Cuidados en Traqueostomía Pediátrica
Cuidados en Traqueostomía Pediátrica
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ANALES PEDIATRÍA
DE NEUMOLOGÍA PEDIÁTRICA
de Principat d'Andorra, 6-8 de mayo de 2010
de
Publicación Oficial
de la Asociación Española
de Pediatría (A.E.P.)
www.elsevier.es/anpediatr
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que, en la actualidad, se asocian con esta técnica. No obs- Por tanto, en el momento actual, y aunque parece existir
tante, antes de procederse a su indicación, la mayor mor- una percepción general de que los riesgos de esta técnica no
bilidad en niños, principalmente por complicaciones son superiores a los beneficios proporcionados por ésta 20, su
tardías, obliga a una reflexión individualizada de cada pa- indicación exige un planteamiento sosegado e individualiza-
ciente. En caso de ventilación prolongada, hoy día la indi- do, en función de la clínica y los hallazgos endoscópicos,
cación más importante para esta técnica 7,8,10-13. Hay muchos frente al de una decisión precipitada. Una excepción a estas
argumentos a favor de la misma, la mayoría de ellos extra- consideraciones serían los pacientes en los que aún debe
polados de los pacientes adultos: mayor seguridad de la vía practicarse una TQT de urgencia, como los casos de trauma-
aérea, comodidad para el paciente, facilidad para el des- tismo laríngeo, facial, quemaduras graves o anomalías con-
tete de la ventilación y disminución del riesgo de daño la- génitas graves de la vía aérea superior 8,13,21.
ríngeo por la presencia continuada de un tubo endotraqueal.
Pero a pesar de continuar siendo una práctica frecuente, Selección de la cánula
no hay estudios diseñados en pediatría que evidencien
cuándo y por qué sería el momento adecuado, publicándo- Existen en la actualidad, cánulas de TQT de diferentes ta-
se en distintas casuísticas medias tan dispersas como 50 y maños y características, producidas por diferentes fabri-
180 días antes de decidir una TQT; es decir, sigue sin defi- cantes —principalmente Shiley®, Portex® y Bivona®—, que
nirse en la actualidad el tiempo límite para la transición a permiten adaptarse a diferentes necesidades según la
la misma 15. A los que la proponen argumentando su buen edad y la patología de base del niño. Conocer estas posibi-
cociente riesgo/beneficio, se les podría replicar si no es el lidades y diferencias, facilita la resolución de los proble-
mejor coste-efectividad de un paciente traqueostomizado mas más frecuentes que se presentarán durante el
—menor necesidad de monitorización, de personal, de se- seguimiento.
dación, alta más precoz en UCI etc.—, lo que realmente les
inclina hacia su realización; además, el continuo desarro- Componentes
llo e implantación de la ventilación no invasiva en el pa- En líneas generales, las utilizadas en niños tienen sólo
ciente pediátrico dependiente de ventilación prolongada, 2 componentes, un tubo externo y una guía o mandril para
está surgiendo como un nuevo factor que influye notable- su introducción. El tubo externo se encuentra en contacto
mente en la decisión final de traqueostomizar o no, en fun- directo con la pared traqueal provisto de un soporte trans-
ción de la experiencia adquirida por cada institución con versal exterior que le permite mantenerse en su lugar, con
esta nueva forma de ventilar 16,17. En caso de obstrucción 2 orificios laterales para su fijación con lazos alrededor del
de las vías aéreas, existen también nuevas opciones que cuello (fig. 2). En el extremo proximal exterior, hay un adap-
deberían influir en el declinar progresivo de esta técnica; tador universal de 15 mm para su conexión a una bolsa de
podrían citarse la intubación fibrobroncoscópica en caso ventilación manual o a la tubuladura del ventilador. En el
de vía aérea difícil, las nuevas posibilidades terapéuticas caso de niños adolescentes, puede ser útil contar con una
para problemas estenóticos (fig. 1) —incluso en un solo cánula de doble luz, es decir, provista de un segundo tubo
procedimiento— que ofrece la broncoscopia intervencio- interno que puede retirarse, para facilitar la aspiración de
nista— láser, electrocauterio, asa de diatermia, prótesis— secreciones y la limpieza, mientras el tubo externo perma-
o el desarrollo de nuevas técnicas quirúrgicas nece en la tráquea; su utilización conlleva la disminución
laringotraqueales, que permiten la resolución de anoma- del flujo aéreo comparado con el de una cánula de simple
lías antes sólo subsidiarias de TQT 18,19. luz con el mismo diámetro externo.
