales, aumentando aún más el deseo
que lleva Harry.
– No te preocupes, Hill.
- No estoy preocupado. - él
murmuró.
El hogar es una forma modesta de
referirse a la propiedad de Chloe Lewis. LOS
mujer vive en una mansión millonaria
ubicado en el barrio más caro de
Ciudad.
– Todas las personas se quedan
asombrado de tu casa así
¿como yo? Esto de aquí es impresionante.
– Aquí nunca viene nadie, bueno, yo
Nunca invité a nadie. ella murmura.
En un breve momento, Cloe
muestra fragilidad. Pronto, ella
recupera.
- ¿Por qué me invitaste?
Los ojos desconcertados se encuentran con el
de él.
- No sé.
– ¿Chloe Lewis no sabe algo? –
bromea Harry, queriendo recuperar lo bueno
humor.
“Nunca dije que lo sabía todo, Hill. –
ella sonríe.
- Verdad.
Harry la quiere como rara vez la ha querido.
alguien, e incluso se ve a sí mismo como un amante
amor enfermo. Aún así, él no
logra evitar los discretos celos que
comienza a crecer
- ¿Y las obras de Antoine? Gracia
comentó que usted compró algunos.
Ella levanta la ceja.
- Están esparcidos por la casa.
como muchas obras de arte. antonio es
un artista talentoso.
– No solo un artista para ti. –
Harry lo deja escapar, pero pronto se queda.
Rojo.
– Otro error, Hill. antonio no
pásamelo a mí.
- Estabas tan cerca.
ese día en la galería. - murmura.
- En una noche muchas cosas
suceder. Una noche es una noche.
- Por supuesto. Solo una noche.
- Exactamente.
Chloe está de pie, frotándose los talones.
en el suelo de madera de forma natural.
Ella no parece afectada por el asunto.
– Quiero mostrarte algo, Hill.
- ¿A mi?
- Sí. Mirándolo, Chloe sonríe.
- Está bien. Harry se ve un poco nervioso,
mientras estira la mano para sostener el
su mano. Cloe mira su mano.
antes de sostenerlo. Él le sonríe,
tratando de ocultar tu aliento
acelerado. Su corazón parece rebotar
con el suave toque de su mano.
- ¿Lo que quieres mostrarme? –
pregunta tímidamente.
Chloe se detiene repentinamente frente a
una puerta grande
– Compruébelo usted mismo, Colina.
- ¿Yo puedo?
Animado por Cloe, Harry se vuelve hacia
pomo y abre la puerta. Una vez más,
el hombre está boquiabierto. eso es el
la biblioteca personal más grande de la historia
visto.
- Increíble. – tartamudea.
Cloe sorri.
– Algunas de las colecciones te encantarán
limitado que tengo.
– ¿Tapa dura y original?
- Exactamente.
Caminan hacia el estante
indicado por Cloe. harry dedilha os
dedos en los libros. Él esta
totalmente impresionado con ese
colección.
– Imposible que los hayas leído todos.
esos libros. dice distraídamente.
– Soy un ávido lector, Hill. –
ella finge estar ofendida.
Harry se sonroja, avergonzado.
- Es porque eres mujer
ocupado. Él explica en voz baja.
Esboza otra sonrisa y pasa el
pelo detrás de la oreja.
“No he leído mucho últimamente.
Los compromisos ocupan la mayor parte
de mi tiempo - Chloe da dos pasos
más cerca de él. - Y en la pequeña
tiempo libre me queda, me gusta
conocer gente y disfrutar de un
poco.
– ¿Disfrutar sexualmente?
– Sí, sexualmente. - ella dice,
provocativo.
Toma una respiración profunda, controlando el
inmensidad de deseo en tu cuerpo.
Chloe parece amarlo tanto como él.
querer.
– ¿Hay algún libro de James?
colina aquí?
- ¿Qué piensa usted?
Chloe se acerca a uno de los
estanterías buscando un libro
específico. Entonces, en tus manos está el
primer libro publicado por James Hill.
- Es mi primer libro. - dice
él, confundido, casi emocionado.
- Sí.
'Wow...' Harry hace una pausa. –
Este libro no tuvo un buen alcance.
Ventas.
– La crítica fue cruel. Personalmente
Considero el mejor libro del autor.
– Jura?
– Sí. Un verdadero romance sin
melodrama.
Ele sorri. Realmente Chloe Lewis
Había leído ese trabajo.
- Lástima que no se vende. –
déjala ir, manteniendo el libro en el mismo
lugar.
– Entonces, ¿tengo un fan?
– Tú no, Harry. Pero tal vez james
Hill tiene.
Harry a observa silenciosamente,
pero tus ojos parecen estar puestos
llamas Cloe es una mujer fantástica,
hermosa e inteligente. ella lo es todo
siempre soñado.
- ¿Qué pasó, colina? - Cloe se levanta
mentón.
- Y si esta vez, te quiero
saber un poco mas?
chloe frances cada uno, y harry
pregunta en silencio si ha ido lejos
demasiado.
- No me has conocido antes.
bastante?
- No es suficiente.
Harry agarra su rostro, tirando de ella
difícil para ti. Su boca invade
ella, en respuesta ella invierte con
fervor. Eso es un beso violento.
De repente, Chloe se aparta de él y dice
jadeo:
“Esa no es una buena idea, Hill. I
Tengo mi regla: deja solo uno
noche con alguien.
Él sostiene su barbilla, inclinándose.
tu cabeza hacia atrás para que puedas
mirarla fijamente y descifrarla
palabras.
– A la mierda tu regla. no irás
huye de mí otra vez, Chloe.
Harry la empuja con fuerza contra el
estantería gigante para libros. Una más
su lengua invade su boca.
Chloe pasa sus manos por ese cabello
marrón, tirando de él. la sangre hirviendo
en las venas sus manos se mueven
sobre
y dejarsuque
cuerpo,
corraabriendo
sobre tussu abrigo
hombros.
Él la mira con ese vestido negro.
cortos y que realzan las piernas expuestas.
– Serás mía, Cloe.
Vuelve esa boca febril
devorarlo rápidamente. a cloe no le importa
por esas palabras, ella está ardiendo
del deseo Sus manos recorren
su espalda para desabrochar el
vestido, en un movimiento rápido el
la cremallera se abre y el vestido se tira a un lado.
- Quiero sentirte. – tartamudea.
Chloe permanece paralizada bajo
esa forma feroz suya. harry se agacha
y se quita las bragas de encaje, haciendo
el camino de regreso trazando la lengua
en ese cuerpo caliente. el besa los senos
ella y muerde el pezón con cierta fuerza,
para que la haga gemir y anhelar
más. Inmediatamente después de que Harry recoge a
bolsillo, se desabrocha los pantalones y los deja caer
Su garganta se seca viendo
toda esa grandeza.
- Tu eres deliciosa. - dice harry
suavemente.
Antes incluso de tocarla, Chloe gime.
suavemente. Harry sostiene una de las piernas.
ella, levantándola ligeramente. La mano
de él se desliza hacia su sexo y luego el
dedo ágil entra, por lo que la palma de la
la mano lo frota. El movimiento es delicioso.
y sus caderas se mueven
involuntariamente mete otro dedo,
moviéndolos rítmicamente.
– Estás mojada, Cloe.
- Aaah, Harry. - ella se retuerce y
gime - Yo te quiero.
– ¿Ahora quieres?
Harry deja de moverse antes
aunque Chloe puede confirmar o
negar. Sin embargo, él no quiere torturarla.
y se está poniendo un condón. La boca
su hambre se reúne con la de él
en una voracidad, sin ninguna voluntad
huir.
"Te deseo", murmura Chloe.
otra vez.
Él levanta su cuerpo,
presionándolo contra el estante
madera. Buscando apoyo, Cloe
agarra el estante y todo el estante
rango. Se ríen y sus bocas se vuelven
encontrar algunos más. así que harry
lo penetra y libera aire. ella gime
ruidosamente en un orgasmo
alucinante. su cuerpo sigue
subiendo más alto, mientras Harry mete
cada vez con más fuerza. Cloe sonríe,
enredar los dedos en el cabello
marrón. el la esta mirando
ojos oscuros y sibilancias.
– Goze Chloe. – murmura Harry.
Harry parece tener una especie de
poder porque dos palabras son capaces
para hacerla cerrar los ojos y gemir en voz alta
de nuevo en esa embriagadora explosión.
No para, sigue a ese ritmo
agradable. Su aliento es sibilante
y acelerado. Harry entierra su cara en
su cuello, mordiéndolo. cloe si
se deshace embriagado por el placer. Él agarra
sus caderas y empujones duros,
llegando al orgasmo de una manera gloriosa
y agotador
– ¿Qué es jodidamente duro? –
susurra Chloe mientras recupera su
respiración.
Él se ríe en su cuello, todavía
tomándola por la cintura, mientras ella
la respiración se calma. ella acaricia la
su cabello, resistiendo el impulso de
besarte de nuevo.
- Eres tan maravilloso.
Harry sale de él y lo pone
en el suelo, dándole un tierno beso en la
labios. Chloe se estremece ante eso.
gesto.
– Lo siento por romper tu regla.
– Eso fue una excepción. - susurros
¿Está por ahí?
- Yo tampoco aceptaré cambio.
esta vez.
Cloe parece incómoda.
– Toma mi vestido, por favor.
- ¿Que pasó?
- Toma mi vestido. - ella repite.
- Hablar. - insiste Harry, queriendo
entender la situación.
- ¿Crees que el dinero era
te fuiste por sexo?
Su expresión es seria y sincera.
- ¿No fue?
Chloe frunce el ceño y aprieta sus bíceps
de él.
“No entendiste nada, Hill.
Ella se queda quieta y toma el vestido de la
piso.
- Cloe?
Harry no obtiene respuesta.
– Chloe, por favor.
Él la atrae hacia él, acariciándola.
fila de columna
- No quise pensar mal de ti,
pero ese mensaje...
- ¿Cuál es el mensaje? - pregunta
ella, su voz tensa e irritada.
- ¿Lo juras? No lo interprete mal. Solo es
una noche, sin compromiso. Espero
que el dinero es suficiente. - Harry
dice la parte escrita por ella con voz
irónico.
– ¿Cómo llevas este mensaje a
¿Ah, de verdad? ¡Estaba borracho!
– Me dejaste dinero, Chloe. –
enfatiza las palabras.
Cloe casi se ríe.
avergonzado.
– Fue por la bebida energética que robé
tu nevera
– ¿Me robaste la nevera? –
Harry sonríe, sorprendido.
Ella asiente.
“Estaba tan exhausto como lo estoy ahora.
Harry la mira con escepticismo.
- Es verdad.
- ¿No crees que soy un chico?
programa?
Ella deja escapar una fuerte carcajada.
- ¿Esto es serio? - Chloe contiene una risa.
"Sí", murmura Harry, bajando
los ojos. – ¿No es así?
- Nunca. Solo puedes estar loco.
- No sé qué decir.
Harry niega con la cabeza,
avergonzado.
- Me encantan esas camisas tuyas. Ellos
hacerte encantador. - Cloe baja
manos sobre camisa a cuadros de color
Marrón.
Observando-a deliciado, Harry
exhala ante ese toque.
- Todo bien. Yo también tengo hambre.
Chloe y Harry van a la cocina y al
salmón a la parrilla con sus
las guarniciones se sirven en
cuencos de porcelana blanca.
- Puedes llevar cosas a la sala
cenar conmigo?
– ¿Por qué no cenamos aquí?
- ¿En la cocina? - ella pregunta,
sorpresa.
– Sí. Es menos trabajo.
– Si no te importa.
- No me importó. - la tranquiliza
con una sonrisa.
– Cena en la cocina entonces.
Sus ojos llevan un
expresión que Harry no puede
comprender. Sin embargo, elige no
decir nada al respecto.
– ¿De quién aprendiste?
cocinar así? Es todo con una cara
deliciosa.
- Yo no lo hice, no lo sé.
cocinar. – Confiesa Cloe. - Yo compré
todo en un restaurante.
Harry franze a testa.
- Qué quieres decir con que no sabes
¿cocinar? – bromea.
- No todas las mujeres saben
cocinar. Normalicemos esto.
– No eres una mujer dotada. –
dice Harry teatralmente.
– De hecho, soy una mujer dotada,
pero tengo diferentes habilidades. –
Chloe contesta con orgullo.
- En realidad. - de acuerdo con
malicia.
- Aún no conoces mi
habilidades.
Los ojos de Harry se iluminan.
- Pervertido y sexista.
Levanta una ceja y abre una
sonreír.
- Estaré tranquilo y disfrutaré de la
salmón comprado en el restaurante.
- Mejor. - ella alfileres.
Harry sonríe, disfrutando ver a Chloe.
Lewis cómodo y a gusto.
CAPÍTULO CUATRO
Grace y Harry están sentados.
piernas cruzadas sobre la alfombra gris del
Su apartamento. Ha sido un tiempo
más de veinticuatro horas desde el
segundo encuentro amoroso que tuve
con Chloe, y Harry parloteaba
respeto.
– Después de la cena, me fui y
no nos hablamos más. ahora no lo se
si llamo a cloe o si le doy su espacio
para ella. me encanta estar con esa
Mujer, ella me complace como nadie
y nunca me cansaría de eso, pero estoy
cansado de actuar siempre como un hombre
romántico, patético y apasionado. - dice
él, arrojando su cuerpo al suelo para quedarse
mirando al techo.
Ella toma una respiración profunda y sus ojos se a
estrecho.
- Sólo me pregunto cuánto tiempo
tu cansancio durará, Harry. – Gracia
ponte la mano en la frente seguro
calcular las siguientes palabras. –
Realmente desearía que fueras
mirándote más pero la verdad
es que solo estas actuando para
inseguridad. ¿Tienes miedo de lo que
Cloe, Srta. Poderoso, piensa en el tuyo
respeto. Muy bien, la cosa del chico de
programa fue un error, pero lo que
ella realmente piensa en ti? que todavía
te intimida.
Harry está mirando cuidadosamente,
muchas ganas de escucharlo y saber que
que Grace pensa.
- Vives buscando el amor, si
juzga a un hombre enamorado, pero vive
romperse la cara en cosas que no
p q
existe. -Grace no quería dar un
ataque, pero tienes que hacerle enfrentar el
verdad. - Y ni siquiera me refiero a
tu manera intensa de amar, digo en
relación contigo mismo. Nadie puede
vivir para siempre en la inseguridad. En
tres reglas de la vida son: despierta, ama
quién es y arriesgarlo todo. Y si una persona
llegar a tu vida y no amarte, pues ella
te sacudirá hasta que despiertes.
el tiene los ojos muy abiertos
contra esas duras palabras.
