Civilización Maya
La cultura Maya es parte de la civilización Mesoamericana y tuvo su máximo
desarrollo en América Central principalmente en lo que hoy comprende los
estados mexicanos de Tabasco, Chiapas y Yucatán, Británica, República de
Guatemala y parte de las Repúblicas de Honduras y El Salvador.
Los Mayas eran un pueblo
mixto ya que estaba
conformado por una serie de
grupos étnicos y lingüísticos.
Entre los grupos que integraban
a los Mayas se pueden
mencionar lo Huastecas,
Tzental-maya y los Tzotzil.
Ubicación geográfica
La historia cuenta que los Mayas provienen de la región del sur de los Estados
Unidos. Además, se cree que descienden de los pobladores que llegaron desde
Asia a América por medio del estrecho de Bering.
La zona geográfica que albergaba a los Mayas se encontraba dividida de la
siguiente manera:
Zona norte o septentrional: Comprende parte norte y seca de la península
de Yucatán, Campeche y Quintana Roo.
Zona central: Esta zona incluye a las tierras bajas de Guatemala, Belice, el
oeste de Honduras y las selvas de Tabasco, Campeche y Chiapas en
México.
Zona sur, considerada como el territorio montañoso: Hace referencia a las
zonas altas de Guatemala, el sur de Chiapas, el norte de El Salvador y el
noroeste de Honduras.
El máximo desarrollo de esta civilización se dio en la zona central en el período
clásico (siglos III al IX d.C.). Luego abandonaron la zona selvática y tras una
época de decadencia resurgieron en la zona norte en la etapa posclásica (siglos X
al XVI).
Organización social y política
La organización de los Mayas era a través de dos grandes sectores. Estos
sectores eran el urbano y el rural.
El sector urbano era el
conformado por pobladores
tales como: Sacerdotes, clase
dirigente, artesanos,
residentes del centro
ceremonial y mercaderes.
En el sector rural únicamente
habitaban los campesinos.
La ciudad Maya estaba gobernada jerárquicamente y sus máximos cargos se
detallan a continuación:
Cargo Función
Halach Uinic Significa “hombre verdadero” y era la máxima autoridad
política. Entre sus funciones estaban la de dictar leyes,
administrar justicia y organizar el comercio. Este gobernante
era asesorado por el “Gran Consejo”.
Ah cuch caboob Pertenecía al consejo asesor y estaban acompañados por
ayudantes mensajeros, los kuleloob.
Bataboob Se desempeñaban como jefes de aldeas y entre las funciones
que realizaban estaban las actividades civiles, militares y
religiosas.
Eran como una corte real y no pagaban impuesto.
Nacom Era la máxima autoridad de los militares.
Tupiles Eran las personas que comprobaban el cumplimiento de las
leyes. Generalmente se les conocía como una especie de
guardianes.
Ah holpopoob Personas que cumplían las órdenes de los Ah cuch caboob y
tenían la función de ser jefes de los linajes
La familia
En la cultura maya el día de nacimiento condicionaba la vida de una persona y
también determinaba los dioses que le eran favorables. Los hijos se educaban en
familia, hasta que se podían desempeñar en la agricultura. Mientras la familia
trabajaba, los niños amarrados en sus cunas eran colocados a la sombra de los
árboles cercanos.
La jornada laboral de los Mayas concluía como a las siete de la tarde. Como a las
ocho o nueve de la noche la familia se acostaba a dormir, todos en una misma
habitación. Las sencillas casas eran ubicadas alrededor de la plaza ceremonial de
los centros urbanos, algunos de los cuales albergaban a más de 50 mil habitantes.
La alimentación
La alimentación de los
Mayas generalmente se
basaba en el consumo
de animales, peces,
frutas, vegetales
silvestres, flores, raíces,
gusanos e incluso
insectos. Además,
consumían vegetales
tales como el amarando,
los chiles, el frijol y la
calabaza.
Los Mayas eran
saludables debido a la combinación en la dieta del maíz, frijol y la calabaza.
También, los Mayas incorporaron a su alimentación el jitomate o el chile picante,
los cuales ingerían frescos, secos o en polvo, ya sea crudos o cocidos. Además
los empleaban para condimentar las carnes y los pescados.
La religión
Los Mayas tenían la creencia que antes de existir en este mundo habían existido
otros seres, pero que estos habían sido eliminados por diferentes catástrofes
naturales.
Para ellos el universo tenía tres partes: el cielo, la tierra y el inframundo. Uno de
los principales aspectos de la religión maya era la idea de la dualidad del alma.
Ellos veían a una parte del alma como indestructible.
En su mayoría los dioses de los Mayas eran reptiles, ya que presentaban dos
aspectos diferentes que simbolizaban la benevolencia y maldad.
