CLASE: 16 DE MAYO DE 2024
LA NACIONALIDAD.- SOBERANÍA: INTERNA.- EXTERNA.- TERRITORIO.-
FRONTERA.- LÍMITE.- EL TERRITORIO EN NUESTRAS CONSTITUCIONES
ECUATORIANAS.
La palabra nacionalidad, nacionalismo tienen la misma génesis en el latín “nasci”
qué significa nacer. La nacionalidad, se sostiene, puede ser analizada desde dos
enfoques: l) jurídico-político; y, 2) sociológico.
Mediante el punto de vista jurídico-político, la nacionalidad es el vínculo que une
a un individuo con un Estado determinado que le reconoce derechos e impone
obligaciones.
Desde la perspectiva sociológica, la nacionalidad se refiere a la condición cultural,
social y antropológica peculiar de los individuos de una nación o población
que permiten identificarla de las demás. Así por ejemplo identificamos a un
argentino, chileno o francés, por las características que le son peculiares a los
habitantes de estos países, tales como la forma de hablar, el propio idioma, el
aspecto físico, sus costumbres, la sicología e identidad cultural, etc.
El Art. 6.- de la Constitución vigente, en efecto, preceptúa que todas las
ecuatorianas y ecuatorianos son ciudadanos; es decir, que la primera condición para
ser ciudadano ecuatoriano es tener nacionalidad, lo cual puede entenderse que
nacionalidad y ciudadanía no es lo mismo, que la segunda es consecuencia de la
primera. Hay autores que sostienen que la nacionalidad de una persona,
comporta una especial condición de pertenencia, identificación y sujeción al régimen
jurídico-político de un Estado determinado, donde haya nacido u obtenido su
naturalización. En tanto, la ciudadanía es la condición referida al individuo que
teniendo una nacionalidad y habiendo satisfecho los requisitos legales exigidos,
adquiere los derechos que le habilitan para tomar parte activa en la vida política del
Estado y asume un conjunto de deberes que le impone su tal calidad o condición.
El inciso segundo del ya invocado Art. 6.- señala que la nacionalidad ecuatoriana
es el vínculo jurídico político de las personas con el Estado, y que ésta no impide la
pertenencia del individuo a alguna de las nacionalidades indígenas que coexisten
en el Ecuador plurinacional. Estas nacionalidades indígenas según el CODENPE
(Consejo de Desarrollo de las Nacionalidades y Pueblos del Ecuador) serían:
Kichwa, Awá, Chachi, Épera, Tsa'chila, A'i Cofán, Secoya, Siona, Waorani, Shiwiar,
Zápara, Andoas, Achuar y Shuar. Es preciso subrayar que en un Estado sólo cabe
una nacionalidad desde el punto de vista jurídico-político.
Los siguientes pueblos y nacionalidades de raíces ancestrales: en la Sierra, la
nacionalidad kichwa, integrada por los siguientes pueblos: Panzaleo, Salasaca,
Saraguro, Kitu Kara, Karanki, Natabuela, Chibuleo, Waranka, Kañari, Puruhá,
Otavalo, Quisapincha, Kayambi, Tomabela, Pasto y Paltas; en la Costa, las
nacionalidades: Awa, Chachi, Epera y Tsáchila, y los pueblos: Manta, Wancavilca;
y, en la Amazonía, las nacionalidades: Cofán, Secoya, Siona, Waorani, Shiwiar,
Zápara, Achuar, Shuar, Andoa y Kichwa.
SOBERANÍA: INTERNA.- EXTERNA
ETIMOLOGÌA: La palabra soberanía proviene etimológicamente del latín súper
(sobre) y omnia (todo), esto es, lo que está por encima o sobre todas las cosas, el
que está sobre todos los demás poderes. En su diccionario jurídico, Guillermo
Cabanellas, nos dice que la soberanía es: suprema autoridad; mando superior;
manifestación que distingue y caracteriza al poder del Estado por la cual se afirma
su superioridad jurídica sobre cualquier otro poder, sin aceptar limitación ni
subordinación que cercene sus facultades ni su independencia dentro de su
territorio y posesiones.
