Carbohidratos y Aditivos en Porcinos
Carbohidratos y Aditivos en Porcinos
A
J.F. Pérez y J. Gasa
Departament de Patología i de Producció Animals
Universidad Autónoma de Barcelona, Bellaterra
DN
1.- INTRODUCCIÓN
Sin duda, el catalizador más importante de esta nueva perspectiva deriva de los
recientes esfuerzos por alcanzar una producción ganadera eficiente sin antibióticos. De
hecho, en las últimas décadas la incorporación sistemática de antibióticos en el pienso ha
sido extraordinariamente eficiente como promotor del crecimiento y eficiencia de
utilización del pienso por el ganado porcino. La respuesta es especialmente notable en las
granjas con condiciones sanitarias más deterioradas, lo que supone una garantía de
producción y de uniformidad. Como consecuencia, durante este periodo ha existido un
menor incentivo en la mejora de las condiciones de manejo y producción de los animales.
Sin embargo, las restricciones establecidas en la actualidad al uso de antibióticos como
promotores del crecimiento establecen un panorama de mayor incertidumbre y la
necesidad de buscar estrategias alternativas, en particular en lo que se refiere a la
alimentación de los animales.
Para cada uno de estos grupos existe literatura abundante que muestra efectos positivos
sobre los rendimientos productivos y parámetros de digestibilidad, si bien también existen
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experiencias donde no se detecta respuesta alguna o se aprecian efectos negativos. Esta
variabilidad puede deberse a las diferencias genéticas entre animales y/o condiciones
ambientales, aunque también a las interacciones que ejercen estas sustancias a nivel intestinal
con los propios componentes de la dieta a través de la población microbiana y los propios
procesos de digestión y absorción.
DN
La eficacia de los antibióticos refleja en gran medida la elevada influencia de la
microflora intestinal sobre la digestión y producción de los animales (figura 1). La
respuesta productiva a la adición de antibióticos es mayor cuanto peor es el estado
sanitario de los animales (Roura el al., 1992) y es prácticamente nula en animales
gnotobióticos (Fuller et al, 1983). En este sentido algunos autores (Anderson et al., 1999)
sugieren incluso que los antibióticos añadidos al pienso a baja dosis actúan más como
“permisores” que como “promotores” del crecimiento. En definitiva, cualquier sustancia
añadida al pienso o medida encaminada a reemplazar con éxito a los antibióticos ha de
tener en cuenta sus mecanismos de acción que según Visek, (1978) son: (1) la prevención
de infecciones subclínicas, (2) la reducción de metabolitos tóxicos procedentes de la flora
microbiana, (3) la reducción de la competencia de la flora microbiana por los substratos
digestivos, y (4) el incremento en la absorción y utilización de los nutrientes asociado a
una pared intestinal más delgada y un menor esfuerzo inmunitario.
FE
Microorganismos
digestivos
Agresión local sobre la mucosa * productos de degradación de la proteína
(escatol, amoniaco, sales biliares)
Los aditivos más utilizados como alternativa a los antibióticos promotores del
crecimiento ejercen un efecto directo o indirecto sobre la microflora intestinal. De hecho
los probióticos son cepas microbianas que se incorporan directamente a la dieta y los
prebióticos, en esencia, constituyen un sustrato de elección para fomentar la proliferación
de un determinado grupo microbiano. El término simbiótico (Roberfroid, 1998) integra
ambos en el mismo producto, con el fin de obtener un efecto sinérgico.
A
inicialmente en forma de ácido láctico en el agua de bebida (Burnet y Hanna, 1963). Uno
de los mecanismos de acción del acidificante se basa en que la forma no disociada es capaz
de superar membranas celulares por difusión pasiva debido a su carácter no polar y una vez
en su interior, disociarse debido al mayor pH intracelular. Como consecuencia disminuye
el pH interno de la célula que provoca una supresión de enzimas como carboxilasas y
catalasas, e interferencias en el transporte de membrana de los nutrientes necesarios para
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los microorganismos (Partanen y Mroz, 1999).
proceso descrito por primera vez por Van der Waajj et al. (1971) como "resistencia a la
colonización" se apoya en las numerosas interacciones de competencia y simbióticas
establecidas entre las diferentes especies microbianas del tracto digestivo.