Con respecto a la vida después de la muerte, para los Mayas era un punto de
mucha importancia dentro de la religión, dado que sostenían que existía una
compleja vida post-mórtum, en la que el paraíso estaba reservado para aquellos
que habían sido sacrificados, asesinados o muerto durante su niñez. Para ellos, el
resto de las personas eran enviadas al xibal o infierno, que estaba gobernado por
los “dioses de la muerte”.
La cultura maya pregonaba que el mundo había sido creado cinco veces y
destruido cuatro ocasiones, siendo esta la base de la cultura religiosa
mesoamericana que se popularizó desde el año 900.
Características de la cultura maya
La cultura maya
desarrolló el
trabajo de piedras
como el jade.
Como muchas
otras civilizaciones
humanas, la
cultura maya
surgió a partir del
abandono del
nomadismo y el
desarrollo de la
agricultura, cuyos productos, maíz, frijoles, calabaza y chile, constituyeron
durante siglos el fundamento de la dieta maya.
Las primeras ciudades surgieron alrededor del año 750 a. C., y hacia el 400 a.
C. ya habían alcanzado proporciones arquitectónicas monumentales,
especialmente en sus grandes templos y centros ceremoniales. Durante sus
épocas de esplendor, especialmente en el período Clásico, las ciudades mayas
abarcaron enormes áreas de influencia y se conectaban entre sí mediante
complejas redes de comercio. Sus formas artísticas fueron sofisticadas y dejaron
rastros duraderos. Los mayas usaban el jade, la madera, la obsidiana, la
cerámica y la piedra tallada. También se destacaron por sus pinturas murales.
Los mayas hablaban diversas lenguas que derivaban del protomaya
ancestral. Las distintas lenguas mayas se correspondían con los distintos reinos o
regiones, como las lenguas huastecana, quicheana, mameana, entre otras. La
mayoría de los textos mayas provenientes del periodo Clásico están escritos en
idioma choltí clásico (también llamado maya clásico).
Copán (sitio arqueológico)
Copán es un sitio arqueológico de la antigua civilización maya ubicado en
el departamento de Copán al occidente de Honduras. Del siglo V al siglo IX fue la
capital de un importante reino del periodo Clásico. La ciudad estaba situada en el
extremo sureste de la región cultural Mesoamericana, en la frontera con la región
cultural istmo-colombiana, en una zona habitada por pueblos que no pertenecían a
la etnia maya.1 En la actualidad este valle fértil contiene un centro urbano de
alrededor de 3000 habitantes, un pequeño aeropuerto y una carretera sinuosa.2
La ocupación humana del sitio se extiende por más de dos milenios, desde
el Preclásico Temprano hasta el Posclásico. La ciudad desarrolló un estilo
escultórico distintivo dentro de la tradición de los mayas de las tierras bajas, tal
vez para destacar el origen maya de los gobernantes de la ciudad.1
Glifo emblema del Reino de Copán o Oxwitik.
La ciudad cuenta con un registro histórico que cubre la mayor parte del período
clásico y que ha sido reconstruido en detalle por arqueólogos y epigrafistas.1
Copán, originalmente probablemente llamado Oxwitik por los mayas,3 era una
poderosa ciudad-estado, gobernando un vasto reino en el sur de la región maya.
La ciudad sufrió un desastre político importante en el año 738 d. C.,
cuando Uaxaclajuun Ub'aah K'awiil, uno de los más grandes reyes en la historia
de la dinastía de Copán, fue capturado y ejecutado por su antiguo vasallo, el rey
de Quiriguá. Esta inesperada derrota dio lugar a un receso de 17 años durante el
cual Copán puede haber estado bajo el dominio de Quiriguá. Una parte
significativa del lado oriental de la acrópolis fue afectada por la erosión causada
por el río Copán, aunque el río ha sido desviado en los años 1930 con el fin de
proteger el sitio contra daños mayores.1 En 1980 Copán fue declarado Patrimonio
de la Humanidad por UNESCO.
Etimología
El nombre Copán está registrado desde el siglo xvi y viene posiblemente de la
palabra nahuátl copantl, cuyo significado es «pontón» o «puente».9Algunos
autores antiguos, en cambio, dieron una etimología maya explicando el nombre
como «enrollado» o «enroscado».10 Sin embargo, es más probable que fuese
llamada Oxwitik («Tres raíces») por los propios mayas.
Ubicación
Ubicación de Copán y el área
suroriental maya.
