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MAESTRÍA EN COMUNICACIÓN Y

LENGUAJES: PARA EDUCACIÓN


SECUNDARIA COMUNITARIA
PRODUCTIVA

MÓDULO 14: SEMIOLOGÍA DE LA COMUNICACIÓN


Omar Veliz Ramos
Ministro de Educación

Crispin Ticona Ayaviri


Rector - Universidad Pedagógica

José Luis Quispe Portillo


Director Académico - Universidad Pedagógica

Sucre, Bolivia
INDICE

UNIDAD TEMÁTICA 1 ............................................................................. 1


LA SEMIOLOGÍA .......................................................................................... 1
............................................................................................................... 1
1. INTRODUCCION A LA SEMIOLOGIA ................................................ 2
1.1. Definición ............................................................................ 2
1.2. Importancia del estudio de los signos en la comunicación. ............................ 2
1.3. Breve historia y evolución de la semiología como disciplina. ......................... 4
2. FUNDAMENTOS TEORICOS ........................................................... 5
2.1. Concepto de signo (significado, significante) .......................................... 5
2.2. Tipos de signos .......................................................................... 6
2.3. Diferencias entre semiología y semiótica. .............................................. 6
3. ELEMENTOS DE LA SEMIOLOGIA ................................................... 9
3.1. Signo ..................................................................................... 9
3.2. Código ................................................................................. 12
3.3 Mensaje ................................................................................. 13
4. CONTEXTO CULTURAL Y SOCIAL ................................................... 13
5. SEMIOLOGIA Y OTROS CAMPOS ..................................................... 14
UNIDAD TEMÁTICA 2 ..................................................................... 15
Unidad temática 2 ............................................................................. 16
EL SIGNO EN LOS PROCESOS DE CONSTRUCCIÓN SOCIAL ....................... 16
2. TEORIA DEL SIGNO ..................................................................... 20
2.1. Elementos del signo: significante y significado ...................................... 21
2.2. Tipos de signos ........................................................................ 24
2.3. Relación entre signos y lenguaje ...................................................... 26
3. CONSTRUCCIÓN SOCIAL .............................................................. 26
3.1. Cómo los signos contribuyen a la creación de significados compartidos ........... 27
3.2. Ejemplos de procesos de construcción social a través de signos. .................... 28
4. SIGNOS Y CULTURA .................................................................... 29
4.1. Interacción entre signos y normas sociales ........................................... 31
4.2. Análisis de signos en diferentes contextos culturales ................................ 32
La Cultura como Sistema de Signos y Significados ....................................................... 32
El Origen de la Cultura a través de la Semiosis ............................................................ 33
Comunicación y Transmisión de la Cultura ................................................................ 33
Signos Culturales en la Vida Diaria ........................................................................ 33
La Semiótica como Marco Teórico de la Cultura .......................................................... 34
Estructuras Semánticas en los Fenómenos Culturales ..................................................... 34
5. IMPACTO DE LOS SIGNOS EN LA IDENTIDAD ..................................... 34
5.1. Cómo los signos influyen en la formación de identidades individuales y colectivas 35
5.2. Ejemplos de signos que marcan pertenencia a grupos sociales ...................... 36
6. CRÍTICA Y REFLEXIONES .............................................................. 36
UNIDAD TEMÁTICA 3 ..................................................................... 37
SEMIOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA – SEMÁNTICA – SEMIÓTICA ...¡Error! Marcador
no definido.
1. DEFINICION DE LINGÜÍSTICA ........................................................ 38
1.1. Definición de semiología .............................................................. 39
1.2. Definición de semántica ............................................................... 39
1.3 Definición de semiótica ................................................................ 40
2. SEMIOLOGÍA ............................................................................. 41
2.1. El signo ................................................................................ 42
3. LINGÜÍSTICA ............................................................................. 44
3.1. Diferencias entre la lingüística sincrónica y diacrónica .............................. 45
4. SEMANTICA .............................................................................. 46
5. SEMIÓTICA ............................................................................... 49
6. INTERRELACIONES ENTRE SEMIOLOGÍA, LINGÜÍSTICA, SEMÁNTICA Y SEMIÓTICA .51
UNIDAD TEMÁTICA N° 4 ...............................................................................56
SEMIÓTICA DISCURSIVA COMO ANÁLISIS DE TEXTOS .........................................56
1.1 Definición de semiótica discursiva ................................................ 59
1.2 Importancia de la semiótica en el análisis de textos .................................. 62
1.3. Objetivos de estudio de la Semiótica Discursiva ................................. 64
1.4 El discurso como objeto de análisis ................................................... 67
1.5 Definición de discurso y su papel en la comunicación ............................... 69
1.6 Elementos que componen el discurso ................................................. 71
1.7 Partes del discurso ..................................................................... 72
Bibliografía .................................................................................... 81
PRESENTACIÓN

La Universidad Pedagógica es una institución desconcentrada del Ministerio de Educación a través


del Viceministerio de Educación Superior de Formación Profesional y de la Dirección General de
Formación de Maestros, en la actualidad, tiene consolidada una presencia institucional a nivel
nacional e internacional, en la formación postgradual dirigida a maestras y maestros, y otros actores
del Sistema Educativo Plurinacional (SEP) orientada a la cualificación de la formación en la
especialidad, la producción de conocimientos y la resolución científica de problemas concretos de
la realidad en el ámbito socioeducativo; para responder a las necesidades inherentes a la
transformación del Sistema Educativo Plurinacional de Bolivia, en el marco de la Constitución
Política del Estado y la Ley de la Educación Nº 070 "Avelino Siñani - Elizardo Pérez".

En este sentido, los procesos de formación de postgrado a través de las diferentes ofertas de la
Universidad Pedagógica, está estructurada bajo un sistema de postgrado centrada en la
profundización y cualificación de la especialidad, las mismas que se constituyen en estudios e
investigaciones integrados, integrales, complementarios y sistemáticos, dirigidos a permitir el
dominio de la especialidad a través de la profundización práctica, teórica, metodológica e
investigativa para el desarrollo de procesos educativos de calidad en el marco de las políticas
educativas.

Para el desarrollo de los procesos formativos en el postgrado, se ha previsto la elaboración de


Módulos que contienen los contenidos mínimos y apartados como: Para Pensar, Para Profundizar,
Véase También, ¿Sabías que?, y en resumen, que permitirán dinamizar el proceso formativo, de la
misma manera, se encuentran en ellos Códigos de Referencia Rápida (QR) que permitirán acceder
a recursos digitales como: softwares, videos, artículos y otros. También, las actividades se hallan
en el campus virtual, así como, otros recursos.

Crispín Ticona Ayaviri


Rector a.i. Universidad Pedagógica
MAPA MENTAL “LA SEMIOLOGÍA”
UNIDAD TEMÁTICA 1

LA SEMIOLOGÍA

“Los libros son el mejor viático que he encontrado para este


humano viaje”
Michel Eyquem de Montaigne

LECTURA MOTIVADORA

El escondite de las vocales


Las letras habían estado de fiesta todo el fin de semana.
Habían pasado muchas horas jugando y bailando y ahora estaban tan cansadas que no sabían cómo
juntarse para hacer las palabras. Menos mal que pronto llegarían los niños al colegio y con sus
lápices de colores las ayudarían a construir palabras y frases.
Habían jugado al escondite y desde entonces no habían vuelto a ver a las vocales. Las consonantes
estaban preocupadas, sin ellas no podrían enseñar a los niños a leer y a escribir.
La señora H, mudita como era, se puso a buscar dentro de las cajas a las señoras E, A e I y a los
señores O y U. Con gestos pidió ayuda a la señora B, pero está había comido tanta tarta de
chocolate que se le había hinchado la tripa y no se podía mover.
El señor T junto con la señora S se encargaron de buscar en los armarios y las jóvenes X y Z
miraron detrás de las cortinas. Las letras R, M y P seguían bailando y en lugar de ayudar no paraban
de molestar.
Cada vez quedaba menos tiempo, los niños pronto iban a llegar. El señor W, aunque sabía que
aparecería en pocas palabras, estaba muy preocupado.
- Ya no podremos ser un abecedario, - se quejó el señor D.
- Las encontraremos, lo importante es que trabajemos todos juntos y nos organicemos bien para
buscarlas-, dijo la vibrante señora R.
Miraron en toda la clase. No quedó rincón en el que no buscaran. Tristes y cansadas decidieron
guardarse en los libros ya que oían a los niños subir por las escaleras.
Al abrir las consonantes los cuentos se sorprendieron y alegraron mucho pues ahí, en su
sitio, estaban las vocales esperando a los pequeños. Éstas sabían que los niños querrían escribir

1
sus nombres con ellas y que tendrían mucho trabajo, por ello, se había ido pronto de la fiesta para
descansar y hoy poder jugar y hacer muchas palabras.
(Azucena Zarzuela)

1. INTRODUCCION A LA SEMIOLOGIA

1.1. Definición

La semiología es la disciplina que se encarga del estudio de los signos, es decir, las ideas que
asociamos en nuestra mente con diferentes elementos de la realidad. Los signos, en el proceso
comunicativo, son utilizados por un emisor para transmitir un significado a un receptor.
Algunos sistemas de signos de la vida cotidiana son los idiomas, las señales de tránsito, las señales
militares, el lenguaje de sordomudos, los signos matemáticos, los mensajes criptográficos, los
símbolos de un Estado.
Para los estudiosos de la semiología, toda la realidad social se articula en sistemas de signos que
forman una “semiesfera” o espacio simbólico en el cual transcurre la vida humana.

1.2. Importancia del estudio de los signos en la comunicación.

La comunicación humana se enriquece a través de los signos, elementos que transmiten


significados más allá de su existencia física. Los signos primarios, como las palabras, tienen la
intención directa de comunicar, mientras que los secundarios, como la moda, revelan información
de manera involuntaria. La semiología estudia estos signos, y la lingüística se enfoca en la lengua
como un sistema de signos eficiente para la transmisión de mensajes complejos.

Los signos juegan un papel crucial en el proceso de comunicación, ya que son los elementos
fundamentales a través de los cuales se construyen, transmiten e interpretan los significados. Desde
una perspectiva semiótica, un signo es cualquier cosa que puede representar algo más para alguien
en un determinado contexto, lo que incluye palabras, imágenes, gestos, sonidos, entre otros. La
importancia de los signos en la comunicación radica en varios aspectos clave:

2
Mediadores del Significado: Los signos son los vehículos a través de los cuales se codifican y
decodifican los mensajes. Permiten a los individuos expresar pensamientos, ideas, emociones y
conceptos abstractos, haciendo posible la interacción y el entendimiento entre las personas.

Construcción de Realidades Sociales: A través de los signos, no solo se comunica información,


sino que también se construyen las realidades sociales y culturales. Los sistemas de signos reflejan
y refuerzan las normas, valores y estructuras de poder de una sociedad, influenciando la manera en
que las personas perciben y comprenden el mundo que los rodea.

Interacción Contextual: El significado de un signo no está aislado; depende del contexto en el


que se utilice. Los signos adquieren sentido en relación con otros signos y con el entorno
sociocultural en el que se producen. Esto implica que la comunicación no es solo un proceso de
transmisión, sino también de interpretación, donde el receptor debe decodificar los signos dentro
de un marco contextual.

Diversidad de Formas de Comunicación: Los signos abarcan una amplia gama de formas, desde
el lenguaje verbal hasta señales visuales y auditivas. En la era digital y multimedia actual, los signos
visuales, como las imágenes y los íconos, han adquirido una relevancia aún mayor,
complementando y, en algunos casos, reemplazando a los signos verbales tradicionales en la
comunicación.

Códigos Culturales: Los signos están anclados en códigos culturales compartidos, lo que significa
que solo pueden ser interpretados adecuadamente por aquellos que comparten un mismo marco de
referencia cultural. Esto subraya el rol de los signos en la identidad cultural y en cómo las diferentes
comunidades construyen y comunican su sentido de pertenencia.

En resumen, los signos son fundamentales en la comunicación porque no solo facilitan la


transferencia de información, sino que también estructuran la forma en que entendemos,
construimos e interpretamos el mundo que nos rodea. Sin signos, la comunicación sería imposible,
ya que no habría manera de expresar ni compartir significados de forma efectiva.

3
1.3. Breve historia y evolución de la semiología como disciplina.

La importancia de los signos ha sido reconocida en gran parte de la historia de la filosofía y en la


psicología. El origen de esta ciencia se considera el siglo V a. C., con los presocráticos. Estos crean
debate sobre la oposición entre la naturalidad y la convencionalidad del signo: lenguaje como
espejo de lo real (Heráclito) y lenguaje como convención e imposición (Parménides). En el siglo
III a. C. los estoicos hablan de semainon y semainomenon para interpretar la apariencia. Los
sofistas también contribuyeron al estudio de los signos desarrollando el arte de la retórica. La
política cobra importancia y se delibera acerca del uso de la palabra, del signo lingüístico, que se
tomaba como herramienta persuasiva. Platón y Aristóteles fueron los siguientes en explorar la
relación entre los signos y el mundo. Eco, Umberto. (2015). Tratado de semiótica general.
Debolsillo. ISBN 9786073129398. OCLC 953626199. Consultado el 12 de octubre de 2019.
Sus teorías han tenido un efecto duradero en la filosofía occidental, especialmente a través de la
filosofía escolástica. Galeno, médico, cirujano y filósofo griego en el Imperio romano, escribió
libros sobre la semiótica médica y se convirtió en un referente de los estudios de medicina. Galeno
habla de semiotique, como la ciencia que estudia los síntomas. El estudio general de los signos que
comenzaron en latín con Agustín y culminó con el Tractatus de Signis de John Poinsot en 1632. Y
comenzó de nuevo, en la modernidad, con el intento por Charles Peirce de elaborar una «nueva
lista de categorías», en 1867. Serán Peirce y Ferdinand de Saussure los que desarrollarán este
campo de estudios con más amplitud, considerándose los padres de la semiología. John Locke y
otros pensadores de la época serán claves para el nacimiento de la semiótica en el siglo XX.

Más recientemente, Umberto Eco, en su obra Semiótica y filosofía del lenguaje (1984), ha
argumentado que las teorías semióticas están implícitas en el trabajo de la mayoría, quizás todos,
de los pensadores importantes.
El lingüista Ferdinand de Saussure, a comienzos del siglo XX, había concebido la posibilidad de
la existencia de una ciencia que estudiara los signos «en el seno de la vida social», a la que
denominó «semiología». Posteriormente, otro lingüista, el danés Louis Hjelmslev, profundizó en
esta teoría y elaboró su sistemática formalización dentro del paradigma estructural, que bautizó
como glosemática en sus Prolegómenos a una teoría del lenguaje (1943), Hjelmslev, Louis.
(1980). Prolegómenos a una teoría del lenguaje. Gredos. OCLC 802697718. Consultado el 12 de
octubre de 2019.5 sentando un conjunto de principios que servirán de fundamento teórico y

4
epistemológico a ulteriores desarrollos de la semiótica estructuralista. A estos autores agregaron
sus aportaciones; otro famoso lingüista, el ruso Roman Jakobson, y el austríaco Ludwig
Wittgenstein, este último puso las bases de la pragmática lingüística al declarar que «el significado
es el uso».
Saussure consideraba el lenguaje como un sistema de signos que debía ser estudiado
sincrónicamente y no diacrónicamente. Cada signo debía considerarse como constituido por un
significante (un sonido-imagen o su equivalente gráfico), y un significado, es decir, el concepto u
objeto al que representaba (Eagleton, 1994).

2. FUNDAMENTOS TEORICOS

2.1. Concepto de signo (significado, significante)

Los signos están en todas partes, a nuestro alrededor, y gracias a ellos podemos manejar la
información de las complejas maneras en que lo hacemos. Si bien todos los seres vivos se
comunican, tan sólo los seres humanos y algunos otros animales son capaces de comprender y
elaborar signos, esto es, referirse a las cosas que se encuentran ausentes.

Sin embargo, no debemos confundir los signos con la escritura (aunque ésta consiste, claro, en
signos escritos), ni con las palabras de un idioma (aunque todas las palabras son, justamente,
uniones de signos lingüísticos). Un signo es una entidad mental, que consiste en la unión de dos
partes, de acuerdo a la lingüística tradicional, un significado y un significante:

Un significante, que es una forma, un objeto o un evento, concretos e identificables en el mundo


real. Por ejemplo: el dibujo de una flecha negra curvando hacia la izquierda en un letrero blanco.

Un significado, que es la conclusión o la información que recuperamos a partir de la interpretación


del significante, o sea, que está contenida en él. Por ejemplo: se aproxima en la vía una curva hacia
la izquierda.

Dependiendo del caso, un mismo significante puede tener varios significados, o viceversa. Todo
depende del modo en que se lleve a cabo esa asociación entre uno y otro.

5
2.2. Tipos de signos

Los signos pueden ser de distinto tipo: visuales, verbales, auditivos, etc., dependiendo de la
naturaleza de su significante. O incluso naturales y artificiales, dependiendo de si son generados
por la naturaleza o por la intervención humana. Según las teorías del estadounidense Charles Peirce
(1839-1914), sin embargo, se pueden clasificar en tres categorías, dependiendo de cómo sea la
relación entre significado y significante:

 Indicios o indicadores, en los que la relación entre significado y significante es de tipo


natural, lógico o necesario, generalmente fruto de una relación previa de causa y efecto.
Por ejemplo, si vemos humo negro a la distancia (significante), podemos suponer que hay
un fuego en sus proximidades (significado).
 Íconos, en los que la relación entre significado y significante es de imitación o mimética, o
sea, de un parecido evidente. Un perfecto ejemplo de ello son los mapas, que se asemejan
a la geografía que describen, o el ícono de “cortar” en nuestro procesador de palabras, que
se asemeja a unas tijeras.
 Símbolos, en los que la relación entre significado y significante es totalmente convencional,
o sea, no responde a ninguna de las dos condiciones previas, sino que fue determinada
social, cultural e históricamente. Un ejemplo de ello serían las banderas de cada país, cuyos
colores tienen sentido únicamente para quienes conocen la explicación histórica.

2.3. Diferencias entre semiología y semiótica.

A finales del XIX dos autores elaboraban, cada cual ajeno al trabajo del otro, lo que más adelante
sería la teoría general de los signos. Uno era el lógico y filósofo Charles Sanders Peirce, que en
Estados Unidos hablaba indistintamente de semiotic y semeiotic en una serie de artículos entre
1867 y 1869.

El otro autor era el lingüista suizo Ferdinand de Saussure, que mencionaba la sémiologie desde al
menos 1894, aunque sus ideas no se abren camino hasta la publicación póstuma de su Cours de
linguistique générale.

6
La semiótica era de Peirce; la semiología de Saussure, pero el problema no era que tuviesen
distinto nombre, sino que entendían de manera distinta el concepto fundamental de signo. Pese a
ello, la comunidad científica reconoce que aquellas dos teorías abordan un mismo fenómeno desde
diferentes perspectivas.
En la actualidad, “semiótica” y “semiología” son nombres sinónimos que aluden a la teoría general
de los signos.