Fue el francés Jean Bodin (1529-1596) el que creó el texto clásico de la teoría
moderna de la soberanía, "los seis libros de la república - Les Six livres de la
république-", publicado en 1576, Manifestaba que la soberanía es el poder absoluto
y perpetuo de la República. Un poder absoluto, esto es, ilimitado, de modo que la
soberanía no es limitada, ni en poder, ni en responsabilidad, ni en tiempo, y que no
está sometido a otras leyes, más que a las naturales y divinas, y por otro lado a la
lex omnium gentium communis, (la ley común de todos los pueblos), es decir, el
derecho internacional; y, es perpetuo, en el sentido de que no está sujeto a límites
temporales, porque logra obtener obediencia a sus mandatos con continuidad,
gracias al uso exclusivo del poder coactivo. Y, llama República (Estado), al recto
gobierno de varias familias, y de lo que les es común, con poder soberano.
Bodin escribe su obra en el contexto de las guerras de religión entre calvinistas
(hugonotes) y católicos de Francia del siglo XVI; persigue un fin muy concreto y
práctico: superar la situación de crisis social y política generada en Francia por estas
guerras. Estimaba que para lograr la paz y prosperidad era necesaria la presencia
de un poder fuerte que aúne los intereses contrapuestos existentes en la sociedad.
Bodin se manifiesta partidario de la Monarquía, ella representaba al Estado, y era
la forma de gobierno que mejor se adaptaba a su modelo de soberanía, la que recaía
por tanto en el monarca. El concepto de soberanía anuncia el nacimiento del Estado
Moderno que se consolida como una entidad política independiente del emperador
y del Papa, así como también, con un poder que se impone sobre los poderes
feudales locales. El concepto de soberanía tuvo su significación más absolutista a
consecuencia del proceso de unificación de los Estados europeos y al esplendor
que con ellos alcanzó la monarquía, Para el Estado Moderno, la soberanía es su
característica esencial, esto significa, la capacidad para regular, sin rival ni
competidor alguno, todas las relaciones públicas que tienen lugar en la sociedad;
es la fuente exclusiva de todas las facultades de acción del poder del Estado, tanto
para autodeterminarse como autogobernarse, entendiendo que, puede conducirse
sin obedecer a poderes ni autoridades ajenos a los suyos, y no reconoce otros
límites que los que él mismo se impone voluntariamente,
En la Edad Moderna al surgir la idea de "nación", la soberanía comenzó a ser un
atributo de ésta (soberanía nacional). Y como también se hace mención al pueblo
como el centro de las cuestiones políticas, el pueblo es el soberano (soberanía
popular). Jean Jacques Rosseau en su obra "El Contrato Social", nos dice: "la
primera y más importante de los principios establecidos, es la de que la voluntad
general puede únicamente dirigir las fuerzas del Estado de acuerdo con los fines
de su institución, que es el bien común...no siendo la soberanía sino el ejercicio de
la voluntad general, jamás deberá enajenarse, y que el soberano, que no es más
que un ser colectivo, no puede ser representado sino por él mismo: el poder se
transmite pero no la voluntad... la soberanía es indivisible por la misma razón de
que es inalienable, porque la voluntad es general, o no lo es; la declaración de esta
voluntad constituye un acto de soberanía y es ley...".
A manera de conclusión diríamos que la soberanía es el poder que tiene el Estado
para gobernarse a sí mismo, ejercer sus competencias en su territorio y de
representarse ante los demás Estados.
La soberanía presenta dos manifestaciones: interna y externa. Ambas se reducen
a que no se reconoce a ningún poder por encima del Estado. La soberanía externa
no es otra cosa que la expresión de la soberanía interior y recíprocamente la
soberanía interna no es posible sin la soberanía externa.
