SISTEMA DE REGISTRO BALÍSTICO IBIS: HERRAMIENTA PARA EL
REGISTRO BALÍSTICO DE ARMAS
Inspector Jefe (CICPC) González, Jonilex
gonzalezjonilex@[Link]
Universidad Nacional Experimental de la Seguridad
Santa Ana de Coro, Falcón.
Aprobado:
Recibido:
La crisis de seguridad pública que experimenta América Latina en las últimas
décadas ha puesto el foco sobre la influencia de las armas de fuego en la violencia
que azota a la región. A pesar de ello, los registros nacionales de armas sugieren
que la gran mayoría de tenedores y portadores las adquieren como instrumento de
defensa personal. En un contexto regional de violencia generalizada y de Estados
que no tienen la capacidad efectiva de proteger a sus ciudadanos, son cada vez
más los latinoamericanos que recurren a ellas para defender sus vidas y
pertenencias.
En consecuencia, las estimaciones más recientes sugieren que habría alrededor de
71 millones de armas pequeñas en América Latina, de las cuales el 86 % estaría en
manos de civiles (Karp 2018c; 2018a; 2018b). Por estas razones, los Estados
latinoamericanos han ido asumiendo que una mayor restricción en el acceso a las
armas de fuego puede ser una medida racional para intentar bajar los niveles de
violencia (Sanjurjo 2020).
Las primeras legislaciones sobre armas de fuego aparecieron en América Latina a
principios del siglo XX, con el objetivo de garantizar la seguridad nacional frente a
amenazas internas y externas. Esa concepción de la seguridad ignoraba en gran
medida la seguridad individual y los postulados básicos de la seguridad pública. La
preocupación por el crimen, la violencia y la proliferación de armas solo se
comenzaría a fundamentar en nuevas leyes y regulaciones a partir de la década de
1990, y como parte y consecuencia del small arms movement (SAM) o movimiento
contra las armas pequeñas. Este es un esfuerzo de promoción internacional que
asocia la proliferación de armas pequeñas con altos niveles de violencia, con el fin
de situar su control en la agenda de seguridad internacional (Grillot, Stapley y Hanna
2006).
A partir de esta premisa, los países difieren en los motivos que consideran legítimos
para autorizar la tenencia de armas. Entre ellos están generalmente el
coleccionismo, la cacería, la práctica deportiva y la defensa personal. Por
consiguiente, los interesados deben justificar la necesidad de poseer un arma si
quieren que se les conceda una habilitación o licencia. Si el arma será usada para
cazar o practicar un deporte, ello puede suponer tener un permiso de caza o ser un
miembro activo de un club de tiro. Si el motivo de la adquisición es la defensa
personal, entonces puede ser que los interesados deban demostrar que precisan
un arma en el marco de su actividad profesional -por ejemplo, por ser una figura
pública o por trabajar con valores-, que han sufrido amenazas o que han sido
víctimas de persecución o violencia.
En estos casos se lleva a cabo un procedimiento de evaluación, por el cual las
autoridades determinan si a la parte interesada le puede ser confiada un arma y/o
si existe un riesgo creíble de que sea victimizada. En teoría, se trata de un proceso
similar al que se lleva a cabo con los solicitantes de asilo que piden protección en
un país extranjero. Como en dicho caso, conceder o denegar una solicitud incluye
necesariamente un elemento discrecional, ya que la justificación del interesado está
basada en un riesgo o temor subjetivo, y abierta a interpretación. En Colombia, por
ejemplo, las autoridades solo autorizan habilitaciones de armas a un tercio de los
solicitantes, y es común que los aspirantes aporten documentos de la Fiscalía
General de la Nación para demostrar que han sido víctimas de extorsión, violencia,
secuestro o amenazas (El Tiempo 2014).
Para américa latina, la Agencia de Prevención de la Violencia con Armas de Fuego
lleva a cabo diversas estrategias de control hacia el interior de la fuerza policial para
fortalecer la seguridad y la transparencia en la gestión de armas y municiones. Bajo
esta línea de acción se encuentra el Registro de Identificación Balístico, que tiene
como objetivo generar una base central de información útil sobre el arma y su
portador.
El proceso de registración balística consiste en tomar las armas de uso policial que
están depositadas en Logística, hacer un registro administrativo con el modelo,
marca y número de serie del arma. Mientras, en la parte física, con el arma
registrada se efectúa un disparo en un cañón de recuperación balística. El proyectil
que queda en este dispositivo se recoge y se guarda junto a su vaina en un sobre
identificado con numeración. Cada arma tiene estrías en su cañón y el proyectil al
recorrerlo imprime esas estrías que, al ser únicas, permiten luego identificar de qué
arma se disparó.
Toda la documentación y elementos se transfieren a la Agencia de Control Policial,
lo cual se realiza para que todas las armas tengan una curva de seguimiento, en
caso que un arma policial se use para llevar adelante un delito. Cada arma tiene un
tenedor oficial y ante cualquier irregularidad judicial o patología médica, el arma
tiene un ingreso para seguir haciendo sus registros.
La implementación de esta herramienta permite identificar e individualizar cada
arma de fuego según las estrías del cañón y las marcas producidas sobre la ojiva y
la vaina. Al mismo tiempo, posibilita controlar y verificar información necesaria como
el modelo, la marca, el número de serie o remarque, el grado de desgaste o
deterioro de los mecanismos internos; es decir, el estado general de cada arma de
fuego perteneciente a la fuerza de seguridad. El registro cuenta en la actualidad con
aproximadamente 20.000 armas del sistema policial auditadas.