¿Qué es la semiología y la semiótica?


La semiología o semiótica encuentra sus orígenes al comienzo del siglo XX como resultado de las
preocupaciones del lingüista, Ferdinand de Saussure y del filósofo norteamericano Charles Sanders
Peirce.
A principios del siglo XX, dos teóricos, Charles Sanders Peirce y Ferdinand de Saussure, llamaron
separadamente la atención sobre el hecho de que el objeto último del lenguaje y del pensamiento
era el mismo: el sentido y el signo. Separadamente uno y otro formularon la necesidad de una
“ciencia general del sentido” que llamaron también de maneras parecidas: semiología y semiótica
(ambos recurrieron a la voz griega semeion = signo)

Semiótica
Charles Sanders Pierce fue un filósofo, lógico y pedagogo americano, considerado como “padre”
de la semiótica. Puede decirse que una serie de tres artículos publicados entre 1867 y 1869 marcan
el inicio de los estudios modernos de la semiótica, cuyas ideas esenciales Peirce fue desarrollando
durante el resto de su vida.

La semiótica peirceana proporciona una teoría general


completa del significado y la representación. Para
Peirce todo lo que existe es signo, en cuanto que tiene
la capacidad de ser representado, de mediar y llevar
ante la mente una idea.

7
La semiótica de Peirce parte de la convicción de que la significación es una forma de terceridad.
La relación sígnica tiene siempre tres elementos: signo, objeto e interpretación. Peirce les da la
siguiente definición:

Un signo es algo que está por algo, para alguien en algún aspecto o capacidad, se dirige a alguien,
esto es, crea en la mente de esa persona un signo equivalente, o quizás un signo más desarrollado.
A ese signo que crea lo denomino interpretante del primer signo. El signo está por algo, su objeto.
De este modo Peirce añade a la definición clásica de signo como algo que está por otra cosa una
referencia a la mente, lo que Peirce denomina “interpretante”, que es a su vez un nuevo signo al
que el objeto da lugar en la mente del que usa el signo, supone la mediación entre el signo y el
objeto, cumpliéndose de esa manera la función propia del signo. Si el signo no tuviera la capacidad
de producir esos pensamientos interpretantes en una mente, no sería significativo.

Un signo da lugar a otro en un proceso ilimitado. A esa acción del signo que envuelve siempre tres
elementos Peirce la denominó “semiosis”. El pensamiento en cuanto signo es interpretado y
desarrollado en el pensamiento subsiguiente, y estamos así inmersos en un proceso infinito de
semiosis que no es automático, sino que requiere la intervención de la imaginación, pues podemos
determinar, hacer crecer y clarificar más los signos en ese proceso. El hombre en cuanto sujeto
semiósico está siempre sujeto a la posibilidad de crecimiento.
Semiología
Para Ferdinand de Saussure la idea de una semiología surge del objetivo de conocer la estructura
del lenguaje, no sólo de las lenguas naturales, que
son objeto de estudio de la lingüística, sino de otros
sistemas de significación, que posteriormente
desarrollaría la corriente llamada estructuralismo:
por ejemplo, el sistema de la moda, el lenguaje
cinematográfico, el lenguaje publicitario, por
mencionar algunos. Se parte de la premisa de que
todo aquello que sea lenguaje constituye un sistema
y como tal obedecerá a una serie de categorías teóricas de entre las cuales aquí trataremos la de
signo, significado denotativo y connotativo, sintagma y paradigma.

8
Ferdinand de Saussure propone entender el signo a través del símil que lo compara con las caras
de una moneda: una de ellas es el significado, es decir, el concepto al que refiere el significante,
que es la imagen acústica de la palabra que nombra ese concepto.
El lingüista danés, Louis Hjelmslev, propuso una reformulación de este modelo que amplía las
posibilidades de análisis hacia sistemas no lingüísticos. Concibe cada una de las caras del signo en
términos de sustancia y forma:
Significante o sustancia de la expresión
Significado o sustancia del contenido forma de la expresión forma del contenido

Para qué sirve la semiótica


El conjunto de enfoques y objetos de estudio posibles es muy amplio. La semiótica abarca así
campos tan diversos como el cine, el teatro, la comunicación animal (zoosemiótica), la
sintomatología médica, los sistemas de señales, el análisis del discurso, la cultura, la comunicación
organizacional, la publicidad y la comunicación persuasiva en general, música, gestos y
comunicación no verbal (kinésica), distribución y organización de espacios (proxémica).
En la actualidad, la semiótica y la semiología también encuentran aplicaciones prácticas en diversos
campos emergentes como la tecnología y la inteligencia artificial.

3. ELEMENTOS DE LA SEMIOLOGIA

3.1. Signo

Los signos del lenguaje responden a la historia y a la cultura, son sociales y convencionales.
Los signos lingüísticos son aquellos que permiten la construcción del lenguaje verbal, o sea, de la
capacidad humana de componer complejos sistemas de sonidos (y eventualmente, de gráficos que
los representan) a través de los cuales pueden comunicarse y representar la realidad.

Los signos lingüísticos forman parte de un sistema concreto de sentidos y asociaciones. Son
esencialmente representaciones de la realidad, esto es, piezas o comodines mentales con los que
referirse a ella. Están compuestos por un significante sonoro y un significado abstracto, mental,
que coincide con algún tipo de referente real.

9
¿Sabias qué?
¿Qué fue primero?
En realidad, la pregunta de cuál es el idioma más
antiguo no tiene respuesta, porque las lenguas y
las culturas de tradición oral no se tienen en
cuenta. Los idiomas más antiguos con registros
escritos son el hebreo, el sánscrito, el sumerio y
el euskera.

No debemos confundir los signos del lenguaje con las letras del alfabeto, ni con los signos escritos.
Nos referimos a entidades mucho más abstractas, que tienen lugar en nuestras mentes y en la
sociedad.

Según Ferdinand de Saussure (1857-1913), uno de los más grandes estudiosos del signo lingüístico
y padre fundador de la lingüística, los rasgos esenciales de todo signo lingüístico son los siguientes:

RELEYENDO A FERDINAND DE SAUSSURE: EL SIGNO LINGÜÍSTICO

La arbitrariedad del signo. Esto quiere decir que la relación entre significante y significado, en
el caso de los signos del lenguaje, es arbitraria o convencional. O sea, no está determinada de
manera natural, lógica, necesaria, sino que es fruto de una forma de pensamiento que puede variar
según el caso. Por ejemplo, no hay nada que relacione la palabra “árbol” con un árbol, y de hecho
si cambiamos de lengua, cambiaremos también de signo: tree en inglés, baum en alemán. Incluso
podemos ir más allá: no existe nada que vincule por semejanza al sonido que asociamos con la “a”
en español, con el signo a través del cual representamos dicho sonido. En fin, los signos del
lenguaje responden a la historia y a la cultura, son sociales y convencionales.

La mutabilidad e inmutabilidad del signo. Esto quiere decir que los signos del lenguaje son, al
mismo tiempo, cambiantes e incambiantes, dependiendo de cómo los veamos. Son cambiantes a lo

10
largo del tiempo, ya que la lengua es una entidad viva y se va adaptando a sus usuarios, cambiando
con ellos, con el paso de los siglos. Sin embargo, al pertenecer a una convención y a un orden
social, la lengua es también una entidad estática y firme, que nos permite cierto margen de
creatividad y libertad, pero siempre dentro de unas fronteras establecidas. No podemos decidir
cambiar el nombre de las cosas, por ejemplo. Por eso, la lengua es inmutable, pues necesitamos
que sea común a todas aquellas personas con las que hablamos a diario.

¡Recuerda!

LOS SIGNOS RESPONDEN A LA


HISTORIA Y A LA CULTURA, SON
SOCIALES Y CONVENCIONALES

Posee un significante lineal. Esto quiere decir que los signos lingüísticos se presentan siempre
uno detrás de otro, en una cadena, sucediéndose en el tiempo, de manera de formar cúmulos de
sonidos que conocemos como palabras y como oraciones. Sin embargo, esto también hace que sólo
podamos pronunciar un sonido a la vez. Así, los signos lingüísticos se excluyen entre sí, dado que
debemos elegir cuál pronunciar y en qué orden o secuencia, no pudiendo combinarlos libremente:
no es lo mismo decir “perro” que “orrep” o que “rpoer”, a pesar de que se trate de los mismos
signos en cada caso.
Fuente: [Link]

Signos no lingüísticos
Por su parte, los signos no lingüísticos son aquellos que, si bien conforman a su manera algún tipo
de sistema de sentidos, no tienen nada que ver con el lenguaje verbal. Esto no significa que no
puedan ser interpretados e incluso “traducidos” al lenguaje verbal, sino que obedecen a otro tipo
de lógica.

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Son ejemplos de signos no lingüísticos: las señales de tránsito, los signos de advertencia ante riesgo
de muerte, de corrosión o de electricidad, o incluso los indicios que podemos “leer” en la
naturaleza: las huellas de un animal en el fango, las nubes oscuras que traerán la lluvia, etc.

Signos y símbolos

Las banderas son símbolos que representan a sus países de forma arbitraria.
Hemos visto ya que, según Charles Peirce, los símbolos son un tipo específico de signo, en el que
la relación entre significante y significado es completamente arbitraria. Este tipo de signos son los
más complejos de todos y, por ende, solamente los seres humanos somos capaces de interpretarlos
y reconocerlos, ya que dependen directamente del acervo cultural. En eso también se distinguen de
los demás tipos de signos.

Son algunos ejemplos de símbolos:

La representación de los elementos de la tabla periódica: O, Br, Fe, Zn.


Los escudos patrios y banderas de los países.
Los emblemas de la heráldica.
Los logotipos de las marcas comerciales.
Fuente: [Link]
Fuente: [Link]

3.2. Código

Un código es un sistema de significación que reúne entidades presentes


y entidades ausentes. Siempre que una cosa materialmente presente la
percepción del destinatario representa otra cosa a partir de reglas
subyacentes, hay significación. Ahora bien, debe quedar claro que el acto
perceptivo no son condiciones necesarias para la relación de
significación: basta con que el código establezca una correspondencia
entre lo que representa y lo representado, correspondencia válida para cualquier destinatario
posible, aun cuando de hecho no exista ni pueda existir destinatario alguno”

12
3.3 Mensaje

El mensaje ha sido un concepto siempre presente en la enumeración de los elementos que


constituyen el proceso de comunicación. sin embargo, desde una perspectiva propia de la
Comunicación, la reflexión sobre el mensaje hasta ahora está siendo motivo de análisis
rigurosos que permitan conocer sus múltiples implicaciones y su contribución a la
explicación y comprensión de la comunicación humana. Es evidente que mensaje y
comunicación son conceptos interdependientes y que al definir y delimitar uno, la otra cobra
nuevas dimensiones. Desde una visión funcionalista, el mensaje ha sido rápidamente
equiparado con “lo que se transmite”, con el contenido como si este fuese una cosa que se
pasa de X a Y. desde esta perspectiva, la comunicación se reconoce por su efectividad y
eficiencia y estas se miden en tanto que el receptor descifre o reproduzca con exactitud el
contenido conceptual emitido por el emisor. Esto supone la posibilidad de univocidad de la
transmitido; de ahí la ilusión de transformar conciencias y modificar conductas por el poder
del contenido. Esta perspectiva ha nutrido teorías como la de efectos y la de difusión de
innovaciones tan en uso en nuestro medio, y métodos como el del aná lisis para el estudio
cuantitativo de los mensajes. La comunicación, entonces, se convierte en la producción de
mansajes que generen los efectos deseados. (Restrepo, 1988)

4. CONTEXTO CULTURAL Y SOCIAL

El contexto influye en el significado de los mensajes, tanto en términos culturales como verbales y
no verbales. Al considerar el contexto, podemos evitar malentendidos, adaptar nuestro mensaje al
público y mejorar la calidad de nuestra comunicación en general.

Para adaptar tu mensaje al contexto cultural, es importante investigar y comprender las normas,
valores y creencias de esa cultura en particular. Se debe considerar que ciertos gestos, expresiones
o palabras pueden interpretarse de manera diferente en diferentes culturas y por tanto es importante
adaptar el mensaje para evitar las malas interpretaciones.

El contexto verbal se refiere al lenguaje utilizado, las palabras y su significado. El contexto no


verbal incluye el lenguaje corporal, las expresiones faciales, la entonación y otros aspectos de la

13
comunicación que no involucran palabras. Ambos contextos son importantes y pueden influir en la
interpretación de los mensajes.

5. SEMIOLOGIA Y OTROS CAMPOS

La semiología y la lingüística

La semiótica analiza el lenguaje no verbal (la comunicación y configuración de los signos) y la


lingüística, el lenguaje verbal (la lengua). Ambas son fundamentales en las ciencias humanas, por
ello se requiere de un manual que permita comprenderlas y, asimismo, entender cómo se adquiere
y se desarrolla el lenguaje. (Rojas)

Considerando que la “Semántica y la Pragmática son disciplinas que estudian, respectivamente, la


organización del significado y del sentido en la lengua. Su incorporación, en momentos sucesivos,
en el ámbito de la Lingüística ha producido sendas revoluciones en la forma de concebir y explicar
el lenguaje”. (Ordoñez, 2002- 2015)

Aplicaciones en la publicidad y los medios de comunicación

Los mensajes publicitarios que nos rodean están repletos de signos, que pueden ser verbales o no
verbales, o sonoros. Los signos pueden ser simples o complejos y pueden transmitir diferentes tipos
de significado. Por ejemplo, una imagen de una manzana puede ser un signo de salud, belleza, logo
de alguna marca o la tentación.

En tal caso la semiótica es una herramienta importante para los publicistas, ya que les ayuda a
comprender como los consumidores interpretan los mensajes publicitarios. Al comprender el
significado de los signos, los publicistas pueden crear mensajes más eficaces y persuasivos.

Para los publicistas es importante tomar en cuenta los diferentes signos como ejemplo:

El uso de colores, que permite transmitir diferentes emociones y significados.


El uso de imágenes, que son más eficaces para transmitir mensajes emocionales.

14
El uso de palabras, las palabras pueden ser muy eficaces para transmitir mensajes racionales.
Por todos estos aspectos la semiótica es una herramienta poderosa que puede utilizarse para crear
mensajes con mayor impacto en los consumidores.

¡No te olvides…!

UNIDAD TEMÁTICA 2

15
UNIDAD TEMÁTICA 2

EL SIGNO EN LOS PROCESOS DE CONSTRUCCIÓN SOCIAL

Hay en el mundo un lenguaje que todos comprenden: es el lenguaje del


entusiasmo, de las cosas hechas con amor y con voluntad, en busca de
aquello que se desea o en lo que se cree.
Paulo Coelho

LECTURA MOTIVADORA
LA FLOR DEL LINORAL

Dora Pastoriza de Etchebarne

«Érase una vez un rey que tenía tres hijos. Un día les dijo:

- Hijos míos, ha llegado el momento de entregar la corona. El que consiga la flor del linoral, tendrá
el reino. Inmediatamente la madre preparó a cada uno la comida que necesitaba. Al día siguiente,
partieron con sus caballos. Cuando llegaron a un viejo puente, vieron a lo lejos una pobre y
hambrienta viejecita. Esta se acercó y suplicó al hermano mayor:

- Dame algo de comer, que Dios te lo pagará. Este no le hizo caso y se marchó a todo galope. La
viejecita se dirigió entonces al mediano y le suplicó lo mismo. Le contestó que no podía ofrecerle
nada, ya que lo necesitaba todo para él y despidiéndose del hermano pequeño también se marchó.

La vieja se acercó al hermano menor y le pidió un poco de comida. Él contestó:

- Sí, tome usted la mitad, que yo me las arreglaré con lo que quede
La vieja dijo: Gracias, ¿hacia dónde te diriges? Él respondió:

- A buscar la flor del linoral. La vieja le aconsejó:

Sigue este camino, que te conducirá hasta un castillo, en él habrá un hermoso y gran naranjo que
tiene tres relucientes naranjas. Coge la que se encuentra en el medio, que esta flor del linoral.
Tendrás que salir del castillo antes que den las doce. Si no consigues salir, te quedarás encerrado
eternamente…

16
LA FLOR DEL LINORAL

El signo es todo lo que se puede interpretar, sea cosa, hecho o persona. El signo está compuesto de
un Significado: "imagen mental" que varía según la cultura, y un Significante: "no siempre es
lingüístico, puede ser una imagen". El símbolo es un signo polivalente. "Un signo es algo que,
además de la impresión que hace en los sentidos, suscita en la mente alguna otra cosa". (Nubiola)

En el lenguaje verbal y escrito los signos adquieren por su importancia un carácter particular; en
este caso nos referimos a los signos lingüísticos, término propuesto por el lingüista suizo Ferdinand
de Saussure para indicar que toda palabra es la unión arbitraria, reglamentada de dos componentes:
significante y significado.

En el vasto universo de la comunicación, los signos desempeñan un papel crucial al portar


significados que van más allá de la existencia tangible de los objetos. Estos signos son
interpretaciones que el ser humano atribuye a los objetos, confiriéndoles un valor simbólico
adicional. Por ejemplo, un arqueólogo puede descubrir en un artefacto prehispánico indicios sobre
las prácticas culturales y el desarrollo tecnológico de una civilización antigua. De manera análoga,
la elección de vestimenta, mobiliario o la arquitectura de una vivienda pueden revelar aspectos del
estatus social, la identidad y las preferencias de las personas. Estos elementos, al ser interpretados
como representaciones de conceptos más amplios que su función inmediata, se convierten en
signos, es decir, entidades perceptibles que nos proporcionan información sobre realidades distintas
a su naturaleza física.

Es imprescindible hablar del conocido como el fundador de la Lingüística Moderna y de la


Semiótica, así como uno de los precursores del Estructuralismo y el postestructuralismo. Quien dio
un giro a la percepción del lenguaje:

17
Ferdinand de Saussure: Pionero de la lingüística
Distinguiendo entre significante y significado, Saussure cambió nuestra manera de ver el
lenguaje.

Ferdinand de Saussure (1857-1913) nació en Ginebra, Suiza. Desde


muy joven aprendió distintas lenguas, como griego, francés, alemán,
inglés y latín. Después de haber crecido en una familia de científicos,
estudió ciencias naturales en la Universidad de Ginebra.

Posteriormente se formó en lingüística en la Universidad de Leipzig,


donde obtuvo el grado de doctor en 1881. Después de esto impartió
cursos de lenguas antiguas y modernas en Paris, y en 1891 regresó a Ginebra.
En su ciudad natal se desempeñó como profesor de sánscrito y lingüística histórica. Fue hasta el
año de 1906 cuando impartió el curso de Lingüística General, que orientó gran parte de su atención
y la de otros intelectuales hasta nuestros días.

Ferdinand de Saussure desarrolló la teoría de los signos que conocemos como semiótica, así como
otros aspectos de la tradición lingüística. No obstante, la repercusión de su obra se trasladó
rápidamente a otros campos de conocimiento.

