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Cristobal Colon y El Descubrimiento de America

proceso y preparacion del descubrimmiento de america
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1451: nacimiento de Cristóbal colon

Se especula que Cristóbal Colón nació en Génova, hijo de domenico colombo y susana
Fontanarrosa. En su juventud navego en la costa ligur, Italia contratado por algún reino.
En 1477 es encontrado en Portugal y un año después trabajando en Madeira. Se sabe
que Cristóbal colon se casó con Felipa moniz de perestello cuya familia se relacionaba
con la exploración y colonización de las islas atlánticas entre ellas madeira y porto
santo.

Hacia el año 1484 a Cristóbal colon se le ocurrió la idea de cruzar el atlántico hacia el
oeste buscando a Asia desafiando las ideas geográficas y náuticas de la época
influenciado por las ideas de algunos mapas de la época y del polígrafo Paolo del pozzo
toscaneli un erudito de muchas disciplinas, colon estaba convencido de poder
alcanzar Asia navegando directamente al oeste, toscanelli sugería que cathay, china y
zipango, Japón estaban a unas 1600 y 1200 leguas respectivamente desde el extremo
oeste de Europa , medidas las cuales estaban muy por debajo de la realidad, también,
imaginaba que habrían islas intermedias que prometían hacer más llevadero el viaje,
colon adapto y amplio las teorías de toscanelli, propuso que más allá de las islas
canarias existían islas a unas 400 leguas seguidas por un continente que él creía que
eran las tierras indias, a unas 700 u 800 leguas más allá.

Especulo sobre la existencia de más territorios hacia el noroeste que


correspondían a cathay y al sur a las regiones de los seres y los incas que
estarían en china con la necesidad de eslabones intermedios en forma de islas
que servirían como puntos de descanso y reabastecimiento durante el largo
viaje trasatlántico la novedad de colon residía en sus estimaciones de distancia
en la audacia de su planificación logística y su convicción de la existencia de un
pasaje directo a Asia a través del atlántico clon mantuvo en secreto las
coordenadas exactas que pensaba seguir durante su travesía este secreto no
solo era crucial para proteger la información estratégica de sus competidores
potenciales sino para mantener el control y monopolio de las rutas y tierras
descubiertas en sus viajes.

Entre 1483 y 1485 Cristóbal Colón ofreció por primera vez su proyecto al rey Juan
II de Portugal. Este lo consultó con tres expertos el obispo Diego Ortiz y los
judíos maese Rodrigo y maese Vizinho que dieron una opinión negativa, tras lo
cual el monarca rechazó la oferta de Colón. Por esos mismos años hubo otros
exploradores que sí fueron autorizados por el rey portugués a navegar hacia el
Atlántico Occidental, con peticiones de dinero o privilegios mucho más
modestas que las que al parecer hizo Colón. En 1484 el madeirense Fernão
Domingues do Arco fue nombrado capitán de una tierra que afirmaba haber
descubierto hacia el oeste, y en 1486 Ferdinand van Olmen logró permiso para
navegar desde las Azores hacia poniente para explorar y conquistar la isla de las
Siete Ciudades. Según la “Historia del Almirante” de Hernando Colón, Juan II
envió secretamente una carabela siguiendo el rumbo que Colón había indicado,
pero regresó sin haber conseguido llegar a ninguna tierra nueva.

El fracaso de Cristóbal Colón ante Juan II, sumado quizás a la campaña lanzada por el
rey portugués contra la Casa de Braganza, llevó a Colón a emigrar de Portugal a los
vecinos reinos de Castilla. Dejó atrás a su hijo Diego y a su esposa Felipa, Las
negociaciones entre Cristóbal Colón y la Corona se realizaron a través del secretario de
la Corona de Aragón, Juan de Coloma, y de fray Juan Pérez, en representación de
Colón. El resultado de las negociaciones fueron las Capitulaciones de Santa Fe, del 17
de abril de 1492.

