Argumentar
argumentar es una práctica que debe ser efectuada de tal manera que se garantice que las razones que ofrecemos
para aceptar algo sean el elemento principal de esa aceptación.
¿Qué es lo que garantiza que cuando argumentamos estamos cumpliendo con este deber racional? Lo que nos da tal
garantía es el seguimiento de reglas. Podemos argumentar bien o mal. Lo que delimita esta frontera es el cumplimiento
de ciertas normas.
De esta manera, las normas que regulan la discusión racional tendrán que ver, al menos, con dos aspectos diferentes de
esta práctica.
Por una parte, tendremos que cumplir reglas que sirvan estrictamente para garantizar la obtención de razones
que respalden una afirmación a partir de otras afirmaciones. Estas normas se denominan habitualmente reglas
de inferencia. Estas reglas dicen qué debemos inferir a partir de las afirmaciones de las que partimos. Los
productos de las prácticas argumentativas se llaman razonamientos. En un razonamiento, la afirmación que se
desprende de otras afirmaciones se la llama conclusión. A las afirmaciones que brindan apoyo a la conclusión se
las llama premisas. Todo razonamiento tiene una única conclusión y puede tener una o varias premisas. Cumplir
con las reglas de inferencia nos permite asegurar que el apoyo de las premisas respecto de la conclusión sea
efectuada de manera legítima.
Por otra parte, tendremos que seguir reglas respecto de los procedimientos discursivos efectuados en el
transcurso de la discusión. Reglas que, por ejemplo, indiquen qué posibilidades de intervención tiene cada
participante en el proceso de la argumentación. Normalmente se denominan reglas procedimentales a las
normas que rigen tal práctica. Estas reglas indican los roles de quien sostiene la afirmación a debatir y la
defiende, por un lado, y de quien se opone o la ataca, por otro. Nos permiten establecer quién tiene el derecho
a intervenir en la discusión y quién no, y en qué momento alguno de los participantes de la discusión tiene la
obligación de defender con argumentos sus propuestas.
Argumentación
Aunque en la teoría de la argumentación se incluye el debate y la negociación, las cuales están dirigidas a alcanzar unas
conclusiones de mutuo acuerdo aceptables, su principal motivación es quizás el debate social en el que la victoria sobre
un oponente es el principal objetivo. Este arte y ciencia es con frecuencia el medio por el cual algunas personas
protegen sus creencias o propios intereses en un diálogo racional, en simples coloquios o durante el proceso de
argumentación o defensa de ideas. La argumentación es usada en los juicios para probar y o refutar la validez de ciertos
tipos de evidencias. Los estudiantes de argumentación estudian las racionalizaciones post hoc mediante las cuales un
individuo puede justificar decisiones que originalmente pudieron haber sido realizadas de forma irracional.
Motivaciones
Desde la antigüedad, la argumentación ha sido objeto de interés en todas las áreas donde se practica el arte de hablar y
de escribir de manera persuasiva. En la actualidad, el estudio de la argumentación ha recobrado vigencia debido a la
gran influencia que los medios de comunicación tienen sobre la sociedad. Esta influencia se manifiesta en el
planteamiento de estrategias argumentativas para convencer al público acerca de ciertos valores e ideas. Ejemplo de
esto son los discursos argumentativos relacionados con la publicidad o el pensamiento político. Así pues, la principal
motivación del estudio de la argumentación (por parte de los argumentadores), consiste en establecer si el
razonamiento planteado es verosímil, es decir, si quien es objeto de la argumentación estará dispuesto a aceptarla.
Componentes de la argumentación
Una tesis, o conclusión principal a favor de la cual se quiere argumentar.
Un conjunto de premisas desde las cuales se pretende inferir la tesis.
Un argumento que muestre cómo de las premisas se sigue la tesis.
Identificar y entender la presentación de un argumento, explicito o implícito, y las metas o propósitos de los
participantes en los diferentes tipos de diálogo.
Identificar la conclusión y sus premisas, es decir, la conclusión es derivada de éstas.
Establecer el Onus probandi o carga de la prueba para determinar quien hizo la afirmación inicial y por
consiguiente el responsable de proveer las evidencias por las que su posición merece ser aceptada.