De la lingüística al estudio del comportamiento humano. Junto con otros intelectuales de su época,
Saussure aportó muchas de las bases para el desarrollo de distintas aproximaciones al
comportamiento humano. Siguiendo al lingüista norteamericano Jonathan D. Culler (1986), vamos
a explicar cuatro de las repercusiones que ha tenido la obra de Saussure en las ciencias sociales.

Los sistemas humanos no funcionan igual que el mundo físico


Saussure se dio cuenta de que la comprensión sobre las prácticas e instituciones humanas no puede
estar completa si reducimos las explicaciones sobre nuestro comportamiento a una serie de eventos
que ocurren igual que los eventos del mundo físico. Esto es porque considera que, a diferencia de
los sistemas del mundo físico, la interacción y los objetos que componen un sistema social humano
tienen significados.

18
Es por eso que, al estudiar el comportamiento de los seres humanos, los investigadores no pueden
simplemente desestimar u omitir los significados que tienen las cosas y las acciones para los
miembros de una sociedad. Por ejemplo, si la gente considera que alguna acción es descortés o
maleducada, esta es una convención, un hecho social crucial para la interacción social y para las
prácticas individuales. Así, el signo lingüístico tiene, para Saussure, dos componentes: significante
(la palabra) y el significado (el concepto al que apela la palabra).

Desarrollo de la semiótica y precursor del estructuralismo


Entre otras cosas, Saussure desarrolló una ciencia general de los signos y los sistemas de signos (la
semiótica), así como algunas de las bases del estructuralismo, corriente que propone que los
sistemas socioculturales están delimitados por una estructura clave: el lenguaje.

Especialmente esto fue relevante para el desarrollo de la antropología, la lingüística moderna y la


crítica literaria, no obstante, algunas décadas después repercute también en buena parte de la
psicología y la sociología. En general permitió repensar las ciencias sociales.

Respuestas ante el caos del pensamiento moderno


Las propuestas de Saussure, también esclarecieron gran parte del pensamiento moderno, es decir,
la forma en la que los científicos, los filósofos, los artistas o los escritores trataban de representar
y explicar los fenómenos de mundo.

Su obra abrió el camino para generar nuevos paradigmas de conocimiento: la idea de que el
científico no puede obtener un conocimiento absoluto, como si fuera un dios, sino que siempre se
elige o asume una perspectiva bajo la cual los objetos son definidos por sus relaciones con otros
elementos del mismo sistema (más allá de que los objetos tengan una esencia fija que pueda ser
descubierta).

Relación entre el lenguaje y la mente


La forma en la que Saussure explica el lenguaje permite poner el foco de atención en un problema
que es central para las ciencias humanas, especialmente para las que se preocupan por la relación
entre el lenguaje y la mente.

19
Saussure considera que los humanos somos seres cuyas relaciones con el mundo están
caracterizadas por dos operaciones mentales que claramente se manifiestan en el lenguaje:
estructuración y diferenciación. Parte del pensamiento de Saussure está presente en la
consideración de que hay una tendencia de los seres humanos a organizar las cosas en sistemas
mediante los que se transmiten distintos significados.

Principales obras
La obra más conocida y estudiada de Ferdinand de Saussure es Cours de linguistique générale
(Curso de lingüística general) que fue publicada tres años después de su muerte, en 1916. De hecho,
esta obra ha sido considerado como una de las más influyentes del siglo XX, no sólo para la
lingüística sino para las ciencias sociales. No obstante, esta obra es producto de la recopilación que
hicieron sus colegas Charles Bally y Albert Sechehaye, quienes recuperaron las conferencias y las
notas escritas de los alumnos de Saussure.

Una de sus primeras obras, que fue publicada mientras estudiaba el doctorado, fue Mémoire sur le
système primitif des voyelles dans les langues indo-européennes (Memoria del sistema primitivo
de las vocales en lenguas indo-europeas), en donde discute cómo las vocales indoeuropeas
originales pueden ser reconstruidas. Este fue uno de sus inicios en la filología y la lingüística.
(mente, 2024)
[Link]

2. TEORIA DEL SIGNO

En este estudio se reivindica el carácter multiplánico del signo lingüístico, el papel del mismo en
todo proceso cognitivo y el acierto de Saussure al enfatizar la esencia psíquica o mental del
significante. Si bien erró al descartar el aspecto material del signo lingüístico, la originalidad y
agudeza de su acierto lo hace merecedor de un puesto cimero en la historia de la teoría del signo.
También se revisa las teorías del signo de Charles Sanders, Louis Hjemslev y Charles Morris para
formular una propuesta que recoge los aportes de los cuatro teóricos precedentes y reivindicar el
objeto o referente del signo de Saussure, el aspecto mental tanto del significante como del
significado; de Hjemslev, la sustancia de los dos planos del signo; y de Morris, el sujeto de la
semiosis, el intérprete. A partir de la lectura de los cuatro teóricos objeto de este estudio y de los

20
que componen el marco teórico se expone que solo Saussure y Hjemslev le dan un tratamiento
realmente multiplánico al signo lingüístico; y que la imagen acústica o logogén del significante, y
la imagen mental o concepto del significado tienen repercusiones en la didáctica, en la
epistemología, en la filosofía del lenguaje y en la logopedia.

2.1. Elementos del signo: significante y significado

En el lenguaje verbal y escrito los signos adquieren por su importancia


un carácter particular; en este caso nos referimos a los signos lingüísticos,
término propuesto por el lingüista suizo Ferdinand de Saussure, para
indicar que toda palabra es la unión arbitraria, reglamentada de dos
componentes: significante y significado.

Si bien algunos denominan a este aspecto del signo significación, nosotros reservamos este término
para referimos al acto de significar del significante, así como la relación existente entre el
significante y sus significados, gracias a la cual le viene al significante su capacidad de significar.
Cualquier tipo de realidad puede constituirse en significante, y éste poseer uno o varios
significados, con los que mantendrá una relación propia y peculiar.

Esta capacidad de significar puede proceder de la misma naturaleza del significante debido a la
relación natural que mantiene con su significado; en este caso el sujeto, el receptor si se trata de
una comunicación, se limita a descubrir ya utilizar el signo (ej. el humo es signo del fuego que lo
causa). Si, por el contrario, la relación que mantienen entre sí el significante y el significado es de
tipo convencional, nos encontramos ante los llamados signos convencionales o artificiales.

Para Saussure “el signo lingüístico es una entidad psíquica compuesta por dos elementos: el
significante y el significado. El significante o imagen acústica es la huella psíquica que en nuestro
cerebro produce oír la palabra árbol, que unimos inmediatamente con el concepto, el significado,
que todos tenemos de lo que es un árbol. Ambos elementos están íntimamente unidos, como las
dos caras de un papel”.

Así se propone que tanto el plano del contenido (significado para Saussure) como el plano de la
expresión (significante para Saussure) están compuestos a su vez por una sustancia y una forma.

21
Aunque él no esquematizó su teoría del signo, esta ha sido representada de variadas maneras; una
de las más comunes es esta:

Para profundizar…

Diagrama de la teoría del signo de L. Hjemslev

“Si pensamos sin hablar, el pensamiento no será un contenido lingüístico ni funtivo de una función
de signo. Si hablamos sin pensar, valiéndonos de una serie de sonidos a los que nadie que los
escuche pueda concederles contenido alguno, tal habla será abracadabra, y no una expresión
lingüística ni funtivo de una función de signo” (Hjemslev, 1984).

Para que tengas en cuenta qué significa FUNTIVO:

Funtivo simple: magnitud mínima capaz de contraer o desempeñar


una función dada.
Funtivo compuesto: Secuencia de dos o más funciones (cualquiera
sea su organización interna) que constituye por coordinación una
magnitud funcional más amplia.

En otras palabras, la fonética articulatoria sería la responsable de producir la sustancia, materia o


sentido del plano de la expresión: fonemas, alófonos y sonidos. Para Hjemslev, las palabras
homónimas tendrían el mismo sentido de la expresión (sustancia fónica) pero diferente sentido del
contenido (campo semántico).

22
Un sentido de la expresión funcionará aquí como un organizador sígnico de las percepciones
fonéticas o sustancia de la expresión. En la concepción hjemsleviana del plano de la expresión del
signo lingüístico, se enfatiza el carácter sensorial del mismo, en detrimento del carácter psíquico
que planteó Saussure.

La sustancia del contenido, también llamada por Hjemslev sentido del contenido es la materia o
«masa amorfa» de Saussure, ordenada por las divisiones determinadas por las formas. Hjemslev
pone los ejemplos de los adverbios de lugar, aquí, ahí, allí, acá, allá. La noción de lugar sería la
materia; la formación del paradigma sería la forma. Lo mismo aplica para el espectro de los colores,
para el campo semántico de carne, etc. Diría Hjemslev que el sentido del contenido o materia sería
el mismo, pero que la forma es distinta, porque el sentido de la sustancia es una variable (en
términos suyos), mientras que la forma es una constante (también en términos suyos, equivalente
a funtivo imprescindibles para que se produzca una función o relación)

La forma y la sustancia de los planos del signo lingüístico

Para el plano del contenido o del significado. Los significados se construyen a partir de la actividad
cognoscitiva del sujeto cognoscente. Este sujeto cognoscente para producir significados o
conceptos necesita realizar abstracciones de la realidad, objeto o «masa amorfa». Por tanto, una
epistemología del signo lingüístico no puede obviar una relación entre sujeto cognoscente, objeto
y concepto. La actividad del sujeto cognoscente se puede subsumir en los significados, puesto que
estos presuponen ese sujeto. En esa tesitura, el plano del contenido de Hjemslev o del significado,
de Saussure, tendría dos caras: una mental (los conceptos) y otro material (la realidad u objeto del
signo).

En síntesis, el signo lingüístico tiene los planos de significante y significado, propuestos por
Saussure; pero estos a su vez tienen dos caras: sonidos o activadores sígnicos e imagen acústica, el
significante; y concepto y objeto, el significado, por lo que se puede reivindicar el carácter
biplánico del signo y la cara mentalista de esos planos propuestos por Saussure; pero también
reivindico una cara material para ambos planos.

23
Para profundizar…

Planos y caras del signo lingüístico

Las palabras tienen un umbral de activación o encendido de la imagen acústica del significante, el
cual depende del contexto sintáctico y mnemotécnico, de la frecuencia o recurrencia de la palabra,
del punto de unicidad y de la concurrencia de las palabras, entre otros factores.

Este umbral de activación o encendido es la información o segmento léxico que se necesita oír o
leer para activar la imagen mental o arquetipo fonológico del signo lingüístico. Así, cuando
conversamos o leemos, con frecuencia «adivinamos» el final de la palabra sin oírla o leerla
completa, como hacen los algoritmos de los teléfonos móviles; y Facebook, cuando marcamos
nombres de contactos ya registrados. Observe que, entre todas las posibilidades, los algoritmos
eligen las más recientes o las más frecuentes.

2.2. Tipos de signos

Los signos lingüísticos son unidades fundamentales de la comunicación que nos permites transmitir
significado a través del lenguaje, en la práctica, comprender los diferentes tipos de signos
lingüísticos puede mejorar tanto la escritura como el habla, propiciando así una comunicación más
clara, efectiva y completa. Para comprender mejor estudiaremos los siguientes tipos de signos
lingüísticos:

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Signos Icónicos

Se caracterizan por su relación de semejanza o similitud con lo que representan. Por ejemplo, las
onomatopeyas son un tipo de signo icónico que imita el sonido de un objeto o acción (“tic tac”
representa el sonido de un reloj, “bzzzz” imita el sonido de una abeja, “bum” se interpreta como el
sonido de una explosión).

Estas palabras no solo representan el sonido, sino que también evocan la sensación asociada con el
sonido. Los signos icónicos son especialmente comunes en las lenguas de signos, donde los gestos
a menudo imitan la forma o el movimiento de lo que representan.

Signos Simbólicos

Son aquellos cuya relación entre el significante y su significado es convencional y se aprende


dentro de una comunidad lingüística. La mayoría de las palabras en un idioma son ejemplos de
signos simbólicos. Por ejemplo, la palabra “rosa” en español representa un tipo de flor con hojas y
espinas, pero esta relación entre el significante(rosa) y su significado (flor) es completamente
arbitraria y convencional dentro de la comunidad hispanohablante.

Los signos simbólicos son los más comunes en el lenguaje humano y son los que permiten la gran
diversidad y flexibilidad del lenguaje.

Signos Indexicales
Son los que establecen una relación casual o de contigüidad con su significado. Por ejemplo, el
humo es un índice de fuego, ya que su presencia sugiere la existencia de un incendio cercano. Del
mismo modo, el llanto puede ser un índice de tristeza o dolor, ya que suele estar asociado con esas
emociones.

Los signos indexicales son comunes en la comunicación no verbal, como cuando señalamos algo
con el dedo, pero también pueden encontrarse en el lenguaje verbal, como en las palabras “aquí” y
“ahora”.

25
2.3. Relación entre signos y lenguaje

La interpretación de los signos en sus diferentes tipos y formas es muy importante para el lenguaje,
el signo, como unidad lingüística debe fortalecer el lenguaje de cualquier cultura o entorno social.
Para poder comprender de mejor manera el mensaje emitido a través del signo es necesario
comprende que el signo tiene un significado y un significante, que variaran según el lenguaje
emitido en cada razón social.

3. CONSTRUCCIÓN SOCIAL

Cuando afirmamos que la comunicación actúa como elemento estructural y estructurante en la


construcción del mundo social, lo que estamos argumentando es que la comunicación es un factor
constitutivo de lo humano y que la comprensión de esta premisa se hace inteligible cuando
podemos ilustrar, en el nivel metarrreflexivo, el tipo de interacciones que los seres humanos
establecen entre ellos y con otras formas de vida. El interés central radica precisamente en mostrar
cómo la comunicación, en sus infinitas maneras de manifestarse, posibilita no solamente la
estructuración polisémica del mundo social, sino también la transformación de éste a partir de
iniciativas y estrategias de comunicación siempre culturalmente situadas.

Es necesario exponer como la comunicación se manifiesta como un proceso de interacción,


mediadora y mediada, entre sujetos y agentes sociales. La comunicación también es entendida aquí
como la interacción entre los seres vivos, reflejada en la construcción de un diálogo que establece
el hombre tanto con la sociedad como con la naturaleza.

La construcción social de la realidad (según Berger y Luckmann, 1972) trata de demostrar que toda
la realidad social no es otra cosa que una construcción de la misma sociedad. El hombre mismo es
quien construye su propia naturaleza, él es el que se produce a sí mismo y esa construcción será,
por necesidad, siempre una empresa (construcción) social. La construcción social de la realidad
puede tener diferentes disciplinas que la estudien, principalmente nos quedamos con el que le da
la sociología, aunque si es cierto que numerosos autores han trabajado sobre este hecho;
destacamos a dos conocidos como Sartre, o Nietzsche, entre otros muchos.

26
3.1. Cómo los signos contribuyen a la creación de significados compartidos

El uso de signos establece en el niño el indicador de semiosis. El niño desarrolla desde muy
temprana edad la posibilidad de comunicarse con los otros, aunque no use aun el lenguaje. Es capaz
de crear signos propios, nuevos y originales, de vivir un mundo simulado a través del juego y de
imaginar realidades alternativas, donde las cosas tienen significados diferentes a los habituales.
Es así como el niño, antes de dominar el lenguaje –la herramienta semiótica más sofisticada con la
que contamos los humanos–, logra comunicarse y hacerse entender con sus acciones y sus gestos.
Se sitúan estas formas semióticas infantiles iníciales en la génesis y el desarrollo de los primeros
signos-en-acción infantiles, su vínculo con las experiencias de intersubjetividad y su desarrollo
hacia la capacidad de transformar la realidad y de actuar independientemente, o más allá, de lo que
se ve.

Es importante rastrear la ontogénesis del desarrollo psicológico del niño que aún no usa el lenguaje
en interacciones subjetivas diádicas y primarias entre un niño y un adulto. Por lo tanto, el objetivo
del presente estudio fue conocer el modo en que se produce el desarrollo semiótico en la
ontogénesis del niño. Para abordar la temática se realizó un rastreo bibliográfico de la función
semiótica en la ontogénesis del desarrollo psicológico del niño desde el período de inteligencia
sensorio-motriz (del niño que aún no habla). El pensamiento se refleja en el signo y no solamente
en la palabra/lenguaje.

El niño en el período preverbal, durante el desarrollo de la inteligencia sensorio-motora, se sirve


de herramientas semióticas, de signos. Las interacciones anteriormente mencionadas se amplían y
se incorporan en ellas los objetos y las acciones sobre los objetos. En este tipo de interacciones, el
niño pasa a centrar su atención en los objetos y disminuye su atención en el adulto. Y por último,
el desarrollo de la semiosis en interacciones subjetivas tríadicas en las que el niño nuevamente pasa
a centrar su atención en el adulto a partir de su interacción fallida con un objeto.

Trevarthen (1977) plantea que, en situaciones de intersubjetividad primaria, en un contexto de


interacción con forma de díada entre un bebé y un adulto, generalmente su madre, a partir de la
capacidad imitativa del bebé de las expresiones faciales del adulto, el bebé puede desarrollar lo que

27
Trevarthen denomina “protogestos”. Se trata de una semiosis no intencionada. Se manifiesta en el
bebé una disposición para conectarse mentalmente con los demás. En los estados de
intersubjetividad primaria se coordinan intersubjetivamente estados emocionales internos, se vive
la emoción a través de la expresión del otro. Este estado no implica la existencia de una
intersubjetividad en primera persona del singular (no constituye una discriminación yo-tú) sino
como un primitivo e indiferenciado nosotros. Según Rivière (1996) este término acuñado por
Trevarthen refiere a una motivación esencial en el desarrollo que permite percibir de algún modo
inicialmente indiferenciada la significación humana de ciertas expresiones.

3.2. Ejemplos de procesos de construcción social a través de signos.

Los seres humanos hemos generado multitud de construcciones sociales para ordenar y comprender
mejor la realidad y la coyuntura que nos ha tocado vivir. A continuación, veremos algunos ejemplos
de constructos sociales.

Las clases sociales


La clase social es un tipo de clasificación socioeconómica que utilizamos para establecer distintos
grupos humanos en base a criterios compartidos, como, por ejemplo: la riqueza, los ingresos
monetarios, la ocupación laboral, el poder político y adquisitivo, los hábitos de consumo, etc.

Aunque la mayoría de científicos sociales comparten el hecho de que la clase social parece
representar un fenómeno universal, su significado a menudo se ubica contextualmente, ya que lo
que determina la clase varía de una sociedad a otra e incluso dentro de una misma cultura puede
haber distintas personas que tengan nociones diferentes de lo que determina pertenecer o no a una
clase social.

El lenguaje
El idioma que uno aprende depende de la cultura en la que nace, por lo que podemos decir que el
lenguaje está socialmente determinado y es una construcción social. Sin embargo, hay una larga
lista de estudios en psicología y neurociencias que demuestran que nuestro cerebro está equipado

28
de serie con los mecanismos neurofisiológicos necesarios para que entendamos cómo funciona el
lenguaje y qué podemos o no aprender en este sentido.

