a escuchar los sermones Ghana, 16 de diciembre Anna
ara varios pares de zapa-
que encontró la talla del
ompró un par.
dicar –le dijo–. No dejes Una niña llamada Elena Nte White
E
e hacerlo. n Ghana, [señale Ghana en un mapa], otras creencias distintas. Por eso, al siguien-
año y medio desde que vive una niña de trece años llamada te sábado, la mamá le prohibió a Ajara ir a
or primera vez con el diá- Elena Nte White. Su padre le puso ese la iglesia:
stá abierta de nuevo, así nombre por Elena de White, su autora favo- –Hoy tienes que quedarte en casa –le dijo.
os lunes a predicar, pero rita, ya que desea que su hija escriba libros Ajara se pasó el día llorando, porque de-
osible va a la estación de cuando sea grande. Pero, de momento, Elena seaba ir a la iglesia con Elena; quería cantar
ácono y predica. Nte White no piensa en escribir. Después de y escuchar historias bíblicas. Como a su
todo, solo tiene trece años. mamá no le gustaba verla llorar, cambió de
Elena no es solo una niña de trece años, opinión al sábado siguiente, y le permitió ir
sino una niña que ama mucho a Jesús. Por a la iglesia con Elena. Aunque no le gustaba
eso, cuando una familia se mudó a su vecin- que Ajara fuera a una iglesia cristiana, decidió
dario, Elena se fijó en Ajara, de nueve años. esperar, darle un tiempo, pensando que se
Elena también se dio cuenta de que su nueva cansaría de ir. Sin embargo, la niña no se
vecina no iba a la iglesia los sábados, así que cansó de ir a la iglesia con Elena, quien cada
la invitó a ir con ella. sábado la seguía invitando.
–Jesús quiere que seamos discípulos suyos Cuando la mamá de Ajara vio que a su hija
–le dijo–. Si no vas a la iglesia y te quedas en le seguía gustando ir a la iglesia, tuvo una idea.
casa, empezarás a tener malos hábitos, pero Llevó a la niña a la casa de su abuelita, que
si vas a la iglesia aprenderás cosas sobre Jesús vivía en una ciudad distante, y le dijo que se
y tu vida será diferente. tenía que quedar a vivir allí y que nunca más
Ese sábado, las dos se fueron caminando volvería a ver a Elena. Ajara lloró y lloró, pero
a la iglesia, que está a 2,5 kilómetros de donde su mamá no cambió de parecer.
viven. Por el camino iban hablando, hasta que Toda esa primera semana en la casa de su
se les unieron otros niños que también iban abuelita, Ajara lloró sin cesar. Sin embargo,
caminando a la iglesia. Así, todos juntos, fue- su madre seguía sin cambiar de parecer. En
ron contentos a la casa de Dios. la segunda semana, la niña le dijo a su mamá:
A Ajara le gustó mucho la iglesia, sobre –Quiero ir a la iglesia con Elena, y estoy
todo los cantos y las historias bíblicas. Y se dispuesta a ir caminando desde aquí hasta
sorprendió cuando oyó en el sermón que cada su casa.
uno de nosotros tenemos un ángel Finalmente, la mamá cedió y Ajara volvió
miento espiritual Nº 7: “Ayudar guardián. a su hogar.
s adultos jóvenes a poner a Elena invitó a su nueva amiga a regresar Elena no sabía por qué Ajara había desa-
gar y a poner en práctica una
con ella a la iglesia el sábado siguiente, y las parecido durante dos semanas, pero se ale-
ica”.
dos se fueron juntas de nuevo a la casa de gró mucho de volver a verla. Inmediatamente
mación sobre este plan estraté- Dios. Pero cuando los padres de Ajara se la invitó a ir a la iglesia y, ese sábado, las dos
g [en inglés] o [Link]/ dieron cuenta de que su hija estaba yendo niñas caminaron felices los 2,5 kilómetros
a una iglesia cristiana se pusieron furiosos, de distancia a la casa de Dios. Actualmente,
ya que ellos no eran cristianos. Ellos no Ajara va todos los sábados a la iglesia con
creían que Jesús es Dios, sino que tenían Elena; le encanta escuchar historias de la
MISIÓN ADVENTISTA: NIÑOS • DIVISIÓN AFRICANA CENTRO-OCCIDENTAL 25