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Modelos de Estado a lo largo de la Historia

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TEMA 3: DERECHO Y ESTADO, MODELOS DE ESTADO A TRAVÉS DE LA

HISTORIA

-Conceptos:

1. Estado.
2. Principio retributivo.
3. Legitimación (divina, personal, popular y nacional).
4. Soberanía.
5. Derecho natural.
6. Pueblo.
7. Nación.
8. Contrato social. Sus partes. Soporte/s y contenidos esenciales.
9. Diferenciar entre súbdito y ciudadano.
10. Periplo general de las transformaciones del Estado y, en particular, las introducidas a partir de la
Edad contemporánea y las revoluciones liberales.

1. De los imperios de la Antigüedad:

Pese a que atendiendo a la definición actual de “Estado” este concepto no existiría realmente hasta la
Edad Moderna, al definirlo como un aparato de poder podemos encontrar ejemplos de estados ya
desde la Antigüedad. Así, en este periodo el Estado se configuraba como un ente que ejerce su poder
de manera exclusiva y excluyente sobre la población de un territorio.
En estos primeros modelos estatales, la legitimación del poder es de origen divino, algo que se va a
prolongar hasta bien entrada la Edad Moderna.

En lo que respecta a la producción normativa, el texto legal más antiguo conocido es el denominado
Código de Hammurabi, un conjunto de 282 leyes procedente de Mesopotamia y cuyo origen data del
1700 a.C. Se trata de una columna en la que se representa al rey Hammurabi recibiendo las leyes del
Código de las manos del dios supremo, Shamash. En la base de la estela se recoge la denominada
“Ley del Talión”, caracterizada por la aplicación en sentido puro del principio retributivo: “ojo por
ojo, diente por diente”. No obstante, las sociedades antiguas pronto se dieron cuenta de que la
aplicación total de este principio no hacía sino debilitar a la sociedad, de ahí que posteriormente su
aplicación se realizase de forma mitigada. Cabe destacar, a su vez, que este principio retributivo
continúa presente en las normas actuales.

Por otro lado, una de las características de las sociedades antiguas es que existía un importante control
de la población por medio de códigos morales. En este sentido, la moral se constituye como un
elemento de control social. Tanto es así que, en el Antiguo Egipto, se desarrollaron diversas
revoluciones a través de las cuales la población pretendía reclamar la posibilidad de ganar la vida
ultraterrena.
También es destacable la importancia del papel de la sociedad. En efecto, en la Antigüedad el interés
individual estaba subordinado al interés general, en la medida en que el colectivo estaba por encima
de la individualidad. El ejemplo más claro del que disponemos es el de los pueblos de pastores, donde
los delitos que afectaban a la sociedad eran castigados con las penas más altas, al poner en riesgo la
subsistencia de la misma.

Desde la antigüedad se empiezan a plantear conceptos como el de justicia (desarrollado por los
romanos) y el de equidad (planteado por los griegos). La noción de equidad surge a raíz del
pensamiento de Aristóteles y continúa presente hoy en día, pues, aunque el Código Civil establece en
su artículo 3.2 que la equidad no es fuente de derecho y que únicamente podrá aplicarse en defecto de
una norma jurídica, sigue influyendo de forma indirecta durante la concreción de las sentencias o la
toma de decisiones ordinarias.
La idea de justicia, por su parte, fue expresada por Gayo como “dar a cada uno lo que es suyo”.

Surge una tendencia a la creación de un Derecho de Gentes: Un derecho para más de un Estado o
Imperio. Es el llamado ius Gentium romano.

2. De la Edad Media a la Edad Moderna (476 - 1492):

La Edad Media se divide en Alta Edad Media y Baja Edad Media. Se trata de un periodo en el que los
Estados de la Antigüedad van a desaparecer.

A pesar de verse a la Edad Media como una etapa de oscuridad, caracterizada por el fraccionamiento
jurídico y la pérdida de grandeza en las artes; en este tiempo se sientan algunas de las bases
posteriores del Derecho. Así, en el plano de la filosofía destacan San Agustín de Hipona (Patrística
siglo IV-V DC) y Santo Tomás de Aquino (perteneciente a la Escolástica s. XIII DC).

A San Agustín de Hipona le debemos la formulación de un concepto esencial para el derecho: el libre
albedrío, o concurso de la voluntad en las acciones del ser humano. El libre albedrío es el origen de la
idea de voluntariedad en el Derecho.
Se pregona la capacidad de ganarse la gloria o condenarse sobre su capacidad del libre albedrío.
Donde no hay voluntad no habrá posibilidad de cometer un delito. Se establece la concurrencia de
voluntad como elemento esencial del Derecho.

Santo Tomás de Aquino será el máximo representante de la Escolástica medieval. Sus influencias
provienen de las fuentes de la antigüedad clásicas vía Mediterráneo y del saber oriental andalusí. En
este sentido, destaca el “descubrimiento” de la obra de Aristóteles.
A partir de estas lecturas crea el concepto de lo natural, que le sirve para formular el denominado
derecho natural. Santo Tomás explica que existe una ley divina (derecho divino) que lo rige todo,
tanto las normas de convivencia como las leyes de la naturaleza. La ley divina no es cognoscible en su
integridad para el ser humano, que únicamente puede alcanzar una parte de la misma: la ley natural
(derecho natural). En el último escalón, encontramos la ley de los hombres (derecho de los hombres),
que regula las relaciones entre personas y se mueve en dos vertientes:

➢ Acorde con la ley divina: por los que los seres humanos siguen lo establecido por Dios.
➢ Desacuerdo con la ley divina: que se da bajo el gobierno de un tirano. En estos casos, está
legitimada la revolución contra el tirano, puesto que ha de prevalecer la ley divina, emanada
de Dios.
El derecho natural se trata de un concepto potentísimo, en la medida en que crea un argumento de
autoridad superior al de cualquier poder terrenal, algo que, en materia de pensamiento jurídico, era
esencial dada la ausencia de un argumento que permitiera imponerse al poder en este periodo.
Así, la fe es el elemento justificador último del poder y del derecho, y la legitimidad del Estado está
basada en Dios.