- ¿Entiendes lo que estoy hablando,
¿Harry? Su voz se suaviza.
Harry se pasa los dedos por el cabello.
- Tienes razón. - murmullos.
Grace da un largo suspiro de alivio,
porque teme una reacción emocional por parte
de harry
– Ya sabes lo que vas a hacer en
relacion con cloe?
– Todavía no sé qué hacer. –
confiesa
El corazón de Grace parece
aprieta porque Harry muestra un
predestinación a ser confundido.
- Espero no arrepentirme de lo
Diré, pero luego me quedaré sin hacer
cualquier cosa. Solo haz algo cuando estés
seguro arriesgarlo todo.
El hombre de corazón abierto
se queda con esa mirada gris y
confundidos, de esos que se sienten patéticos y no
sentirme digno de todo un amor.
– ¿Por qué tengo que amar a la gente?
complicadas? – murmura Harry,
pasándose las manos por el pelo de nuevo.
– Porque estás confundido y tienes un dedo
podrido. Grace muestra una pequeña sonrisa.
de aquellos que tratan de restaurar la armonía.
Su expresión
parece se suaviza
estar disfrutando deyla
comentario. Grace estira su cuerpo en el
alfombra al lado de Harry y presiona uno de los
sus manos. Su cuerpo se relaja.
“Te deseo lo mejor, Harry. –
ella murmura.
- Voy a estar bien. tengo lo mejor
amigo a mi lado.
Grace mira hacia otro lado.
- Cambiando de tema. tu y cloe
dijo algo relacionado con el negocio
durante su visita a su casa?
Harry parpadea.
- No.
– George estaba furioso y diciendo
que Chloe haría su cabeza para un
cambio de agente.
- ¡No! exclama Harry. - Nunca
tocamos el tema.
“No es lo que George cree.
Él encuentra esa hipótesis tan ridícula
que suelta una carcajada.
– Buena suerte lidiando con el huracán.
enojado que es George. – Alerta de gracia
de buen humor.
Harry frunce el ceño, pero está
una sonrisa burlona.
– Tú y George han estado hablando.
¿mucho? ¿Existe la posibilidad de querer
¿Acabar con la nostalgia?
- Por el amor de Dios. - su voz
falla. Deja escapar otra carcajada.
- Una señal. - bromea Harry.
– En serio, Harry. Ya caigo en la mentira
de las novelas que las mujeres
cambiar a los hombres sin carácter. la lección fue
bien aprendido y no quiero revivir otro
vez.
- Si tu lo dices.
Grace niega con la cabeza, sonriendo.
- Eres un gran idiota.
La campana suena.
- Finalmente. él dice.
– ¡Nuestras queridas cervezas! –
exclamó Gracia.
Habían hecho un pedido en el
aplicación de entrega porque el stock
La botella de cerveza de Harry ya estaba vacía.
- Contestaré al timbre. - informar
ella, levantándose de la alfombra llena de
emoción.
Harry no responde, se queda
acostado en la alfombra.
– Cervezas. cervezas - tararea
Gracia.
Se ríe con ganas.
- ¿Entonces yo soy el idiota? –
bromea Harry.
Grace abre la puerta y de repente se pone de pie.
en silencio. no es lo que se esperaba
no es la entrega de la solicitud. Es ella,
Es Miss Mighty, es Chloe Lewis.
– Gracia, ¿no? – pregunta Cloe
con cierto desdén.
Grace la mira fijamente, tratando de descifrar el
intención de esa mujer, tratando
imagina las implicaciones de esa visita
repentino hará que tu amigo
confundido. ella no es feliz con
esa visita inesperada.
– Gracia, ¿qué es? - él pide,
sigue mintiendo.
- Vine a hablar con Harry y parece
que él es - Cloe se levanta
ceja, mirando a la
tus uñas rojas.
Grace duda por un momento.
- No es el repartidor. - dice ella en
alto y claro.
Harry levanta la cabeza para ver
de la puerta
- Cloe?
Alentada por su voz, Chloe
más cerca de la entrada
apartamento.
- La propia.
Un soplo de esperanza envuelve
Harry.
- Entra, por favor. - él dice
rápidamente, levantándose ágilmente.
Chloe entra en el apartamento con una
sonrisa soberbia y victoriosa. harry a
reloj. Cloe es maravillosa como
habitual con su poderosa postura,
expresión enigmática y su mirada
habitual. Lleva un abrigo largo que
es de tacón cerrado, fino y elegante, y
seguramente debe estar usando un vestido
debajo del abrigo
Grace respira hondo y el repartidor
finalmente aparece.
- Disculpe el retraso. el tráfico es
horrible.
- Todo bien. – Grace toma la
bebe y paga al repartidor.
Ella está a punto de entrar de nuevo
en el apartamento, pero teniendo la visión de la
Los ojos brillantes de Harry con la llegada.
de Chloe, Grace sabe perfectamente que
ya no cabe ahí.
- Me voy, pero me llevo
las cervezas conmigo.
– Gracia. dice Harry.
Grace golpea a la puerta.
- Mejor así. - dice Cloe, tomando
el abrigo y, bingo, llevaba un vestido en
un tono amarillo claro.
- ¿Porque? - Harry parece inseguro.
Chloe se calla, mirándolo.
– No esperaba tu visita, Chloe.
- Yo se.
– Si viniste a hablar de lo nuevo
el proyecto es el mismo, todavía no
Tuve tiempo para crear algo más.
Ela franz cada uno.
“No es lo que parece, Hill. En el final,
tienes tiempo para recibir visitas.
Harry mira a Chloe sin
saber qué decir.
– Esta Gracia está siempre contigo,
¿no es? Ahora estabas aquí solo.
- Ella es mi amiga. - sale su voz
como un susurro
– No me gusta nada. No
Puedo soportar toda esta cercanía.
Tratando de ocultar una sonrisa, Harry
pasa tu mano por la barba que había crecido
un poco.
– ¿Estás celosa, Cloe?
Chloe entrecierra los ojos y toma unos cuantos
pasos hacia él.
“No estoy celoso, Hill.
- ¿Ah no? que nombre le das
¿para eso?
– Posesión. tengo posesión.
Sus labios se abren como el
la respiración se acelera. Entonces Harry recuerda
de la conversación que tuvo con Grace.
– ¿De qué se trata su visita?
Mira el hermoso rostro de Harry.
– Vine a buscar algo.
- No sabía que tenías
olvidé algo aquí. - dice Harry, todo
revoltijado.
Cloe sonríe y se acerca a él.
tocando tiernamente su rostro.
Siente el toque de esa mano delicada
en tu altísima barba y un escalofrío
cruzar tu cuerpo.
– Vine a buscarlo – Chloe da un
pausa sensual. - mi placer.
El corazón de Harry se acelera y el
el hombre se derrite por dentro. Ella está
allí porque quieres.
- No pensé que fuera
suceder. – confiesa, sus labios
curvándose en una
Sus ojos miran sonrisa. a su rostro masculino.
fijamente
y guapo, estudiándolo.
- No UE, Hill.
Harry se acerca y se cepilla el pelo.
ella detrás de la oreja.
- te quiero follar y luego
irse. - deja que Chloe siga con eso
sinceridad brutal.
Él la mira con una expresión amable,
al tratar de racionalizar y guiar la
parte intelectual de su cerebro para
toma el control para que no sientas
despreciado
- ¿No ves que no vas a huir?
¿de mí?
Chloe lo ignora deliberadamente.
– Tú me deseas, Cloe.
- te quiero follar y luego
irse.
- ¿Estás seguro? Y ese tuyo
¿regla?
Su cara se vuelve salvaje.
– Dane-se a regra. Dane-se a
excepción.
Firmemente, Chloe asegura su barbilla
la suya hasta que tu boca se encuentre con la suya.
El calor, las ganas, la calentura lo invade.
Espontáneamente Harry responde y
tus manos agarran las curvas del cuerpo
ella, tirando de su vestido.
- Vamos a joder a mi manera.
- De tu manera.
Su erección está contra su cuerpo.
su. Chloe lo besa una vez más, luego
tus labios están en su oreja,
hasta el cuello. Harry gime.
Sus manos acariciaron sus hombros
y recorre el camino a través del pectoral,
pronto tus dedos comienzan a desabrocharse
la camisa blanca
– Hoy no es ajedrez. ella murmura.
- No es.
Harry muestra una maravillosa sonrisa y
tentador. Chloe deja la camisa de Harry
deslizándose sobre los hombros, mirando el
pecho desnudo. El pecho está definido y así
atractivo. Ella pasa sus dedos por su
pelo y tu boca pronto vuelve a besar el
Su cuello.
– Eres hermosa, Colina.
Sus manos están en sus muslos,
agarrándolo, tocándolo, hasta que en un
movimiento Harry tira del vestido para
levántelo y sáquelo.
- A mi manera. - Chloe lo regaña
en voz baja.
Sonriendo a través de sus labios,
el corazón de harry está acelerado
cuando Chloe lo hace acostarse en la alfombra
salón gris. ella da un beso
caliente, largo e impresionante. Con
La agilidad de Chloe comienza a descender sobre
Harry, dejando un rastro de besos.
- Así que no voy a ser capaz de tomarlo.
Cloe sonríe. Harry sabe que la mujer
lo quiero en tu boca. lentamente ella
se abre los pantalones y luego se arranca los pantalo
ropa interior juntos. Chloe juega con su lengua
alrededor de ese poderoso miembro,
luego ponlo en tu boca.
– Cloe. - gime.
Ella quiere eso, lo quiere a él y todo
esa virilidad. Así que Cloe la
se hunde completamente en las profundidades de tu
boca y la chupa con fuerza. ella prueba el
pruébalo en tu boca.
– Por favor, Chloe. – Harry ofega.
Harry mira esa cara bonita y
perverso, lamiendo sus labios. cloe tira
sus bragas y se monta abruptamente en
encima de él, viéndolo desmoronarse
bajo ello. el sentimiento es poderoso
sentir cada centímetro de esa extremidad
fuerte para llenar deliciosamente. ¿Está por ahí?
gime Harry deja escapar una sonrisa.
picante. Uno se pierde en el otro.
Esa es la posesión de Chloe.
– Harry.
Criándose, la mujer permite
sentir lleno lleno. O
maravilloso placer cuida de tu
ser. Chloe se move ritmicamente, de
forma en que penetra cada vez más
fondo. Ella pone sus manos en su pecho
él y comienza a moverse más
lentamente. Harry mira fijamente esa mirada.
fascinante y abrasador. Cloe
domina a un ritmo incesante.
- Harry. - repite en voz baja
El placer estalla en sus venas, ella
se retuerce y gime ruidosamente. Harry es
jadeando, sangre agitada por el calor
embriagador. ella sigue moviéndose,
mientras acaricia sus pechos,
apretando los pezones. otro gemido
elevado. Harry prueba esa piel
suave y fragante, así tus brazos
acercar sus caderas
si.
– Ah, Cloe...
Las bocas sedientas se encuentran en
un beso abrasador y sin aliento.
- ¿Lo que hiciste para mí? - murmura
¿Está por ahí?
- ¿Lo que hiciste para mí? - él dice
con una sonrisa lenta.
Otro beso y Chloe se baja de la cima.
él, sentándose a su lado. Ellos
yacen quietos, divirtiéndose
con satisfacción
- Ven aquí.
- No.
- Ven aquí. – pregunta Harry con una
mirada suplicante.
Ella inhala, cediendo a su pedido.
Harry envuelve sus brazos alrededor
Chloe y ella apoya su cabeza en ella
cofre. Su corazón sigue siendo tan
acelerado,que Harry teme que Chloe
puede escuchar los latidos fuertes. Él
acaricia su cabello.
– Sabes que tengo que irme.
Los ojos de Chloe son serios y el
boca forma una línea rígida delante de la
realidad. Su sonrisa desapareció.
- Usted quiere ir. - Le corregí.
- És mejor asi.
el la mira con la cara
desvanecimiento. la tranquilidad de
Harry es interrumpido por el regreso.
en el lado separado de Chloe. La reacción
lo suyo es increíble, totalmente
inesperado para él.
– No tienes que ir. - murmura.
Cloe frunce el ceño,
capturando cada destello de la cara de
Harry.
“No lo pongas difícil, Hill.
Después de un momento, Harry hace
si con la cabeza cloe si
acércate y besa bien sus labios
luz, luego levántese de la colchoneta. Él
cierra los ojos, luego ábrelos de nuevo
y mira esas hermosas espaldas, las
cuerpo flaco y culo pequeño
arrogante.
– Eres una hermosa vista.
– Lo sé, Colina. - ella bromea, dando
una risita
– Nada egocéntrico. –
alfiler Harry.
- No todo el mundo dice que soy un
narcisista?
Chloe muestra una sonrisa cautelosa.
en una expresión que Harry no puede
identificar.
– No eres narcisista, Chloe. - dice
Harry con ternura.
- Aparentemente no eres un buen tipo.
observador.
sus ojos se encuentran
otra vez. Cloe esboza una sonrisa
juvenil y su expresión es suave otra
vez.
– Tal vez soy un buen mentiroso.
- Probablemente. - Chloe deja escapar un
risa divertida.
Harry se sienta y hace una pausa para
un momento. los ojos grises
oscurecemos. Cloe se está acabando
vestir.
– ¿Esto seguirá pasando? –
Harry susurró.
Ella no dice nada.
- Disfruté haciéndote una visita. –
Solta Cloe.
- Me siento honrado. – bromea.
Esa mañana, Harry sale del edificio.
y camina a la cafetería más cercana
para conocer a George Coates.
Harry le pide un café con leche y
un puro café para su agente, que
seguramente estará de mal humor
– ¿Tuviste que hacer una cita tan temprano? –
se queja George con las ojeras debajo de sus ojos
sobre piel pálida.
– La gente normal disfruta de la
luz del dia.
George sonríe irónicamente y
estar de acuerdo.
– Te traje un café negro.
- Gracias.
Toma un largo sorbo de su café.
- Tenemos que hablar de la mía.
cenar con Cloe. - dice Harry en un
tom cauteloso.
- Sí, necesitamos.
George lanza una mirada incierta,
nervioso incluso, por Harry.
Grace me dijo que estabas
preocupado por esta cena.
¿Grace dijo? - él pide,
irritado.