Copán está situada en el oeste
de Honduras cerca de la
frontera con Guatemala. Se
encuentra en el municipio
de Copán Ruinas en
el departamento de Copán. Está
ubicada entre colinas en un
valle fértil a una altitud de 700 m
s. n. m.1 Las ruinas del núcleo del sitio se encuentran a 1,6 km de la aldea
moderna de Copán Ruinas, que fue construida sobre los escombros de un
importante complejo maya que data del periodo Clásico.12En el período
Preclásico el suelo del Valle de Copán era pantanoso y propenso a las
inundaciones estacionales. En el Clásico Temprano los habitantes aplanaron el
fondo del valle y realizaron proyectos de construcción para proteger la arquitectura
de la ciudad de los efectos de las inundaciones.13
Copán tuvo gran influencia sobre los centros regionales en todo el oeste y centro
de Honduras, impulsando la introducción de características mesoamericanas en
las élites locales.
Paso cenital del sol
Por su latitud de 14.84° N, el sol cenital ocurre en Copán (en 2017) el 30 de abril y
el 12 de agosto,15 lo que divide al año (aproximadamente) en dos períodos de 260
y de 105 días. Estos fenómenos solares habrían sido fácilmente observados por la
ausencia de sombra en algunas estelas, por lo que
algunos arqueoastrónomos han propuesto la hipótesis de que en esta latitud pudo
haber surgido el calendario ritual mesoamericano de 260 días.
Población
En el Clásico Tardío cuando alcanzó su apogeo, el reino de Copán tenía una
población de al menos 20.000 habitantes y una superficie de más de 250 km².17 El
área metropolitana de Copán, que consta de las áreas pobladas del valle, cubría
una superficie igual a una cuarta parte del tamaño de la ciudad de Tikal. Se estima
que la población máxima en el centro de Copán alcanzó entre 6000 a 9000
habitantes en un área de 0,6 km², con otros 9000 a 12.000 habitantes ocupando la
periferia, equivalente a un área de 23,4 km². Además, había una población rural
estimada en 3000 a 4000 habitantes en un área de 476 km² que cubre el Valle de
Copán, dando una población total estimada de 18.000 a 25.000 personas en el
Valle de Copán durante el Clásico Tardío.18
En 2015, Copán Ruinas tenía alrededor de 39,485 habitantes, principalmente en
áreas rurales.[cita requerida] Aunque es famoso por su complejo arqueológico turístico,
la realidad de las comunidades que conforman el municipio es diferente. Muchos
viven de la agricultura de subsistencia y la recolección de maíz, café y frijol.
K'inich Yax K'uk' Mo' y K'inich Popol Hol
Tapa de cerámica representando a K'inich Yax
K'uk' Mo', recuperado de la tumba del rey Humo
Imix, debajo del Templo 26.25
La ciudad fue nuevamente refundada por K'inich
Yax K'uk' Mo', estableciéndola como la capital de
un nuevo reino maya.1 Al parecer, este golpe de
Estado fue organizado y puesto en marcha
desde Tikal. Una serie de inscripciones
epigráficas en escritura maya mencionan la
llegada de un guerrero llamado K'uk' Mo' Ajaw
quién se instaló en el trono de la ciudad en el año
426 d. C., recibiendo el nuevo nombre real de
K'inich Yax K'uk' Mo' y el título de ochk'in
kaloomte («Señor del Occidente») el mismo título
utilizado una generación antes por Siyaj K'ak', un
general de la gran metrópoli de Teotihuacán que había intervenido decisivamente
en la política del centro de la cuenca del Petén.26 K'inich Yax K'uk' Mo' era
probablemente de Tikal y es probable que haya sido patrocinado por Siyaj Chan
K'awill II, el decimosexto gobernante en la sucesión dinástica de Tikal. K'inich Yax
K'uk' Mo' puede haber tratado de legitimar su posición de rey al casarse en la
antigua familia real de Copán, lo que se evidencia en los restos de su presunta
viuda. El análisis de los huesos de la viuda indica que era originaria de Copán.2728
Después del establecimiento del nuevo reino de Copán, la ciudad permaneció
estrechamente aliada con Tikal.28 El texto en el Altar Q describe como el señor
esta elevada a la realeza tras recibir el cetro real. Las ceremonias involucradas en
la fundación de la dinastía de Copán también incluían la instalación de un rey
subordinado en Quiriguá.
Estela H de Copán, por encargo de Uaxaclajuun
Ub'aah K'awiil.
Uaxaclajuun Ub'aah K'awiil
Detalle de Estela H que representa al
rey Uaxaclajuun Ub'aah K'awiil.