En la Edad Media, diversos pensadores realizan reflexiones importantes sobre la sociedad y el


derecho, planteamientos que quedan recogidos en la Suma teológica de Tomás de Aquino.
Son sociedades en las que el derecho no está especialmente desarrollado, sino que buena parte de ellas
se regían por normas morales. Así, el poder convive durante mucho tiempo con la moral y el derecho,
que irá ganando importancia en detrimento de la moral, cuya significación se irá perdiendo con el
paso del tiempo.
Con todo, Santo Tomás considera que las normas con respaldo moral cuentan con un “doble
refuerzo”, puesto que la sociedad las aceptará y defenderá con más vigor.

3. El Estado de la Edad Moderna o absoluto (1492-1789):

La Edad Moderna es el periodo comprendido entre 1492 y 1789, con una inflexión interna en torno a
1648. Se trata de un periodo de menor duración pero de gran intensidad.

3.1. De 1492 a 1648:

-Conquista de América:
En 1492 tiene lugar el descubrimiento de América, un hito fundamental en la configuración de los
nuevos grandes Estados unificados. También en esta etapa se produce la conquista de nuevas tierras y
la capitalización de los centros de poder europeos.

-Cambios económicos y sociales:


En la Edad Moderna aparece por primera vez el concepto de patrimonio público, para cuya
construcción las coronas van a aliarse con las ciudades burguesas. Así, los monarcas llegan a acuerdos
con ellas para recibir financiación por medio de impuestos a cambio del reconocimiento de privilegios
a través de leyes especiales. El monarca comienza a crear de esta forma un arca pública integrada por
bienes que no son patrimonio exclusivo del rey y que permiten el fortalecimiento de su figura y el
incremento de su poder.

En el terreno económico, atendemos al surgimiento de una serie de cambios económicos que


desembocan en la aparición de una nueva economía y una nueva clase social, la burguesía. Se trata de
una clase social de creciente influencia y poder económico que va a crecer exponencialmente a raíz
del desarrollo del comercio y la acumulación de grandes capitales.
No obstante, esta nueva clase social, a fin de proteger su riqueza, necesitaba seguridad (seguridad en
los caminos, seguridad marítima, etc) y homogeneidad, es decir, crear espacios homogéneos donde las
reglas sean las mismas para todos y que les permitan fabricar producir y comerciar conforme a
determinadas pautas. Nos encontramos, por tanto, ante una clase social insatisfecha que reclama
cambios en las estructuras políticas y sociales.
-Avances filosófico-culturales:
En el plano cultural, en este periodo se producen importantes avances socioculturales, como la
invención de la imprenta, creada por Guttemberg en 1440 y que empieza a extenderse a partir de
1600. Este invento facilitó el desarrollo del pensamiento y la difusión de ideas, si bien los primeros
libros impresos son de carácter religioso, dado que nos encontramos en un momento en el que la
religión lo llena todo.

Dentro del pensamiento político es destacable la obra de El Príncipe, de Maquiavelo (1553), que
constituye un importante aporte a la concepción moderna de la política.

También debe resaltarse que, en este tiempo, se empieza a construir la idea de la soberanía, que será
un concepto capital en la construcción y desarrollo del Estado moderno y cuya formulación se la
debemos a Jean Bodin. Bodin fue un intelectual que acuñó el término de soberanía durante un proceso
de reflexión sobre el origen de la legitimidad del Estado. Así, Bodin afirmó que “soberanía es poder
originario, no es tributario por ningún otro”. Para él, ese poder corresponde al monarca, y no a Dios, y
no puede ser de nadie más porque lo adquiere una persona por motivo de su nacimiento.

Por otro lado, en el siglo XVI va a producirse el culmen del pensamiento iusnaturalista teológico
cristiano, representado por la escuela española de derecho natural. Se trata de una escuela que va a
desarrollar el pensamiento jurídico para hablar por primera vez de los derechos de los indígenas,
considerando que cada indigena merece una esfera de protección que le debe ser garantizada por el
emperador. Se trata de una escuela que realizará aportaciones de gran importancia, como las de
Francisco de Vitoria, padre de los Derechos Humanos, en relación a los derechos de los indios.
Predicaba que, conforme al derecho natural, el emperador de las Españas tenía que proteger a los
indios (como si Dios así lo dispusiera). Así, nos encontramos con la semilla de los derechos
fundamentales. Por su parte, Francisco Suárez, gran pensador y jesuíta, incorpora la razón al
pensamiento, aunándola con la fe. Él justifica que fe y razón pueden ir de la mano para darle
respuestas a los asuntos que nos planteamos. Por último, Juan de Mariana sostiene, a su vez, el
derecho natural de los súbditos a resistirse a la ley injusta y al gobernante tirano.

Estos pensadores se lo ponen crítico a los reyes y, en particular, a Carlos I y a los monarcas católicos
apostólicos romanos.

3.2. De 1648 a 1789:

En 1648 se firma la Paz de Westfalia, por la que se pone fin a las guerras de religión y a la unidad
católica de Europa. Este tratado implica, en la práctica, un punto de inflexión, y su importancia se
debe a que, a pesar de que lo que se firmasen fueran las tablas y el rendimiento de los países
contendientes por agotamiento, en él se reconoce la libertad para que cada Estado, dentro de sus
fronteras, siga el modelo que considere más conveniente. Representa el triunfo del nuevo modelo. La
libertad religiosa se extiende y comienza a ser cada vez mayor. En algunos países se tratará incluso de
desplazar el poder del Papado, como en el caso de Inglaterra y la iglesia anglicana o el apoyo de los
príncipes alemanes a Lutero.

Esto desencadenó una crisis de legitimación del Estado, pues si no existe ningún poder por encima de
él, ¿quién o qué, además de Dios, puede legitimar el Estado?
Se produce, entonces, la migración del eje de legitimación del poder, pasando de la legitimación
divina a la legitimación personal en la figura del monarca, que pasará a ser un primus inter pares.
Comienza, por tanto, un proceso de concentración de poder en el monarca que desembocará en el
establecimiento de las monarquías absolutistas en Europa.

Este absolutismo monárquico puede definirse por medio de la expresión de Luis XIV de “El estado
soy yo”, en la que se hace referencia al incremento y concentración del poder, que tiene como cabeza
visible al monarca. No obstante, la transformación que se está produciendo realmente no es el
incremento del poder del monarca sino el del Estado, que de acuerdo a Hobbes se asocia a la figura
bíblica del Leviatán.