- Sí.
- Ella no pierde el hábito de hablar.
demasiado.
Harry suspira.
– Grace quería ayudar.
– Estoy viendo una gran ayuda. - él
bufa
– La cena no estaba relacionada con
nada de lo que estás pensando.
– ¿De qué se trataba? - Jorge no
puede ocultar la preocupación.
- No hablamos de negocios.
– ¿No es así?
George tiene una sonrisa falsa en su rostro.
rostro.
– No, Jorge. - dice harry
fríamente.
- ¿No es lo mismo?
- No.
Completamente desconcertado, George
le guiña un ojo a Harry. su ira es
se convierte en asombro.
– Pensé que la Sra. poderoso lo harías
convencer para conseguir otro agente.
– ¿Por qué haría eso?
- Por ese evento
no bar.
El desconcierto de George es tan
cómic. Harry no puede evitar
la risa.
– No hay gracia. - se queja.
– Por supuesto que lo hay.
George frunce los labios, reprimiendo
o arroz.
– Nunca tocamos el tema. –
asegura Harry. - De cualquier forma,
eres mi pareja
- Somos desde
un dúo de hace años.
mierda.
Harry Ri.
- Un dúo de mierda. - el repite.
La expresión preocupada y enojada.
de George se desmorona. La discusión
terminó
– Usted y la señorita Almighty son
juntos?
– ¿Sra. Poderosa? tu y la gracia
apodado así? - Harry sonríe
relajado.
George sonríe irónicamente y
estar de acuerdo.
- Eres horrible. - Harry suelta
una risa breve.
- ¿Estan juntos? - el Insiste.
– Chloe Lewis es una mujer libre. –
murmura en respuesta.
Con una sonrisa malvada, George
lanza una mirada rápida a Harry.
– Chloe Lewis es una mujer fácil.
– No repitas eso. - advierte Harry,
levantando una ceja. – Cloe
es cualquier cosa menos fácil.
George se ríe con desdén.
- ¿No es fácil? señorita poderosa
fue con el pintor, luego contigo y
apenas ayer la conocí con otro
hombres.
Harry frunce los labios.
- Debes estar equivocado.
– Estoy seguro, Harry. fue la señorita
Poderosa acompañada de un hombre,
por así decirlo, hermoso.
- Eso no quiere decir que fuera un
encuentro sexual Él frunce el ceño y
suena angustiado.
– El hombre es ciertamente un CEO
como ella, pero el encuentro fue sexual.
Me choque Harry todavía
Jorge .
- El hombre lo agarro de la cintura.
de esa mujer con una posesión. ¿Está por ahí?
tampoco se quedó atrás, jugando
contra él, queriéndolo.
El rostro de Harry se cierra, y él
engole seco.
- No puede ser verdad.
- No te dejes engañar por esa mujer,
Harry. Siempre te he advertido que Chloe es
un 10/10. -Jorge hace una pausa
cauteloso. - No tienes oportunidad
comparado con el hombre de ayer. O
el hombre tiene la mirada mas grande de un millona
con un traje de diseñador y un reloj
Dios cual es el valor. Además, el hombre
Es prácticamente un Michael B. Jordan
con todo el cuerpo definido.
- Gracias por darme ánimos.
– Los amigos necesitan ser honestos el uno con el
con otros.
Harry se pasa los dedos por el pelo
en un vano intento de disfrazar su
frustración.
- Yo se. - murmura.
Su corazón está destrozado.
Harry recuerda esos ojos color miel.
que puede hacerte sentir
completa y a veces tan pequeña. Él
la quiere, sabe que es capaz de amarla, pero
aparentemente Chloe Lewis no quiere vivir
un amor.
Harry está frente a la editorial EL,
mirando hacia la puerta. Él esta
quieto y examinando su decisión, pero
Las palabras de Grace la nublan.
mente: arriesgarlo todo. el cree eso
esa es la decisión correcta.
Las personas están involucradas en su
Tareas. Harry está mirando a su alrededor,
buscando a Chloe Lewis. él consigue
moverse incómodamente. O
El pensamiento de Chloe se encuentra
otras personas es insoportable para él.
aunque no tengan relacion
y que Chloe no ha prometido nada
clase de fidelidad, Harry siente
necesita saber por sí mismo qué
ella quiere de él.
– ¿Señor Hill? - María interrumpe el
su ensueño.
- Necesito hablar con la Sra. Luis.
– ¿Tienes una cita con
¿Está por ahí?
Sus labios se contraen en un
línea intransigente.
- No.
- Milisegundo. Lewis no responde a nadie.
sin horario previamente programado.
Chloe nota la presencia de Harry y
le sonríe. Un hombre que ignora el
presencia de Harry, la acompaña
con las manos firmemente detrás de la espalda.
– Está bien, María. - informa Cloe.
Harry la mira, impasible.
– ¿En qué puedo ayudarte, Hill?
Sus ojos se encuentran. Existe una
energía tangible entre ellos.
- Necesito hablar contigo a solas.
– Gerald, puedes esperar en el
¿mi sala? ella pregunta suavemente.
Harry mira una cara y luego otra,
boquiabierto ese seria uno de
casos sin su compromiso? Lo hace
él mismo nunca sería suficiente para
esa mujer poderosa?
– Por supuesto, Cloe. - dice el hombre
pelo claro casi rubio y casi dos
metros de altura.
– María acompaña a Gerald.
Gerald entra en la sala de estar.
presidencia, pero Harry tiene la impresión
que en todo momento el hombre mira
de vuelta hacia Cloe. Ese
el gesto del hombre es realmente la verdad o la
la inseguridad estaría creando paranoia en
¿su cabeza?
– Adelante, Colina.
Chloe muestra una sonrisa deslumbrante,
pero Harry no corresponde, causando
la mujer está intrigada.
– Vas a hablar aquí o prefieres hablar
en la sala de reuniones?
– Porque tu habitación ya está ocupada,
¿no es? – pregunta con algo de celos.
Ella se cruza de brazos y lo mira fijamente.
- Estoy seguro de que no.
vine a hablar de eso, así que dilo desde
una vez. - la frialdad se apodera
de esa mirada
Sus ojos están muy abiertos,
aterrado.
– Tienes razón, Cloe. No vine
habla de tu habitación, pero
aparentemente la respuesta es la misma. –
dice suavemente.
- Realmente espero que no lo hagas.
vine a hablar de...
– Exacto, Cloe. vine a hablar
sobre nosotros. Harry la interrumpe.
- ¿Es eso mismo? Viniste a EL,
a mi lugar de trabajo para tratar
de asuntos personales? - dice Cloe
irritada.
Harry frunce el ceño porque no había
se detuvo a pensar en ello.
- Sé que no tengo derecho a venir
Hasta ahora, Cloe. - murmura,
luciendo incómodo. - Pero tú
me está volviendo loco de alguna manera
que termino bajándome del eje. No
Puedo entender lo que una mujer
como quieres con un hombre asi
I. no puedo entender que
quieres estar en brazos y en
brazos
- Estedeno
otros hombres.
es un tema para ser discutido.
aquí, Colina. EL es un serio y
respeto. iré a tu casa más tarde
para abordar este asunto. – Cloe
tiene la gracia de mantener la voz baja.
El nerviosismo y la pena son
evidente en sus facciones.
- Contestame primero. Lo que tú
quiero venir a mi casa para estar en
mis brazos y al poco tiempo de partir con otro
¿hombres? - La voz de Harry es baja y
decidida.
Chloe fica boquiaberta, como se
Harry la levantó del suelo.
- Extrañar ¿Luis? - Mary trata de llamar al
atención.
Están involucrados en la discusión,
para que ignoren o no den
relato de la presencia de María.
- no te voy a contestar
absolutamente nada, Hill. No es
es posible que no estés viendo
problema llegando a mi empresa
para enfrentarme. esta situación es
abiertamente problemático.
Cloe lo mira con los ojos.
hirviente.
- No me iré de aquí sin un
responde, Cloe. - Harry exige saber.
Ella toma una respiración profunda, pasando sus
en pelo rubio corto.
- En algún momento fue
prometió algo de mí, Hill? –
pregunta Chloe, exasperada. - Yo soy
una mujer posicionada sexualmente, y
sí, experimento varias conexiones.
Harry se encoge de hombros.
- No juzgo la forma en que haces ejercicio.
tu sexualidad, Cloe. Sin embargo,
no puedes negar que hay un
fuerza que te hace ir a buscarme, la
quiero estar con tu cuerpo en el mio y
involucrarse con un hombre romantico
que lo único que más quiere es entenderte. - a
Su voz es baja y tranquila.
Los rasgos de Chloe se acercan. ¿Está por ahí?
no parece importarle esos
palabras.
- No actúes como un hombre patético.
porque no lo eres no te di
amor, entregué un carajo donde había uno
Mierda.
Mary tose, desconcertada. Quizás,
ella se siente incómoda
similar a la de Harry frente a esos
duras palabras.
– De qué huyes tanto para querer
solo una mierda? - murmura Harry.
Por un momento Chloe mira
Harry, pero no tiene idea de lo que
la mujer está pensando.
- ¿De verdad crees que me voy?
perder mi tiempo, energía y poder con
la idea de tener una relacion
¿romántico? las mujeres no
basta con el amor solo, Hill. LOS
mi idealización y prioridad es conmigo
mismo.
Toda la furia y la fuerza de Harry.
se desvanece. Él pone sus manos sobre
bolsillo de los vaqueros La expresion
regresa con cautela y los ojos grises son
perturbados.
– ¿Estás segura de eso, Cloe?
– ¿Por qué voy a arruinar la mía?
vida, Colina? Puedo tener un hombre en
mi cama cuando quieras.
Todo lo que Harry puede hacer es mirar
para ella, decepcionada.
- No me gusta y no tengo que hacerlo.
justificarme ante nadie, Hill. –
Ella continúa.
– No te preocupes, Cloe. Nuestro
los asuntos serán estrictamente profesionales
a partir de ahora. murmura Harry.
Cloe tiene esa mirada
ardiendo a punto de continuar
palabras aún más duras.
- Extrañar Llegue Lewis, por favor. –
pregunta María amablemente.
La secretaria mira a Harry, llena de
de pena.
- No me importó. - Contadores de Cloe
en voz baja y fría.
- Mentirte a ti mismo no es el
mejor solución. - murmura Harry casi
choroso.
– Estaré en mi cuarto y no
sentirse incómodo bajo ninguna circunstancia. - dice
Chloe para Mary.
Harry se da vuelta y camina hacia
a la salida, teniendo que controlarse para no
correr para longe de Chloe Lewis, a Srtª
Poderosa.
CAPÍTULO CINCO
El despertador suena a las seis de la mañana.
con las últimas noticias del día, Harry
despierta sobresaltado de tu sueño con
Chloe Lewis y una variedad de
hombres gigantes tratando de dar un paso
en él. Él sabe exactamente de qué se trata.
el sueño, pero es necesario ignorar todo
esa información por un momento.
-No pienses en eso, Harry. Es temprano
demasiado incluso para eso. - se dice Harry a si mism
mismo.
Él pone la cafetera a preparar
café mientras se dirigía al baño.
Harry se cepilla los dientes y luego deja
tu cuerpo despierta en un baño
caliente y rápido. Tan pronto como dejé el
ducha, Harry llama a Grace.
- ¿Qué sucedió? - responde desde
inmediatamente, la voz se preocupó.
“Buenos días para ti también, Grace.
Ella lo ignora y sigue hablando.
- Nunca te acuerdas de mi mortal
existencia a esta hora de la mañana,
entonces dime: ¿qué pasó?
Harry Ri.
- Cualquier cosa. solo quiero ver mi
amigo esta noche. Tal vez podamos
salir un rato, ir a beber.
– El apocalipsis está ocurriendo y
¿yo no sé?
Grace también está sonriendo.
- ¿Eso es un si?
- Eso significa que sucedió.
alguna cosa. - ella insiste.
- Esta todo bien.
- No eres el tipo de hombre que
le gusta salir a beber, Harry.
Él suspira.
- No te cansas de querer etiquetar
el hombre que soy?
Es el turno de Grace de suspirar.
- Algo le pasó a la Sra.
Potente, ¿no?
- No quiero hablar sobre eso. –
murmura.
- No quería tener que hablar, pero yo
prevenido.
- Vas a decir eso sin antes saber el
¿hechos? pregunta Harry rígidamente.
– ¿Me lo vas a decir o tengo que hacerlo?
preguntarle a jorge? – replica Grace.
“A estas alturas, George sabe acerca de la
hechos, así que pregúntale. Tú
Detalles sórdidos, luego te cuento. –
sonríe, pero su tono es triste.
– Me encantan los detalles sórdidos. – Gracia
juega para tratar de animarlo.
– Más tarde tomo un taxi y me voy
a tu apartamento.
- Combinado. Hasta luego, Harry.
- Adiós, Gracia.
Harry comienza a preparar su
propio desayuno, una tortilla de
queso y endulza el café negro fuerte.
Por lo general, Harry tiene la costumbre de
hacer ejercicio y correr por la mañana, pero hay
un cómodo silencio en el apartamento
lo que facilita su inspiración.
- Se siente bien escribir. Yo necesito
Termina este libro y olvídalo. –
una vez más, Harry habla solo.
Pasa sus dedos suavemente sobre
llaves de la computadora La cara de
Chloe Lewis invade a sua mente. Harry
pensar en las palabras adecuadas para
describir la belleza y exaltar el físico
ella, como hizo con varios
mujeres. Sin embargo, cómo describir
solo por la belleza de tal mujer
inteligente, valiente, orgullosa,
decidida y poderosa. Chloe Lewis es
mucho más que eso. Ella es una
mujer adelantada a su tiempo, una
mujer literalmente capaz de guiar
hombres poderosos que usan trajes y
corbata. Tal vez Chloe misma es la
representación de la disculpa a
toda mujer descrita y exaltada sólo
pelo físico.
Cuando el ensueño se rompió,
Ya era pasada la hora del almuerzo.
Harry gastó hasta el último bit de su energía
escribiendo sobre ella. Cada uno de
tus palabras son palabras de amor para
esa mujer. No hay arrepentimiento, no hay
resentimiento, no hay decepción, hay
Solo deseo en los dos capítulos que
escribió inspirado en él.
- Necesito tomar un descanso.
Su cuerpo se alegra de irse.
esa mesa un poco. harry se estira
en la ventana, entonces tu sangre viene a
congelar con el recuerdo de tu
primera noche con Chloe Lewis. Será
que todo me recuerda a esa mujer? Harry
se enoja y echa un vistazo a su celular.
