SILOGISMOS
Sucn. Belaval v. Acosta
1. Según el Código Civil de Puerto Rico y la jurisprudencia, una sucesión no tiene
personalidad jurídica propia; por lo tanto, para que una sucesión pueda demandar o ser
demandada, es necesario que se particularicen e individualicen los nombres de todos los
miembros que la componen. Además, cualquier fianza debe ser constituida a favor de los
demandantes individuales, no de la sucesión como tal.
2. En el caso de *Sucn. Belaval v. Acosta*, la demanda fue presentada en nombre de la
sucesión, sin individualizar los nombres de todos los miembros, y la fianza fue prestada a
favor de la sucesión en lugar de los miembros individuales. Además, no todos los miembros
fueron notificados.
3. Por lo tanto, la apelación es válida para ser desestimada, ya que no se cumplieron los
requisitos formales establecidos por el Código Civil de Puerto Rico, y la fianza prestada no
es válida al no haber sido otorgada a favor de todos los miembros de la sucesión.
Vda. de Delgado v. Boston Insurance (Transmisión de la causa de acción por
sufrimientos)
1. El Código Civil de Puerto Rico establece que los derechos patrimoniales del causante,
incluyendo el derecho a reclamar indemnización por daños y perjuicios extracontractuales
sufridos en vida, se transmiten a sus herederos si el causante no falleció instantáneamente.
2. En el caso de Ramón Delgado, el causante sufrió graves quemaduras y dolor durante
tres días antes de su fallecimiento, como resultado de la negligencia del dueño de la
lancha.
3. Por lo tanto, los herederos de Ramón Delgado tienen derecho a reclamar la
indemnización por los sufrimientos y angustias físicas y morales que experimentó el
causante antes de su muerte.
Sucn. Álvarez v. Secretario de Justicia (Transmisión de licencias por enfermedad)
1. El artículo 608 del Código Civil de Puerto Rico dispone que todos los bienes y derechos
patrimoniales del causante a la fecha de su muerte son transmisibles a sus herederos,
incluyendo licencias acumuladas por enfermedad.
2. En el caso del Lic. Gilberto Álvarez, al momento de su muerte tenía acumulada una
licencia por enfermedad equivalente a $17,739.35, la cual no fue utilizada.
3. **Conclusión**: Por lo tanto, los herederos del Lic. Gilberto Álvarez tienen derecho a
recibir el pago de la licencia por enfermedad acumulada como parte de la herencia.
Sucn. Pacheco v. Eastern Medical (Reclamación por lucro cesante y sufrimientos
del fallecido)
1. El Tribunal Supremo de Puerto Rico establece que la reclamación por sufrimientos del
fallecido es un bien patrimonial que puede ser heredado por los herederos, pero la
reclamación por lucro cesante no se hereda, ya que cada reclamante debe demostrar
dependencia económica del fallecido.
2. En el caso de la señora Carmen Astacio, aunque estaba divorciada del señor Pacheco al
momento de su muerte, alegó haber sufrido daños propios y dependencia económica del
fallecido.
3. Por lo tanto, la señora Astacio puede reclamar sus propios sufrimientos y, si prueba
dependencia económica, puede reclamar su propio lucro cesante, pero no puede heredar el
lucro cesante del señor Pacheco, ya que esta reclamación no es transmisible.
Pate v. U.S.A. (Reclamación por menoscabo del potencial de generar ingresos)
1. El Tribunal Supremo de Puerto Rico establece que el menoscabo del potencial de generar
ingresos, como el lucro cesante, no es transmisible a los herederos si no existía una
dependencia económica del fallecido al momento de su muerte. Además, las reclamaciones
por lucro cesante requieren prueba de ingresos previos y la razonable probabilidad de
haber continuado obteniendo dichos ingresos.
2. En el caso de los progenitores del infante fallecido, no se pudo probar que ellos
dependieran económicamente del bebé, ni se pudo demostrar ingresos previos o
probabilidad de ingresos futuros.
3. Por lo tanto, los padres del bebé no tienen una causa de acción válida por menoscabo
del potencial de generar ingresos ni por lucro cesante, ya que no existía dependencia
económica y la reclamación por menoscabo no es transmisible.
Vda. de Alonso v. Cruz Batiz (El importe de la póliza de seguro de vida NO forma
parte del caudal relicto)
1. Según la jurisprudencia y el Código de Comercio de Puerto Rico, el importe de una póliza
de seguro de vida no forma parte del caudal relicto, ya que el derecho del beneficiario se
deriva de un contrato independiente, y no de los bienes, derechos u obligaciones del
causante.