3.3. Revolución de Cromwell (1642-1659):

Esta revolución recibe su nombre de Oliver Cromwell, que será el hombre fuerte que la protagonice.
Se trata de un acontecimiento histórico que ayuda a explicar las transformaciones políticas, sociales y
económicas que van a triunfar con las revoluciones liberales posteriores.

Nos encontramos ante una revolución en la que participan todas las clases sociales con el fin de
oponerse al rey Carlos I de Inglaterra.
La revolución de Cromwell estalla en un contexto de asfixiamiento económico, en una época en la
que la burguesía comenzaba a tener un cierto peso en la sociedad gracias a las transformaciones
ligadas a la Primera Revolución Industrial. Los burgueses están insatisfechos con el sistema tributario
inglés, hecho al que se añade, además, el intento de Carlos I de dar marcha atrás a la reforma religiosa
para que Inglaterra volviese a la senda del catolicismo y a estar bajo el poder del Papado. Esta
situación provocó el descontento general de las masas sociales, y tuvo como resultado el
levantamiento de la clase burguesa y las clases bajas.
El rey, por su parte, demuestra una capacidad nula de negociación que lleva a que también la
aristocracia le retire su apoyo, dejándolo completamente aislado.
Finalmente, Carlos I será decapitado en 1649.

Esta revolución se construye sobre unas bases ideológicas que apuntan a la modernidad, y en ella se
distinguen tres capas:

-La aristocracia y la alta burguesía:


Entre la que se incluía Cromwell. Pretenden exigir al rey la firma del Bill of Rights, es decir, el
reconocimiento de una esfera de protección más allá de la cual no se le puede exigir nada a la
población. Carlos I se niega a reconocerlo, lo que le costará la vida.

-La pequeña y media burguesía:


Se denominan a sí mismos como levelers (niveladores).
Los levelers van a ser el primer rastro que con claridad tenemos en la historia de lo que
posteriormente será la ideología liberal, la cuál dará lugar a las denominadas revoluciones liberales.
Estos burgueses van a realizar importantísimas reflexiones sobre la naturaleza del poder, aportando
una visión negativa del mismo (el poder, o es corrupto, o se corrompe pronto).
Así, se preguntan cómo puede hacerse para que el poder no se haga corrupto. El planteamiento al que
llegarían sería la teoría del check and balance (poder dividido en distintas partes que se contrapisen
unas a otras a fin de ejercer un control mutuo que evite el ejercicio excesivo del mismo) y que
constituye la base de la teoría posterior de la división de poderes.
Incluyen sus propios intereses en el Bill of Rights:
➢ La propiedad privada: se convierte en un casus belli esencial que ha de estar protegido, ya que
con ella se garantiza su modo de vida, que no depende de ningún título sino de sus propias
ganancias a través de la actividad económica.
➢ Libertad y seguridad jurídica.
➢ Derecho a la tenencia y porte de armas.

Como puritanos, se oponen a la reforma religiosa del monarca, y emigran a las colonias de la costa
este norteamericana.

-Las capas bajas:


Integradas por los trabajadores que viven de su trabajo manual y que se dan el nombre de true
levelers, si bien desde fuera los llaman despectivamente diggers. Defienden la idea del proceso de
comunitarización de la tierra. De hecho, reciben el nombre de diggers tras ocupar la tierra de la Colina
de San George, que utilizan para cultivar. Tienen la intención de nivelar no solo para aquellos que
forman parte de la clase económica acomodada, sino también para aquellos que parten de una
situación económica desfavorecida. Pese a que hablan de igualdad, esta no triunfa en la primera
oleada de revoluciones, sino que el ascenso de este valor se produce a lo largo del siglo XIX.

Carlos I termina decapitado. Cromwell se convierte en Lord Protector de Inglaterra durante varios
años. Impuso una dictadura durante 9 años, pero consiguió algunas conquistas: la expansión de la
frontera, saneamiento del reino, la dominación del territorio por las armas. Cromwell consigue estar al
frente del estado y que éste prospere y subsista sin monarca, un hecho de gran relevancia en una época
en la que la legitimación del monarca aún es esencial.

A su muerte, se restaura la monarquía de los Estuardo, con Carlos II en el poder. Finalmente, se


firmaría el tan ansiado BILL OF RIGHTS. Es pues, el primer monarca proto-constitucional,
tremendamente respetuoso con el Parlamento.
El espacio político anglosajón será diferente a partir de esta revolución al resto de la Europa
continental.

-¿Por qué no es una revolución liberal?


Porque la población no se percibe a sí misma, esto es, como ciudadanos, sino como súbditos que
solicitan al monarca que se les conceda, graciosamente y brotado de su voluntad, un Bill of Rights. El
Derecho, por tanto, no ocupa un lugar central, pues la población no es consciente de que existen unos
derechos inherentes a su propia condición e independientes de la gracia del poder político.
3.4. El despotismo ilustrado:

El despotismo ilustrado supone un paso intermedio entre el absolutismo monárquico y el estado


liberal, y la última transformación del Estado absoluto en la Europa continental. Fue un intento de las
monarquías por adaptarse a las nuevas ideas ilustradas sin perder su poder. Su máxima es “Todo para
el pueblo, pero sin el pueblo”, esto es, las representaciones orgánicas de la idea de pueblo subsumidas
en el monarca. La legitimación, por tanto, sigue siendo personal.

3.5. La Ilustración:

A mediados del siglo XVIII, surge un movimiento cultural en Francia que pondría en tela de juicio al
Antiguo Régimen y a la monarquía Absoluta: la Ilustración. Este movimiento defendía el uso de la
razón y la lógica como medio de conocimiento. Serán los Ilustrados los que asienten las bases para
movilizar a las masas en la revolución, pues se trataba de un grupo relativamente reducido de
aristócratas que no contaban con la logística suficiente para lograr el triunfo ellos solos.

No se puede hablar de una sola Ilustración, sino de varias según los focos que se extienden por toda
Europa. La Ilustración inglesa será la más adelantada debido a la anterior revolución del Siglo XVII.
Los focos ilustrados:

-Ilustración inglesa:

Es la más abanderada por su prontitud y trascendencia en las posteriores. Su pensador más importante
fue John Locke (1632-1704): Se le considera el padre del liberalismo clásico. Rompió con la idea de
monarquía absoluta y de concentración y monopolización del poder en una persona a través de un
primer acercamiento a la teoría de la división de poderes, deudora de la idea de Check and Balances.