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Sujeción de la cánula
Dotación de material y aprendizaje de técnicas Su enseñanza y aprendizaje es particularmente importante
específicas para el cuidado de la TQT para la prevención de una decanulación accidental, causa
principal de muerte en niños 3,4,25. Aunque existen diferentes
Aspiración de secreciones posibilidades, la opción más segura y recomendada en niños
La obstrucción de la cánula es una de las complicaciones son cintas de tela, proporcionadas por el propio fabricante,
más frecuentes, de particular gravedad en el niño de me- introducidas por los orificios laterales del soporte transver-
nor edad por el menor tamaño de las cánulas utilizadas. Los sal de la cánula y anudadas con un nudo triple a la parte
padres deben ser provistos de 2 bombas de aspiración; una lateral del cuello. Las cintas deben estar lo suficientemente
de ellas fija, provista de manómetro para ajuste de la pre- apretadas para prevenir una decanulación accidental, pero
sión de succión y equipado con una botella fácilmente re- también lo suficientemente sueltas para permitir un cambio
cambiable y lo suficientemente grande para almacenar el en el tamaño del cuello con la risa, la alimentación o el
volumen de succión de 1 día. La segunda de ellas, debería llanto. La tensión correcta se logra cuando un dedo puede
ser portátil, con batería y tiempo de autonomía considera- introducirse y deslizarse, debajo de la cinta, sin forzar de-
ble, de bajo peso y equipada con un mecanismo valvular trás del cuello en flexión 26,27.
que impida el derrame de las secreciones en el motor du-
rante el transporte. Con respecto a las sondas de aspira- Cambio de la cánula
ción, las mejores son las marcadas longitudinalmente para Aunque en líneas generales el recambio de la cánula suele
controlar la inserción de la profundidad —no debería sobre- realizarse en el hospital, ningún cuidador debería asumir el
pasarse la punta de la cánula— y las provistas de orificios, cuidado domiciliario de un niño con TQT sin estar instruido
tanto en el extremo final como en los laterales, para acla- en el cambio de ésta, ya que puede resultar de urgencia
rar secreciones tanto de la punta como de los alrededores vital en caso de decanulación accidental. El niño debe estar
del tubo. Para la aspiración a demanda por presencia de en decúbito supino con hiperextensión cervical, siendo
secreciones abundantes, deben utilizarse las sondas de ma- aconsejable ajustar un rodillo bajo los hombros para lograr
yor tamaño posible (un 75 % del diámetro de la cánula) una ligera hiperextensión del cuello; después de proceder a
mientras que para la aspiración rutinaria puede ser sufi- la aspiración previa de las secreciones, deben cortarse las
ciente con un 50 %. cintas de sujeción al cuello, desinflar el balón, si lo tenía, y
El método de aspiración apropiado es introducir la sonda retirar la cánula antigua; tras una rápida limpieza del esto-
a través de la cánula, avanzándola y girándola entre los ma con gasa, se debe introducir la nueva cánula provista de
dedos tanto como sea posible, para aclarar las secreciones guía, suavemente, siguiendo la curvatura de ésta y una vez
de la pared interna de la cánula, aplicando una presión en- introducida en su totalidad, retirarse la guía de forma in-
tre 80 y 100 mmHg, con una duración de menos de 5 s para mediata. Siempre debe estar disponible una cánula de un
la prevención de atelectasias. Debe tenerse en cuenta que número inferior a la prescrita, por si una posible estenosis
no es preciso ventilar con bolsa antes de aspirar, evitando del estoma impidiera su introducción. La colocación de una
así la introducción más profunda de las secreciones; tampo- gasa bajo la nueva cánula protege la piel de la lesión de
co es necesario instilar, por sistema, suero salino si hay se- decúbito.