Él inspira. hay un enlace nro
atendida de George.
- Ahora no. - le dice al celular.
Unos minutos después, el teléfono
jugar. es Jorge
- Abre la puerta. Yo no consigo
registrar la contraseña de desbloqueo.
- Todo bien. – dice de mala gana.
Harry respira hondo y presiona el botón.
que abre la puerta del edificio. Él
comienza a recordar cuando tomó
Chloe a su apartamento y cómo
cariñosamente le enseñó la contraseña para
cuando ella quería sorprenderlo con
Una visita.
– Mierda. – murmura para sí mismo.
- Exactamente. Mierda. - dice jorge
al entrar en el apartamento, tomando la
Saco.
George tiene una expresión
preocupantemente irritado. harry parpadea
repetidamente hacia su
agente. El lado amistoso de George ya debe
se desmayó al recibir la noticia de la
ocorrido na EL.
- Creo que sabes por qué.
de mi repentina visita.
Los labios de Harry se mueven
una curva en lugar de una sonrisa
verdad.
- Yo se. - murmullos.
– ¿Cuál es tu problema con hacer
esa vergüenza en el editor?
Harry se pone absolutamente rojo.
– ¿Todos lo saben?
“Mary me acaba de decir por qué.
estaba preocupado por ti, pero los rumores
correr.
- Ella es una buena persona.
- Preocupado. ¿Puedes creer?
Al igual que Chloe, yo y todos los demás
persona con la más mínima noción sería
quiero ahogarte. -George aumenta el
tono de voz gradualmente. - Cual es el suyo
¿problema, harry? Estás consciente de
que hiciste? ¿Qué arriesgaste?
"Tuve que arriesgarlo todo..." la voz
sus fallas.
– Exacto, Harry. te arriesgaste
todo, incluidas nuestras carreras.
- Esto no tiene nada que ver contigo.
Jorge.
- ¿No? ¿Cómo sabrías que el
¿Chloe estaba con otro hombre? Tú
¿De verdad crees que la Sra. poderoso no
¿Sabrías quién te lo contó?
Harry se queda boquiabierto.
- No pensé...
- Por supuesto que no pensaste.
Harry. - lo interrumpe George, furioso. -
No tienes idea de lo que
Él hizo. Si ella quiere, su carrera será
arruinado. No volverás a publicar
libros sin editorial.
- No había nada en ese nivel,
George. – Harry quer tranquilizá-lo.
- Maldito Harry. - George explota.
Los ojos de Harry se abren, sorprendidos.
Nunca vi a George tan enojado.
- Gracias a nuestra mierda
sociedad machista porque si no fuera
él ambos estaríamos desempleados.
Si fuera al revés, si fuera un
mujer haciendo lo que te gustaba
¿Crees que sería la situación?
Nadie estaría preocupado por ti.
- Lo siento Jorge. - se rasca.
- Vete al carajo con tus excusas,
Harry. -Jorge hace una pausa.
la fisonomía permanece impasible. –
Pregúntale a Dios, al Universo, a Cualquiera
mierda como esa para que Chloe Lewis no
ser vengativo y no querer joder con el
nuestras vidas.
Harry contiene una risa. eso no es un
momento de sonreír, por si acaso
uno debe reírse en esta circunstancia.
- Trataré de resolver la gilipollez que
lo hiciste. - George resopla. - Ver como
las cosas están en la editorial y con la Sra.
Poderosa.
Hay un repentino incómodo
silencio.
- Ya he terminado el segundo capítulo de la
libro. - comienza Harry con la mayor voz
suave que puedas.
- Esas son buenas noticias. - Jorge
trata de calmar tu voz.
– Puedes llevar a Chloe para dar
¿una mirada? no quiero verte
Jorge levanta una ceja.
– Jura?
– Imprimiré las páginas por ti.
- Yo espero.
Grace sube al taxi con elegancia,
sentado en el asiento del pasajero
lado de Harry. Se arriesga a echar un vistazo a
¿Está por ahí? su boca es apretada
línea rígida, Grace se ve extremadamente
irritada.
- Podemos ir a la segunda.
¿habla a? – pregunta el conductor.
- Si claro. - ella responde con
gentileza.
– ¿No vas a hablar conmigo? –
pregunta Harry.
'No,' dice Grace hoscamente.
Harry vuelve sus ojos hacia el tráfico.
Él sabe exactamente por qué Grace
esta de mal humor, seguro que ella ya
habló con Jorge.
– Entonces, el circo montado en la editorial.
¿Era el motivo de su llamada de la mañana? –
Grace le pregunta, con el ceño fruncido.
- Pensé que ya habías hablado.
con Jorge - murmura.
- No sé si me enfado más contigo.
usted por ponerse en tal posición
patético o señorita todopoderosa por ser tan
malhumorado. Grace niega con la cabeza.
Traga saliva y se acomoda.
banco.
– Lo intenté, Grace. lo arriesgué todo
tenía, pero no funcionó. - Harry
respirar y agregar. - Cloe es una
mujer perfecta. Ella nunca
Me enamoraría de un hombre como yo.
Su rostro se suaviza y el
mira lastima
Esto es una ilusión, Harry. a cloe
no es perfecto Nadie es perfecto.
- Eso no cambia el hecho de que estoy
incorrecto. ¿cambiar? Se ajusta las gafas.
– En este momento, no lo sé.
Grace aparta la mirada de la ventana.
- Llegamos. - informar al conductor
después de un tiempo.
- Excelente.
El auto se detiene frente a un bar.
pequeño y exquisito, ubicado en el
centro de la ciudad.
- Lo haremos. dice Harry, mientras
Grace sale del coche.
– Este lugar parece caro. –
ella tartamudea, su mirada suavizándose.
- Debe ser.
Harry Ri.
- ¿Dónde está mi amigo? Por qué
seguramente tu no eres el. harry james
Hill nunca querría ir a algún lado
de aquellos. – chistes.
- ¿Como asi? este lugar es mio
cara, Grace.
Ella levanta la ceja.
- No es no. – dice, divertida.
- El lugar es tranquilo, además de tener
poca gente y buenas canciones.
- Me convenciste, pero pagarás el
cuenta. dice Grace con buen humor.
Harry sonríe ampliamente a
Gracia.
– Justo.
Están en silencio mientras el
amable recepcionista los acompaña a
una mesa disponible. encubiertamente,
la rubia mira fijamente a Harry probablemente
preguntándose por qué el hombre llevaba
una camisa a cuadros con botones
ambiente exquisito como ese.
– Esta es Vic, nuestra camarera. ¿Está por ahí?
se encargará de su pedido. - informa el
recepcionista.
- Gracias.
– Vic puede traer una botella de
vino blanco por favor – pregunta Gracia.
Harry espera a la joven por un rato.
jubilarse más de veinte años.
- Creo que a ella no le gustó el mío.
camisa. Se queja en voz baja.
– A nadie le gusta, Harry.
- Ni siquiera se nota.
– No lo dije con mala intención. es que aqui esta
Una ciudad grande.
- Yo se.
Grace arruma a franja,
aparentemente sin sentido.
Tienes gustos caros, Grace.
Él dice en un intento de cambiar sus formas.
Tema.
Tengo que disfrutarlo, Harry.
- Ya veo, mujer de gustos
caros.
“Simplemente no seas el vaquero.
– ella replica.
La mesera regresa y comienza a
servir las copas de vino mientras
intercambiar miradas bondadosas.
– ¿Cómo están las cosas en la galería? –
pregunta Harry.
– Por suerte el nuevo artista en exhibición es
un éxito.
- Espero que sea una mujer. - bufido
él, divertido.
Sin embargo, Grace pronto toma la
referencia. harry no puede olvidar
Extrañar Potente ni por un minuto.
- Otro hombre.
Harry frunce el ceño.
– Creo que los artistas de tu galería
siempre son hombres por algo
especial.
Gracia ri.
No es mala idea, Harry. - ¿Está por ahí?
le guiña un ojo. – Que mal mezclar el amor
y el negocio no funciona.
- Sé. - murmura.
Ella toma una respiración profunda.
– Peor para mí, amigo. –
Grace hace una pausa explicativa. - la polla es
muy bueno, pero es una pena que venga uno
traste junto dele.
Harry entrecierra su mirada con buena
humor.
- Tu feminista.
– Eso no es ofensivo. – La gracia es
riendo también.
Harry se pone rígido. no solo para
recuerdo traído por ese discurso. gracia
lo mira un poco nervioso, mirando fijamente
Harry en estado de shock.
- Ella está aquí. – tartamudea.
Sorpresa, Grace respira
pesadamente.
– A Srtª Poderosa?
Harry está mirando
hacia la espalda de Grace.
- En persona. - el sonrie
injusticia.
Grace se queda boquiabierta, paralizada.
Harry está parpadeando sin parar nervioso.
Respira hondo y se arma de valor para
dar la vuelta.
– Chloe Lewis, Sra. Almighty, bueno
aqui.
Ella endereza su postura, levantándola
mira hacia Cloe. gracia no
quiero a esa mujer allí, sólo la
su presencia es capaz de cambiar el
ambiente.
– Eso parece acoso. - soltar
Gracia.
La cara bondadosa de Harry.
se deshace y la mirada entristece.
No seas así, Harry. no para
por esa mujer petulante.
“No vale la pena hablar de ella. –
murmura.
- ¿Quieres irte?
“No huiré como ella lo hace. - dice
La voz de Harry es fría.
“Me preocupo por ti, Harry. –
Grace segura na mão dele, acariciando
suavemente. – Tudo o que mais quero é
te ver feliz.
– Obrigado. – Harry força um
sorriso para tranquilizá-la. – Você sim é
perfeita, Grace.
Grace expande um sorriso.
– A amiga mais perfeita. – completa
ele
– Você também é perfeito, Harry.
Harry encolhe os ombros e retrai a
boca.
– O que foi?
Ele pisca por um instante sem saber
o que dizer.
– O que foi, Harry? – Grace insiste.
– Chloe está acompanhada.
Grace respira fundo.
– Essa mulher não se cansa de
aparecer com tantos homens diferentes?
– Esse não é diferente. – Harry
franze a testa de leve. – É o mesmo
homem que estava na editora a
acompanhando.
– Será que é namorado dela?
Harry a olha um tanto nervoso.
– Isso explicaria algumas coisas no
comportamento grosseiro dela com
você.
Ele fica vermelho.
– Explica o porquê Chloe foge de
mim. – diz Harry quase defendendo-a.
Grace suspira, encorajada pela taça
de vinho.
– Eu vou lá.
– Não! – exclama Harry.
– Vou sim. – Grace o encara bem nos
olhos. – Ela não podia brincar com os
seus sentimentos desta forma. Se ela tem
namorado que fique com ele.
– Não faça nenhuma besteira, Grace.
Isso não nos diz respeito.
– Não irei fazer besteira, Harry. Mas
a Srtª Poderosa irá me ouvir. Ela precisa
que alguém a faça cair na real.
– Não, Grace, por favor.
Ela termina rapidamente a taça de
vinho e prontamente se levanta.
– Grace. – chama Harry, mas é tarde
demais.
Diante dela há um casal que parece
daquele das capas de revistas. O homem
quase loiro e alto é tão estonteante com
aqueles traços afilados e lábios rosados,
além do mais tem o jeito daqueles
homens extremamente ricos. Chloe
então, como pode ser tão atraente? A
mulher loira de cabelos sedosos, olhos
brilhantes cor de mel, traços perfeitos e
corpo magérrimo é realmente
maravilhosa e ainda por cima, usa um
vestido de marca que realça a moldura
do seu corpo.
– Chloe Lewis. – diz Grace com
certo desdém.
Chloe ergue a sobrancelha.
– Quem é essa? – Gerald soa
intrigado.
– A dona de uma galeria de artes
aqui da cidade. – diz Chloe como se
explicasse o fato daquela mulher estar
diante deles. – Um dia posso te levar
para conhecer. A propósito. Oi Grace. É
Grace, né?
Chloe abre um sorriso lento que
deixa Grace ainda mais irritada.
– A Srtª Poderosa lembra o meu
nome. Que lisonjeiro!
– Srtª. Poderosa? – Gerald abre um
sorriso divertido e radiante.
– Poderosa. – Chloe repete a
palavra, sentindo o som da palavra e
divertindo-se.
Grace permanece de pé, encarando-
os. De onde está, Harry pode ouvir
embaraçosamente toda a discussão.
– Você não irá se sentar? –
questiona Gerald calmamente.
Grace olha para Harry, mas a sua
expressão não se suaviza. Ela puxa a
cadeira para se sentar junto deles.
– Quer uma bebida?
– Sem gentilezas, Gerald. – retorque
Chloe.
A mulher de cabelos castanhos
revira os olhos. Chloe Lewis é mesmo
capaz de tratar a todos como seus
cachorrinhos.
– O que você quer, Srtª Dorman?
Certamente você não veio jantar
conosco. – a fisionomia de divertindo de
Chloe se desfaz e o olhar dela endurece.
– Exato. Ter o desfrute da sua
companhia e do seu acompanhante não é
uma opção.
Grace a fita. Ela quer dizer tantas
coisas para Chloe, mas nenhuma de suas
palavras é agradável.
– Deixe-me adivinhar, Grace
Dorman. – Chloe se move na cadeira
repleta de elegância. – Você veio falar
em nome do seu amigo. – ela enfatiza a
palavra “amigo”.
Não é essa a direção da conversa
que Grace espera. Porque da forma que
acontece parece que Chloe Lewis mais
uma vez está no comando da situação.
– Eu vim falar com você porque eu
quis, Chloe. Harry não queria que eu
estragasse a nossa noite vindo até aqui.
O olhar de Chloe muda para um
brilho distinto, que Grace não consegue
discernir.
– Então, por que se deu ao trabalho?
– Quem é Harry? – questiona Gerald.
– O homem ao qual a mulher
petulante ao seu lado magoou.
– O tal amigo dessa mulher. –
explica Chloe com a voz mais gentil.
– E você é o que? Advogada do
capeta? Diante dessa situação, digo,
advogada do bom samaritano. – diz
Gerald caindo na gargalhada.
Chloe acompanha a risada.
– Você não tinha o direito de brincar
com os sentimentos de um homem como
Harry.
– O que você chama de brincar com
os sentimentos, Srtª. Dorman? – rebate
Chloe.
– Você correr atrás de Harry e logo
após... – a voz de Grace falha, mas seu
olhar em direção a Gerald retrata o seu
pensamento.