Uaxaclajuun Ub'aah K'awiil fue coronado en julio
de 695 d. C. como el decimotercer rey en la
sucesión dinástica de Copán. Vivió a la vez el
apogeo de los logros de Copán y uno de los
peores desastres políticos de la ciudad. Durante
su reinado el estilo escultórico de la ciudad se
convirtió en la característica escultura
redondeada completa de Copán. En el año 718,
Copán derrotó y quemó la ciudad no identificada
de Xkuy, registrando el incendio en un inusual cilindro de piedra. En el año
724 d. C. Uaxaclajuun Ub'aah K'awiil instaló K'ak' Tiliw Chan Yopaat como
su vasallo en el trono de Quiriguá. Uaxaclajuun Ub'aah K'awiil tenía suficiente
confianza en su propio poder para incluir a Copán entre los cuatro estados más
poderosos de la región maya, junto con Tikal, Calakmul y Palenque, como fue
registrado en la Estela A. En contraste con su predecesor, Uaxaclajuun Ub'aah
K'awiil concentró sus monumentos en el centro del sitio de Copán. La primera fue
la Estela J, fechado en el año 702 y erigida en la entrada oriental de la ciudad.
Descripción del sitio
Mapa del centro de Copán.
El sitio de Copán está compuesto de varios conjuntos arquitectónicos. El Conjunto
Principal y el Conjunto del Cementerio se encuentran en el núcleo del sitio y son
conectados con el Conjunto de las Sepulturas al noreste por medio de
un sacbe (calzada).70 El centro de Copán tenía una densidad de 1449 estructuras
por kilómetro cuadrado. Al incluir el área alrededor del centro, con una superficie
de 24,6 km², esta densidad se redujo a 143 estructuras/km².71
Copán es conocido por una serie de estelas con retratos, la mayoría de las cuales
fueron colocadas a lo largo de vías procesionales en la plaza central de la ciudad y
en la Acrópolis, un gran complejo con pirámides, plazas y palacios. El sitio cuenta
también con un largo campo para el juego de pelota mesoamericano.72 El campo
de juego se encuentra entre dos edificios paralelos que enmarcan un rectángulo
de dimensiones exactas.73
Conjunto principal
Estela M y la Escalinata de Jeroglíficos.11
El Conjunto Principal representa el núcleo de la
antigua ciudad y cubre un área de 600 por 300
metros. Los componentes más importantes
incluyen la Acrópolis, un complejo real construido
en el lado sur, y un conjunto de estructuras más
pequeñas y plazas interconectadas al norte,
incluyendo la Escalinata de los Jeroglíficos y
el campo del juego de pelota. La Plaza de los
Monumentos contiene la mayor concentración de
monumentos esculpidos del sitio.74
La Acrópolis, ubicado en el corazón de Copán,
era el complejo real. Se compone de dos plazas
que se conocen como Plaza Occidental y Plaza
Oriental. Ambas están encerradas por estructuras elevadas.70 Los arqueólogos
excavaron extensos túneles bajo la Acrópolis, revelando el desarrolló
arquitectónico del complejo a lo largo de los siglos en el corazón de Copán.
También descubrieron varios textos glíficos que datan del Clásico Temprano y
verificaron la información sobre los primeros gobernantes dinásticos de la ciudad
que fue registrada en el Altar Q cientos de años más tarde. Los túneles más
profundos revelaron que las primeras estructuras monumentales que subyacen la
Acrópolis, datan de principios del siglo v, cuando K'inich Yax K'uk' Mo' estableció la
dinastía real.
El Juego de Pelota está inmediatamente al norte de la plaza de la Escalinata de
los Jeroglíficos y se encuentra al sur de la
Plaza de los Monumentos.77 Fue
remodelado por Uaxaclajuun Ub'aah
K'awiil, que luego lo demolió para construir
una tercera versión que fue uno de los más
grandes de la época clásica. Fue dedicado
a la deidad del Gran Guacamayo y los
edificios que flanqueaban el campo de
juego fueron decorados con 16 esculturas
de mosaico de estas aves. La construcción
del campo de juego de pelota fue finalizada
el 6 de enero de 738 y esta fecha fue inscrita con un texto glífico en la zona en
pendiente del campo de juego.
El templo de Rosalila es un templo de la civilización maya, construido en el año
571 d. C. Se encuentra debajo de la pirámide 16 del complejo arqueológico maya
de Copán, en Honduras.
Cultura inca
Te explicamos qué fue la cultura inca, su organización social y política, su religión,
economía, ubicación y otras características.
Los incas
construyeron un imperio centrado en Cusco y fundaron poblados como Machu
Picchu.
¿Qué fue la cultura inca?
La cultura inca, civilización inca o cultura incaica (a veces también escrito inka)
fueuna de las culturas precolombinas de mayor extensión de América. Esta
civilización regía un poderoso imperio en Sudamérica, centrado en los Andes
centrales, cuando llegaron los conquistadores españoles en 1532.