Aunque nuestros cerebros están diseñados para procesar el lenguaje de acuerdo con ciertas reglas
establecidas, los seres humanos hemos intentado crear idiomas artificiales, usando normas
lingüísticas que nos parecen apropiadas y lógicas cuando somos niños; no obstante, lo que ocurre
finalmente es que ese primer “idioma” muta y adquiere todas las peculiaridades que tienen los
lenguajes naturales. Esto quiere decir que el lenguaje estaría determinado biológicamente y sería,
al mismo tiempo, un artefacto social.

El género
La forma en que actualmente experimentamos el concepto de género, en el que vemos los “límites”
entre las distintas categorías, está influenciada por el aprendizaje y la cultura. Pero también influyen
aspectos fisiológicos y biológicos en un nivel fundamental.

Cuando se habla de que el género está culturalmente construido hay que tener en cuenta que dicho
concepto engloba a un conjunto de rasgos, comportamientos y características tanto sexuales como
no sexuales: algunos muy limitados por la biología; otros solo marginalmente restringidos por la
misma; y otros que son puramente sociales.

4. SIGNOS Y CULTURA

Los símbolos en semiótica son signos con relaciones arbitrarias y convencionales con sus referentes,
diferenciándose de íconos e índices. Su rol en la comunicación humana es esencial, permitiendo la
representación de ideas complejas y la construcción de la realidad social y cultural. Actúan como
dispositivos mnemotécnicos, preservando la memoria colectiva y la herencia cultural a través de
generaciones, y contribuyen a la cohesión y definición de identidades culturales.

Los símbolos son componentes esenciales de la cultura y actúan como dispositivos mnemotécnicos
en la preservación de la memoria colectiva. Históricamente, han facilitado la retención y
transmisión de conocimientos y narrativas en sociedades con tradiciones orales fuertes. Los
símbolos pueden trascender sus contextos originales y ser recontextualizados en nuevos entornos,

29
manteniendo su significado y función estructural. Esta capacidad de adaptación y persistencia
subraya su importancia en la conservación y transmisión de la herencia cultural a lo largo de
generaciones.

Estabilidad Simbólica en la Diversidad Cultural

A pesar de la diversidad y el cambio constante en la cultura, los símbolos se mantienen como


elementos estables y unificadores. Atraviesan diferentes épocas y contextos culturales, portando
consigo significados y patrones de interpretación. Los símbolos contribuyen a la cohesión de la
memoria colectiva, evitando su fragmentación y desempeñando un papel crucial en la definición
de identidades culturales y nacionales. Su persistencia y dominancia en la vida cultural son
indicativos de su poder y relevancia en la estructura social.

Dualidad de los Símbolos: Invariancia y Cambio

Los símbolos exhiben una dualidad inherente: por un lado, representan una constancia a través del
tiempo, sirviendo como enlaces entre diferentes culturas y épocas. Por otro lado, son dinámicos y
susceptibles a la transformación, ya que interactúan con su entorno cultural. Esta flexibilidad se
debe a la naturaleza abierta de su relación entre el significante y el significado, lo que les permite
establecer conexiones inesperadas y adaptarse a nuevos contextos, enriqueciendo así el tejido
cultural en el que se insertan.

La Potencia de los Símbolos Elementales

Los símbolos más simples y fundamentales, como la cruz, el círculo o el pentagrama, poseen una
potencia simbólica y cultural significativa. Estos símbolos básicos son centrales en la estructura
simbólica de una cultura y su prevalencia puede indicar la tendencia de una sociedad hacia la
simbolización o la desimbolización. La interpretación de los textos puede ser simbolizante, donde
se atribuye un carácter simbólico a textos no originalmente concebidos como tales, o
desimbolizante, donde se reduce la complejidad simbólica a meras funciones comunicativas.

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Diferenciación entre Símbolo y Reminiscencia

Es crucial diferenciar entre símbolos y reminiscencias o citas en los textos culturales. Los símbolos
son entidades autónomas que preexisten al texto y pueden ser insertados en él, manteniendo su
independencia y significado. En contraste, las reminiscencias son elementos orgánicos del nuevo
texto y tienen relevancia solo en su contexto inmediato. Los símbolos surgen de la memoria cultural
profunda y se integran en los textos, mientras que las reminiscencias nacen dentro del texto y
apuntan hacia la memoria cultural. Esta distinción es esencial para comprender el papel de los
símbolos como catalizadores de la memoria colectiva y su transformación en reminiscencias
durante el proceso de interpretación por parte del lector.

4.1. Interacción entre signos y normas sociales

Hasta ahora, los ejemplos en este capítulo describieron cómo se espera que las personas se
comporten en ciertas situaciones, por ejemplo, al comprar comida o abordar un autobús. Estos
describen las reglas de conducta visibles e invisibles a través de las cuales son formadas las
sociedades, o lo que los sociólogos llaman normas. Las normas definen cómo cada individuo debe
comportarse de acuerdo con lo que una sociedad ha definido como bueno, correcto e importante, y
la mayoría de los miembros de la sociedad se adhieren a ellas.

Se establecen normas formales, reglas escritas. Son comportamientos elaborados y acordados para
satisfacer y servir a la mayoría de las personas. Las leyes son normas formales, pero también lo
son los manuales de los empleados, los requisitos de los exámenes de ingreso a la universidad y
las señales de “no correr” en las piscinas. De los diversos tipos de normas, las normas formales son
las más específicas y definidas, y son las más estrictamente cumplidas. De igual manera, las normas
formales se aplican en diversos grados y se reflejan en los valores culturales.

A diferencia de las normas, las costumbres son normas sin fundamento moral. Más bien, las
costumbres dictan un comportamiento apropiado en las prácticas y expresiones cotidianas de una
cultura. Indican si se da la mano o se besa en la mejilla al saludar a otra persona. Especifican si
llevar corbata y blazer o una camiseta y sandalias para un evento. En Canadá, las mujeres pueden

31
sonreír y saludar a los hombres en la calle. En Egipto, eso no es aceptable. En las regiones del sur
de los Estados Unidos, cuando uno se encuentra con un conocido, esto significa detenerse para
tener una conversación. De lo contrario, se considera grosero no hacerlo, no importa cuán ocupado
esté uno. En otras regiones, las personas protegen su privacidad y valoran el tiempo. Un simple
movimiento de la cabeza es suficiente. Otras costumbres aceptadas en los Estados Unidos pueden
incluir mantener la puerta abierta para un extraño o darle un regalo a alguien en su cumpleaños.
Las reglas con respecto a estas costumbres pueden cambiar de una cultura a otra.

Muchas costumbres son acciones que damos por sentado. Las personas necesitan actuar sin pensar
para poder cumplir las rutinas diarias; no pueden detenerse y analizar cada acción (Sumner 1906).
Aquellos que experimentan un choque cultural notan que va desapareciendo a medida que aprenden
las costumbres de la nueva cultura y esto ayuda a que puedan cumplir sus rutinas diarias de manera
más fluida. Las costumbres populares pueden ser modales pequeños, aprendidos por observación
e imitados, pero de ninguna manera son insignificantes. Al igual que las costumbres y las leyes,
estas normas ayudan a las personas a navegar su vida cotidiana dentro de una cultura determinada.

4.2. Análisis de signos en diferentes contextos culturales

La cultura, vista como un sistema semiótico, es un entramado de signos y significados que


configuran la vida social y la comunicación humana. Desde la semioantropología, se analiza cómo
los objetos adquieren funciones culturales y se convierten en signos, y cómo estos procesos de
semiosis y comunicación son fundamentales para la transmisión cultural. La semiótica ofrece un
marco teórico para entender la estructura y el significado de los fenómenos culturales, permitiendo
una interpretación más profunda de la cultura.

La Cultura como Sistema de Signos y Significados

La cultura es un intrincado tejido de significados y prácticas comunicativas que moldean la


existencia humana y la organización social. Desde la perspectiva de la semio antropología, la
cultura se revela como un sistema semiótico, es decir, un conjunto de signos y significados
interrelacionados. Esta visión sostiene que la cultura trasciende la mera acumulación de
significados estructurados, siendo en esencia un proceso de comunicación basado en códigos de
significación. Para desentrañar los procesos fundamentales de la cultura, es crucial analizarla como

32
un fenómeno de comunicación y significación, donde cada elemento cultural actúa como un signo
dentro de un sistema más amplio.

El Origen de la Cultura a través de la Semiosis

La cultura surge con la capacidad de un ser pensante para no solo utilizar un objeto como
herramienta, sino también para nombrarlo y asignarle una función, creando así una relación
semiótica. Una piedra, por ejemplo, se transforma en un elemento cultural cuando se le atribuye un
propósito específico, se la nombra y se la reconoce como portadora de esa función. Este proceso
de semiosis puede ocurrir incluso en ausencia de otros seres humanos, ya que un individuo aislado
es capaz de establecer una relación significativa entre un objeto y su función, generando cultura de
manera autónoma.

Comunicación y Transmisión de la Cultura

La cultura implica no solo la creación de significados sino también su transmisión a través de la


comunicación. Aunque la relación significativa puede existir independientemente de un proceso de
comunicación efectivo, es más coherente considerar que la creación de significados está
intrínsecamente ligada a la necesidad de comunicar. Incluso en situaciones de aislamiento, un
individuo puede desempeñar los roles de emisor y receptor, empleando códigos básicos para
transmitir información a lo largo del tiempo, como un náufrago que crea un sistema mnemotécnico
para recordar la función asignada a un objeto.

Signos Culturales en la Vida Diaria

En el contexto social, los objetos y sus funciones se convierten en signos de esas funciones de
manera automática, un proceso facilitado por la cultura. Este fenómeno se manifiesta en múltiples
aspectos de la vida cotidiana, como en el intercambio económico, donde los bienes adquieren un
valor de cambio y se integran en un sistema de significación como signos. La cultura posibilita la
comprensión y utilización de funciones y objetos como signos, operando bajo principios semióticos
que rigen la interpretación y el uso de los mismos.

33
La Semiótica como Marco Teórico de la Cultura

La semiótica, al estudiar los signos y sus significados, emerge como una teoría general de la cultura
y una herramienta analítica que complementa a la antropología cultural. El objetivo no es reducir
la realidad material a fenómenos mentales, sino entender la cultura desde una perspectiva semiótica.
En este marco, los objetos, comportamientos y valores culturales son reconocidos como tales
debido a que se rigen por leyes semióticas, lo que facilita una comprensión más profunda y
estructurada de la cultura en su conjunto.

Estructuras Semánticas en los Fenómenos Culturales

Todos los elementos de la cultura pueden ser examinados desde una óptica semiótica, ya que los
fenómenos culturales se organizan en estructuras semánticas que siguen reglas de significación.
Por ejemplo, la palabra "automóvil" no solo representa una entidad semántica por su relación con
un significante, sino también por su posición en una red de oposiciones con otras unidades
semánticas como "carro", "bicicleta" o "andar a pie". La semiótica proporciona un marco teórico
para comprender la organización y el significado de los fenómenos culturales, permitiendo una
interpretación integral de la cultura.

5. IMPACTO DE LOS SIGNOS EN LA IDENTIDAD

Pensar en la lengua únicamente desde la ortografía o la sintaxis es restarle un carácter trascendental


que solemos no tener en consideración. Todos los idiomas están íntimamente arraigados con una
cultura y, por lo tanto, representan en gran medida lo que somos como grupos sociales. Al
perdernos entre sujeto, verbo y predicado —que quedan plasmados a lo largo de planas y planas
durante los primeros años de nuestra vida escolar, es fácil restarle interés al español, es decir,
difícilmente reflexionaremos sobre qué hablamos y cómo lo hablamos; o que creamos que todo
México habla del mismo modo. Así, perdemos de vista los matices de pronunciación, modismos o
indigenismos presentes en la cotidianeidad.

Tampoco reparamos mucho en la forma en la que la lengua puede funcionar incluso como medio
de discriminación. Por ejemplo, ¿alguna vez te has preguntado por qué una forma recurrente de
atacar a las personas es burlarse de ellas por la manera en que pronuncian o escriben una palabra?
¿Te has fijado cómo solemos empeñarnos en decirle a alguien que «así no se dice»? ¿Has notado

34
que las peleas en redes sociales a veces terminan por demeritar la voz de alguien, si no escribe algo
gramaticalmente correcto?

5.1. Cómo los signos influyen en la formación de identidades individuales y colectivas

La identidad colectiva es una construcción sociocultural. La construcción del sentido de


pertenencia está estrechamente relacionada con las interacciones sociales, la cultura y el contexto
social macro y micro.

La identidad se genera en las interacciones sociales cotidianas que mantienen los sujetos entre sí,
a través de las cuales van delimitando lo propio contra lo ajeno. Esto significa que la identidad no
es una esencia, no existe por sí misma; por el contrario, la identidad es un proceso social complejo,
que "sólo cobra existencia y se verifica a través de la interacción: es en el ámbito relacional, en el
del inter–reconocimiento, donde las distintas identidades personales que vienen delineadas por una
determinada estructura social se consensuan — se reconocen mutuamente, terminándose de
conformar—, y se enfrentan a su aceptación o rechazo" (Piqueras, 1996).

La relación entre cultura e identidad había sido planteada desde los primeros trabajos que abordaron
la identidad. La categoría de etnicidad nos permite entender que lo que identifica a una comunidad
no son los rasgos culturales objetivos, sino los que cada miembro selecciona, a través de la
percepción subjetiva que hace de éstos; por eso no basta con pertenecer a cierto grupo para
identificarse con él, "la mera existencia objetiva de una determinada configuración cultural no
genera automáticamente una identidad" (Gimenez, 1996).

La identidad colectiva se conforma a través de la pertenencia grupal, entendida ésta como la


inclusión de los sujetos al grupo (auto adscripción). Hay dos niveles de pertenencia: el de
adscripción y el de identificación. En el primero los sujetos se incluyen en forma simple y llana,
solamente conocen los estereotipos generados por el propio grupo (identidad adscriptiva), y en el
segundo nivel los sujetos conocen los repertorios culturales del grupo (patrones de conducta,
normas, valores, símbolos, prácticas colectivas), se apropian al menos de una parte de éstos y desde
ahí construyen su sentido de pertenencia (identidad por conciencia).

35
5.2. Ejemplos de signos que marcan pertenencia a grupos sociales

Los signos de identidad: insignias y carteles:


➢ Las insignias y los carteles son marcas que indican la pertenencia de un individuo a un
grupo social o económico. Organizan la sociedad y la relación entre los individuos y los
grupos.
➢ Las armas, las banderas, los tótems, etc. Indican la pertenencia de una familia a un clan.
Pueden extenderse a grupos más amplios: ciudad, provincia, nación.
➢ Los uniformes también constituyen la marca de un grupo: Grupo social, grupo institucional,
grupo profesional, grupo cultural, grupo étnico.
➢ Las insignias y las condecoraciones son vestigios simbólicos de las armas y uniformes y
aseguran las mismas funciones bajo formas degradadas.
➢ Los tatuajes, maquillajes, los peinados, etc. son también insignias codificadas en las
sociedades primitivas y que perduran en nuestras modas.
➢ Los nombres y sobrenombres son las marcas más simples y universales de la identidad.

Por lo tanto, escudos de armas, uniformes, insignias, tatuajes son un medio de distinguir, de
clasificar y definir los diferentes grupos cuyo conjunto constituye la sociedad. También marcan las
jerarquías y la organización interna del grupo.

➢ Los carteles designan objetos más que grupos de individuos, pero objetos socializados.
Estos se utilizan por ejemplo para indicar en la división de las ciudades, en barrios y calles.
➢ Las marcas de fábrica tienen por función indicar y garantizar el origen de un producto.

6. CRÍTICA Y REFLEXIONES

Dentro del campo de la lingüística descubrimos la existencia de los signos que funcionas como
iconos que forman parte de una lengua, idioma o forma de comunicación. El uso de cada signo
dependerá del contexto cultural y social en el que se desarrolle el individuo, las maneras de expresar
estos signos determinarán el entendimiento entre grupos sociales o relaciones individuales.

En distintos lugares la interpretación de estos signos propiciara una buena comunicación entre
grupos diferentes o de características particulares.

36
UNIDAD TEMÁTICA 3

SEMIOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA – SEMÁNTICA – SEMIÓTICA

Un sistema lingüístico es una serie de diferencias de sonidos


Combinadas con una serie de diferencias de ideas

Ferdinand de Saussure

LECTURA MOTIVADORA

LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA

La Diversidad Lingüística: Un Tesoro Cultural


La diversidad lingüística es una de las riquezas más grandes de la humanidad. En un mundo donde
se hablan miles de lenguas, cada idioma es un portal a una forma única de ver y entender la realidad.
Cada lengua encapsula la historia, la cultura y las tradiciones de su comunidad, lo que nos invita a
valorar no solo las palabras, sino también las experiencias y perspectivas que traen consigo.
La Importancia de la Diversidad Lingüística
Cada idioma refleja la identidad de un grupo. Al preservar las lenguas, mantenemos vivas las
culturas y las historias que forman parte de nuestro legado colectivo.
Las lenguas indígenas, por ejemplo, a menudo contienen un vasto conocimiento sobre la naturaleza,
la medicina y la vida social. Perder un idioma es perder un acervo de sabiduría invaluable.
La diversidad lingüística enriquece la literatura, el arte y la música. Cada lengua aporta una forma
única de expresión, lo que amplía nuestro horizonte creativo y artística.
Fomentar el uso de diferentes idiomas en una sociedad promueve la inclusión y el respeto, creando
un ambiente donde todas las voces son escuchadas y valoradas.
Es fundamental proteger y promover la diversidad lingüística. Esto implica aprender sobre otras
lenguas, apoyar su enseñanza y uso en la vida cotidiana y reconocer la importancia de cada
comunidad lingüística. Al hacerlo, no solo enriquecemos nuestra propia vida, sino que también
contribuimos a un mundo más justo y equitativo.
En resumen, la diversidad lingüística no es solo un asunto de palabras; es un aspecto esencial de
nuestra humanidad. Al valorar y celebrar cada lengua, celebramos la riqueza de nuestras diferencias

37
y la belleza de nuestra conexión. ¡Hagamos de la diversidad lingüística un pilar de nuestra vida
diaria!

1. DEFINICION DE LINGÜÍSTICA

La Lingüística es la disciplina científica que investiga el origen, la evolución y la estructura del


lenguaje, a fin de deducir las leyes que rigen las lenguas (antiguas y modernas). Así, la Lingüística
estudia las estructuras fundamentales del lenguaje humano, sus variaciones a través de todas las
familias de lenguas (las cuales también identifica y clasifica) y las condiciones que hacen posible
la comprensión y la comunicación por medio de la lengua natural.

