LBA 1CO. 12:1 En cuanto a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que seáis ignorantes.
INTRODUCCIÓN: El Señor Jesucristo después de haber resucitado empezó a dar instrucciones por medio del Espíritu
Santo a sus discípulos, ordenándoles que no salieran de Jerusalén hasta que recibieran la promesa del Padre, la cual
traería sobre ellos el poder de parte de Dios para ser testigos hasta los confines de la tierra (Hch. 1:1-8). Dicha
promesa se cumpliría al ser bautizados con el Espíritu Santo. Esta promesa incluye recibir el beneficio de los dones
del Espíritu (1ª. Cor. 12:4). El Espíritu Santo morando con nosotros y en nosotros hace una obra de edificación en
nuestra vida a través de los dones (Hch. 2:1-4), y son dados a la Iglesia para su crecimiento y edificación, con el
objetivo de llegar a ser hijos maduros: (Ef. 4:12-13; 1ª. Cor. 12:4; He. 5:14; 1ª. Cor. 14:20; 1 Pe. 4:10).
DESARROLLO: La palabra “don” viene de la palabra griega Charisma que, en su acepción más general quiere decir
regalo, pero también indica un favor que se recibe sin tener mérito para ello (Strong 5486), es decir, un regalo de
gracia divina. Esto lo ignoraba Simón el Mago (Hch. 8:9-24) que al ver el poder del Espíritu Santo se atrevió a ofrecer
dinero a cambio del don de Dios.
Los dones del Espíritu Santo son capacidades o habilidades especiales y sobrenaturales que el Espíritu Santo nos da
al ser bautizados en el Espíritu Santo. La palabra carisma, tiene relación con la palabra griega Charis que quiere
decir: gracia o favor (Strong 5485). Esta gracia es la que permite accionar los dones en nuestra vida fortaleciendo
nuestra fe cristiana. Estos dones son dados por Dios a través de su Espíritu Santo y no son para uso particular o
personal sino para el bien común, para procurar el bien de los demás (1ª. Cor.12:7) manifestándose por la
operación del Espíritu Santo y la unción que Dios hace descender en un momento determinado.
Los dones del Espíritu Santo deben ser anhelados por toda la iglesia, ya que con ellos se adornará a la que será
esposa del Cordero.
El apóstol Pablo escribe en la primera carta a los Corintios en los capítulos 12,13 y 14 acerca de los dones del Espíritu
Santo, exhortándonos a no ignorar acerca de ellos. Veamos una primera parte de estos dones espirituales
(1ª. Co. 12:7 LBLA) Pero a cada uno se le da la manifestación del Espíritu para el bien común.
Vemos 9 dones espirituales, descritos en esta porción de la escritura, que para su entendimiento y de acuerdo al
ámbito o poder en que estos dones se manifiestan se pueden organizar de la siguiente manera: inspiración,
revelación y poder.
1. EL DON DE PROFECÍA (1 Cor. 12:10): La profecía consiste en un mensaje de parte de Dios para la Iglesia o
para alguna persona individual. Es la declaración de aquello que no puede ser conocido naturalmente,
referida tanto al pasado, al presente o al futuro y no viene necesariamente después de la manifestación de
diversos tipos de lenguas espirituales. La profecía es inspirada por el Espíritu Santo (2 Pe. 1:21) no es un
mensaje producto de la mente humana, sentimientos o deseos de una persona hacia otra, por la tanto las
profecías deben ser discernidas para así evitar que se pueda trasladar mensajes que no proviene de Dios (1
Cor. 14.29), la manifestación de este don es para edificar, exhortar y consolar (1 Cor. 14:3).
2. DIVERSAS CLASES DE LENGUAS (1 Cor. 12:10): La escritura nos indica que este don es para fortalecer y edificar
nuestro espíritu, (1 Cor. 14:2,14:4), no se habla dando un mensaje hacia los hombres sino que habla
misterios en su espíritu, estas lenguas pueden ser diversas; ya sean lenguas humanas, como en el caso de
Pentecostés (Hch. 2:4-6), hablando de una manera sobrenatural un idioma que jamás se ha aprendido, o
bien lenguas angelicales ( 1 Cor. 13:1), la biblia nos dice que el que tenga este don ore al Señor, para recibir
la interpretación de estas lenguas y así poder edificar no solo personalmente sino a la iglesia (1 Cor. 14:13-14).
3. INTERPRETACIÓN DE LENGUAS (1 Cor. 12:10): El don de interpretación de lenguas, es el complemento al don
de diversas clases de lenguas, ya que interpreta el mensaje que el Señor envió por medio del Género de
Lenguas; por esta razón es que el apóstol Pablo indica que si alguien tiene Lenguas y no sabe interpretarlas
debe ceder el lugar al hermano que tiene profecía. (1 Cor. 14:27-28). Debemos entender que no es
traducción, sino interpretación.