– Não. Não. Não – diz Gerald,
agitado.
Chloe o repreende com um único
olhar e o homem ao seu lado fica quieto,
ajeitando-se na cadeira e encarando as
duas mulheres.
– Sabe o que é engraçado, Srtª
Dorman? – ainda sentada, Chloe parece
se aproximar de Grace. Aqueles olhos
cor de mel queimando.
Com a testa franzida, Grace está
lívida.
– O que?
– Se uma mulher poderosa – ela foca
na palavra “poderosa” abrindo um
sorriso sarcástico e sincero. – não
transa, as pessoas tendem a chamá-la de
frígida. Se uma mulher poderosa precisa
de ligação emocional para transar, as
pessoas tendem a dizer que ela faz tipo.
– Aonde você quer chegar? –
questiona Grace, impaciente.
– Calma, agora vem o meu preferido.
Se uma mulher poderosa como eu,
porque eu sou a mais poderosa deste
país, transa com vários homens sem
apego é intitulada por todos como uma
devassa, isto para não usar palavras
mais pejorativas. E sabe por que tantos
rótulos como este tem força? Porque
existem mulheres como você que se dão
o trabalho de julgar e questionar outras
mulheres.
Grace a encara, assustada.
– Isso não se trata de ser mulher,
Chloe Lewis. Trata-se de humana e ter
sentimentos.
Chloe suspira, passando os dedos
nos cabelos brilhosos.
– Vocês confundem mesmo atração
física com sentimentos. A culpa não é
minha por isso.
– Você quer que eu te dê um
parabéns por ser uma puta sem coração?
– dispara Grace, parecendo se
arrepender em seguida.
– Sabe o que é pior? Mulheres como
você querem dizer que são feministas
quando vivem um feminismo seletivo.
Mesmo com raiva, Grace suspira
também.
– A questão entre nós duas não é o
feminismo. A grande verdade é que você
não sabe o que é amar e ser amada,
Chloe Lewis. Você vai morrer sozinha,
como a Miss Powerful que é.
Chloe fica pálida. Ela não esperava
por essa.
– Como essa mulher fala assim com
você, Chloe? – Gerald balança a cabeça
completamente furioso com a situação.
Harry está ouvindo tudo com
atenção, caso a situação piore ele vai se
intrometer e tirar Grace daquela
situação. Ele não quer vê-las brigando
nem queria estar ouvindo tamanha
discussão, por ele nada disso
aconteceria. Mas mesmo não querendo
se envolver na discussão, ele reconhece
que Grace quer defendê-lo.
– Isso é absurdo! Completamente
absurdo, você vem até nós para ofender
a minha...
Chloe ri, mas sua risada não aponta
nenhum pingo de amargura. Harry a
observa, espantado.
– Como você pode achar graça,
Chloe? Essa mulher aparece aqui e vem
dizendo esse bando de coisas para você.
– diz Gerald, bruscamente irritado.
Grace prende a respiração.
– Tem graça, Gerald. – diz Chloe em
tom mais ameno, porém firme. – As
pessoas, como essa mulher diante de
nós, acham que as pessoas muito
exigentes vão morrer sozinhas porque
elas estão acostumadas a receber pouco.
Provavelmente pensando em uma
resposta, Grace observa Chloe.
– A Chloe é uma Lewis. Ela não irá
se diminuir para caber no mundo de
homem algum. – retruca Gerald como
um bom defensor.
– Não se trata disso, Gerald. A Srtª.
Dorman sabe perfeitamente do que estou
falando, não é? – Chloe faz uma pausa. –
A raiva toda de mim, Grace, é porque eu
tive o Harry para mim, enquanto você se
contenta com as migalhas da amizade
dele.
– Você não sabe o que está falando. –
sussurra Grace, exausta.
– Você está enganada, Grace. Eu sei
exatamente do que estou falando. –
Chloe abre um sorriso vitorioso,
admirando as próprias unhas em um
gesto de controle. – Eu vejo a forma que
você olha para o Harry, a forma que
você veio me confrontar para defendê-
lo, a forma que a todo o momento você
quer fazer parte da vida dele e estar com
aquele homem. E toda a sua raiva é que
enquanto você luta inutilmente para ter
alguns minutos ao lado dele, Harry está
pensando em mim e me desejando como
nunca quis nenhuma outra mulher.
Tudo o que Grace faz é tocar
levemente em sua franja.
– Isso é verdade? – pergunta Harry
com cautela.
– Esse é o escritor da editora. – diz
Gerald, exasperado e irritável. – O que
você quer?
As duas mulheres encaram os olhos
arregalados e o pressionar dos lábios de
Harry.
– Isso é verdade, Grace? – Harry
quer saber.
Harry não sabe para onde olhar. Ele
está agitado e desconfortável com a
situação.
– Essa mulher é uma louca que acha
que pode ditar até os sentimentos
alheios.
– Louca? – Chloe ri com desdém.
A situação é mais tensa do que Harry
pode suportar.
– Grace, vamos embora.
– Leve essa mulher daqui, agora,
antes que eu chame a segurança. –
explode Gerald. – Vocês acham que são
quem para virem até aqui e ofenderem a
minha irmã? Saiam daqui, agora!
Irmã? É isso mesmo que Harry
acabou de ouvir. Aquele é o irmão de
Chloe. Isso aumenta mais a frustração de
Harry, afinal nunca se atentou à
possibilidade de ela ter um irmão.
– Não se estresse, Gerald. Eles já
vão. – diz Chloe secamente.
Ela não parece abalada pela
discussão, no entanto, não para de
encarar o par de olhos acinzentados em
sua frente.
– Desculpe por tudo. – murmura
Harry.
– Desculpas? – Chloe ergue a
sobrancelha.
– Pelo visto você e sua amiga estão
acostumados com baderna. – alfineta
Gerald, referindo-se a confusão na
editora.
– Não queria que a situação
chegasse a esse ponto. Nem mesmo
queria que essa discussão começasse. –
diz Harry, baixinho.
– Chega de pedir desculpa a essa
gente petulante. – reclama Grace.
-– Boa noite, Chloe. -– murmura ele
com um olhar entristecido.
– Boa noite, Harry. – diz Chloe.
– Esse é o Harry? – pergunta Gerald.
Harry acompanha Grace, portanto
não consegue ouvir o restante da
conversa e a resposta de Chloe.
CAPÍTULO SEIS
São apenas nove horas da noite. As
luzes da cidade estão todas acesas e um
vento forte corre nas ruas que
independente do horário são tão tão
agitadas.
– Que noite agitada. – murmura
Grace amargamente.
– Nunca a vi agir de forma tão
imprevisível, Grace. – murmura Harry.
Ele fecha os olhos por um instante,
tentando acalmar o nervosismo. Harry
por natureza odeia discussões,
principalmente a níveis como o de agora
pouco. Ele sabe que Chloe é uma mulher
que não aceita desaforos, mas ele
também está envergonhado e sem
entender a atitude de Grace.
– Nunca agi desta forma. – admite
ela, baixinho.
– E tinha que agir logo hoje? – Harry
força um sorriso tímido.
– Não foi algo premeditado.
– Eu sei. – ele expira. – Chloe
também não é fácil
– Aquela mulher é uma filha da puta!
– explode Grace.
A briga com Chloe deixou Grace
estranhamente irritada. Em meio a tantos
anos de amizade, Harry nunca a viu de
tal maneira.
– Não adianta você ficar assim. – diz
ele com calma.
Grace respira profundamente,
contando até o infinito.
– Aquela mulher me tirou do sério,
Harry.
– Não entendo como a discussão
chegou naquele ponto. – confessa Harry.
– Nós duas falamos tantas coisas...
Ela bufa, lutando para se aquietar.
– Sem necessidade. – repreende
Harry.
– Não preciso de lição de moral,
está bem? Eu sei que estou errada.
– Não vou brigar com você, Grace. –
ele passa a mão na barba. – Mas eu te
pedi para você não ir falar com a Chloe
e olha tudo aconteceu.
– Não errei sozinha, Harry. Você fica
parecendo defendê-la.
– Nenhum momento foi dito isso,
Grace.
Harry respira fundo, outra vez. Ele
ainda está nervoso. O olhar dele é de
cima para baixo, inseguro.
– O que Chloe falou é verdade? – ele
quer saber, a voz suave.
– Você ainda pergunta?
O coração dele dá um pulo. Aquilo
não pode ser verdade. Grace é sua
melhor amiga, apenas isso. Harry ajeita
o óculos, ansiando por uma resposta de
Grace.
– É claro que não. – diz ela de mau
humor, arrumando a franja. – Você é o
meu amigo e sempre será.
– Não sei, você ficou tão estranha
após Chloe ter tocado nesse assunto.
– Eu o amo, Harry, mas amo como
uma irmã ama um irmão.
– É recíproco. – diz ele com ternura.
Grace dá de ombros.
– Harry, por favor, peça o táxi. Estou
mentalmente cansada e sem cabeça para
conversar.
– Tudo bem, Grace.
O manobrista traz o BMW i8 preto,
logo Harry reconhece que é o carro de
Chloe Lewis. Poucos minutos Chloe e
Gerald, o irmão dela, se aproximam.
Harry se prepara para o olhar fuzilante
dela, mas ao contrário Chloe está
olhando-os com um olhar frio e
cauteloso.
– O táxi está chegando. – murmura
ele, informando a Grace.
– Espero que não demore. –
resmunga Grace.
O BMW i8 está parado próximo a
calçada, e Chloe dá a volta para entrar
no carro. Gerald a acompanha, entrando
no lado do carona. Harry os observa
quase resignado, afinal eles eram irmãos
e não namorados. Chloe não redireciona
mais o olhar para eles, e o rosto fica
impassível sem revelar nada.
– Sr. Hill? – o motorista do táxi
desperta Harry de seus pensamentos.
– Sim.
– É um carro maravilhoso, né? –
solta o motorista do táxi deslumbrado
com o veículo de luxo à sua frente.
Harry verifica os dados do
aplicativo com os dados do veículo.
Grace o espera porque conhece a mania
dele.
– Pena que a dona dele não seja. –
solta Grace de mau humor.
– Vamos, Grace?
Ela dá um passo para trás,
encarando-o.
– Você se importa se eu for sozinha?
Harry respira fundo, surpreso.
– Você está bem?
Grace balança a cabeça com
afirmação.
– Preciso ficar um pouco sozinha. –
ela funga.
– Tudo bem, eu pego outro táxi.
– Obrigada.
– Depois nós conversamos, certo? –
pergunta Harry com a voz frágil.
– Amanhã conversamos. – garante
Grace.
– Chegando me avise, está bem? –
pede Harry com a voz mais gentil e
delicada.
Grace balança a cabeça, desta vez
para tranquilizá-lo.
Harry acorda de repente,
momentaneamente desorientado e
ouvindo o som da campainha. Os
membros pesados e preguiçosos do seu
corpo estão esticados sobre a cama king.
O homem pensa que se não responder a
pessoa logo desistirá, no entanto, o
barulho ruidoso da campainha é
insistente.
– Que horas são? – balbucia.
Ele verifica que no despertador é um
pouco mais de oito da manhã. Harry está
desorientado porque havia dormido
demais. Também não havia dormido
muito porque passou as horas sem
conseguir parar de pensar naquela
história toda e em Chloe, mas nem nos
próprios sonhos conseguia esquecê-la. A
campainha segue tocando.
– Um minuto. – grita ele em resposta.
Minutos depois, Harry caminha para
a porta sem saber o que esperar. Ele já
tinha lavado o rosto e escovado os
dentes, mas estava fisicamente exausto.
Toda aquela confusão parece ter sugado
a sua energia.
– Finalmente.
O coração dele está aflito pela
milésima vez. George está na porta,
certamente ele sabe muito bem sobre a
última confusão envolvendo Chloe
Lewis.
– Você por aqui? Digo, nesse
horário.
– Bom
George dia,bastante
com Harry. –energia.
cumprimenta
– Bom dia, George.
– Posso entrar? – pergunta George
com um sorriso educado.
– Sim, claro. Desculpa. – Harry abre
um sorriso lívido.
George dá alguns passos largos,
entrando no apartamento. Harry caminha
em direção a cozinha para preparar o
café da manhã.
– Ainda não tomei café. – murmura
Harry.
– Sem problemas. Eu aceito.
– Panquecas?
– Pode ser. – George dá de ombros.
George conhece perfeitamente o
local e confortavelmente se ajeita no
banco próximo ao balcão, enquanto
Harry começa a fazer panquecas.
– O que devo a honra da sua visita?
– indaga Harry com o coração apertado.
– Chloe Lewis me ligou ontem à
noite.
Harry ergue a sobrancelha, o
interesse obviamente despertado.
– Foi uma surpresa a ligação. Já era
tarde da noite, quase meia noite.
– Posso imaginar a surpresa. –
murmura Harry, ajeitando os óculos.
Com o coração pesado, Harry franze
a testa espantado. A ideia de Chloe ter
ligado para falar da confusão é
inquietante, mas Chloe Lewis não é o
tipo de pessoa que agiria assim. Harry
respira fundo, recompondo-se.
– Não irá perguntar o que ela queria?
George o encara com a testa franzida
– O que ela queria? – pergunta Harry
com um sorriso educado.
– Pensei que não perguntaria nunca.
Harry nada diz, apenas acaricia a
barba. Em seu íntimo, ele tenta adivinhar
onde George quer chegar com aquele
assunto.
– Por sorte, a Srtª. Poderosa não te
odeia. – acrescenta George.
Harry deixa escapar um sorriso de
alívio.
– Ela disse isso? – pergunta ele,
servindo as panquecas.
George se esforça para não rir.
– Chloe não disse, entretanto, ela
elogiou bastante os capítulos de sua
nova obra.
– Pelo menos Chloe gosta do meu
lado profissional. – resmunga Harry.
– Isso é o mais importante.
Os lábios de Harry formam uma
linha rígida e mal humorada.
– Você entregou ontem mesmo?
– Sim, mas ela disse que leria
quando tivesse tempo. Não imaginei que
Chloe Lewis teria horário disponível na
agenda tão rapidamente. – diz George
sarcasticamente.
Harry estreita os olhos, encarando a
sua deliciosa panqueca. A adrenalina
toma conta do seu corpo. Chloe Lewis é
uma mulher imprevisível e com mania
de controle, mas ainda não explica a
ligação repentina para George. Será que
se trata de uma espécie de ameaça do
tipo “eu posso pisar na sua carreira”?