Como toda ciencia, la Lingüística cuenta con propuestas teóricas, métodos de análisis y dominios
de estudio que le son propios. No obstante, la Lingüística es una ciencia pluridisciplinaria,
caracterizada por una gran riqueza epistemológica a la hora de abordar el fenómeno del lenguaje.
El lenguaje, como objeto de estudio, puede resultar desconcertante dadas su complejidad y la
intimidad que establecemos con él desde antes de adquirir consciencia. Sin embargo, esto no
impide que podamos dividir su problemática en varias áreas, las cuales, incluso, pueden ser
enfocadas de manera general (para todas las lenguas) o particular (para una lengua o familia de
lenguas).

a) Fonética y fonología: Son las dos disciplinas encargadas de estudiar los sonidos del lenguaje
verbal. Son disciplinas que se complementan, ya que la fonética estudia los sonidos del habla en
general, en cambio, la fonología estudia las producciones fónicas.

b) Morfología y sintaxis: estas dos disciplinas suelen agruparse en una misma cobrando el nombre
de morfosintaxis. Son las encargadas de comprender el modo en que se forman las
palabras, integrando las piezas de cada vocablo, y de entender la dinámica de la formación de las
oraciones al combinar las palabras que ya están formadas. En pocas palabras, la morfología se
encarga de formar las palabras y la sintaxis de organizarlas para formar una oración.

c) Semántica y pragmática: estas disciplinas también suelen estudiarse en conjunto. La semántica


se centra en estudiar el significado de las palabras y cómo pueden compartir sentidos. En cambio,

38
la pragmática se centra en cómo cambia el significado de las palabras según el contexto en el que
se encuentren.

1.1. Definición de semiología

Semiología viene de la palabra griega semeion = signo y logos = estudio, por tanto, puede decirse
simplemente que la semiología es el estudio de los signos.

La semiología estudia la totalidad de los sistemas de signos, sean éstos de carácter lingüístico o no.
Fue Saussure quien sostuvo que la lingüística está subordinada a la semiología.

Sin embargo, esta subordinación de la lingüística a la semiología fue cuestionada por el semiólogo
francés Roland Barthes (1915-1980), quien planteó durante la década de los 60 que la semiología
debía ser considerada como subordinada a la lingüística puesto que, aunque trabaje sobre elementos
no lingüísticos siempre tendrá que valerse del lenguaje para analizarlos.

A lo anterior habría que agregar lo propuesto por Umberto Eco (1932-2016), quien sostuvo que la
totalidad del conocimiento humano se agrupa en tres campos: la ética, la física y la semiótica. Sin
duda esto coloca a la semiología por encima de todas las otras disciplinas que se ocupan del
lenguaje.

1.2. Definición de semántica

Se llama semántica a una rama de la lingüística dedicada al estudio del significado. Su nombre
proviene del término griego sëmantikós (“significado relevante”) y junto con
la fonética, gramática y la morfosintaxis, constituye una de las principales aproximaciones al
estudio organizado del lenguaje verbal.

La semántica enfrenta el signo lingüístico desde el interés por su parte inmaterial, esto es, su parte
mental, convencional y abstracta: el significado.

Esto significa que se interesa no sólo por la manera en que se forman los significados de las palabras
a partir de sus componentes (sus raíces y agregados), sino también del modo en que los significados

39
cambian a lo largo del tiempo y devienen otros, cambiando junto con la cultura que emplea la
lengua.
Además, la semántica se ocupa de los accidentes del significado, como la sinonimia, la antonimia,
la polisemia y las familias léxico-semánticas, siempre y cuando el estudio no abandone el lugar de
lo eminentemente verbal, ya que de las áreas no verbales de la comunicación se ocupan
otras disciplinas, como la pragmática.

La unidad mínima de la semántica son los semas: las porciones más pequeñas de la palabra dotadas
de significado propio verificable. Una misma palabra, así, contiene distintos semas que la
emparentan con otras.

1.3 Definición de semiótica

Semiótica es la disciplina encargada del estudio del signo, es decir, aquello que se emplea para
representar una idea o un objeto diferente de sí mismo.

Las primeras nociones de la semiótica las encontramos en el Curso de lingüística general,


de Ferdinand de Saussure. En él se concibe la posibilidad de una ciencia que se encargara de
estudiar los signos en el seno de la vida social.

La semiótica aborda la interpretación y producción de sentido que se genera a partir del signo,
aunque no trata del significado, que es campo de la semántica.

En este sentido, lo que la semiótica estudia y analiza son todos los fenómenos, objetos y sistemas
de significación que concurren en los lenguajes y los discursos para producir sentido.

Es necesario aclarar que la Semiótica y semiología


La semiótica es el estudio del signo en general, mientras que la semiología es el estudio de los
signos en la vida social.

En este sentido, la semiología se relaciona con la lingüística, pues abarca sistemas de signos
humanos (verbales, gestuales, etc.) que son propios de la vida en sociedad.

40
Así, la semiología es la disciplina encargada de estudiar qué significa una imagen, un gesto, un
comportamiento, un objeto o un conjunto de palabras para una determinada sociedad.

2. SEMIOLOGÍA

La semiología es una ciencia que se encarga del estudio de los signos en la vida social. El término
suele utilizarse como sinónimo de semiótica, aunque los especialistas realizan algunas distinciones
entre ambos.

Puede decirse que la semiología se encarga de todos los estudios relacionados al análisis de los
signos, tanto lingüísticos (vinculados a la semántica y la escritura) como semióticos (signos
humanos y de la naturaleza).

El suizo Ferdinand de Saussure (1857-1913) fue uno de los principales teóricos del signo
lingüístico, al definirlo como la asociación más importante en la comunicación humana.
Para Saussure, el signo está formado por un significante (una imagen acústica) y un significado (la
idea principal que tenemos en mente respecto a cualquier palabra).

El estadounidense Charles Peirce (1839-1914), por su parte, definió al signo como una entidad de
tres caras, con un significante (el soporte material), un significado (la imagen mental) y
un referente (el objeto real o imaginario al cual hace alusión el signo).

Dos autores aquellos de vital importancia dentro de lo que es la semiología, pero no son los únicos
pues a lo largo de la historia han existido otros que también han dejado su profunda huella en esta
disciplina. Este sería el caso, por ejemplo, del francés Roland Barthes que legó, a las generaciones
posteriores importantes teorías y trabajos sobre aquella como lo es el libro titulado “Elementos de
Semiología”.

En dicha obra lo que deja patente es que esta disciplina tiene como pilares y objetos de estudio
todos los sistemas de signos, independientemente de sus límites o de sus sustancias, y también que

41
los elementos de la misma son los siguientes: el sintagma, la lengua, la connotación, el habla, el
paradigma, el significante, el significado y la denotación.

2.1. El signo

Para abordar el tema del signo, la teoría y lo que refiere a su estudio, conoceremos a cerca del
denominado padre del fundador del pragmatismo y el padre de la Semiótica lógica moderna o
Teoría de los Signos.

Se denomina signo, desde una perspectiva general, a aquellas entidades o fenómenos con los que
podemos representar y/o sustituir a un referente específico. Dicho de otra manera, un signo es
aquello que podemos poner en el lugar de otro objeto, o sea, con que podemos evocarlo en su
ausencia o podemos deducir su presencia, puesto que todo signo guarda algún tipo de relación de
identidad con su referente.

Los signos funcionan de una manera semejante, pero en el campo de la comunicación: cuando se
tiene el signo, se puede aludir o evocar un objeto sin necesidad de que esté presente. Los signos
están en todas partes, a nuestro alrededor, y gracias a ellos podemos manejar la información de las
complejas maneras en que lo hacemos. Si bien todos los seres vivos se comunican, tan sólo
los seres humanos y algunos otros animales son capaces de comprender y elaborar signos, esto es,
referirse a las cosas que se encuentran ausentes.

Sin embargo, no debemos confundir los signos con la escritura (aunque ésta consiste, claro, en
signos escritos), ni con las palabras de un idioma (aunque todas las palabras son, justamente,
uniones de signos lingüísticos). Un signo es una entidad mental, que consiste en la unión de dos
partes, de acuerdo a la lingüística tradicional, un significado y un significante:

a) Un significante, que es una forma, un objeto o un evento, concretos e identificables en el mundo


real. Por ejemplo: el dibujo de una flecha negra curvando hacia la izquierda en un letrero blanco.
b) Un significado, que es la conclusión o la información que recuperamos a partir de la
interpretación del significante, o sea, que está contenida en él. Por ejemplo: se aproxima en la vía
una curva hacia la izquierda. Dependiendo del caso, un mismo significante puede tener varios
significados, o viceversa. Todo depende del modo en que se lleve a cabo esa asociación entre uno

42
y otro. Por último, los signos pueden ser de distinto tipo: visuales, verbales, auditivos, etc.,
dependiendo de la naturaleza de su significante. O incluso naturales y artificiales, dependiendo de
si son generados por la naturaleza o por la intervención humana.

Según las teorías del estadounidense Charles Peirce (1839-1914), sin embargo, se pueden clasificar
en tres categorías, dependiendo de cómo sea la relación entre significado y significante:

a) Indicios o indicadores, en los que la relación entre significado y significante es de tipo natural,
lógico o necesario, generalmente fruto de una relación previa de causa y efecto. Por ejemplo, si
vemos humo negro a la distancia (significante), podemos suponer que hay un fuego en sus
proximidades (significado).
b) Íconos, en los que la relación entre significado y significante es de imitación o mimética, o sea,
de un parecido evidente. Un perfecto ejemplo de ello son los mapas, que se asemejan a
la geografía que describen, o el ícono de “cortar” en nuestro procesador de palabras, que se asemeja
a unas tijeras.
c) Símbolos, en los que la relación entre significado y significante es totalmente convencional, o
sea, no responde a ninguna de las dos condiciones previas, sino que fue determinada social, cultural
e históricamente. Un ejemplo de ello serían las banderas de cada país, cuyos colores tienen sentido
únicamente para quienes conocen la explicación histórica.

Funciones del signo


a) Función Emotiva: (o expresiva) apunta hacia una expresión directa de la actitud del emisor.
Terminología denotativa y connotativa. Predomina la subjetividad del emisor, no tanto lo que dice
o como lo dice, sino quien lo dice. Tiende a dar la impresión de cierta emoción. El factor de la
comunicación es el Emisor.
b) Función Referencial: (o informativa, o denotativa, o cognitiva) está orientada hacia el
"contexto" que ambienta y rodea la comunicación. Tiene que ver con todo el tema que provoca la
comunicación y no sólo con el mensaje. El discurso es objetivo y verosímil y la terminología es
denotativa. El factor de la comunicación es el Referente.

43
c) Función Poética: pone el acento sobre el mensaje en sí mismo, sea de cualquier género
periodístico, literario, político, etc. Por lo tanto, busca producir un hecho estético. Para esto se
utilizan metáforas, figuras retóricas. El factor de la comunicación es el Mensaje.
d) Función Fática: sirve esencialmente para verificar si el circuito funciona; es decir, establecer,
prolongar e interrumpir la comunicación. Chequear si tengo la atención del interlocutor. El factor
de la comunicación es el Canal.
e) Función Metalingüística: apunta a verificar si el emisor y el receptor utilizan el mismo código.
De allí que se hable de Metalenguaje. Se explican términos cuyo significado se desconoce. El
estudio del lenguaje es el estudio del código, propiamente. El factor de la comunicación es el
Código.
f) Función Conativa: (o apelativa) está orientada específicamente al destinatario (receptor). Su
expresión gramatical más pura está en el vocativo y el imperativo. El factor de la comunicación es
el Receptor.

3. LINGÜÍSTICA

Saussure considera que la lingüística es una parte de la semiología, «la ciencia que estudia la vida
de los signos en el seno de la vida social,» y define como tarea del lingüista determinar por qué la
lengua es un sistema especial de signos dentro del conjunto de hechos semiológicos. De esta
manera, la lingüística es una subdisciplina dentro de la psicología social y, en última instancia, de
la psicología.

Ferdinand de Saussure, considerado el «padre» de la lingüística, ha influido en las generaciones


posteriores de una manera decisiva; esa influencia la ejerció a partir de una recopilación de sus
conferencias, reconstruidas a partir de los cuadernos de apuntes de sus discípulos, que se publicó
por primera vez en 1916. El Curso de Lingüística General, preparado por dos de sus discípulos
(Charles Bally y Albert Sechehaye), presenta por lo tanto unas características que hacen difícil
determinar el grado de exactitud y fidelidad con las ideas del lingüista, además de algunos
fragmentos en los que la argumentación pierde intensidad o revela ciertas inconsistencias con otros
enunciados del Curso.

44
3.1. Diferencias entre la lingüística sincrónica y diacrónica

Muchas veces se vincula la diacronía al análisis de los fenómenos sociales según sus distintas fases
históricas. De este modo se estudian los hechos en su continuidad cronológica.

Partiendo de ese significado, podemos establecer, por tanto, que las distintas épocas de la
humanidad son un claro ejemplo de diacronía. Así, a la Edad Antigua le sigue la Edad Media y a
esta la Edad Moderna, por ejemplo.

Diferencias con la sincronía

Se puede diferenciar entre la diacronía y la sincronía. Mientras que lo diacrónico se relaciona a un


desarrollo en una secuencia temporal, lo sincrónico alude a la observación de los fenómenos en el
momento específico de su evolución. Dicho de otro modo: la diacronía hace mención a considerar
un mismo acontecimiento en distintos momentos, mientras que la sincronía está asociada a distintos
acontecimientos en un mismo tiempo.

Una perspectiva diacrónica de la historia argentina, por ejemplo, puede iniciar su recorrido a
comienzos del siglo XIX con la lucha por la independencia, continuar con los conflictos internos
entre unitarios y federales, repasar el proceso de organización constitucional, analizar la alternancia
entre gobiernos militares y democráticos, estudiar la última dictadura militar que se desarrolló
entre 1976 y 1983 y llegar hasta la etapa democrática que sigue vigente y en desarrollo.

Diacronía en la lingüística
Los diferentes enfoques temporales también aparecen en el terreno de la lingüística. La diacronía,
en este ámbito, implicar estudiar la evolución histórica de la lengua, considerando los cambios que
experimentó desde su surgimiento hasta la actualidad. La sincronía, en cambio, se centra en un
momento preciso del desarrollo de la lengua.

En el ámbito lingüístico podemos destacar que una figura fundamental en el estudio de la Lengua
así como en el establecimiento de los términos diacronía y sincronía es el académico suizo

45
Ferdinand de Saussure (1857 – 1913), que está considerado el padre del estudio de la lengua
moderna. Ese habló de esos conceptos en su obra “Curso de Lingüística General”.

¿Sabias qué?
La lengua -conjunto de signos que sirven a una comunidad
lingüística- como producto social se adquiere en forma de
herencia.
El estudio sincrónico no tiene por qué estar sujeto al estudio
de una lengua moderna de una lengua moderna, también puede
realizarse sobre lenguas consideradas muertas

El enfoque sincrónico observa la lengua desde un punto de vista estático, realiza un corte temporal
y determina cuáles son las pautas que en ese momento estructuran la lengua, aceptada por la
comunidad lingüística. Por su parte, el enfoque diacrónico examina la evolución de esta en el
tiempo. Se centra en investigar de qué forma se modifican los signos de las palabras, aparecen
nuevos y otros se vuelven arcaicos. Así lo explica en su obra: “Curso de Lingüística General”
publicada en 1916, que este año cumple su centenario.

En cambio, John Lyons, lingüista británico nacido en 1932 pese a centrar su trabajo en el campo
de la semántica, también abordó el estudio de la lengua desde estas dos perspectivas; introduciendo
ciertos matices.

Él opinaba que, partiendo de la misma diferenciación que hace Saussure, convenía entender además
que el estudio sincrónico no tiene por qué estar sujeto al estudio de una lengua moderna, también
puede realizarse sobre lenguas consideradas “muertas”, una vez garantizada la validez de los textos
disponibles.

4. SEMANTICA

La Semántica es el área de la lingüística que estudia el significado de las palabras y expresiones.


El significado de las palabras nos permite diferenciar conceptos, sean concretos (como
entre gato y perro) o abstractos (como entre alegría y tristeza).

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También nos permite interpretar correctamente enunciados como Cerró la boca. El significado
de boca implica que se puede cerrar. Sin embargo, sería muy difícil interpretar Cerró el tenedor,
ya que en su significado no hay rasgos que se abren o cierran.

Hay una serie de relaciones semánticas, de diversa índole, que se dan entre las palabras. Pasamos
a ver algunos de los conceptos más relevantes para entender mejor la Semántica, como los rasgos
y campos semánticos y diferentes relaciones de palabras en función del significado.

Rasgos semánticos
Podemos descomponer el significado de las palabras en unidades mínimas llamadas semas. En
el fondo, los semas son rasgos que se comparten o no: es decir, las diferencias o coincidencias que
encontramos.

¿Cuál es la diferencia entre una cortina y una sábana? La respuesta puede ser simple: una se usa
para que no entre luz y otra para dormir sobre ella. Podemos identificar los siguientes semas (o
incluso más), que van desde el más general al más específico:

Significante Sema 1 Sema 2 Sema 3

Cortina de tejido rectangular para tapar la luz

Sábana de tejido rectangular para dormir

Imaginemos ahora la diferencia entre un tigre, un gato y un conejo. A simple vista, está clara, pero
veamos qué semas comparten y cuáles no:

• Tigre: animal, mamífero, carnívoro, felino, gran tamaño, salvaje


• Gato: animal, mamífero, carnívoro, felino, pequeño tamaño, doméstico
• Conejo: animal, mamífero, herbívoro, lepórido, pequeño tamaño, salvaje

A los semas anteriores podríamos añadir más, como pelaje a rayas, grandes orejas, garras
retráctiles, etc.

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Campos semánticos

Un campo semántico o familia semántica es un conjunto de palabras que comparten semas. Un


mosquito, una ballena, un pulpo y un perro comparten el sema "animal". Por lo tanto, pertenecen
al campo semántico de "animales".

Podemos crear diferentes campos según los semas que compartan:

• El pulpo y la ballena también pertenecen al campo semántico de "animal marino", ya que


comparten el sema "marino".

• La ballena también pertenece, junto con el perro, al campo semántico de "animal


mamífero", porque comparten el sema "mamífero".

Sin embargo, no podríamos crear el campo semántico de "animal de compañía", ya que solo el
perro tiene dicho sema. Sí pueden pertenecer a este campo semántico animales como el gato, el
canario y cualquier otro animal que se adquiera en una tienda de animales.

Ejemplos de campos semánticos:

• Casa (comparten los semas de "objetos" y "de casa"): silla, mesa, cama, sofá, lámpara,
puerta.
• Animales herbívoros (comparten los semas de "animales" y "herbívoros"): cebra, vaca,
jirafa, ñu, ciervo.
• Aula (comparten los semas de "objetos" y "de aula"): pizarra, mesa, silla, proyector,
cuaderno.
• Comida (comparten el sema "para comer"): filete, legumbre, huevo, maíz.

Sinonimia y antonimia

Tanto la sinonimia como la antonimia son relaciones semánticas que se establecen por la semejanza
o distinción entre significados.

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Hablamos de sinonimia cuando dos o más palabras significan lo mismo. Por
ejemplo, excelente, extraordinario y sublime son sinónimos porque representan un mismo
significado.