Según Locke, existían tres poderes: el legislativo, el ejecutivo y el confederativo. Este último entabla
y pone orden a las relaciones del propio Estado con otros.

Es el padre del liberalismo. La libertad fue el valor principal durante las revoluciones en esta etapa. El
liberalismo defendía la libertad individual ante cualquier intromisión injustificada por parte del poder.

También le debemos la formulación del concepto de los “derechos naturales”. Aunque entronca
mucho con la idea de Derecho Natural de Aquino (iusnaturalismo teológico), los Ilustrados reelaboran
el concepto.

Los Ilustrados estarán mucho en la línea de buscar lo que es “natural” al hombre, lo que en el ámbito
jurídico se tradujo en la existencia de una serie de derechos innatos al ser humano:
- Libertad
- Vida (con cierta relatividad)
- Propiedad
- Resistencia al tirano
-Ilustración española:
En España, no tendremos un foco Ilustrado demasiado potente, ni tampoco libre, pues en la mayoría
de los casos las ideas y reformas propuestas por los ilustrados serían formuladas por aristócratas de la
mano de la Administración del monarca, para la que trabajaban. De ahí que la ilustración española
esté bastante teñida de las ideas del despotismo ilustrado.
Es por ello por lo que España tendría ciertas dificultades para salir del viejo modelo en la antesala del
Siglo XIX.

-Ilustración francesa:
En Francia, a pesar de que vivirán despotismo, se gesta un movimiento ilustrado más potente, más
alejado del poder político, donde hay más autores que piensan de una manera independiente. Este es el
caso de Montesquieu y de los creadores de la gran obra de esta época: La Enciclopedia Francesa.

La Enciclopedia tenía por objetivo el cultivo intelectual colectivo, por medio de una obra en la que se
recogiesen todos los saberes y que permitiera al ser humano pasar de su estado natural de salvajismo
al de civilización. Esta concepción se explica porque en esta época imperaba el optimismo
antropológico (contrario al pesimismo de Hobbes), que consideraba que el ser humano es bueno por
naturaleza, y que es la sociedad y la falta de cultura y de educación lo que lo corrompe.
Esto inserta, a su vez, una idea muy potente, la de la escuela pública.
La guillotina es también un invento ilustrado, a fin de humanizar las penas de muerte.

4. El Estado de la Edad Contemporánea (1789 en adelante)

El punto de partida del Estado Contemporáneo son las revoluciones liberales acontecidas durante el
periodo comprendido entre finales del siglo XVIII y mediados del siglo XIX, siendo la primera de
ellas la Revolución de las Trece Colonias Americanas en 1773.
Estas revoluciones traerán consigo la superación del absolutismo monárquico, la separación entre el
ámbito público y el privado, la conquista de libertades individuales, la separación de poderes, la
soberanía popular y el poder representativo.

4.1. La Revolución Americana:

-Proceso de cambios en Estados Unidos:


Muchos de los niveladores (pequeños y medianos burgueses ingleses) emigraron a las Trece Colonias.

A lo largo del siglo XVIII se desarrolló en los territorios americanos la denominada Ilustración
Americana (American Enlightenment). De hecho, los padres fundadores fueron políticos e
intelectuales de tendencia ilustrada: George Washington, Alexander Hamilton, Benjamin Franklin,
Thomas Jefferson, John Adams, James Wilson, etc.

Este movimiento intelectual se había visto especialmente influenciado por la Revolución de


Cromwell, poso ideológico y social, y por el pensamiento de Locke, ligado a la corriente ilustrada
inglesa. A estas fuentes se unen las novedades procedentes del contacto con las formas de gobierno
de base comunal de las tribus nativas, y de la liga iroquesa (confederación integrada por seis tribus de
nativos americanos), en las que no existía un monarca, sino que el pueblo se reunía en asamblea para
el tratamiento de determinados asuntos.

-Revolución Americana:
Se trata de la primera revolución propiamente liberal.
Durante la década de los 60 comienzan las tensiones entre Gran Bretaña y las Trece Colonias
(Virgina, Massachusetts, Main, Washington, Carolina…), si bien la revolución se inicia realmente a
raíz del motín del té (tea party).
Las colonias constituían una sociedad que no estaba sometida al rígido sistema estamental europeo,
con la metrópolis lejos, y que estaba acostumbrada a defenderse por sí misma.

No obstante, dichos territorios no gozaban de representación en el Parlamento británico, un hecho que


suscitaba la insatisfacción entre los colonos.
Por otro lado, a fin de financiar la situación de empobrecimiento en la que se encontraba la
metrópolis, Gran Bretaña subió el impuesto a la importación de distintos productos, incluído el té.
Este aumento se encontró con la negativa de los colonos, que, a modo de protesta, acabaron asaltando
los barcos de la Bahía de Boston y tiraron al mar los cargamentos de té.

El motín del té desembocará en la Guerra de Independencia, en la que se formulan todos los


elementos propios de una revolución liberal. Se trata de un conflicto bélico desarrollado entre 1775 y
1783 que enfrentó a las 13 Colonias de la Costa Este y al Reino de Gran Bretaña.
- En 1774 tiene lugar el primer Congreso Continental, que se organizó en respuesta a las
crecientes tensiones entre las colonias y el gobierno británico, especialmente en relación con
la aprobación de leyes consideradas opresivas.
- El Primer Congreso Continental expresó su lealtad al rey Jorge III, y apeló a él para
que resolviera sus problemas con el Parlamento, pero las tensiones continuaron
escalando, y eventualmente condujeron al estallido de la guerra.
- En abril de 1775 tienen lugar las batallas de Concord y Lexington, que fueron el pistoletazo
de salida que da comienzo a la guerra.
- En 1775, tuvo lugar la batalla de Bunker Hill en Charlestown. Fue la última batalla de la
guerra.
- El 4 de julio de 1776, se firma la Declaración de Independencia de los Estados Unidos
(redactada por T. Jefferson y otros virginianos).
- En 1783, la Batalla de Yorktown y el Tratado de París pusieron fin a la guerra.

A partir del nacimiento de los Estados Unidos, emitieron su moneda y comenzaron a entablar
relaciones diplomáticas. Durante el conflicto, Francia y España apoyan a los alzados, por rivalidad
geopolítica con el Reino Unido, no por afinidad ideológica con los alzados.