4. PALABRA DE SABIDURÍA (1 Cor. 12:8): Sabiduría dada por el Espíritu Santo, en momento determinados, no
estamos hablando de la sabiduría de este mundo, sino hablamos de la Sabiduría de Dios, siendo la sabiduría
la aplicación del conocimiento; este don nos ayuda no solo en lo espiritual sino aún en el ámbito secular,
trayendo sobre nuestra vida, ideas y proyectos de una manera sobrenatural.
5. PALABRA DE CONOCIMIENTO (1 Cor 12:8): Un don por medio del cual, el Espíritu Santo trae conocimiento,
de situaciones que se encuentran ocultas a los ojos naturales; las cuales pueden ser pasadas, cumpliéndose
así la palabra que nos dice que no hay nada oculto delante del Señor, pero no es con el propósito de
avergonzar a alguien, sino con el propósito de limpieza y restauración. Vemos en la escritura el caso de
Ananías Y Safira (Hch. 5:1-11), quienes al ponerse de acuerdo ocultaron la verdad delante del apóstol Pedro,
pero fue definitivamente por medio del don de Conocimiento que el Señor mostró a Pedro lo que estaba
sucediendo.
6. DISCERNIMIENTO DE ESPÍRITUS (1 Cor 12:10): Es la capacidad de parte del Espíritu Santo de Dios, para poder
distinguir y diferenciar en el mundo espiritual las situaciones que son de Dios y las que son del enemigo, no se
trata de sentido común, sino de distinguir los diferentes ambientes espirituales; este don es importantísimo ya
que es una herramienta para poder batallar en contra de nuestro adversario. A este don se le ha
catalogado como un don de revelación, es vital para que ninguno sea engañado ni influenciado por
cualquier espíritu. En cierta ocasión el apóstol Pablo al llegar a Filipos, una mujer con espíritu de adivinación,
le seguía gritando: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os proclaman el camino de salvación,
entonces Pablo discernió por medio del don de discernimiento de espíritus y reprendió al espíritu, para que no
estorbara la obra del Señor (Hch 16:16-18).
7. DON DE FE (1 Cor 12:9): Todos tenemos una medida de fe; no estamos hablando de la fe salvadora, cuando
hablamos de este don nos estamos refiriendo a una fe sobrenatural, una convicción y confianza que va más
allá de lo normal, el don de fe viene al creyente en un determinado momento trayendo la convicción de
algo que va a suceder, es una dotación sobrenatural para poder creer. Por ejemplo: La mujer enferma de
flujo cree que tocando el manto del Señor será sana (Mt. 9:20-22). El centurión cree en el poder de Jesús (Lc.
7:2-9).
8. DON DE SANIDAD (1 Cor 12:9): Esta palabra sanidades viene del griego G2386 IAMA de G2390; curar, sanar,
sanidad. Es un beneficio del siglo venidero que es alcanzado a este siglo por medio de una unción del
Espíritu Santo. Para dar salud física y espiritual. Por eso el apóstol Juan dice en 3ra. Juan 1:2 Amado, ruego
que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud. Porque Dios quiere que
le sirvamos en buena salud del alma primeramente y que se manifieste en el cuerpo. En la palabra podemos
pareciar ejemplos de este don en: Mt. 15:30, Hch. 3:6-7, Hch 28:8.
9. DON DE MILAGROS (1 Cor 12:10): La palabra milagros viene del G1411 Dúnamis de G1410; fuerza;
específicamente poder milagroso, eficacia, fuerza, impetuoso, maravilla, milagro, capacidad, dar, poder,
poderosamente, potencia, potestad. Según el DRAE milagro significa: Hecho no explicable por las leyes
naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino o Suceso, cosa rara, extraordinaria y
maravillosa. Otro significado según el Drae es: Situaciones que van en contra de toda ley física y de la
naturaleza interfiriendo el curso natural de los acontecimientos. Uno ejemplos de este don lo podemos
pareciar en: El agua convertida en Vino (Jn. 2:7-9), Jesús camina sobre el mar (Mt. 14:25-27), La resurrección
de Lázaro ( Jn. 11:43-44).
El Señor declaró que era necesario que Él se fuera para que viniera el otro consolador (Jn 16.7), en una nueva
etapa, ya que aunque muchos estaban con Él, el Señor no estaba con todos ellos; pero al enviar el Espíritu Santo, Él
habitaría en nuestro interior, conduciéndonos a toda la verdad, perfeccionado nuestra vida, restaurándonos por
medio de sus dones, por lo que es necesario anhelar ser perfeccionados por medio de ellos, así como anhelar el
tener estos dones, para ser instrumento en las manos del señor y participar de la edificación de la iglesia del Señor
Jesucristo.