2. En el caso del Sr. Alonso, tanto su madre como los hijos del primer matrimonio
reclamaron el pago del seguro, alegando que formaba parte del caudal relicto.
3. Por lo tanto, el importe de la póliza de seguro de vida del Sr. Alonso no forma parte del
caudal relicto, y el derecho de la beneficiaria (su esposa) es independiente y superior a
cualquier reclamación de los herederos legítimos.
Vélez Rivera v. Bristol Myers Squibb (El estado no puede cobrar deuda
contributiva contra importe de seguro de vida)
1. El Tribunal Supremo de Puerto Rico establece que el derecho del beneficiario de una
póliza de seguro de vida es independiente y se antepone a las reclamaciones de los
acreedores, incluidos el Estado y sus reclamaciones por deudas contributivas, ya que el
producto del seguro no forma parte del caudal relicto.
2. En el caso del Sr. Malavé Vélez, el Departamento de Hacienda intentó embargar los
fondos del seguro de vida para cobrar una deuda contributiva del fallecido, pero la madre
del Sr. Malavé Vélez era la única beneficiaria de la póliza.
3. Por lo tanto, el Estado no puede embargar los fondos del seguro de vida, ya que estos no
forman parte del caudal relicto y los derechos del beneficiario son superiores a las
reclamaciones del Estado.
E.L.A. v. Rodríguez Santana (Extinción de la pena de restitución por muerte del
penado)
1. Según el Código Penal de Puerto Rico, las penas se extinguen con la muerte del penado,
incluidas las penas de restitución, que no son transmisibles a los herederos del penado.
2. En el caso de Juan Rodríguez Santana, se le impuso una pena de restitución de $77,000,
pero falleció durante la pendencia del litigio, y el Estado intentó enmendar la demanda
para incluir a la sucesión del penado.
3. Por lo tanto, la pena de restitución impuesta a Rodríguez Santana se extingue con su
muerte y no puede ser reclamada ni transmitida a sus herederos, lo que justifica la
desestimación de la demanda presentada por el Estado.
Rola v. Sucn. Hernández (Efectos de la cesión de la cuota hereditaria)
1. Según la jurisprudencia de Puerto Rico, cuando un heredero cede su cuota hereditaria a
un tercero, el adquirente de los derechos y acciones asume las cargas y deudas que forman
parte de la herencia, pero los herederos originales no pierden su responsabilidad frente a
los acreedores del causante.
2. En el caso de los miembros de la sucesión Hernández, cedieron sus derechos y acciones
a un tercero, y los acreedores del causante intentaron reclamar las deudas de la herencia.
3. Por lo tanto, el adquirente de la cuota hereditaria asume las cargas de la herencia, pero
los herederos originales mantienen su responsabilidad frente a los acreedores del causante,
quienes pueden seguir reclamando las deudas a los herederos cedentes.
Vega Montoya v. Registrador (Impedimento para vender cuota sobre bien
específico antes de la partición)
1. Según la jurisprudencia y el Código Civil de Puerto Rico, los herederos son titulares de
una cuota en abstracto sobre todos los bienes del caudal relicto, no sobre bienes
específicos, hasta que se realice la partición. No se pueden enajenar participaciones
específicas de un bien del caudal sin la partición previa, ni sin el consentimiento de todos
los herederos.
2. En el caso de Vega Montoya, ella intentó inscribir una cesión de derechos y acciones
hereditarias sobre un bien inmueble específico del caudal sin que se hubiera hecho la
partición y sin el consentimiento de los otros herederos.
3. Por lo tanto, Vega Montoya no puede enajenar o inscribir una cuota específica sobre el
bien inmueble hasta que se realice la partición formal con el consentimiento de todos los
herederos.
Calimano v. Calimano (Derecho de representación en la sucesión testada)
1. Conforme al Código Civil de Puerto Rico de 1930, el derecho de representación solo
aplicaba en las sucesiones intestadas, no en las sucesiones testamentarias, salvo
disposición expresa del testador. Si el heredero voluntario fallece antes que el testador, no
transmite derechos a sus descendientes en la sucesión testada.
2. En el caso de Fernando Calimano, el testador instituyó a sus hermanos como herederos
sustitutos de su madre, pero no hizo disposición alguna en el testamento que incluyera a
los sobrinos en caso de que el hermano Enrique falleciera antes que él.