La balística forense, tal cual la define el Manual de Criminalística de la PNP (2005),
se constituye en una herramienta de los procedimientos criminalísticos con que se
otorga fundamento científico a la investigación policial, en vista que el aporte
científico le viene desde diferentes disciplinas como la cinemática desde la física,
consideraciones desde la química, elementos matemáticos, entre otros métodos
técnicos y procedimientos; los cuales entran a tallar en el análisis de la escena de
crimen que involucra el uso de un arma de fuego, además de su aporte al proceso
de identificación del arma empleada como del responsable del crimen. Se convierte
entonces en un medio útil para el “…pesquisa en las investigaciones policiales y a
las autoridades judiciales para una buena administración de justicia, estableciendo
también los tipos de lesiones o impactos causados por el proyectil disparado,
recogiendo las evidencias y otros detalles de interés balístico.”, (Manual de
Criminalística PNP, 2005, p. 363).
La identificación balística forense es un proceso que requiere de tiempo y
minuciosidad para lograr hallar la relación entre municiones y armas sospechosas,
identificando por su intermedio a los autores de delitos. Este proceso utiliza huellas
balísticas para iniciar el proceso de identificación en el software que almacena la
base de datos que ayudará en la identificación. A finales de 1923, se descubrió que
las huellas que quedan en el proyectil a su paso por una determinada arma de fuego,
son distintas para cada una. Esto propició la fabricación del primer microscopio para
examinar proyectiles y medir las lesiones que éste sufre. Posteriormente, Max
Poser, Jhon Fisher y Phillipp Gravelle formaron el primer instituto de balística
forense en el mundo, con sede en Nueva York – Estados Unidos (Jiménez, 2011,
p.10).
El proceso de la identificación balística fue evolucionando a medida que se
incrementaba la necesidad de identificar y hallar similitudes de las huellas balísticas,
debido al incremento de la criminalidad. Paralelo a ello, surgió también la necesidad
de registrar y almacenar las características de las armas empleadas en la comisión
de los crímenes (Jiménez, 2011, p.11). La evolución de la tecnología produjo la
aparición en el mercado de sistemas de registro. Surge así el sistema Advanced
Ballistics Analysis System (ALIAS); se trata de un sistema de análisis balístico
avanzado que utiliza, tecnología 3D que permite determinar elementos comunes
entre las armas de fuego y los casquillos de cartuchos usados.
Otro sistema que surge es el Sistema de registro balístico IBIS. Utiliza
computadoras que rastrean las marcas únicas de los casquillos y municiones
registradas por las armas para compararlas con la información almacenada en la
memoria de sus equipos, encontrando las similitudes más próximas. Esta tecnología
implica formatos avanzados de herramientas 2D y 3D para realizar el procedimiento.
De acuerdo a la información contenida en el Manual de Criminalística Tomo (2015)
es un sistema computarizado que posee la tecnología de coleccionar, almacenar y
homologar imágenes digitales de evidencia balística (casquillos y proyectiles), las
cuales pueden ser muestras incriminadas recogidas o remitidas del lugar de un
hecho delictuoso u obtenidas en forma experimental de las armas de fuego
incriminadas, relacionando crímenes entre sí.
Por otro lado, todas estas ventajas que ofrece el IBIS para el trabajo pericial
necesitan ser repotenciadas a fin de lograr una herramienta de utilidad contundente
para la investigación policial, y ello pasa por mejorar la performance del mismo a
partir de elevar la producción de pericias, como también la generación de un registro
amplio de todo lo concerniente a la realidad de las armas de fuego en el país, que
como ya se ha explicado, ofrece una problemática de control y registro que se
traduce en un incremento de riesgo letal o de letalidad manifiesta en la actividad
delictiva.
Referencias
El Tiempo. 2014. “Uno de cada 300 colombianos tiene un arma legal”. 15 de mayo.
[Link]
Fleitas, Diego M. 2010. “Los planes de recolección de armas en
Latinoamérica”. Working Paper,Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Frühling, Hugo. 2012. “La eficacia de las políticas públicas de seguridad ciudadana
en América Latina y el Caribe: cómo medirla y cómo mejorarla”. IDB-DP-245, Banco
Interamericano de Desarrollo (BID).
Grillot, Suzette R., Craig S. Stapley y Molly E. Hanna. 2006. “Assessing the Small
Arms Movement: The Trials and Tribulations of a Transnational
Network”. Contemporary Security Policy 27 (1): 60–84
Jacobs, James B. 2002. Can Gun Control Work? Nueva York: Oxford University
Press.
Karp, Aaron. 2018c. Estimating Global Military-Owned Firearms Numbers. Geneva:
Small Arms Survey.
Policía Nacional del Perú. (2005). Manual de Criminalística.
Osio, A. (2012). La simple tenencia de arma de fuego: Su inconstitucionalidad
múltiple. Universidad Nacional de La Pampa, Santa Fe.
Sanjurjo, Diego. 2018. “Corrientes y acoplamientos múltiples en Uruguay: la
formulación de la Ley de Tenencia Responsable de Armas”. Revista Uruguaya de
Ciencia Política 27 (2): 33–56.