Não, Chloe não é esse tipo de pessoa.
Será que aquela é uma ligação de paz
que enfatiza “está tudo bem”?
– Muito menos eu.
– Talvez seja efeito do Harry James
Hill. – diz George maliciosamente.
Harry fica vermelho.
– Chloe Lewis? Não é a Srtª.
Poderosa para você? – pergunta ele
mudando de assunto.
George sorri.
– Às vezes sim, outras não.
– Não há como resistir sempre a ela,
eu bem sei. – diz ele em voz baixa.
– Sem exageros. – George dá uma
garfada na panqueca. – Mas ontem
tivemos uma conversa agradável e
profissionalmente a paz está selada. Os
danos da confusão parecem terem sido
imperceptíveis.
Harry engole seco, pensando na
confusão armada por Grace e
principalmente pelo “profissionalmente”
dito por George. Aquele é um sinal que
Chloe o queria apenas como escritor de
sua editora?
– O que foi? – indaga George.
– Nada. – murmura.
– Não me diga que você continua na
ideia de amor por aquela mulher?
– Não posso negar os meus
sentimentos, George. – diz Harry em voz
baixa.
George balança a cabeça
negativamente.
– Por que você sempre tem que ser
esse homem apaixonado? A Chloe não é
mulher que valorize o amor.
Harry parece quieto, nervoso até.
– Eu não posso diminuir quem sou
para caber no mundo dela. Se a Chloe
quiser, terá que ser pelo homem
apaixonado que eu sou. Eu posso até dar
uma foda, mas eu quero e sempre irei
querer mais com aquela mulher.
– Pelo menos Chloe quer as suas
palavras apaixonadas, digo como
escritor. – provoca George, olhando
Harry diretamente nos olhos.
Harry está boquiaberto e o seu corpo
está tenso, sem gostar do comentário.
– Foi só uma brincadeira. Relaxe.
– E se não for apenas uma
brincadeira? – a voz dele diminui.
A expressão de George enrijece.
– A partir de agora sou eu quem
lidarei com a Srtª. Poderosa.
– Não, George!
– Será melhor assim, Harry.
A boca de Harry fica seca.
– Ela te pediu isso? – a voz dele sai
por um fio e o coração está acelerado
quase saindo pela boca.
– Que diferença faz? Você não tinha
me pedido isso?
– Eu mudei de ideia, George. Não
quero isso.
George franze a testa e se levanta da
cadeira.
– Foque no livro, está bem?
– Está bem. – murmura Harry, sem
saber como reagir. Será que Chloe quer
aquilo?
– Me acompanhe até a porta, por
favor.
– Você já vai? Não irá comer mais
panquecas?
– Um de nós dois precisa trabalhar,
Harry. – diz George dissimuladamente. –
Tenho que resolver alguns trâmites do
seu novo lançamento com a livraria do
Centro.
– É porque eu sou o talentoso de nós
dois. – provoca Harry.
– Algum dos dois precisava ser. –
retruca George.
Após o meio-dia, Harry está pronto
para a sua corrida. Ele ainda não teve
tempo para raciocinar a respeito de tudo
que tem acontecido envolvendo Chloe
Lewis e aparentemente depois das
últimas confusões a Srtª. Poderosa não
quer
aindamais
tem contato com
a situação [Link],
com Para piorar
que não
responde os seus telefonemas ou
mensagens, talvez porque esteja
trabalhando ou simplesmente tenha
cansado de ouvir os problemas
amorosos dele. De qualquer forma,
correr sem pausa ou destino é a melhor
ajuda.
– Harry. – chama a vizinha,
colocando a cabeça para fora do
elevador.
– Sim?
– Mais cedo teve um homem te
procurando...
– Um homem? – Harry interrompe a
senhora de cabelos brancos.
– Sim. Ele queria saber o número do
seu apartamento.
– Ah lembrei. – ele abre um sorriso
largo. – É o meu amigo, George. Depois
ele conseguiu subir.
A idosa o encara, incerta.
– Não se preocupe, está bem? –
Harry olha para o relógio. – Agora, eu
preciso ir.
– Se cuide, Harry.
– Você também.
Harry ri para si mesmo, achando
graça. A senhora fez uma cara feia ao
ouvi-lo citar o amigo. Ao sair porta a frente, Harry se
vento frio em seu peito. Ele pára em
frente ao prédio, prende o casaco e
começa a caminhar em seu ritmo
acelerado. Geralmente Harry ouve
algumas músicas enquanto se exercita,
porém desta vez ele quer colocar os
pensamentos em ordem.
– Merda.
Harry sente a horrível sensação de
estar sendo seguido. Na verdade, ele
havia sentido desde que saiu do prédio,
no entanto, achou que fosse paranoia de
sua cabeça. Agora a sensação aumenta
vastamente ao notar um BMW M8 Gran
Coupé à sua frente, é o mesmo carro
estacionado na porta do seu prédio.
– Não é nada com você, Harry. – diz
ele a si mesmo, buscando tranquilizar-
se.
O sangue parece ter congelado no
corpo. Cada músculo do corpo de Harry
está em estado de vigilância, mas ele
não pode recuar e opta por seguir o
caminho próximo ao veículo de luxo.
– Harry? – soa uma voz masculina de
dentro do carro.
O coração dele dispara. Harry nunca
sentiu tanta vontade de fugir, mas não
pode fazer isso. É preciso encarar a
situação como o homem que é.
– Sim.
O alarme de perigo dispara na
cabeça dele. Nervoso, Harry olha para o
veículo com vidros escuros que não dá
para ver nada.
– Não precisa ter medo.
Harry fica vermelho. O vidro
elétrico abaixa lentamente permitindo a
Harry encarar o rosto de traços afilados,
pele clara e olhos cor de mel assim
como os Chloe.
– Não estou com medo.
– Não é o que parece, Hill. – a voz
dele soa contida.
Gerald ri e elegantemente desce do
carro.
– Não fomos oficialmente
apresentados.
– Harry Hill. – ele estende a mão.
– Gerald Lewis. – diz Gerald com
naturalidade e sem corresponder ao
gesto do homem à sua frente.
g
Harry revira os olhos. Como não
percebeu antes que aquele homem é
idêntico à Chloe e aparentemente até o
jeito petulante é igual.
– Por que você está me seguindo? –
Harry quer saber.
– Não usaria o verbo seguir. – diz
Gerald com um sorriso sarcástico. –
Apenas estive no seu prédio o
procurando e o acompanhei até aqui.
Ao encarar Gerald de novo, Harry
começa a se perguntar quantos anos
aquele homem possui. Certamente deve
estar na casa dos vinte e poucos anos.
– Você está exemplificando o verbo
seguir.
Gerald dá de ombros.
– Inclusive, mande um “olá” para a
sua vizinha. A velhaca foi muito gentil.
Harry bufa, pensando no
estranhamento da vizinha. Como Harry
não pensou nisso antes? A idosa
censurou por ter um estranho fazendo
perguntas no prédio.
– O que você quer? – pergunta
Harry, sério.
– Preciso falar com você, Hill.
– Acho que não temos nenhum
assunto a tratar.
Gerald fixa os olhos nos dele.
– Temos mais assunto do que você
pensa. – a voz dele soa fria.
– Sobre?
– Chloe Lewis.
A sensação de alívio passa longe de
Harry. Tudo o que envolve Chloe Lewis
é complicado para ele. Além do mais,
Harry acha que a presença de Gerald
significa alguma mensagem de Chloe.
– Não temos nada a falar sobre isso.
Você estava presente nos últimos
acontecimentos para saber o suficiente
que Chloe não quer mais falar comigo.
– Se fosse o que eu achasse, eu não
perderia o meu tempo aqui. – retorque
Gerald.
Harry suspira.
– Estou ouvindo.
– Entre no carro. – a voz de Gerald
soa como uma ordem.
Harry o encara. Gerald não é a
Chloe, mas é prepotente ao ponto de
achar que Harry obedeceria como
mágica simplesmente por ter citado o
nome dela.
– Entre no carro, por favor. – repete
Gerald com a voz mais branda.
– Está bem.
Gerald e Harry se sentam no banco
de trás. Há um homem com a feição rude
no banco do motorista.
– Não se preocupe, Hill. – diz
Gerald quase que distraidamente. – Esse
é o Paul, o motorista da Chloe.
Harry franze a testa.
– A Chloe não tem motorista. – solta
ele.
– Ter e usar são coisas diferentes,
Hill.
Harry dá de ombros e baixa os
olhos. Ele está na defensiva com o
homem à sua frente.
– Para onde iremos?
Gerald propositalmente não o
responde.
– Esse carro é maravilhoso, não é? –
Gerald passa as mãos nos bancos e seu
olhar se perde para fora da janela. – Dá
para acreditar que essa belezura estava
parada na garagem?
Impaciente, Harry expira.
– Não é seu?
Gerald ri.
É
– É da minha irmãzinha. Chloe
Lewis é uma mulher de fato poderosa,
Hill. – ele encara Harry com um olhar
penetrante. – Talvez, mais do que você
consiga imaginar.
– Provavelmente. – murmura Harry
ainda sem entender.
– Você conhece a trajetória da nossa
família, Hill?
– Não. – responde Harry mal-
humorado.
– Sério? Achei que os escritores
fossem mais inteligentes.
Harry faz uma cara feia.
– Muitas pessoas não compreendem,
Hill. Mas os Lewis, não são uma
simples família, somos uma linhagem de
pessoas influentes. A Chloe é a
primogênita...
– Aonde você quer chegar? Tenho
certeza de que não é na árvore
genealógica da sua família.
– Um instante, estou chegando ao
ponto.
Com essa reação, Harry sabe que a
conversa será mais longa do que espera.
Gerald Lewis parece ser o tipo que não
se cansa de falar facilmente.
– Por favor, faça um breve resumo.
Não tenho tempo.
Gerald inspira, fitando o homem à
sua frente.
– A Chloe é uma multimilionária,
dona de mais empresas que nós dois
podemos contar nos dedos. Ela é a mais
perspicaz e a mais inteligente da nova
descendência dos Lewis. – Gerald abre
um sorriso.
– A primogênita. – murmura Harry.
– Exatamente.
Pronto, é isso. Gerald teria
aparecido para enfatizar tudo aquilo que
Harry já sabe sobre Chloe Lewis e
mandá-lo se afastar da irmã poderosa.
– Entretanto, a nossa conversa não se
baseia nas qualidades da minha irmã.
Harry engole seco, surpreso.
– O que temos a falar? – a voz dele
soa baixa. Harry quer desesperadamente
entender.
– Chloe Lewis, a toda poderosa, foi
incapaz de perceber uma única coisa a
seu respeito, Hill. Só que eu percebi a
cada um dos poucos encontros que
tivemos.
Harry está mortificado. O que
Gerald quer com ele? Gerald acha que
ele é um escritor em busca de fortuna
fácil?
– Gerald, eu não vou...
Gerald faz um sinal de silêncio para
Harry.
– A Chloe está a fim de você, Hill.
– O que?
Harry arregala os olhos.
– Por acaso você é surdo? É
exatamente isso que você ouviu.
– Você está louco! A Chloe não quer
saber de mim.
– É claro que eu não sei o que ela
viu em um homem como você. Afinal,
ela já andou com homens de padrão
mais sofisticado. Mas essa é a verdade.
– diz Gerald, sem disfarçar o pouco
caso.
– Você me chamou para tentar me
humilhar? Saiba que eu não tenho
vergonha das minhas roupas e do meu
jeito pacato.
Gerald respira fundo como quem
tenta se controlar.
– Realmente a Chloe está interessada
em você, mas Chloe Lewis tem o sangue
da família correndo nas veias. Ela nunca
admitirá isso. – Gerald contorna a
situação, focando no assunto.
– Um minuto. – Harry fica
boquiaberto.
– Não fique com essa cara de idiota,
Hill.
Harry levanta as mãos, tentando
assimilar tudo.
– Você está dizendo que a Chloe está
apaixonada por mim?
– Apaixonada é um termo forte e
ultrapassado, não acha?
Gerald ri.
– O que foi?
– A Chloe te mataria se soubesse que
você está usando as palavras “Chloe” e
“apaixonada” na mesma frase.
Harry concorda com a cabeça e
sorri. Aquele é o primeiro sorriso que
ele abre desde que entrou naquele carro.
– Ela que mandou você me procurar?
– Chloe não sabe que estou falando
com você, Hill. – Gerald balança a
cabeça como se estivesse repreendendo
a si próprio.
– Então, por que você está aqui? A
Chloe nunca quis nada comigo, depois
dessas confusões deve estar achando
que sou o tipo de pessoa a resolver as
coisas com escândalos.
– Você ainda não compreendeu, Hill?
Uma linha mal-humorada se forma
nos lábios de Gerald.
– A Chloe leva as regras dela muito
a sério. Ela não tem tempo para
joguinhos. Entretanto, Chloe Lewis abriu
algumas exceções para você.
– Certamente a Chloe também não
lhe contou essas coisas.
– Como eu sei dessas coisas não faz
diferença, Hill.
Harry
jeito contraiéos
autoritário delábios. Pelo visto o
família.
– É claro que faz. Estamos falando
sobre a Chloe e eu me importo com ela.
– Eu também me importo, Hill. Ela é
minha irmã.
Gerald suspira e Harry fica o
observando.
– De qualquer forma, o interesse por
você foi visível naquele dia no
restaurante. Qualquer tolo perceberia a
diferença no comportamento dela.
– Não tenho certeza disso. –
murmura Harry.
– Eu sei que dá medo se envolver
com uma mulher confiante, bem
resolvida, sexualmente posicionada e
dona de si como a Chloe. – Gerald
passa as mãos no cabelo. – Ela também
sabe disso, por isso é tão difícil de lidar
com a Chloe Lewis.
– Não se trata disso.
– Se trata do fato que Chloe viu algo
em você, Hill. Ela o levou para a casa
dela. Você sabe o que isso significa? –
diz Gerald em voz alta, um tanto ríspido.
– Ninguém nunca entra na casa dela. Eu
sou irmão dela e estou hospedado em um
hotel.
Harry pisca, nervoso.
– O que você quer de mim? Por que
está me falando essas coisas? – pergunta
ele, baixando a voz.
– Eu quero que você a procure, Hill.
Vá atrás da Chloe.
– Por quê?
– Porque você quer fazer isso, eu
sei. – suspira Gerald como se dissesse
algo engraçado.
– Você não veio me procurar pelo
que eu quero.