creciones presentes en la cánula; de hecho, la instilación Mientras que hay un acuerdo generalizado en que el pri-
de salino puede tener un efecto negativo al bañar de secre- mer cambio de cánula se efectúe por el propio ORL a la se-
ciones la periferia del pulmón, incrementando la resisten- mana de la intervención para la evaluación simultánea del
cia de las vías aéreas y disminuyendo la SaO 2. Si no hay estoma, las recomendaciones para la frecuencia de los cam-
secreciones presentes en la cánula, puede instilarse una bios posteriores son inciertas, pudiendo existir cierta varia-
solución de salino estéril para provocar la tos, la cual favo- bilidad en función del tipo de material. El tiempo
rece el transporte de secreciones desde la periferia de las aconsejado por los fabricantes y las normativas suele ser
vías aéreas hacia la cánula. En el domicilio, la aspiración se cada 30 días, si bien podría ser variable según el tipo de
realizará con técnica limpia, es decir, lavado de manos, material. En el caso de material plástico, pasado este tiem-
guantes desechables y sondas limpias; éstas deben lavarse po se ha demostrado, en un 95 % de los casos, la degradación
con agua jabonosa y aclararse, sumergiéndolas posterior- de las cadenas poliméricas por la presencia de metabolitos
mente en una solución desinfectante, enjuagarse por den- procedentes de la colonización bacteriana —biofilm— moti-
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te, el conector universal de 15 mm puede ser Traumatismos secundarios a cánulas con balón
independiente de la cánula, proporcionando mayor comodi-
dad. Si la posición de la cánula no logra ser concéntrica y La insuflación del balón puede realizarse con aire o líquido.
colinear con la tráquea, se pueden producir notables com- Hoy día los manguitos empleados —baja presión y elevado
plicaciones, como disfagia, debido a la obstrucción esofági- volumen— minimizan el riesgo de traumatismo de la vía
ca producida por la presión, oclusión parcial del tubo de aérea, pero incluso con estos modernos materiales deben
TQT por la pared traqueal, erosión de la pared traqueal o monitorizarse la presión y el volumen del balón para conse-
fístula traqueoesofágica, entre otras. La adecuada posición guir un sellado óptimo sin producir isquemia en la mucosa
de la cánula debe comprobarse con radiografía de tórax, TC de la vía aérea; la presión recomendada para minimizar el
cervical coronal y/o reconstrucción o endoscopia de la vía daño traqueal debe ser menor de 20 cmH2O 14,22, y siempre
aérea. inferior al diámetro máximo de la tráquea, proceder que
asegura una adecuada perfusión del epitelio de la vía aérea,
Obstrucción de la cánula por secreciones espesas ya que hay riesgo de necrosis de éste. Es aconsejable, ade-
o infectadas más, el desinflado periódico —al menos 2 veces al día— y
durante todo el día en aquellos pacientes que sólo precisan
Es particularmente frecuente, habiéndose descrito en un ventilación nocturna.
14 % en niños mayores de 1 año y hasta en un 72 % en recién
nacidos y prematuros, siendo, además, la principal causa Tejido de granulación
de muerte 2-5,30. Puede deberse a varias causas, entre las
que destacan la falta de una aspiración rutinaria eficaz o la Se produce como consecuencia de la inflamación y erosión
inadecuada humidificación domiciliaria; la preservación de de la mucosa traqueal. Es un hecho tan frecuente (superior
la humedad y del calentamiento necesario del aire inspira- al 40 % de los pacientes) que algunos autores no lo conside-
do puede lograrse con humidificadores pasivos, también ran complicación salvo que sea sintomático, es decir, que
llamados narices artificiales (fig. 3); estos dispositivos cap- origine sangrado, obstrucción de la cánula o de la vía
tan calor y humedad durante la exhalación y lo reliberan, aérea, interferencia con el recambio de la cánula, impedi-
parcialmente, durante la inspiración, al mismo tiempo que mento de la fonación o de la decanulación 3,10,25. En estos
previenen la aspiración de cuerpos extraños 1,14,25-27. Están casos, se precisa la eliminación del mismo, preferente-
disponibles en el mercado diferentes tamaños en función mente con técnicas de broncoscopia intervencionista (lá-
de los distintos volúmenes tidal del niño, en cuya elección ser o electocauterio) (fig. 4). La incidencia parece ser
influirá también la necesidad de requerimientos especiales superior en lactantes y niños pequeños, en pretérminos y
como la dependencia de O 2. Los humidificadores pasivos en las TQT de urgencia. La cánula fenestrada estándar es
deben reemplazarse cada 24 h, o tanto como sea necesa- especialmente proclive al desarrollo de granulación en la
rio, para impedir el acúmulo de las secreciones. Finalmen- zona de fenestración, ya que la sonda de aspiración puede
te, a pesar de la traqueítis crónica por colonización introducirse por ella y dañar la pared posterior traqueal.
bacteriana habitual —S. aureus, H. influenzae, P. aerugi- La comercialización actual de cánulas fenestradas, con
nosa—, la antibioterapia sólo está indicada ante la eviden- 4-8 pequeños orificios a lo largo de la punta de la vaina,
cia de signos de infección (cambios en la coloración, puede minimizar el riesgo de erosión. La prevención de las
viscosidad u olor de las secreciones) asociados o no a sínto- recurrencias requiere no sólo un cambio frecuente de la
mas sistémicos 3. cánula, sino la sustitución por otra mejor adaptada a la
morfología de la vía aérea del niño. Hoy día las principales
empresas fabricantes pueden realizar diseños específicos
para un determinado paciente, si bien los costes se enca-
recen considerablemente 1,14,22.