Fruto de esta revolución sería la posterior Constitución norteamericana, en la que se recogen una serie
de planteamientos ideológicos:

-El constitucionalismo (contrato social): con el triunfo de la revolución americana y la redacción de


la Constitución norteamericana surge el concepto del contrato social, una ficción según la cual el
pueblo hace un contrato con un poder que va a constituir a cambio de que le reconozca una serie de
derechos fundamentales y libertades públicas. Las partes del contrato son, por un lado, el pueblo (We,
the people) y por otro el Estado.
El contrato social se articula por medio de la constitución (soporte del contrato social), siendo el
contenido esencial el catálogo de derechos y libertades de los ciudadanos. Su fundamento es la
soberanía del pueblo, que es el poder último (We, the people).

-La tolerancia religiosa y la separación Estado/Iglesia.

-El reconocimiento de derechos civiles y políticos: Una de las características de la constitución


norteamericana es que en ella se dictan más libertades que derechos, pues las libertades son antes
entendidas que los derechos.

-La noción de pueblo y de soberanía popular: Se reconoce el principio de soberanía popular. No


obstante, el término nación no lo vamos a encontrar en esta revolución, sino que únicamente existe
una referencia al pueblo como “the people”.

Asimismo, se trata de una constitución que va a dar lugar a una rama del liberalismo asociada al
republicanismo (independencia de una metrópolis considerada corrupta). El republicanismo es un
elemento esencial para la tradición norteamericana, y este se caracteriza por la existencia de más
libertades que derechos, pero también por llevar injertos muchos elementos de deber.

-Nuevo orden político contemporáneo:

- 17 de septiembre de 1787: la Convención Constitucional aprueba la Constitución de los


EEUU, que luego van ratificando los Estados progresivamente..
- Idea de un nuevo modelo de Estado, la soberanía tiene un nuevo titular: el pueblo. El pueblo
realiza pues, un contrato que se materializa en la Constitución. Las partes que firman son el
Estado y el pueblo. Los ciudadanos ceden poder al Estado a cambio de que este reconozca y
garantice una serie de derechos.
- Recogerá el principio de separación de los tres poderes del Estado en: legislativo, ejecutivo y
judicial.
- Las 10 primeras enmiendas de la Constitución recogen lo que se llama la Carta de Derechos
de los EEUU. Son derechos civiles y politicos, individuales, liberales, propios de un Estado
abstencionista: las libertades de religión, expresión, prensa, reunión, derecho a poseer y portar
armas, la prohibición de registro e incautación irrazonable, la seguridad en los efectos
personales, la acusación por gran jurado en caso de crimen infamante o pena capital, el
derecho a un juicio rápido público y con jurado imparcial. Es un Estado abstencionista, que
tiene que garantizar la seguridad en exclusiva.
- Por primera vez, no existen súbditos, sino ciudadanos. Estamos ante la primera revolución
liberal que triunfa. Por primera vez, se ejercerá el derecho a voto para elegir a los
representantes del pueblo.
4.2. Revolución francesa:

La Revolución Francesa se desarrolla en el marco de la Ilustración. Se ha denominado al siglo XVIII


como el Siglo de las Luces, caracterizado por el racionalismo.
La Ilustración Francesa tendrá un peso importante, al tratarse de uno de los focos ilustrados más
sólidos e influyentes en toda la Europa continental. Del marco ilustrado francés destaca Montesquieu,
en cuya obra El espíritu de las leyes va a afirmar los pilares esenciales para la construcción del estado
actual. Entre ellos destaca el principio de división de poderes en legislativo, ejecutivo y judicial; y el
principio de legalidad. Este se afirma de forma más férrea durante la Revolución Francesa, y se
traduce en el consiguiente imperio de la ley, que se manifiesta en el Derecho contemporáneo y,
especialmente, en el derecho penal contemporáneo. En este sentido, en la obra de Montesquieu se
afirman los principios de derecho penal, que se encuentran vigentes hoy en día en su práctica
totalidad. Estos principios son:

1.-No hay delito sin previsión de la ley.


2.- No hay pena sin previsión de la ley.
3.- Sin ley previa, escrita y estricta.
4.- Principio de personalidad de las penas.
5.- Posición respecto a las torturas o penas corporales.
6.- Proporcionalidad de las penas.
7.- Los fines del Derecho Penal. Prevención general y particular.
8.- El fin rehabilitador de la pena.

En la actualidad se ha introducido como novedad, además, la imposibilidad del uso de penas


corporales durante la investigación del delito.

En 1789 se produce la toma de la Bastilla, un hito histórico que representa el momento inaugural de la
Revolución Francesa. En ella se observan tres tendencias o grupos revolucionarios: los girondinos (de
ideas moderadas), los jacobinos (de ideas más radicales) y los sans-culotte o masas populares.

En la Revolución Francesa vamos a encontrar elementos de la norteamericana, pues todas las


revoluciones liberales van a defender unos contenidos comunes que permiten englobarlas dentro de un
mismo conjunto, si bien existen determinadas diferencias entre ellas. Así, en esta revolución
encontramos de nuevo las ideas de contrato social (Rousseau) y de división de poderes, además de
otros conceptos propios de la ilustración francesa como la filosofía natural, el optimismo
antropológico o la idea de una contraposición entre el estado de naturaleza salvaje del ser humano y el
de civilización.

Con todo, el elemento esencial de la Revolución francesa es la idea orgánica de pueblo, que recibe el
nombre de nación y que se incorpora al nuevo modelo. Este término no estuvo presente en la
revolución americana pero sí en las continentales. La nación implica la concepción del pueblo como el
conjunto de un todo, como un organismo superior a cada uno de sus integrantes. La Revolución
francesa arranca sobre la idea de nación antes que de la de pueblo.
Así, los países de la europa continental son de base de soberanía nacional, orgánica, más que de
soberanía popular, propia de los países anglosajones. La diferencia entre ambas reside en que la
soberanía nacional considera al pueblo como un todo indivisible, mientras que para la soberanía
popular, el pueblo es un conjunto de miembros individuales, por lo que es fraccionable. La soberanía
popular llega primero a la historia.

A raíz del nacimiento de este concepto de nación, surge la idea del nacionalismo de primera
generación. Este nacionalismo implica un sentimiento favorable a la pertenencia a un estado y tiene
un elemento activo de construcción del Estado.

