Fundamento del poder político
Entre las tres formas de poder (Político. Económico. Ideológico), al político se le ha
considerado el poder supremo y el que distingue al grupo dominante en cada sociedad,
porque es la forma que posee el instrumento decisivo para llegar a imponerse: la fuerza.
De hecho, toda sociedad necesita del poder de la fuerza tanto para defenderse de
posibles ataques externos como para impedir la propia desintegración interna.
Uno de los autores clásicos que reflexionó sobre la necesidad del poder político fue
Thomas Hobbes. Para este filósofo del siglo XVII, el poder político es el que se encarga,
precisamente, de dar protección y seguridad a los miembros de una sociedad, lo que
permite, a su vez, el desarrollo de todas las actividades humanas, como la industria, el
cultivo de la tierra, el comercio, los viajes y el conocimiento, por mencionar algunos de
los más relevantes.
En este sentido, se reconoce el lado positivo, constructivo, que tiene el poder político en
la vida de una sociedad.
Pero no cualquier uso de la fuerza caracteriza al poder político. ¿Cuál sería la diferencia
entre una banda de asaltantes y el poder político? Además de que la primera busca sólo su
propio interés y la segunda el de la sociedad en su conjunto, la fuerza que caracteriza a
este último no es cualquier tipo de fuerza, pues ésta es o debe ser legítima, es decir,
debe tener una justificación.
Esta justificación es de la que emana precisamente el carácter obligatorio de sus
mandatos y que, cuando éstos no sean cumplidos, se pueda recurrir al uso de la fuerza. En
este sentido, la diferencia entre alguien que entrega su dinero a una banda de asaltantes y otro
que paga sus impuestos a la Secretaría de Hacienda, es que el poder que ejerce esta última
tiene una justificación social con base en la cual se considera una obligación el mandato de que
las personas económicamente activas paguen impuestos de acuerdo con ciertas reglas
preestablecidas (y que, en caso de no cumplirse, ameritaría una sanción).
De esta manera, tenemos que el poder político es aquel que logra condicionar el
comportamiento de los miembros de una sociedad, emitiendo mandatos que son normalmente
obedecidos porque se consideran una obligación. Decimos “normalmente” porque nunca falta
aquel que pretende no cumplir con las disposiciones establecidas, a pesar de que se ve
beneficiado por la observancia que hacen los demás. Es en estos casos donde el poder político
puede utilizar legítimamente la fuerza para sancionar.
Principios de legitimidad
A lo largo de la historia se han formulado diversos principios de legitimidad del poder
político, entre los que destacan la voluntad de Dios y la Voluntad del Pueblo:
Con la primera, la voluntad de Dios, se justificó, en las antiguas monarquías, el
derecho divino que tenían los reyes de mandar.
Con la segunda, la Voluntad del Pueblo, es expresada actualmente en los
procesos electorales, se justifica el derecho de los elegidos a desempeñar el rol en los
gobiernos democráticos de llevar adelante la voluntad del pueblo que gobierna a través de sus
representantes (Poder Ejecutivo o Poder Legislativo).
Por eso los procesos electorales son tan importantes en países que, como el nuestro,
tienen un régimen democrático, porque en ellos se define quiénes tendrán la legitimidad de
mandar y ser obedecidos.
En las ciudades estado de la Antigua Grecia existía el proceso electoral de voto directo
en el Ágora, que estaba representado por una plaza pública donde los “Hombres Libres”
votaban a mano alzada, por ello la denominación de voto directo.
Imágen: Ágora de Atenas
Entre los diversos principios de legitimidad del poder político nos detendremos
brevemente en la formulación hecha por uno de los principales sociólogos de la segunda mitad
del siglo XIX: Max Weber.
Este autor planteó que el poder político sólo llega a ser efectivo si es legítimo; es
decir, que una autoridad puede —por medio de la emisión de mandatos que normalmente son
obedecidos— condicionar el comportamiento de los miembros de su comunidad sólo porque
éstos consideran que el contenido de los mismos es una máxima a seguir. ¿Por qué pueden
llegar a considerar esto? Weber encuentra tres razones básicas: la creencia en las dotes
extraordinarias del jefe, la creencia en la santidad de las tradiciones y la creencia en la
racionalidad del comportamiento de acuerdo con la ley.
Uno de los pensadores de la concepción filosófica Iluminista fue Montesquieu
(1689-1755), participe de la primera generación de los iluministas. Una de sus contribuciones
importantes, fue la doctrina de los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial, cada uno
debería actuar dentro de su área, sin tomar las funciones del otro, es lo que se conoce como la
descentralización de los poderes para evitar el abuso de los gobernantes.
En la actualidad, la mayoría de los países democráticos tiene incorporado el sistema de
división de poderes..
Tipos de poder político
A cada una de las razones por las cuales los miembros de una comunidad obedecen los
mandatos emitidos por la autoridad le corresponde un tipo de poder político: el poder
carismático es el que sustenta su legitimidad en las dotes extraordinarias del jefe; el poder
tradicional, en la santidad de las tradiciones que señalan quién debe ejercer el poder; y el
poder legal, en la racionalidad de las leyes establecidas que indican quién tiene derecho a
mandar.
Pensemos, por ejemplo, en un caudillo carismático como Emiliano Zapata o Francisco
Villa en el periodo de la Revolución mexicana, en un Consejo de Ancianos de alguna
comunidad indígena del país, y en el presidente de México, respectivamente. Los tres tipos de
poder político se dan normalmente de manera combinada en el mundo real.
Por ejemplo, en el caso del presidente de la República Mexicana, además de las
disposiciones legales que rigen el proceso de elección, normalmente en las campañas que
realizan los candidatos con el fin de que la gente vote por ellos se preocupan por verse
carismáticos (llegan a destinar grandes recursos para cambiar su “imagen”) y se presentan
como personas orgullosas de la historia nacional y de las costumbres.
Aunque en la realidad podamos ver cierta combinación de las tres formas de poder
señaladas por Weber, es importante distinguirlas porque, a pesar de ello, lo que caracteriza a
las actuales democracias es que son del último tipo, es decir, el poder político es
fundamentalmente un poder legal: la legitimidad de la autoridad descansa en la creencia de
que es racional comportarse conforme a la ley, la cual establece quién tiene derecho a mandar.
Actividad
Leer el texto y responde las siguientes consignas:
a) Analiza el diálogo entre Mafalda y Libertad y redacta tu opinión en cinco renglones.
b) ¿En nuestra sociedad actual a través de qué forma es elegido el poder político?
c) ¿Para que una sociedad necesita el poder?
d) Comenta y explica el principio de legitimidad
e) En dos aspectos el autor en el texto, comenta que se encuentra fundamentado en
diferentes momentos de la historia.
f) Para Max Weber ¿cuando es efectivo el poder político? Justifica tu respuesta.
g) Max Weber, también enumera tres tipos de poder político: Describe cada uno y elabora
un ejemplo propio diferente a los brindados también de cada uno.