Hemoptisis
Hoy día, el sangrado por la cánula de TQT es la principal
causa de hemoptisis en niños. No resulta una complicación
infrecuente si se tiene en cuenta la alta incidencia de irrita-
ción traqueal producida, bien por el traumatismo de la pro-
pia cánula, bien por la aspiración inadecuada de la misma o
por la infección concomitante. Debe evitarse con una buena
higiene, apropiada humidificación, una selección individua-
lizada del tamaño y diámetro de la cánula, y una aspiración
superficial de la misma, sin exceder 0,5 cm de la punta de la
misma. La fístula entre la pared anterior derecha de la trá-
Figura 4 Visión subglótica obtenida con broncoscopia flexible quea y la arteria innominada, se ha descrito tanto como
por abordaje nasal en un niño de 4 años de edad portador de complicación precoz (técnica operatoria) como tardía (ero-
TQT por enfermedad pulmonar crónica. Se objetiva tejido de sión de la pared arterial por traumatismo) ocasionando una
granulación situado sobre el extremo proximal de la cánula, hemoptisis grave con mortalidad superior al 80 % 13. En cual-
con obstrucción de la luz traqueal. Fue resuelto con láser CO2 a quier caso, la constatación de hemoptisis es indicativa de
través de broncoscopio rígido. una broncoscopia exploradora.
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la presencia de los equipos y alarmas, etc. Aunque algunas vas técnicas como la broncoscopia flexible para pacientes
instituciones disponen de un equipo sanitario de apoyo fa- con intubación difícil, la implantación progresiva de ventila-
miliar —hospitalización domiciliaria—, éste no suele llegar a ción no invasiva y las nuevas técnicas de repermeabilización
todos los domicilios, es de implantación heterogénea y, en de las vías aéreas endoscópicas o quirúrgicas, convierten a
cualquier caso, no cubre las 24 h del día. La carga emocio- la TQT no en un fin en sí misma sino en un procedimiento
nal y de presencia física que se impone a los padres suele que debe ser restringido y finalizado a la mayor brevedad,
conllevar la falta de rendimiento laboral o pérdida del tra- en función de la patología del niño.
bajo, contribuyendo tanto a la pérdida de la autoestima
como al déficit del presupuesto familiar, lo que dificulta,
aún más, la contratación de algún cuidador de apoyo 1,26,33. Bibliografía
Se ha publicado una frecuencia de reingreso del 63 % 29 en los
primeros meses del alta, y aunque los motivos son multifac- 1. Bjorling G. Long-term tracheostomy care: How to do it?
toriales, la necesidad de una prórroga para los padres influ- Breathe. 2009;5:205-13.
yó de forma notable en la decisión final del mismo. Para el 2. Ruggiero FP, Carr MM. Infant tracheotomy: results of a survey
niño mayorcito, la escolarización es otro reto; en la mayoría regarding technique. Arch Otolaryngol Head Neck Surg. 2008;
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de las ocasiones son rechazados por los centros escolares si
3. Carr MM, Poje CP, Kingston L, Kielma D, Heard C. Complications
no van acompañados por un cuidador sanitario o un familiar
in pediatric tracheostomies. Laryngoscope. 2001;111:1925-8.
que les exima de la responsabilidad de sus cuidados; ade- 4. Pereira KD, MacGregor AR, Mitchell RB. Complications of neo-
más, la deficiencia en la comunicación suele impactar en su natal tracheostomy: a 5- year review. Otolaryngol Head Neck
aprendizaje y en las relaciones con sus compañeros. Todo Surg. 2004;131:810-3.
ello motiva un aislamiento social, tanto del niño como de 5. Kremer B, Botos-Kremer AI, Eckel HE, Schlondorff G. Indica-
sus padres, que será motivo de nuevos conflictos 1,26,33,34. Por tions, Complications, and Surgical techniques for pediatric tra-
tanto, prorrogar injustificadamente una decanulación debe cheostomies — An update. J Pediatr Surg. 2002;37:1556-62.
ser motivo de reflexión para todos. 6. Midwinter KI, Carrie S, Bull PD. Pediatric Tracheostomy: Shef-
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Una vez decanulado el paciente, sigue requiriendo durante 8. Carron JD, Derkay CS, Strope GL, Nosonchuk JE, Darrow DH.
algún tiempo seguimiento y vigilancia, ya que tiene un ries- Pediatric tracheotomies: changing indications and outcomes.
go incrementado de aspiración y obstrucción de la vía aérea. Laryngoscope. 2000;110:1099-104.