Se pone en orden las evidencias para su posición con objeto de convencer o forzar la aceptación del oponente.
El método por el cual esto es realizado es mediante válidos, atinados y convincentes argumentos, faltos de
flaqueza y no fácilmente atacables, criticables o impugnables.
Uno debe tratar de identificar fallos en el argumento o razonamiento del oponente para poder atacar las
razones o premisas del mismo y proveer contraejemplos, si es posible, para identificar falacias que muestren
que una conclusión válida no puede ser derivada de las razones o argumentos que el oponente ha mostrado.
Tipos de argumentación
Se reconocen tres tipos de discursos persuasivos: la demostración, la argumentación y la descripción.
La demostración trata de llegar a una conclusión partiendo de premisas mediante razonamientos deductivos. En
la demostración no aparece ninguna marca del sujeto que la enuncia. Aparentemente se habla de hechos y no
de opiniones.
La argumentación trata de causas y consecuencias, se evalúa en relación a una situación dada y se expresa con
palabras comunes. En esta situación es donde se comprueba si la argumentación ha logrado su objetivo
primordial: convencer al destinatario para que adopte un determinado punto de vista o realice cierta acción.
La descripción se ubica en una línea intermedia entre ambos discursos. Se la acepta o rechaza en relación a lo
que ha sido explicado, por lo cual es necesario el debate donde se expresan y defienden una opinión
Contexto de la argumentación
Cuando alguien desarrolla una argumentación para convencer a otro de que acepte su tesis, lo hace en un determinado
contexto. Éste abarca las creencias, las costumbres, las ideas de la comunidad a la cual ambos pertenecen. Además, el
contexto determina las convenciones lingüísticas que ambos usan, es decir, el valor semántico de las palabras
empleadas. Cuando el contexto en el que se desarrolla la argumentación no es común a sus participantes, alguien puede
fácilmente utilizar palabras que resulten molestas o agraviantes para los demás.
Condiciones de la argumentación
Para plantear un discurso argumentativo es necesario conocer las condiciones de propiedad y legitimidad. Las
condiciones de propiedad son las características que tiene que reunir el destinatario a quien se dirige el argumentador,
es necesario conocerlas para que el argumento sea efectivo. Las condiciones de legitimidad tienen que ver con la
autenticidad de la figura del argumentador.
De acuerdo con las condiciones de propiedad, en primer lugar se argumenta partiendo de que el otro no adhiere a la
tesis pero puede llegar a convencerse de ella. En segundo lugar, se argumenta a partir del supuesto de que el otro tiene
la inteligencia y los conocimientos necesarios para comprender los argumentos.
En cuanto a las condiciones de legitimidad, a veces, cuando el argumentador no está seguro de que el otro confía en su
legitimidad, puede apelar a enunciados justificativos. El argumentador también debe suponer que el otro puede ser
persuadido mediante una argumentación adecuada: si encuentra resistencia será posible desplegar las estrategias
persuasivas necesarias para hacerlo cambiar de opinión. La argumentación es legítima cuando hay una concesión mutua
de derechos entre los interlocutores. En este campo inciden no sólo el contexto de la situación sino también los roles de
autoridad que se establecen entre ellos.
El texto argumentativo es utilizado como sinónimo de "discurso argumentativo", y hace referencia tanto a la expresión
escrita como a la teatral. El texto argumentativo tiene como objetivo "atacar" o en algunos casos defender una opinión
mediante justificaciones o razones con el fin de persuadir o convencer al receptor. La finalidad del emisor puede ser
probar o demostrar una idea o tesis, refutar la contraria, o bien persuadir o disuadir al receptor sobre determinados
comportamientos, hechos o ideas.
La argumentación, por importante que sea, no suele darse en estado puro y suele combinarse con la exposición.
Mientras la exposición se limita a mostrar, la argumentación intenta demostrar, convencer o cambiar ideas. Por ello, en
un texto argumentativo además de la función apelativa presente en el desarrollo de los argumentos, aparece la función
referencial, en la parte en la que se expone la tesis.
La argumentación se utiliza en una amplia variedad de textos, especialmente en los científicos, filosóficos, en el ensayo,
en la oratoria política y judicial, en los textos periodísticos de opinión y en algunos mensajes publicitarios. En la lengua
oral, además de aparecer con frecuencia en la conversación cotidiana (aunque con poco rigor), es la forma dominante
en los debates, coloquios o mesas redondas.