SOBERANÍA INTERNA.- Soberanía Interna o Supremacía del Estado, revela a éste
como una autoridad suprema dentro de su territorio. Su voluntad predomina sobre
todas las voluntades de los individuos o grupos que la conforman al no poseer éstas
sino una potestad inferior a la suya. Esta faceta de la soberanía puede expresarse
en la facultad que debe tener un Estado para organizar su vida jurídica-política
nacional en la forma que le sea más conveniente, ejemplos: elegir sus gobernantes,
dictar las leyes respectivas y determinar la jurisdicción y competencia de sus
tribunales, etc.
El Estado constitucional es, por tanto, como otro Estado cualquiera un poder político
organizado y por tanto hacia el interior soberano. Haciendo uso del monopolio del
que goza para establecer derecho obligatorio para todos aquellos que están
sometidos a su autoridad, tanto ciudadanos como gremios, dicta normas jurídicas
vinculantes, cuya aplicación impone, gracias al monopolio de la fuerza que tiene
legal y legítimamente atribuido. El Estado goza del poder para tomar la decisión
definitiva en todos los asuntos públicos.
SOBERANÍA EXTERNA,- La Resolución 2625 (XXV) de la Asamblea General de
Naciones Unidas, de 24 de octubre de 1970, que contiene la declaración relativa a
los principios de derecho internacional referentes a las relaciones de amistad y a la
cooperación entre los Estados de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas,
proclama entre otros principios: "el de la igualdad soberana de los Estados", es
decir, tienen iguales derechos e iguales deberes y son por igual miembros de la
comunidad internacional, pese a las diferencias de orden económico, social, político
o de otra índole. En particular, la igualdad soberana comprende los elementos
siguientes:
a) Los Estados son iguales jurídicamente;
b) Cada Estado goza de los derechos inherentes a la plena soberanía;
c) Cada Estado tiene el deber de respetar la personalidad de los demás Estados;
d) La integridad territorial y la independencia política del Estado son inviolables;
e) Cada Estado tiene el derecho a elegir y a llevar delante libremente su sistema
político, social, económico y cultural;
f) Cada Estado tiene el deber de cumplir plenamente y de buena fe sus obligaciones
internacionales y de vivir en paz con los demás Estados.
El consenso, en el que se basa el derecho internacional y le otorga su legitimación,
muestra que las normas de derecho internacional nacen principalmente de la
voluntad de los Estados. La función normativa de la soberanía es establecer una
relación de legitimación y derivación entre el derecho internacional y los Estados.
Aunque la soberanía remite a éstos como las unidades originarias y decisivas, en el
fondo está partiendo de los pueblos, constituidos en Estados, como los verdaderos
sujetos de la legitimación. El derecho internacional reconoce desde la segunda
mitad del siglo XX esa prolongación del contexto de legitimación y delegación más
allá de los Estados soberanos, a través de éstos hasta los pueblos soberanos. Dicha
prolongación se consagra mediante la figura de la libre determinación de los pueblos
en su vertiente interna. Tras la protección de la soberanía nacional se alberga como
justificación última del derecho internacional la libre determinación de los pueblos y
con ello-constitucionalmente hablando- el principio de soberanía popular, que se
halla garantizado internacionalmente en el derecho a la libre determinación.
1.6- TERRITORIO.- FRONTERA.- LÍMITE.- El cubano Dr. Antonio Sánchez de
Bustamante y Sirvén (1865-1951, autor del Código de Derecho Internacional
Privado de 1928), sostiene que el territorio de un Estado comprende: el territorio
terrestre, lacustre, marítimo, fluvial, aéreo, flotante, volante, colgante y ficticio; según
se considere a la parte firme de la tierra, lagos, mar, ríos, espacio atmosférico,
buques, aeronaves, cables submarinos y residencias diplomáticas.