Entre los factores a vigilar estará la deglución disfuncional y 9. Lewis CW, Carron JD, Perkins JA, Sie KCY, Feudtner C. Trache-
la disminución del reflejo de cierre larínge que contribuye otomy in pediatric patients. A national perspective. Arch
al riesgo de aspiración. Algunas decanulaciones fallan, in- Otolaryngol Head Neck Surg. 2003;129:523-9.
cluso a pesar de una valoración endoscópica con una vía 10. Graft JM, Montagnino BA, Hueckel R, McPherson ML. Pediatric
aérea aparentemente permeable, sin problemas neurológi- tracheostomies: a recent experience from one academic cen-
ter. Pediatr Crit Care Med. 2008;9:96-100.
cos o pulmonares obvios añadidos, por lo que ha sido deno-
11. Hadfield PJ, Lloyd-Faulconbridge RV, Almeyda J, Albert DM, Bai-
minado “pánico a la decanulación”, por ansiedad parental o
ley CM. The changing indications for paedaitric tracheostomy.
del propio niño. No obstante, es más probable que se deba a Int J Pediatr Otorhinolaryngol. 2003;67:7-10.
los cambios fisiológicos que ocurren tras la decanulación, tal 12. Alladi A, Rao S, Das K, Charles AR, D’Cruz AJ. Pediatric tracheos-
como el incremento del espacio muerto y el aumento del tomy: a 13-year experience. Pediatr Surg Int. 2004;20:695-8.
trabajo respiratorio. El niño deberá permanecer, por tanto, 13. Trachsel D, Hammer J. Indications for tracheostomy in children.
hospitalizado al menos 24 h 22. Ped Respir Rev. 2006;7:162-8.
Hasta un 40 % de los pacientes presentará una persistencia 14. Sherman JM, Davis S, Albamonte-Petick S, Chatburn RL, Fitton
de la fístula traqueocutánea, con una relación directamente C, Green C, et al. American Thoracic Society. Care of the child
proporcional tanto a la menor edad del niño en el momento with a chronic tracheostomy tube. Am J Resp Crit Care Med.
2000;161:297-308.
de la TQT como a la duración de la misma. Algunas técnicas
15. Fields AI. Pediatric tracheostomy: the great liberator or the last
quirúrgicas de TQT, como la starplastia, parece asociarse,
battlefield. Pediatr Crit Care Med. 2008;9:126-7.
también, a una mayor persistencia. Suele indicarse cirugía 16. Allen J. Pulmonary complications of neuromuscular disease: A
si la fístula no se ha cerrado espontáneamente a los 6 me- respiratory mechanics. Paediatr Respir Rew. 2010;11:18-23.
ses, debiendo tenerse en cuenta que una fístula persistente 17. Edwards EA, O’Toole M, Wallis C. Sending children home on tra-
podría ser una señal de que existe o persiste obstrucción cheostomy dependent ventilation: pitfalls and outcomes. Arch
subyacente de la vía aérea, por lo que requiere una explora- Dis Child. 2004;89:251-5.
ción broncoscópica previa antes del cierre definitivo 3-5. 18. Donato L, Litzler S, Schwartz E, Tran TMH. Bronchoscopie inter-
ventionnelle chez l’énfant: quid novis? Arch Pediatr. 2008;15:
671-3.
19. Antón Pacheco JL, Cabezalí D, Tejedor R, López M, Luna C, Co-
Conclusiones
mas J, et al. The role of airway stentintg in pediatric tracheo-
bronchial obstructions. Eur J Cardiothorac Surg. 2008;33;
Aunque están documentadas las notables diferencias entre 1069-75.
la frecuencia y los resultados obtenidos con los niños tra- 20. Principi T, Morrison GC, Matsui DM, Speechley KN, Seabrook JA,
queostomizados en diferentes centros y regiones, la TQT Singh RN, et al. Elective tracheostomy in mechanically venti-
pediátrica sigue siendo un procedimiento con elevada mor- lated children in Canada. Intensive Care Med. 2008;34:
bilidad y no exento de mortalidad. La disponibilidad de nue- 1498-502.
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