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más negativas. En condiciones normales, la población microbiana de un animal sano es
relativamente estable (Zoetendaal et al., 1998). Sin embargo, variaciones en las
condiciones ambientales (mayor o menor carga microbiana en el medio, cambios de
temperatura ambiente, stress) o en la características de la dieta, en particular en lo que se
refiere tanto a la carga microbiana del pienso como a su resistencia a la digestión
enzimática puede determinar cambios en la actividad microbiana del tracto digestivo, y en
DN
el riesgo de sufrir alteraciones digestivas. Estas alteraciones, además, suelen ser diferentes
dependiendo del estado sanitario inicial de los animales.
la proliferación de patógenos, como puede ser la ralentización del tránsito digestivo o una
mayor viscosidad, o iii/ la modificación estructural de la mucosa y sus posibles receptores
de adhesión para la flora microbiana.
Junto al almidón resistente, los PNA constituyen el principal sustrato que alcanza el
intestino posterior (30-50%). La composición de los PNA es también variada y difiere en
la composición de sus constituyentes (pentosas, hexosas), sus uniones (α o β), el tamaño,
forma (más o menos ramificados) e interacciones con otros componentes. De este conjunto
de características se derivan finalmente sus propiedades físicas (solubilidad, retención de
agua, viscosidad) y su mayor o menor resistencia a la fermentación microbiana (Bach
Knudsen y Canibe, 2000). Entre ellos son destacables los PNA solubles, como los β-
glucanos y arabinoxilanos. Su solubilidad y capacidad de retención de agua puede generar
un ambiente viscoso que dificulte el tránsito de la digesta en intestino delgado y facilite la
colonización de la mucosa por agentes patógenos.
En los cereales los principales PNA son los β-glucanos, la celulosa y los
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arabinoxilanos, que junto con la lignina constituyen la fibra dietética (Bach Knudsen,
1997). En el caso de las legumbres y otros suplementos proteicos, la composición de PNA
incluye, además de celulosa, cantidades significativas de galactomananos,
arabinogalactanos y pectinas (Ouhida et al., 2002). Sin embargo, su distribución en los
alimentos no es homogénea y difiere entre los tejidos de granos y semillas y entre tejidos
similares de diferentes ingredientes. Así por ejemplo, un grano vestido como la cebada o la
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avena (figura 2) está constituido por diferentes estructuras: i/ la cascarilla (ampliamente
lignificada y con un elevado contenido en xilanos insolubles poco fermentables), ii/ el
salvado, formado por el pericarpo, la testa, la aleurona y la subaleurona; constituidos por
estructuras insolubles de celulosa y PNA solubles como las β-glucanos y arabinoxilanos y
iii/ el endospermo harinoso o vítreo con un elevado contenido de almidón, generalmente
bien digestible. El fraccionamiento de las semillas mediante el procesado (descascarillado,
molienda) o su tratamiento térmico posibilita el enriquecimiento y modificación de estas
fracciones en diferentes ingredientes y el diseño de formulas claramente diferenciadas en
su composición de carbohidratos.
Cascarilla
Xilanos
Endospermo
Celulosa almidón
Lignina
´Germen
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alcanzan el tracto digestivo posterior son fermentables, si bien su extensión y velocidad de
degradación puede variar considerablemente (figura 3).
Figura 4.- Fermentación in vitro de 5 tipos diferentes de fibra: guisantes, pulpa de remolacha,
coco, salvado y maíz (Salvador et al., 1993)
90
80 guisantes
70
pulpa de
60 remolacha
50 coco
A
40
30 salvado
20
10 maíz
DN0
0 6 12 24
Figura 5.- Concentración de la digesta del tracto digestivo posterior del cerdo en bases
púricas y AGv (µmol/g) como indicadores de la fermentación, y AGv ramificados (%)
derivados de la desaminación de aminoácidos en cerdos en crecimiento (Martínez-Puig et al.,
2002)
62
Bases AGv
52 Púricas B.Púricas
(µmol/g)
250
(µmol/g) AGv
200
A
42 AGv
ramificados
32 (%) 5,63% 150
22 100
3,97%
12 50
DN 0,15%
2 0
Ileon Ciego Colon Colon Colon Recto
proximal medio distal
En contraste con el lactato, los AGv tienden a incrementar la presión osmótica. Sin
embargo, su rápida absorción reduce la carga osmótica de la digesta, y estimula la
secreción de HCO3-, y la absorción contra gradiente del Na+ y del agua (Cummings y
Englyst, 1987), lo que proporciona a la fermentación de carbohidratos un papel
fundamental en la prevención de la diarrea. La liberación de AGv en la digesta determina
también descensos del pH a niveles inferiores al adecuado para algunas bacterias
patógenas (Cummings, 1983). En particular, el butirato presenta una actividad
antimicrobiana sobre algunas bacterias como son Clostridium, E. coli, o Salmonella, lo que
justifica su amplia utilización como acidificantes en la alimentación del cerdo (Cherrington
et al., 1991). La presencia de butirato en la digesta se ha relacionado también con la
estimulación de las defensas locales de la mucosa intestinal, a través de la proliferación de
enterocitos y colonocitos, o a través de la modulación del sistema inmune local
(Buddington et al., 2002).