Los textos argumentativos son aquellos en los que el emisor tiene como intención comunicativa prioritaria la de ofrecer
su visión subjetiva sobre un determinado tema. En tanto que argumentar es, por definición, un procedimiento
persuasivo, aparte de toda la información que a través de estos textos se pueda proporcionar (lo que implica que casi
siempre haya también exposición), existe implícitamente en ellos también la intención de convencer al receptor acerca
de lo que se está diciendo.
Tipos de argumentos según el modo de razonamiento
Argumentos lógico-racionales
Razonamiento por la analogía. Se establece una semejanza entre dos conceptos, seres o cosas diferentes. Se
deduce que lo que es válido para uno es válido para otro.
Ejemplo: María y José son alegres, respetuosos, responsables y estudian dos horas todos los días. María obtiene
altas calificaciones. Tesis: José también obtiene altas calificaciones.
Razonamiento por generalización. A partir de varios casos similares, se genera una tesis común, que es aplicada
a un nuevo caso del mismo tipo.
Ejemplo: Pablo Neruda, Vicente Huidobro y Gabriela Mistral son excelentes poetas. Todos ellos son chilenos.
Tesis: Los poetas chilenos son excelentes.
Razonamiento por signos o sintomáticos. Se utilizan indicios o señales para establecer la existencia de un
fenómeno.
Ejemplo: A María ya no le interesan las fiestas, pasa mucho tiempo en su casa, lee muchas novelas de amor.
Tesis: María está enamorada.
Razonamiento por causa. Se establece una conexión causal entre dos hechos que fundamentan la tesis.
Ejemplo: La carne de ballena es muy codiciada. Las ballenas fueron cazadas indiscriminadamente y, a pesar de la
existencia de leyes de protección, aún se les cazan. Tesis: Las ballenas están en peligro de extinción.
Argumentos emotivos-afectivos
Se dirige a los sentimientos del auditorio, especialmente a sus dudas, deseos y temores con el fin de conmover y
provocar una reacción de simpatía o rechazo.
Uso del criterio de autoridad. Se alude a la opinión de expertos en el tema o personajes consagrados para
sustentar la tesis.
Argumentos por lo concreto. Se emplean ejemplos familiares a los oyentes porque les afecta directamente.
Confianza del emisor. Se apela a la confianza que inspira el mismo emisor y a la credibilidad que se le debe.
Argumento-eslogan. Es una frase hecha que se repite constantemente y resume un tema o invita a creer en lo
que se dice.
Recursos de la fama. Corresponde a la utilización de la imagen pública o palabra de un personaje bien valorado
socialmente.
Fetichismo de masas. Se sustenta en la idea de que la mayoría elige lo correcto o tiene la opinión acertada.
Uso de prejuicio. Utiliza una creencia generalizada y no demostrada como argumento de una tesis.
Recurso a la tradición. La idea expuesta se apoya en una tradición cuyo valor no se cuestiona ni se discute.
Tipos de recursos argumentativos
Cita de autoridad. Es la inclusión de una voz (de personas o de instituciones) especializada o respetable (esto es,
prestigiosa o autorizada), que se suma a la del emisor y que funciona como garante de su postura.
Cita de momo. Es el recurso a partir del cual se introducen en el texto las palabras de otro que generalmente es
entendido o competente en el tema del cual trata el texto. Generalmente van entre " " (comillas).
Cita textual. Es un recurso en el cual también se introducen palabras de otras personas en el texto pero no con
el fin de avalar lo que se dice, sino con el objetivo de ilustrar o mostrar determinada característica en el texto.
Generalmente se utiliza en textos que se relacionan con lo literario.
Cita refutatoria. Es el recurso a partir del cual se introducen palabras de otras personas que opinan lo contrario
a la hipótesis. Dichas palabras serían refutadas o contra argumentadas posteriormente.
Ejemplificación. Es el recurso a partir del cual se da un caso concreto y específico sobre el tema tratado en el
texto con el objetivo de explicar o ilustrar lo que se quiere decir.