El Imperio inca fue la organización política más grande de la América
precolombina, y existió entre los siglos XV y XVI. Se extendía desde la costa
pacífica sudamericana hasta las cimas andinas, y desde los actuales territorios de
Perú, Ecuador y parte de Colombia (al norte) hasta partes de Bolivia, Chile y
Argentina (al sur).
Su capital era la ciudad sagrada de Cusco, en el actual territorio peruano.
Desde allí, los incas dominaron la región andina hasta su caída frente a los
españoles en 1533, quienes encabezados por Francisco Pizarro intentaron acabar
con el modo de vida inca y fundaron el Virreinato del Perú. Hubo focos de
resistencia incaica (los llamados incas de Vilcabamba) hasta 1572.
Los incas surgieron como etnia en el área de Cusco, posiblemente en el siglo XIII,
e iniciaron su expansión en el siglo XV. Su lengua principal fue el quechua.
Mucha de su cultura pervive en la actualidad en regiones que en su momento
formaron parte del imperio. También se conservan relatos y artefactos que
perduraron durante la época colonial y restos arquitectónicos como el poblado de
Machu Picchu.
Puntos clave
La cultura inca surgió en la región andina de Cusco, en el actual Perú, y se
expandió hasta conformar un extenso imperio en los siglos XV y XVI.
Se destacó por su arquitectura, su sistema agrícola, su administración
política y sus caminos, que conectaban amplias regiones.
Su lengua oficial era el quechua y su gobernante era el Inca, considerado
hijo del dios Inti (el Sol).
El Imperio inca cayó ante los conquistadores españoles en el siglo XVI pero
algunos aspectos de su cultura perviven en la actualidad.
Origen de la cultura inca
La cultura inca surgió posiblemente en el siglo XIII d. C., con el asentamiento
de un grupo de familias en el valle de Cusco. Algunas interpretaciones habían
planteado que este grupo procedía de Tiahuanaco o Tiwanaku, una cultura en el
sur cuyo colapso se pensaba que había motivado migraciones hacia el norte, pero
actualmente esta idea está puesta en duda. De todos modos, se suele aceptar que
la organización política de los incas fue influida por culturas anteriores como
Tiwanaku y Wari, que eran sociedades estatales.
A lo largo de los años, los primeros asentamientos sometieron por la fuerza a los
grupos preincaicos de la región y los incorporaron a lo que los incas denominaron
el Tawantinsuyu (en quechua “las cuatro partes”), es decir, su imperio.
Así, desarrollaron una poderosa ciudad prehispánica que llegó a albergar a
varios miles de habitantes y extendieron su dominio a casi un millón de
kilómetros cuadrados en los siglos XV y XVI.
Según la tradición incaica, el guerrero Manco Cápac fue el organizador y
primer gobernante de los incas en Cusco, protagonista de uno de los principales
mitos fundacionales incaicos. En este mito se lo describe junto a su esposa Mama
Ocllo, ambos nacidos de la unión en el lago Titicaca entre la diosa Mama Quilla, la
Luna, y el dios Inti, el Sol.
Ubicación de la cultura inca
La civilización incaica se desarrolló en el centro-oeste de Sudamérica. En su
momento de mayor expansión, el Imperio inca llegó a controlar los territorios de
Ecuador, Perú, oeste de Bolivia, parte del sur de Colombia, noroeste de Argentina
y norte de Chile, especialmente en la región costera y en el piedemonte andino.
Los incas aprovecharon la enorme variedad ecológica de la región andina,
con sus costas, valles, sierras, altiplanos y selvas, que ofrecían distintos recursos.
Además, supieron dominar las condiciones de vida frías y secas de algunas de
estas zonas.
Características de la cultura inca
Además de Machu
Picchu, la arquitectura
inca persiste en sitios
como Ollantaytambo.
Los incas fueron la
última gran civilización
precolombina de
América. Además de
sus propias
características
culturales, supieron recoger e integrar los conocimientos técnicos, artísticos
y tecnológicos de sus antecesores y potenciarlos.
Su lengua, el quechua (kechwa o kichwa), aún persiste en algunas regiones que
antiguamente formaban parte del imperio. El quechua era la lengua oficial o
vehicular del Imperio inca, pero también se hablaban otras lenguas, como el
aimara, el mochica y el puquina, lo que demuestra que las culturas sometidas a
los incas podían conservar sus lenguas y además podían ejercer algún grado de
influencia sobre la civilización incaica.
En su apogeo, los incas construyeron importantes obras arquitectónicas, de
las que aún persisten ruinas como las célebres de Machu Picchu, entre otros
vestigios de sus principales ciudades, como Písac y Ollantaytambo, o la fortaleza
ceremonial de Sacsayhuamán, a dos kilómetros de Cusco.