La naturaleza jurídica de este documento (contrato vinculante o merced revocable) es


aún hoy día objeto de controversia. En él Colón obtuvo, en satisfacción de lo que ha
descubierto en las Mares Océanas y del viaje que ahora ha de hacer por ellas en
servicio de la Corona, las siguientes prebendas:

• El título de almirante en todas las tierras que descubriese o ganase en la Mar


Océana, con carácter hereditario y con el mismo rango que el almirante de Castilla.
• El título de virrey, también hereditario y gobernador general en todas las islas o
tierras firmes que descubriera o ganara en dichos mares, recibiendo el derecho de
proponer ternas para el gobierno de cada una de ellas.
• El diezmo, o el diez por ciento del producto neto de la mercadería comprada,
ganada, hallada o trocada dentro de los límites del Almirantazgo, quedando un
quinto para la corona.
• La jurisdicción comercial de los pleitos derivados del comercio en la zona de su
almirantazgo, según correspondiese a tal oficio.
• El derecho a contribuir con un octavo de la expedición y participar de las ganancias
en esa misma proporción.
El contenido de las Capitulaciones se desarrolló en una carta de merced fechada a 30
de abril de 1492, en la que se condicionaba la concesión a Colón del título de almirante
a que efectivamente descubriera y ganara nuevas tierras y no se le daba a Colón el
tratamiento de don.

Se despacharon, además, diversas cédulas para la organización del viaje. Según una
de ellas, Colón sería Capitán Mayor de la Armada, constituida por tres navíos. Otra
cédula era una Real provisión dirigida a ciertos vecinos de la villa de Palos y decía que
debían proporcionar dos carabelas equipadas y tripuladas como pago de una sanción
impuesta a dichos vecinos. Una tercera Real provisión concedida a Colón, por los
Reyes Católicos, obligaba a las villas de las costas andaluzas, a ceder barcos a la
empresa descubridora cuando y donde lo pidiese Colón. El futuro almirante ejecutó
esta Real provisión en el Puerto de la Ribera de Moguer, embargando dos barcos en
presencia del escribano Alonso Pardo, embarcaciones que más tarde fueron
desechadas. En Palos de la Frontera también realizó embargo de navíos Colón
haciendo uso de la citada provisión, según testimonio de Hernández Colmenero y,
según parece, también lo intentó en la cercana villa de Huelva por lo que depone en su
testimonio Pedro Ortiz. Pero seguía sin conseguir enrolar a la tripulación necesaria
para la empresa. Los monarcas emitieron entonces, el 20 de junio en Guadalupe, un
poder dirigido a la villa de Palos y una comisión a la villa de Moguer para que
cumplieran las reales provisiones anteriores, la dirigida a la villa de Palos, y la genérica
que usó Colón en Moguer.

Colón en Palos de la Frontera, intervención de Martín Alonso Pinzón


Cuando Cristóbal Colón llegó a la villa de Palos de la Frontera se encontró con la
oposición de los vecinos, que desconfiaban del extraño. Una Real Provisión dirigida a
Diego Rodríguez Prieto y otros vecinos de la villa, en la que los sancionaba a servir a la
corona con dos carabelas durante dos meses, fue leída en la puerta de la Iglesia de San
Jorge, donde estaba situada la plaza pública. También hubo problemas en el
reclutamiento de marineros, por ello Colón recurrió a una de las provisiones expedidas
por los monarcas en la que se le concedió permiso para reclutar marineros entre los
encarcelados, aunque finalmente esto no fue necesario. Por fin, los religiosos de
Monasterio de la Rábida, en especial fray Juan Pérez y fray Antonio de Marchena,
lograron solucionar el problema de la recluta de marineros, al poner en contacto a
Colón con Martín Alonso Pinzón, destacado navegante local, que apoyó la posibilidad
del viaje, contra lo que la gente pensaba del proyecto. También, Pero Vázquez de la
Frontera, viejo marino de la villa muy respetado por su experiencia y amigo de Martín
Alonso, influyó de manera importante para que el mayor de los hermanos Pinzón se
decidiera a apoyar la empresa.