– De fato.
– Então, qual o real motivo?
Gerald suspira profundamente.
– Meu pai… – ele dá uma pausa. –
São assuntos de família.
– Não quero me envolver com isso.
– Faça por você, Hill.
Harry o encara, ainda nervoso.
– Como você pode ter tanta certeza
que eu a amo? Você mal me conhece e
não sabe nada de mim. Eu poderia muito
bem ser um golpista interessado no
dinheiro dela.
– Um golpista me falaria tal coisa? –
Gerald solta uma curta risada. – Aliás,
você acha que eu seria inocente para não
investigá-lo? Eu sei da sua vida, Hill.
Sei que você não tem problemas com o
dinheiro, pelo contrário suas finanças
vão muito bem.
– Você me investigou? – Harry pisca,
nervoso.
– A única coisa que me importa é o
sentimento estampado em sua cara. Você
ama a Chloe e isso é tudo.
– Ainda não entendo o que você quer
com isso. – murmura ele.
– Somente a felicidade de Chloe.
– Eu também quero.
– Você irá atrás dela?
Harry suspira, em seguida arruma os
óculos.
– E se a Chloe não quiser me ver?
– Você não tem muito a perder, Hill.
Nervoso, Harry passa a mão na
barba alta, depois esfrega a testa.
– Apenas pense, Hill. E claro, como
diz nos romances clichês: apenas siga a
voz do seu coração. – Gerald dá uma
risada seca.
Harry não o responde. Ele está uma
repleta confusão.
– Paul retorne ao endereço do Sr.
Hill.
– Sim, Sr. Lewis.
CAPÍTULO SETE
Harry está paralisado por um
instante, tentando assimilar todas as
palavras de Gerald Lewis.
Provavelmente Chloe não tem mesmo
nada a ver com aquela conversa, no
entanto, as palavras são mesmo
verdadeiras? A cabeça dele está tão
lotada de informação que parece estar
entorpecida. Gerald deixou Harry no
apartamento cerca de trinta minutos atrás
e ele permanece do mesmo jeito.
Será que realmente Harry deve
procurar a poderosa CEO, Chloe
Lewis? Será que ela sente falta de estar
nos braços dele? Será que ela ainda iria
querer ele? Será que ela pediu a George
para não o deixar chegar perto dela?
Será que ela já arrumou um outro
homem? A perspectiva de vê-la nos
braços de outro homem ou de ser
rejeitado outra vez são tão dolorosas
que Harry imediatamente bloqueia esses
pensamentos.
Harry desloca-se para um lado,
andando pela sala. A pulsação está
acelerada. Ele faz um esforço para
organizar seus pensamentos, ainda que
tudo que envolva Chloe Lewis seja
aparentemente confuso. Ele para,
olhando fixamente. O rosto de Chloe
passa a se formar em sua imaginação,
começando pelos olhos cor de mel.
Harry tem fortes e inevitáveis
sentimentos por aquela mulher. Por mais
desafiadora ou ameaçadora que a
situação seja, ele precisa vivê-la.
– Procurá-la na empresa não é uma
boa ideia, não depois daquela
discussão. – murmura Harry,
envergonhado. – Os funcionários dela
não me deixaram chegar nem perto da
porta da mansão.
A sensação inquietante ainda se
insinua em seu coração. Ele se senta no
sofá e começa a vasculhar a mente em
prol de ideias. Harry lembra de Grace,
certamente sua melhor amiga saberia o
que fazer. Grace geralmente é a sua
conselheira particular, mas parece que
ela está chateada com ele. Harry pega o
celular e verifica as últimas mensagens,
nenhum sinal de visualização de Grace.
Por mais que ame a amiga, Harry não
está com cabeça para resolver essa
questão agora. Ele quer tentar mais uma
vez com Chloe, antes que seja tarde
demais. Bom, a conversa com Gerald
havia servido para alguma coisa.
– Você está sozinho nessa, Harry. –
diz ele para si mesmo.
Harry sacode o celular em suas mãos
até quepor
pensa para,
umencarando
momento, omasaparelho.
aquela Ele
é
uma forma de prosseguir.
– Redes sociais. Atualmente, todo
mundo tem rede social.
A respiração dele absorve uma nova
ansiedade a cada letra digitada na barra
de pesquisa. Ele coloca para pesquisar
o nome dela em busca de informações,
porém não encontra nada além de
algumas notícias nos jornais e sites de
fofocas. A maioria das matérias
resumem-se a mentiras simples. Apesar
da personalidade forte, Chloe Lewis é
uma mulher reservada e que não aparece
muito na mídia, aliás não há nada de
concreto sobre ela. Na verdade, não há
muita informação sobre nenhum dos
Lewis. Há poucas fotos dela tiradas pela
imprensa, todas elas sozinhas e com a
fisionomia séria. A imagem do rosto de
Chloe Lewis invade a tela do celular e
entra na mente dele. Memórias
asfixiantes do corpo, do rosto, da pele e
do sorriso dela o invade inteiramente.
Harry deseja que tudo seja diferente,
que Chloe não fuja dele e que não o
mande embora.
– O que é isso? – algo corta o
pensamento dele.
Harry se aperta com força,
respirando fundo. Há uma matéria mais
antiga e tendenciosa com título
“Tragédia na família Lewis e a filha
mulher terá que assumir o império”. Ele
olha aquelas palavras que certamente
tratam de expor algum dilema familiar.
O estômago embrulha, mas Harry
precisa ser forte se quer compreender
um pouco sobre Chloe Lewis.
– Merda.
As linhas que seguem a matéria
narram a morte de um irmão de Chloe,
certamente o filho do meio de Donald
Lewis e sua esposa. Spencer morreu aos
dezessete anos, vítima de um AVC que
abalou toda a família Lewis. Apesar de
não ser o primogênito, o jovem era o tão
esperado filho homem do casal e o
futuro sucessor de todo o império da
família. O coração de Harry se
confrange. Tudo indica que a família não
queria Chloe Lewis no comando
simplesmente por ela ser mulher, então
para Harry ganha sentido o discurso
dela na primeira reunião sobre não ter
nada na sua vida associada ao pai.
– Porra. Por que eu não soube disso
antes? – esbraveja consigo mesmo.
Não era apenas balela a história
contada por Gerald sobre a família.
Harry começa a se arrepender de ter o
interrompido, talvez Gerald fosse lhe
contar alguma coisa importante. Mas, o
que ele poderia saber? A matéria
informa que na época do trágico
acontecimento Gerald era uma criança e
Chloe acabava de completar a maior
idade. Harry começa a se culpar por não
ter sabido de algo antes e por não ter
percebido nada. A mente dele se desvia,
recordando da conversa com Gerald.
– Claro que há algo. – Harry se
repreende. – Gerald iria falar algo sobre
seu pai, depois veio falar sobre assuntos
de família. A mente dele visualiza Chloe. A
mulher da sua vida é o centro de uma
história estampada na capa dos jornais.
Pensar em Chloe vivendo toda aquela
situação é difícil na adolescência e
provavelmente na infância, o deixa
angustiado. O que mais não deve ter
acontecido e não está sendo citada nas
páginas dos jornais? O que Chloe
guarda em si e que provavelmente
ninguém mais sabe? Harry deseja mais
do que nunca estar ao lado de Chloe,
poder abraçá-la e dizer-lhe que ela não
precisa ser forte com ele. Confuso,
Harry sabe que Chloe odiaria o fato dele
querer protegê-la de tal forma, mas ele
não consegue evitar o instinto protetor
que começa dominá-lo.
– Ah, Chloe, minha forte e adorada
Chloe. – a carne dele chega a tremer em
pensar nela passando por maus
momentos.
Harry precisa ter uma conversa
franca e urgente com Chloe Lewis, ainda
que a poderosa CEO não queira mais
vê-lo. Ele quer lutar por aquela mulher.
Ele quer poder amá-la como ela nunca
pensou. Tomado de força e decisão,
Harry disca o número do telefone
empresarial de Chloe. Ele enfrentará a
sua vergonha, mas irá procurá-la no
único lugar que está a seu alcance.
– Srtª. Lewis? – diz Harry ao
telefone.
– Me chame de Chloe.
Harry ouve a voz dela e fica
vermelho. Aquele é o efeito Chloe
Lewis.
– Atrapalho?
– Estou no meio de uma reunião.
– Sério?
– É uma ligação importante. –
informa Chloe para alguém do outro
lado da linha. – Sim, é importante.
Ele engole seco.
– Por isso você não disse o meu
nome. – constata.
– Exatamente. – diz ela secamente. –
Qual o motivo da ligação?
O sentimento de decisão de Harry se
transforma em medo.
– Eu preciso conversar com
você...pessoalmente.
– Espero que sejam assuntos
profissionais como você mesmo
solicitou.
Harry está em pânico de tanto
nervoso em resposta ao tom dela.
– Não foi bem uma solicitação. –
murmura ele.
– Você não pediu isso ao seu agente?
– Sim, mas não foi algo que eu
queria de verdade. Eu só estava
chateado.
– Eles que esperem. – Harry a ouve
dizer.
– Chloe... – as palavras escapam.
– É algo sobre os últimos
acontecimentos? Porque não quero ouvir
mais pedidos de desculpas ou algo
relacionado a isso. Essa história já
tomou tempo demais.
– Sim, eu queria me desculpar mais
uma vez. No entanto, esse não é o
motivo da conversa que eu quero ter
com você.
. Chloe suspira.
– Você já escreveu mais algum
capítulo do livro?
– Mais ou menos.
– Que resposta é mais ou menos?
Escreveu, sim ou não?
– Sim. – mente ele.
– Passe aqui na editora e a Mary
encontrará um espaço na minha agenda.
– Preciso falar com você a sós. –
murmura Harry sem nenhum poder de
persuasão.
Chloe expira.
– Isso é efeito da sua vergonha?
– Não se trata...
Chloe expira, outra vez.
– Passe aqui às sete horas da noite,
os funcionários já terão ido embora.
Harry abre um sorriso de alívio.
– Obrigada, Chloe.
– Às sete horas. Não se atrase. Não
o esperarei.
– Não irei me atrasar. – garante ele.
– Você quer mais alguma coisa?
Harry deseja responder “Você, Srtª.
Lewis”, mas ele se contém.
– Apenas isso.
– Está bem.
Chloe desliga a ligação sem se
despedir, fazendo-o revirar os olhos.
– Até mais, Srtª. Lewis. – solta
Harry, bufando. Por que Chloe Lewis
precisa ter esse jeito tão mandão e
autoritário? Agora Harry sabe a resposta
e seu coração se aperta. Então, ele
revive a memória que nem sempre Chloe
é assim e que há uma mulher por baixo
de todo aquele poder.
Demorará um pouco para às sete
horas, portanto Harry pensa em
descansar para aquela conversa. Ao
mesmo tempo, ele está receoso com o
que irá dizer a Chloe. Ele não quer usar
declarações prontas, Harry quer ser
sincero e abrir o coração. Sabe que
precisa usar toda a sua sinceridade com
aquela mulher, e não palavras rimadas.
A campainha soa e Harry acorda de seus
pensamentos.
– Eu tenho que parar de dar a senha
do portão para qualquer pessoa. –
resmunga para si mesmo. – Quem será?
Como que adivinhando o seu
pensamento, a voz do outro lado da
porta diz:
– Abre logo, Harry.
Droga! É Grace. Harry sabe que eles
precisam conversar, porém aquela será
uma conversa demorada e ele tem a
sensação de que será ainda maior do que
imagina. Ele não está com cabeça para
aquela conversa, sua capacidade de
atenção está voltada exclusivamente
para Chloe, também Harry não tem
muito tempo. O relógio em seu pulso
marca cinco horas da tarde, sendo que
ele precisa tomar um banho e ir para a
EL.
– Estou indo.
Após hesitar, Harry abre a porta. A
expressão dela é aflita, o que é muito
estranho. Em quais níveis a discussão
com Chloe Lewis a afetou? Ele também
não gosta de ver Grace assim.
– Você está bem?
Ela acena com a cabeça, enquanto
entra no apartamento.
– Pensei que não abriria nunca.
Harry fica vermelho. Ele se sente um
pouco mal diante daquela situação,
afinal Grace é sua amiga.
– É uma surpresa ter você aqui. –
balbucia ele.
– Por quê? Eu atrapalho?
O rosto dele é tomado por uma
expressão que a deixa desconfortável,
mas Harry fecha a porta e se vira. Ele
sabe que evitar aquela conversa será um
problema para a sua amizade.
– Você não atendeu minhas ligações,
também não respondeu às minhas
mensagens.
– Estive ocupada. – murmura Grace.
– Tem certeza que foi apenas isso?
A boca de Harry está seca. O homem
está nervoso, andando de um lado para o
outro. Grace solta um grunhido de
frustração.
– Atrapalho, não é?
–Grace
Não. respira
– mentefundo
ele deantes
cabeça
de baixa.
dizer
com certa reserva:
– Achei que seria melhor
conversarmos pessoalmente.
– É melhor.
Harry coloca as mãos no bolso da
calça jeans, nervoso. Grace continua a
encará-lo atentamente. Ele não sabe o
que falar ou se deve falar alguma coisa.
– Harry...
– Quer se sentar? – pergunta ele
educadamente.
Ela nega com a cabeça, ainda
encarando-o.
– As coisas estão diferentes entre
nós... – Grace não consegue continuar.
Apesar de concordar com Grace, a
alma dele se despedaça. Ela está prestes
a chorar. A reação intempestiva de
Harry é a abraçar com força, beijando
várias vezes o cabelo.
– O que aconteceu no bar não tem
relação com a gente, Grace. – murmura
Harry.
– Infelizmente tem.
– Não, não tem.
Grace se apoia naquele abraço numa
falsa esperança de que aquele gesto
resolvesse tudo.
– Eu sei que você quis me defender.
Eu entendi tudo, você quis me proteger
do sofrimento que ver a Chloe com outro
me causa.
– Você não entende, Harry. –
murmura Grace.
Harry respira fundo. Já é a centésima
vez naquele dia que escuta aquela frase.
Será que as pessoas o acham um tapado?
– É claro que entendo, Grace.
– Não é apenas isso.
– É o que então?
– Não sei se consigo falar. – a voz
dela sai num fio.
Ele segura o rosto dela levemente,
acariciando as bochechas e erguendo o
olhar.
– Se você não falar, eu jamais
saberei.
– Você vai acabar me deixando.
Grace enterra novamente a cabeça no
peito dele.
