La medición en las ciencias.
Consiste en reglas para asignar números a los sujetos con el propósito de
representar cantidades, cualidades y atributos, ya que las reglas atribuibles no son
tan obvias como las ciencias exactas.
Los instrumentos y métodos de la medida que se han utilizado siempre en el
terreno de las ciencias de la naturaleza donde se ha empezado a explicar en los
sectores de las ciencias sociales y psicológicas.
Una medida estará bien estandarizada si las diferentes formas en que se aplica lo
que esperamos obtener son resultados similares. Dentro de los atributos es que
como personas podemos tener una estandarización para esto se toma como algo
universal, ya que los números se utilizan para representar cantidades. La
cuantificación se refiere a cuánto de un atributo está presente en una persona y
consta de tres partes esenciales para su medición, que son:
1. Señalar o definir la cualidad o atributos que se habrán de medir.
2. Determinar un conjunto de operaciones en virtud de las cuales el atributo
pueda manifestarse y hacerse perceptible, ya que es tarea del investigador
tener la relación de los atributos en comparación con otras personas.
3. Establecer un conjunto de procedimientos o definiciones, para traducir las
observaciones a enunciados cualitativos de grado o cantidad.
Ventajas que ofrece la medición.
Las ventajas de las medidas estandarizadas sobre cualquier juicio operacional
son:
1. Objetividad.
2. Cuantificación.
3. Comunicación.
4. Economía.
La medición en psicología.
La importancia de la medición en psicología y ciencias sociales es que, los
investigadores científicos han dirigido su atención a aquellos eventos que pueden
ser evidentes si se siguen las reglas fundamentales que la ciencia ha explicado.
Escalas de medición.
La asignación de números a los atributos de objetos y personas se deriva de lo
que denominamos niveles de medición, los cuales se diferencian por el grado de
complejidad de los sistemas matemáticos que se utilizan, así como las
transformaciones matemáticas que admiten datos para que sean manejados en la
obtención de resultados, las escalas de medición se clasifican desde la medida
más elemental, hasta la más compleja.
a) Escala nominal. Son las escalas más simples de la medición que van
desde la numeración de los objetos, hasta el conteo. Se clasifican en dos
categorías:
Categoría de rotulo. Son los números que se utilizan con frecuencia
para distinguir algo o a alguien.
Categoría de función. Consiste en representar un grupo de objetos
y la diferencia entre emplear números como rótulos y usarlos para
representar categorías.
b) Escala ordinal. Es aquella en la que se ordena un conjunto de objetos o
personas de mayor a menos, o viceversa, con respecto a un atributo, no
hay indicación en sentido absoluto de cuánto un atributo posee cualquiera
de los objetos, así como no hay indicación de qué tan alejados o qué tan
cercanos estén los objetos con respecto a un atributo.
c) Escala de intervalo. Es aquella en la cual se conoce el ordenamiento por
rango de los objetos con respecto a un atributo, pero no se dispone de
información sobre la magnitud absoluta de los atributos para ningún objeto.
d) Escala de razón. Son aquellas en las que se establecen distancias de las
personas con respecto a 0, se debe de conocer el orden del rango de los
objetos en relación a un atributo, donde la distancia entre persona y
persona a partir de 0 será de por lo menos una.
Niveles de medición.
Percentiles.- Es uno de los sistemas de medida con mayor utilidad y se determina
el total de los percentiles ganando el 1% de los 99 percentiles que están por
encima y por debajo de un punto medio en una distribución normal. Por encima y
por debajo del cual se sitúa un determinado porcentaje del grupo de los 99
percentiles en que se divide la distribución de 100 segmentos, conteniendo cada
uno de ellos el 1% de los casos.
Puntuaciones típicas o estándar.- Consiste en poner la relación de puntuaciones
directas refiriéndolos a la media del grupo normativo y utilizando como medias de
comparación la desviación típica de la distribución normal donde encontramos
nuestra primera prueba que se conoce como puntaje Z.
Generalmente las puntuaciones estándar se basan en una calificación de puntajes
crudos para su medición, por lo tanto en la distribución normal, también
encontramos otro puntaje que se conoce como razón t.
Elaboración de un test.
Pasos para la elaboración de un test:
1. Plantearse con la mayor precisión los objetivos a alcanzar.
2. Elegir los elementos o ítems adecuados que sean redundantes,
sencillos y vayan de acuerdo a lo que se desea conocer.
3. El análisis de los elementos se hace con la finalidad de investigar
las características en lo que se refiere a:
Su dificultad. Cuando una pregunta es contestada con un
80%+, se dice que la pregunta es demasiado fácil, cuando
la pregunta es contestada con el 20%-, se dice que la
pregunta es difícil.
Consistencia interna. Las preguntas deberán tener una
correlación positiva y negativa, ya que debe de existir una
coherencia en su contenido y que los elementos que en
ésta estén comprendidos deberán estar bien integrados, a
esto se le conoce como consistencia interna.
Validez o utilidad. Un elemento será válido en función de
un criterio, cuanto mayor sea su correlación, mayor será su
validez en función de lo que se quiera medir.
Longitud de una prueba.
Se hace en base a un criterio a la cual se le dará una confiabilidad y así poder
decidir cuántos reactivos reales deberá contener la prueba. Escoger un
procedimiento de puntuación también implica aplicar un criterio que especifique lo
que se pide y así poderla validar.