Unido al nacionalismo de primera generación aparece la noción de la unidad idiomática (elegir un


idioma oficial y extenderlo a todo el territorio) y la afirmación de la necesidad de construir una
escuela pública para superar el estado natural de salvajismo, lo que se soluciona pasando al estado de
la civilización mediante el estudio de las letras, las artes, etc. El vehículo para ello sería la escuela
pública. Esto generó importantes problemas con la escuela privada, que compite con la escuela
pública y da lugar a tensiones y a una guerra por el dominio de la educación.

Asimismo, se procede a la construcción de una historia común y a la unificación de la historia


nacional: una historia común del estado para todo el territorio, y explicado de la misma manera para
todos.

En 1791, se redacta una declaración de derechos (Carta de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano), en la que la libertad, la igualdad (reconocimiento del principio de la igualdad formal) o la
fraternidad (antecedente de la solidaridad), entre otros, se consagran como valores centrales. Esta
declaración no se incluiría dentro de la Constitución pero se la consideraría como parte del contrato
social, dando pie a la idea del bloque de constitucionalidad. De ahí que debamos a los franceses el
concepto de bloque constitucional: el contrato social no incluye solo la constitución, sino también el
conjunto de derechos y deberes de los ciudadanos.

Tras la derrota de Napoleón se celebra la Convención de Viena de 1815, con la que se pacta la paz y
se produce la aceptación del nuevo modelo, al declarar que un estado no invadirá a otro para imponer
un determinado modelo político. Triple alianza.

En la década de 1830 aparece el nacionalismo de segunda generación. Este nacionalismo se enlaza al


movimiento romántico alemán a partir de 1820 y surge la idea romántica de la nación: la nación es
anterior al estado, cuya creación es el resultado del nacionalismo llevado a las más altas cotas
políticas. Es un nacionalismo que implica una máquina ideológica y se va a practicar intensamente en
la Europa continental.

4.3. Estado español:


El Estado español entra de forma tardía al nuevo modelo.
En España, el foco ilustrado fue más bien débil y estuvo muy influenciado por el despotismo
ilustrado. De ahí que la principal influencia ilustrada fuese la francesa.
A principios del siglo XIX tiene lugar la Guerra de Independencia Española, que desemboca en la
Constitución de Cádiz 1812, denominada “La Pepa”.
Conducirá a las Juntas Realistas y a las guerras de independencia latinoamericanas en las primeras
décadas del siglo XIX que también son revoluciones liberales.
El siglo XIX en España estuvo plagado de guerras y enfrentamientos que suponen una entrada con
retraso y resistencia en los nuevos tiempos.
4.4. El proceso hacia el sufragio universal (s. XIX y XX):
A lo largo de la historia, se evolucionaría desde el sufragio censitario al sufragio masculino y al
sufragio femenino, que en España se logra en 1931 mediante una reforma impulsada por Clara
Campoamor. Finalmente, nos encontramos con el sufragio sin distinción racial.

¿La tendencia? ¿Banalización del voto? ¿ampliación de la base electoral?


¿Insuficiencia del sufragio en el mundo globalizado?
La causa directa de la implantación de la democracia es la afirmación del principio de la soberanía
popular en las revoluciones liberales.

En el siglo XIX , la ampliación de la base electoral va a provocar la aparición de conflictos con la


clase obrera. En algunos países se van a experimentar revoluciones socialistas, como es el caso del
Imperio Ruso, en el que no se había dado el paso intermedio de las revoluciones liberales y tuvo lugar
directamente la revolución bolchevique. En Cuba, la revolución comunista tiene ciertos tintes de
guerra de independencia. Las revoluciones comunistas estaban lideradas por la clase obrera y tenían
un carácter más internacionalista, por lo que no van a ir asociadas a la idea de nación, sino que esto se
daría sólo en determinados casos, como el de Cuba.

4.5. Estado social:

- La conjunción de libertades individuales y derechos sociales.

Sigue el avance del reconocimiento de las libertades, que se enriquecen en su contenido, alcance y
protección. Fueron reconocidos en los textos de la segunda mitad del siglo XVIII, por lo que los siglos
posteriores ampliarán la cobertura protectora y la extensión a nuevos titulares; en este proceso,
sobresale la generalización del voto y del asociacionismo.
También hacen acto de presencia en las Constituciones nuevos derechos: los llamados derechos
sociales.

En la Constitución de 1848 aparecen algunos derechos sociales: al trabajo, a la educación, a la


subsistencia. El derecho al trabajo, presentaba una relación directa con el derecho a la subsistencia,
puesto que con el trabajo se evitaba caer en la pobreza.

Los siglos XIX y XX son los siglos del reconocimiento de los derechos humanos en la segunda
generación: los llamados derechos sociales, económicos y culturales. El siglo XIX tiene algunos
precedentes, pues en realidad es en el siglo XX el que da entrada a esta clase de derechos en los textos
positivos a raíz de la Primera Guerra Mundial. Y, tras la Segunda Guerra Mundial, estos derechos
sociales se consolidan ampliamente en las nuevas constituciones post bélicas: La Constitución Italiana
de 1947, la Ley Fundamental de Bonn de 1949, la reforma constitucional francesa de 1958, etc. El
siglo XIX es todavía la etapa de grandes movimientos populares, reprimidos una y otra vez por la
alianza de la aristocracia y la burguesía.

El siglo XIX es la antesala de reivindicaciones populares y de nuevas concepciones doctrinales, que


sólo en el siglo siguiente consiguen el reconocimiento de los textos jurídicos fundamentales. Hay en
esta etapa del Estado social una diferencia cualitativa entre las libertades y los derechos sociales. En
las constituciones occidentales europeas las libertades son los derechos de primer orden, auténticos
derechos subjetivos, especialmente protegidos en el orden formal del derecho positivo.
Los denominados derechos sociales no son propiamente derechos, sino más bien normas pragmáticas
u orientativas dirigidas a los Poderes Públicos. Están afectados por un triple problema:

- No son derechos subjetivos exigibles, sino normas pragmáticas.


- Su titularidad está más dirigida a los colectivos sociales que a las personas.
- Están desprovistos de acciones procesales para su protección.

-Los valores de la igualdad y la solidaridad:


La igualdad y la solidaridad son los nuevos valores del Estado Social de Derecho, así como la
tolerancia y la libertad habían sido los fundamentos del Estado Liberal. El Estado Liberal había
conquistado una forma primaria de igualdad, la igualdad de todos ante la ley. El Estado social da un
paso más en la conquista de la igualdad: la igualdad material.