Según Bartolomé de las Casas, Martín Alonso aportó de su hacienda personal medio
millón de maravedíes, la tercera parte de los gastos en metálico de la empresa.
Asimismo desechó los barcos que había embargado Colón y despidió también a los
hombres que este había enrolado, escogió para la empresa otras dos carabelas, la
Pinta y la Niña, ya que sabía que eran muy veleras y «aptas para el oficio de navegar»
porque las tenía arrendadas, hizo partícipes a sus hermanos y, además, fue por Palos
de la Frontera, Moguer y Huelva, convenciendo a sus parientes y amigos de que se
enrolasen, consiguiendo con ello la tripulación necesaria. Destacadas familias de
marineros de la zona se unieron a la empresa, como los hermanos Niño de Moguer, los
Quintero de Palos de la Frontera y otros marinos de prestigio que fueron decisivos para
el definitivo reclutamiento de la tripulación. Aproximadamente un tercio de los marinos
eran de Palos de la Frontera.

Colón en Moguer
En Moguer, Cristóbal Colón visitó el Monasterio de Santa Clara, cuya abadesa, Inés
Enríquez, tía del rey Fernando el Católico, apoyó el proyecto de Colón ante la Corte.
También encontró apoyo en el clérigo Martín Sánchez y el hacendado Juan Rodríguez
Cabezudo a quien confió la custodia de su hijo Diego, cuando partió en el viaje
descubridor.

Los hermanos Niño tuvieron una destacada participación en los preparativos y


desarrollo del viaje descubridor. Una vez superadas las primeras reticencias al
proyecto de Colón, se unieron a la empresa y animaron a la marinería moguereña, y
resto de marinos que habitualmente navegaban con ellos, para que se alistaran en la
expedición. Así mismo, una de las carabelas La Niña era propiedad de esta familia.
Pedro Alonso Niño fue piloto, posiblemente, de la Santa María, Francisco Niño
participó como marinero en La Niña y Juan Niño como maestro también en La Niña,
además, aproximadamente, una quinta parte de la tripulación era de esta localidad.

Cristóbal Colón realizó un total de cuatro viajes a lo que hoy se conoce como América:

En el primer viaje zarpó del puerto de Palos de la Frontera el 3 de agosto de 1492 y,


pasando por las islas Canarias, donde estuvo desde el 9 de agosto al 6 de septiembre,
llegó a las Indias al descubrir las islas Bahamas el 12 de octubre y posteriormente
también las islas La Española actual Santo Domingo y Cuba. Volvió de La Española el 4
de enero, llegando a Lisboa el 4 de marzo y a Palos de la Frontera el 15 de marzo de
1493.

En el segundo viaje partió de Cádiz el 25 de septiembre de 1493, saliendo de Hierro el


13 de octubre y llegando a la isla Guadalupe el 4 de noviembre, descubriendo y
explorando Puerto Rico y Jamaica. Regresó a Cádiz el 11 de junio de 1496.

En el tercer viaje zarpó el 30 de mayo de 1498, desde Sanlúcar de Barrameda, haciendo


escala en Cabo Verde, de donde zarpó el 4 de julio, y llegó el 31 de julio a la isla
Trinidad. Exploró la costa de Venezuela. El 27 de agosto de 1499 llegó Francisco de
Bobadilla quien, con poderes de los reyes, encarceló en un barco a los tres hermanos
Colón el 15 de septiembre y los envió encadenados a la península a mediados de
octubre, llegando a Cádiz el 25 de noviembre de 1500.
En el cuarto viaje salió de Sevilla el 3 de abril de 1502 y llegó a La Española el 29 de
junio. El 17 de julio desembarcó en la actual Honduras y volvió el 11 de septiembre
desde Santo Domingo, llegando el 7 de noviembre a Sanlúcar de Barrameda.
Cristóbal Colón falleció en Valladolid, el 20 de mayo de 1506, presumiblemente por
complicaciones derivadas de una gota o una artritis padecida durante años. Tras su
muerte, su cuerpo fue tratado con un proceso llamado descarnación, mediante el cual
se quitaba toda la carne de los huesos para la mejor conservación del cadáver.

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