No forman parte del territorio del Estado, aquellos otros espacios u objetos donde
el Estado ejerce jurisdicción exclusiva, pero no soberanía, como ocurre con las
misiones diplomáticas (territorio ficticio, según Bustamante) o los buques o
aeronaves de guerra (territorio flotante y volante, según Bustamante), etc. La
distinción entre jurisdicción y soberanía es lo básico para que, en último término, se
proceda a identificar los espacios que conforman el territorio estatal, limitándose
éste, como ya lo hemos indicado, únicamente a aquellos donde la soberanía se
despliega, Y es que, en efecto, el concepto de territorio del Estado se halla
indisolublemente vinculado al de soberanía, por lo que algunos autores sostienen
que aquél es el soporte físico de ésta. Además, la soberanía en las relaciones entre
Estados significa independencia y, ésta respecto de una porción del globo terrestre
(soberanía territorial) es el derecho de ejercer dentro de la misma, las funciones
de un Estado, con exclusión de cualquier otro Estado,
En su obra "Anotaciones de Derecho Internacional Público", el Dr. Alberto Avellán
Vite, define el territorio en los siguientes términos: "es la fracción o extensión de la
superficie de la tierra en la cual radica permanentemente una población y dentro de
cuyos límites ejerce el Estado su soberanía”.
El "Convenio de Aviación Civil Internacional" suscrito en Chicago el 7 de diciembre
de 1944 (publicado RO, No, 675, 25/1 1/1954), en su Art. 2., considera territorio de
un Estado: " las extensiones terrestres y las aguas jurisdiccionales adyacentes a
ellas que se encuentran bajo la soberanía, jurisdicción, protectorado o mandato de
dicho Estado".
El territorio, en definitiva, será la base espacial sobre la que se ejercen las
competencias soberanas del Estado con exclusión de cualquier otro. El
ejercicio de estas competencias se identifica o asocia necesariamente con la
plenitud, la exclusividad y la inviolabilidad de las mismas.
La plenitud soberana significa el ejercicio por el Estado de las funciones legislativas,
administrativas y judiciales propias de Estado, sin más limitaciones que las
estrictamente establecidas por las normas de Derecho Internacional. El Estado
puede realizar todo acto relacionado con estas tres funciones, e inclusive, los que
correspondan a las funciones electoral y de transparencia y control social, en el caso
ecuatoriano.
La soberanía territorial conforme ha sido indicado, impone el derecho exclusivo a
desarrollar las actividades de Estado o la exclusividad en el ejercicio de las
competencias estatales. Admítase que en su territorio, sólo dicho Estado puede
ejercer competencias de cualquier tipo.
La inviolabilidad compromete a todo Estado respetar el territorio y competencias de
los demás.
FRONTERA-
La frontera es la zona adyacente a la línea divisoria entre el territorio de Estados
vecinos. Es la zona colindante o región de contacto de dos Estados en cuya parte
exterior se encuentra el límite, A diferencia de éste, la frontera no es abstracta ni
imaginaria, sino real, física, de anchura variable y puede abarcar tanto a accidentes
geográficos como centros poblados.
Se habla de fronteras vivas cuando estamos frente a una política estatal de
población de los espacios fronterizos ante el peligro de que sean ocupados por el
Estado colindante,
LÍMITE.-
El límite es la línea demarcatoria que fija la extensión territorial de un Estado,
determina su dominio y lo separa de otros dominios. La línea de separación del
ejercicio de las competencias de un Estado respecto de las de otro Estado o, la
línea natural o artificial que divide a dos zonas fronterizas pertenecientes a Estados
vecinos,
Las fronteras y límites admiten una clasificación en orden a la ubicación geográfica
en que se encuentran; así se habla de frontera y límites terrestres, marítimos y
aéreos; denominaciones que responden a los respectivos espacios en que éstos se
hallan.