La solidaridad es concebida como una cuestión del Estado y no confinada a la esfera privada de las
relaciones humanas. El poder público debe atender a las necesidades de la persona como ser social y
situada en un entorno.

El denominador común de estos nuevos valores subraya el carácter social del nuevo Estado. No valen
ya la voluntad de Dios o la razón del hombre, sino las exigencias del hombre en la sociedad.

-Los nuevos sujetos de derechos: los colectivos sociales

El sujeto de los derechos no es solo el individuo, sino el grupo o colectivo social. Las declaraciones y
constituciones liberales del siglo XVIII en adelante van universalizando el sujeto titular de derechos.
Pero, en todo caso, el sujeto de derechos es la persona en un sentido individualista. La Constitución de
Weimar de 1919 da un paso adelante en el reconocimiento de los grupos sociales como titulares de
derechos. Presenta preceptos concretos de reconocimientos de derechos de las mujeres, jóvenes…

También se introduce un pacto o compromiso entre el trabajo y el capital en la formulación de


algunos derechos, en cuya lista se introduce un derecho tan novedoso como el derecho a la
negociación colectiva y al convenio laboral.

-Los límites a los derechos individuales y a los derechos sociales.

Las constituciones del Estado social reconocen un panel de limitaciones que afectan tanto a las
libertades individuales como a los derechos sociales; limitaciones que comportan una socialización de
las libertades y un conservadurismo de los derechos sociales.

Se imponen ciertos límites a los derechos, que dejan de ser derechos absolutos para depender de su
ejercicio de la conjugación con otros derechos. Los límites a los derechos contrastan con el carácter de
las libertades del Estado Liberal: sagradas, inalienables e imprescriptibles, esto es, cualidades que
denotan un carácter absoluto.
En el marco de las libertades, es afectado primordialmente el derecho de propiedad sujeto a la función
e interés social que debe regir la organización económica. En el lado de los derechos sociales, el
derecho a la huelga no puede ejercitarse sin la reserva y protección de los servicios mínimos a la
comunidad.

-El intervencionismo del Estado en defensa de los derechos sociales: los deberes del Estado social:

El Estado social avanza una serie de garantías de los derechos: el desarrollo por ley de los derechos, a
salvo de la mediatización de la Administración, y el carácter intervencionista del Estado para hacer
posible la satisfacción de los derechos sociales. El Estados Social introduce una serie de nuevos
derechos que no pueden ser satisfechos si no es con la directa colaboración del nuevo Estado. Esto
supone la transformación del pasivo Estado liberal en el Estado Social.

4.6. Estado comunista:

Otro modelo de Estado son los los Estados sociales y comunistas: Corea del Norte, Cuba, la
revolución bolchevique… La diferencia esencial para entender estos Estados es que para ellos el
sujeto de derecho no es el ciudadano individualizado, sino la clase social, el proletariado.
El Estado comunista no obedece a un modelo determinado, pues presenta diversas concreciones
históricas. Las traducciones históricas de este modelo han tenido escasa duración, a excepción del
comunismo soviético, chino y cubano. Los caracteres del Estado soviético, que coinciden de forma
general con los de otros estados comunistas, son:

-El objetivo principal del Estado comunista: el socialismo internacional:


El objetivo más intenso y utópico es la consecución del socialismo universal, el socialismo de todos
los países, mediante el contagio y estímulo de la Revolución rusa triunfante. El nuevo régimen
socialista conseguido en Rusia se extenderá a otros países europeos.
La fe en el socialismo internacional irá poco a poco desapareciendo en el ánimo de los rusos y en los
textos constitucionales. Así, en la Constitución rusa del 36 se estableció que el socialismo universal ya
no era factible, y que el socialismo imperante en la URSS debía autoprotegerse con el mantenimiento
de la dictadura del proletariado.

-El fundamento de la solidaridad internacional:


La solidaridad del socialismo real es la solidaridad de la amplia clase proletaria frente a la minoría
burguesa en el ámbito de la lucha de clases para asegurar el éxito de la revolución. Esta solidaridad se
proclama en el eslogan: “Proletarios de todo el mundo, uníos”.

-La supresión de la propiedad privada y la instauración de la única propiedad estatal:


Es la medida política más relevante, que implicaba la transformación total de la economía y sociedad
rusas. La Declaración de Derechos del Pueblo Trabajador y Explotado (1918) dictaba la supresión de
la propiedad privada y la socialización de la tierra, que será entregada a los trabajadores mediante un
reparto igualitario.
-El partido único de trabajadores:
La Declaración de 1918 establecía que el nuevo poder debía pertenecer en totalidad y exclusivamente
a las masas trabajadoras. La democracia de los trabajadores se expresa y organiza por medio de los
soviets, que abarcan obreros, campesinos…
Se trata de una democracia de los trabajadores del único partido de los soviets.
“No hace falta una pluralidad de partidos políticos pues con uno se pueden canalizar las necesidades
del único sujeto de derechos” (sí hay elecciones internas de los compromisarios en el partido). Para
ellos, la verdadera democracia es la que ellos tienen, el pensamiento contrario de Occidente.
Ahora bien, no perdamos de vista que lo común a todos pensamientos de Estados es la soberanía
popular, pero cada uno desarrolla una forma de democracia.

-La prioridad de los derechos sociales sobre los individuales:


En las Constituciones de las repúblicas soviéticas los derechos sociales - educación gratuita y
universal, derecho a la vivienda, derecho al trabajo (concebido también como un deber), etc- aparecen
como derechos de primer orden, ampliamente desarrollados, si bien en el marco del control político
del régimen. Las libertades individuales, en cambio, son reguladas sin la atención dispensada a los
derechos sociales y están supeditadas a un fuerte control político.

-La supeditación de los derechos de la persona a los intereses de la Revolución y el asentamiento de la


sociedad comunista:
El reconocimiento de los derechos está limitado por la prevalencia de los intereses de los trabajadores
y de la consecución de los objetivos de la Revolución. Los derechos subjetivos, por tanto, dependen
del derecho objetivo concretado en la Constitución y en las leyes del nuevo régimen socialista.

-Los deberes del Estado: garantías de derechos:


Son las obligaciones del Estado y los particulares para hacer posible su disfrute.