Se puede reconocer que son sinónimos porque pueden intercambiarse en un mismo enunciado sin
que se cambie el significado:

➢ Su examen de inglés fue excelente/extraordinario/sublime


➢ Hacer y elaborar
➢ Acabar y terminar
➢ Empezar y comenzar
➢ Caminar y andar

Hay que tener en cuenta que muchas palabras solo son sinónimas en determinados contextos,
como adquirir y comprar:

➢ Adquirió/compró una bicicleta nueva


➢ Adquirió conocimientos de informática (no compró)

Hay antonimia cuando una palabra significa lo contrario que la otra. Por
ejemplo, feliz y triste con antónimos, al igual que alto y bajo.

➢ Empezar y terminar
➢ Encender y apagar
➢ Bonito y feo
➢ Suave y áspero

5. SEMIÓTICA

Se llama semiótica o semiología (dependiendo de la perspectiva académica) a la ciencia derivada


de la filosofía, que se dedica al estudio de los sistemas de comunicación dentro de
las sociedades humanas. Se la puede definir en general como la ciencia que estudia los signos de
la comunicación humana (semiosis).

49
La semiótica es una ciencia nueva, pero de antiquísimos antecedentes, a menudo comprendida
como una “Teoría de la significación”, es decir, un intento por comprender científicamente la
capacidad del ser humano de construir signos, es decir, de manejar y construir distintos lenguajes.
Sin embargo, hay quienes consideran la semiótica como una metaciencia, dado que es al mismo
tiempo una ciencia en sí misma, y una herramienta para estudiar otros campos del saber
científico, siempre a partir de sus respectivos signos o lenguajes.

Un concepto clave para entender la semiótica es la semiosis, entendida como la creación de un


significado a partir del empleo de signos de algún tipo, siempre y cuando estos últimos sean
interpretables en la mente de quien los recibe o lee. Así, según la semiótica tradicional, toda
semiosis, o sea, toda significación, involucra tres instancias diferentes:

• Un objeto a representar, que pertenece al orden de la realidad (concreta o abstracta).


• Un signo que lo representa, llamado representamen y que lo sustituye en su ausencia (o
sea: cuando leo “piedra”, no tengo la piedra en la mano, sino la palabra en la boca).
• Un interpretante que es capaz de rescatar la referencia al objeto a partir del signo que
recibe.

Origen de la semiótica

El nombre de la semiótica proviene del griego semenion (“signo”), y fue acuñado por el filósofo
inglés John Locke (1632-1704). Sin embargo, ya existía en ciertos ámbitos científicos, como el
médico, en el que se empleaba más o menos como sinónimo de diagnóstico, es decir, como la
interpretación de los signos que una enfermedad causa en el cuerpo humano.

Esto último se debe, en parte, a que el interés humano por los signos y por el significado datan
desde épocas ancestrales en la historia de la especie. La herencia de filósofos como Platón (c. 427-
347 a. C.), Aristóteles (384-322 a. C.) y pensadores medievales posteriores fue muy importante
para la fundación de la semiótica.

50
Uno de sus precursores fue el filósofo estadounidense Charles Peirce (1839-1914), quien la bautizó
como Semeiotic: “la doctrina causi-necesaria o formal de los signos”. Inicialmente, fue una
disciplina vinculada a la lingüística.

Sin embargo, importantes pensadores de la disciplina como el italiano Umberto Eco (1932-2016)
opinan que la raíz de la semiótica estaba ya en los tratados de la mayoría de los grandes pensadores
de la tradición occidental.

Función semiótica

Piaget describe la función semiótica como la posibilidad de evocar significados ausentes.

En psicología, la función semiótica o función simbólica es la capacidad del cerebro humano de


formar signos, desarrollada según las teorías del psicólogo suizo Jean Piaget (1896-1980) a partir
de los dos años de edad, al inicio del período de inteligencia preoperatoria. Piaget describe esta
función como la posibilidad de evocar significados ausentes, sean eventos, objetos o relaciones, a
partir de la construcción de signos, o sea, de significantes diferenciados.

Dicho de otro modo, se trata de la función que permite al cerebro humano trabajar con signos, o
sea, construir gestos, símbolos o recursos que remitan a un referente concreto que se halla
ausente en el momento, pero que se evoca mediante el recurso del lenguaje.

6. INTERRELACIONES ENTRE SEMIOLOGÍA, LINGÜÍSTICA, SEMÁNTICA Y


SEMIÓTICA

EL ENFOQUE PROXÉMICO

51
Cómo se complementan y diferencian las disciplinas,

Para profundizar…
Se sugiere la lectura del
artículo completo

La Relación entre Semiología y Lingüística: Enfoque de Saussure

La interrelación entre la semiología y la lingüística ha sido un tema central en el estudio del


lenguaje y los signos. Ambas disciplinas se ocupan del análisis de los sistemas de signos, pero
desde enfoques ligeramente diferentes que, a lo largo del tiempo, han llegado a complementarse y
fusionarse en muchos aspectos.

La semiología y la lingüística están intrínsecamente relacionadas, ya que ambas estudian sistemas


de signos y cómo estos transmiten significado. Mientras que la lingüística se enfoca en los signos
del lenguaje humano, la semiología amplía su alcance a otros sistemas de comunicación y
representación. En conjunto, estas disciplinas proporcionan un marco teórico robusto para entender
la complejidad del lenguaje y la comunicación, tanto verbal como no verbal, en contextos sociales,
culturales y tecnológicos.

Saussure, consideraba que la lingüística era una rama de la semiología, ya que el lenguaje es un
sistema de signos que se utiliza para representar ideas, objetos y conceptos. Para Saussure, la
lingüística era "la ciencia piloto" de la semiología porque el lenguaje es el sistema de signos más
elaborado y complejo que existe. Los principios que Saussure estableció en su obra seminal Curso
de Lingüística General influyeron tanto en el desarrollo de la lingüística estructural como en la
semiología.

El enfoque de Saussure sobre el signo lingüístico se puede desglosar en los siguientes componentes:

52
1. El signo lingüístico: Para Saussure, el signo lingüístico está compuesto de dos partes: el
significante (la forma del signo, como una palabra o sonido) y el significado (el concepto
o idea a la que hace referencia el significante). Por ejemplo, en el caso de la palabra "árbol",
el significante es la secuencia de sonidos o letras que forman la palabra, mientras que el
significado es el concepto de un árbol en sí.
2. Arbitrariedad del signo: Saussure señaló que la relación entre el significante y el
significado es arbitraria, es decir, no hay una conexión natural entre ellos. Esto significa
que el sonido de la palabra "árbol" no tiene una relación inherente con el concepto de árbol;
es una convención social que asocia estos dos elementos.
3. Lengua y habla: Saussure distingue entre "lengua" (langue) y "habla" (parole). La lengua
es el sistema abstracto de reglas y signos que existe en la mente de una comunidad de
hablantes, mientras que el habla es el uso individual y concreto de la lengua en situaciones
comunicativas específicas.

Este marco de pensamiento no solo estructuró la lingüística, sino que también influyó en la
semiología al ofrecer un enfoque sistemático para el análisis de todos los signos, no solo los
lingüístico.

Semiología y Lingüística: Diferencias y Convergencias

Diferencias

Si bien ambas disciplinas comparten la preocupación por los signos, existen algunas diferencias en
sus enfoques y objetos de estudio:

• Objeto de estudio: La lingüística se enfoca exclusivamente en los signos del lenguaje


humano, mientras que la semiología abarca todos los signos, tanto los lingüísticos como
los no lingüísticos. Esto incluye sistemas como los gestos, las señales de tránsito, los
rituales, la moda, y mucho más.
• Alcance: La semiología tiene un alcance más amplio, ya que trata de comprender cómo los
signos funcionan en cualquier sistema simbólico, sea este lingüístico o no. La lingüística,
en cambio, tiene un campo más restringido que se concentra en las reglas, estructuras y
usos del lenguaje humano.

53
Convergencias

Pese a estas diferencias, las interrelaciones entre semiología y lingüística son profundas, debido a
que el lenguaje es el sistema de signos más desarrollado y complejo que conocemos. En este sentido,
la lingüística proporciona herramientas valiosas para el análisis semiológico, mientras que la
semiología amplía el campo de estudio de la lingüística al incluir otros tipos de signos.

Desarrollo posterior: Charles Peirce y la Semiótica

Mientras que Saussure es el fundador de la semiología, el filósofo estadounidense Charles Sanders


Peirce es otro pionero de la semiótica, una disciplina estrechamente relacionada con la semiología.
Peirce introdujo una clasificación más amplia de los signos que complementa el enfoque lingüístico
de Saussure.

Para Peirce, un signo se compone de tres elementos:

• Representamen: El signo en sí mismo (equivalente al significante en Saussure).


• Interpretante: La idea o concepto que el signo evoca (similar al significado).
• Objeto: El referente real al que el signo apunta.

Peirce también clasificó los signos en íconos (signos que se parecen a lo que representan), índices
(signos que están causalmente conectados con su referente) y símbolos (signos cuya relación con
el referente es completamente arbitraria, como en el lenguaje).

Este enfoque peirceano amplió el horizonte de la semiótica al proporcionar una clasificación de


signos que no está limitada al ámbito lingüístico, mostrando así una intersección más rica entre los
estudios de los signos verbales y no verbales.

La Interrelación en el Mundo Contemporáneo: Lingüística, Semiología y Cultura

En el siglo XX, las influencias de la semiología y la lingüística se extendieron más allá de la


lingüística estructural. En campos como el análisis del discurso, los estudios culturales y la
antropología, la semiología se ha combinado con la lingüística para estudiar fenómenos culturales
y sociales. El sociólogo y semiólogo francés Roland Barthes aplicó la semiología saussureana a

54
la cultura de masas, analizando cómo la publicidad, la moda, y los medios de comunicación
funcionan como sistemas de signos.

La lingüística también ha evolucionado en diálogo con otras disciplinas, como la psicología


cognitiva y la inteligencia artificial, donde se estudian los procesos mentales y computacionales
relacionados con el lenguaje y los signos.

55
UNIDAD TEMÁTICA 4

SEMIÓTICA DISCURSIVA COMO ANÁLISIS DE TEXTOS

Los límites de mi idioma significan los límites de mi mundo".

Ludwig Wittgenstein

LECTURA MOTIVADORA
Mito, historia, controversia y diversidad lingüística.
Aldous Huxley
DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA La diversidad lingüística es un reflejo vibrante de la humanidad,
pero también está rodeada de mitos, historias y controversias que merecen nuestra atención.
Mito
Un mito común es la idea de que un solo idioma puede satisfacer todas nuestras necesidades de
comunicación. Esta creencia ignora la riqueza y el matiz que cada lengua aporta. Cada idioma es
una ventana a una forma única de ver el mundo, un vehículo que transporta valores, creencias y
tradiciones. Al pensar que un idioma es suficiente, subestimamos la complejidad y la belleza de la
experiencia humana.
Historia
A lo largo de los siglos, la historia ha moldeado nuestras lenguas. Desde las antiguas
civilizaciones hasta la globalización actual, las lenguas han evolucionado, se han fusionado y, en
muchos casos, han desaparecido. Las lenguas indígenas, en particular, han sido severamente
afectadas por la colonización y la expansión de idiomas dominantes. Sin embargo, cada lengua
perdida es una historia que se desvanece, una forma de conocimiento que se extingue. La historia
nos enseña que nuestra diversidad lingüística es, en sí misma, un legado que debemos proteger.
Controversia
Las controversias sobre la diversidad lingüística son numerosas. En muchos países, los hablantes
de lenguas minoritarias enfrentan discriminación y marginación. El debate sobre los derechos
lingüísticos es crucial: ¿Cómo podemos garantizar que todas las voces sean escuchadas y
respetadas? La revitalización de lenguas en peligro de extinción es una lucha que necesita apoyo

56
y reconocimiento. Aquí es donde la educación juega un papel vital; enseñar y aprender sobre
diversas lenguas fomenta el respeto y la comprensión.
Un Llamado a la Acción
Valorar la diversidad lingüística es un compromiso con la equidad y la inclusión. Al aprender
sobre otras lenguas y culturas, enriquecemos nuestras vidas y ampliamos nuestras perspectivas.
Celebrar esta diversidad nos acerca a un futuro más justo, donde cada voz cuenta y cada historia
importa.
La diversidad lingüística no es solo un fenómeno a observar; es un tesoro que debemos abrazar y
proteger. Al hacerlo, cultivamos un mundo donde todas las lenguas florecen, y donde la humanidad
se une en su rica diversidad. ¡Hagamos de la diversidad lingüística un valor fundamental en
nuestras vidas!

La semiótica discursiva es una perspectiva teórica y metodológica orientada al estudio de los


mecanismos que configuran el sentido en los discursos. Se inscribe dentro del campo más amplio
de la semiótica, que analiza los sistemas de signos y su funcionamiento dentro de los procesos
comunicativos. No obstante, a diferencia de otras corrientes semióticas que se centran mayormente
en la relación directa entre los signos y sus significados inmediatos, la semiótica discursiva
profundiza en las estructuras narrativas y examina cómo los textos construyen significado a través
de un entramado complejo de interacciones entre sus elementos internos y su contexto.

Este enfoque tiene su origen en el marco del estructuralismo francés, especialmente a partir de los
aportes de Algirdas Julien Greimas, quien desarrolló un método de análisis para comprender los
principios profundos que regulan la generación del significado en los textos. Para Greimas, el
sentido no es algo que aparece explícitamente en los componentes superficiales del texto, sino el
resultado de una organización más profunda de relaciones entre los distintos elementos textuales y
contextuales. De esta manera, la semiótica discursiva se plantea como una herramienta para
desentrañar las estructuras subyacentes en el discurso, aquellas que definen cómo se articulan ideas,
valores e ideologías en una determinada narrativa.

Como método para el análisis textual, la semiótica discursiva se enfoca en las narrativas que
construyen los discursos, lo que implica abordar los textos no solo como conjuntos de palabras o

57
signos individuales, sino como sistemas complejos sujetos a reglas internas y externas. Desde esta
perspectiva, el texto es concebido como una entidad dinámica, cuyo significado se construye en la
interacción con el lector o receptor. Los textos no contienen significados fijos; más bien, esos
significados emergen de la interacción entre múltiples factores, tales como los elementos textuales,
las estructuras narrativas y el contexto sociocultural en el que el discurso se produce y se interpreta.
Una de las características distintivas de la semiótica discursiva es su atención a la relación entre las
estructuras formales del texto y los valores culturales o ideológicos que esas estructuras pueden
transmitir. Al examinar un discurso, este enfoque no solo busca entender qué se dice, sino también
cómo está organizado lo que se dice para producir una determinada visión del mundo. Así, la
semiótica discursiva facilita el estudio de cómo los textos construyen representaciones de la
realidad, cómo establecen jerarquías de valores y cómo impactan en la manera en que los
individuos y las sociedades comprenden su entorno.

En este sentido, la semiótica discursiva se distingue de otras metodologías que también se dedican
al análisis del discurso. Mientras que el análisis crítico del discurso, por ejemplo, se enfoca en las
dinámicas de poder y dominación que se expresan a través del lenguaje, la semiótica discursiva
aborda estas cuestiones desde otra perspectiva, enfocándose en las estructuras narrativas y formales
que posibilitan la circulación de esas ideas. De esta manera, este enfoque no solo identifica los
contenidos explícitos presentes en los textos, sino que también permite detectar las lógicas
profundas que subyacen a la generación del sentido.

El método semiótico-discursivo encuentra aplicaciones en una amplia variedad de disciplinas. En


la literatura, facilita el desglose de una obra para comprender cómo se organizan las acciones, los
personajes y los valores que surgen de las narrativas. En los estudios de medios, resulta útil para
analizar cómo los discursos mediáticos construyen realidades y configuran identidades colectivas.
En el ámbito publicitario, se ha empleado para investigar cómo las marcas no solo promocionan
productos, sino que también generan universos simbólicos que apelan a los deseos y emociones del
consumidor.

La semiótica discursiva, como método de análisis textual, proporciona un enfoque que permite
explorar las capas profundas de significación que estructuran los discursos. Más allá de la simple

58
descripción de los signos que componen un texto, esta perspectiva se interesa en revelar las lógicas
internas que permiten la construcción de sentido, ya sea en una obra literaria, en un discurso político
o en un anuncio publicitario. Esta capacidad de conectar las formas discursivas con los sistemas
culturales e ideológicos más amplios convierte a la semiótica discursiva en una herramienta valiosa
para comprender no solo los textos en sí, sino también los contextos sociales y culturales en los
que estos textos circulan y adquieren significado.

1.1 Definición de semiótica discursiva

Si bien no hay una descripción detallada del inicio y precursores de la Semiótica Discursiva, se
consideran los siguientes precursores a: Charles Sanders Peirce y Ferdinand de Saussure son
considerados los precursores de esa disciplina académica, a finales del XIX, pero Castañares
rastreó hallazgos semióticos anteriores; por ejemplo, en Platón, Parménides, Aristóteles, Agustín
de Hipona, incluso en Claudio Galeno, el famoso médico de la Antigüedad. (Castañares, s.f.)

Para el desarrollo de la Semiótica Discursiva nos basaremos en los siguientes estudios:


“Planos para el análisis: - Enunciación, enunciado y referente El punto de partida de la
Semiótica discursiva es que todo texto se produce en una práctica discursiva. En ésta se
movilizan modos discursivos, -argumentación, narración, exposición etc.-, tipos
discursivos, -religioso, científico, literario, periodístico etc.- y géneros textuales, -cuento,
editorial, noticia etc.- (Serrano, 2005). Igualmente, todo texto se estructura en tres planos
que van a permitir conocer y determinar los mundos discursivos que los escritores
proponen y las versiones discursivas que interpretan los lectores: El plano de la
enunciación, en donde se ubica a un enunciador o enunciadora y a un enunciatario o
enunciataria. Los primeros son los que enuncian algo para alguien a propósito de algo y
se constituyen versiones discursivas de aquellos que hablan o escriben. Los segundos, se
constituyen en los que interpretan el enunciado proferido por el enunciador. Son las
versiones discursivas de aquellos que oyen o leen. Entre ambos se establece una
comunicación que, si es óptima, se dará en el proceso discursivo una convergencia entre
la significación generada por el enunciador y la significación interpretada por el
enunciatario. Enunciadores y enunciatarios instaurados por los escritores o los hablantes
y por los lectores u oyentes respectivamente, necesitan para su proceso comunicativo

59
asumir roles de tipo lingüístico, cognitivo y evaluativo. Esto quiere decir que la
comunicación para que sea efectiva necesita sujetos lingüísticos o locutivos que
verbalicen enunciados para que sean interpretados. Necesita sujetos cognitivos capaces
de observar e informar aquello que saben. Y por último necesita sujetos evaluadores o
axiológicos, que evalúen desde sistemas de los que son partidarios. El plano del
enunciado, que se constituye en el texto mediante el cual un enunciador se dirige a un
enunciatario. Es el resultado o producto de una enunciación pronunciada por alguien para
alguien. Es el testimonio de que ha ocurrido un acto enunciativo. Gracias al enunciado se
hace posible la relación inter-enunciativa del enunciador y el enunciatario y la relación
de éstos con el referente (Serrano, 2005). El plano del referente, es considerado como una
construcción dependiente del enunciado y enmarcado en una situación enunciativa dada.
El referente, es pues, una construcción semántica realizada por el enunciador para que el
enunciatario la interprete. Éste se va construyendo en la medida en que los sujetos de la
enunciación crean una realidad determinada. Por ello es clave tener en cuenta las
preguntas que nos hacíamos al comienzo: ¿Quién enuncia? ¿Para quién enuncia? ¿Cómo
enuncia? ¿Qué enuncia? ¿Cuándo y dónde enuncia? ¿Por qué y para qué enuncia?, Cada
una de estas preguntas apuntan al plano de la enunciación, del enunciado y del referente
y sus respuestas se encuentran en índices lingüísticos presentes en el texto que se analiza,
lo que permite hacer un rastreo de lo que esta explícito y de lo que no se dice
abiertamente”. (Medellin, s.f.)
[Link]

El análisis de diversas teorías y enfoques sobre la semiótica discursiva revela que esta disciplina
se enmarca dentro de un paradigma teórico que pone énfasis en el estudio de los signos y su
capacidad para generar sentido dentro de un discurso. La semiótica discursiva, a diferencia de otras
ramas de la semiótica, se enfoca particularmente en la interacción entre los elementos significantes
(como el lenguaje, las imágenes, los gestos, entre otros) y el contexto discursivo en el que estos
operan. Esto implica una comprensión de cómo se construyen y se interpretan los significados en
el proceso comunicativo, y cómo estos se ven influidos por el contexto social, cultural e ideológico
en el que se desarrollan.