3. Por lo tanto, los hijos de Enrique no tienen derecho a heredar en virtud del derecho de
representación, ya que el testador no los incluyó en el testamento, y la porción que le
habría correspondido a Enrique acrece a la única heredera testamentaria, Amalia.
Romero v. Ruiz (Límites del derecho de representación)
1. Según la jurisprudencia y el Código Civil de Puerto Rico, el derecho de representación
tiene lugar solo en la línea descendente del causante y en favor de colaterales preferentes
(hijos de hermanos), pero no se extiende más allá del tercer grado de consanguinidad en la
línea colateral.
2. En el caso de Doña Josefa Ruiz Córdoba, el demandante, Juan Bautista Romero, estaba
en el quinto grado de consanguinidad (hijo de una prima) y los herederos declarados eran
primos hermanos de la causante, en cuarto grado.
3. Por lo tanto, Juan Bautista Romero no tiene derecho a heredar por derecho de
representación, ya que no está dentro de los colaterales preferentes, y los primos
hermanos en el cuarto grado excluyen a los herederos en grados más lejanos.
Colón v. Registrador (Invalidez del testamento mancomunado en Puerto Rico)
1. Según el Código Civil de Puerto Rico, los testamentos mancomunados no son válidos en
Puerto Rico, y cualquier disposición contraria a las leyes de Puerto Rico hecha fuera del
territorio con la intención de eludir la legislación local es inválida.
2. En el caso de Frans Alfred Hammer y Edith Pauline Hammer, el testamento
mancomunado otorgado en Saint Thomas fue presentado en Puerto Rico para inscribir una
propiedad inmueble.
3. Por lo tanto, el testamento mancomunado es inválido en Puerto Rico y no puede
transmitir derechos sobre bienes inmuebles en la isla, lo que justifica la denegación de la
inscripción por el registrador.
Jiménez v. Jiménez (Capacidad para testar)
1. El Código Civil de Puerto Rico presume que toda persona está en pleno uso de sus
facultades mentales para otorgar testamento, a menos que se demuestre lo contrario con
evidencia clara y contundente. Un testamento no puede ser anulado basándose en
suposiciones o pruebas insuficientes.
2. En el caso de Pilar Jiménez, sus sobrinos impugnaron el testamento alegando
incapacidad mental, pero no presentaron pruebas concluyentes de que ella no estaba en su
cabal juicio al momento de otorgar el testamento.
3. Por lo tanto, el testamento es válido, ya que no se pudo demostrar que Pilar Jiménez
carecía de capacidad mental al momento de otorgarlo, y la presunción de capacidad no fue
derrotada.
Rivera Pitre v. Galarza (Idoneidad de testigos y "lugar de otorgamiento")
[Link]ún la jurisprudencia de Puerto Rico, los testigos instrumentales en un testamento
deben ser mayores de edad, capaces de leer y escribir, y no estar impedidos por ninguna
de las prohibiciones establecidas en la ley. No es necesario que los testigos sean vecinos
del municipio donde se otorga el testamento, siempre que residan en Puerto Rico y
conozcan al testador.
2. En el caso de Flores Rivera Mercado, los testigos instrumentales eran residentes de San
Sebastián y no del municipio donde se otorgó el testamento, pero conocían al testador.
3. Por lo tanto, el testamento es válido, ya que los testigos cumplían con los requisitos
legales, y no era necesario que fueran vecinos del municipio donde se otorgó el
testamento.
In Re Luis A. Rivera Vázquez (Idoneidad de testigos instrumentales y parentesco
con legatario)
1. El Código Civil y la Ley Notarial de Puerto Rico prohíben que los parientes dentro del
cuarto grado de consanguinidad de un legatario sirvan como testigos instrumentales en un
testamento.
2. En el caso del licenciado Luis A. Rivera Vázquez, los testigos instrumentales eran
parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad del legatario.
3. Por lo tanto, el testamento es nulo, y el licenciado Rivera Vázquez fue sancionado por no
cumplir con los requisitos legales sobre la idoneidad de los testigos instrumentales.
In Re Barney López (Omisión de constatar que los testigos instrumentales
conocían al testador)
1. Según la Ley Notarial de Puerto Rico, el notario debe consignar en el testamento que los
testigos instrumentales conocen al testador. La omisión de este requisito no anula
automáticamente el testamento, pero constituye una falta del notario.
2. En el caso del notario Barney López, este no hizo constar en el testamento que los
testigos instrumentales conocían al testador.
3. Por lo tanto, el testamento no es nulo, pero el notario Barney López está sujeto a
sanciones por incumplir con el requisito de consignar que los testigos conocían al testador.