1.7.- EL TERRITORIO EN NUESTRAS CONSTITUCIONES ECUATORIANAS.-
Ofrecemos una revisión histórica de la comprensión territorial del país, determinada
en las Cartas Políticas que registra nuestra vida republicana.
CONSTITUCIÓN DE 1830: Art. 1.- Los Departamentos del Azuay, Guayas y Quito
quedan reunidos entre sí formando un solo cuerpo independiente con el nombre de
Estado del Ecuador.
Art. 6.- El territorio del Estado comprende los tres departamentos del Ecuador en
los límites del antiguo Reino de Quito.
CONSTITUCIÓN DE 1835: Art. 3.- El territorio de la República del Ecuador
comprende el de las provincias de Quito, Chimborazo, Imbabura, Guayaquil,
Manabí, Cuenca, Loja y el Archipiélago de Galápagos, cuya principal isla se conoce
con el nombre de Floreana, Sus límites se fijarán por una ley, de acuerdo con los
Estados limítrofes.
CONSTITUCIÓN DE 1843: Art. 1.- El territorio de la República del Ecuador,
compuesta de los Distritos de Quito, Guayas, y el Azuay, bajo la base de igualdad
de representación, comprende todas las provincias del antiguo Reino y Presidencia
de Quito, incluso el Archipiélago de Galápagos, cuya isla principal se conoce con el
nombre de Floreana. Los límites de esta República se fijarán definitivamente por
tratados públicos con las naciones vecinas.
CONSTITUCIÓN DE 1845: Art. 3.- El territorio de la República comprende
actualmente el de las provincias de Pichincha, Chimborazo, Imbabura, Guayaquil,
Manabí, Cuenca, Loja, y el Archipiélago de Galápagos, Sus límites se fijarán por
tratados que se celebren con los Estados limítrofes.
CONSTITUCIÓN DE 1851: Art, 3.- la República del Ecuador comprende todo el
territorio ecuatoriano, cuyos límites se fijarán definitivamente por tratados públicos
con las naciones vecinas, teniendo en consideración sus derechos anteriores y
presentes.
CONSTITUCIÓN DE 1852: Art. 3.- El territorio de la República comprende las
provincias que formaban la antigua Presidencia de Quito y el Archipiélago de
Galápagos. Sus límites se fijarán definitivamente por tratados que se celebren con
los Estados limítrofes.
CONSTITUCIÓN DE 1861: Art. 1.- La República del Ecuador se compone de todos
los ecuatorianos reunidos bajo un mismo pacto de asociación política. Su territorio
comprende el de las provincias que formaban la antigua Presidencia de Quito y el
Archipiélago de Galápagos. Los límites se fijarán definitivamente por tratados que
se estipulen con los Estados limítrofes.
CONSTITUCIÓN DE 1869: Art. 2.- El territorio del Ecuador comprende el de las
provincias que formaban la antigua Presidencia de Quito y el Archipiélago de
Galápagos. Los límites se fijarán definitivamente por tratados con los estados
vecinos.
CONSTITUCIÓN DE 1878: Art. 2.- El territorio de la República comprende el de las
provincias que formaban la antigua Presidencia de Quito y el Archipiélago de
Galápagos. Los límites con las naciones vecinas se fijarán definitivamente por
tratados.
CONSTITUCIÓN DE 1884: Art. 2.- (texto semejante al de la Constitución anterior).
CONSTITUCIÓN DE 1897: Art, 2,- El territorio de la Nación Ecuatoriana comprende
el de las provincias que formaban la antigua Presidencia de Quito y el del
Archipiélago de Colón, antes Galápagos. Los límites se fijarán definitivamente por
tratados con las naciones vecinas.
CONSTITUCIÓN DE 1906: Art. 2.- (texto semejante al de la Constitución anterior).