A
5.- DIARREAS DE LOS LECHONES
A
la reabsorción de agua. Por otra parte, la presencia de PNA solubles en cereales como la
cebada o el trigo incorporados al pienso, se ha asociado a un incremento en la incidencia
de diarreas tras la infección experimental (Durmic et al., 1998), posiblemente derivadas de
las modificaciones de la viscosidad y tránsito digestivo en intestino delgado.
agresión de las cepas enterotoxigénicas (sea E. coli o Salmonella), por lo que un bloqueo
de la misma puede combatir o prevenir el proceso bacteriano. Este mecanismo parece ser
el ejercido por los mananoligosacáridos en la ración. Los mananoligosacáridos son
derivados de las paredes celulares de algunas levaduras con propiedades aglutinantes sobre
algunas cepas enterotoxigénicas. Su presencia en la digesta puede bloquear la adhesión
bacteriana sobre la mucosa pero también estimular el sistema inmune local (Spring y
Privulescu, 1998). El desarrollo de estas alternativas son motivo de estudio en la actualidad
de numerosos grupos de investigación, lo que permitirá a medio plazo adoptar estrategias
dietéticas adecuadas en la prevención de la diarrea postnatal (figura 6).
La disentería del ganado porcino está provocada por la infección en ciego y colon
por una espiroqueta, Brachyspira hyodysenteriae (Ochiai et al., 1997). El agente infeccioso
coloniza la capa de mucina y las criptas del intestino grueso provocando una intensa colitis
mucohemorrágica y disentería, que afecta a la producción y puede provocar mortalidad. El
desarrollo del proceso puede verse favorecido por la presencia de otras bacterias
anaeróbias, Bacteroides spp. o Fusobacterium spp (Meyer et al., 1975), por lo que
cualquier estrategia dietética en el control de la disentería debe orientarse a reducir la
proliferación de estas especies.
A
Agua Absorción de agua DIARREA
Escherichia coli +
Excrección
AGv - de agua
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Estrategias en intestino delgado
- Reducir el nivel de proteína
- Reducir el aporte de PNAs
- Ingredientes de elevada digestibilidad
Estrategias en intestino posterior
- Favorecer la adaptación progresiva
de la fermentación posterior
(oligosacáridos,almidón resistente)
- Probióticos (MOS)
de las hipótesis. Así, raciones compuestas de arroz cocido o copos de maíz y sorgo (Pluske
et al., 1996) reducen la incidencia de disentería tras una infección experimental. Mientras
que la administración de trigo molido (Durmic et al.,1998) o goma arábiga y almidón
resistente de forma purificada (Pluske et al., 1998) conlleva una mayor incidencia de
disentería. Similares resultados han sido observados por los mismos autores al administrar
trigo o sorgo extrusionado, o tras la incorporación de enzimas (Durmic et al., 1998).
Figura 7.- Relación entre la incidencia de disentería porcina tras infección experimental y la
concentración de PNA solubles en diferentes ingredientes destacables por su apreciable
contenido en almidón resistente (adaptado de Pluske et al., 1996).†
115
trigo cebada
95
†
maíz Trigo
75 extrusionado
A
55 †
sorgo
35
Copos de maíz
15
Copos de sorgo
DN Arroz cocido
0
0 1 2 3 4 5
60
50
40
30
20
10
0
Ciego Colon Colon distal
proximal
A
autolisis y el desarrollo de agentes patógenos.
determinada matriz de alimento puede ejercer sobre la fisiología del estómago. Los
procesos más importantes que el estómago desarrolla son la reducción mecánica del
tamaño de las partículas, la homogenización de la digesta con las secreciones gástricas, y
la hidrólisis enzimática. En este proceso resulta fundamental el tamizado que la propia
digesta hace de las partículas más finas, dispuestas a salir al intestino delgado, y las
partículas más groseras, que precipitan y permanecen más tiempo en estómago.
8.- SALMONELLOSIS
A
presencia de Salmonella puede alcanzar hasta un 70% de incidencia en las granjas de
porcino.
10.- REFERENCIAS
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