Rodríguez Sardenga v. Soto (Formalidades; dación de fe)
1. El notario debe dar fe de la capacidad legal del testador para otorgar testamento, y
todas las formalidades del testamento deben cumplirse estrictamente, incluyendo la
expresión de la hora y la lectura en voz alta.
2. En el caso de Miguel Ángel Rodríguez Moreno, el notario no cumplió con la dación de fe
de la capacidad legal del testador de manera adecuada, y no se cumplió correctamente con
la lectura en voz alta ni con la indicación de la hora.
3. Por lo tanto, el testamento es nulo debido a la falta de cumplimiento con las
formalidades exigidas por la ley, lo que invalida el testamento por defecto en la dación de
fe y otras formalidades.
In Re Medina (Unidad de acto)
1. El Código Civil de Puerto Rico exige que todas las formalidades de un testamento se
realicen en un solo acto sin interrupción, y la firma del testador es indispensable para su
validez.
2. En el caso de Pancracio Sánchez, el testador no firmó el testamento debido a una
interrupción en el acto de otorgamiento, lo que rompió la unidad de acto requerida.
3. Por lo tanto, el testamento es nulo porque no se cumplió con el requisito de unidad de
acto y no se obtuvo la firma del testador, lo cual es un requisito esencial para su validez.
In Re Irlanda Pérez (Cumplimiento de requisitos formales del Código Civil y la Ley
Notarial)
1. El testamento abierto debe cumplir con los requisitos formales establecidos por el
Código Civil y la Ley Notarial, como la inclusión de la fecha escrita en palabras y la fe
expresa de la unidad de acto.
2. En el caso del notario Irlanda Pérez, no se consignó correctamente la fecha en palabras y
no se dio fe expresa de la unidad de acto.
3. Por lo tanto, el testamento otorgado es nulo debido a las deficiencias formales que no
pueden ser subsanadas, lo que infringe los requisitos sustantivos del testamento.
In Re Mesonero Hernández (Cumplimiento de requisitos formales del Código Civil
y la Ley Notarial)
1. La omisión de la firma del notario o de los otorgantes en un testamento es una causa de
nulidad que no puede subsanarse, y debe otorgarse un nuevo testamento.
2. En el caso del notario Mesonero Hernández, el testamento carecía de la firma del notario,
lo que constituye un defecto formal grave.
3. Por lo tanto, el testamento es nulo debido a la ausencia de la firma del notario, y la única
solución es otorgar un nuevo testamento.
In Re Danitza Santiago Ortiz (Radicación tardía de la notificación de testamento)
1. La Ley Notarial de Puerto Rico exige que los testamentos sean notificados a la Oficina de
Inspección de Notarías (ODIN) dentro de un plazo específico para asegurar su validez y
evitar perjuicios.
2. En el caso de la licenciada Danitza Santiago Ortiz, la notificación de varios testamentos y
poderes fue realizada fuera del plazo requerido por la ley.
3. Por lo tanto, la licenciada Santiago Ortiz fue suspendida del ejercicio de la notaría debido
a su incumplimiento con los plazos de notificación exigidos por la ley, lo que constituye una
falta grave.
García Colón v. Sucesión González (Reclamación contra notario autorizante si
testamento es declarado nulo)
1. Un notario no es automáticamente responsable si un testamento es declarado nulo, a
menos que la nulidad se deba a malicia, negligencia o ignorancia inexcusable.
2. En el caso del licenciado Montañez Delerme, el testamento fue declarado nulo por un
error en la identificación de los testigos instrumentales, pero no se demostró negligencia o
mala fe por parte del notario.
3. Por lo tanto, el notario Montañez Delerme no es responsable automáticamente por la
nulidad del testamento, ya que no se probó que su actuación fuera negligente o maliciosa.
Rodríguez Sardenga v. Soto (Formalidades; dación de fe)
1. El notario debe dar fe de la capacidad legal del testador para otorgar testamento, y
todas las formalidades del testamento deben cumplirse estrictamente, incluyendo la
expresión de la hora y la lectura en voz alta.
2. En el caso de Miguel Ángel Rodríguez Moreno, el notario no cumplió con la dación de fe
de la capacidad legal del testador de manera adecuada, y no se cumplió correctamente con
la lectura en voz alta ni con la indicación de la hora.
3. Por lo tanto, el testamento es nulo debido a la falta de cumplimiento con las
formalidades exigidas por la ley, lo que invalida el testamento por defecto en la dación de
fe y otras formalidades.