La escultura, la música, la literatura (transmitida de manera oral) y la pintura
fueron artes muy cultivadas por los incas, junto a la textilería, la orfebrería y la
producción cerámica, con fines prácticos, estéticos y ceremoniales. También se
destacó su ritual de momificación, especialmente para preservar los cuerpos
de reyes y nobles fallecidos, que eran exhibidos durante ceremonias rituales
para recibir la veneración de su pueblo.
Organización social de la cultura inca
La sociedad incaica se estructuraba en base al ayllu, concepto que podría
traducirse como linaje, comunidad, genealogía, parentesco o casta. Es decir, la
existencia de un antepasado común, real o mitológico, hermanaba a los miembros
del ayllu y los organizaba para emprender el trabajo, como la agricultura comunal,
la actividad militar, entre otros.
Cada ayllu tenía un curaca o jefe, que generalmente era elegido por el propio
grupo y lideraba al resto por ser considerado el más sabio, además de servir
como intermediario entre el ayllu y las autoridades incas. También contaba con
un sinchi, que era un líder militar.
Esto no significa que no hubiera estamentos o clases sociales. De hecho, la
nobleza y el pueblo estaban bien diferenciados en la sociedad incaica, y cada
uno tenía a su vez distintas jerarquías.
Organización política de la cultura inca
Los incas tuvieron una de las organizaciones políticas más complejas de toda la
América precolombina. Se trataba de una monarquía encabezada por el Inca,
considerado hijo de Inti (el Sol) y un ser sagrado. Sin embargo, la monarquía
inca respondía a una organización dual que llevó a algunos autores a
caracterizarla como una diarquía, pues contaba con dos reyes: uno de Cusco alto
(Hanan Cusco) y otro de Cusco bajo (Hurin Cusco).
El primero, llamado Sapa Inca o Inca, controlaba especialmente los aspectos
civiles, políticos, económicos y militares, y el otro, llamado Willaq Umu,
concentraba el poder sacerdotal. La autoridad del Willaq Umu era menor a la del
Inca, pero era influyente en las decisiones imperiales.
Economía de la cultura inca
Además de la
agricultura, los incas
desarrollaron la
ganadería de
camélidos.
La economía del
Imperio inca era
fundamentalmente
agrícola. El cultivo de
las tierras del rey y
el cuidado de sus rebaños era asignado a los ayllus en un sistema de terrazas
e irrigación que permitía el acceso a recursos de diversos pisos ecológicos.
Se estima que los incas cultivaron más de ochenta especies vegetales, como
la papa (casi 200 variedades), el maíz (domesticado de modo independiente al
mesoamericano), el camote (también llamado batata), la quinua, la ruba, el
tomate, el maní, la mandioca, la palta y el frijol. También cultivaron plantas textiles,
como el algodón y el maguey, y para uso recreativo o ceremonial, como el tabaco
y la coca.
Además, desarrollaron la ganadería, que consistía en la cría de camélidos
andinos como la alpaca, la llama o la vicuña, y la pesca, que se realizaba en
lagos y sobre todo en las costas del Pacífico.
La economía de los incas era controlada por el Estado, que también se
ocupaba de las obras públicas: caminos, puentes, templos, palacios, entre otros.
El trabajo era obligatorio y proporcional a la edad. También existía el servicio
militar, obligatorio para todos los hombres y la labor de mensajería o chasquis, que
podía comunicar distintas regiones del extenso imperio con rapidez gracias a un
sistema de relevos. La administración inca se basaba en los quipus, un
sistema de cuerdas anudadas que se usaba para la contabilidad.
Por otro lado, el trueque era una actividad fundamental, tanto dentro del imperio
como con las comunidades vecinas, y sus rutas de intercambio se extendían hasta
más allá de las fronteras imperiales. Se piensa que la navegación comercial
incaica habría llegado hasta tierras tan lejanas como las actuales Panamá y Costa
Rica.
Religión de la cultura inca
Como otros pueblos precolombinos, los incas eran profundamente religiosos y sus
rituales formaban parte de la cotidianidad y de sus festividades. En su culto
religioso tenía un lugar destacado Wiracocha, un dios creador que también era
adorado por otras poblaciones andinas.
Los incas eran politeístas. Tenían un panteón de divinidades locales, regionales
e imperiales a las que correspondían fenómenos naturales, como el Sol (Inti), la
Luna (Mama Quilla) o el relámpago (Chuquiylla). Otras deidades representaban
ideas como la fertilidad (la madre tierra o Pachamama) o la provocación de sismos
y la fecundidad (Pachacámac).