Generalización. Es el recurso a partir del cual se habla de manera global con respecto a determinada
característica compartida por un grupo de personas o por una entidad abstracta.
Reformación. Es el recurso por el cual se vuelve a explicar la idea utilizando otras palabras.
El texto argumentativo suele organizar el contenido en tres apartados: introducción, desarrollo o cuerpo argumentativo,
y conclusión.
La INTRODUCCIÓN suele partir de una breve exposición (llamada “introducción o encuadre”) en la que el argumentador
intenta captar la atención del destinatario y despertar en él una actitud favorable. A la introducción le sigue la tesis, que
es la idea en torno a la cual se reflexiona. Puede estar constituida por una sola idea o por un conjunto de ellas.
El DESARROLLO. Los elementos que forman el cuerpo argumentativo se denominan pruebas, inferencias o argumentos y
sirven para apoyar la tesis o refutarla.
Según la situación comunicativa, se distingue entre :
ESTRUCTURA MONOLOGADA: La voz de un solo sujeto organiza la totalidad del texto argumentativo. Es el caso del
investigador que valora el éxito de un descubrimiento en una conferencia.
ESTRUCTURA DIALOGADA: El planteamiento, la refutación o la justificación y la conclusión se desarrollan a lo largo de
réplicas sucesivas. Es el caso de los debates en los que es fácil que surjan la controversia, la emisión de juicios
pasionales, las descalificaciones y las ironías.
Según el orden de los componentes, se distinguen varios modos de razonamiento:
La DEDUCCIÓN (o estructura analítica) se inicia con la tesis y acaba en la conclusión.
La INDUCCIÓN (o estructura sintética) sigue el procedimiento inverso, es decir, la tesis se expone al final, después de los
argumentos.
A su vez, l os argumentos empleados pueden ser de distintos tipos:
Argumentos racionales: Se basan en ideas y verdades admitidas y aceptadas por el conjunto de la sociedad.
Argumentos de hecho: Se basan en pruebas comprobables.
Argumentos de ejemplificación: Se basan en ejemplos concretos.
Argumentos de autoridad: Se basan en la opinión de una persona de reconocido prestigio.
Argumentos que apelan a los sentimientos. Con estos argumentos se pretende halagar, despertar compasión, ternura,
odio…
La CONCLUSIÓN. Es la parte final y contiene un resumen de lo expuesto (la tesis y los principales argumentos).
PROCEDIMIENTOS DISCURSIVOS
Se trata de procedimientos que no son exclusivos de la argumentación antes bien son compartidos por otros modos de
organización textual, como la exposición. Destacan:
La DEFINICIÓN. En la argumentación se emplea para explicar el significado de conceptos. En ocasiones, se utiliza para
demostrar los conocimientos que tiene el argumentador.
La COMPARACIÓN (o analogía) sirve para ilustrar y hacer más comprensible lo explicado. Muchas veces sirve para
acercar ciertos conceptos al lector común.
La CITAS son reproducciones de enunciados emitidos por expertos. Tienen el objetivo de dar autenticidad al contenido.
Las citas se emplean como argumentos de autoridad.
La ENUMERACIÓN ACUMULATIVA consiste en aportar varios argumentos en serie. Cumple una función intensificadora.
La EJEMPLIFICACIÓN se basa en aportar ejemplos concretos para apoyar la tesis. Los ejemplos pueden ser el resultado
de la experiencia individual.
La INTERROGACIÓN se emplea con fines diversos: provocar, poner en duda un argumento, comprobar los
conocimientos del receptor…
PROCEDIMIENTOS LINGÜÍSTICOS
El párrafo es el cauce que sirve para distribuir los diferentes pasos (planteamiento, análisis o argumentos y conclusión)
contenidos en la argumentación escrita.
De entre los elementos de cohesión textual que relacionan los contenidos repartidos en los diferentes párrafos
destacan tres: la repetición léxica o conceptual en torno al tema y los marcadores discursivos que permiten seguir el
proceso de análisis o argumentación y avisan del momento de la conclusión.
Si el texto pertenece al ámbito científico (jurídico, humanidades…) abundan en el léxico los tecnicismos. Si es de tema
más general o de enfoque más subjetivo, suele utilizarse un léxico de registro predominantemente estánda