60
En este sentido, el reciente posicionamiento de la imagen como un medio central de representación
y comunicación ha llevado a una reconfiguración de los estudios semióticos, donde la semiótica
discursiva ha ampliado sus fronteras para abarcar no solo el análisis del lenguaje verbal, sino
también el de los lenguajes visuales. Las imágenes, como portadoras de significado, no solo son
representaciones estáticas, sino que participan activamente en la construcción de discursos,
influyendo en la manera en que los individuos y las sociedades interpretan la realidad.

Este enfoque también pone de relieve el carácter interdisciplinario de la semiótica discursiva, ya


que para abordar el análisis de la imagen como medio de representación, es necesario integrar
conceptos de otras disciplinas, como la teoría de la comunicación, la filosofía del lenguaje, la
psicología cognitiva y los estudios culturales. Esto permite un análisis más profundo de cómo las
imágenes no solo reflejan realidades, sino que también las crean, consolidando o desafiando
representaciones sociales, políticas y culturales establecidas.

Además, dentro de la semiótica discursiva contemporánea, se presta especial atención a la ideología


subyacente en la creación y recepción de imágenes, reconociendo que todo acto comunicativo, ya
sea lingüístico o visual, está imbuido de relaciones de poder. Por tanto, la semiótica discursiva no
solo se centra en el análisis de los signos y su estructura interna, sino también en cómo estos signos
participan en la producción de sentido en la sociedad y en cómo se relacionan con los sistemas de
poder, control y resistencia.

En síntesis, la semiótica discursiva se enfoca en la investigación profunda y sistemática de los


mecanismos mediante los cuales los signos generan sentido en un contexto específico. Esta
disciplina no se limita a un análisis superficial del signo como entidad aislada, sino que busca
descomponer el complejo entramado que constituye la producción de significado dentro de un
discurso, comprendiendo que los signos no operan de manera independiente, sino en interacción
constante con otros elementos significantes. Así, el análisis semiótico discursivo examina de
manera detallada la relación entre los signos en un nivel estructural y las múltiples capas de
significado que emergen de su interacción.

Uno de los aspectos más importantes de la semiótica discursiva es su énfasis en el contexto


sociocultural en el que los signos se insertan. Los significados no son fijos ni universales; varían
dependiendo del entorno social, cultural e histórico en el que se encuentran. Por lo tanto, el estudio

61
semiótico incluye la consideración de los valores, creencias, normas y prácticas que influyen tanto
en la producción como en la interpretación de los signos. Esto implica un análisis profundo de
cómo los discursos no solo reflejan una realidad cultural, sino que también la construyen y la
transforman, operando como vehículos de significación que pueden consolidar o desafiar las
estructuras culturales existentes.

Asimismo, la ideología desempeña un papel crucial en la semiótica discursiva, ya que todo discurso
está impregnado de sistemas de creencias y de poder. La semiótica discursiva tiene como uno de
sus objetivos primordiales desvelar las ideologías que subyacen a los signos y los discursos,
explorando cómo estos refuerzan o contestan relaciones de poder, valores dominantes y estructuras
hegemónicas. Los discursos no son meros transmisores de información, sino que son prácticas
sociales que intervienen en la construcción del orden social, y la semiótica discursiva se interesa
en analizar cómo estas prácticas discursivas pueden legitimar o resistir determinadas ideologías.

Finalmente, la semiótica discursiva también se dedica a examinar la dinámica de los significantes


en sus múltiples formas, considerando que los significados no se producen únicamente a través del
lenguaje verbal, sino también a través de otros sistemas semióticos como los gestos, las imágenes,
los sonidos y las formas espaciales. Este enfoque multimodal permite una comprensión más amplia
y profunda del proceso de construcción de sentido, reconociendo que el significado es el resultado
de una interacción entre distintos modos de significación que operan en el discurso

1.2 Importancia de la semiótica en el análisis de textos

No hace mucho tiempo se creía que tal propiedad era exclusiva de la lengua, pero con la
evolución de las formas de comunicación se ha cuestionado el logocentrismo,
parafraseando a Kress y a Van Leeuwen, en lo actual se estima un cambio en el "paisaje
semiótico" proclive a lo visual que eh esencia implica un paso de la Lingüística a la
Semiótica, demandando una metodología de análisis que no parta ni se quede en el
lenguaje verbal, sino que dé cuenta de otros sistemas de signos.
Para hallar los modos de representación y comunicación de significados, la semiótica
discursiva en el contexto de la semiótica social del espacio visual, ha acotado algunas
categorías útiles en la lectura de textos multimodales, que serán descritas en lo que sigue.
Si se parte del modo de recorrido visual izquierda derecha y arriba-abajo, se establece

62
una suerte de gramática de la imagen compuesta por diferentes dominios. En principio,
se encuentran los dominios arriba abajo, arriba: donde se posa lo ideal, que evade el
tiempo real y se relaciona con deseos, formas y estados ideales; en oposición al dominio
de lo real, abajo: que manifiesta el sentido empírico del discurso remitiendo al aquí y al
ahora. En segunda instancia, se encuentran los planos izquierda-derecha
correspondientes, el primero. al punto de partida que supone lo conocido, lo dado, y el
segundo, al punto terminal que refiere a lo nuevo, a un conocimiento novedoso. Citando a
Krees y a van Leeuwen " ... la relación de arriba-abajo se relaciona con juicios
ontológicos. en tanto que la distinción de izquierda-derecha se relaciona con la condición
de la información al relacionar los cuatro dominios cada cuadrante determina un tipo de
significación. (Rivera, s.f.)

Al ser la Semiótica, la ciencia que estudia los signos y su capacidad para generar significado, la
convierte en una herramienta fundamental para el análisis de textos en diversas disciplinas. Su
importancia radica en que permite descomponer y examinar no solo el contenido superficial de un
texto, sino también las estructuras profundas que subyacen en la construcción de sentido. A través
de la semiótica, se analiza cómo los signos (palabras, imágenes, símbolos) se organizan en sistemas
que comunican significados específicos, tanto de manera explícita como implícita.

Uno de los aspectos más relevantes de la semiótica en el análisis textual es su capacidad para ir
más allá de la mera interpretación literal de los textos. Esto se logra mediante la identificación de
los diferentes niveles de significado que coexisten dentro de un mismo mensaje, como los
significados denotativos (lo que se dice literalmente) y los connotativos (lo que se sugiere o implica
de manera más profunda). Esta habilidad para detectar múltiples capas de interpretación es
especialmente útil en el análisis de textos literarios, publicitarios, periodísticos y académicos,
donde la intención comunicativa puede estar impregnada de elementos simbólicos, ideológicos o
culturales.

La semiótica también permite desentrañar cómo los textos reflejan o producen ideologías y valores
sociales. Cada texto está inscrito en un contexto cultural particular, y la semiótica ayuda a
identificar las convenciones culturales que guían la producción y recepción de los signos en ese

63
entorno. En este sentido, el análisis semiótico revela cómo los textos no solo comunican ideas, sino
también cómo construyen y refuerzan normas, identidades y relaciones de poder en la sociedad.

Otra de las contribuciones clave de la semiótica es su capacidad para examinar la relación entre los
signos dentro de un texto y su contexto extratextual. Es decir, cómo los significados de los textos
cambian según el entorno en el que son leídos o interpretados. En este sentido, la semiótica ofrece
herramientas para analizar la intertextualidad, entendida como la manera en que los textos se
refieren y dialogan con otros textos, creando una red de significados que puede influir en la
interpretación del mensaje.

Además, la semiótica proporciona un marco metodológico para analizar no solo los textos escritos,
sino también cualquier forma de comunicación que involucre signos, como las imágenes, los
sonidos o los gestos. En este sentido, permite realizar un análisis multimodal que abarca todos los
elementos que intervienen en la comunicación de un mensaje, lo cual es esencial en la comprensión
de textos complejos que combinan diferentes medios, como en el caso de los textos visuales,
audiovisuales o digitales.

1.3. Objetivos de estudio de la Semiótica Discursiva

El propósito principal de la semiótica discursiva radica en la identificación y descripción de un


conjunto de procedimientos analíticos que doten al investigador de un marco metodológico
riguroso. Esto permite profundizar en el conocimiento sobre las características particulares que
adopta la representación del saber empleada por el autor o productor de un texto en específico. Al
proporcionar esta base metodológica sólida, se facilita el estudio minucioso de los recursos
semióticos que participan en la construcción del significado.

En este sentido, los objetivos centrales de la semiótica discursiva están enfocados en la exploración
y el entendimiento de los mecanismos mediante los cuales se producen y comunican significados
dentro de un discurso. No se limitan únicamente al análisis del lenguaje verbal, sino que incluyen
otras formas de expresión simbólica como las imágenes, los gestos, los sonidos y cualquier otra
manifestación que actúe como signo dentro de un sistema comunicativo. Este enfoque integral
posibilita una comprensión más amplia de cómo se articulan los distintos signos en el proceso de

64
construcción del sentido y cómo estos influyen en la interpretación del mensaje. Siendo algunos de
los objetivos de estudio:

a) Análisis de la Generación de Sentido

Uno de los principales objetivos de la semiótica discursiva es entender cómo los signos que
componen un discurso (palabras, imágenes, símbolos) se organizan y estructuran para producir
significado. Esto incluye el estudio de cómo los significados explícitos (denotativos) e implícitos
(connotativos) interactúan en un texto o en un conjunto de signos.

b) Estudio del Discurso como Sistema de Signos

La semiótica discursiva se propone analizar los discursos como sistemas de signos que siguen
reglas y convenciones específicas. Esto implica examinar las relaciones entre los elementos del
discurso y cómo estos se combinan para formar un mensaje coherente. El discurso se entiende
como un todo que incluye tanto el contexto verbal como los elementos no verbales.

c) Comprensión del Contexto Discursivo

Un objetivo clave es entender cómo el contexto (social, cultural, político, histórico) afecta la
interpretación y producción de significados en el discurso. La semiótica discursiva analiza cómo
los discursos se insertan en un entorno específico y cómo los significados dependen en gran medida
de ese contexto.

d) Desentrañar la Ideología y Poder en el Discurso

La semiótica discursiva también tiene como objetivo revelar las ideologías y relaciones de poder
que están implícitas en los discursos. Cada acto comunicativo se produce dentro de una estructura
social y política, y los discursos son a menudo vehículos para la reproducción o contestación de
esas estructuras de poder. El análisis semiótico busca desvelar estos aspectos ocultos del discurso.

65
e) Interacción entre Lenguaje Verbal y No Verbal

Otro objetivo es analizar la interacción entre los elementos verbales y no verbales del discurso. La
semiótica discursiva no se limita al análisis del lenguaje escrito o hablado, sino que también incluye
elementos visuales, sonoros, gestuales y espaciales que contribuyen a la producción de significado.

f) Análisis Multimodal del Discurso

En el mundo contemporáneo, los discursos suelen estar compuestos por múltiples modos de
comunicación (texto, imagen, sonido, etc.). Un objetivo importante es examinar cómo estos
distintos modos se combinan y contribuyen al sentido global de un mensaje. La semiótica
discursiva, por tanto, facilita el análisis de fenómenos complejos como los medios digitales, la
publicidad o los discursos audiovisuales.

g) Intertextualidad e Interdiscursividad

La semiótica discursiva también se enfoca en cómo los textos dialogan entre sí. Un objetivo central
es analizar la intertextualidad (cómo un texto se refiere o se conecta con otros textos) y la
interdiscursividad (cómo diferentes tipos de discurso se entrecruzan y generan nuevos
significados). Este análisis es clave para entender la construcción de sentido en textos literarios,
políticos y mediáticos.

h) Estudio de la Enunciación

Otro objetivo fundamental es investigar el proceso de enunciación, es decir, cómo un discurso se


produce desde una posición específica de quien lo emite (el enunciador) y cómo este acto de
enunciación influye en la interpretación del discurso por parte del receptor. Esto incluye la
exploración del punto de vista, la subjetividad y la intención comunicativa.

i) Identificación de Patrones Semióticos en el Tiempo

La semiótica discursiva busca identificar cómo los patrones semióticos cambian a lo largo del
tiempo y en diferentes contextos. Los significados no son estáticos; evolucionan según las

66
transformaciones sociales, tecnológicas y culturales. Este objetivo abarca el análisis de discursos
en contextos históricos distintos, lo que permite estudiar la evolución del sentido.

j) Aplicación Práctica a Diferentes Tipos de Discurso

Finalmente, la semiótica discursiva tiene como objetivo aplicar sus principios a una variedad de
tipos de discurso, como el literario, el publicitario, el político, el mediático o el científico. Su
enfoque integral permite abordar cualquier tipo de producción comunicativa como un fenómeno
complejo, que debe ser analizado en su totalidad, teniendo en cuenta tanto el contenido explícito
como sus implicaciones más profundas.

1.4 El discurso como objeto de análisis

El análisis del discurso es una perspectiva teórica y metodológica que, según palabras de Teun A.
van Dick, “estudia la conversación y el texto en contexto”. Es decir, estudia el discurso como un
suceso de comunicación, o una interacción verbal, junto con los elementos que lo circundan, ya
sea aquellos propios del acto comunicativo en sí, o los relacionados con sus condiciones de
producción y recepción (Van Dijk, 2000)

Esta perspectiva concibe al discurso como una práctica de acción social, vinculada a condiciones
sociales de producción, que pueden ser institucionales, ideológicas, culturales, históricas (Karam,
A. Santander, A., 2005 2011)

En efecto, si pretendiéramos explicar qué es el discurso, no nos bastaría analizar su


estructura interna, las acciones que se desarrollan o las operaciones cognitivas
involucradas en el uso del lenguaje. Para hacerlo, debemos dar cuenta del discurso como
acción social, dentro de un marco de comprensión, comunicación e interacción que a su
vez forma parte de estructuras y procesos socioculturales más amplios. De esta forma, la
narración de historias puede ser parte constitutiva de la cultura de las grandes
corporaciones, la argumentación y la retórica en el parlamento pueden ser una parte
intrínseca de la legislación y el discurso educativo puede definir el proceso social de la
educación. (Van Dijk, 2000)

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Esto quiere decir que los diversos elementos o estructuras que conforman esta acción, tienen
significados que son susceptibles de ser interpretados: “lo que parece ser una mera conversación
o un mero texto implementa de diversos modos, a la vez que constituye, estructuras y procesos
complejos en un nivel social más global” (Van Dick, 200, p. 49).

De hecho, si quisiéramos definir lo que es el discurso, no bastaría con analizar su estructura interna,
las acciones que se llevan a cabo o las operaciones cognitivas que se activan en el uso del lenguaje.
Para ello, sería necesario considerar el discurso como una acción social dentro de un contexto de
comprensión, comunicación e interacción, el cual forma parte de estructuras y procesos
socioculturales más amplios. Así, la narración de historias puede ser un elemento fundamental de
la cultura corporativa, la argumentación y la retórica en el parlamento pueden ser componentes
esenciales de la legislación, y el discurso educativo puede influir en el proceso social de la
educación. Esto implica que los distintos elementos o estructuras que configuran esta acción tienen
significados que pueden ser interpretados: "lo que parece ser simplemente una conversación o un
texto ordinario, implementa de diversas maneras y, al mismo tiempo, constituye estructuras y
procesos complejos a un nivel social más amplio" (OpenAI, 2024)

Van Dick (2000), por su parte, identifica distintos tipo de análisis del discurso,
distinguiendo entre los análisis de textos escritos y los de conversaciones, los estudios
teóricos y descriptivos de los aplicados y críticos, los empíricos de los filosóficos. El autor
propone la siguiente estructura para comprender los diferentes enfoques bajo los que
puede trabajarse el análisis del discurso:

Van Dick considera que, cualquiera que sea el enfoque inicial, los estudios del discurso
tienden a recorrer los diferentes lados y vértices del triángulo en una tarea
multidisciplinaria (200, p. 52). El análisis del discurso, aunque tiene una génesis

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lingüística, se utiliza en diversas disciplinas de las ciencias sociales, tales como historia,
política, antropología, sociología, periodismo, comunicación, entre otras. (Romue, 2005)

1.5 Definición de discurso y su papel en la comunicación

El discurso se refiere al conjunto de enunciados, ya sean orales o escritos, que se producen en un


contexto determinado con el propósito de comunicar ideas, sentimientos, significados o
información. Este concepto abarca no solo las palabras que se utilizan, sino también la estructura,
el tono, el estilo y los elementos no verbales que acompañan a la comunicación. El discurso puede
adoptar diversas formas, como el discurso académico, político, narrativo, publicitario, entre otros,
y se caracteriza por su intencionalidad comunicativa y su capacidad para influir en las percepciones
y comportamientos de los receptores.