In Re Medina (Unidad de acto)
1. El Código Civil de Puerto Rico exige que todas las formalidades de un testamento se
realicen en un solo acto sin interrupción, y la firma del testador es indispensable para su
validez.
2. En el caso de Pancracio Sánchez, el testador no firmó el testamento debido a una
interrupción en el acto de otorgamiento, lo que rompió la unidad de acto requerida.
3. Por lo tanto, el testamento es nulo porque no se cumplió con el requisito de unidad de
acto y no se obtuvo la firma del testador, lo cual es un requisito esencial para su validez.
In Re Irlanda Pérez (Cumplimiento de requisitos formales del Código Civil y la Ley
Notarial)
1. El testamento abierto debe cumplir con los requisitos formales establecidos por el
Código Civil y la Ley Notarial, como la inclusión de la fecha escrita en palabras y la fe
expresa de la unidad de acto.
2. En el caso del notario Irlanda Pérez, no se consignó correctamente la fecha en palabras y
no se dio fe expresa de la unidad de acto.
3. Por lo tanto, el testamento otorgado es nulo debido a las deficiencias formales que no
pueden ser subsanadas, lo que infringe los requisitos sustantivos del testamento.
In Re Mesonero Hernández (Cumplimiento de requisitos formales del Código Civil
y la Ley Notarial)
1. La omisión de la firma del notario o de los otorgantes en un testamento es una causa de
nulidad que no puede subsanarse, y debe otorgarse un nuevo testamento.
2. En el caso del notario Mesonero Hernández, el testamento carecía de la firma del notario,
lo que constituye un defecto formal grave.
3. Por lo tanto, el testamento es nulo debido a la ausencia de la firma del notario, y la única
solución es otorgar un nuevo testamento.
In Re Danitza Santiago Ortiz (Radicación tardía de la notificación de testamento)
1. La Ley Notarial de Puerto Rico exige que los testamentos sean notificados a la Oficina de
Inspección de Notarías (ODIN) dentro de un plazo específico para asegurar su validez y
evitar perjuicios.
2. En el caso de la licenciada Danitza Santiago Ortiz, la notificación de varios testamentos y
poderes fue realizada fuera del plazo requerido por la ley.
3. Por lo tanto, la licenciada Santiago Ortiz fue suspendida del ejercicio de la notaría debido
a su incumplimiento con los plazos de notificación exigidos por la ley, lo que constituye una
falta grave.
García Colón v. Sucesión González (Reclamación contra notario autorizante si
testamento es declarado nulo)
1. Un notario no es automáticamente responsable si un testamento es declarado nulo, a
menos que la nulidad se deba a malicia, negligencia o ignorancia inexcusable.
2. En el caso del licenciado Montañez Delerme, el testamento fue declarado nulo por un
error en la identificación de los testigos instrumentales, pero no se demostró negligencia o
mala fe por parte del notario.
3. Por lo tanto, el notario Montañez Delerme no es responsable automáticamente por la
nulidad del testamento, ya que no se probó que su actuación fuera negligente o maliciosa.
Ortiz v. Bermúdez (1949) - Efecto de error en el nombre del heredero
1. La ley presume que el testador está en perfecta lucidez mental al momento de otorgar el
testamento, y un error en el nombre de un heredero no invalida el testamento si la persona
a quien se refiere es claramente identificable.
2. En el caso, el testador cometió un error al proporcionar el segundo apellido de uno de
sus hijos, pero este error no fue suficiente para demostrar falta de capacidad mental o que
el testamento fuera inválido.
3. Por lo tanto, el testamento es válido, ya que el error en el nombre no afectó la
identificación del heredero y no se demostró la insanidad mental del testador.
Gómez v. Gómez (1934) - Interpretación de testamento en forma epistolar
1. El testamento ológrafo en forma epistolar puede ser válido si refleja la intención clara del
testador, aunque no se mencionen específicamente cantidades o detalles exactos.
2. En el caso, el testador expresó su deseo de que "lo suyo" fuera para sus hermanos, pero
no especificó una cantidad exacta para una tercera persona (Ana María Matos), lo que fue
impugnado por los sobrinos.
3. Por lo tanto, el testamento es válido para los hermanos, ya que la intención del testador
era clara, y la falta de una cantidad específica no invalida la disposición hacia Ana María
Matos.
Herederos de Margarita Collazo Félix v. Registrador (2007) - No designación
nominal del heredero sustituto
1. La designación de herederos sustitutos no requiere identificación nominal si se puede
identificar claramente la relación de parentesco o la circunstancia del designado.