4.7. Estados pluricéntricos:

El Estado Pluricéntrico no es un nuevo estado, sino el punto de llegada de la evolución del Estado de
Derecho. Es un Estado pluricéntrico porque frente al unitario estado de derecho clásico presenta
diversos centros de poder y capacidad normativa, que rompen la unidad funcional del Estado clásico.
La singularidad del Estado pluricéntrico estriba en que los nuevos centros se sitúan fuera y dentro del
Estado.
Hay en la constitución española de 1978 numerosas normas que apoyan el esbozo de este nuevo
Estado. Por un lado, las normas que supeditan al Estado español a las normas internacionales. Por
otro, todo un capítulo de la Constitución dedicado a la configuración del Estado de las Autonomías.

El Estado ya no es puramente soberano. El Estado es soberano en la medida que no recibe


interferencias ajenas y puede actuar con plena libertad. En la actualidad, el Estado no es plenamente
soberano porque es interferido por poderes externos, que desde un punto de vista fáctico limitan su
soberanía.

En este proceso de la traslación de la soberanía, se produce una clara y preocupante contradicción: los
Estados presentan una estructura democrática, de la que carecen las organizaciones supraestatales que
les limitan y condicionan. Un caso similar al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en el que
solamente están representadas las grandes potencias mundiales con derecho a veto.
El Estado pierde soberanía por arriba, trasfiriéndola de facto a entes supraestatales, y la pierde por
abajo abandonándola a entes territoriales. El grado mayor en la transferencia reguladora y de
competencias culminaría en el nuevo “Estado independiente”.

4.8. Otras ideologías:

Anarquismo, libertarismo

-Nuevos retos:
Nuevas clases sociales. El Precariado. ¿Hacia dónde va el Estado?
El Estado social ha ido evolucionando y se incorporan nuevos derechos y programas. No es lo mismo
un derecho (puedo reclamarlo) que un programa social pues está el tiempo que dure dicho programa y
no generan derechos subjetivos. La idea del sufragio llegará poco a poco en base a la idea de
soberanía popular. Todos estos cambios sociales se deben a que las clases sociales fueron cambiando.
Hoy en día, también surgen nuevas clases sociales.

En número globales la clase media ha ido paulatinamente durante los últimos años reduciéndose
inflando la clase baja. Por otro lado, la clase alta se ha reducido en número pero ha aumentado su
capacidad económica.

Precariado: clase social de gente extremadamente formada pero con dificultades de estabilizarse
económicamente. En esta nueva clase diferenciamos el funcionariado y un “cinturón” del precariado
(asalariados privadamente).

5. Relaciones entre el Derecho y el Estado:

5.1. El Derecho prioritario respecto al Estado:

Teóricamente, el iusnaturalismo ha sostenido la preexistencia del Derecho al Estado; el Derecho es


constituido por la consciencia del sujeto, desde su nacimiento, bajo la forma del Derecho natural.
Posteriormente, el pacto social entre individuos poseedores de derechos naturales da lugar a la
sociedad política, que crea una organización política (ejemplo: Estado), de la que surge el Derecho
estatal.

Fácticamente, los partidarios de esta tesis argumentan que el Estado es un hecho, una realidad
histórica que surge cuando en la organización política confluyen varios elementos: hacienda y ejército
propios, centralización del poder, soberanía como principio básico.

5.2. El Estado prioritario respecto al Derecho:

Teóricamente, el Positivismo jurídico ha defendido que el Derecho procede del Estado. El Estado es el
hecho social creador del Derecho.
Fácticamente, los partidarios de esta posición afirman que el derecho necesita una coacción para
imponerse, y está procede del Estado, al poseer el monopolio de la coacción física legítima. Sin el
Estado, el Derecho es norma social pero no jurídica.

5.3. El Derecho y el Estado se identifican:

Teóricamente, el Positivismo jurídico radical, una de cuyas formulaciones es el kelsenismo, ha


identificado el Derecho con el Estado, pues sólo este proporciona coercibilidad a la norma. En la
concepción kelseniana, la norma consiste en la imposición de una sanción por su incumplimiento,
sanción que depende de su establecimiento por el Estado. Igualmente, el ordenamiento jurídico debe
ser un ordenamiento jurídico coactivo, algo que solo puede ser dictado por el Estado. Por tanto, el
Estado es el Derecho.
También las teorías marxistas han identificado Derecho y Estado, considerándolos instrumentos para
la defensa de los intereses de la clase dominante. Se trata de una casi identificación: el Derecho es la
forma de los intereses dominantes y el Estado, la organización de los mismos.

Fácticamente, los profesos de esta tesis aseguran que el Derecho no puede desenvolverse al margen
del Estado, pues poco se escapa a su control. Incluso las nuevas modalidades de Estado siguen
manteniendo el mismo monopolio respecto al Derecho que el modelo de Estado tradicional. También
los espacios autónomos que parecen estar fuera del control del Estado dependen del Derecho estatal
para mantenerse, pues estos existen porque el Estado lo permite.

5.4. El Derecho y el Estado divergen:

La divergencia entre Derecho y Estado significa que puede existir un derecho distinto al Derecho del
Estado, e, incluso, contrario a él.

Teóricamente, el pluralismo jurídico es la teoría promotora de la una pluralidad de derechos: el


Derecho del estado y otros derechos generados por la sociedad y colectivos al margen del Estado. En
este sentido, destacan los movimientos y escuelas socio-jurídicas de finales del siglo XIX y principios
del XX (escuela sociológica francesa, el movimiento de derecho libre, etc) que constataron la
existencia de lagunas del Derecho estatal no contempladas en las normas del ordenamiento jurídico y
la necesidad de defender un pluralismo de fuentes del Derecho, en la que la ley del Estado era la
principal fuente pero no la única, confluyendo otras como la costumbre, la jurisprudencia…

Hay una segunda fase en la evolución del pluralismo jurídico, que ya no se reduce a una pluralidad de
fuentes sino a una diversidad de derechos. Aparecen derechos alternativos al Derecho estatal, que se
colocan en el papel de reguladores de determinadas comunidades, como complemento del Derecho
estatal o en una posición enfrentada a este.

Fácticamente, hoy en día hay países en el que el único derecho no es el Derecho del estado, sino que
éste convive con otros. Normalmente, estos otros derechos no se oponen al Estado, pues sólo
reclaman un espacio territorial donde se respete su vigencia. Piden una alternancia jurídica
complementaria pero no opuesta al Derecho estatal.

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