CONSTITUCIÓN DE 1929.- Art. 2.- (Fórmula equivalente que pretendía una mayor
precisión): "El territorio de la República comprende todas las provincias con que se
erigió la antigua Presidencia de Quito, y además, el Archipiélago de Colón, antes
Galápagos. Las fronteras aún no demarcadas definitivamente se fijarán por tratados
públicos u otros medios previstos en el Derecho Internacional"
Art. 5.- La República es unitaria, indivisible y autónoma; su territorio, inalienable. No
podrá celebrarse pacto alguno que afecte a su independencia,
Art.6.- El Estado Ecuatoriano reconoce el español como idioma nacional.
CONSTITUCIÓN DE 1938.- "...todas las provincias con que se erigió la antigua
Presidencia de Quito, y, además, el Archipiélago de Colón, antes Galápagos".
Incluye el mar territorial y la atmósfera que gravita sobre él y la tierra firme. Conserva
la declaración de 1929 sobre las fronteras aún no demarcadas.
Esta constitución no fue promulgada por el poder ejecutivo. Fue publicada en el
Diario "El Telégrafo", de Guayaquil, el 13 de enero de 1939, y en los Talleres de la
Imprenta Nacional en 1944.
CONSTITUCIÓN DE 1945: Art. 3.- El territorio del Estado, continental, e insular, es
inalienable e irreductible.
La soberanía se ejerce en el territorio nacional, el mar territorial y la atmósfera que
gravita sobre ellos.
CONSTITUCIÓN DE 1946: Art. 4.- El territorio nacional comprende, además de las
provincias continentales, situadas en la América del Sur, las islas adyacentes, el
Archipiélago de Colón o de Galápagos, el mar territorial, el subsuelo y la atmósfera
respectivas. El territorio nacional es inalienable y no se podrá celebrar pacto alguno
que afecte a su integridad o que menoscabe la soberanía nacional, sin perjuicio de
los deberes impuestos por la Comunidad Jurídica Internacional.
CONSTITUCIÓN DE 1967: Art. 6.- El territorio del estado es inalienable e
irreductible. Comprende el de la Real Audiencia de Quito con las modificaciones
introducidas por los tratados válidamente celebrados, las islas adyacentes, el
Archipiélago de Colón o Galápagos, el mar territorial, el subsuelo y el espacio aéreo
correspondiente.
CONSTITUCIÓN DE 1978: En el inciso quinto del Art.l de la Ley Fundamental
aprobada en Referéndum en 1978, se declaraba que: "El territorio es inalienable e
irreductible"; con la reforma que al mismo se introdujo posteriormente, se incorporó
texto parecido al de la Constitución precedente:
El territorio es inalienable e irreductible. Comprende el de la Real Audiencia
de Quito con las modificaciones introducidas por los tratados válidos, las
islas adyacentes, el Archipiélago de Colón o Galápagos, el mar territorial, el
subsuelo y el espacio suprayacente respectivo.
CONSTITUCIÓN DE 1998: Art. 2.- (encuéntrase el mismo tenor que en la anterior,
a excepción de las palabras Colón o).
CONSTITUCIÓN DEL 2008: Art. 4.- El territorio del Ecuador constituye una unidad
geográfica e histórica de dimensiones naturales, sociales y culturales, legado de
nuestros antepasados y pueblos ancestrales. Este territorio comprende el espacio
continental y marítimo, las islas adyacentes, el mar territorial, al Archipiélago de
Galápagos, el suelo, la plataforma submarina, el subsuelo y el espacio suprayacente
continental, insular y marítimo. Sus límites son los determinados por los tratados
vigentes.
El territorio del Ecuador es inalienable, irreductible e inviolable. Nadie atentará
contra la unidad territorial ni fomentará la secesión.
La capital del Ecuador es Quito.
El Estado ecuatoriano ejercerá derechos sobre los segmentos correspondientes de
la órbita sincrónica geoestacionaria, los espacios marítimos y la Antártida.