2. En el caso, Margarita Collazo Félix designó a los hijos de sus hermanos como herederos
sustitutos sin nombrarlos específicamente por nombre y apellido.
3. Por lo tanto, la designación es válida, ya que la identificación por parentesco es
suficiente, sin necesidad de una identificación nominal.
Díaz Lamoutte v. Luciano (1962) - Sustitución fideicomisaria sujeta a condición
suspensiva
1. Una sustitución fideicomisaria está sujeta a la condición suspensiva de que ciertos
eventos ocurran antes de que los beneficiarios adquieran derechos sobre los bienes.
2. En el caso, los nietos del testador no adquirieron derechos inmediatos sobre los bienes
porque las condiciones suspensivas (muerte del hijo del testador y no segundas nupcias de
la viuda) no se cumplieron al momento de la muerte del testador.
3. Por lo tanto, los nietos no adquirieron ningún derecho sobre los bienes del testador al
momento de su fallecimiento, ya que las condiciones suspensivas no se habían cumplido.
Huelva v. Clivillés (1916) - Requisitos para la sustitución directa o vulgar
1. La sustitución directa o vulgar opera en caso de premoriencia, repudiación o incapacidad
del heredero designado.
2. En el caso, uno de los hijos del testador falleció después que el testador pero antes de
cumplir 14 años, sin que se haya previsto una sustitución en ese caso.
3. Por lo tanto, el hijo heredó a su padre fallecido, y con la muerte del hijo, la madre se
convirtió en la única heredera.
Narváez Cruz v. Registrador (2002) - Legado de cosa específica
1. El legatario de una cosa específica adquiere su propiedad desde la muerte del testador,
pero no puede ocuparla hasta que se realice la entrega formal y se salden las deudas y
legítimas.
2. En el caso, la entrega del legado de un bien inmueble a uno de los herederos lesionaba
las legítimas de los demás coherederos y no contaba con el consentimiento de todos.
3. Por lo tanto, la inscripción del legado fue correctamente denegada por el registrador
hasta que se resuelvan las legítimas de los coherederos.
Rodríguez v. Sucesión Rodríguez (1990) - Colación e imputación de liberalidades
1. Las liberalidades hechas por el causante a los herederos forzosos en vida deben ser
colacionadas al caudal hereditario para asegurar una distribución equitativa.
2. En el caso, la viuda y las hijas del segundo matrimonio del causante alegaron que ciertas
cuentas de ahorro y acciones no debían ser incluidas en el caudal relicto porque habían
sido designadas a beneficiarios mediante una tarjeta testamentaria.
3. Por lo tanto, el tribunal debe celebrar una vista para determinar si las cuentas y acciones
deben ser colacionadas, dado que no cumplen con las formalidades testamentarias
tradicionales, pero pueden considerarse donaciones mortis causa.
Torre Ginés v. E.L.A. (1987) - Legado parciario
1. El testador puede legar una porción alícuota de su herencia, pero si el legado excede el
tercio de libre disposición, se reducirá a petición de los herederos forzosos.
2. En el caso, el testador dejó un bien inmueble a su hija Rixie, pero este excedía el tercio
de libre disposición y afectaba las legítimas de los demás herederos.
3. Por lo tanto, el legado a la hija Rixie debe reducirse en proporción para proteger las
legítimas de los demás herederos, conforme a la intención del testador.
Fernández Marrero v. Fernández González (2000) - Acrecimiento y legado
parciario
1. El acrecimiento no procede en legados parciarios si la disposición testamentaria se
refiere a una cuota del caudal y no a un llamamiento a título de heredero.
2. En el caso, el testador dispuso que su esposa recibiera una parte del tercio de libre
disposición, pero no la instituyó como heredera.
3. Por lo tanto, el legado a la esposa es un legado parciario y no una institución de
heredero, lo que impide el derecho de acrecer en este caso.
Torres v. Torres (2008) - Distinción entre llamamiento de heredero y legatario
1. La distinción entre heredero y legatario depende de si el llamamiento es a la
universalidad de la herencia o a un bien específico.
2. En el caso, el testador dispuso que su hija recibiera una finca como parte de su
participación hereditaria, pero luego suscribió un contrato de opción de venta sobre la
finca.
3. Por lo tanto, la hija fue llamada como heredera y no como legataria, y el producto de la
venta de la finca debe ser distribuido entre los herederos conforme a las disposiciones
testamentarias.