Su comprensión de lo divino giraba en torno al concepto de camaquen, una suerte
de fuerza vital que animaba todo lo existente, presente inclusive en los muertos,
las montañas y los seres sagrados.
Cultura azteca
Te explicamos todo sobre la cultura azteca. Ubicación de su imperio, organización
política, social, militar y otras características.
4 min. de lectura
La cultura azteca fue una de
las más importantes de Mesoamérica.
¿Qué fue la cultura azteca?
Se conoce como los aztecas, tenochcas o mexicas a uno de los pueblos
mesoamericanos más conocidos de la época precolombina. Fueron los
fundadores del Imperio azteca, la entidad político-territorial más grande y
poderosa de la región hasta la llegada de los conquistadores españoles en el
siglo XVI. Estaba ubicado en la región centro-sur del actual territorio mexicano.
Los aztecas fundaron la ciudad de Tenochtitlán en el valle de México en 1325 d. C.
y, en apenas cien años, dieron origen al Imperio azteca, que gobernó y colonizó
la región central mesoamericana en una triple alianza entre los pueblos de
México-Tenochtitlán (mexicas o tenochcas), Texcoco (acolhuas) y Tlacopan
(tepanecas). De hecho, Tenochtitlán fue la capital del imperio, que se expandió
notablemente hasta la llegada de los españoles.
Cada una de estas poblaciones era un altépetl distinto, es decir, una entidad
política, social y religiosa organizada.
Se estima que, para el momento de su caída, el Imperio azteca gobernaba
sobre una población de entre cinco y seis millones de personas y con una
densidad poblacional de alrededor de 25 habitantes por kilómetro cuadrado (en
207.200 kilómetros cuadrados de superficie).
Puntos clave
La cultura azteca o mexica se desarrolló en el valle de México en el siglo
XIV d. C. y conformó un imperio centrado en la ciudad de Tenochtitlán.
Su máxima autoridad política era el huey-tlatoani y su sociedad estaba
dividida en tres estratos: los nobles, los plebeyos y los esclavos.
Era una sociedad guerrera que constituyó una triple alianza con Texcoco y
Tlacopan, conquistó extensas tierras y practicó el sacrificio humano.
Su agricultura se basaba en el sistema de chinampas y su religión se
centraba en el culto al dios solar Huitzilopochtli.
Ubicación geográfica de los aztecas
Se cree que los
aztecas eran
originalmente una
tribu nómada del
norte de México que
se estableció en el
valle de México tras
destruir la ciudad
tolteca de Tula en el
siglo XII d. C. En 1325 d. C. fundaron la ciudad de México-Tenochtitlán, en el
centro del actual territorio de México, en donde actualmente se halla la Ciudad de
México, capital del país.
Desde allí se expandieron hacia los alrededores, y a comienzos del siglo XV
fundaron el imperio que, en su momento de mayor extensión, llegó a abarcar los
actuales estados de México, Morelos, Hidalgo, Veracruz, Puebla, Guerrero y
parte de Oaxaca y Chiapas, además de un pequeño territorio de Guatemala.
Así, a inicios del siglo XVI, los aztecas, gobernados por Moctezuma II, ejercían el
control imperial de una amplia región y habían convertido el náhuatl en la lengua
franca de prácticamente toda Mesoamérica.
Características de la cultura azteca
Los aztecas no
construyeron
Teotihuacán pero la
utilizaron para sus
rituales.
Los aztecas eran un
pueblo
fundamentalmente
guerrero y religioso,
cuyo patrono principal
era el dios del Sol, Huitzilopochtli. En su honor y el de otros dioses hacían
sacrificios humanos, cuyas víctimas eran los guerreros de las etnias
conquistadas, a las que además imponían un sistema de tributos que
centralizaba en Tenochtitlán una gran cantidad de riquezas.
Su carácter belicista se reflejaba en las vestimentas de sus guerreros,
adornadas con plumas, pieles de animales y otros ornamentos que mostraban
además la jerarquía del individuo dentro de la sociedad. Dominaban un tipo de
metalurgia basada en el cobre, el oro y la plata y usaban la obsidiana. Con estos
materiales confeccionaban ornamentos y armas para la guerra.
Poseían también una escritura pictográfica, ideográfica y fonética que cumplía
fines de documentación, un sistema métrico propio que les permitía construir
numerosas obras arquitectónicas y un conocimiento astronómico centrado en la
observación del Sol, la Luna y Venus que se manifestaba en un calendario ritual.
El Imperio azteca heredó diversos rasgos de culturas precedentes, como
los teotihuacanos. De hecho, hicieron de la ciudad de Teotihuacán, ya
abandonada y en ruinas, un lugar de peregrinaje religioso en el que llevaron a
cabo ritos y ofrendas.