El Papel del Discurso en la Comunicación

El discurso desempeña un papel fundamental en el proceso de comunicación por varias razones:

a) Transmisión de Significados: El discurso es el medio a través del cual las ideas y significados
son expresados y compartidos. A través del uso de un lenguaje adecuado y una estructura coherente,
el emisor puede transmitir sus pensamientos de manera efectiva, facilitando la comprensión por
parte del receptor.

b) Interacción Social: El discurso permite la interacción entre individuos y grupos, creando


espacios para el diálogo, el debate y la negociación de significados. Esta interacción es esencial
para el establecimiento de relaciones sociales y la construcción de identidades compartidas.

c) Persuasión y Convencimiento: A través de técnicas retóricas y estratégicas, el discurso puede


influir en las opiniones y actitudes del receptor. En contextos políticos, publicitarios y educativos,
por ejemplo, el discurso se utiliza para persuadir y movilizar a las audiencias hacia ciertos puntos
de vista o acciones.

d) Construcción de Realidades: El discurso no solo refleja la realidad, sino que también


contribuye a su construcción. Las formas en que se habla sobre temas sociales, culturales y políticos

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pueden moldear las percepciones y actitudes hacia ellos, afectando la manera en que se entienden
y se viven en la sociedad.

e) Estructuración de Poder: El discurso es un instrumento a través del cual se ejercen y se


negocian relaciones de poder. Las dinámicas de poder se manifiestan en cómo se enuncian ciertas
verdades y se silencia a otros discursos. Por lo tanto, el análisis del discurso se convierte en una
herramienta clave para entender las estructuras de poder en una sociedad.

f) Cultura y Normas Sociales: El discurso es un vehículo para la transmisión de normas culturales


y sociales. A través de la comunicación, las tradiciones, valores y creencias de una sociedad se
perpetúan y se transforman, influyendo en el comportamiento de los individuos.

En síntesis, el discurso se erige como un componente fundamental de la comunicación humana,


trascendiendo la mera transmisión de información a través de un conjunto de enunciados
estructurados. Este fenómeno lingüístico y social opera en múltiples niveles, actuando no solo
como un vehículo para la transmisión de datos, sino también como un medio a través del cual se
construyen significados compartidos entre los interlocutores. El discurso se configura como un
proceso dinámico que implica la interpretación de signos y significados, donde el contexto, la
cultura y las experiencias individuales juegan un papel crucial en la recepción y entendimiento del
mensaje.

Además, el discurso es una herramienta poderosa para fomentar interacciones sociales, ya que
permite la creación de lazos, la negociación de identidades y la articulación de relaciones de poder.
En este sentido, las interacciones discursivas se convierten en espacios donde se manifiestan y se
desafían las jerarquías sociales, así como las ideologías predominantes. Por lo tanto, el discurso no
solo refleja la realidad social, sino que también tiene la capacidad de moldearla al influir en las
opiniones y actitudes de los individuos. Las elecciones lingüísticas, las estrategias retóricas y las
convenciones discursivas son factores que contribuyen a la persuasión y a la movilización de
emociones, lo que demuestra que el discurso puede ser un instrumento de cambio social.

Asimismo, el estudio del discurso es vital para comprender cómo los seres humanos se comunican
y se relacionan entre sí, ya que a través del análisis de las estructuras y funciones del discurso se
pueden revelar las dinámicas de poder, los patrones de comportamiento y las normas culturales que

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subyacen a las interacciones humanas. Este análisis puede abarcar diferentes contextos, como el
discurso político, educativo, mediático o cotidiano, cada uno de los cuales ofrece una perspectiva
única sobre cómo se construye la realidad social. En consecuencia, investigar el discurso se
convierte en una actividad esencial no solo para el ámbito académico, sino también para entender
las complejidades de la comunicación en una sociedad diversa y en constante cambio.

El discurso es un fenómeno multifacético que juega un papel crucial en la comunicación humana,


sirviendo como un medio para la construcción de significados, la mediación de relaciones sociales,
la influencia en la opinión pública y la representación de las estructuras de poder. Su estudio nos
permite desentrañar los procesos a través de los cuales los individuos y las comunidades construyen
y transforman su realidad social, resaltando la importancia de la comunicación en la vida cotidiana
y en la dinámica social más amplia.

1.6 Elementos que componen el discurso

Un discurso efectivo se caracteriza, entre otros aspectos, por poseer una estructura bien definida
que no solo organiza el contenido, sino que también enriquece la experiencia comunicativa del
receptor. Esta estructura se compone de diversos elementos que interactúan entre sí, cada uno
desempeñando un papel crucial en la efectividad del mensaje.

Definir discurso es bastante complicado, incluso el mismo diccionario de la RAE cuenta con más
de una docena de definiciones para la misma palabra. Una de las más precisas podría ser la
siguiente: razonamiento o exposición de cierta amplitud sobre algún tema, que se lee o pronuncia
en público.

Hay muchos elementos que deben considerarse para la creación de un buen discurso; por ejemplo,
de qué tipo es, cuál es el estilo, a quién va dirigido, cuál es el soporte en el que se va a reproducir
y, lo más importante, entender cuáles son las partes del discurso a nivel estructural, o sea qué debe
ir al inicio, en medio y al final.

Realizar un buen discurso, que cumpla con todas las características y con su intención puede
convertirse en una tarea desafiante. Por eso, muchas veces se delega esta actividad a especialistas

71
en el área, para que realicen un trabajo de calidad impecable. Normalmente las personas que se
encargan de realizar discursos efectivos son personas especializadas en comunicación o agencias
de comunicación. Las funciones que desarrollan son delimitar un público, redactar el discurso y
darle difusión para que circule óptimamente.

1.7 Partes del discurso

Los implicados. Para comenzar a hablar sobre las partes del discurso, antes de llegar a la parte de
forma y contenido, es de gran importancia saber que existen dos sujetos involucrados en este
proceso y que no podemos dejar de lado: El emisor y el receptor.

Emisor
Por emisor vamos a entender que es la persona o grupo de personas encargadas de transmitir un
mensaje a una audiencia. El emisor no necesariamente es el encargado de crear este mensaje.
Muchas veces tiene un grupo de expertos que lo ayudan a elegir, de forma asertiva, la forma de
comunicación que debe utilizar para llegar correctamente a sus receptores.
Receptor
El o los receptores son las personas a quienes les llega el mensaje dado por el emisor. Una de las
tareas principales de los receptores es decodificar la información que se les ha dado, o sea recibirla,
comprenderla, analizarla e interpretarla. Muchas veces ya se tiene estudiado quién podría ser el
receptor en un discurso y se planea para que sea fácil que le llegue de forma efectiva.

PARTES DEL DISCURSO A NIVEL ESTRUCTURAL


No hay una longitud ideal para crear un discurso, lo que sí existen son componentes que todo
discurso debe tener. Para hablar de ellos, lo primero que se debe tener en cuenta es la distinción
entre la forma simple y la otra que es mucho más completa.

Para la forma simple, así como en varias narraciones, sólo existen 3 partes del discurso:

Introducción: es la parte en la que se presenta el tema a tratar para que el público se familiarice
con él.
Desarrollo: se explica detalladamente el tema.

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Desenlace: Se retoman las ideas principales, se destacan los elementos para convencer sobre el
argumento expuesto y se da una conclusión.

La otra forma más completa ha sido respaldada por varios especialistas. De hecho, para hablar
sobre las partes del discurso se ha recurrido a una disciplina llamada análisis del discurso. Esta
disciplina fue propuesta por el autor Zellig Harris y respaldada por muchos más autores como
veremos más adelante:

Exordio
Es una parte en la que debe poner todas sus habilidades comunicativas la persona que crea el
discurso y la que lo pronuncia. El exordio tiene como finalidad presentar el tema a tratar en el
discurso, pero no solo de forma descriptiva, también se busca que sea atractivo. De ese modo podrá
atrapar la atención del receptor y hará que quiera continuar leyendo o escuchando.

División
Este elemento del discurso muchas veces es excluido dentro de las partes del mismo. Sirve para
aclarar el o los temas a tratar explicando cómo se divide cada uno de ellos. La división no siempre
es tomada en cuenta ya que, se haga explícita su presencia o no, regularmente se cumple con su
función dentro del discurso.

Narrativo
Esta parte del discurso suele ser la más densa. En la narrativo se expresan las ideas, temas o
argumentos de los cuales ya se mencionó que se hablará en el discurso. La extensión suele ser más
larga que la del resto de las partes ya que todo lo que se desea externar se hace de forma detallada.

Confirmativo
Una vez que ya se explicó el tema principal del discurso, en la parte de confirmativo se presentan
pruebas sobre lo que se acaba de exponer para hacer aún más veraz el discurso. No olvides que,
siempre, todos los discursos deben ser sostenibles y comprobables en la medida de lo posible, y
esta parte es la que se encarga de que así sea.

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Refutativo
La parte de Refutativo se encarga de refutar los argumentos que contradigan o que sean contrarios
a lo que el emisor planteó como idea principal. No se trata de eliminarlos, sino de ponerlos en
perspectiva, de forma que los emisores concuerden con el tema, incluso sabiendo que existen otras
posibilidades a considerar.

Conclusión
También conocida como epílogo, la conclusión es uno de los elementos más fuertes de todo el
discurso. Esta parte del discurso se encarga de reunir, a modo de resumen, todos los argumentos
principales presentados para que los receptores los tengan presentes.

Además, en la parte de conclusión se busca apelar a las emociones de quienes reciben el mensaje.
Se transmite con la finalidad de convencerlos o de que concuerden con la ideología, filosofía o
imagen presentada. Es importante que la conclusión sea más corta que partes como la narrativo.
Aunque busque convencer a los receptores, debe ser muy contundente en mantener la postura que
se planteó desde un inicio.

Como dijo Elena Beristain, “la elocución analiza cuanto atañe a verter la argumentación en
oraciones gramaticalmente correctas, en forma precisa y clara con el objeto de que sirvan para
convencer; y en forma elegante, con el fin de que logren causar un impacto psicológico que
conduzca a la persuasión.”

PARTES DEL DISCURSO A NIVEL CONTENIDO


Como ya se explicó anteriormente, el discurso tiene una estructura compuesta por diferentes partes
que son fundamentales para su elaboración y desarrollo. Sin embargo, en la elaboración del
discurso también hay otros elementos que resultan clave a nivel de contenido.
Emisor y receptor. - Como se mencionó en un inicio, los emisores y receptores son parte
fundamental para un discurso, ya que se da entre ambas partes. En resumen, el emisor es quien da
el discurso y el receptor quien lo recibe.

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Mensaje. - El mensaje se refiere a todas las ideas o argumentos que se transmiten. Estos siempre
deben ir de acuerdo a los valores organizacionales o personales dependiendo del ponente. Cabe
destacar que existen discursos directos e indirectos. A continuación, explicaremos cual es la
relevancia de esta clasificación respecto al mensaje.

Discurso directo. - Se da cara a cara. En este caso el mensaje se da en primera persona, o sea
hablando desde el yo o nosotros.

Discurso indirecto. - Es común que se utilice este tipo de discurso para explicar las ideas de alguien
más; por ello el mensaje se dará en tercera persona, o sea hablando de los argumentos propuestos
por él, ella o ellos.

Tema. - Este punto va directamente relacionado con el mensaje. El tema es de lo que se va a hablar
en un discurso. Se refiere a de qué va el mensaje que se va a comunicar. Lo más común es que un
discurso tenga un solo tema y se explique en varias partes.
Sin embargo, existe la posibilidad de que discursos extensos sí traten varios temas o que expongan
muchos puntos de vista de un mismo tema.

Contexto. - Una de las partes más importantes para componer un discurso es el contexto. Se debe
entender en qué situación se encuentran tanto el emisor como el receptor.

¿El tema es de interés para la audiencia? ¿Es un discurso informativo? ¿En qué fecha se está dando?
Es importante tomar en cuenta todos los aspectos como sociales, temporales, geográficos, etc.

Es importante que todos estos componentes sean partícipes dentro del discurso para que este
cumpla con su función comunicativa. De lo contrario podría malinterpretarse y, en lugar de generar
empatía, podría ocasionar repudio.

Código. - La última parte que abordaremos es el código, el cual se refiere a la forma o soporte en
la que se dará a conocer el discurso. En este aspecto dependerá mucho si el discurso es oral o

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escrito. Si el discurso es oral, por ejemplo, el código es el lenguaje, específicamente la parte
fonética.

Por otra parte, si el discurso es escrito, el código también puede ser el lenguaje, pero este se
enfocará más en la parte visual, en la correcta composición de las frases e incluso pueden añadirse
símbolos. En el caso del lenguaje escrito puede estar acompañado de más códigos como imágenes
o videos que den soporte a lo que se leerá.

TIPOS DE DISCURSO

Son las distintas formas en las que el lenguaje puede ser utilizado para comunicar, interactuar y
expresar ideas en diferentes contextos y con diversos propósitos. Académicamente, el estudio de
los tipos de discurso se enfoca en cómo las características lingüísticas, retóricas y contextuales
varían según las intenciones comunicativas y las situaciones en las que se desarrollan. Cada tipo
de discurso tiene estructuras, convenciones y funciones específicas, que responden a las
necesidades del emisor y las expectativas del receptor.

Discurso Narrativo

El discurso narrativo se utiliza para contar una historia o relatar una secuencia de eventos, ya sean
reales o ficticios. Es característico en géneros como la literatura, las crónicas periodísticas y las
anécdotas cotidianas. En este tipo de discurso, los elementos narrativos clave incluyen:

• Personajes: Las figuras o entidades que realizan las acciones dentro de la narración.
• Acciones: Los eventos o sucesos que constituyen la trama.
• Espacio y tiempo: Los contextos en los que se desarrollan los eventos, lo que da coherencia
y marco a la historia.

El discurso narrativo organiza los hechos de manera cronológica o en una secuencia lógica que
permite al receptor seguir la historia de manera clara y efectiva. Además, puede tener un propósito
de entretenimiento, enseñanza o persuasión, dependiendo del contexto.

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Discurso Descriptivo

El discurso descriptivo tiene como objetivo representar detalladamente una persona, objeto,
situación o lugar, de manera que el receptor pueda imaginar o visualizar lo descrito. Este tipo de
discurso se encuentra comúnmente en descripciones literarias, informes técnicos y descripciones
científicas. Las características principales del discurso descriptivo incluyen:

• Precisión en el detalle: El uso de adjetivos, adverbios y sustantivos concretos para describir


las cualidades físicas o abstractas de lo que se quiere representar.
• Imágenes sensoriales: La evocación de los sentidos para proporcionar una imagen vívida
(olfato, vista, tacto, oído, gusto).

El discurso descriptivo suele acompañar a otros tipos de discurso, proporcionando el contexto


necesario para que el receptor comprenda mejor la situación o el objeto descrito.

Discurso Expositivo

El discurso expositivo se caracteriza por la intención de explicar, informar o instruir al receptor


sobre un tema particular. Es común en textos académicos, ensayos, manuales y textos educativos.
Entre sus características se incluyen:

• Claridad y objetividad: Se busca transmitir información de manera directa y clara, sin


dejar lugar a ambigüedades.
• Estructura lógica: El desarrollo de la exposición sigue una secuencia coherente de ideas
que facilita la comprensión del receptor.

Este tipo de discurso es esencial en contextos académicos y profesionales, ya que permite la


transmisión de conocimientos de manera accesible y comprensible para el público objetivo.

Discurso Argumentativo

El discurso argumentativo tiene como propósito persuadir o convencer al receptor de una idea,
postura o punto de vista. Este tipo de discurso es fundamental en el ámbito político, legal,
académico y publicitario. Sus características incluyen:

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• Tesis o posición central: Un enunciado que define la postura del emisor sobre el tema en
discusión.
• Argumentos y contraargumentos: El uso de razonamientos, evidencia y ejemplos para
apoyar la tesis, junto con la refutación de posibles oposiciones.
• Persuasión retórica: El uso de estrategias discursivas, como la apelación a la lógica (logos),
las emociones (pathos) o la credibilidad del emisor (ethos).

El discurso argumentativo es clave en la formación de opiniones públicas y en la toma de decisiones


en diversos entornos sociales y profesionales.

Discurso Dialógico

El discurso dialógico se refiere a las interacciones comunicativas entre dos o más personas, donde
se produce un intercambio de ideas, preguntas y respuestas. Es típico en conversaciones cotidianas,
entrevistas y debates. Entre sus elementos esenciales están:

• Turnos de habla: La alternancia en la intervención de los participantes, lo que asegura la


interacción y el flujo de la conversación.
• Cooperación discursiva: La disposición a escuchar y responder de manera coherente a lo
que el interlocutor dice.
• Ajuste contextual: El contenido del discurso se adapta a las condiciones y roles de los
interlocutores.

El discurso dialógico es clave para la construcción de significados compartidos y para la resolución


de conflictos y negociaciones en contextos interpersonales.

Discurso Persuasivo

El discurso persuasivo está diseñado con la intención explícita de influir en las actitudes, creencias
o acciones del receptor. Aunque se solapa con el discurso argumentativo, la diferencia radica en
que el persuasivo apela más frecuentemente a emociones y motivaciones del público. Se encuentra
en contextos como la publicidad, las campañas políticas y los discursos motivacionales. Las
características incluyen:

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• Apelación emocional: Uso de recursos retóricos que buscan conectar emocionalmente con
el público (por ejemplo, la empatía, el miedo, el deseo).
• Uso de eslóganes o frases impactantes: Elementos diseñados para ser recordados y
generar un impacto inmediato.

Discurso Poético o Literario

Este tipo de discurso se distingue por su función estética. Su propósito es provocar una experiencia
sensorial o emotiva en el receptor a través del lenguaje. Es característico de la poesía, la prosa
literaria y otros géneros artísticos. Sus rasgos más destacados son:

• Creatividad lingüística: Uso de recursos literarios como metáforas, simbolismos,


aliteraciones, etc.
• Musicalidad y ritmo: El discurso poético se organiza muchas veces con patrones rítmicos
que acentúan su dimensión estética.

Los tipos de discurso son formas diversas de utilizar el lenguaje, y su clasificación depende del
propósito comunicativo, el contexto en el que se producen, y los elementos estructurales que los
definen. La comprensión de los distintos tipos de discurso es esencial para el análisis crítico del
lenguaje en cualquier forma de interacción social, pues nos permite interpretar cómo se generan,
se transmiten y se reciben los significados en múltiples entornos comunicativos.

EN CONCLUSIÓN. - La semiótica, en su aplicación al análisis de textos y discursos, es una


herramienta fundamental para desentrañar los complejos procesos de construcción de significados,
ofreciendo una visión crítica que va más allá de la simple interpretación literal del contenido. A
través del estudio de los signos, tanto en su dimensión verbal como no verbal, la semiótica permite
identificar y analizar las estructuras simbólicas, ideológicas y culturales que subyacen en los textos,
proporcionando una comprensión más profunda y matizada de los mensajes. En este sentido, la
semiótica discursiva desempeña un papel clave al adaptarse constantemente a las nuevas formas
de comunicación, especialmente en un mundo cada vez más dominado por lo visual y lo digital.
La incorporación de la imagen como un recurso central en la era contemporánea no solo amplía el
campo de estudio de la semiótica, sino que también resalta la importancia de examinar críticamente
cómo estas imágenes, junto con otros elementos discursivos, participan en la construcción de

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significados y cómo estos significados interactúan con las dinámicas sociales, políticas y culturales
actuales. De esta manera, la semiótica contribuye a un análisis más completo y revelador de los
fenómenos

comunicativos, mostrando cómo los signos operan en un contexto sociocultural y reflejan las
relaciones de poder y los procesos ideológicos que configuran nuestra realidad.

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