– Eu jamais a deixarei, Grace. –
murmura ele.
– Você já está me deixando, Harry.
– É sobre o táxi? Você que quis ir
embora sozinha, eu respeitei a sua
vontade. – diz ele, baixinho.
– Desculpe.
– Pelo que? Se for sobre o táxi, tudo
bem.
– Por mentir.
– Mentir? – pergunta Harry,
assustado e ajustando os óculos.
– Não estava sendo sincera comigo
mesma nem com você, Harry.
– Como assim? – balbucia ele.
– Não fui brigar com a Srtª.
Poderosa apenas para protegê-lo, Harry.
– Grace engole seco, apertando Harry
com força. – Eu fui falar com ela porque
estava com ciúmes de você.
– Ciúmes, por quê? – Harry pisca.
– Não é óbvio?
É a vez de Harry engolir em seco.
Ele consegue compreender o que está
acontecendo. A mente dele dispara. O
dia está sendo de muitas informações.
– Você está dizendo...?
– Sim, Harry.
– Não, não, não. – ele não consegue
acreditar.
– Eu estou apaixonada por você. –
sussurra Grace, envergonhada,
encolhendo os ombros.
Ele arregala os olhos e dá um passo
para trás. Uma súbita ansiedade o
envolve e o coração dispara.
– Apaixonada é uma palavra muito
forte, Grace. – Agora Harry compreende
o que Gerald quis dizer com esta frase.
– É exatamente assim que eu me
sinto, Harry.
– Não, Grace. Você está confundindo
as coisas. Somos amigos.
Harry a está olhando, atordoado. Ele
a avalia, como quem tenta decifrar cada
detalhe da fisionomia e da postura dela.
– Não tem nada de confuso nisso.
Qual a dificuldade de você entender que
eu sou apaixonada por você?
– Nós somos amigos, Grace. Sempre
lidamos com a nossa amizade e não com
paixão.
– Nós somos amigos e dessa
amizade surgiu o amor, Harry. Sempre
cuidamos, ouvimos, estivemos ao lado
um do outro. Não importa se os
momentos são bons ou ruins, a gente está
sempre unido. – a expressão dela é
sincera.
– Amigos fazem isso um pelo outro,
Grace.
– Isso não é restritivo.
– Você sempre foi uma incentivadora
das minhas vivências amorosas. Como
você pode dizer sobre amor?
Grace pressiona os lábios,
parecendo desconfortável.
– Isso foi antes de compreender os
meus sentimentos ou mesmo do
surgimento desses novos sentimentos. –
murmura ela.
– E por que você nunca falou nada
antes? Por que trazer isso somente
agora?
– Não achei que apareceria alguém
para roubá-lo de mim. Talvez, com o
tempo você perceberia que eu sou a
pessoa certa para você, a pessoa pela
qual vale a pena arriscar tudo.
Harry não a responde, afinal o que
poderá dizer?
– Você não se importa, não é? – ela
mexe na franja.
– Você não percebe como isso me
deixou desorientado?
Ela sorri, sentindo-se tímida.
– Essa não é a minha intenção. – diz
ela baixinho.
– Isso não podia ter acontecido. –
murmura Harry, a voz quase inaudível.
– É por causa da Chloe Lewis, não
é?
Harry aperta os lábios e não
responde.
– Eu sei que é. – murmura Grace. –
Soube que tinha algo de diferente
quando você começou a escrever sobre
ela. Aquelas foram as suas palavras
mais bonitas, em cada estrofe era
despejada a sua ânsia por aquela mulher.
Ele passa a mão no cabelo, nervoso.
A ideia de magoar Grace é horrível.
Toda aquela situação o castiga
profundamente.
– Não pense nisso, por favor.
– É a verdade, Harry. – diz ela
baixinho. – Eu aceitaria com mais
facilidade o seu amor por ela, se Chloe
Lewis não fosse tão fria e não ferisse
tanto os seus sentimentos.
Com os olhos cinzentos e a
expressão incerta, Harry a observa.
– A Chloe não tem culpa.
– É claro que tem, Harry. Chloe não
o merece. Ela não se importa com você,
nem ao menos consegue enxergar o
homem
– Issoque
nãovocê é. você, Grace. –
envolve
murmura ele, consternado.
Grace envolve o rosto de Harry com
as mãos, mas ele vira o rosto.
– A cada vez que eu o vi sofrendo
por aquela mulher, o sentimento foi
sendo desperto mais e mais. Quando a
vimos com aquele homem, eu tive a
certeza de que vocês nunca dariam
certo. Vocês são opostos, Harry. Nós
dois somos iguais.
– Eles são irmãos, Grace. Você
mesma ouviu.
– Não é apenas sobre aquele homem,
Harry. Você sabe que Chloe Lewis não
se contentaria apenas com você.
– Apenas Chloe pode me dizer isso.
– Harry...
Grace acaricia o rosto dele e os seus
lábios levemente buscam os dele, mas
após um toque rápido se afastam.
– Isso é loucura, Grace. – murmura
Harry com cautela.
– Não, não é.
– É claro que é. – diz ele, decidido.
Ela abre um sorriso, mas seu olhar
está culpado.
– Você a ama, não é?
– O amor é uma palavra muito forte e
um sentimento a ser construído, mas eu
posso e quero poder amar Chloe Lewis.
– Você irá sofrer, Harry. – murmura
ela.
– Isso é um risco a ser enfrentado.
Grace ergue a sobrancelha, mas seu
olhar é choroso.
– Isso significa que você ainda quer
aquela mulher ? Você ainda irá insistir
com ela?
– Grace… – ele dá uma pausa,
temendo por machucá-la ainda mais. –
não faça isso.
– Diga, Harry. Eu preciso saber.
– Sim, Grace. Eu vou lutar por
Chloe.
– Arriscar tudo, né? Você parece ter
aprendido.
– Nunca escondi meus sentimentos,
Grace.
Grace assente com a cabeça. Os
lábios dela formam um sorriso triste.
– Acho melhor eu ir.
– Fique, Grace. – ele pede ainda que
saiba que a melhor coisa é ela ir
embora.
Grace nega com a cabeça, em
seguida arrumando a franja.
– Eu posso fazer um chá.
– Estou sem fome. – murmura ela,
forçando um sorriso.
– Chá não alimenta. – ele força um
sorriso também.
Apesar dos sorrisos, a conversa não
traz resquício de bom humor. Harry
segura as mãos dela, fazendo carinho.
Ele agora pode perceber e temer os
danos daquela conversa.
– Promete que as coisas não irão
mudar?
– Jamais, Harry.
Aquele olhar cinzento está doce e
amável, de modo que Grace parece estar
hipnotizada.
– Não quero perder você e a sua
amizade.
– Não irá, Harry. – Grace dá uma
pausa, acariciando as mãos dele
também. – Quando a Srtª. Poderosa
destruir o seu coração, eu estarei aqui
para juntar todos os caquinhos.
– E se isso não acontecer?
– Estarei ao seu lado da mesma
forma.
Harry dá um beijo na bochecha dela.
– Eu preciso ir, está bem? – a voz
soa cansada e melancólica.
– Tem certeza?
Grace afirma com a cabeça.
– Tenho que me recompor para a
exposição de hoje.
– Vai ser um sucesso.
– Vai sim. – murmura ela.
Harry acompanha Grace até a porta.
– Nosso jantar no bistrô permanece
de pé?
– Como sempre. – diz ele.
Esta é a deixa que Grace usa para se
retirar, de uma forma menos melancólica
após aquela conversa. Assim também,
Grace demarca que se ele quiser ela
continuará na vida dele.
Harry a observa sair sem olhar para
trás, então ele fecha os olhos e esfrega a
testa. São muitos acontecimentos e
informações para uma única pessoa.
Como Grace pode estar apaixonada?
Como isso foi acontecer? Tudo isso é
uma possibilidade impossível. Só pode
se tratar de um engano, uma confusão de
sentimentos. Quando finalmente Grace
entra no elevador, Harry fecha a porta. A
cabeça dele está girando diante de toda
aquela informação. Ele se recosta no
sofá e inclina a cabeça para trás,
correndo os olhos pela sala. A situação
ainda é inacreditável. Harry percebe que
respira profundamente, então percebe o
tic tac do relógio.
– Merda. Que horas são?
O relógio em seu pulso aponta para
um pouco mais das seis horas. Harry
sente uma leve sensação de derrota, que
não se aprofunda.
– Não pareceu ser tão longa assim a
conversa. – resmunga.
Ele sabe que precisa correr, caso
contrário, não chegará a tempo. As
palavras de Chloe ecoam em sua mente:
“Não esperarei”. Ele consegue projetá-
la em sua mente o advertindo, e ainda
zangada, Chloe parece muito bonita em
sua imaginação.
Sem tempo para continuar pensando,
Harry segue rapidamente para o
chuveiro, precisando se arrumar e estar
atraente para o seu encontro com a Srtª.
Poderosa, a CEO, a Chloe Lewis. Ele
quer poder agradá-la. Ser a imagem do
homem elegante que Chloe Lewis
merece ao seu lado.
Apressadamente, ele veste a sua
melhor roupa, um terno azul escuro que
ganhou de Grace em algum dos natais
que passaram juntos, então seu coração
aperta porque Grace sempre esteve ao
seu lado e agora a amizade está
estremecida.
– Uma coisa de cada vez. – Harry
busca tranquilizar a si próprio.
A todo instante, Harry verifica o
relógio e os minutos que passam. O
relógio marca seis e meia. O táxi está
atrasado. O motorista informou que está
preso no trânsito. Mesmo que o taxista
consiga milagrosamente chegar, Harry
não chegará a tempo na editora EL. O
trânsito da cidade é pesado nesse
horário.
– Droga! Droga! – bufa.
Harry está todo emburrado, a ponto
de urrar de raiva. Ele precisa agir e agir
depressa, mas o que fazer? Harry
observa as pessoas à sua volta. As
pessoas vêm e vão tão envolvidas em
seus dramas pessoais, em suas próprias
correrias. A resposta está clara, Harry
precisa fugir do trânsito e pegar o metrô.
Nervoso e praticamente correndo,
Harry atravessa a rua e desce a larga
escada. As gotas de suor afloram em sua
testa. As pessoas não percebem a
agitação dele porque estão agitadas
também.
– Com licença! Com licença! – pede
ele ao passar apressado quase
empurrando as pessoas.
Por sorte, o trem do metrô está
parado na estação quando Harry
consegue chegar. Ele está inquieto,
movendo de um lado para o outro no
vagão que por sorte não está tão cheio.
Harry dá mais uma olhada no relógio
faltam vinte minutos para às sete horas
assim como faltam mais quatro estações
para a que precisará descer. Os cálculos
não fecham. Harry não chegará a tempo.
Assim que as portas do vagão abrem
na estação desejada, quase que
imediatamente, Harry passa por elas.
Ele está correndo disparado para chegar
no prédio da editora EL dentro do
horário.
– Cinco minutos.
Com todas as suas forças, Harry
corre pelas ruas movimentadas. A
editora é localizada a cerca de três
quarteirões de distância do metrô.
Temeroso, ele evita olhar o relógio e ver
quantos minutos se passaram. Por mais
que se esforce para chegar na editora a
tempo, a distância parece fazer ficar
fora de alcance.
Agitado e ansioso, Harry passa pela
entrada praticamente correndo e acaba
sendo barrado pelo segurança. Ele limpa
a garganta e faz mais um esforço para
não perder o ritmo.
– Sr. Hill? – pergunta o homem,
surpreso.
– Sim. – ofega Harry.
– O que você está fazendo aqui? O
prédio está fechado.
– Eu preciso subir.
– Essa hora? – o segurança parece
desconfiado.
– Eu tenho horário com a Srtª. Lewis.
– As sete horas? Ninguém trabalha
nesse horário.
– Eu sei, mas foi o horário
combinado.
– Todos já foram embora.
– Você tem certeza? – Harry dá uma
pausa, tomando ar. – A reunião foi
marcada para às sete horas.
O segurança ergue a sobrancelha e
verifica o relógio.
– Já são sete horas e seis minutos.
– Droga! Eu preciso subir.
– Ok, Sr. Hill. – o segurança cede.
– Obrigado.
Harry está prestes a sair em
disparada novamente.
– Sr. Hill? – chama o segurança.
– Sim?
– Se apresse ou a Srtª. Lewis irá
embora. Ela não suporta atrasos.
Harry revira os olhos. Ele está
enraivecido com o comentário, afinal o
homem o atrasou ainda mais.
– Bom trabalho. – responde Harry
por educação.
Descontroladamente, Harry aperta o
botão do elevador até que as portas se
abrem. Por sorte, a música suave não
está soando no elevador. Harry está
ansioso e impaciente demais para lidar
com uma música tranquila, isto somente
o deixaria mais nervoso. Ele observa
cada pular no número de andares, mas a
sensação é que durará a eternidade. Ele
já perdeu tempo suficiente para caso
Chloe tenha cumprido a sua palavra.
– Merda! Por que esse prédio
precisa ser tão grande? – resmunga ele.
Não há mais o que fazer, Harry tem
que esperar chegar ao andar desejado e
torcer para que Chloe Lewis tenha o
esperado por mais alguns minutos. Tudo
o que resta é encarar o seu próprio
reflexo no espelho, então Harry abre um
sorriso. O que não faria por Chloe
Lewis? Apesar de estar levemente
atrasado, certamente a poderosa CEO
ficará orgulhosa dele não estar usando
uma de suas costumeiras camisas
xadrez. Ele também aparou um pouco da
barba. Harry observa o terno azul e a
camisa branca, mas ele não conseguiu
fazer o nó na gravata e acabou
desistindo da mesma.
– A Chloe não irá se importar. –
balbucia Harry incerto. – De qualquer
modo, as gravatas não fazem parte do
seu estilo, Harry.
O elevador pára e o estômago de
Harry revira. É preciso ter coragem. Ele
só precisa encontrar as palavras certas
para não afastá-la outra vez. As portas
do elevador abrem e aquela energia
conhecida o invade.
– Não tenho paciência para atrasos.
O rosto dele cora e os lábios abrem
diante daquele olhar penetrante.
CAPÍTULO OITO
A princípio Chloe fica resistente,
mas depois acaba cedendo ao pedido de
desculpas de Harry e eles se dirigem à
sala da presidência. Ela está em pé e
apoiada na grande mesa do escritório
numa postura totalmente profissional
com os seus olhos fixados nos dele.
– Qual o motivo dessa reunião? Está
claro que o assunto não é nenhum