Organización política y social de los aztecas
La sociedad mexica de Tenochtitlán se dividía en veinte clanes o calpullis, que
agrupaban a personas vinculadas por parentesco y que pertenecían al sector de
los plebeyos. Cada clan tenía una autoridad o calpullec, un territorio asignado y un
templo propio.
La sociedad azteca se dividía en tres estratos o clases sociales:
Nobles (pipiltin). Controlaban el gobierno, la guerra y la religión, dado el
carácter teocrático de la sociedad mexica.
Plebeyos (macehualtin). Trabajaban como artesanos, campesinos y
comerciantes y conformaban el pueblo llano.
Esclavos (tlatlacohtin). Generalmente eran prisioneros de guerra,
criminales o personas que pagaban mediante la servidumbre sus deudas a
terceros.
En cada altépetl se ejercía la justicia y la administración local mediante
instituciones designadas para ello. Por otro lado, los problemas irresolubles podían
elevarse a tribunales judiciales en México-Tenochtitlán y Texcoco. Allí, la justicia
era impartida en el palacio real por las autoridades imperiales. Sin embargo, entre
el pueblo llano la impartía un tecuhtli o juez que estaba en funciones durante un
año.
Por encima del tecuhtli había un tribunal de tres jueces vitalicios, designados por
una figura encargada del poder ejecutivo llamada cihuacóatl, quien cogobernaba
junto a la autoridad política máxima del imperio, el huey-tlatoani (“gran
orador”). Este último era elegido entre un grupo de nobles del linaje gobernante
por un consejo integrado por representantes de la nobleza.
Economía azteca
El método de
chinampas para el
cultivo se sigue
utilizando hoy en día.
La economía azteca
fue muy próspera,
especialmente
durante el apogeo
del imperio. En
particular porque el
dominio de los
pueblos vecinos brindaba la oportunidad de conseguir mano de obra
barata y abundante.
El cultivo de las tierras se repartía entre los clanes o calpullis, el Estado y los
sacerdotes. Gracias a sus avanzadas técnicas agrícolas, se aprovecharon las
aguas del lago Texcoco mediante un sistema de cultivo llamado chinampas, que
empleaba el lodo del lago como abono sobre campos elevados y permitía sembrar
varias veces al año.
Además, practicaron el comercio, principalmente el trueque y los intercambios de
larga distancia administrados por mercaderes llamados pochtecas, así como el
tráfico de esclavos. Se destacaron en la producción artesanal, especialmente
en el uso de la obsidiana para elaborar utensilios y armas y en la industria textil
mediante el empleo de algodón y fibras de maguey.
Religión de los aztecas
Como otras culturas mesoamericanas, los mexicas poseían una cosmovisión que
era fruto de la herencia e hibridación de culturas anteriores. Aunque estaba
organizada en torno a la veneración de un dios solar específicamente
mexica: Huitzilopochtli, hay abundante evidencia de la veneración de dioses
toltecas, como Tláloc, Tezcatlipoca y Quetzalcóatl.
A medida que el imperio crecía, eran veneradas nuevas deidades. Esto se debía a
que los dioses de las poblaciones asimiladas eran incorporados al panteón azteca.
Para ello, se enlazaban los relatos mitológicos aztecas con los dioses de los
territorios conquistados. Esto dio como resultado una religión llena de
complejas historias de parentesco entre los dioses, fruto del sincretismo entre
civilizaciones.
La religión de los aztecas era un elemento central de su cultura. Los ritos de
ofrenda a los dioses y los sacrificios humanos (generalmente de prisioneros de
guerra) eran comunes y contribuían a la consolidación de las castas u órdenes
militares. Los sacerdotes eran los encargados de realizar y supervisar los rituales
de acuerdo a las fechas del calendario.
Organización militar de los aztecas
La guerra y la religión
eran centrales en la
cultura azteca.
Los aztecas tenían una
formidable
organización militar,
que les garantizó el
dominio de la
región durante su etapa
imperial. Contaban con
la labor de inteligencia de los comerciantes y mercaderes, que brindaban
información clave previa a las invasiones. Los enfrentamientos generalmente
duraban hasta que sus enemigos cedían y aceptaban el sometimiento.
Es posible también que el matrimonio con sectores nobles de algunos señoríos les
otorgara la posibilidad de asimilar territorios al imperio sin necesidad de una
conquista militar.
El ejército mexica estaba integrado por numerosos plebeyos (yaoquizqueh),
que tenían una instrucción militar básica, y un número menor de guerreros
profesionales provenientes de la nobleza, organizados en distintas órdenes de
acuerdo a su desempeño y su tradición bélica.